CHIMENTOS
El goleador, la ex, la nueva, los celos, el suegro re famoso y la hermana puteadora: El Kun Agüero y Giannina Maradona, el mayor escándalo de Brasil 2014
Fase de grupos
Argentina 2-Bosnia Herzegovina 1, Argentina 1-Irán 0 (*), Argentina 3-Nigeria 2
Octavos de final
Argentina 1-Suiza 0
Cuartos de final
Argentina 1-Bélgica 0
Semifinal
Argentina 0(4)-Holanda 0 (2)
Final
Argentina 0-Aleman…. No, ese mejor no recordarlo.
El mundial 2014 todavía está atragantado en el corazón de muchos argentinos. De miles, o quizás de millones. Aunque después vinieron Qatar, Scaloni, El Dibu, el Cuti, De Paul, Enzo, Alexis, Fideo, Julián y Lautaro y todos ellos pujaron y pujaron para que Lionel Messi finalmente pariera su primera consagración ecuménica hay un montón de gente que todavía tiene pesadillas con aquella copa.
También, para no tenerlas…
El mundial se jugó acá nomás… en Brasil. Las mareas humanas que se movilizaron hacia allá fueron impresionantes y un fenómeno nunca visto. Todavía se canta el «Brasil, decime que se siente» como himno de cargada al clásico rival. Queda el recuerdo imborrable del gran Alejandro Sabella, heroico aún en la derrota final, en esa final increíblemente esquiva. La pifiada del Pipita, el penalazo de Neuer que no cobraron, «Era por abajo Palacio», la corrida de Goetze, el remate de Goetze, el festejo de Goetze, el maldito Goetze, la estirada estéril de Chiquito Romero, la cara de Messi mirando a la Copa que se llevaron los alemanes.
La herida cerró hace cuatro años, pero a veces todavía supura.
(*)UN ASTERISCO EN MEDIO DEL MUNDIAL
(*) El partido contra los iraníes se jugó en el estadio Mineirao de Belo Horizonte, allí donde tantos equipos argentinos fueron a medir fuerzas con Cruzeiro o Atlético Mineiro. Esa vez, a diferencia de todas las anteriores, sus tribunas estuvieron tapizadas de celeste y blanco. Iraníes habrá habido, pero cuántos serían. ¿500? Y bueno, que se permita la exageración. Medio millar de persas observando, sin entender nada, como 50, 60 o 70 mil argentinos transformaron la mole de cemento en un loquero absoluto de griterío y fervor.
Costó ganar. Mucho costó. De hecho, el gol -un hermoso zurdazo de Messi desde afuera del área que se coló junto al palo derecho del arquero Alireza Haghighi, que ese día atajó para ser considerado el mejor guardameta del mundo- llegó cuando se jugaba el primero de los cuatro minutos que había adicionado el árbitro serbio Milorad Mazic. Argentina había machacado todo el partido, pero la pertinaz insistencia terminaba, siempre, en la infranqueable resistencia del golero iraní. Hasta que Messi recibió del Pocho Lavezzi, encaró de derecha a izquierda, se perfiló y sacó el remate que dibujó en el aire una comba perfecta,

Ese partido, del 21 de junio de 2010, es muy recordado por otra circunstancia tremendamente llamativa. Un escándalo infernal que en la previa involucró de manera directa a Sergio el Kun Agüero, delantero titular en aquel seleccionado finalmente subcampeón y a Gianinna Maradona, en ese entonces y hasta hoy su ex mujer y madre de su hijo mayor, Benjamín, y salpicó de rebote a Diego Maradona, papá de «La Gianinita» y abuelo de Benja, a Karina La Princesita, en aquellos días pareja del goleador, y a la hermana y a la mamá del futbolista, llamadas Mayra y Adriana respectivamente.
Gianinna y el Kun se habían separado y a la prensa le vendieron el viejo truco de que fue «en buenos términos». Nadie les creía, pero ellos seguían aferrados a ese discurso. Obviamente, la realidad era muy distinta a la que pintaban, o querían dibujar. Bajo ese insólito canto de sirenas y villancicos subyacía una guerra infernal motorizada por el conflicto más viejo del mundo: Gianinna no se bancaba la relación de su ex con la Princesita y cualquier motivo era bueno para haçérselos saber. Sí, a los dos.
«A ella lo que le molestó fue lo siguiente: una vez le dio trabajo. La contrató para un show privado, para una fiesta, para un evento muy importante y muy especial. Se conocían, se habían tratado, habían hablado varias veces. Ella sabía la situación, que estaban juntos, por eso Giannina se sintió traicionada cuando supo que el Kun estaba con La Princesita» se dijo con vehemencia en aquellos tiempos.
Cuidado, no hay que escupir para arriba ni señalar a los demás, porque mientras un dedo acusa el otro mira hacia uno mismo. Años más tarde, Gianinna dejó todo para irse con otro delantero goleador, Daniel Osvaldo. Hasta su amistad con Jimena Baron tiró a la basura para seguir al ex delantero de Huracán, la Juventus y Boca: Osvaldo fue pareja y tiene un hijo con la cantante, que le dedicó un par de temas… ninguno romántico.
Volvamos a Brasil. Al asterisco del choque contra Irán. En medio de la batalla que disputaban hasta por los temas más menores, Gianinna había acordado con el Kun que llevaría a Benja a la concentración para que compartiera algunos ratos con él. En ese tipo de torneos, las encierros y los entrenamientos son tan importantes como los momentos de recreación. En ese sentido, Agüero había pedido estar con su hijo.

Claro, para lograrlo debía conseguir que la mamá del nene aceptara llevarlo. Y como en el medio estaba La Princesita, y a los costados toda la parentela -que incluía nada y nada menos que al gran Diego Armando Maradona- en un momento la cosa se salió de cauce y se les fue de las manos. En pleno mundial ellos pasaron a ser foco de atención para la prensa, que hizo todo lo que puede hacer en estos casos: averiguar.
«A UN SORETE COMO VOS, NI UN SALUDO»
La entrega de Benjamín se estiró más de la cuenta y los Agüero reclamaron. Giannina accedió a llevar al nene contra Irán, pero un problema en migraciones alargó aún más la espera. Faltaban papeles, nadie sabe bien. De hecho, del otro lado siempre descreyeron de la versión. «Dale, viaja para todos lados, no va a saber todo lo que tiene que llevar. Por favor, lo único que quiere es joder» rezongaron en cercanías del artillero.
Finalmente, Gianinna pudo viajar, pero al momento de darles al nene se produjo uno de los momentos más tensos de todos los que se recuerdan. A su encuentro, para recibir a Benjamín, debía ir la abuela del nene, Adriana, la mamá del Kun. Pero hubo un cambio de último momento porque la hija del Diego y su ex suegra no se tragaban y el mar de nervios se había puesto embravecido. Como si fuera un cambio dispuesto por un entrenador, salió Adriana y entró Mayra, su hija.

«Hola Mayra, soy la mamá de Benjamín, te vengo a traer al…» fue lo único que alcanzó a decir Gianinna antes de escuchar lo que escuchó en la voz de la hermana del Kun. «A los soretes como vos yo no los saludos» la desairó adelante de quienes habían recorrido tantos kilómetos esperando que Argentina ganara más partidos y siguiera avanzando, como finalmente sucedió.
Giannina quedó pasmada. «Me quedé callada porque estaba con Benja a upa» contaría luego, todavía enojada, todavía con bronca, una vez que le bajaron las pulsaciones y los temblores y logró manifestarse. Cuando estuvo con la familia de Agüero pudo contenerse. Cuando quedó solita con su alma frente al celular, no. Entonces salió una cadena de tuits (todavía no se les decía hilo) de los más descarnados que se tengan memoria en esa red social.
«Si callé tantas cosas fue solo por vos. Pero hoy viviste algo que ojalá Dios lo borre de tu memoria y tu corazón. Te amo Ben» dijo el primero. El segundo fue brutal: «Hijo me dice sorete porque pisar caca trae suerte. Andá y abraza a tu papá que te necesita. Llevate mi collar así sentís que estoy con vos».

«Pasa el tiempo y a la gente se le cae la careta» filosofó en el tercero y en el cuarto volvieron las ganas de contar todo: «¿Es normal que yo le escriba un Whatsapp al padre de mi hijo y me conteste su hermana? Me llamaste sorete con mi hijo a upa! Una vergüenza» escribió. La guerra estaba declarada.
Por supuesto que Diego Maradona metió cizaña: «Es un cobarde el Kun» despotricó, fiel a su estilo, para después reconocer que el nene «necesita jugar» y que de alguna manera había que llegar a un acuerdo para continuar con sus vidas de una manera razonable. Le duró poco la calma: como en su programa «De zurda» mostró imágenes del nene, lo dijeron que le iban a hacer una demanda. Y otra vez se armó.
Argentina 0-Alemania 1.
Sí, perdimos aquella final.
Como la de Gianinna, el Kun y La Princesita, la historia se cuenta completa, o simplemente no se abre la boca.


Expedientes Paparazzi, Kun Agüero, Gianinna Maradona, Karina La Princesita, Mundial 2014, Diego Maradona
CHIMENTOS
Imputaron a Thiago Medina luego de que su prima lo acusara por abuso sexual a los 13 años
La situación judicial que involucra a Thiago Medina sumó este viernes un nuevo capítulo. Ahora el ex Gran Hermano quedó formalmente imputado por una denuncia de abuso sexual con acceso carnal. El expediente avanzó luego de que su prima, Iara Agustina Ledesma, una joven que hoy tiene 19 años, lo denunciara por hechos que habrían ocurrido seis años atrás.
Thiago se presentó durante la mañana ante la Fiscalía del Fuero de la Responsabilidad Juvenil Nro. 2 del Departamento Judicial de La Matanza, donde quedó formalmente imputado. En la causa interviene el juez de Garantías del Joven 1, Gustavo Indovino, mientras que la investigación está a cargo del fiscal Juan Pablo Volpicina.
El expediente tramita en el fuero de la Responsabilidad Penal Juvenil porque, al momento de los hechos denunciados, Thiago tenía 17 años. La denunciante, en tanto, tenía 13. Según consta en la denuncia, el episodio habría ocurrido en una vivienda de Virrey del Pino, partido de La Matanza.
De acuerdo con el relato de Ledesma, ella se encontraba acostada cuando Medina habría ingresado a su habitación, levantado el acolchado y recostado a su lado. La joven sostiene que entonces comenzaron los tocamientos en sus partes íntimas. Antes de retirarse y según la denuncia, el ex GH le habría advertido: “Si lo contás se va a armar un gran lío familiar”.
THIAGO MEDINA QUEDÓ IMPUTADO POR ABUSO SEXUAL A SU PRIMA Y LA INVESTIGACIÓN AVANZA
Sin embargo, la historia permaneció durante años puertas adentro de la familia. Iara guardó silencio por tres años y recién a los 15 pudo contar por primera vez lo que había vivido. Días atrás relató, en LAM y entre lágrimas, cómo atravesó ese período. “Estaba mal constantemente, pero bueno, no lo contaba”, expresó. También explicó por qué había decidido no hablar con su madre en aquel momento: “Ella trabajaba y no quería cargarla con esto”.
Al reconstruir aquella noche, la joven fue todavía más precisa: “Yo estaba acostada en mi pieza cuando Thiago estaba con mi hermano y bueno, estaban jugando a los juegos. Y él se mete a mi cama y me empieza a tocar”.
La primera vez que la joven contó lo ocurrido no fue ante la Justicia, Iara acudió junto a su madre a la casa de la familia Medina, donde, según su testimonio, Thiago reconoció los hechos frente a sus familiares. “Él lo contó llorando, que lo perdone, que él no quería hacer eso, pero que lo perdonen”, relató la joven.
En aquel momento, la madre de Iara habría respondido que no podía perdonarlo, aunque decidió no avanzar con una denuncia. La familia acordó entonces mantener lo ocurrido dentro del ámbito familiar.
Pero con el paso del tiempo, la situación habría tomado otro rumbo. Según contó la joven, Brisa -hermana gemela de Thiago– le había prometido acompañarla, aunque días después Camila Deniz -la otra hermana del ex GH– sostuvo ante vecinos y conocidos que la acusación era falsa. “Hace poco me enteré que estuvo hablando de mí, que yo mentía con todo esto”, aseguró Iara. De acuerdo con su relato, esa versión habría circulado durante años en el barrio.
Finalmente, la joven decidió recurrir a la Justicia. La denuncia formal fue presentada en el Centro de la Mujer y la Familia de Virrey del Pino, con intervención de la Secretaría de la Mujer de La Matanza. Fuentes judiciales precisaron que Ledesma instó la acción penal, aunque no solicitó medidas cautelares contra Medina.
Al explicar por qué decidió avanzar, la joven fue contundente respecto de lo que espera del proceso: “Yo quiero que salga todo, que sea todo legal y que salga por la justicia, que si es mentira o es verdad”.
La denuncia tomó estado público el jueves 31 de julio y, horas después, Thiago decidió responder a través de sus redes sociales. El ex Gran Hermano negó las acusaciones y aseguró que puso el caso en manos de su abogado. “Quiero expresar que niego de manera categórica los hechos que se me atribuyen”.
En ese mismo comunicado, Medina manifestó que se pondría a disposición de la Justicia y anticipó que no realizaría nuevas declaraciones sobre el caso “por respeto a la investigación y a todas las personas involucradas”. El joven también fue consultado por Pilar Smith en LAM y en ese momento el joven habría respondido: “Esta piba es la tercera o cuarta vez que me jode con eso”.
Ahora, con la imputación formal, la causa entra en una nueva etapa judicial. El expediente deberá avanzar para determinar qué ocurrió y establecer las responsabilidades correspondientes, mientras ambas versiones permanecen planteadas ante la Justicia. Por el momento, el caso de Thiago sigue bajo investigación.
Thiago Medina
CHIMENTOS
El bailarín Herman Cornejo vuelve a la Argentina: “Mi historia es un milagro”
El bailarín Herman Cornejo, desde New York, se detiene un instante en su rutina y comienza su charla con Teleshow, con emoción y brindando detalles de su vida. A sus ojos, el estreno de su espectáculo Anima Animal en Buenos Aires va mucho más allá de una función.
La vida de Herman pudo haber seguido otro rumbo. De niño, en cada recreo, se ilusionaba con la pelota entre los pies y soñaba con llevar una camiseta de fútbol. Esa pasión ocupó sus primeros años, hasta que un día, sin dudar, cambió los botines por las zapatillas de baile.
“Mi historia es un milagro”, reconoce Herman, recordando el episodio que lo marcó para siempre. Cuando tenía apenas once meses, una grave afección de salud lo llevó a un estado crítico. El relato familiar cuenta que su padre militar, en plena guerra de Malvinas, logró volver un instante del frente para despedirse de su pequeño. “Mi papá me besó y me desperté”, detalla Cornejo, quien siempre ha sentido que ese gesto selló su destino.
Para el bailarín, presentar esta obra en Buenos Aires es la concreción de un anhelo largamente postergado. El espectáculo simboliza la recuperación de una pieza que considera parte del patrimonio nacional y le permite compartir con su gente la riqueza de la historia de la danza local.
“Poder traer a la luz lo que hubiera sido en su momento el primer ballet para Argentina en el año 1917 es un gran honor y orgullo para mí”, confiesa Cornejo, quien siente que la obra es tanto un homenaje a la historia de la danza argentina como un acto de amor hacia su ciudad natal.
El bailarín describe la emoción de volver a sus raíces y brindar al público argentino una obra que dialoga con el pasado y proyecta hacia el futuro, inspirada en el bailarín y coreógrafo ruso Vaslav Nijinsky.

—¿Hace cuánto tiempo que no venías a la Argentina?
—La última vez que fui… A ver si no me falla la memoria, fue en 2022. Hice este mismo espectáculo en la provincia de San Juan.
—¿Tu deseo que el estreno fuera en Buenos Aires?
—Sí, sí… era el primero de los deseos, porque en su momento hubiera sido así, su estreno en Buenos Aires, además que es mi mi casa, el público que me vio nacer.
—¿Qué te pasa con esta obra que deseas y de la que estás tan orgulloso de dirigir?
—Primero y principal, creo que lo que me llena de orgullo es poder traer a la luz lo que hubiera sido en su momento el primer ballet para Argentina en los años 1900, que era cuando le Ballet Russe con Nijinsky iban a Argentina. Argentina, que no tenía una compañía de ballet, no existía. Y gracias a Vaslav Nijinsky es que se creó esta energía de decir Argentina, y especialmente en Buenos Aires, hacía falta crear una compañía y se creó gracias a él. Y Nijinsky, en ese momento, había aceptado hacer este ballet con una leyenda guaraní. Y que en su momento hubiera sido el primer ballet para Argentina. Así que para mí es un gran honor y orgullo poder traerlo a escena.

—¿La obra tiene un significado especial para vos?
—Sí, por todos lados, digamos, es algo muy histórico, es casi como un patrimonio nacional, y también de la humanidad. Nijinsky es, digamos, el icono mundial del ballet. Argentina es la cuna, es una de las cunas que tiene más de cien años de historia. Y en lo personal también muy aferrado y apegado a lo que es la figura de Nijinsky, no solamente por haber hecho la escuela que gracias a él se creó en el Teatro Colón con las técnicas rusas. Si no lo que significó en mi carrera. Yo hice El espectro de la rosa, que fue creado para él y fui nominado al Óscar de la danza por ese rol.
—¿Qué sentiste al ser comparado con figuras como Nijinsky o Julio Bocca?
—Imaginate, es todo un honor, son cosas que te van poniendo más arriba en la lista de bailarines.
—¿Soñaste alguna vez con todo lo que te pasó y te pasa en tu carrera?
—Es rarísimo porque no tengo recuerdo de sueños, pero tengo una seguridad muy grande. Yo ahora estoy escribiendo un libro de mi vida. Y esto lo he contado varias veces, que yo cuando tenía once meses estuve en coma. Y mi papá justo en ese momento estaba en la Guerra de Malvinas, en el año 1982. Y bueno, yo estaba en el hospital en coma, los doctores dijeron que no había vuelta atrás, estaba con un respirador, le avisaron a mi mamá que, si le quería avisar a mi padre que viniera al hospital. Mi papá vino a darme el último adiós, porque iban a desconectarme, llega al hospital, se acerca a la camilla, que me contaba que era un cuerpito, un esqueletito, y me da un beso en la frente para darme el último adiós y yo abro los ojos. Fue un milagro. Y yo no sé si en esos momentos, cuando uno está en coma, qué es lo que pasa, dónde el espíritu de uno va. A partir de allí cuando empiezo a crecer adquirí una seguridad muy grande, y sabía qué quería hacer y ser. Empecé ballet, no había otra opción para mí. No lo soñé, pero lo sentí desde siempre.
—¿Por qué estuviste en coma cuando eras bebé?
—Mi mamá me llevó al hospital porque tenía algo en el estómago, era como un virus. Supongo que ese virus habría sido demasiado fuerte, pero el problema fue que me medicaron mal. Así que al medicarme mal…
—¿Cuántos días estuviste en coma y cuántos meses tenías?
—Unos cuantos días, una semana por lo menos y tenía casi un año.
—¿Te acordás de algo de ese momento?
—Nada, no me acuerdo de nada en lo absoluto.
—¿Con el tiempo le encontraste un significado?
—Esta obra claramente, porque en el relato tiene ese salto para una segunda oportunidad, ese salto de la transformación. Todo se conecta, por eso es muy personal para mí.

—¿Por qué la danza, hubo otras opciones?
—Yo hacía fútbol, mi papá militar, imaginate. Mi hermana Erica sí había empezado ballet mucho antes, alrededor de los tres años. A mí como que me enganchó verla bailar en el estudio y demás, pero fue como algo que: “Es esto lo que quiero hacer”. Y yo tenía ocho años. A veces digo, cómo un niño de ocho años puede saber exactamente, con tanta seguridad, que es esto lo que le gusta, que es lo que quiere.
—¿Tus padres siempre te apoyaron en la decisión de bailar?
—Mis papás la verdad que fueron increíbles, me apoyaron desde el comienzo. Obviamente, creo que igualmente mi generación la tuvo más fácil, en el sentido que los varones en mi época era un poquito más fácil decir que querían bailar gracias a Julio Bocca, gracias a Maximiliano Guerra. Ellos fueron como los que más abrieron esas puertas. Igualmente existía un poco de prejuicios.
—¿Te sentís cómodo viviendo fuera del país?
—Mira, la verdad que yo me siento cómodo donde esté mi arte. Fui a New York realmente porque el American Ballet estaba ahí. Era la compañía de mis sueños. Yo creo que si hubiera estado en otro lugar también. No me aferro a los lugares. Si hablamos, por ejemplo, en cuestiones de casas, me he mudado más de veinte veces en treinta años. Me aferro a lo que vivo en el momento, en este, mi carrera y mi familia.

—¿Qué sentiste al estar frente a la puerta del American Ballet Theater por primera vez?
—Obviamente, crecí en Argentina pensando en el American Ballet Theater gracias a Julio (Bocca), a Paloma Herrera… en aquel momento no había Internet, entonces la única forma de conocer cosas de afuera era la gente que entraba y contaba. Entonces, obviamente, mi sueño después de ver tanto a Julio Bocca y de estar en su compañía durante dos años era como: bueno, el llegar al American Ballet es lograrlo, es llegar a lo máximo. Y en su momento, cuando después de estar dos años en la compañía de Julio y ganar la Medalla de Oro de Moscú, que también la ganó él, Julio me pidió de hacer una función en New York en su nombre, porque él no podía viajar. Y entonces yo le dije a Bocca, quiero audicionar a ABT, es mi compañía”. Y él me respondió: “Por supuesto”. Me pidió permiso, habló con el director para que me pudiera dar una clase, para audicionar. Y lo hice con mi hermana en ese momento. Fuimos y yo dije: “Bueno, vamos y nos quedamos”. No había plan B. Creo que también cuando uno es joven es como que uno no piensa mucho en las cosas. Cuando uno es jovencito tenés esa garra y esa fe de que todo puede pasar.
—La seguridad es fundamental…
—Totalmente, porque cuando salís a escena lo único que te puedes aferrar es en lo que vos creés, en lo que vos podés hacer. Y esto lo digo, por ejemplo, podés pasar años ensayando con un maestro cómo hacer una variación. Pero la verdad está cuando llegás al escenario, ese maestro no está más para decirte que es lo que tenés que hacer. Todo depende de vos. Entonces creo que esa fe y esa seguridad de lo que querés hacer tiene que estar en el bailarín, porque en escena es lo que se ve.

—¿Y alguna vez te pasó de confundirte en escena?
—Cuando hay mucho entrenamiento, esa equivocación no sucede. Lo lindo que tiene la danza es que es teatral. Te abre las puertas a que pongas sensaciones, cosas de tu propia vida, por más que estés interpretando un rol, por más que estés haciendo un Romeo. Pero más allá de eso, hay esta ventanita donde uno pone lo de uno. Pones la sensación, lo que te ha pasado en tu vida, y eso es lo que te hace diferente, lo que te va a diferenciar de otros bailarines que solamente hacen la parte técnica. Así que no hay eso de confundirse. Tal vez uno lo quiere hacer diferente a propósito o si existe esa confusión de que a lo mejor te confundiste. Hay un episodio muy divertido que cuando yo entré al American Ballet, no solían enseñarle a los chicos nuevos las coreografías. Uno tenía que ser muy rápido y aprenderse, estando parado al costado, roles, porque después te decían: “A ver, probalo, quiero verte”, y lo tenías que saber.
—¿Cuándo te pasó?
—Me pasó en Romeo y Julieta cuando me pusieron a bailar, me aprendí el rol con videos y viendo a otros bailarines, pero esa vez me había faltado un pedacito que no me había aprendido. Y durante el ensayo general de este ballet empezó una danza que era la parte de la carta y no tenía ni idea de qué iba ese momento. Y bueno, me quedé parado en un costado como el mejor actor, y nada, son momentos que pasan. Por suerte era un ensayo general. Había público, pero era un ensayo general, no era la función. Al día siguiente me tocaba la función. Y me lo aprendí como de emergencia en el momento para hacerlo al día siguiente.
—¿Qué te dejaron esos errores o tropiezos?
—Esos momentos la verdad que te hacen más fuertes. Ese momento tragame tierra, pero mucha más vida después de eso. Y hay una vida mucho más fuerte. Le podemos hablar de Messi, lo que le pasó en mundiales anteriores. Él pudo salir. Y decir: “Lo voy a ganar”. Es como que a veces estos bajones te llevan a algo más alto.
—¿Eras bueno en el fútbol cuando eras chico?
—Sí, me encantaba el fútbol, era muy bueno, era delantero. Recuerdo que yo hacía ballet y fútbol a la vez. En un momento el Teatro Colón hizo una carta a la escuela para que no me permitiera jugar más porque era contraproducente con el ballet. Si yo quería realmente ser un bailarín, en un partido te pueden lesionar, te torcés un pie. Así fue como quedó prohibido, y yo acepté, sabía que el ballet era lo mío. Pero bueno, recuerdo volver como delantero.
—¿Posición en la cancha?
—Jugaba en la delantera. Como un Martín Palermo, ponele. Me encantaba. El día que volví para despedirme… los chicos me decían: “No, no te podés ir del equipo”. Y justo ese partido iban perdiendo y me decían: “Entrá, por favor, entrá”… pero no lo hice.

—¿Te encontraste con muchos “cisnes negros” en tu carrera?
—Cisnes negros, ¿en qué sentido? [se ríe] Gente mala, buena, hay por todos lados. Creo que eso igualmente es un estigma que lleva el ballet, que tal vez sea muy anticuado. Mi generación fue cambiando, mismo en el American Ballet. En los últimos diez la compañía cambió brutalmente, para bien. Todos esos cisnes negros desaparecieron. Esta generación de los últimos diez años es mucho más amiga, mucho más hermana. Están uno ahí para el otro, se corrigen entre ellos. Tal vez le dan la oportunidad a un cuerpo de baile de hacer un rol principal y un principal le está corrigiendo a este cuerpo de baile cómo hacer las cosas mejores. Se ha diluido un poco esa competencia que existía antes. Cuando yo entré, se vivía un poco esto de: “No, yo soy principal, no te me acerques”. “Este es mi momento o esperá tu momento”. Hoy en día cambió muchísimo.
—¿En qué lugar vivís actualmente en Nueva York?
—Viví en muchísimos lados. La mayor parte de mi vida en el American Ballet, la viví al lado del teatro, cerca y fácil para ir a entrenar y volver. En los últimos siete años que hice una familia, me mudé al Bronx, cerca del Jardín Botánico. Para tener un lugar más grande y poder tener una familia más grande.
—¿Con quiénes vivís?
—Con mi mamá. Mi hermana, que la extraño muchísimo, ahora vive en Denver. Está ahí dirigiendo la escuela del Colorado Ballet.

—¿Y tu padre?
—Mi papá es una historia muy triste para mí. Seguimos en contacto, pero muy lejanos. Es a lo mejor una llamada de teléfono cada dos años. Vive en Argentina. Una lástima. Mis padres se divorciaron. Mi viejo se alejó muchísimo y desde hace quince años, más o menos, que no tenemos mucho contacto. Una lástima. Pero bueno, yo a mi vieja la tengo conmigo. La quiero muchísimo por todo lo que pasó en su vida y cómo nos ayudó.
—Y tu propia familia…
—Claro, mi esposa y mi nene. Mi mujer (María José Lavandera) es argentina. Nos conocimos en Buenos Aires. Ella es periodista y escritora. Tenía su propia revista de danza, Revol, en Argentina. Nos conocimos porque yo hacía diez años que no volvía a bailar a Argentina y me hizo una entrevista en esta vuelta que tuve a en el 2016. Y fue un flechazo.
—¿Qué sentís al volver a Buenos Aires con tu espectáculo?
—Para mí obviamente lo más importante es lo que va a pasar el uno de septiembre en el Teatro Coliseo, con el espectáculo. Y realmente es un un placer volver a mí país, volver a casa, a mi público.

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CHIMENTOS
El horóscopo de hoy: sábado 8 de agosto
ARIES (del 21 de marzo al 20 de abril)
La Luna en Géminis junto a Urano acelera tu mente y despierta una enorme necesidad de movimiento. Sentirás deseos de romper con la rutina, conocer personas nuevas o cambiar la forma en que te comunicás. Las noticias inesperadas o las conversaciones espontáneas podrían modificar tus planes. Será un día en el que la flexibilidad marcará la diferencia.
TAURO (del 21 de abril al 20 de mayo)
La conjunción entre la Luna y Urano moviliza profundamente tu sensación de seguridad. Podrías experimentar cambios repentinos relacionados con el dinero, el trabajo o tus recursos personales. Aunque al principio genere incertidumbre, descubrirás que adaptarte a nuevas circunstancias puede abrir oportunidades que antes no habías considerado.
GÉMINIS (del 21 de mayo al 21 de junio)
Con la Luna transitando tu signo y unida a Urano, sentirás una fuerte necesidad de libertad y autenticidad. Te costará seguir rutinas o aceptar imposiciones. Habrá una gran inquietud mental, deseos de innovar y de expresar ideas diferentes. Tu intuición será rápida y brillante, aunque también podrías sorprender a los demás con reacciones inesperadas.
CÁNCER (del 22 de junio al 22 de julio)
Será un día de revelaciones internas. La Luna junto a Urano activa tu mundo inconsciente y puede traer recuerdos, sueños o intuiciones muy potentes. Sentirás que algo cambia dentro tuyo, incluso si desde afuera todo parece igual. Escuchar tu voz interior será mucho más importante que buscar respuestas en el entorno.
LEO (del 23 de julio al 22 de agosto)
La vida social se vuelve impredecible y estimulante. Podrían surgir encuentros inesperados, invitaciones de último momento o cambios dentro de un grupo de amigos. Sentirás entusiasmo por conectar con personas diferentes que despierten nuevas ideas y proyectos. Lo inesperado puede convertirse en una gran fuente de inspiración.
VIRGO (del 23 de agosto al 21 de septiembre)
La conjunción entre la Luna y Urano moviliza el ámbito profesional. Cambios de agenda, decisiones repentinas o nuevas oportunidades pueden modificar el rumbo de tu día. Aunque prefieras la planificación, descubrirás que algunas de las mejores posibilidades aparecen cuando aceptás salir de tu zona de confort.
LIBRA (del 22 de septiembre al 22 de octubre)
Sentirás una fuerte necesidad de ampliar horizontes. La Luna en Géminis junto a Urano despierta el deseo de aprender, viajar o descubrir nuevas perspectivas. Tus creencias pueden cambiar a partir de una conversación, una noticia o una experiencia inesperada. La curiosidad será el motor que impulse tu crecimiento.
ESCORPIO (del 23 de octubre al 21 de noviembre)
Las emociones profundas se movilizan de manera inesperada. La conjunción puede sacar a la luz sentimientos que permanecían ocultos o generar cambios en vínculos íntimos y recursos compartidos. Será un momento para comprender que algunas transformaciones emocionales ocurren cuando dejás de resistirte a lo inevitable.
SAGITARIO (del 22 de noviembre al 22 de diciembre)
Las relaciones traerán sorpresas. La Luna junto a Urano puede generar encuentros inesperados, cambios de opinión o conversaciones que modifiquen la dinámica de una pareja o sociedad. Sentirás la necesidad de relacionarte desde un lugar más libre y auténtico, dejando atrás patrones que ya no funcionan.
CAPRICORNIO (del 23 de diciembre al 21 de enero)
La rutina difícilmente siga el curso previsto. Cambios en el trabajo, modificaciones de horarios o nuevas responsabilidades pueden alterar tu organización. Sin embargo, este tránsito también favorece encontrar soluciones creativas a problemas que parecían estancados. La innovación será tu mejor aliada.
ACUARIO (del 22 de enero al 21 de febrero)
La Luna en Géminis unida a Urano potencia tu creatividad y tu deseo de disfrutar la vida sin tantas limitaciones. Sentirás inspiración para iniciar proyectos originales, expresar tus talentos o vivir el amor de una manera diferente. Será un día en el que la espontaneidad te llevará a vivir experiencias memorables.
PISCIS (del 22 de febrero al 20 de marzo)
La conjunción entre la Luna y Urano moviliza asuntos familiares y emocionales que podrían cambiar de manera inesperada. Podrían surgir decisiones relacionadas con el hogar, mudanzas, visitas o conversaciones importantes con seres queridos. Aunque al principio genere cierta inestabilidad, terminarás comprendiendo que estos movimientos son necesarios para construir una base emocional más auténtica.
horóscopo
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