La UE levantó el jueves los aranceles a la mayoría de las exportaciones armenias para ayudar al país a afrontar las restricciones comerciales impuestas por Rusia, en un momento en que Ereván se acerca a Bruselas y se aleja de Moscú.
Los países de la UE aprobaron suspender durante dos años los derechos de importación sobre cerca del 80 % de los productos armenios que llegan al bloque de 27 naciones, dando así curso a una propuesta presentada en julio por la Comisión Europea.
“Estamos intensificando nuestro apoyo a Armenia y a su pueblo, que han elegido claramente una vía proeuropea a pesar de las presiones externas”, declaró Helen McEntee, ministra de Asuntos Exteriores de Irlanda, país que ostenta la presidencia rotatoria de la UE.
“La decisión de hoy ayudará a la economía armenia, afectada por las restricciones comerciales, y demuestra que nuestros socios siempre pueden contar con la UE”, afirmó.
Armenia es aliada formal de Moscú, pero ha estado estrechando lazos con la Unión Europea ante la frustración por lo que considera una falta de protección por parte de Rusia durante los conflictos con el vecino Azerbaiyán.
El mes pasado, el primer ministro armenio, Nikol Pashinián, anunció que su país comenzaría pronto a preparar una solicitud para convertirse en miembro de la UE.
Este acercamiento a la UE ha irritado a Rusia, tradicionalmente uno de los principales socios comerciales de Armenia.
A principios de este año, Moscú impuso prohibiciones y restricciones a diversos productos de importación armenios, entre ellos frutas, verduras, flores y bebidas.

Los productos agrícolas —como albaricoques, patatas y miel— figuran entre la amplia gama de mercancías que, según Bruselas, se beneficiarán de esta liberalización comercial temporal.
Por su parte, las autoridades checas han detenido y dado orden de expulsión del país a dos periodistas rusos sospechosos de colaborar con el centro de propaganda ruso Rybar, sancionado por la UE y EE. UU. debido a su implicación en campañas de desinformación sobre la guerra de Ucrania, informó este martes el portal de investigación Seznam Zprávy (SZ).
Los expulsados fueron identificados como Vitaliy Chashchukhin, periodista ruso residente en Alemania, y el cámara Igor Dolmatov, según explica SZ citando fuentes policiales.
Ambos fueron detenidos e interrogados por la policía checa después de que el portal denunciara su presencia en el país.
Tras una investigación, los periodistas del medio checo revelaron cómo algunos representantes de Rybar trabajan en Europa entrevistando a políticos y expertos.
Rybar fue fundado por el bloguero militar ruso Mikhail Zvinchuk, considerado colaborador del jefe del Kremlin, Vladímir Putin.
Zvinchuk fue incluido en la lista de personas sancionadas por la Unión Europea (UE) por integrar un grupo de trabajo creado por Putin en 2022 para coordinar los esfuerzos rusos en apoyo a su guerra de agresión contra Ucrania.
El perfil de Rybar en la red social Telegram cuenta con 1,5 millones de suscriptores en la versión rusa y unos 80.000 en la inglesa.
En julio de este año, el Reino Unido sancionó a una decena de personas vinculadas a la empresa de medios Rybar por considerarla responsable de “difundir información falsa sobre Ucrania e interferir en elecciones europeas, incluidas las de Moldavia y Armenia”.
En las actividades en Praga descubiertas por el portal checo estaría involucrado el documentalista ruso Boris Dvorkin, quien cuenta con el apoyo financiero del servicio exterior de inteligencia ruso (SVR) y habría sido quien contrató a Chashchukhin y Dolmatov.
Para construir su propaganda favorable a Moscú, el periodista y el cámara tenían planeadas varias entrevistas con personas relevantes de la vida pública del país centroeuropeo, como el activista político Bohumil Kartous y el exjefe de los servicios de inteligencia militar Andor Sandor.
Sus intenciones quedaron al descubierto cuando los reporteros de Seznam Zprávy fueron puestos sobre aviso y filmaron a escondidas la entrevista con Kartous.
Con ocasión de dicho encuentro, los reporteros de SZ dieron el chivatazo a la policía, que procedió a la detención e interrogatorio de los rusos.
Chashchukhin confirmó que se trataba de un proyecto para Rybar y admitió asimismo su colaboración con Izvestia, uno de los medios de comunicación y diarios más importantes de Rusia, cuya difusión está prohibida en toda la UE desde 2024.
La República Checa endureció su política contra la propaganda del Kremlin tras el inicio de la invasión rusa de Ucrania en febrero de 2022 y castiga la violación de las sanciones con hasta ocho años de cárcel.
(Con información de AFP y EFE)