CHIMENTOS
El conmovedor mensaje de Analía Franchín por la muerte de su mamá: “Te perdono y perdoname”

La noche del sábado marcó un momento profundo y doloroso para Analía Franchín. Su madre, Amalia, falleció a las 23:25 en Cemic Saavedra como consecuencia de un shock séptico. La noticia circuló rápidamente y conmovió a colegas y seguidores, entre ellos Fede Flowers, quien dio detalles del fallecimiento. Pero el mensaje que Analía le dedicó a su madre resonó con una sinceridad y una crudeza que traspasaron las redes sociales.
“Hoy te me escurriste entre los dedos mamita. Lo venías diciendo, lo venía pensando. Pero así y todo duele. Siento en el fondo la paz que sentiste al cerrar esos ojos azules. Esos ojos que ya no lloraban. Esos ojos adormecidos por tanto dolor soportado desde que eras tan solo una niña rubísima a la que solo maltrataban. Cuántas idas y vueltas tuvimos a lo largo de la vida. Ufff Dios sabe cuánto hemos peleado. Pero mi amor hacia vos siempre logró resolver todo. Qué suerte que estos últimos años pude comprender que hiciste lo que pudiste. Que a veces te dolía la vida. Como te dije hoy cuando ya sabía que se venían tus últimos latidos: Gracias por darme la vida, gracias por enseñarme a hacer de todo (literalmente de todo) gracias por tus milanesas, tus trapos de piso (los mejores del mercado) y por la ropa que me cosiste. Te perdono y perdóname por esas cosas que solo nosotras sabemos. Te amo mamita. Descansa. Encontrá la paz”.
El mensaje, escrito desde la intimidad y la experiencia de una relación madre e hija marcada por las tensiones y las reconciliaciones, expuso el dolor de la despedida y el alivio ante el descanso definitivo de una vida atravesada por el sufrimiento. Analía Franchín habló de la paz en los ojos de su madre, de los años en que comprendió que cada decisión y cada error provenían de un dolor antiguo, de la infancia de una madre dañada desde muy niña. La despedida incluyó agradecimientos por los gestos cotidianos, por la comida, por la ropa cosida, por los detalles domésticos que edificaron el vínculo entre ambas. También hubo espacio para el perdón, para soltar viejos rencores, para dejar ir aquello que solo ellas dos entendieron.

La muerte de Amalia puso en primer plano no solo el vínculo personal, sino también las huellas de los problemas de salud mental en la familia de Franchín. Analía relató en varias oportunidades cómo la depresión y otros trastornos afectaron a su madre desde la juventud. En su historia familiar, la enfermedad mental no fue un episodio aislado sino uno continuo que condicionó la vida cotidiana de todos los integrantes. Analía acompañó a su madre a consultas psiquiátricas desde pequeña. Recordó una tarde en la que detectó que algo andaba mal, cuando solo tenía doce años. “Mi mamá estaba casi muerta y la salvé. Intuición, netamente. Una tarde estaba viendo una película con mis hermanas y a la noche venían a comer mis tíos. ‘Qué raro que mi mamá esté ahora durmiendo la siesta’, dije. Yo la acompañaba al psiquiatra todas las semanas y sabía que sufría de depresión. Además, mi hermana ya estaba con un problema severo de adicción, entonces era como una combinación letal. Voy, la miro a mi mamá y digo: ‘Está respirando’. Sigo mirando la película. A los diez minutos vuelvo y veo que no está bien. Prendí todas las luces y ahí vi el blíster de pastillas vacío. Entré en una desesperación… Corrí, vinieron los vecinos, la cacheteábamos y no se despertaba. Yo sentía que mi mamá se me moría. Vino la ambulancia y se la llevaron”, contó en una entrevista para Infobae.

El relato no solo mostró el dolor sino la naturalización de la crisis. En la casa de los Franchín, la rutina siguió incluso después de episodios graves. “El asado familiar se realizó igual esa noche”, relató. Las alteraciones de salud mental se convirtieron en parte del día a día, al punto de perder la capacidad de asombro ante el sufrimiento. La situación de su hermana, atravesada por la adicción, añadió más peso a la dinámica familiar. Analía expresó que nunca la juzgó, porque entendió la enfermedad desde la experiencia personal y familiar.
Ella misma también tuvo que lidiar contra sus propios problemas de salud. Sufrió trastorno obsesivo-compulsivo desde la infancia, con diagnósticos en la juventud. Reconoció que su problema requirió medicación y terapia constante. Vivió crisis de ansiedad y pánico, períodos de encierro y temor. El entorno familiar, marcado por la depresión y la adicción, influyó en su desarrollo y en su forma de ver la vida. Su historia personal y el mensaje a su madre dejaron ver las marcas de una lucha silenciosa, atravesada por el dolor y la necesidad de encontrar paz.
CHIMENTOS
El goleador, la ex, la nueva, los celos, el suegro re famoso y la hermana puteadora: El Kun Agüero y Giannina Maradona, el mayor escándalo de Brasil 2014

Fase de grupos
Argentina 2-Bosnia Herzegovina 1, Argentina 1-Irán 0 (*), Argentina 3-Nigeria 2
Octavos de final
Argentina 1-Suiza 0
Cuartos de final
Argentina 1-Bélgica 0
Semifinal
Argentina 0(4)-Holanda 0 (2)
Final
Argentina 0-Aleman…. No, ese mejor no recordarlo.
El mundial 2014 todavía está atragantado en el corazón de muchos argentinos. De miles, o quizás de millones. Aunque después vinieron Qatar, Scaloni, El Dibu, el Cuti, De Paul, Enzo, Alexis, Fideo, Julián y Lautaro y todos ellos pujaron y pujaron para que Lionel Messi finalmente pariera su primera consagración ecuménica hay un montón de gente que todavía tiene pesadillas con aquella copa.
También, para no tenerlas…
El mundial se jugó acá nomás… en Brasil. Las mareas humanas que se movilizaron hacia allá fueron impresionantes y un fenómeno nunca visto. Todavía se canta el «Brasil, decime que se siente» como himno de cargada al clásico rival. Queda el recuerdo imborrable del gran Alejandro Sabella, heroico aún en la derrota final, en esa final increíblemente esquiva. La pifiada del Pipita, el penalazo de Neuer que no cobraron, «Era por abajo Palacio», la corrida de Goetze, el remate de Goetze, el festejo de Goetze, el maldito Goetze, la estirada estéril de Chiquito Romero, la cara de Messi mirando a la Copa que se llevaron los alemanes.
La herida cerró hace cuatro años, pero a veces todavía supura.
(*)UN ASTERISCO EN MEDIO DEL MUNDIAL
(*) El partido contra los iraníes se jugó en el estadio Mineirao de Belo Horizonte, allí donde tantos equipos argentinos fueron a medir fuerzas con Cruzeiro o Atlético Mineiro. Esa vez, a diferencia de todas las anteriores, sus tribunas estuvieron tapizadas de celeste y blanco. Iraníes habrá habido, pero cuántos serían. ¿500? Y bueno, que se permita la exageración. Medio millar de persas observando, sin entender nada, como 50, 60 o 70 mil argentinos transformaron la mole de cemento en un loquero absoluto de griterío y fervor.
Costó ganar. Mucho costó. De hecho, el gol -un hermoso zurdazo de Messi desde afuera del área que se coló junto al palo derecho del arquero Alireza Haghighi, que ese día atajó para ser considerado el mejor guardameta del mundo- llegó cuando se jugaba el primero de los cuatro minutos que había adicionado el árbitro serbio Milorad Mazic. Argentina había machacado todo el partido, pero la pertinaz insistencia terminaba, siempre, en la infranqueable resistencia del golero iraní. Hasta que Messi recibió del Pocho Lavezzi, encaró de derecha a izquierda, se perfiló y sacó el remate que dibujó en el aire una comba perfecta,

Ese partido, del 21 de junio de 2010, es muy recordado por otra circunstancia tremendamente llamativa. Un escándalo infernal que en la previa involucró de manera directa a Sergio el Kun Agüero, delantero titular en aquel seleccionado finalmente subcampeón y a Gianinna Maradona, en ese entonces y hasta hoy su ex mujer y madre de su hijo mayor, Benjamín, y salpicó de rebote a Diego Maradona, papá de «La Gianinita» y abuelo de Benja, a Karina La Princesita, en aquellos días pareja del goleador, y a la hermana y a la mamá del futbolista, llamadas Mayra y Adriana respectivamente.
Gianinna y el Kun se habían separado y a la prensa le vendieron el viejo truco de que fue «en buenos términos». Nadie les creía, pero ellos seguían aferrados a ese discurso. Obviamente, la realidad era muy distinta a la que pintaban, o querían dibujar. Bajo ese insólito canto de sirenas y villancicos subyacía una guerra infernal motorizada por el conflicto más viejo del mundo: Gianinna no se bancaba la relación de su ex con la Princesita y cualquier motivo era bueno para haçérselos saber. Sí, a los dos.
«A ella lo que le molestó fue lo siguiente: una vez le dio trabajo. La contrató para un show privado, para una fiesta, para un evento muy importante y muy especial. Se conocían, se habían tratado, habían hablado varias veces. Ella sabía la situación, que estaban juntos, por eso Giannina se sintió traicionada cuando supo que el Kun estaba con La Princesita» se dijo con vehemencia en aquellos tiempos.
Cuidado, no hay que escupir para arriba ni señalar a los demás, porque mientras un dedo acusa el otro mira hacia uno mismo. Años más tarde, Gianinna dejó todo para irse con otro delantero goleador, Daniel Osvaldo. Hasta su amistad con Jimena Baron tiró a la basura para seguir al ex delantero de Huracán, la Juventus y Boca: Osvaldo fue pareja y tiene un hijo con la cantante, que le dedicó un par de temas… ninguno romántico.
Volvamos a Brasil. Al asterisco del choque contra Irán. En medio de la batalla que disputaban hasta por los temas más menores, Gianinna había acordado con el Kun que llevaría a Benja a la concentración para que compartiera algunos ratos con él. En ese tipo de torneos, las encierros y los entrenamientos son tan importantes como los momentos de recreación. En ese sentido, Agüero había pedido estar con su hijo.
Claro, para lograrlo debía conseguir que la mamá del nene aceptara llevarlo. Y como en el medio estaba La Princesita, y a los costados toda la parentela -que incluía nada y nada menos que al gran Diego Armando Maradona- en un momento la cosa se salió de cauce y se les fue de las manos. En pleno mundial ellos pasaron a ser foco de atención para la prensa, que hizo todo lo que puede hacer en estos casos: averiguar.
«A UN SORETE COMO VOS, NI UN SALUDO»
La entrega de Benjamín se estiró más de la cuenta y los Agüero reclamaron. Giannina accedió a llevar al nene contra Irán, pero un problema en migraciones alargó aún más la espera. Faltaban papeles, nadie sabe bien. De hecho, del otro lado siempre descreyeron de la versión. «Dale, viaja para todos lados, no va a saber todo lo que tiene que llevar. Por favor, lo único que quiere es joder» rezongaron en cercanías del artillero.
Finalmente, Gianinna pudo viajar, pero al momento de darles al nene se produjo uno de los momentos más tensos de todos los que se recuerdan. A su encuentro, para recibir a Benjamín, debía ir la abuela del nene, Adriana, la mamá del Kun. Pero hubo un cambio de último momento porque la hija del Diego y su ex suegra no se tragaban y el mar de nervios se había puesto embravecido. Como si fuera un cambio dispuesto por un entrenador, salió Adriana y entró Mayra, su hija.

«Hola Mayra, soy la mamá de Benjamín, te vengo a traer al…» fue lo único que alcanzó a decir Gianinna antes de escuchar lo que escuchó en la voz de la hermana del Kun. «A los soretes como vos yo no los saludos» la desairó adelante de quienes habían recorrido tantos kilómetos esperando que Argentina ganara más partidos y siguiera avanzando, como finalmente sucedió.
Giannina quedó pasmada. «Me quedé callada porque estaba con Benja a upa» contaría luego, todavía enojada, todavía con bronca, una vez que le bajaron las pulsaciones y los temblores y logró manifestarse. Cuando estuvo con la familia de Agüero pudo contenerse. Cuando quedó solita con su alma frente al celular, no. Entonces salió una cadena de tuits (todavía no se les decía hilo) de los más descarnados que se tengan memoria en esa red social.
«Si callé tantas cosas fue solo por vos. Pero hoy viviste algo que ojalá Dios lo borre de tu memoria y tu corazón. Te amo Ben» dijo el primero. El segundo fue brutal: «Hijo me dice sorete porque pisar caca trae suerte. Andá y abraza a tu papá que te necesita. Llevate mi collar así sentís que estoy con vos».
«Pasa el tiempo y a la gente se le cae la careta» filosofó en el tercero y en el cuarto volvieron las ganas de contar todo: «¿Es normal que yo le escriba un Whatsapp al padre de mi hijo y me conteste su hermana? Me llamaste sorete con mi hijo a upa! Una vergüenza» escribió. La guerra estaba declarada.
Por supuesto que Diego Maradona metió cizaña: «Es un cobarde el Kun» despotricó, fiel a su estilo, para después reconocer que el nene «necesita jugar» y que de alguna manera había que llegar a un acuerdo para continuar con sus vidas de una manera razonable. Le duró poco la calma: como en su programa «De zurda» mostró imágenes del nene, lo dijeron que le iban a hacer una demanda. Y otra vez se armó.
Argentina 0-Alemania 1.
Sí, perdimos aquella final.
Como la de Gianinna, el Kun y La Princesita, la historia se cuenta completa, o simplemente no se abre la boca.


Expedientes Paparazzi, Kun Agüero, Gianinna Maradona, Karina La Princesita, Mundial 2014, Diego Maradona
CHIMENTOS
Natalia Oreiro, íntima: “He tenido la suerte de interpretar mujeres que tenían algo para decir”

Cuando Natalia Oreiro entra a una habitación, la energía cambia. No es solo el brillo de su mirada ni la risa rápida que estalla en medio de una frase, es esa calidez que la acompaña, esa mezcla de espontaneidad y respeto que hace fácil cualquier conversación. Aunque nació en Montevideo, el público argentino la siente propia. Natalia lleva la “charrúa en la sangre”, como le gusta decir, pero también en el gesto de abrir la puerta con afecto y sentarse dispuesta a hablar de todo lo que la atraviesa: su carrera, su familia, sus pasiones, la memoria que la une al cine, la televisión y las historias que elige contar.
En este momento, Natalia tiene agenda llena. Estrena película, prepara una comedia, filma para plataformas y recibe premios que celebran su recorrido. Pero cuando se apagan las luces del set, la actriz se transforma en madre de Atahualpa, esposa de Ricardo Mollo, mujer que preserva su intimidad y cuida cada palabra sobre los suyos. Es franca y cercana, pero también atenta a los límites de la vida privada.
—¿Cómo llegó la propuesta de la película La casaca de Dios?
—Fue, por supuesto, a través de su director, Fernán Mirás, del que soy amiga y compañera, no solo como actriz, sino que me ha dirigido ya en su segunda película, que fue Reloca. Ahí trabajamos como actor y como actriz, hacíamos pareja y en Casi muerta él me dirigió por primera vez. Su primer película, El peso de la ley, a mí me había encantado. Me parece que es una persona súper sensible que toca temas de muchísima profundidad y los vínculos, sobre todo entre las relaciones familiares, las hace de una fragilidad muy grande todas sus obras.

La admiración por Mirás trasciende lo profesional. Natalia cuenta que él le envió la adaptación del guion y la atrapó enseguida. “Me gustó la temática, pero sobre todo la mirada que él tiene para trabajar los vínculos familiares. Y por supuesto que el hecho de que fuera con (Jorge) Marrale para mí era un sí rotundo, porque es uno de mis actores favoritos. Es un actor con una profundidad en su mirada, en su interpretación, con una sutileza también, con una entrega… Tiene de los mejores ojos y miradas que yo he visto en el cine», asegura.
En la película, que primero se estrenó en cines y desde el 3 de junio se puede ver a través de la plataforma Amazon, Natalia interpreta a la hija de Marrale. Entre ellos, el desencuentro surge tras la pérdida del hermano, un joven que muere en la guerra de Malvinas. La herida se agranda, no solo por la ausencia del hijo, sino por el modo en que la guerra y el fútbol atraviesan la relación entre padre e hija.
“Uno como padre no está preparado para perder un hijo y menos de esa forma tan dolorosa y tan injusta, ¿no?. La hija, siente que perdió no solo a su hermano, sino también a su padre, porque su padre a partir del momento de esa gran pérdida, es tan enorme ese vacío que se desconecta de todo vínculo familiar. Y ella siente que la guerra de las Malvinas le robó a su hermano y a su padre. Y el fútbol de alguna manera también le robó a su padre, porque su papá se la pasó viajando con el equipo como utilero con la selección y pasó más tiempo con los jugadores de fútbol que con su hija. Conoce más los deseos, los gustos y los miedos de ellos que de su propia hija”.

—¿Cómo sentiste que te atravesó la historia en el contexto de la guerra y el Mundial de fútbol?
—En realidad, a mí con la historia me pasó que por supuesto que no puedo olvidar el contexto, porque el contexto es todo en todos los ámbitos de la vida. Pero siento que traspolada a otro momento, lo fundamental allí es la desconexión de estos personajes, ¿no? Pero por supuesto que toda la película está teñida por la gran pérdida del hijo del protagonista y se trata del personaje de mi hermano, de un joven inocente que va a una guerra injusta, y que muere en ella.
El guion retumba con esa orfandad. Hay un momento en el que su personaje le reclama al padre: “Vos no sabés por qué estoy enojada, porque no sabés cómo es ser padre”. Natalia confiesa que ese es el núcleo de la historia que más la conmueve y que siente desde su costado de madre y de mujer. “Aunque el fútbol es una pasión de multitudes, siento que este vínculo fraterno con su papá y estas pérdidas que tienen es para mí la gran trama de la película y a mí lo que más me interesaba poder contar”.
—En la película conseguir la camiseta de Diego se vuelve una épica. ¿Cuál crees que sería esa épica hoy?
—¡Lo que pasa es que Diego es insuperable, ¿verdad?! (risas) Y creo que todos los mundiales tienen algo de especial. Ese mundial de 1986 lo tenía de la forma en que se consiguió. Bueno, el contexto también, tremendo. Pero creo que el último mundial también fue épico, ¿no? Y eso, el argentino y el uruguayo, porque el uruguayo en mi corazoncito charrúa no puede quedar afuera, sabe mucho de la épica del fútbol. Es como que esa garra que tenemos los rioplatenses tan admirada y tan temida en el fútbol en el extranjero, nos hace grandes.

En la conversación, Natalia intercala anécdotas, habla de su amor por el cine y la televisión, de cómo disfruta intercalar papeles dramáticos con comedias para escapar del peso de las historias duras y salir de su costado melancólico. “He tenido la dicha de poder interpretar mujeres que tenían algo para decir, mujeres que hicieron cosas y que tenían personalidades fuertes. Y eso para mí es una bendición, poder interpretar a mujeres reales, actuales, con convicciones, también con contradicciones, con claroscuros”.
—¿Te gustaría volver a hacer una tira diaria en televisión?
—No siento que sea un anhelo personal. Me encantaría poder ver como espectadora una ficción diaria en televisión. Yo siempre he seguido las ficciones estando o no en ellas. Como espectadora estoy hablando. Las ficciones siempre me han acompañado en la noche y no solo a mí, sino a millones de personas que han seguido noche a noche tantas y tan buenas ficciones en lo reciente. Por supuesto, las de Pol-ka y en lo no tan lejano, Rolando Rivas, Más allá del horizonte, Cosecharás tu siembra. Bueno, tantas, tantísimas. Yo creo que fui una de las últimas privilegiadas en poder hacer tiras diarias. La última mía fue Solamente vos hace diez años con Adrián (Suar). Pero por el otro lado siento que luego de un desierto, digamos, de cuando parecía que todo era un abismo, las plataformas de alguna manera han tomado con las series ese espacio y hoy la gente está llevando ese gusto de buscar su serie favorita en las plataformas.
Natalia reconoce la asimetría sobre la disponibiidad a las producciones audiovisuales: “No todas las personas tienen acceso a pagar una cuota mensual para poder ver su serie favorita y antes eso lo tenían de alguna manera si tenías una antena de televisión. Entonces eso sí lo extraño, era más cercano. Ahora hay muchísimas opciones y entonces, por momentos puede ser un poco abrumador. Pero en lo personal no extraño hacer una tira en televisión diaria porque soy una privilegiada y una agradecida. Tengo posibilidades de hacer varios trabajos y muy diferentes entre sí en el cine y en la televisión, en plataformas. Entonces, no es que yo personalmente extrañe trabajar en ellas. Intenté, de hecho, en los últimos años y estuvimos a punto y no se logró, porque hoy realmente reconozco que es muy costoso poder realizar una tira diaria para televisión de aire”.
—¿Qué proyectos tenés en este momento?
—Estoy en cines con la película nueva de Juan Taratuto, que se llama Nada entre los dos, protagonizada junto a Gael García Bernal, que es un drama romántico actual que me gustó mucho. La historia de dos personas adultas que se encuentran en un momento difícil de sus vidas personales, y que no romantiza tampoco esa situación. Me gustó mucho trabajar, hacerla y el resultado. También estoy pronta a estrenar junto con Adrián Suar, Yo, Narciso, una comedia que se va a estrenar en agosto. Además filmé una peli el mes pasado para Netflix, bajo la dirección nuevamente de Martín Sastre y voy a filmar en unos meses con Martino Zaidelis una peli para Netflix. En eso estamos.
La charla avanza y Natalia vuelve a lo esencial: los personajes pendientes, los sueños por cumplir. “Siempre digo que hay un personaje que me gustaría hacer, que ojalá pueda lograrlo en algún momento, que es Juana Azurduy. Es uno de esos personajes que anhelo poder interpretar”, afirma. Un papel que seguro abarcará sus sueños, su fuerza, su capacidad de superar obstáculos, su carisma. Ella, que hace de su identidad de mujer el sentido de su vida.
CHIMENTOS
El horóscopo de hoy: sábado 13 de junio

ARIES (del 21 de marzo al 20 de abril)
Venus en Leo enciende tu deseo de disfrutar, crear y expresar lo que sientes. Te sentirás más romántico, carismático y con ganas de vivir experiencias que alimenten tu alegría. Es un período que favorece los romances, la diversión y la conexión con aquello que te apasiona.
TAURO (del 21 de abril al 20 de mayo)
La energía de Venus, tu planeta regente, dirige la atención hacia el hogar y los afectos más cercanos. Sentirás la necesidad de rodearte de belleza, comodidad y personas que te hagan sentir querido. El corazón buscará refugio en lo familiar.
GÉMINIS (del 21 de mayo al 21 de junio)
Tus palabras tendrán un brillo especial. Venus en Leo favorece la comunicación afectuosa, los encuentros sociales y la posibilidad de conectar con otros desde la autenticidad. Te sentirás más inspirado para compartir ideas y sentimientos.
CÁNCER (del 22 de junio al 22 de julio)
Esta energía te invita a valorar más tus talentos y recursos. Sentirás una mayor necesidad de reconocimiento y de disfrutar los frutos de tu esfuerzo. También puede despertar deseos de consentirte y darte algunos gustos.
LEO (del 23 de julio al 22 de agosto)
Con Venus transitando tu signo, tu magnetismo natural se potencia. Te sentirás más atractivo, seguro de ti mismo y dispuesto a abrir el corazón. Es un momento ideal para fortalecer vínculos, renovar tu imagen y permitirte recibir amor y admiración.
VIRGO (del 23 de agosto al 21 de septiembre)
Venus en Leo activa una etapa de mayor sensibilidad emocional. Podrías sentir deseos de retirarte un poco del ruido exterior para escuchar tus verdaderos sentimientos. La intuición y la inspiración estarán especialmente presentes.
LIBRA (del 22 de septiembre al 22 de octubre)
La vida social se vuelve más activa y agradable. Sentirás entusiasmo por compartir proyectos, participar en actividades grupales y rodearte de personas que te inspiren. Nuevas amistades o conexiones significativas pueden surgir durante este tránsito.
ESCORPIO (del 23 de octubre al 21 de noviembre)
Venus en Leo ilumina tu camino profesional y tus objetivos personales. Te sentirás más motivado para mostrar tus talentos y recibir reconocimiento por tu trabajo. Tu presencia tendrá un impacto mayor sobre quienes te rodean.
SAGITARIO (del 22 de noviembre al 22 de diciembre)
Esta energía despierta optimismo y deseos de expansión. Sentirás ganas de explorar nuevos horizontes, aprender, viajar o abrirte a experiencias que amplíen tu visión del mundo. El entusiasmo será contagioso.
CAPRICORNIO (del 23 de diciembre al 21 de enero)
Venus en Leo favorece la profundidad emocional y la transformación de ciertos vínculos. Te sentirás más dispuesto a abrirte, compartir sentimientos y fortalecer la confianza en relaciones importantes.
ACUARIO (del 22 de enero al 21 de febrero)
Las relaciones cobran protagonismo. Sentirás una mayor necesidad de compañía, afecto y reconocimiento dentro de tus vínculos. Venus en Leo favorece encuentros cálidos y la posibilidad de fortalecer acuerdos importantes.
PISCIS (del 22 de febrero al 20 de marzo)
La energía venusina te invita a encontrar placer en las pequeñas cosas de cada día. Sentirás deseos de mejorar tu bienestar, embellecer tus espacios y crear rutinas que te permitan vivir con más armonía y disfrute.
horóscopo
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