POLITICA
Todos contra todos: se profundiza la división entre los Kirchner y Kicillof y se complica el 2027

Todos contra todos. Sin matices, sin tacto electoral, sin medir el daño hacia adentro de la fuerza política. El peronismo, especialmente el bonaerense, se ha convertido en una batalla campal diaria. Uno dice y el otro se ve necesitado de contestar. Y viceversa. Hasta el hartazgo. Mientras tanto, la militancia racional, la que sueña con un regreso al poder del escudo justicialista, no deja de asombrarse por la enorme capacidad autodestructiva del espacio.
“Manda el caos”. Así describió este momento un diputado nacional de la provincia de Buenos Aires. Máximo Kirchner cuestiona a Axel Kicillof sin nombrarlo, Facundo Tignanelli y Emanuel González Santalla se trenzan en las redes sociales en una discusión ilimitada con Juan Manuel Abal Medina; Sergio Berni se cruza, chicana mediante, con Verónica Magario en el Senado de la provincia y la discusión termina con la Vicegobernadora cortándole el micrófono.
Todo sucede frente a un gobierno nacional que aún no ha podido explicar el patrimonio de su Jefe de Gabinete y que ha logrado, con el respaldo de los aliados, que el Congreso lo saque de la cancha. El peronismo no solo no capitaliza los problemas del oficialismo, sino que se encarga de autogenerarse conflictos internos que lo ponen en la primera plana de la agenda política.
Lo sucedido ayer en el senado bonaerense dejó en claro que el peronismo vive uno de sus momentos más tumultosos y que el último sábado, el discurso de Máximo Kirchner detonó la precaria convivencia que había entre el kicillofismo y el cristinismo. Desbloqueó una nueva etapa de la interna y le dejó la puerta abierta a un puñado de dirigentes que tenían el enojo contenido en la garganta.
En la tarde del miércoles, el ex ministro de Seguridad bonaerense cuestionó a Kicillof frente a su compañera de fórmula. El mismo al que defendió durante cuatro años de gestión. El sello Berni en la seguridad le generó a Kicillof soluciones en el plano operativo y dolores de cabeza por su alto perfil público. El descargo fue en la primera sesión ordinaria del año. Se abrieron las puertas de la Legislatura bonaerense y el peronismo se ahogó en sus problemas internos.
Berni aseguró que Kicillof “desde su mirada de izquierda” escribió artículos cuestionando la política económica durante la presidencia de Néstor Kirchner, y que, aún así, Cristina Kirchner “lo llevó a Aerolíneas Argentinas, lo hizo viceministro y ministro de Economía”. Magario, después de varias advertencias y un cruce preliminar por las licencias en el recinto, le cortó el micrófono. Una pelea habitual entre oficialismo y oposición, esta vez quedó enmarcada en la interna de un espacio.
Mario Ishii tuvo también su momento de crítica dentro del debate parlamentario. El intendente de José C. Paz, en uso de licencia, apuntó contra el Gobernador, al que “invitó a caminar por el conurbano” para advertir la compleja realidad social que hay en el territorio. “Hay más de 80 ollas populares en cada distrito y una ola de gente buscando comida”, indicó. Los cuestionamientos fueron generados porque no se trataron los proyectos de emergencia alimentaria y humanitaria que el senador había presentado. Cada uno aportó su argumento y sus palabras a un clima de mayor tensión en el recinto y en la convivencia de la fuerza política.
El presidente del bloque de senadores del peronismo y el vicepresidente de la cámara, ambos de larga trayectoria en el justicialismo, cuestionaron en la sesión al gobernador, que es de su mismo espacio político. Lo sucedido es una muestra del estado de situación del peronismo a esta altura del 2026. No hay conducción, no hay reglas claras y no hay noción real del daño que la interna le está generando a toda la fuerza. La credibilidad y la capacidad de ser confiables a futuro entran en jaque cada semana.
La interna se devora cualquier acción lógica de la oposición a nivel nacional y del oficialismo en la provincia de Buenos Aires. Se ha vuelto insostenible y ha adquirido una ferocidad rotunda en las últimas horas, donde los límites se desdibujaron. “Estamos regalados. Lo que está pasando es increíble. Es una locura”, se sinceró un intendente del conurbano, que está completamente resignado ante la infinidad de peleas que atraviesan a la fuerza política.
En la antesala del enfrentamiento en La Plata, hubo una discusión virtual muy fuerte entre Tignanelli, que es presidente del bloque justicialista en la Cámara de Diputados de la provincia, y un hombre muy cercano a Máximo Kirchner, y el ex jefe de Gabinete Juan Manuel Abal Medina, que en la actualidad está en las filas del kicillofismo. El principio de esa mini historia fue el lunes, cuando el ex funcionario criticó el discurso del líder de La Cámpora en Parque Lezama, pese a haber estado presente en el escenario.
“El acto no me gustó. No me gustó el discurso de Máximo para nada. Fue muy internista, pegándole a Axel”, dijo Abal Medina en el streaming de Infobae. Esa afirmación generó, en primera instancia, una crítica del senador provincial Emannuel González Santalla. “El problema lo teníamos si decía que le gustó el acto a este garca que hace 10 años que trabaja de criticar a Cristina en los medios”, sostuvo en las redes sociales.
“Fuiste algo en la política por Cristina y cuando dejó el gobierno y la empezaron a perseguir rompiste el bloque en 2016 pidiéndole autocrítica y te borraste para enfrentarla al año siguiente. Ahora que Ella está presa y proscripta salís corriendo después de un acto a tirarle a Maximo en los medios”, sostuvo el legislador camporista. En esa avanzada digital escribió la historia de una pequeña batalla más.

Abal Medina retrucó: “Dije y digo que me jode el exceso de internismo venga de donde venga. ¿Qué tal si vos y otros “valientes” van a defenderla a Cristina en los medios que son mucho más incómodos para nosotros en vez de chicanear cómodamente en las redes?“. La discusión se entrelazó con un aporte de Tignanelli, quien lo acusó de ser “funcional al macrismo” y de ser ”un agente divisor de la unidad” peronista durante la gestión nacional de Mauricio Macri.
“Estas desubicado, perdido y desorientado”, le dijo el camporista. Y agregó: “Fuiste un jefe de gabinete espantoso, vago, que le gustaba dormir hasta tarde”. Abal Medina respondió: “Desubicado estas vos que tenés que salir a instalar mentiras viejas para llenarle la cabeza a Máximo para mantener tu lugarcito intrascendente. Hablas para los mismos cien de siempre. Asi nunca vas a existir en política y seguirás siendo siempre el pseudo ñoqui que tuve a mi cargo en la JGM”. El debate se fue desmoronando hasta llegar al subsuelo.
Los cuestionamientos se van encendiendo de uno y otro lado. No hay final para tantas diferencias. Y, sobre todo, no hay marcas en la cancha para saber los límites del juego de poder. El peronismo sigue enfrascado en sus problemas y en sus obsesiones, como si no existiera una realidad nacional infinitamente más importante que la discusión del propio espacio. Nadie se puede escapar de esta interna feroz, llámese como se llame. Mientras tanto, el tiempo pasa.
POLITICA
Discapacidad: interna que provoca alarma, recelo creciente de aliados y otra muestra de cerrazón del poder

Patricia Bullrich escaló en la interna y amplificó el foco sobre el último capítulo de tensión escrito por el Gobierno: un ajuste que expusoinsensibilidad extrema en el área de discapacidad, rompió negociaciones en Diputados, provocó disgusto entre legisladores propios sorprendidos por el Presupuesto y alimentó los recelos de socios y dialoguistas. Olivos parece haber acusado el impacto: contra su estilo, prefirió evitar la descalificación pública -síntoma significativo en sí mismo- y llegó a exponer una increíble retractación presidencial sobre Lali Espósito, cantante condenada por los libertarios y utilizada por la senadora para diferenciarse. El hecho y las reacciones repusieron en la superficie los alcances y los efectos de una concepción cerrada de poder.
En este caso, además, la alteración doméstica se produjo en momentos en que el oficialismo intenta una producción política que mantenga expectativas frente a la mala cosecha de noticias económicas. El anterior mensaje de Bullrich había tenido relación directa con el tema: fue una demanda de señales efectivas de la economía para la vida diaria del común de la gente. La senadora lo planteó como una necesidad de mayor “velocidad” en los resultados, una manera de traducir inquietud frente al alimentado clima electoral. Dijo algo que otros transmitían sólo por la vía de los trascendidos. Y que el Presidente se encargó de rechazar, con algo más que énfasis, ante ministros y legisladores violetas.
Los dichos de Bullrich nutren cada vez más las especulaciones sobre su apuesta para el año que viene. Está claro que la senadora se planta en una posición difícil de enfrentar públicamente por Karina Milei y por el Presidente. Es un cuadro diferente al de la tensión doméstica del círculo de Olivos, es decir, con Santiago Caputo. Es otro el capital político que está en juego. Trasciende los límites domésticos. Y precisamente por eso mismo, provoca alarma. No es una historia cerrada, pero sí claramente en construcción.
Más allá de la apuesta personal, y de su futuro, Bullrich dejó a la vista un problema de fondo que remite, sin dudas, a Olivos. Básicamente, dos cuestiones. La primera: disparó sobre el esquema de decisiones del oficialismo, cuando pidió que no la tomen por “tonta” y destacó que el tramo del Presupuesto referido a discapacidad no fue tratado en la “mesa política” del oficialismo. La segunda: destacó que decisiones como estas “resienten” la relación con socios y dialoguistas, y atentan contra el objetivo de la “gobernabilidad”.
Se trata, de hecho, de un problema de arrastre de Milei. Tiene antecedentes y, en todo caso, ahora es potenciado por el momento político y económico. Dicho de otra forma: no es igual el contexto posterior al éxito electoral de LLA en el 2025 que la actual y acelerada entrada en carrera para el 2027, con el proyecto reeleccionista como objetivo excluyente. Y eso supera por mucho el microclima del oficialismo: puede impactar en toma de decisiones empresariales y en tendencias personales/colectivas, desde inversiones hasta consumo.
En el plano estrictamente político, el proyecto de Presupuesto 2027 era esperado para abrir una negociación del oficialismo con espacios dialoguistas -en especial, gobernadores- de la mano con las tratativas, complejas, para ir definiendo el juego electoral a escala nacional y en cada distrito. La expresión concreta, o más reducida, sería el allanamiento del camino de Milei -con la reforma electoral como dato saliente, pero no único- y las garantías violetas para facilitar la reelección de jefe provinciales de buen trato con la Casa Rosada.

En esa relación, al igual que en los vínculos legislativos -PRO, bloques oficiales de la UCR, MID-, existen antecedentes de descontento por la falta de aplicación o cumplimiento parcial de acuerdos, generalmente por presión de Economía. Pero existe una cuestión más de fondo y responde sin vueltas a la idea de poder que tiene y expresa Milei. Domina la intención de imponer a los aliados un alineamiento similar al que rige en el interior libertario, con sello verticalista.
Y por eso mismo, el Gobierno no avanzó con el tejido de un sistema de alianzas, sino que apostó a acuerdos específicos en base a contraprestaciones puntuales, caso por caso. El ajuste en el área de discapacidad quebró la negociación en Diputados, motorizada a partir de la imposición de fechas para avanzar con el tema. Ese fue el resultado de un entendimiento de la oposición dura y otros espacios, que forzó tal decisión en el recinto de la Cámara baja. Es un interrogante qué ocurrirá la semana que viene, cuando el oficialismo retome los temas presupuestarios y, en particular, discapacidad.
La jugada con el Presupuesto 2027 reanima recelos de aliados que, en el plano electoral, demandan garantías efectivas para el cumplimiento de los tratos. El ejemplo más claro es el de los acuerdos electorales. La desconfianza es un signo extendido, lo cual no cierra las conversaciones. Las hace más densas.
No es todo. El otro costado de la forma de entender el poder tiene que ver con el reducido círculo de decisiones. La “mesa política” quedaría afectada, más como instancia de transmisión de resoluciones que como ámbito de elaboración de estrategias. Bullrich lo acaba de señalar, pero ya había quedado claro antes. Además, fue ratificado por Milei en su vuelta a las reuniones de Gabinete, algunas de las citas de esa mesa y encuentros con legisladores.
Las principales tensiones tienen que ver en las últimas semanas con los reclamos -en muchos casos, no superan la categoría de insinuaciones- que surgieron en materia económica. Milei demandó alineamiento con su plan y no dejó margen para diferenciaciones en ese terreno. Eso no permitiría mucha flexibilidad en otros puntos sensibles del Presupuesto.
El problema es que a la par de las necesidades legislativas -políticas, en sentido más amplio- corre la economía, y cosecha señales inquietantes. Las estadísticas oficiales ofrecieron pocos datos alentadores después del último índice de precios, que desaceleró en agosto y anotó 1,7%. Se sucedieron registros negativos: precios mayoristas del mismo mes, utilización de la capacidad industrial instalada, mercado de trabajo y nivel de actividad en el segundo trimestre del año.
El calendario del INDEC para la semana que viene incluye otros informes de interés, como ventas en supermercados, mayoristas y shoppings, y el Estimador Mensual de Actividad Económica, en los dos casos de julio. También será difundido el registro de pobreza en el primer semestre del año. No resulta fácil competir desde la política por los primeros renglones del temario público. Menos, con internas como las desatadas en estas horas.
Patricia Bullrich,Lali Espósito,Javier Milei,Karina Milei
POLITICA
La Justicia frenó un aumento en las tarifas de luz que había autorizado Kicillof en la Provincia

La Justicia bonaerense suspendió este viernes el último aumento en las tarifas eléctricas que había autorizado el gobierno de Axel Kicillof y ordenó restablecer el cuadro tarifario anterior hasta que haya una sentencia definitiva. La medida alcanza a los componentes provinciales de la factura de luz y también impide que se apliquen nuevos incrementos sin una instancia previa de participación de los usuarios.
La resolución fue dictada por el juez Agustín López Coppola, titular del Juzgado Contencioso Administrativo N°1 de Bahía Blanca, en una causa iniciada por el Defensor del Pueblo de la Provincia de Buenos Aires contra el Ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos y las distribuidoras EDES, EDELAP, EDEA y EDEN.
La cautelar suspende los efectos de la Resolución 585/2026, que había actualizado distintos componentes de la tarifa eléctrica con aplicación sobre los consumos registrados desde el 1° de agosto. Además, ordena que, si las distribuidoras ya cobraron esos montos, los acrediten en la próxima factura de los usuarios.
El magistrado también dispuso que, mientras continúe el proceso judicial, no podrán aplicarse nuevos cuadros tarifarios vinculados con los componentes provinciales si fueron dictados sin una instancia previa de participación ciudadana.
POLITICA
Kicillof busca respaldo del mundo financiero en Nueva York: reuniones con fondos y empresarios y una actividad con el alcalde Mamdani

El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, viajará el martes 22 de septiembre a Nueva York, donde buscará fortalecer el vínculo con acreedores y empresarios en medio de las necesidades de refinanciación de la administración bonaerense. La agenda incluirá reuniones con fondos que poseen bonos provinciales, compañías con proyectos en el territorio y una actividad con el alcalde neoyorquino, Zohran Mamdani. De trasfondo, también buscará mostrar una apertura al diálogo frente al mercado y el mundo financiero, en la antesala de las elecciones presidenciales en las que pugna por ser el candidato del peronismo.
La visita coincidirá con la estadía del presidente Javier Milei en Estados Unidos, prevista para participar de la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Las actividades de ambos dirigentes serán separadas, aunque la simultaneidad volverá a exponer las diferencias entre la Casa Rosada y la gobernación bonaerense.
Kicillof viajará en carácter oficial y la Provincia afrontará los gastos de la misión oficial. Durante su ausencia, la vicegobernadora Verónica Magario quedará a cargo del Poder Ejecutivo bonaerense. Será luego del acto político que encabece este sábado en Avellaneda, en el que se espera que el mandatario haga un pronunciamiento sólido sobre su eventual candidatura presidencial de cara a las elecciones del año que viene.
El martes, el gobernador mantendrá una reunión con fondos de inversión que poseen títulos de deuda de la provincia de Buenos Aires. También se encontrará con representantes de empresas que ya tienen inversiones o analizan desembolsos en el territorio bonaerense.
El contacto con los acreedores se producirá cinco años después del inicio de la negociación que llevó a la reestructuración de la deuda provincial bajo legislación extranjera. El proceso comenzó el 24 de abril de 2020, después de que la Provincia bordeara el default, y cuyo canje se liquidó el 3 de septiembre de 2021.

La operación alcanzó USD 7.148 millones de capital distribuido en 11 series de bonos emitidos en dólares y euros. La Provincia informó que logró reestructurar o modificar el 97,66% de los títulos incluidos mediante el canje y la aplicación de cláusulas de acción colectiva.
El acuerdo inicial, anunciado en julio de 2021, se alcanzó con el principal acreedor de la Provincia y otros inversores institucionales. El entendimiento destrabó una negociación que había atravesado más de un año de negociaciones y diferencias entre grupos de bonistas.
La reestructuración modificó el calendario de vencimientos de los bonos bajo ley extranjera. Los nuevos títulos alcanzados tienen vencimiento en 2037, mientras que las amortizaciones de capital comenzaron en 2024 para algunas series y están previstas desde 2028 para otras.
Según los términos difundidos en aquel momento, el canje redujo en cerca de USD 4.450 millones los servicios de deuda previstos entre 2020 y 2024, equivalentes al 75% de los compromisos originales para ese período. El Gobierno bonaerense calculó un alivio financiero de alrededor de USD 4.600 millones hasta 2027.
En septiembre de 2025, la administración provincial también había anunciado acuerdos con los acreedores que mantenían litigios en tribunales de Nueva York por bonos no ingresados al canje de 2021. El entendimiento replicó las condiciones de aquella reestructuración y contempló la entrega de bonos A en dólares con vencimiento en 2037, además de pagos en efectivo equivalentes a los servicios devengados desde entonces.
La agenda financiera de Kicillof en Estados Unidos se realizará después del último pago semestral de los bonos internacionales. El 1° de septiembre, la Provincia canceló cerca de USD 420 millones, de los cuales unos USD 191 millones correspondieron a amortización de capital y USD 226 millones a intereses.
Con ese vencimiento, el Gobierno bonaerense informó pagos acumulados por alrededor de USD 3.000 millones desde la reestructuración de 2021. El desglose oficial señala desembolsos por USD 910 millones de capital y USD 2.100 millones de intereses.
El ministro de Gobierno provincial, Carlos Bianco, sostuvo días atrás que la administración bonaerense cumple en tiempo y forma con los vencimientos de los bonos internacionales, que se concentran el 1° de marzo y el 1° de septiembre de cada año. “Ya hemos cancelado desde el año 2021 servicios de bonos externos por un total de tres mil millones de dólares”, afirmó.

“Vamos a continuar cumpliendo las obligaciones que tiene la provincia de Buenos Aires, en muchos casos heredadas del gobierno de María Eugenia Vidal, que irresponsablemente había tomado una cuantiosa deuda en dólares, que ahora nosotros nos estamos ocupando, como siempre hizo el peronismo, de pagar en tiempo y forma”, planteó Bianco días atrás. Las declaraciones también buscan operar como una muestra de lo que podría hacer Kicillof con algunas agendas de orden nacional de cara a las elecciones del año que viene, como por ejemplo el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
La búsqueda de interlocución con fondos también ocurre después de que la Legislatura bonaerense sancionara a fin del año pasado un endeudamiento. La norma autorizó al Poder Ejecutivo a tomar deuda por hasta USD 1.045 millones para atender las amortizaciones de la deuda pública.
La ley habilitó, además, endeudamiento por hasta USD 1.990 millones para cancelar o renegociar pasivos, mejorar el perfil de vencimientos, cubrir déficit financiero y financiar proyectos de inversión. La Tesorería General provincial quedó facultada para emitir Letras del Tesoro por hasta USD 250 millones durante 2026.
El miércoles 23, Kicillof participará con Mamdani en un coloquio titulado “Construyendo una economía para la mayoría”. El encuentro podría contar con otros dirigentes internacionales, entre ellos el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez. Actualmente, Mamdani está al frente de una demanda contra el gobierno de Donald Trump ante la decisión de negar tarjetas de residencia permanente, conocidas como ‘green cards’, a inmigrantes que reciban ayudas públicas. El alcalde demócrata presentó una demanda ante el Tribunal de Distrito de Estados Unidos para el Distrito Sur de Nueva York, para frenar la medida que entrará en vigencia este viernes.
Luego, el gobernador disertará en el Instituto de Estudios Latinoamericanos de la Universidad de Columbia. Allí, según la información oficial, Kicillof “analizará las perspectivas de desarrollo del país, las implicancias del aumento de las tensiones geopolíticas y de la fragmentación económica, y las respuestas de los gobiernos y fuerzas políticas de América Latina ante este nuevo escenario”.
Mientras tanto, Milei tiene previsto hablar ante la ONU y buscará una reunión bilateral con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para poner sobre la mesa el último reclamo por las Islas Malvinas, hecho en cadena nacional luego de que el líder estadounidense manifestara su voluntad de involucrarse en la disputa diplomática entre Argentina y el Reino Unido.
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