POLITICA
Un blindaje de dólares para el operativo reelección

La maquinaria del Gobierno concentra su trabajo en un único propósito: la reelección de Javier Milei. Si se examinan esos movimientos aparece un rasgo llamativo: las principales hipótesis defienden como un fenómeno fuera de discusión que Milei ganará los comicios del año que viene. En el peor de los casos, ese designio sólo podría verse contrariado si el Presidente es derrotado por un candidato que garantice igual o mejor que él la continuidad de la actual orientación económica. El optimismo se manifiesta en varios campos. Pero sobre todo en dos: el programa financiero diseñado por el Ministerio de Economía y la ingeniería diseñada por la Casa Rosada para facilitar que los votos de fuerzas que compiten entre sí a nivel provincial confluyan en la fórmula encabezada por Milei.
Es una ley no escrita que cada vez que se acercan las elecciones nacionales los ahorristas e inversores se lanzan a “formar activos externos”. Es el tecnicismo equivalente a “comprar dólares”. El oficialismo actual se ufana de ser distinto de todos los anteriores, en especial en cuestiones económicas. Aun así, sufrió este comportamiento como los que lo precedieron. O aún de un modo más traumático. Antes de los comicios legislativos de 2025 la presión sobre las reservas del Banco Central fue tan fuerte que llegó a contaminar el mercado de bonos: los tenedores de papeles argentinos comenzaron a temer que faltarían dólares para atender sus acreencias. El Gobierno quedó contra las cuerdas y sólo pudo respirar gracias a un auxilio excepcional de Donald Trump, que desembolsó 20.000 millones de dólares para rescatar a su principal aliado sudamericano.
Con la memoria atrapada en esa experiencia, Luis “Toto” Caputo y su secretario de Finanzas, Federico Furiase, están interesadísimos en demostrar que su gestión está blindada ante el riesgo electoral que plantean las próximas presidenciales. El lunes presentaron el programa financiero oficial para 2026 y 2027. Esa iniciativa es, por sí misma, una novedad. Por primera vez Caputo ofrece una hoja de ruta explícita sobre las necesidades y fuentes del financiamiento oficial. Él siempre ha sido fóbico a ese tipo de ataduras.
Entre todos los datos en los que se sostiene el cálculo del equipo económico, hay dos muy significativos desde el punto de vista político. El primero tiene que ver con la necesidad de hacer frente a los vencimientos previstos para 2027 de bonos emitidos bajo ley local. Representan 4.900 millones de dólares. Una cifra casi equivalente a la que Caputo promete captar emitiendo títulos similares: 5.000 millones de dólares.
Estas previsiones llevan implícita una premisa: desde comienzos de 2027 el mercado en el que se compran y venden esos bonos va a estar tan tranquilo que se podrá resolver ese compromiso sin dificultad. En la suma y resta final, será un rollover. Es decir, prevalecerá la confianza en que la nave se desplazará sin turbulencia alguna.
El cuadro diseñado por Economía presenta otro detalle tranquilizador. Para pagar la deuda en dólares el Tesoro conseguirá que el Banco Central le venda 4.900 millones de dólares. Esta operación supone algo obvio: que el Central dispondrá de esa suma para atender las necesidades financieras de Hacienda. Dicho de otro modo: en el mercado de cambios reinará la serenidad debido a que los ahorristas o inversores no querrán pasarse de pesos a dólares. Para seguir con la jerga de los especialistas: no habrá “creación de activos externos”.
La lectura política en la que se sostiene el programa financiero presentado por las autoridades es coherente con las afirmaciones habituales de Caputo: no hay posibilidad alguna de que el electorado decida un cambio y prefiera un candidato volcado hacia el populismo económico. En otras palabras, el “riesgo kuka” se ha reducido a cero. Por eso los bonos que vencen serán rescatados con papeles similares que todo el mundo aceptará y por eso al Central le sobrarán divisas para prestar al Tesoro en el momento de pagar la deuda. Esa paz financiera sólo es concebible en dos escenarios: uno en el que la candidatura de Milei resulta invulnerable u otro en el que esa candidatura es desafiada por la de otro dirigente que no inspira duda alguna sobre la continuidad del rumbo actual. Es decir: o Milei marcha hacia una victoria contundente en primera vuelta o Milei deberá enfrentar en un balotaje a alguien tan ortodoxo como él.
El porvenir que vaticina el programa financiero de Caputo descarta, como queda claro, que la política tenga otras ideas. Una de ellas es que prospere una propuesta que tenga afinidades conceptuales con Cristina Kirchner. Por ejemplo, que ella auspicie a un dirigente salido de sus filas, al estilo de Eduardo “Wado” De Pedro, Mariano Recalde o el mismo Máximo Kirchner, y que ese ahijado muestre alguna competitividad. Como es sabido, ese abanderado deberá defender dos consignas que el diputado Kirchner ya sacralizó: “Cristina libre” y “renegociación de la deuda externa”. Si, en cambio, el kirchnerismo acuerda con Axel Kicillof, el gobernador deberá aceptar ese credo. Hasta Sergio Massa, si quiere la bendición de San José 1111, no podrá desafiar el imperativo. Cabe la posibilidad de que Kicillof enfrente a su antigua mentora. Aun en ese caso, todavía no está para nada claro que él esté dispuesto a prometer que va a cumplir con los compromisos financieros asumidos sin reestructurar una moneda.
Estas posibilidades, que contienen un potencial de intranquilidad para los mercados, no parecen estar contempladas en el programa de Caputo. Al contrario, da la impresión de que los datos que expuso Economía obedecen a la tesis electoral que ya defendió el ministro a comienzos del mes pasado: “Puede haber un shock externo, una guerra mundial o una invasión extraterrestre, que Kicillof no va a ser presidente nunca en su vida”. Hay que suponer que, si no llega Kicillof, menos lo haría un candidato de La Cámpora. Por lo tanto, ¿hacía falta ofrecer un programa financiero?
El Ministerio de Economía descarta otro peligro, que ya no tiene que ver con la identidad de los rivales sino con la organización del calendario electoral. Una de las grandes novedades que presenta en estos tiempos la vida pública argentina es que la provincia de Buenos Aires comenzó a tomar vida propia. El signo más evidente es que discute su propio cronograma para elegir autoridades, ajeno a del orden nacional. Sucedió el año pasado: los bonaerenses eligieron a sus legisladores el 7 de septiembre. Ganó el peronismo y ese resultado explica, en parte, esa inquietud financiera que pidió una intervención de Trump.
Todavía no está descartado que el año que viene las elecciones de la provincia sean, de nuevo, desdobladas. Es decir, que antes de la elección presidencial se elija al sucesor de Kicillof. ¿Qué impacto tendría en el clima general que esas elecciones las gane alguien del PJ? ¿Cómo asimilarían los inversores una derrota anticipada del oficialismo nacional en el principal distrito del país? El confiado programa financiero de Caputo estaría suponiendo un triunfo del candidato de Milei, lo que a la vez implica imaginar que en territorio bonaerense La Libertad Avanza y Pro irán unidos. En otras palabras: las cuentas de Caputo y Furiase suponen que en 2027 habrá apetito por el peso y apetito por los bonos. Imaginan todo, menos una corrida.
Esa propuesta financiera del Ministerio de Economía parece tener, sin embargo, un detalle de cautela que corrige este panorama. Está cifrado en tres guioncitos que indican falta de datos. Esos tres guioncitos aparecen, dentro del área de fuentes de financiamiento, en la opción NY law, es decir, bonos emitidos bajo ley de Nueva York. Los casilleros no consignan números. Pero eso no es lo que importa. Lo que importa es que aparece esa opción, aunque todavía resulte abstracta. Para sintetizar: es posible que el Gobierno esté pensando en salir al mercado de deuda internacional. ¿Para recaudar qué cantidad de dólares? Guioncitos.
La baja del riesgo país volvería más atractiva esa emisión. Hay expertos que suponen que las calificadoras de riesgo mejorarán el status del país y que ese sería otro empujón hacia el mercado. Aunque desde el martes irrumpió un factor que podría entorpecer esta iniciativa. Ese factor es Trump. La decisión del presidente de los Estados Unidos de, a raíz de nuevos enfrentamientos en el estrecho de Ormuz, desconocer el Memorandum de Entendimiento con Irán y ordenar nuevos ataques sobre bases militares de ese país, vuelve a enrarecer a la economía internacional, sobre todo en los campos energético y financiero.
Para la Argentina y, con especial énfasis, para la administración de Milei, la permanencia de la guerra en Medio Oriente tiene consecuencias importantes. Una es la posibilidad de una suba en la tasa de interés, que encarecería el costo de esos dólares que Economía podría ir a buscar al mercado internacional. En esta instancia hay que considerar otra variable: la del mayor o menor pragmatismo del Presidente. En febrero pasado fue reemplazado el secretario de Finanzas Alejandro Lew a raiz de que Milei se negó a autorizar una emisión de deuda por 5.000 millones de dólares a 10 años a una tasa superior a 9,5%. Los especialistas calculan que hoy la Argentina podría conseguir fondos con una tasa de alrededor del 8,7%. Si la tormenta repuesta por Trump se mantiene y el dinero se vuelve más costoso, ¿el Presidente autorizaría igual esa eventual operación de deuda?
Las decisiones bélicas de Irán tienen otra proyección sobre la Argentina. Al elevar el precio de los combustibles en los Estados Unidos, vuelve más esquivo un triunfo electoral para los republicanos. Un consenso muy extendido entre los estudiosos de la opinión pública en ese país indica que Trump perderá el control de la Cámara de Representantes y no tiene asegurado retener el del Senado. Quiere decir que, con un Trump debilitado, la posibilidad de que el gobierno libertario pueda recibir, in extremis, un auxilio financiero desde el Norte, se vuelven mucho más pequeñas. El que Washington concedió en septiembre de 2025 ya desató una discusión inconveniente para el benefactor de Milei. Este es el rosario de preguntas que los guioncitos de Caputo todavía no responden.
Quiere decir que el programa elaborado por el ministro y su secretario Furiase se sostiene sobre hipótesis políticas de difícil verificación. Para expresarlo en términos muy generales: ellos pretenden conjurar una posible turbulencia derivada de un riesgo electoral inexistente, porque imaginarían que Milei ya tiene la reelección escriturada. Obtener más recursos para blindar un futuro menos previsible depende de que se atenúen o corrijan el comportamiento geopolítico de Trump y las restricciones financieras de Milei.
Una lógica parecida a la de Caputo al mirar las finanzas del año que viene es la que preside el trabajo de Diego Santilli y su reforma electoral. El jefe de Gabinete negocia dos cambios principales en el sistema. La suspensión de las primarias, por lo menos en su simultaneidad y su obligatoriedad, y la habilitación de listas colectoras. Este segundo cambio permitiría que fuerzas que rivalizan con La Libertad Avanza en las provincias puedan alinear sus listas de senadores y diputados nacionales con la candidatura presidencial de Milei.
Existe una ilusión óptica en ese nuevo esquema. Es de suponer que Milei ya tiene los votos, que incluso ya tiene las adhesiones de esos aliados partidarios, y sólo necesita una reglamentación para incorporarlos. Como Caputo, Santilli adopta el resultado deseable, la reelección de Milei, como premisa. Tal vez tenga razón.
Sin embargo, lo contante y sonante en la actualidad es que Santilli sólo está inventando un nuevo instrumento que es un arma de doble filo. Los gobernadores peronistas, radicales o independientes, que prometen al jefe de Gabinete unirse a la marcha triunfal de Milei lo hacen en el caso de que esa marcha triunfal se verifique. Y, sobre todo, porque hoy carecen de candidato, lo que es clave en la dirigencia peronista. Sin embargo, si por las razones que fuere, apareciera un rival competitivo que desafíe el triunfo de Milei, Santilli le estará ofreciendo a ese dirigente una herramienta para ordenar y expandir su propio campo.
Mientras el jefe de Gabinete y el ministro de Economía trabajan para la reelección de Milei, Juan Bautista Mahiques, el ministro de Justicia, va creando, designando un juez tras otro, una estructura al servicio de Comodoro Py, la corporación a la que pertenecen él y su familia. Para construir ese artefacto de largo plazo debe pagar un precio de mediana duración: despejar de pesadillas judiciales las noches del Presidente y de su hermana Karina. La designación de magistrados es la herramienta principal para armar ese objetivo.
Una demostración muy elocuente de este juego aparece en la causa $LIBRA, que podría tener involucrados a los dos hermanos. Para que ese expediente desemboque, como está previsto, en la impunidad, el primer servicio llegó desde donde más se lo esperaba: el fiscal Eduardo Taiano. Aterrado siempre ante cualquier enfrentamiento con el poder, Taiano alegó que carecía de recursos técnicos para investigar la sospechosa operación con esa criptomoneda. La semana pasada, como viene informando Hugo Alconada Mon, se agregó el controvertido juez Mariano Martínez de Giorgi, que eliminó a los que habían sido reconocidos como querellantes, incluso por la Cámara Federal.
El argumento de Martínez de Giorgi fue desopilante. Según él, los querellantes no pueden querellar porque no quedó probado todavía que haya habido fraude. Es obvio que, para que eso quede probado, debería terminar el juicio. Salvo que se adopte la solución de De Giorgi: que los querellantes lo reemplacen a él y prueben que el delito que se investiga se consumó.
Es posible que con apenas una pizca de sinceridad Martínez de Giorgi podría haber reemplazado ese argumento por este otro: no debe haber querellantes que aporten pruebas o exijan medidas porque mi esposa, Ana María Juan, acaba de ser designada jueza federal de Hurlingham por el Presidente, que es a quien yo debería investigar. Es una broma, claro. Pero hay algo cierto: Milei designó a la esposa de un juez que tiene entre manos una causa que no lo deja dormir.
El otro aporte de Mahiques a la tranquilidad de los Milei es el armado de la Cámara Federal. Es decir, del tribunal que debe revisar todos los pronunciamientos de primera instancia en los casos de corrupción. Allí el ministro piensa enviar al Senado el pliego de su amigo Pablo Yadarola, quien, como él y como su padre, Carlos Mahiques, compartieron la malhadada excursión a Lago Escondido. Yadaraola obtuvo, por el examen y los antecedentes, el lugar Nº 16 en el concurso 461 del Consejo de la Magistratura. Pero gracias a la entrevista posterior subió 11 posiciones y terminó integrando la primera terna.
El juez penal económico Yadarola ganó celebridad en los últimos tiempos por sus dificultades para detectar quien dio la orden para que Laura Belén Arrieta, quien llegó en el avión del empresario Leonardo Scatturice, pasara más de 10 valijas sin control de la Aduana en el aeroparque metropolitano. El juez alega, como Taiano, limitaciones técnicas. No se le ocurrió convocar a la agente que recibió la orden y preguntarle quién se la impartió. Tal vez escuche lo que se repite hoy en voz baja en la Aduana: que hubo un llamado que se originó en el entonces director José Velis, que se transmitió al entonces director de Comprobación Documental Marcelo Lista, encargado de que se cumpla la excepción. Lista habría sido ascendido el viernes pasado. Habladurías. Ojalá Yadarola no las verifique antes de que lo conviertan en camarista y pierda el cargo. Otra broma.
A pesar de esas sospechosas alteraciones, en Tribunales hay una llamativa coincidencia: más nefasta que la llegada de Yadarola a la Cámara Federal sería la de su competidor Fernando Poviña, entre otras razones, por intereses que hunden sus raíces en la AFA, dada su condición de directivo del Atlético Tucumán. La AFA es el universo social de los Mahiques. Basta recordar que su padre celebró su cumpleaños en la mansión de dos jubilados de Villa Rosa en la que solía descender el helicóptero de Pablo Toviggino.
Otro camarista sería Pablo Bertuzzi, quien concursó por el cargo que hoy ocupa porque llegó allí por un traslado. Bertuzzi quedó en el puesto Nº 21. Gracias a la entrevista lo promovieron hasta el lugar Nº 7. Es posible que Milei envíe su pliego al Senado. Aunque en la Justicia afirman que demorará. Antes se espera que Bertuzzi convalide como camarista la decisión de Martínez de Giorgi de eliminar a los querellantes de la causa $LIBRA. Es decir: el presidente también tiene en sus manos el destino de unos de los magistrados que decide sobre el caso en el podría estar involucrado.
Bertuzzi aceptó competir por su cargo actual. No adoptó la posición de su colega Leopoldo Bruglia, quien denunció una discriminación ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos: a él lo desplazan de su cargo actual porque llegó por un traslado, dentro del mismo fuero federal. Pero el padre del ministro, Carlos, también llegó desde otro cargo y, en su caso, desde otro fuero. Sin embargo, no sólo no se lo desplaza sino que se lo propuso para continuar en el cargo de camarista de Casación después de haber cumplido 75 años. La Comisión envió el caso al Ministerio de Justicia para que responda la acusación de Bruglia. Mahiques debe explicar por qué su padre tuvo un privilegio.
Ayer papá Mahiques hizo alarde de su buen francés. Explicó que renunciaría a su “soberanía lingüística” en homenaje a los magistrados franceses que lo escuchaban. Participaba de un encuentro profesional de jueces franceses y argentinos. Como Mahiques intervino vía Zoom, agigantó la leyenda tribunalicia de que está asistiendo a los partidos del Mundial de Fútbol. Hazte fama.
Más allá de esas minucias, el de Mahiques fue un gesto muy oportuno. La relación con Francia acaba de tener un entredicho originado en Mendoza, cuando la vicegobernadora Hebe Casado describió a la selección de ese país como un “equipo africano”. En la embajada francesa ante la Argentina la declararon persona non grata.
Carlos Pagni,Conforme a
POLITICA
Provincias Unidas se desgrana: gobernadores enfocados en reelegir, votos dispersos en el Congreso y afinidad con Milei

Foco en la propia reelección, comportamiento heterogéneo en el Congreso y un magro resultado electoral como antecedente. Con este telón de fondo, se desgrana el experimento de Provincias Unidas, la alianza que seis gobernadores sellaron en 2025 en tren de posicionarse como una tercera vía, lejos de La Libertad Avanza (LLA) y del kirchnerismo.
Los mandatarios provinciales que impulsaron el armado cuentan con la posibilidad de competir por su reelección en los comicios de 2027 y no piensan desperdiciar la oportunidad. Con la mira puesta en conservar sus propios territorios, se desvanece un eventual proyecto nacional conjunto mientras dejan de actuar de manera coordinada.
“Hoy, la prioridad está 100% en las reelecciones de ellos. Lo nacional no nos interpela en lo más mínimo. Más allá de la buena relación [entre los gobernadores] y de la representación [en el Congreso], veo difícil que se arme un frente con un candidato”, dijeron distintas fuentes cercanas a los mandatarios de Provincias Unidas, en diálogo con .
A su vez, el resultado cosechado en las legislativas del año pasado −apenas superaron el 7% a nivel nacional y solo obtuvieron un único triunfo provincial en Corrientes− no constituye un piso que motive la construcción nacional. “Chocamos en la salida”, ilustraron en las últimas horas. Y aunque sostuvieron que se trató de una marca pensada para robustecer a los gobernadores en las elecciones intermedias y que nunca estuvo en los planes construir una alternativa para 2027, el archivo recuerda la arenga de algunos de los principales referentes del espacio, que llegaron a asegurar que de Provincias Unidas surgiría el próximo presidente.
Los jefes provinciales que integraron el pacto del “interior productivo” fueron Maximiliano Pullaro (Santa Fe), Martín Llaryora (Córdoba), Ignacio Torres (Chubut), Carlos Sadir (Jujuy), los hermanos Juan Pablo y Gustavo Valdés (gobernador y exgobernador de Corrientes) y Claudio Vidal (Santa Cruz). Cuatro de ellos viajarán este martes con Javier Milei a París en un intento de captar inversiones.
El diálogo y la relación entre estos gobernadores quedó en evidencia diez días atrás, cuando Pullaro recibió a Llaryora, Torres y Valdés en Rosario para recorrer las sedes de los Juegos Suramericanos. Las postales difundidas dieron cuenta del vínculo entre los dirigentes y enviaron un mensaje al gobierno libertario, en medio de la discusión por el presupuesto 2027 y la eliminación de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO).
Es que, en materia legislativa, estos gobernadores −como otros pertenecientes al peronismo no kirchnerista− son vitales para el oficialismo. El Gobierno depende, en parte, de los votos de sus diputados y senadores para aprobar las leyes que envía al Congreso.
El bloque Provincias Unidas está integrado por 18 diputados en la Cámara baja. Gisela Scaglia, exvicegobernadora de Pullaro, conduce la bancada. En el Senado, en cambio, solo dos legisladores se mueven con el sello.
En ambas cámaras hay átomos dispersos que responden a estos gobernadores, pero trabajan en otros bloques (como la Unión Cívica Radical y Despierta Chubut). Como contracara, también hay legisladores del bloque Provincias Unidas que se mueven por fuera de la lógica de los gobernadores (los radicales Martín Lousteau y Pablo Juliano, el socialista Esteban Paulón y la exlibertaria Lourdes Arrieta, entre otros).
Pese a que los mandatarios provinciales lograron aglutinar a sus legisladores en el Parlamento, en más de una ocasión han votado en direcciones opuestas. Por ejemplo, en la reforma laboral y en Inocencia Fiscal II.
A esta heterogeneidad se suma la diversidad de votos de los radicales, socialistas y exlibertarios. “El bloque [funciona] bien, con las dificultades que tiene un bloque con tanta diversidad y miradas opuestas en algunos temas”, indicó a una fuente de la bancada.
Prácticamente no hubo proyectos relevantes frente a los que el bloque haya votado en conjunto y de manera coordinada.
Elecciones 2027
En definitiva, en Provincias Unidas no existe un proyecto nacional conjunto para 2027. Esta ausencia se funda, en gran parte, en que todos los gobernadores del espacio se jugarán su continuidad en 2027, salvo Valdés, que no se someterá a las urnas porque en Corrientes el Ejecutivo se renovará recién en 2029.
Todos ellos desdoblarían los comicios provinciales de los nacionales, una jugada que revela que el ojo está puesto en sus propios distritos.
Asimismo, algunos gobernadores se muestran cada vez más cerca de LLA. Esta semana, por ejemplo, Torres, Valdés, Sadir y Vidal acompañarán al gobierno de Javier Milei en la Argentina Week que se realizará en París.
La sintonía con la gestión libertaria se manifiesta también en la posibilidad de sellar acuerdos electorales. Torres, de Pro, estaría manteniendo conversaciones “avanzadas” en tren de apoyar al Presidente en su reelección a cambio de que LLA “respalde su candidatura” en Chubut, según una fuente cercana al mandatario provincial.
Mientras, allegados al santafesino Pullaro no descartan una alianza con los libertarios en las elecciones nacionales. Más complejo lo consideran a nivel provincial, donde el frente Unidos incluye al socialismo.
En los últimos días, además, el radical Sadir se manifestó a favor de la suspensión de las PASO. Su vigencia, argumentó, le daría “más herramientas a la oposición al gobierno nacional para reagruparse, reordenarse y poder volverse más competitivo”.
No obstante, el presidente de la UCR, Leonel Chiarella, alineado con Pullaro, dijo a : “Estamos construyendo una alternativa a la grieta con el objetivo de tener candidato a presidente propio”. En la misma línea se expresó Gustavo Valdés, titular de la UCR correntina y senador provincial, quien además reconoció la existencia de diálogos por fuera del radicalismo.
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POLITICA
Los mensajes de Javier y Karina Milei tras la muerte del senador Pagotto: “Un luchador de la libertad”

La secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y el presidente Javier Milei despidieron este martes al senador nacional de La Libertad Avanza Juan Carlos Pagotto, que murió a los 74 años en La Rioja.
“Lamento profundamente el fallecimiento de nuestro senador Juan Carlos Pagotto, un luchador de la libertad de La Rioja y nuestro país”, escribió Karina Milei en su cuenta de X tras conocerse la noticia.
La funcionaria además expresó sus condolencias a los allegados del legislador: “Un cálido abrazo a su familia y seres queridos en este difícil momento”.
Minutos después, Javier Milei reposteó el mensaje de su hermana y sumó una breve despedida: “QEPD”.
POLITICA
Claudia Cecilia López reemplazará a Juan Carlos Pagotto en el Senado tras su muerte en La Rioja

El vocero presidencial, Andrés Ravier, confirmó este martes en conferencia de prensa que Claudia Cecilia López reemplazará a Juan Carlos Pagotto en el Senado tras la muerte del legislador en La Rioja.
Nacido en Mendoza, pero riojano por adopción, Pagotto presidía desde este año la estratégica Comisión de Acuerdos, que trató más de 200 nombramientos judiciales.
El cuerpo de Pagotto fue hallado sin vida en el interior de su domicilio ubicado en la capital de La Rioja, según informó el diario local El Independiente. Se desconocen hasta el momento los motivos oficiales de su deceso.
Si bien el reemplazante natural (por el género) sería el abogado Alejandro Cruz Antúnez por ser suplente en la lista, finalmente el titular del Senado, Bartolomé Abdala -hoy presidente en funciones por las agendas internacionales de Javier Milei y Victoria Villarruel- se decidió por López.
Noticia en desarrollo
Juan Carlos Pagotto,Conforme a
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