POLITICA
Un Tesla que va por el ripio

“El socialismo es el infierno”. Javier Milei alcanzó esa conclusión en el correr de una charla nocturna con su filósofo de cabecera, Alejandro Fantino. La idea lo golpeó como una revelación e inspiró el epílogo de su próximo libro, en el que se propone demostrar la superioridad moral de sus ideas económicas con base en la tradición judeocristiana. Cuenta ese episodio con una mezcla de fervor religioso y el dejo de insatisfacción de un profeta incomprendido.
Sus últimas apariciones públicas, planificadas para revivir el clima de optimismo social, exhibieron el malestar que le despierta la duda de los desencantados. “Si vos no tenés las pelotas para ser libre, entonces no te quejes”, dijo el jueves en un canal de streaming oficialista. Lo repitió de mil maneras: “Si los argentinos prefieren la esclavitud, bueno, listo” o “si prefieren boludear y comerse operaciones nos vamos a hacer mierda”.
Es una narrativa novedosa en un líder acostumbrado a la euforia y el triunfalismo. Milei se resigna a la tortura de esperar. Ni la inflación empezará con 0 en agosto ni “volarán” los salarios en el corto plazo, como solía prometer. Pero necesita demostrar, hacia adentro y hacia afuera, que no titubea. Que no va a cambiar de rumbo, aunque la autopista imaginada hacia la libertad que idealiza sea, por ahora, un camino de ripio.
La aparición mediática del jueves tenía por finalidad celebrar el índice de precios de abril, que volvió a bajar después de diez meses. Dio 2,6% y mayo empezó con ligera tendencia a la baja. Son niveles de alivio que lo acercan al umbral de una estabilidad de medio pelo. Se ilusiona con un quiebre en la tendencia recesiva en sectores como el comercio, la industria y la construcción, aunque sin que se vislumbre en el horizonte un boom de actividad ni un salto significativo en los ingresos de las familias.
A Milei se le atraganta la empatía. En lugar de ofrecerla, suele reclamarla hacia sí. Se arroga ser quien más sufrió el ajuste porque congeló su sueldo de presidente. Les respondió así a quienes el martes salieron a protestar por los recortes en la universidad pública. Defiende el nuevo recorte del gasto que, consecuencia de la baja en la recaudación, dispuso en casi todas las áreas de la administración, salvo en el Ministerio de Justicia.
Le resulta irritante cuando los periodistas de televisión consultan a los pasajeros de trenes por el aumento del transporte sin subrayar la necesidad de recortar los subsidios. “¿Cómo se van a sentir? ¡Como el orto! El problema es cómo carajo lo pago”.
Su fastidio alcanzó cotas mayores por la polémica por el Tesla Cybertruck que el diputado libertario Manuel Quintar estacionó en el garaje del Congreso. Se indignó cuando leyó en redes sociales que Martín Menem le había pedido sacarlo de ahí porque era un gesto innecesario de ostentación. Milei llamó a Menem para recriminárselo. El presidente de la Cámara de Diputados negó la información que había surgido de fuentes cercanas a él. Y corrió a defender en público al jujeño Quintar.
“Si el tipo se ganó honestamente el dinero, se lo gasta en lo que se le canta el culo”, sentenció Milei. Quintar es un empresario de la salud que fue peronista hasta que se quedó fuera de las listas del PJ en 2023 y apostó por La Libertad Avanza (LLA). Pasó de abrazarse con Milagro Sala a Karina Milei. Y así logró retener el control político sobre el PAMI en su provincia, mientras sus clínicas privadas prosperan. Se gastó unos 200.000 dólares en el Tesla que estrenó sin patente. Lo considera su aporte a “la batalla cultural”.
Milei lo avaló con el ahínco que usa para defender el crecimiento patrimonial de Manuel Adorni desde que es funcionario público. Son “víctimas de operaciones de la casta”, insiste.
Lo del Tesla lo animó a contar una anécdota con Elon Musk, el creador de la marca fetiche de autos eléctricos. En 2024, cuando visitó la sede de Tesla en Texas le permitieron probar un Cybertruck igualito al que se compró Quintar. Le gustó tanto que se ilusionó con traerse uno para sus traslados diarios por Buenos Aires. “Me encantó. Cuando me bajé, le dije a Elon si me regalaba uno. Pero no me dio pelota. Le dije: ‘¿Me regalas uno?” Digo, para la Argentina. Para que me pueda mover en un bicho de esos. ¿Sabes qué? Lo pintamos de negro y andamos en eso. Sería un flash total. No lo convencí”. La suerte que tuvo. El amigo Elon lo salvó de una causa por dádivas. Lo privó también del placer de revivir el escándalo de Carlos Menem y su Ferrari roja. El Tesla es mío, mío, mío.
La realidad expone a Milei a dilemas más complejos. El programa económico basado en el equilibrio fiscal le da un reaseguro contra una crisis severa, pero al mismo tiempo le pone límites a la sustentabilidad política del Gobierno. Hay consenso extendido entre los economistas, incluso en los abiertamente opositores, en que de acá a 2027 no habrá inflación desbocada ni default ni una mega recesión. Pero son cada vez más las voces que alertan sobre los riesgos de aferrarse a la receta que fue útil en la fase aguda de la crisis heredada. La motosierra empieza a tocar hueso.
Milei se indigna con quienes exponen discrepancias. Esta semana se atacó con el exministro macrista Hernán Lacunza, que había sugerido enfocarse en la acumulación de reservas para entrar con menos riesgo al año electoral y propuso pasar de ajuste de trazo grueso a una política fiscal más sofisticada, precisa y sostenible socialmente.
A juicio de Milei expresiones como esas son los cantos de sirena a los que alude cuando dice que se va a atar al mástil como Ulises. Traduce el matiz como una operación de enemigos que quieren impulsarlo a gastar más y a devaluar. Sospecha que Mauricio Macri está detrás de un operativo de desgaste de su figura. Marcó con rojo la frase “la gente pagó el costo del cambio y sigue esperando” que el Pro incluyó en su último comunicado. “Quieren vender un mileísmo sin Milei”, reniegan en su entorno cercano.
Su arma para contrarrestar una oferta de centroderecha alternativa es la vieja grieta política. La cruzada contra el kirchnerismo y el miedo al pasado sobreviven como potencial elemento de cohesión de un electorado descontento.
Por contrapartida se ata a vivir en la incertidumbre. Cuando prefiere el conflicto a tejer acuerdos, cuando dice “prefiero perder a entregar a un ministro honesto” o “si los argentinos eligen al verdugo, allá ellos” instala desde el poder la posibilidad de perder las elecciones de 2027, incluso cuando su oposición navega en la confusión y la impotencia. Proyecta la idea del péndulo, tan asociada a la proverbial falta de confianza en la Argentina.
En esa trampa se retuerce el ministro Luis Toto Caputo, cuando un día dice que el llamado “riesgo kuka” no existe y al otro día le echa la culpa a ese fantasma de las dificultades que enfrenta su programa para prosperar. Esta semana intentó explicar que no es una contradicción: aclaró que él opina que el kirchnerismo no tiene ninguna posibilidad de volver al poder, pero que los mercados no creen lo mismo. Por eso, el riesgo país no baja a los niveles de normalidad internacional.
Milei no ayudó mucho a Caputo en la construcción de confianza en su palabra. En la conversación con los streamers oficialistas relató por primera vez cómo tomó la decisión el año pasado de eliminar las letras de liquidez (LEFI) después del levantamiento del cepo cambiario para las personas. “Nadie quería saber nada con eso. Entonces me mira Toto y me dice, ‘¿Estás seguro?’ Sí, las quiero hacer mierda. ‘No, pero ¿cómo vas a hacer eso?’ No, nadie estaba de acuerdo con eso”. Aquella decisión liberó cerca de 10 billones de pesos al mercado y, según analistas, desencadenó alta volatilidad cambiaria y una suba de tasas que ahondó una caída en la actividad económica en los meses previos a las elecciones legislativas. El periodismo informó en ese momento que Caputo se oponía a desarmar las LEFI, ante desmentidas furibundas del ministro y de toda la Casa Rosada. No odiaban lo suficiente a quienes contaban lo que ahora admite Milei.
El Presidente dice que con esa decisión salvó el gobierno: “Hubiéramos tenido una híper”. Insiste con que consiguió derrotar “un intento de golpe de Estado” al que cada día le encuentra un cómplice nuevo, aunque no siente la urgencia de denunciarlo en la Justicia.
El discurso presidencial se pobló otra vez de insultos. El jueves en las dos apariciones que encadenó ante comunicadores que lo admiran usó 63 insultos y adjetivos deshumanizantes. Lo que Patricia Bullrich llamaría un brote de “emocionalidad importante”.
Llegó al extremo de decirle “porcino iraní” a la diputada de origen libertario Marcela Pagano, que cursa el último tramo de un embarazo. El grueso de sus ataques fue a periodistas, a los que trató de asesinos, chantas, hijos de remil putas, pelotudos, corruptos y mierdas humanas.
Suele basar sus acusaciones en recortes manipulados que circulan por redes sociales. Se informa con un Twitter de Yrigoyen que se arma en la burbuja de exageración de sus fanáticos. Celebra los elogios y premia con reproducciones a los que difunden videos de inteligencia artificial en los que se lo pinta como un héroe mitológico, siempre musculoso y con el rostro afilado.
En ese escroleo infinito reproduce falsedades que acaso crea ciertas. Le achacó por ejemplo al periodista Marcelo Bonelli haber escrito sobre una pelea a golpes con Luis Caputo que requirió llamar una ambulancia a la Casa Rosada. Nunca ocurrió: lo confundió con una broma indisimulable que hizo correr un usuario anónimo. A Débora Plager la acusó de “genocida” con argumentos distorsionados por un video que editó su amigo Gordo Dan.
Otra vez eligió comunicar en estudios donde lo dejan pelear con hombres de paja y sin el incordio de la repregunta. Se hace acompañar por completadores de frases, que a veces se ven en figurillas para acertar la expresión correcta. Le pasó el jueves, en el streaming Carajo, cuando después de cuatro horas seguidas de micrófono se le olvidó el nombre de un economista del que quería hablar. A sus interlocutores los somete a ingentes dosis de estrés: demanda un poder de concentración enorme hacer la mueca justa en medio de un monólogo interior del Presidente, dar la razón a todo o fingir asombro ante un razonamiento como si fueran Arquímedes descubriendo el principio de flotabilidad.

Milei venía de una dura derrota en la batalla cultural contra la prensa libre. La Justicia sobreseyó en tiempo récord a los periodistas de TN que el Gobierno denunció por espionaje, a raíz de un informe grabado en la Casa Rosada con anteojos inteligentes que movió a Milei a cerrar por 10 días la sala de periodistas. Tiene que haber sido doloroso que el fallo lo firmara Ariel Lijo, el juez que él propuso para integrar la Corte Suprema porque era, a su juicio, “el mayor experto en ciberdelitos” de toda la Argentina.
En su rabieta por la repercusión mediática del caso Adorni, Milei fantaseó con la idea de obligar a los periodistas a hacer públicas sus declaraciones juradas de bienes. “A ver si están tan limpios”, toreó. Desconoció algo tan simple como que los periodistas –buenos, malos, honestos o corruptos- no administran dinero público ni ejercen poder coercitivo sobre el resto de los ciudadanos. Incurrió en un reflejo de lo que él llama la casta: la resistencia a rendir cuentas.
Es un síntoma de impotencia ante una página que no termina de dar vuelta, en la que la revolución libertaria se encontró enredada en los tres males que venía a desterrar: precios en alza, abusos de poder y peleas internas paralizantes.
En su equipo hay conciencia de que necesita reconectar con los que confiaron en él y ofrecerles un puente creíble para atravesar la transición económica que su programa persigue. Buscan un mensaje de futuro, dar señales de empatía y explorar acuerdos políticos consistentes. La alternativa tiene el atractivo de la negación: culpar a enemigos imaginarios, abrazarse al confort de la grieta del todo o nada y rendirse al consejo de los aplaudidores que nunca le avisan cuando se está equivocando.
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POLITICA
El embajador de China respaldó el reclamo argentino por la soberanía de las islas Malvinas

El embajador chino en la Argentina, Wang Wei, se sumó al reciente debate internacional por el histórico reclamo de soberanía argentina sobre las islas Malvinas y aseguró que Pekín “acompaña” al país en la demanda a Reino Unido.
“De nuestra parte, China acompaña el legítimo reclamo de la Argentina sobre la soberanía de las islas Malvinas”, expresó este martes el funcionario durante la recepción por el 77° aniversario de la fundación de la República Popular China. En el público se encontraban, entre otras personas, el canciller Pablo Quirno y el presidente del Banco Central, Santiago Bausili.
El embajador añadió asimismo que China mantendrá su posición como “segundo socio comercial”, “primer destinatario de las exportaciones agroindustriales” e “importante fuente de inversiones para la Argentina”.
El apoyo del funcionario chinó llegó en medio de un aumento de la conversación internacional por la cuestión Malvinas. Las tensiones diplomáticas recrudecieron luego de que el presidente estadounidense Donald Trump declarara que no descarta “revisar” la posición de neutralidad sobre la soberanía de las Malvinas y asegurara que no acudiría en ayuda de su socio europeo en un eventual conflicto con la Argentina. Hasta ahora, Estados Unidos —como la mayoría de países occidentales— reconoce que Reino Unido administra de facto ese archipiélago, pero no se pronuncia estrictamente sobre su soberanía, reclamada por la Argentina.
La repercusión de estas declaraciones fue tal en la Argentina que el gobierno de Javier Milei dedicó una cadena nacional a anunciar una serie de medidas, entre ellas sanciones a empresas petroleras que exploten el recurso cerca de las islas, la construcción de una base en Tierra del Fuego, y el envío de un proyecto de Ley de Defensa de la Soberanía Nacional para modificar la norma 26.659 y multar a firmas sin autorización.
Trump también se ofreció como eventual mediador entre ambos países. En su visita a Irlanda este sábado, dijo que está dispuesto a intervenir ante un “potencial desastre”. “Las islas Malvinas… Acá vamos de nuevo”, introdujo Trump. “Son muy interesantes. El Reino Unido tiene algunos problemas con la inmigración, con la energía, así que no lo sé. No sé si estarán dispuestos a viajar tan lejos. Están muy lejos”, dijo en conferencia de prensa al medio GB News.
Y, al también mostrar su decepción con Londres por la falta de apoyo a Washington en la guerra con Irán, sumó: “Estoy seguro de que me llamarán para intervenir en ese potencial desastre. Pero si lo hacen, probablemente podré resolverlo. Pero ahora mismo hay dos países que no están contentos con la situación en las Malvinas”.
Ahora, Trump podría tener un cara a cara con el primer ministro británico, Andy Burnham, la semana próxima en Nueva York, donde se desarrollará la Asamblea General de las Naciones Unidas, revelaron medios ingleses.
El diario británico The Times fue el primero en informar, en base a una fuente al tanto del asunto, que “está previsto” que Burnham se reúna por primera vez con Trump, luego de que ambos líderes mantuvieran dos conversaciones telefónicas desde que el premier asumió el cargo, en julio pasado. The Telegraph, The Guardian y la agencia Reuters también dieron cuenta del posible encuentro, que no fue confirmado oficialmente ni por Downing Street ni por la Casa Blanca.
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POLITICA
Gustavo Sáenz cuestionó al Gobierno nacional tras la reunión con Santilli: “La paciencia se va acabando”

Luego de haber participado en la reunión del jefe de Gabinete, Diego Santilli, con los gobernadores del Norte, el mandatario salteño, Gustavo Sáenz, cuestionó al Gobierno por no brindarles apoyo en cuestiones financieras y de infraestructura. “La lealtad es una avenida de ida y de vuelta, y yo siento que venimos siempre y nunca vuelven para allá”, apuntó y advirtió: “La paciencia se va acabando”.
El encuentro se llevó adelante este miercoles, tan solo horas después de que sea enviado al Congreso el proyecto de Presupuesto 2027. Además, del mandatario salteño participaron Raúl Jalil, de Catamarca; Juan Pablo Valdés, de Corrientes; y Osvaldo Jaldo, de Tucumán. Durante más de dos horas, Santilli les explicó a los dirigentes del norte los detalles del rumbo de la economía y las proyecciones que hizo la administración libertaria para el año que viene. También escuchó los reclamos de las provincias.
De esta manera, al evaluar la relación entre el Poder Ejecutivo y las provincias, Sáenz afirmó que existe una “falta de consideración y de reciprocidad”. Incluso, para con aquellas jurisdicciones que acompañaron iniciativas oficiales en el Congreso.
“La paciencia se va acabando y se va agotando cuando vemos esta hipocresía y esta falta de consideración y de reciprocidad para con los gobernadores que acompañamos”, cuestionó el mandatario al remarcar que, al igual que Nación, cada una de las provincias también tiene los mismos problemas.
Durante una breve entrevista con A24, Sáenz apuntó: “No estamos pidiendo nada”, en referencia a los fondos nacionales para obras públicas. Luego de que el Gobierno fijara como máxima mantener el déficit fiscal equilibrado, el jefe del Estado de Salta explicó que tuvieron que buscar financiamiento internacional.
A pesar de esto, el gobernador criticó la falta de respuesta por parte de Nación, que presentaría una demora en otorgar las autorizaciones para continuar con los proyectos planificados por la provincia.
En este sentido, explicó que pidió autorización y garantía soberana nacional para refinanciar una deuda tomada durante la gestión anterior. Así, precisó que la provincia tenía un compromiso original de 640 millones de dólares y que ya canceló cerca de 500 millones.
Según relató, el ministro de Economía, Luis Caputo, le recomendó avanzar con la refinanciación por la baja del riesgo país y de las tasas de interés. Sin embargo, señaló que para concretar la operación requiere el aval nacional.
“Para eso necesitamos la autorización y la garantía soberana de Nación”, dijo Sáenz. De la misma forma, agregó que esa herramienta también es necesaria para obtener financiamiento internacional destinado a obras viales en territorio salteño.
Pese a que recordó que el mantenimiento y obras referidas a las rutas nacionales deberían estar a cargo del Ejecutivo central, indicó que la provincia resolvió asumir las tareas con fondos externos. “Son endeudamientos que tienen que ver con obras fundamentales para Salta”, planteó sobre los frenos que encontró.

Por otro lado, Sáenz vinculó sus reclamos con el comportamiento de referentes oficialistas en las legislaturas provinciales. En línea con esto, afirmó que sectores que respaldan al presidente Javier Milei en Salta, Tucumán y otros distritos votan en contra de las iniciativas vinculadas con el endeudamiento de las provincias.
“Cuando nos necesitan, hablan con nosotros todos los días, a toda hora y en todo momento”, cuestionó el gobernador, tras plantear que los mandatarios provinciales acompañaron leyes nacionales, pero no reciben el mismo respaldo para resolver necesidades de índole local.
Por este motivo, afirmó que la relación con el Gobierno debe tener una lógica de reciprocidad. “Yo siempre dije que la lealtad es una avenida de ida y vuelta, y yo siento que venimos siempre y nunca vuelven para allá”, expresó.
En la misma sintonía del reclamo, sostuvo que en encuentros anteriores hubo compromisos que no se concretaron y pidió que los acuerdos alcanzados con funcionarios nacionales se cumplan antes de abrir nuevas discusiones.
Por otro lado, el mandatario salteño diferenció los reclamos financieros de la posición que adoptará frente a la ley de emergencia en discapacidad. Así, confirmó que no acompañará esa iniciativa al considerar que los sectores más vulnerables requieren asistencia estatal.

“El equilibrio fiscal que tanto se defiende también vaya acompañado de un equilibrio social”, afirmó. Por esto, sostuvo que las personas con discapacidad no pueden ser tratadas como “una planilla Excel” y admitió que pueden existir irregularidades, aunque señaló que deben detectarse a través de auditorías.
A pesar de esto, el gobernador pidió controles para verificar las prestaciones y beneficios. Asimismo, insistió en que ese proceso no debe derivar en la desatención de quienes tienen una discapacidad acreditada.
Durante la entrevista, Sáenz también se refirió al escenario político y económico. Si bien señaló que una parte de la sociedad rechaza un regreso al pasado, remarcó que tampoco está conforme con el presente. Además, consideró que el debate público no puede reducirse a una confrontación entre Milei y la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner.
A su entender, la falta de institucionalidad, confianza y previsibilidad afecta la llegada de inversiones y frena el impacto de la estabilidad macroeconómica en la actividad cotidiana. Mencionó el consumo, las exportaciones y la inversión como sectores que todavía no despegan.
Incluso, cuestionó los planteos de dirigentes que prometen revertir normas como el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) si llegan al poder. “Tienen que ser política de Estado independientemente”, sostuvo.
Finalmente, Sáenz comparó el nivel del riesgo país argentino con el de naciones vecinas y señaló que, pese a una macroeconomía que describió como estabilizada, Argentina se ubica —según sus dichos— entre 450 y 500 puntos, por encima de países como Uruguay y Chile.
POLITICA
Santiago Cúneo defendió a Kicillof de las críticas de Myriam Bregman y le recomendó a la diputada que se haga “más vedetonga”

El dirigente y propagandista Santiago Cúneo, recientemente afiliado al PJ bonaerense conducido por Axel Kicillof, salió en defensa del gobernador luego de que la diputada nacional Myriam Bregman acusara al mandatario de “moderado”. Cúneo le recomendó que se muestre “más vedetonga”, más “trolita” y le ofreció como ejemplo a diputadas libertarias, a las que también agravió. Sus dichos generaron el repudio de la legisladora y de su compañero de bancada Nicolás del Caño, y un posterior contraataque de Cúneo.
El lunes, en su programa “Uno más uno, tres”, que se emite por un canal de streaming, Cúneo difundió un pasaje de una entrevista a Bregman en la señal de streaming Cenital, en la que la diputada del Frente de Izquierda-Unidad contestaba una pregunta sobre una hipotética fórmula presidencial integrada por ella y Kicillof. “Yo lo veo más a Kicillof con Santiago Cúneo. Entiendo que la gente puede ilusionarse. Si me muestran un gesto de Kicillof hacia la izquierda o el centroizquierda, se los agradecería. Genera esa ilusión en mucha gente que haya un gesto de no moderarse y todos los gestos que viene dando Kicillof son de una moderación casi extrema”, sostuvo Bregman en esa entrevista.
Tras el fragmento de Bregman, Cúneo −que se afilió al PJ bonaerense hace un mes, de la mano de un ministro de Kicillof− le salió al cruce. “Es Myriam Bregman. Yo le recomiendo al asesor de vestuario de Myriam: ponele tetas, abrile el escote, empezá a hacerla más trolita para que tenga un poco más de empatía con el electorado que busca, que es el de TN. Viste que en TN hicieron diputadas a varias putas. Las agarraron, las metieron en la lista de La Libertad Avanza. Ella ya es diputada, está más formada que las putas de La Libertad Avanza. Ya la peinan como si fuera un caniche, pelo lacio para abajo”, dijo Cúneo. “Para meterle un poco más de ganas, hacete más vedetonga. Clavá dos tetas 105. Hablá de sexo, porque si no, nos agotamos con el trotskismo”, afirmó también el dirigente peronista.
El kicillofismo oficializó la incorporación de Cúneo al PJ provincial el 10 de agosto, en la sede partidaria de la ciudad de La Plata. Cúneo completó allí su ficha de afiliado, acompañado por el diputado provincial Mariano Cascallares (intendente de Almirante Brown en uso de licencia) y el ministro de Desarrollo de la Comunidad bonaerense Andrés “Cuervo” Larroque.
Tras sumarse a la estructura partidaria, Cúneo dijo a que mantiene su propio partido y que lo anotará “en el frente de Axel candidato a presidente”. El dirigente tiene como objetivo ser candidato a gobernador.
En su respuesta a los dichos de Bregman, Cúneo añadió: “En serio, vamos modificando el vestuario. Yo, con tal de que se vaya [Javier] Milei, resisto que nos voten los ‘troskos’. Sos un lamento boliviano, que Axel no nos mira, no nos hace un mimo, que es muy moderado. Mirá, amiga, Axel gobierna una provincia que el Gobierno le prende fuego todos los días, mientras vos vas al peluquero. De moderado no tiene nada, Axel gobierna, que es distinto. La responsabilidad de alguien que gobierna y la irresponsabilidad de alguien que es trotskista. Ahora, si ustedes lo quieren votar a Axel, son bienvenidos, no hay ningún problema, es gratis. Un tipo que gobierna no puede prestar atención a las boludeces que dicen ustedes”.
Ayer, en la Comisión de Mujeres y Diversidad de la Cámara de Diputados, Del Caño repudió a Cúneo, luego de repudiar a Milei y a La Derecha Diario por reproducir una imagen de Bregman modificada con inteligencia artificial en la que se la observa golpeada. “Así se refiere a nuestra compañera, a las mujeres. Esto que sucede con estos personajes como Santiago Cúneo lo tenemos que repudiar con toda nuestra fuerza”, remarcó Del Caño. El tema generó revuelo en la comisión, con expresiones posteriores de varias diputadas, tanto para despegarse de Cúneo como para defender, o criticar, a Milei.
En otro pasaje de sus reproches a la diputada del Partido de los Trabajadores Socialistas (PTS), Cúneo la vinculó con La Cámpora, facción rival de Kicillof en la interna peronista. “Nunca plantearon salir de la coparticipación. No los escuché decir ‘Que Cristina no administre más con látigo y chequera la plata de las provincias’. Porque, cuando arreglan con La Cámpora, se llevan los bolsos de la marroquinería en efectivo”, acusó.
Bregman, por su parte, dijo al medio digital El Destape que “lo de Cúneo es misoginia, es violencia”. Y completó: “Claramente, tiene permanentemente estas expresiones. Lo que pasa es que, como siente que lo reconocen, como siente que le aceptan su afiliación en el PJ bonaerense, que el gobernador de la provincia de Buenos Aires lo incorpora en su fuerza política, eso le da un plafón para seguir haciendo esto. No soy la única mujer que ataca, pero evidentemente me dirige muchos de sus ataques. Habla del origen judío de mi apellido. Es decir, es antisemita, es misógino, es machista”.
Luego de las réplicas de Bregman y Del Caño, hubo otra andanada de Cúneo. En un video que publicó en la página web de su canal digital, se preguntó “¿Del Caño, me escuchás? ¿Estás ahí, Bregman?“, mientas filmaba un inodoro. Luego, apuntó al diputado: ”Escúchame, De Caño [SIC], ¿Por qué no te dedicas a defender los derechos de los trabajadores, pelotudo, en vez de las minorías sexuales, el feminismo, los pañuelos verdes y el aborto? Pedazo de tarado mental».
“Decile a tu compañerita [por Bregman], a la cual saliste en defensa heroica como si fueras El Zorro, o mejor dicho, como si fueras el sargento García, que deje de ir a la peluquería, qué mujer era Eva Perón”, finalizó Cúneo su contraataque contra Del Caño.
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