POLITICA
Con 137 votos a favor, la Cámara de Diputados aprobó la reforma a la ley de Glaciares

Con 129 diputados presentes, el oficialismo consiguió el quórum para avanzar en la sesión para sancionar definitivamente. Además de los diputados libertarios, dieron quórum el PRO, la UCR, Innovación Federal, Independencia, Elijo Catamarca, Adelante Buenos Aires, Por Santa Cruz y, por el bloque Unidos, estuvieron Jorge Rizzotti, Ignacio Aresca, José Nuñez, Sergio Capozzi, Alejandra Torres y la presidenta del bloque, Gisella Scaglia.
El número en la votación con el que el oficialismo consiguió darle sanción definitiva a la norma fue mayor. Pasada la una de la mañana y luego de una larga sesión, la pantalla señaló que los votos positivos fueron 137 contra 111 en contra.
Se estipulaba que se iba a votar más tarde, pero una sesión más tranquila y con un tránsito más apacible para el oficialismo de lo que tenía pensado originalmente cambió los planes y cada uno de los diputados de LLA que se había anotado como orador, uno a uno se fue bajando. «Están los votos, que se queden con los discursos“, dijo a Infobae un diputado libertario.

La seguridad de triunfo libertario quedó plasmada alrededor de las 22 horas, un par de horas antes de que se votó, cuando ingresó al recinto de la Cámara de Diputados la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, que se ubicó en el palco de la presidencia de la Cámara y observó el último tramo del debate.
Temario y debate
La sesión comenzó con 9 pedidos de apartamiento de reglamento donde todos fueron pedidos por la oposición encarnada en el bloque Izquierda y de Unión por la Patria en donde el oficialismo hizo valer. Uno de los apartamientos de la diputada Paula Penacca tuvo que ver la citación para una interpelación a Manuel Adorni al recinto, que terminó su alocución emulando al Jefe de Gabinete diciendo “fin”. La votación, otra vez, fue a favor de LLA, que contó con el apoyo de los socios. Uno de los apartamientos que suscitó la atención fue el que presentó el diputado Maximiliano Ferraro de la Coalición Cívica en donde señalaba el tratamiento de 3 proyectos respecto de $Libra. Otra vez, el oficialismo mantuvo su mayoría y lo rechazó.
Luego de esos momentos en donde el bloque de LLA no pasó nerviosismo pero sí prestó atención al número que juntaba la oposición y cuán lejos estaba de los 129 que necesita para abrir la sesión.
Pasado esto, comenzó el debate de la modificación de la Ley con la exposición del diputado sanjuanino José Peluc, de La Libertad Avanza, quien fue el que comandó el debate en las comisiones. Luego de hacer un breve repaso de la norma, el diputado con tono cancino comenzó el debate por la modificación de la Ley de Glaciares. «Ustedes leen hasta donde quieren y entienden hasta donde quieren“, respondió el legislador a las críticas de la oposición.

El santafesino libertario Nicolás Mayoraz fue otro que salió en defensa del proyecto y señaló que “con este proyecto de ley, que ya tiene media sanción del Senado, estamos demostrando que la protección ambiental y el desarrollo sustentable son posibles. Que el medio ambiente se protege, que las economías regionales se desarrollan y que una Argentina grande es posible”.
Uno de los diputados que se mostró fuertemente opositor a la norma desde sus inicios fue Maximiliano Ferraro, de la Coalición Cívica, que consideró la reforma como “totalmente regresiva e inconstitucional” y apuntó contra las mineras y algunos gobernadores. “No tengo ningún problema en decirlo: el sujeto regulado, las mineras, redactaron esta ley, hicieron la conducción del proceso deliberativo”, denunció.
Otro que se opuso fue Miguel ángel Pichetto, diputado de Encuentro Federal, y uno de los que “empujó” la sanción de la ley que se modifica. “La ley que se ha votado en 2010 es una ley autosuficiente que permitía perfectamente conciliar los intereses de un gobierno nacional que, como el de su presidente, tiene una vocación minera, conciliando también con las provincias y acordando fundamentalmente a través de un órgano técnico, científico, que es el IANIGLA, que pasa prácticamente a ser liquidado por esta decisión que van a tomar hoy a la tarde. Por lo tanto, estoy en contra de esta ley. Ratifico lo que voté en el año 2010. No existe ningún argumento ni técnico, ni económico, ni político que avale este cambio”, expuso.
El diputado kirchnerista Juan Grabois también se opuso y señaló que el proyecto oficialista “es una ley envenenada. Mienten cuando dicen que la minería en glaciares no envenena. Van a envenenar el agua. Esta ley es equivalente a poner a Yiya Murano en el tanque de tu casa”, apuntó.
Así fueron pasando, uno a uno, los diputados de la oposición de los diferentes bloques que se oponían al proyecto de modificación de la ley de Glaciares frente al silencio de los legisladores de La Libertad Avanza, el PRO, la UCR; que solo esperaron que pasara el tiempo para votar sin más contratiempo que alguna palabra elevada y no mucho más.
Activistas de Greenpeace,Ley de Glaciares,Congreso Nacional,protesta,medio ambiente,Argentina,ecología,pancarta,diputados
POLITICA
Ganadores y perdedores en la Argentina del triunfo de Lula en Brasil: siete claves para Milei, el peronismo y las elecciones 2027

La inesperada victoria de Luiz Inácio Lula da Silva en el balotaje de Brasil dejó en Argentina ganadores y perdedores evidentes, pero también una lectura ambigua para el oficialismo y la oposición de cara a las elecciones del año que viene.
El resultado representa un revés político para Javier Milei, que había apostado abiertamente por Flávio Bolsonaro y había celebrado su triunfo en la primera vuelta. Pero el resultado también admite otras interpretaciones, algunas favorables para el Presidente argentino. Es que Lula demostró que los oficialismos pueden ganar elecciones y conservar el poder, incluso después de quedar en desventaja frente a sus adversarios. Además, su continuidad en Brasilia preserva para Milei un lugar privilegiado en la relación con Estados Unidos y la posibilidad de mantener una confrontación ideológica con uno de los principales referentes de la izquierda latinoamericana.
El resultado contradijo varias de las conclusiones que habían dejado las elecciones brasileñas del 4 de octubre. Tres semanas después de que Bolsonaro se impusiera por casi dos puntos, Lula consiguió revertir la diferencia y obtuvo el 51,78% de los votos, frente al 48,22% de su adversario. La recuperación de más de cinco puntos, le permitió al actual mandatario conquistar un cuarto período en el Ejecutivo y protagonizar la primera remontada de un segundo puesto en un balotaje brasileño. La diferencia final, de 3,56 puntos porcentuales, contrasta con las proyecciones de una definición extremadamente ajustada.
Para interpretar las consecuencias del resultado en la Argentina, Infobae consultó a Federico Aurelio, director de Aresco; Facundo Nejamkis, director de Opina Argentina; Shila Vilker, directora de Trespuntozero; Mora Jozami, directora de Casa Tres; Lucas Romero, director de Synopsis; y Mario Riorda, consultor y especialista en comunicación política. Las seis miradas permiten identificar siete claves que atraviesan la política regional, las razones del triunfo de Lula y las enseñanzas que pueden extraer el oficialismo y la oposición de la Argentina de cara a las elecciones presidenciales de 2027.
El escenario tiene una particularidad. La derrota de Bolsonaro cuestiona la idea de una expansión incontenible de las derechas latinoamericanas y expone los límites de la intervención de Milei en campañas extranjeras. Sin embargo, el éxito de un presidente que busca su reelección ofrece un antecedente que la Casa Rosada puede observar con interés. Brasil también demuestra que la polarización conserva una extraordinaria capacidad de movilización electoral y que las preferencias de los votantes no necesariamente responden a clasificaciones ideológicas rígidas. Así, los ganadores y perdedores pueden tener lecturas diversas y contradictorias.
1. Un revés político para Milei y una advertencia sobre la proyección internacional de la motosierra
La primera consecuencia del balotaje afecta a Javier Milei. El Presidente argentino se involucró personalmente en la campaña brasileña, respaldó a Flávio Bolsonaro y celebró su victoria en la primera vuelta. Había viajado a Brasil en julio para acompañar su proclamación como candidato presidencial y apostó por un triunfo que parecía más cercano después del resultado del 4 de octubre.
Lucas Romero consideró que la derrota tiene un efecto político que excede el desenlace de una elección extranjera. El director de Synopsis recordó que Milei había comprometido su respaldo cuando todavía no estaba definido el escenario electoral.

“Así como el triunfo de Bolsonaro en primera vuelta era inexorablemente un resultado positivo para Milei -porque sobre todo le daba un valor simbólico, se había jugado por Bolsonaro, había quemado las naves en su vínculo con Brasil apoyando a Bolsonaro, parecía ser que le salía bien-, de ninguna manera se puede interpretar que esto es un resultado positivo para Milei. Todo lo contrario”, afirmó.
Romero sostuvo que el desenlace también compromete las posibilidades de recomponer una relación bilateral atravesada por las diferencias personales y políticas entre ambos presidentes.
“Este resultado tiene un costo para la Argentina, más allá del significado negativo para Milei. No deja de ser un resultado que simbólicamente golpea la fortaleza de Milei, que pega en la legitimidad con la que quiere ofrecer al público argentino sus ideas, su visión o su cosmovisión de hacia dónde tiene que ir el país”, explicó.
Mario Riorda identificó otra consecuencia: las intervenciones de Milei en las campañas de otros países pueden terminar generando efectos diferentes de los que busca. El consultor advirtió que esas conductas introducen incertidumbre en las relaciones internacionales y que la retórica del mandatario argentino comienza a resultar incómoda incluso para dirigentes ideológicamente cercanos.
En particular, señaló que la motosierra, principal símbolo del programa de ajuste del Gobierno argentino, comenzó a utilizarse como argumento electoral contra candidatos de derecha.
“La motosierra está siendo usada como un ejemplo que incomoda muchísimo a los actores a los que apoyan. Se ha visto en distintos países donde la motosierra es un ejemplo de lo que puede sufrir la sociedad o lo que puede significar si gana tal o cual candidato cercano a Milei”, aseguró Riorda.
Shila Vilker coincidió en que la experiencia argentina tuvo una utilización política concreta durante la campaña brasileña. Recordó que Lula confrontó a Bolsonaro con el modelo económico libertario y que su adversario evitó defenderlo abiertamente.
La directora de Trespuntozero sostuvo que “el fenómeno Milei, el ideograma Milei, ha perdido potencia” como referencia política internacional. También vinculó esa situación con las controversias que rodearon la reciente visita del Presidente argentino a España.
La conclusión no implica que el resultado brasileño pueda trasladarse mecánicamente a la Argentina. Pero, para los analistas, introduce un interrogante sobre la capacidad de Milei para proyectar su modelo más allá de las fronteras nacionales y obtener beneficios políticos de sus respaldos internacionales.
2. La paradoja geopolítica: Milei conserva su centralidad frente a Washington y un adversario ideológico

Aunque la derrota de Bolsonaro representa un revés para Milei, la continuidad de Lula también puede producir consecuencias favorables para el gobierno argentino. La principal es geopolítica: el Presidente mantiene su condición de aliado especialmente cercano de Donald Trump en el Cono Sur, sin la competencia que podía representar un gobierno brasileño de orientación similar.
Mora Jozami identificó esa paradoja como uno de los aspectos centrales del resultado. “Con Lula ganando, Milei no tiene competencia como interlocutor privilegiado de Estados Unidos en la región y conserva un enemigo ideológico contra quien polarizar”, afirmó.
La directora de Casa Tres explicó que, aun después de haber apostado por Bolsonaro, Milei conserva una posición singular en la relación con Washington. Un eventual triunfo del candidato del Partido Liberal habría incorporado a Brasil, por su peso económico, demográfico y diplomático, a la competencia por la atención de la administración republicana.
La victoria de Lula modifica ese escenario. Argentina continúa bajo un gobierno estrechamente alineado con Trump, mientras Brasil permanece conducido por un presidente que sostiene una política exterior con mayores márgenes de autonomía respecto de Estados Unidos y tiene un alineamiento más afín a Brasil y los otros países del bloque BRICS.
Jozami destacó, además, que la continuidad del mandatario brasileño le permite a Milei mantener una figura internacional con la cual confrontar ideológicamente. Esa diferenciación tiene valor para una estrategia política que convirtió la oposición al socialismo y a las izquierdas en parte central de su identidad.
Vilker introdujo una advertencia complementaria. Consideró probable que Estados Unidos intensifique su atención sobre la Argentina ante la continuidad de Lula, pero señaló que esa mayor cercanía también puede abrir un debate sobre la soberanía nacional y los límites del alineamiento con Washington.
“Es muy probable que Estados Unidos duplique sus esfuerzos por Argentina, por el gobierno argentino, por ayudar al gobierno de Milei y, al mismo tiempo, todo eso sea complejo por este clima anímico adverso a la pérdida de soberanía o de autonomía”, sostuvo.
La especialista recordó que Lula utilizó durante la campaña la contraposición entre autonomía nacional y subordinación a Washington, un planteo que también podría aparecer en la discusión argentina.
Facundo Nejamkis incorporó un matiz: la elección brasileña obliga a reconsiderar cuánto pueden influir efectivamente las potencias extranjeras sobre las decisiones electorales de cada sociedad.
Para el director de Opina Argentina, el interrogante consiste en determinar si Brasil desarrolló mayores defensas frente a las presiones de Washington o si, en realidad, los procesos políticos internos siguen teniendo un peso determinante en la elección de los presidentes, independientemente de las preferencias de Estados Unidos.
3. La victoria de Lula interrumpe la secuencia de triunfos de las derechas, pero no elimina su peso electoral

El triunfo de Lula también modifica la interpretación de la tendencia política regional. Después de una sucesión de victorias de candidatos de derecha y centroderecha, la primera vuelta brasileña había sido leída como una confirmación de ese desplazamiento ideológico.
La segunda vuelta obliga a incorporar matices. Brasil, la mayor economía de América Latina, continúa bajo un gobierno de izquierda y se convierte, junto con México, en uno de los principales contrapesos regionales frente a las administraciones conservadoras.
Mario Riorda señaló que esa continuidad introduce un cambio relevante en el mapa político latinoamericano. “México y Brasil, las dos grandes potencias regionales, tienen gobiernos de izquierda. Es un contrapeso prácticamente inquebrantable, por lo menos por un tiempo, a este avance de las ultraderechas”, afirmó.
El consultor interpretó que la victoria de Lula interrumpe la percepción de una sucesión inevitable de triunfos de las derechas, aunque reconoció que el impacto no modifica automáticamente la situación política de los restantes países.
Nejamkis planteó una lectura menos terminante sobre las tendencias ideológicas. Para el analista, el resultado no desconoce el fortalecimiento de las nuevas derechas, sino que demuestra la persistencia de grandes sectores electorales identificados con otras tradiciones políticas.
“Es cierto que hoy uno de los polos, que tradicionalmente era el polo que se ubicaba del centro hacia la derecha, se ha radicalizado, ha encontrado líderes y referentes y tiene más fuerza que en otro momento y más peso. Pero no es que el otro polo deja de existir”, explicó.
El director de Opina Argentina trasladó esa interpretación al caso argentino. Recordó que Sergio Massa obtuvo casi el 44% de los votos en el balotaje de 2023, pese al deterioro económico que atravesaba el gobierno del Frente de Todos y a una inflación que se aproximaba al 200% anual.
Para Nejamkis, esa experiencia muestra que los grandes espacios políticos conservan bases electorales relevantes incluso después de atravesar gobiernos desgastados.
El resultado brasileño refuerza, desde esa perspectiva, una conclusión: la polarización ideológica mantiene vigentes a los dos grandes polos políticos y las victorias de uno de ellos no implican la desaparición del otro.
4. Los oficialismos también pueden ganar: una señal favorable para Milei de cara a 2027
La victoria de Lula contradice otra de las tendencias que los analistas habían identificado después de la primera vuelta: las dificultades de los presidentes latinoamericanos para conseguir su reelección.
El 4 de octubre, el resultado adverso para Lula había reforzado las estadísticas sobre el predominio de victorias opositoras en América Latina. El balotaje modifica aquella conclusión. El presidente brasileño, que llegó a la segunda vuelta después de haber perdido por casi dos puntos, consiguió conservar el poder.
Es una de las lecturas del resultado que pueden resultar favorables para Milei, porque su principal desafío electoral en 2027 consiste precisamente en conseguir un segundo mandato.
Nejamkis fue explícito al identificar esa consecuencia. “Este es a favor de Milei. Todos los otros, uno puede decir, son contrarios a las posibilidades de Milei, o si uno quiere leerlo en clave anticipatoria. Pero los oficialismos no siempre pierden. Veníamos diciendo que todos los oficialismos pierden. En este caso no perdió, el oficialismo ganó”, afirmó.
La conclusión tiene un alcance preciso. No significa que el desempeño de Lula permita anticipar qué ocurrirá con Milei, sino que cuestiona la idea de que el desgaste del ejercicio del poder determina necesariamente una derrota.
Mora Jozami compartió esa interpretación. “Los oficialismos pueden reelegir. Veníamos de un montón de elecciones en las cuales los oficialismos tenían muchísimas dificultades para poder reelegir”, sostuvo la directora de Casa Tres.
La comparación obliga, de todos modos, a distinguir contextos. Lula y Milei representan experiencias políticas diferentes, gobiernan economías con características distintas y enfrentan escenarios electorales particulares. El resultado de Brasil no establece una tendencia favorable para el presidente argentino, pero sí incorpora un antecedente que relativiza las conclusiones sobre las dificultades de los oficialismos.
El elemento relevante para 2027 es que Milei competirá defendiendo su gestión, a diferencia de 2023, cuando canalizó el rechazo a las fuerzas políticas tradicionales.
Brasil demuestra que esa condición puede convertirse en una desventaja, pero que también es posible revertirla mediante decisiones de gobierno, estrategias de campaña y movilización electoral.
5. La remontada histórica de Lula: medidas económicas, movilización del rechazo y eficacia de campaña

La recuperación de Lula entre las dos vueltas constituye uno de los fenómenos centrales de la elección brasileña. Tres semanas después de quedar detrás de Bolsonaro, el presidente logró revertir la diferencia mediante una combinación de decisiones de gobierno, campaña política y movilización electoral.
Federico Aurelio, director de Aresco, identificó en las medidas económicas y sociales adoptadas durante las últimas semanas uno de los principales factores que explican el resultado.
El consultor mencionó el aumento del programa Bolsa Família, la condonación de deudas, las facilidades para empresas con dificultades de pago, los subsidios a combustibles y la aprobación de una reducción de la jornada laboral de 44 a 40 horas semanales sin disminución salarial.
Aurelio sostuvo que esas iniciativas tuvieron un impacto electoral que complementó los aciertos de la campaña. “Lula, que había perdido en la primera vuelta, fue indudablemente el que tuvo más aciertos a la hora de conseguir un crecimiento electoral, pero no está solamente signado por una campaña electoral que sin duda fue de mejor impacto, sino que sobre todo, y como eje principal, fue un conjunto de decisiones económico-sociales que tomó desde la primera vuelta hasta hoy”, explicó.
El analista también consideró que las controversias judiciales que involucran a integrantes de la familia Bolsonaro, y su difusión durante la campaña, pudieron haber limitado el crecimiento electoral del candidato opositor.
Shila Vilker puso el foco en otro mecanismo: la capacidad del resultado de la primera vuelta para movilizar a votantes que hasta ese momento no habían participado o no habían encontrado suficientes motivos para hacerlo.
La especialista definió ese fenómeno como una “fuerza de adversidad”, que aparece cuando el avance de un candidato provoca una reacción de rechazo entre sectores del electorado.
“Muy probablemente, muchos electores, apáticos en la primera vuelta, se sintieron urgidos por rechazo. Pero este rechazo debe encontrar un piso de adhesión significativa para la oferta alternativa”, señaló.
Para Vilker, las iniciativas del gobierno brasileño sobre las condiciones laborales, los ingresos, el endeudamiento y las apuestas permitieron vincular esa movilización defensiva con propuestas relacionadas con problemas concretos de la sociedad.
“Fuerza de adversidad e iniciativas trascendentes pueden explicar la remontada histórica de Lula”, sintetizó.
También consideró posible que algunos electores favorables a Bolsonaro, convencidos de que su candidato tenía asegurada la victoria después de la primera vuelta, hayan encontrado menos incentivos para participar.
Mario Riorda agregó la dimensión comunicacional. Según su interpretación, la campaña de Lula consiguió desarrollar una estrategia de movilización territorial y digital frente a un adversario que partía con ventajas en el espacio de las redes sociales.
“La reversión tuvo que ver con una capacidad de activación pedagógica frente al miedo”, sostuvo. Para el especialista, esa intervención adquirió particular relevancia en el mundo digital, donde identificó una situación de asimetría favorable a Bolsonaro.
La participación electoral, que rondó el 81% del padrón en la segunda vuelta, también reflejó la intensidad de una elección que terminó por concentrar la disputa entre dos proyectos antagónicos.
La enseñanza que deja Brasil es que una ventaja de primera vuelta no determina necesariamente el resultado final. Las decisiones adoptadas entre ambas instancias, el contenido de la campaña y la capacidad para convocar a nuevos electores pueden modificar incluso un escenario que parecía favorable para uno de los candidatos.
6. La polarización persiste, pero los votos no se transfieren automáticamente por afinidad ideológica
La victoria de Lula también cuestiona una interpretación que había adquirido fuerza después del 4 de octubre. Con Bolsonaro primero y la mayor parte de los votos de los candidatos eliminados concentrados en sectores de derecha y centroderecha, parecía razonable suponer que el senador podía reunir los apoyos necesarios para ganar.
El resultado demuestra los límites de esa lectura. La identificación ideológica de un candidato no determina necesariamente el comportamiento de todos sus votantes cuando deben elegir entre dos alternativas diferentes.
Nejamkis fue uno de los analistas que destacó especialmente esa cuestión. “Es difícil encuadrar hoy el voto en términos ideológicos. Nosotros todos hicimos la lectura rápida: todo el voto remanente que queda es de derecha, por lo tanto va a votar a Bolsonaro”, recordó.
Sin embargo, señaló que los electores pueden comportarse de manera diferente según las características de los candidatos que llegan al balotaje.
“Con un candidato de centroderecha moderado podría haber funcionado así contra un candidato de izquierda. Con un candidato de derecha radicalizado, como Bolsonaro, ese voto puede también irse a opciones de izquierda o centroizquierda como Lula”, explicó.
El consultor agregó que el propio presidente brasileño representa una izquierda moderada en el ejercicio del gobierno, pese a su trayectoria histórica como dirigente sindical y referente del Partido de los Trabajadores.
Federico Aurelio también identificó la polarización como una característica estructural de la política brasileña. Recordó que, desde la reinstauración del sistema electoral con balotaje, la mayor parte de las elecciones presidenciales se resolvieron en segunda vuelta y que las últimas disputas evidenciaron la consolidación de dos grandes bloques políticos.
El director de Aresco consideró que, en ese contexto, adquiere especial importancia la capacidad de cada candidato para adoptar decisiones acertadas durante la campaña y ampliar su base de apoyo. Para el analista, Brasil continúa dividido en dos grandes espacios electorales, independientemente de quién haya ganado.
La experiencia contiene una enseñanza para la Argentina. En un eventual balotaje presidencial en 2027, no necesariamente alcanzará con sumar los porcentajes de los candidatos que compartan afinidades ideológicas. La identidad de los postulantes, sus propuestas, el rechazo que generen y la movilización de los electores pueden alterar las transferencias previstas.
El resultado brasileño muestra, además, que la polarización puede sostenerse en niveles elevados sin que ello implique una distribución completamente previsible de los votos entre las dos vueltas.
7. Lula y la vigencia de los liderazgos históricos: un estímulo para el peronismo y una discusión abierta para 2027

La victoria de Lula también ofrece una lectura para el peronismo argentino, que atraviesa una discusión sobre su unidad, sus liderazgos y la estrategia electoral con la que buscará disputar la presidencia en 2027.
El presidente brasileño consiguió su cuarto mandato después de una trayectoria que incluyó tres derrotas presidenciales consecutivas, dos períodos de gobierno, una condena posteriormente anulada, su paso por prisión y el regreso al poder en 2022.
A los 80 años -cumple 81 mañana-, su victoria sobre Flávio Bolsonaro representa un nuevo capítulo de una carrera política que desafía las interpretaciones lineales sobre el desgaste de los dirigentes y la necesidad de renovación generacional.
Facundo Nejamkis consideró que la capacidad de recuperación de Lula constituye una de las principales características de su liderazgo. “Un punto muy relevante y muy significativo es destacar la resiliencia del liderazgo de Lula. Compitió tres veces para presidente y perdió. Después llegó a la presidencia, ganó, fue dos veces presidente, después fue preso, después volvió, le ganó a Bolsonaro y ahora tiene esta recuperación histórica”, enumeró.
El consultor destacó que se trata de un dirigente con una capacidad particular para interpretar las demandas sociales. “Estamos hablando de un líder de una característica muy particular y que tiene una sensibilidad para sentir lo que le está pasando a la sociedad, que hay que señalarlo y destacarlo”, sostuvo.
Mario Riorda identificó una consecuencia más directamente vinculada con la política argentina. Para el especialista, el triunfo del Partido de los Trabajadores constituye un estímulo para el peronismo, especialmente por la relación histórica entre ambas fuerzas y por las conversaciones internas que buscan acercar posiciones de cara a las próximas elecciones.
“Esto no representa algo enorme, gigante, pero sí anímicamente significativo. El partido de Lula tiene una muy buena relación con todo lo que representa el peronismo en Argentina, mucho más en estos días donde hubo movimientos estratégicos que tienen que ver con la unidad”, afirmó.
Riorda aclaró que ese estímulo no garantiza acuerdos políticos ni permite anticipar una reunificación del espacio opositor.
La comparación también introduce una discusión sobre Cristina Kirchner. La expresidenta permanece impedida de competir electoralmente, pero conserva influencia sobre un sector del peronismo. A diferencia de Lula, no puede protagonizar personalmente una recuperación electoral como candidata, aunque su situación mantiene abierto el debate sobre el papel de los liderazgos históricos en la organización de sus espacios políticos.
La primera vuelta brasileña había ofrecido otra referencia: Jair Bolsonaro, también preso e impedido de competir, consiguió que su hijo Flávio representara electoralmente al espacio que construyó durante los últimos años. El resultado final incorpora un elemento adicional: la capacidad de transferir un liderazgo no garantiza necesariamente una victoria cuando enfrente aparece un candidato con suficiente adhesión propia.
En el peronismo argentino, esas experiencias alimentan discusiones diferentes pero conectadas: la posibilidad de construir una candidatura representativa de sus distintas corrientes, el papel de Cristina Kirchner, la proyección presidencial de Axel Kicillof y la necesidad de ampliar los apoyos más allá del electorado tradicional.
La victoria de Lula no resuelve ninguno de esos interrogantes. Pero, según la interpretación de los especialistas consultados, ofrece un estímulo político a una oposición que busca reorganizarse y demuestra que los liderazgos de larga trayectoria pueden conservar una considerable capacidad de competencia electoral.
Brasil deja así un conjunto de señales que admiten interpretaciones distintas para la Argentina. Para Milei, la derrota de Bolsonaro constituye un contratiempo político y cuestiona algunas de sus apuestas internacionales, pero la continuidad de Lula también preserva su centralidad en el vínculo con Washington y demuestra que un oficialismo puede conseguir la reelección. Para el peronismo, el resultado representa un estímulo y ofrece argumentos para discutir liderazgos, unidad y estrategias electorales.
La conclusión más relevante, de cara a 2027, es que ninguna de esas experiencias ofrece una fórmula automática. La primera vuelta brasileña parecía confirmar una tendencia regional y anticipar una victoria de Bolsonaro. Tres semanas después, Lula consiguió modificar ese escenario. El electorado mantiene sus grandes identificaciones políticas, pero la campaña, las decisiones de gobierno y la capacidad de movilización pueden alterar el resultado incluso cuando una elección parece encaminada.
POLITICA
“¿Qué hacés por tus afiliados?“: nuevo round en la feroz pelea de dos líderes de gremios estatales

En otro round de su fuerte pelea, los líderes de los dos principales sindicatos estatales volvieron a intercambiar acusaciones, pero en un tono más elevado, a raíz de los aumentos salariales del sector público, firmados por la Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN) y rechazados por la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE).
Esta nueva secuencia del feroz enfrentamiento que mantienen comenzó luego de que titular de ATE, Rodolfo Aguiar, dijo al canal A24: “Milei destruyó el 50% del poder adquisitivo del salario del sector público, pero no lo hizo solo, no impuso por decreto esas paritarias a la baja, hay otro sindicato que lo firmó, que es UPCN, de Andrés Rodríguez, no hay que andar con indirectas”.
La réplica no hizo esperar. En un comunicado, el sindicato que lidera Rodríguez, secretario adjunto de la CGT, expresó su “rechazo” a las declaraciones de Aguiar y advirtió que “los discursos combativos deben traducirse en mejoras para quienes representamos”.

“La defensa de los trabajadores exige resultados concretos y responsabilidad en cada negociación”, consideró UPCN, que le preguntó a su adversario de ATE: “¿Qué respuestas concretas ofrecen a los trabajadores quienes pretenden desacreditar permanentemente la tarea de nuestra organización? ¿Qué aumentó conseguiste en las negociaciones?“.
En ese sentido, puntualizó: “Aguiar, tenés que revisar tu política ideologizada: sos minoría, no manejás la paritaria pero cobrás el aporte solidario y no tenés obra social ¿Qué hacés por tus afiliados?
En el comunicado, el sindicato conducido por Rodríguez destacó que “el accionar de quienes nos atacan está marcado por una evidente contradicción: mientras públicamente cuestionan nuestra labor, han firmado las mismas actas paritarias que UPCN en organismos nacionales como ANSES y ACUMAR, y han convalidado acuerdos a la baja en la provincia de Río Negro”.

Agregó que “a nivel nacional proclaman el rechazo de las paritarias, pero suscriben los documentos formales para garantizarse el cobro del aporte solidario”. “Por eso, Aguiar, todos sabemos que mentís y les mentís a los trabajadores”, dijo en uno de sus párrafos más duros.
“Nuestra organización continuará desarrollando su tarea con responsabilidad, presencia y compromiso, defendiendo el salario, preservando los puestos de trabajo, tutelando la carrera administrativa y acompañando a cada trabajador y trabajadora frente a las decisiones del gobierno nacional”, sostuvo UPCN.
Para finalizar, remarcó: “La confianza de los trabajadores se construye mediante la representación cotidiana. La afiliación sindical es voluntaria y son los trabajadores quienes voluntariamente nos eligen. Nuestra historia y nuestra presencia en los lugares de trabajo sostienen ese vínculo. Por eso los estatales no se dejan engañar por cantos de sirena y continúan eligiendo a UPCN, la organización mayoritaria en la administración pública nacional, para tutelar sus derechos y velar por su bienestar y el de sus familias”.

La anterior pelea se registró a fines de agosto pasado, luego de que Aguiar, de impronta combativa, rechazó el aumento del 6,8%, más un bono de $80 mil, para el período septiembre-diciembre, que fue firmado por Rodríguez en la paritaria estatal, y dijo que, “con la ayuda de UPCN, el Presidente cumple lo que dijo y sigue recortando los salarios en el sector público; después de la firma, deben estar festejando juntos”.
Rodríguez consideró que “quien ataca e intenta dividir a los trabajadores y a sus representantes, con una lógica de noticia falsa, no comprende el valor de mantener vigentes los convenios colectivos de trabajo, la negociación salarial y la preservación de los puestos de trabajo”. Y finalizó con una dura réplica: “Si son tan fuertes y combativos, ¿por qué no logran ellos los aumentos salariales?“.
El líder de UPCN, que está al frente del sindicato más representativo de la administración pública nacional desde hace más de 3 décadas, es uno de los principales directivos de la CGT y pertenece al sector dialoguista. Compite por la afiliación de los trabajadores del sector público con el titular de ATE Nacional, un ultraopositor al gobierno de Javier Milei, de impronta combativa, cuyo sindicato pertenece a la CTA Autónoma.
De por sí, cada vez que la administración libertaria convoca a los sindicatos para definir la paritaria de los estatales, UPCN termina firmando el aumento salarial y ATE siempre lo rechaza por insuficiente (aunque, según denunció Rodríguez, igual rubrican las actas para “garantizarse el cobro del aporte solidario”).
Nueva reunión de paritarias de estatales
POLITICA
El juicio contra Cristina y Máximo Kirchner se extenderá por más de un año y abarcará todo el 2027 electoral

Con un final previsto para el último trimestre de 2027, el juicio por Hotesur y Los Sauces contra la expresidenta Cristina Kirchner y su hijo, el diputado Máximo Kirchner, se convertirá en una vidriera política que atravesará e impactará en el año electoral. No sólo porque el líder de La Cámpora se menciona como posible candidato en varios escenarios que analiza el peronismo, sino porque su madre busca también que el Comité de Derechos Humanos de la ONU dictamine en contra de su inhabilitación política.
Para la acusación, sin embargo, el caso expone un manual de lavado de dinero. Según el fiscal Diego Velasco, la plata salía de la obra pública que el Estado le daba a Lázaro Báez y de los beneficios fiscales que recibía el grupo de Cristóbal López. El negocio que la limpiaba eran alquileres de departamentos y de hoteles de la familia Kirchner.
El 31 de mayo de 2003, seis días después de asumir la presidencia, Néstor Kirchner y Cristina Kirchner le firmaron a su hijo Máximo un poder para manejar todos sus bienes. Con ese papel, Máximo vendió, compró, alquiló y pidió préstamos en nombre de sus padres durante más de una década. Por eso es una figura central del caso Hotesur y Los Sauces.
El requerimiento de elevación a juicio de los fiscales que instruyeron el caso, Gerardo Pollicita e Ignacio Mahiques, empezó a leerse el viernes en la primera audiencia del juicio oral y la lectura seguirá este lunes.
Allí se cuentan diversas maniobras que para la acusación prueban el lavado de dinero. Por ejemplo, que Báez les construyó a los Kirchner 18 departamentos en Río Gallegos: diez se los regaló en los papeles y los otros ocho se los alquiló a sí mismo. Las empresas de López también pagaban alquileres caros por dos departamentos de la familia en Puerto Madero. Y Báez manejó los hoteles de los Kirchner en El Calafate con una empresa que solo tenía un restaurante.
A mitad de precio
En 2005, Néstor Kirchner y Austral Construcciones, la principal empresa de Báez, acordaron hacer un edificio de diez departamentos en un terreno del presidente en Río Gallegos. Austral ponía la plata para construirlo, unos $710.000. A cambio, cada uno se quedaba con cinco departamentos.
El 2 de marzo de 2007, el edificio estuvo listo. Ese mismo día, Austral le vendió a Kirchner sus cinco departamentos por $352.000, la mitad de lo que había gastado.
“Austral Construcciones termina perdiendo dinero, ya que lo que recibió no le alcanza siquiera para cubrir los costos, lo que muestra a las claras la simulación del negocio jurídico”, escribieron los fiscales. Kirchner se quedó con los diez departamentos. Máximo firmó todos los papeles en nombre de su padre.
Báez se alquiló a sí mismo
En 2008, Néstor y Cristina Kirchner pusieron dos terrenos de Río Gallegos en Los Sauces, la empresa familiar que presidía Máximo. Les asignaron un valor de $13.500 a cada uno. El Tribunal de Tasaciones de la Nación, el organismo que calcula cuánto vale una propiedad, valuó uno de ellos en más de $750.000.
Una constructora de Báez levantó cuatro departamentos en cada terreno. La firma ya estaba construyendo antes de que existiera un contrato y la obra iba por la mitad. Los Sauces le pagó la obra a Báez con cheques firmados por Máximo Kirchner.
Pero, antes de ese pago, otras empresas de Báez ya habían alquilado esos mismos departamentos. El contrato no decía quién iba a vivir allí. Así, la plata que Báez cobraba por construir se las devolvía a los Kirchner en forma de alquiler. Fueron cerca de $4 millones. Máximo Kirchner depositó más de 27 cheques de esos alquileres en la cuenta de Los Sauces.
Los alquileres estaban por encima del valor de mercado. En octubre de 2015, con la elección presidencial, los Kirchner dejaron de alquilarle a Báez.
Romina Mercado, hija de Alicia Kirchner y prima de Máximo y nueva presidenta de Los Sauces, alquiló los mismos departamentos a vecinos comunes. Ellos pagaban entre 25% y 41% menos. A los vecinos les pidieron garantes; a Báez, nunca. Para los fiscales, eso prueba “el vínculo de extrema confianza entre los contratantes y la certeza absoluta en el cobro”.
Puerto Madero, al doble de precio
Con el grupo de Cristóbal López y su socio Fabián de Sousa se repitió la misma modalidad. En 2012, Máximo Kirchner le alquiló a Inversora M&S, una empresa del grupo, un dúplex de Los Sauces en el complejo Madero Center. Según el Tribunal de Tasaciones, pagaban más del doble del precio normal.
Otro departamento del mismo complejo lo pagaba Álcalis de la Patagonia, una fábrica de productos químicos de López, aunque en realidad vivía en ese inmueble la exmujer de Fabián de Sousa.
Cristina Kirchner; Máximo Kirchner; Cristóbal López; Lázaro Báez
Entre 2009 y 2016, casi 9 de cada 10 pesos que cobró Los Sauces salieron de empresas de Báez y de López. La empresa familiar, que había nacido con $100.000, llegó a valer más de $12 millones.
La plata para los hoteles
El otro expediente, Hotesur, que se juzga de manera conjunta con Los Sauces, se refiere a cómo los Kirchner compraron tres hoteles en El Calafate y El Chaltén entre 2008 y 2009.
Para la fiscalía, buena parte del dinero para comprar los hoteles lo puso Báez. Con Máximo Kirchner como firmante, los Kirchner le vendieron casas y terrenos a Báez. Fueron nueve propiedades. Solo en dos días cobraron más de un millón de pesos. También le vendieron un terreno a una empresa ligada a Báez por seis veces lo que les había costado. Seis días después, Néstor compró la hostería Las Dunas.
Austral Construcciones le prestó a Néstor Kirchner $8,3 millones. En su declaración de bienes, Kirchner anotó la deuda pero no dijo quién era el acreedor.
El Banco Santa Cruz, de la familia Eskenazi, les prestó $10 millones casi gratis, días antes de comprar el hotel Alto Calafate. Les cobraba de interés por el préstamo lo mismo que les pagaba por sus ahorros en plazo fijo. Es decir que el banco no ganaba nada con esa operación.
A eso se sumó un terreno fiscal de El Calafate. La municipalidad se lo vendió a Néstor Kirchner a $7,50 el metro cuadrado. El presidente pagó $135.000 en total y, poco más de un mes después, lo vendió por 2 millones de dólares, es decir unas 45 veces más.
El restaurante que administraba hoteles
Ya comprados los hoteles, los Kirchner se los alquilaron a Valle Mitre, una empresa de Báez, que hasta ese momento solo tenía un restaurante y nunca había manejado un hotel.
Valle Mitre pagaba alquileres altísimos por todo el hotel. Por el Alto Calafate pagaba cada mes más de lo que ese hotel había ganado en todo un año con sus dueños anteriores. Con esos alquileres, los Kirchner recuperaron en un año y medio lo que les había costado Las Dunas, y en cinco meses lo que les había costado La Aldea.
Valle Mitre, en cambio, perdía plata porque les pagaba a los Kirchner en alquileres más que lo que ingresaba a sus arcas. Seguía funcionando porque las otras empresas de Báez le mandaban dinero, que los fiscales calcularon en unos 86 millones de pesos.
Para la fiscalía, en eso consistía el lavado: la plata de la obra pública con la que se benefició Báez en la causa Vialidad entraba a Valle Mitre y salía hacia los Kirchner como pago de alquileres.
La Unidad de Información Financiera (UIF) lo llamó un negocio “utópico”, pues los que pagaron la compra de los hoteles eran los mismos que después pagaban los alquileres por usarlos.
Contratos imposibles
Para explicar a la AFIP por qué Valle Mitre recibía tanta plata, las empresas de Báez firmaron contratos que la AFIP y los fiscales consideraron falsos.
Así, dos estaciones de servicio de Báez alquilaron durante cinco meses un salón del Hotel Alto Calafate para promocionar un asfalto que fabrica YPF.
Pero la empresa YPF dijo que nunca había hecho esas promociones. En 2017, las dos empresas admitieron ante la AFIP que esos alquileres nunca existieron.
Asimismo, en otro contrato, Austral Construcciones, la empresa constructora de Báez y la más grande de Santa Cruz, le pagó $2,45 millones a la firma Valle Mitre, que solo administraba un restaurante, para que levantara un complejo turístico. Otro contrato falso para la fiscalía, que busca disfrazar el movimiento de fondos.
Otro convenio sospechoso es el pago de Austral Construcción de $4 millones a Valle Mitre por asesoramiento hotelero. Pero esa consultoría que debía realizar Valle Mitre tenía un problema: la empresa no tenía consultores y su único directivo era el gerente.
La inmensidad de la Patagonia dejó en evidencia otro contrato sospechoso. Báez alquilaba habitaciones en El Calafate para obreros que trabajaban en las rutas a más de 400 kilómetros de distancia, a cinco horas de viaje.
Báez pagó incluso los impuestos del lavado. Cuando en 2013 otra empresa reemplazó a Valle Mitre, Austral le mandó $15 millones. Según los peritos, el 91% se usó para pagarle a la AFIP.
Las casas de la familia
La acusación incluye dos viviendas a nombre de Los Sauces. La casa de Cristina Kirchner en Río Gallegos multiplicó su precio por cinco en un año, en una cadena de ventas entre personas de confianza de la familia.
El departamento de Florencia Kirchner en Buenos Aires se pagó con certificados en dólares a nombre de otras personas.
Otro terreno de Río Gallegos pasó de Austral a Los Sauces en una supuesta venta que firmaron Máximo Kirchner y Martín Báez, los “hijos” como los denominan los fiscales. A los 15 días se anuló la operación, pero el terreno nunca volvió a Austral y no se sabe si se pagó. Para la fiscalía, fue un regalo.
El origen del dinero
Para la acusación, la plata de Báez salió de la obra pública vial de Santa Cruz juzgada en la causa Vialidad en la que fue condenado. En el caso de Cristóbal López, los fiscales sostienen que los alquileres fueron dádivas, es decir, regalos a cambio de los beneficios que su grupo recibió del Estado.
Todo se enmarca en una acusación más amplia por asociación ilícita, con Cristina Kirchner como principal acusada, además de su hijo. Las defensas sostienen que fueron negocios legales, declarados ante la AFIP, y que la causa es una persecución política.
Hernán Cappiello,Cristina Kirchner,Máximo Kirchner,Casos de corrupción,Conforme a
POLITICA3 días agoJavier Milei y sus medidas, en vivo: el mandatario dijo que piensa un proyecto a “100 años” para la Argentina
SOCIEDAD3 días agoEscándalo con Sancor Salud: Cuotas millonarias por un servicio nefasto que abandona a los pacientes en urgencias
CHIMENTOS3 días agoFue mamá por primera vez a los 30 años, se separó a los 3 meses y el papá de su hija es el hermano mellizo de su ex novio: «Es lo peor que te puede pasar»

















