POLITICA
¿Y si Adorni decidiera irse?

¿Y si Adorni decidiera irse?
No se trata solo de una pregunta retórica. Es una hipótesis que tiene sentido, si se analiza lo que pasó en las últimas horas.
El viernes, en la apertura de la reunión de gabinete, Milei impuso su decisión de sostenerlo contra viento y marea. No me consta que haya dicho: “Prefiero perder la elección antes que echarlo”.
Sí me consta que volvió a usar el argumento de que no va a entregar a alguien que considera honesto “en el altar de los egos de los periodistas de la argentina”.
Una vez que Milei terminó, Patricia Bullrich intentó abrir el debate. Sin embargo, el Presidente la interrumpió y anunció que se iba.
Antes de despedirse, aclaró que podían debatir todo lo que quisieran, pero que la decisión política de bancar al jefe de gabinete ya estaba tomada.
Entonces, Adorni habló primero:
Sin embargo, Bullrich le volvió a pedir a Adorni que se apurara a presentar la declaración jurada. Le dijo que no tenía sentido demorarla más. Opinó que le estaba produciendo al Gobierno un desgaste innecesario.
Adorni le respondió que no se preocupara, que la presentará mucho antes del 31 de julio, el día en que vence la última prórroga.
Todos entendieron que la haría pública a fin de este mes.
El mismo viernes, entre las 20 y las 21, Milei habló, por teléfono, pero a calzón quitado, con alguien a quien dice respetar, a pesar de que, con respecto a Adorni, no piensan lo mismo. Incluso anticipó cómo reaccionaría frente a la hipótesis de que fuera el funcionario quien le ofreciera su renuncia indeclinable.
-Así como yo no obligo nunca a nadie a hacer lo que no quiere, tampoco podría obligarlo a no hacer lo que quiere.
El Presidente aprovechó, para diferenciar, desde su perspectiva, lo que sucedió con José Luis Espert.
Fue muy parecido a lo que nos dijo a Esteban Trebucq y a mí, en la conversación telefónica del miércoles pasado. Es decir: que la renuncia no había sido una decisión suya, sino del propio Espert, porque no quería ni podía convertirse en un candidato mudo.
Las opiniones y las conclusiones son libres. Y las del Presidente, en casi todos los casos, tienen un peso específico mayor. Pero Milei no es ingenuo ni come vidrio. Y Karina Milei, tampoco.
El Presidente dice, por ejemplo: “Este mal momento pasará, no hay que desesperar”.
Milei cree:
Milei también siente que el tan meneado círculo rojo no termina de entender los cambios irreversibles que, según él, ya produjo el nuevo modelo económico y político. En la intimidad, destaca dos hechos:
1) La decisión de Paolo Rocca de renunciar como CEO de Tenaris, después de perder la última licitación para la obra civil de Southern Energy, el consorcio de petroleras locales que están construyendo el ducto que permitirá exportar gas de la cuenca neuquina, desde un puerto de Río Negro.
2) El retiro silencioso de Javier Madanes Quintanilla después del cierre de Fate.
El diagnóstico de Patricia Bulrich sobre el caso Adorni es diametralmente opuesto al de Milei. Esto es lo que piensa la senadora:
El tono que utiliza Bullrich, en público, es muy parecido al que usó, en su momento, para justificar la salida de Espert.
Hasta hace minutos, Milei seguía sosteniendo que no le molesta ni lo enoja el pedido de Bullrich. Es más: insistía con la idea de que ella era su candidata para la jefatura de gobierno de la ciudad, así como Diego Santilli era su candidato para gobernador de la provincia de Buenos Aires.
Karina Milei, en cambio, siempre es una incógnita. Para empezar, a diferencia de su hermano, parece menos impulsiva y emocional. Para seguir, tiene como prioridad absoluta garantizar la reelección del presidente.
La secretaria general de la presidencia habla poco y decide mucho. Puede tener profundas diferencias con Santiago Caputo, pero no las exacerba porque sabe que, en este contexto, sería suicida.
Tampoco desconfía ni le sorprende lo de Patricia Bullrich. Ella entiende que se trata de una socia política, y no de una incondicional.
Karina Milei espera con ansiedad que Adorni les “tape la boca a todos”, pero, si el jefe de gabinete no lo llega a lograr, puesta entre la espada y la pared, no sorprendería que, llegado el momento, lo invite a dar un paso al costado.
Y, en ese caso, Adorni, ¿cómo se podría negar, si repitió, una y mil veces, que ayudará al Gobierno desde el lugar en que el Presidente lo considere más útil?
No es información, es una simple deducción. Podría ser uno de los finales posibles. Así, las buenas noticias económicas no quedarán tapadas por este escándalo sin fin. O volverían a la primera plana otras mega causas de corrupción, como las coimas con el dólar oficial mientras tenía vigencia el cepo.
A propósito: se trata de una investigación que ya no cuenta con secreto de sumario. Un expediente en el que se repiten los nombres de Elías Piccirillo, ex de Jessica Cirio, Francisco Hauque y Martín Migueles, actual pareja de Wanda Nara, mientras se omiten, por ahora, los de Matías tombolini, Miguel Angel Pesce y Sergio Massa.
Luis Majul,Manuel Adorni,Javier Milei,Karina Milei,,Conforme a,Manuel Adorni,,»¿Lo ponés de jarrón?». Desconcierto y tensión interna en el Gabinete tras la continuidad de Adorni,,Contradicciones. Del manual del culpable: hostigar al testigo,,Adornigate. Torpezas que opacan las buenas noticias
POLITICA
El Gobierno busca fecha para debatir la eliminación de las PASO, entre sesiones adversas, marchas y la visita del Papa

A pesar de los tres encuentros que mantuvieron Javier y Karina Milei en París con los gobernadores, en la Casa Rosada planean generar sin demoras nuevas reuniones de cara al debate legislativo por la reforma política. Aún no hay definiciones, pero ya palpitan una sesión. Y sopesan variables para decidir cuál sería el momento oportuno y el modo adecuado de ir a la batalla en el recinto frente a un octubre que se perfila agitado, plagado de manifestaciones opositoras. Con el agravante de que el oficialismo trabaja a contrarreloj, en la antesala de la inminente visita del Papa.
Antes y durante el período comprendido entre el 8 y el 11 de noviembre el Gobierno no tendrá margen para fallar, y buscará concentrar toda la atención en la visita papal. El debate por la PASO tiene que ocurrir antes, calculan en LLA. O, en caso contrario, postergarse, lo cual generaría un clima de apuro más acuciante.
Todavía no hay fecha clara para la sesión del Senado donde se discutirá el tema político que más preocupa a los Milei de cara a 2027. Pero, a priori, creen que apostar a mediados de mes sería muy complicado. Para el 15 está convocada la mega sesión especial contra el DNU 70 en Diputados. Y la cúpula libertaria se pregunta si conviene resguardarse, o ir al choque y crear una especie de guerra a todo o nada la misma semana. Tienen demasiado para perder, dicen algunas cautas voces.
Además, el mes que se inicia estará particularmente plagado de eventos y manifestaciones, y no les será fácil elegir una fecha para sesionar. El 14 Milei viaja a Estados Unidos para participar de un evento de derecha en la Heritage Foundation. El 15, el debate en Diputados coincidirá con la marcha federal universitaria. El 17, Día de la Lealtad, saldrá a la calle el peronismo. Y antes, la CGT planea una marcha “en defensa de la industria” para el 8.

Mientras buscan una respuesta unívoca, en todos los espacios intra libertarios advierten que sólo definirá Karina Milei, asesorada por los Menem.
En el cálculo político-legislativo los violetas sopesan, también, la cantidad de temas que se incluirán en el orden del día. Un importante funcionario nacional dijo que conviene “meter” muchas leyes en una sola sesión para generar un impacto. Pero en el Senado, los propios libertarios piden calma. “A este cuerpo no le sienta y nunca le gustó el tema de las sesiones maratónicas y las decisiones entre gallos y medianoche”, dijo un senador de peso.
En la Cámara alta, además, pesa el efecto de la tensión con Bullrich, que esta semana sumó fichas a las especulaciones sobre una eventual candidatura presidencial al otorgarle una entrevista mano a mano, en modo descontracturado, a un canal de streaming, La Casa. Esto, justo después de las suspicacias internas que generó la presentación, en el coloquio empresarial de IDEA, en Mar del Plata, de una suerte de plataforma electoral propia. Hay quienes hasta vieron una chicana a Karina Milei en la selección del periodista que la entrevistó, Robertito Funes Ugarte, el mismo que había elegido la Secretaria General días antes para hacer la excepción de hablar en público, en un móvil de la señal LN+.

Bullrich no logró quedarse con la titularidad de la Comisión de Acuerdos que quedó vacante con el fallecimiento de Juan Carlos Pagotto, pero en su entorno dicen que no aspiraba a hacerlo. “Es algo que se esperaba”, dijeron en LLA. El fallecido presidente del cuerpo era un referente karinista de la primera hora. Además, oriundo de La Rioja. “La novedad hubiera sido que no fuera Nadia Márquez”, dijeron en el bloque sobre la senadora por Neuquén que integra el círculo de confianza de Karina Milei y conducirá la comisión.
En paralelo al debate interno sobre las fechas, los acercamientos de Karina Milei con los gobernadores generaron inquietud entre los referentes violetas en algunas provincias que aspiran a competir el año que viene. Por caso, Luis Petri, ex ministro de Defensa y actual diputado aún no pierde las esperanzas en su silenciosa batalla con (el eventual candidato de) Alfredo Cornejo por la gobernación de Mendoza. En Tucumán, en cambio, están más tranquilos cerca de Lisandro Catalán. Después de todo, el gobernador peronista, Osvaldo Jaldo, que adelantó las elecciones contra los pedidos de la Casa Rosada, ni siquiera viajó a París.
Los Milei creen que llegaron, en Francia, a un “principio de entendimiento” con la mayoría de las provincias aliadas para generar apoyos para eliminar o suspender la PASO. Y esta primera semana post Argentina Week estaría dedicada a nuevos encuentros entre el jefe de Gabinete, Diego Santilli, con gobernadores.
La atención esta primera semana de octubre, asumen en Balcarce 50, estará copada por la despedida de Messi de la Selección. El Presidente, en línea con su actitud frente al Mundial, a donde eligió no viajar, no tendría planeado asistir al Monumental el martes. Y es posible que no mande a nadie oficialmente, tampoco. Por lo pronto, el secretario de Turismo, Ambiente y Deportes, Daniel Scioli ya decidió que no irá. “Nunca va a la cancha”, dijeron en su entorno. Ese día el estadio de River se transformará en un ambiente adverso para el mileismo, enfrentado a la AFA del “Chiqui” Tapia. Y no suma que en los últimos días se sumara al evento deportivo la entrega del título Honoris Causa a Lionel Messi por parte de la UBA, cuyas autoridades están en uno de los peores momentos con el Presidente, por el presupuesto universitario. Es el mismo conflicto en torno al cual la oposición organiza una marcha que se perfila masiva el mismo día del embate en Diputados contra el DNU 70/23.
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POLITICA
Pese a la euforia por la gira en París, el Gobierno busca blindarse ante la turbulencia económica

Los cafés y las delicias de las boulangeries por la mañana y la tarde, las luces de la Torre Eiffel por la noche, los trece gobernadores aliados, los máximos exponentes de la elite empresarial… El Gobierno tuvo su momento político épico en la Argentina Week que montó en Francia y disfrutó las mieles del poder, pero como un hondazo a la realidad la semana cerró con el riesgo país más alto del año, en 655 puntos.
La pompa francesa que envolvió a la comitiva funcionó como amnesia de los problemas de Buenos Aires pero no del todo. El acuerdo de París con los gobernadores (sonaba lindo, dicen) no se cerró. Distintas fuentes consultadas por coincidieron en que todavía faltan paradas en la hoja de ruta hacia una convergencia. Sin embargo, sí hubo un discurso firme del Gobierno respecto a la necesidad de alcanzar el pacto ahora en octubre, lo antes posible. Ese posicionamiento antes era difuso.
Frente a los trece mandatarios provinciales, en una cena en la embajada, el jefe de Gabinete, Diego Santilli, y el ministro de Economía, Luis Caputo, fueron enfáticos en avanzar con un pacto definitivo este mes para disipar ruidos en los indicadores, coinciden fuentes al tanto de las conversaciones. Los argumentos dejaron ver que, pese a las arengas públicas, en privado el Gobierno reconoce que necesita los acuerdos por la falta de certezas a esta altura del año sobre si Milei reelegirá. Distintos actores que hablaron con aseguran que notaron a Santilli y Caputo conscientes de los efectos del programa sobre todo en la clase media, pese al dogmatismo férreo que expone Milei.
El jefe del Palacio de Hacienda insiste desde hace meses en acordar con los socios, igual que su sobrino, el estratega Santigo Caputo, y al contrario del menemismo, que imaginaba cerrar recién en febrero-marzo. En base a fuentes que siguieron de cerca las charlas, en Francia, Caputo refrendó su línea acompasado por Santilli. Dijo algo así como que si llegan a un entendimiento, se van a disipar las dudas sobre una vuelta del kirchnerismo y que de esa forma las decisiones de inversión no quedarán detenidas hasta la elección.
Sin embargo, los gobernadores se volvieron de París todavía sin tener claro qué ofrecerá el Gobierno. La secretaria general, Karina Milei, retomó en Francia su línea del win-win: que ellos apoyen a Milei y que La Libertad Avanza no los moleste en las provincias. Pero la desconfianza de viejos incumplimientos aún perdura, además de que entre los mandatarios provinciales hay distintos diagnósticos sobre cómo irá la economía.
Los gobernadores que quieren arreglar con la Casa Rosada concuerdan en que sin los términos del acuerdo no hay conjunción posible. Definir las elecciones locales y también cómo se repartirán las listas nacionales para el Congreso son dos aspectos clave. Para las legislativas de octubre, LLA quiere a su gente en los listados. Sueña con la mayoría parlamentaria para un segundo mandato. Los gobernadores no están dispuestos a entregar todo.
“Hay optimismo, se avanzó, pero falta”, reconocieron en la Casa Rosada sobre la convergencia con los gobernadores, al volver de París.
A diferencia de la week de Nueva York, en la que estalló el escándalo Adorni y los gobernadores se sintieron ninguneados por el Presidente, esta vez hubo sobrados gestos para mimarlos, incluso con Milei agradeciéndoles. “La política tiene que acompañar la economía, no puede haber errores no forzados del Gobierno”, aconseja un actor del empresariado que participó ante y añade: “Es como un déjà vu, en el que otra vez los de afuera dicen ‘todo bien, pero ganá’”.
La avanzada parisina sirvió de canto de sirenas a un Gobierno que gusta de envalentonarse a sí mismo con sus supuestas bondades. Milei habló a auditorio lleno. La organización perfecta y los altos perfiles empresariales (tanto argentinos como CEOs globales de empresas de hidrocarburos, minería, agro) fueron una perla que las fuentes le adjudicaron al embajador Ian Sielecki. Hubo comidilla, incluso, de que empresarios menos conocidos quisieron ir y se quedaron afuera. Algún descreído igual advirtió que la presencia no siempre es respaldo. “Ojo que [Francisco] De Narváez todo bien acá, pero también le presta el avión a Massa”, se escuchó.
Fuentes al tanto aseguran que el propio Sielecki hasta motivó la llegada a París de la mesa jurídica (comandada por el ministro Juan Mahiques con tres jueces) como una especie de garantía legal de las inversiones. Richar Fernando Gallego, de la Cámara Federal de General Roca y con autoridad en Vaca Muerta, fue de los más taquilleros.
A pesar de los pactos sin firmar, el sector empresarial recibió con buenaventura la visión de los jefes provinciales. “Los gobernadores dijeron que formaban parte de otros espacios pero que acompañaban el camino de estabilización del Gobierno y el orden en las cuentas fiscales”, celebraron.
Esas cosas, los US$27.000 millones en anuncios de inversión y un universo de personajes de poder entre los que el kirchnerismo no tuvo cabida fueron música para los oídos del Gobierno, tras una semana de indicadores en rojo y esta que cerró con el riesgo país en alza.
El fragor parisino motivó un nuevo discurso del ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, con sus teorías sobre movimientos poblacionales hacia provincias ganadoras del modelo. Karina Milei se ocupó de contener a los gobernadores pero también de dar gestos empresariales, por ejemplo, cuando sorprendió con su aparición en una ronda de negocios entre exportadores argentinos de langostinos y vieiras, e importadores franceses. En un hábitat que no le es propio, aseguran que quiso mostrarse interesada en conocer más de un rubro que hace entrar dólares al país.
El Presidente se regodeó de aquellos que refrendaron su plan. Estuvo tan exultante que en el cocktail de cierre en la Torre Eiffel saludó de a uno a los asistentes. “Fue un éxito rotundo”, dijeron en el Gobierno concluido el evento. “El cocktail fue inolvidable”, reconoció un invitado.
Los 11.000 kilómetros de distancia a Buenos Aires hicieron ver otro panorama. La preocupación por el alza del riesgo país pasó de leve a moderada en los despachos oficiales, ante una elección donde el oficialismo apuesta al crédito y la inversión. “¿Será que el mercado nos bajó el pulgar?“, se llegó a oír. Los encuentros de París se ponderaron, pero acá repararon en que las fotos “duran solo 24 horas”.
Apenas Milei estaba por levantar vuelo para volver a la Argentina, la jefa de la bancada oficialista en el Senado, Patricia Bullrich, decía en el streaming La Casa: “Hay que saber cuál es tu momento, tu tiempo. Yo probé una vez y no llegué. Ahora, bueno, voy a esperar, hay que ver… voy a esperar a ver cómo se desarrollan los acontecimientos en el país. No me voy a apurar, tampoco tengo tanto tiempo, pero no me voy apurar, y voy a esperar. Si vos me decís: ‘Esa idea, ese sueño que tuviste, ¿lo querés llevar adelante?’. Sí, porque tengo las ideas intactas; tengo un montón de ideas de cómo transformar muchísimas cosas, de cómo llegar al bienestar de todos. Esas ideas quizás las hace otro; quizás me toca a mí. No lo sé“.
Con este ritmo frenético de las cosas, un funcionario le había dicho a , apenas unas horas antes: “Patricia está jugando muy al fleje, no está siendo sutil. Hace entrar dudas sobre si va a romper”.
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Las dos decisiones del Gobierno que tensaron al máximo la relación con la CGT y podrían acelerar el paro general

La relación entre el Gobierno y la CGT es mala, pero no tanto como para que se concrete el quinto paro general contra Javier Milei. El último se hizo el 19 de febrero pasado y el plan de lucha que la cúpula cegetista realiza con las dos CTA desde el 22 de julio no contempló ninguna huelga e incluyó hasta ahora 4 movilizaciones con participación testimonial, a las que ahora se sumó otra concentración el jueves próximo en defensa de la industria y un acompañamiento a la Marcha Federal Universitaria que se hará el 15 de este mes.
En la cabeza de los jefes cegetistas se despliega un tablero lleno de desafíos y complicaciones. Los referentes del sector dialoguista siguen explicando en privado que “aún no hay clima social” para impulsar una nueva paralización total de actividades. Saben que crece el malestar por el deterioro de algunos índices económicos y laborales, pero no están seguros de que eso garantice el éxito de otro paro general: sus bases son renuentes a que les descuenten un día de trabajo o a perder el presentismo y, obviamente, muchos temen que la adhesión a una huelga los lleve al despido.
Además, un acatamiento dispar al paro general también dejará al sindicalismo en una posición de debilidad ante el PJ en un momento clave: está en juego la interna del peronismo en la que se definirán la candidatura presidencial y las listas legislativas para 2027, donde la CGT espera tener por fin un papel protagónico.

Pero, ¿qué político se asociará para el trazado electoral a un poder sindical que no puede hacer un paro general que verdaderamente arrincone a Milei y lo obligue a rectificar sus políticas? Es una de las dudas que los carcome.
En ese escenario tan complejo, la CGT pudo acordar en julio pasado con el Gobierno una serie de correcciones a la reglamentación de la Ley de Modernización Laboral que había perjudicado a los sindicatos en puntos clave para su financiamiento. Así surgió el decreto 612, que dejó a salvo la caja sindical, y graficó una etapa del oficialismo más predispuesta a la negociación a partir de la designación de Diego Santilli como jefe de Gabinete.
Algunos creen que quizá por ese alivio en las arcas de los gremios la CGT amagó con un virulento esquema de protestas “a la francesa”, con medidas sectoriales y alternadas, y terminó en un plan de lucha sin huelgas y con eje en marchas callejeras, en las que tampoco movió todo el “aparato sindical” para que fueran masivas.

Pero dos recientes decisiones del Gobierno volvieron a prender las luces amarillas en la CGT y podrían derivar en un endurecimiento de su estrategia, aunque siempre después de la visita del Papa León XIV a la Argentina, donde la expectativa cegetista, más allá de su encuentro del 9 de noviembre en la UCA junto con el empresariado y los movimientos sociales, es que el sucesor de Francisco brinde señales que puedan interpretarse inequívocamente como críticas a la política socieconómica de la administración libertaria.
Una de las decisiones oficiales que inquietaron a la CGT es la de preparar un recurso extraordinario ante la Corte Suprema para impedir la certificación de autoridades de la Unión de Trabajadores del Turismo, Hoteleros y Gastronómicos de la República Argentina (UTHGRA), encabezada por Luis Barrionuevo, luego de las elecciones sindicales de diciembre pasado.
La apelación, como anticipó Infobae, busca cuestionar el fallo de la Sala VI de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo que convalidó de manera provisoria la conducción nacional del gremio y ordenó a la Secretaría de Trabajo que expidiera en un plazo de 5 días el correspondiente certificado de autoridades, que es el reconocimiento de que Barrionuevo ganó las elecciones y tiene todas atribuciones como titular de la UTHGRA.

Pero el Gobierno, a través del Ministerio de Capital Humano, dirigido por Sandra Pettovello, decidió ir a la Corte para no convalidar al líder de Gastronómicos con el argumento de que las elecciones en las que se proclamó ganador están judicializadas y sin fallo en firme.
“Es muy preocupante que recurra a la Corte porque es una injerencia total del Poder Ejecutivo contra un gremio nacional”, dijo a Infobae un alto directivo de la CGT, temeroso de que la resolución sirva de “antecedente para desobedecer” fallos favorables a otros sindicatos.
Pero, además, en la cúpula de la CGT, dominada por el sector dialoguista, causó impacto el alejamiento de la subsecretaria de Trabajo, Claudia Testa: creen que es una “muestra de hostilidad” hacia el sindicalismo porque la funcionaria saliente tenía fluidas relaciones con la dirigencia gremial y con el empresariado.

Algunos líderes sindicales incluso advirtieron que Testa “no fue desplazada” por Pettovello, como deslizaron fuentes oficiales, sino que presentó su renuncia indeclinable al cargo por “motivos personales”, aunque deslizaron que se fue por diferencias en la gestión como consecuencia de las “presiones” de Federico Sturznegger, el enemigo público N° 1 de la CGT.
Nunca fue un secreto que la ex subsecretaria de Trabajo, que fue nombrada en enero de 2025 por impulso de Julio Cordero, el secretario del área, llegó desde el gobierno porteño, donde era directora general de Relaciones Laborales, sin ser un cuadro técnico del PRO y con un pasado como abogada de la UOCRA, pero pareció haber sido elegida precisamente porque, además de mucha experiencia en la gestión, tenía excelentes vínculos en el ámbito sindical y empresarial.
En la CGT dicen que Testa “se cansó” de lidiar con problemas ajenos a su función, mientras que en el Gobierno aclaran que su alejamiento se debió a una “reestructuración” en Capital Humano, dejando en claro que no se cuestionaba la forma en que trabajó.

Más allá de su relación con Cordero, los sindicalistas sienten que perdieron una interlocutora que podía contemplar sus posiciones gracias a haber conocido la problemática gremial por su tarea profesional en la organización liderada por Gerardo Martínez.
Para la CGT son pésimas señales la designación del abogado Mariano Sartoris en lugar de Testa porque “no conoce sobre las relaciones laborales” (se trata de una persona de extrema confianza de Pettovello) y la llegada de Ramiro Cherñetz como director de Asociaciones Sindicales de la Secretaría de Trabajo: “Proviene de las corporaciones empresariales y de los estudios jurídicos que escribieron la reforma laboral”, se quejan.

Pese a que ya se enteró del malestar de la CGT a raíz de sus últimas dos decisiones, el Gobierno afirma que no habrá modificaciones en el rumbo y que seguirá teniendo “las puertas abiertas”. “No se tienen que sentir amenazados -advirtió a Infobae una importante fuente libertaria-, pero los sindicalistas piensan que son los dueños de la Secretaría de Trabajo y que son más importantes que el presidente de la Nación. No se dan cuenta de que los tiempos cambiaron”.
Justamente, a tono con sus reflejos de siempre, los jefes de la CGT tomaron nota de los “gestos de hostilidad” del Gobierno con sus últimas decisiones y, aunque admiten que deberán “analizar cuál es el mejor momento y la mejor reacción”, ya acercaron el pie al acelerador del nuevo paro general: la segunda quincena de noviembre, luego de la visita del Papa, figura en estas horas marcada en rojo en el almanaque de las protestas cegetistas.
Sandra Pettovello,Gerardo Martínez,Julio Cordero,Luis Barrionuevo
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