ECONOMIA
La morosidad en bancos es récord y ya castiga a 5 millones de argentinos

El fuerte aumento de los índices de morosidad que se observa desde diciembre pasado en muchos saldos de tarjetas de crédito y en los créditos bancarios y no bancarios, otorgados a personas y familias es uno de los efectos no deseados del actual programa económico. Sobre todo, debido a una fuerte suba de las tasas de interés del año pasado muy por encima de la inflación y con salarios con una indexación muy cercana a la inflación.
Tanto el sistema bancario como el no bancario argentino atraviesan una etapa de transición con una tasa de interés en baja pero con niveles de mora en créditos personales, tarjetas de créditos bancarias y créditos no bancarios en niveles récord.
La morosidad en bancos es récord: altísimas tasas y cuotas impagables
El aumento de la morosidad bancaria y no bancaria provoca una gran preocupación en el Gobierno y en los bancos públicos, privados y provinciales y en las empresas dueñas de billeteras digitales.
El sector más castigado es el de los clientes que tienen deudas de créditos personales y tarjetas de crédito que muestran índices de morosidad que en algunos casos llegan al 14%.
Para dimensionar la situación de la mora bancaria y no bancaria actual hay que destacar que en la prepandemia la morosidad promedio del sistema era del 7% en diciembre 2019, con un 6% para las personas físicas y 7,5% en empresas cuando por ejemplo a fines del 2016 era del 3,2% para el promedio del sistema en su conjunto, y del 3,9% para personas y del 2,8% para empresas. La crisis del 2018 explica el gran salto del 3,5% al 5,1% y luego al 7% en 2019.
Los índices de morosidad aumentaron fuerte en los primeros meses de 2026. De acuerdo con informes del sector y según cálculos de la consultora 1816, la irregularidad en financiación con tarjetas de crédito a familias llegó al 11%, y se trata del mayor nivel desde la crisis de 2001-2002, y en el sector no bancario las cifras rondan el 25% y el impacto más fuerte se da en muchos jóvenes y jubilados.
Esto genera intereses moratorios y punitorios junto a reportes negativos en centrales de riesgo y las posibles acciones legales como embargos que los bancos podrían realizar sobre sus clientes.
Los planes de refinanciación que lanzaron bancos públicos para clientes endeudados
Por lo que pudo saber iProfesional, hay tres bancos públicos como el Banco Nación Argentina (BNA), el Banco Provincia de Buenos Aires (BAPRO) y el Banco Ciudad de Buenos Aires picaron en punta lanzando planes de refinanciación para resolver el problema de varios de sus clientes endeudados.
En el caso de estos bancos, la tasa de interés que deben pagar los endeudados está en promedio en valores que van del 60% al 80% anual pero si le suman otros ítems como punitorios y costos de seguros, lo que traduce en el llamado Costo Financiero Total (CFT), estas tasas en algunos casos superan entre el 100% y el 120% anual lo que resulta prácticamente impagable para la mayoría de los deudores.
En promedio se calcula que las deudas por saldos impagos de tarjeta de crédito y créditos personales afecta a unos 5.000.000 de personas con los bancos que van de los $4.000.000 a los $6.000.000.
Si se toma el ejemplo de una deuda de $4.000.000, el deudor podría cancelar su deuda en un periodo que va de un mínimo de 12 meses, un tiempo medio de 24 meses y a un máximo de 76 meses. En el primer caso pagando cuotas mensuales de unos $540.000 y pagará en ese año un total de unos $6.500.000 pero el banco le suspenderá la tarjeta de crédito hasta que el deudor cancele el pago con intereses que representan unos $2.500.000 sobre el capital.
Está la posibilidad de una refinanciación a 36 meses, en este caso la cuota es de unos $365.000 y el total a pagar trepa a unos $13.000.000, por lo tanto, por intereses el deudor debe pagar unos $9.000.000 y paga más de 3 veces el valor de la deuda inicial.
Las refinanciaciones son de acuerdo al tipo de cliente, y en algunos casos podrían llegar a los 72 meses pero los intereses a pagar terminan siendo casi usurarios. La cuota a pagar es de unos $315.000 por mes pero en seis años termina pagando un total de unos $22.600.000 y paga de intereses casi 5 veces más del valor a refinanciar.
A diferencia de los bancos públicos, los privados buscan contactar a los clientes en mora avanzada que va de más 90 o 180 y además de la refinanciación les ofrecen quitas de capital y si el cliente demuestra voluntad de pago el banco puede llegar a aceptar una condonación de parte de los intereses.
El sobreendeudamiento de hace seis meses explica la mora actual
En relación a este problema, la consultora Qaly que dirige la economista Anastasia Daicich elaboró un análisis econométrico construido sobre datos del BCRA, donde identifica el sobreendeudamiento de seis meses atrás como principal predictor de la irregularidad crediticia que se observa en la actualidad.
El trabajo destaca que la irregularidad de la cartera de crédito a familias en Argentina pasó del 2,8% en diciembre de 2023 al 11,2% en febrero de 2026, según datos del BCRA pero en abril de acuerdo a datos provisorios esta mora habría llegado casi a un 12%.
En préstamos personales, el deterioro fue más pronunciado: de 4,3% a 13,8% en el mismo período. En tarjetas de crédito, del 1,8% al 11,6%. En el segmento no bancario como fintech, billeteras digitales y financieras de consumo, las tasas de mora superan el 30% en varios casos, duplicando o triplicando los niveles del sistema bancario tradicional.
«Son números que señalan algo más que una mala racha. De acuerdo a nuestro análisis construido sobre datos del sistema financiero, ofrece una explicación estructural: el principal predictor estadístico de la mora actual no es la inflación del momento, ni el nivel de actividad económica, sino el nivel de endeudamiento de seis meses atrás«, explicó a iProfesional Daicich.
La economista explica que se trata de un efecto bola de nieve con rezago. «El modelo identifica un proceso en dos fases. En la primera, el deterioro del ingreso real empujó a las familias a utilizar el crédito como sustituto parcial del salario. El ajuste fiscal y monetario de los últimos dos años generó una fuerte caída inicial del poder adquisitivo: hacia principios de 2026, el salario real registrado se encontraba todavía cerca de un 9% por debajo de sus niveles de noviembre de 2023. Pero el ajuste del gasto de las familias fue parcial, porque una parte importante de los egresos de los hogares es inelástica: transporte, energía, salud, educación y alquiler no pueden eliminarse aunque el ingreso caiga y la actualización de tarifas por encima de la inflación general potenció ese efecto, reduciendo el margen disponible para honrar deudas.
La economista explica que en la segunda fase, esa acumulación de deuda se transforma en mora. Entre diciembre de 2023 y enero de 2026, el endeudamiento total de las familias en el sistema bancario (en moneda corriente) creció 5,3 veces, con préstamos personales aumentando 9 veces y tarjetas 3,4 veces. La relación entre deuda (tarjetas más préstamos personales) y masa salarial pasó de 0,99 a 2,09 en abril de 2024 y diciembre de 2025. Con tasas de interés reales que llegaron al 5,2% mensual en tarjetas y 4,6% en personales durante el segundo semestre de 2025, esos niveles son incompatibles con los ingresos disponibles. El resultado: atrasos que derivan en impagos y, por efecto del interés compuesto, en deuda creciente», destacó la economista.
El estudio señala además que el nivel de actividad económica, medido por el EMAE, tiene menor capacidad explicativa sobre la mora que el endeudamiento previo.
La razón es que la recuperación del producto es marcadamente heterogénea: favorece a sectores exportadores y de commodities, pero no necesariamente a los hogares más endeudados, que se concentran en actividades ligadas al consumo interno. Una mejora del PBI agregado no resuelve el problema de la mora si no se traduce en ingresos para esos hogares.
El análisis distingue por un lado un problema de liquidez transitoria que se resolvería con refinanciaciones, quitas o tasas más bajas. Pero destaca que se trata de un problema de solvencia estructural, donde el ingreso de las familias es insuficiente de manera persistente para atender sus compromisos financieros.
El segmento no bancario amplifica la crisis de endeudamiento
Pero además lo que ocurre en el segmento no bancario amplifica el problema. «Las fintech y financieras de consumo cubrieron parte de la demanda con productos de acceso rápido, requisitos laxos y tasas reales muy elevadas. En un contexto de baja educación financiera y caída del poder adquisitivo, esos créditos funcionaron como catalizadores del sobreendeudamiento: un simple atraso genera intereses compuestos que rápidamente vuelven la deuda impagable. No es casual que la mora en ese segmento duplique o triplique la del sistema bancario», explica el informe.
Hay que considerar para el análisis que el crédito es un instrumento clásico de reactivación económica pero en la economía local su efectividad en el corto plazo está severamente limitada, y los datos permiten entender por qué.
En primer lugar, porque las familias ya están sobreendeudadas y si se amplía la oferta de crédito sobre una base deteriorada se profundizaría el problema. En segundo término, porque el sistema bancario reaccionó racionalmente endureciendo sus criterios.
La Encuesta de Condiciones Crediticias del BCRA del primer trimestre de 2026 confirma ese endurecimiento y registra una menor demanda de las familias. Ese ajuste, lógico desde la gestión individual del riesgo, genera un feedback negativo sistémico: una mayor mora implica una mayor cautela bancaria, a su vez una restricción del crédito y luego un menor consumo y nivel de actividad.
En tercer lugar, el ahorro de mediano y largo plazo que es condición necesaria para que los bancos puedan financiar proyectos de mayor plazo es escaso.
Por lo tanto, frente a este escenario una reducción de las tasas nominales o lanzar líneas específicas de crédito podría tener efectos marginales, pero no recompone un mercado crediticio estructuralmente débil.
El dato duro que emerge del análisis de la mayoría de los analistas consultados por iProfesional es que la primera condición para que el crédito opere como herramienta de reactivación es la recuperación genuina y sostenida del ingreso real de los hogares. Sin esta mejora, el crédito seguirá siendo un mecanismo de compensación de un desequilibrio estructural entre lo que los hogares ganan y lo que no pueden dejar de gastar.
La segunda condición es que se baje el costo financiero efectivo, el llamado Costo Financiero Total (CFT) que en el escenario actual combina tasas reales positivas con comisiones y cargos que elevan el costo muy por encima de la tasa nominal y en el segmento no bancario, esas tasas llegan a ser usurarias.
La mayoría de los expertos coincide en que una baja gradual y creíble de la inflación tendencialmente decreciente y expectativas ancladas son esenciales para hacer viable el repago de deudas existentes y el otorgamiento de crédito nuevo.
Los créditos irrecuperables se cuadruplicaron en un año
Por su parte, un reciente estudio de la consultora Eco Go señala que la situación financiera de miles de familias argentinas volvió a encender señales de alarma y revela que la proporción de créditos no bancarios catalogados como «irrecuperables» se cuadruplicó en apenas un año y alcanzó niveles récord dentro del sistema financiero.
El relevamiento destaca que los préstamos considerados incobrables pasaron de representar el 2,6% de la cartera total en marzo de 2025 al 10,8% en marzo de 2026. En términos absolutos, el stock de deuda irrecuperable saltó desde unos $232.000 millones hasta $1,5 billones y el deterioro se produjo en paralelo a un empeoramiento generalizado de la calidad crediticia, en un contexto marcado por tasas elevadas, caída del consumo y menor capacidad de compra.
El informe describe que el crédito no bancario totalizó $14,2 billones en marzo y de ese monto unos $3,9 billones quedaron dentro de categorías consideradas irregulares, es decir, créditos con riesgo medio, alto o directamente irrecuperables.
Por ese motivo, la irregularidad total de las carteras pasó al 27,5% en marzo contra el 10% registrado un año atrás y se observa que la aceleración del deterioro fue constante durante los últimos meses ya que en septiembre de 2025 la mora irregular era de 18,7%; en diciembre había subido al 23,1%; en enero llegó al 24,8% y ahora alcanzó su máximo reciente.
El dato más preocupante aparece en la categoría «irrecuperable», donde se concentran los préstamos con menores posibilidades de cobro ya que hace un año esos créditos representaban el 2,6% del financiamiento no bancario y hoy el 10%.
En paralelo, la porción de créditos considerados regulares siguió perdiendo terreno. Las categorías «situación normal» y «riesgo bajo» pasaron de explicar el 90% de la cartera en marzo de 2025 al 72,5% en marzo de este año.
Las consultoras privadas vienen advirtiendo desde hace meses sobre el impacto de la caída del ingreso disponible, especialmente entre familias que dependen del financiamiento para sostener gastos corrientes y consumo cotidiano.
El problema ya no se limita al segmento no bancario ya que según EcoGo, la irregularidad dentro de las entidades financieras tradicionales alcanzó el 6,7% en marzo, el nivel más alto desde febrero de 2020. En el caso de las familias, la mora bancaria llegó al 11,6%, también en máximos de varios años mientras que otro informe de la consultora 1816 indicó que el incumplimiento en los pagos de hogares aumentó por decimoséptimo mes consecutivo. El reporte advirtió además que la recuperación económica todavía no se traduce en una mejora concreta de los ingresos familiares.
A eso se suma el peso de las tasas de interés. Durante los primeros días de mayo, los préstamos personales bancarios mantuvieron una tasa nominal anual promedio del 68,3%, prácticamente sin cambios frente a meses anteriores.
El estudio estima que el 92% del crédito no bancario está destinado a familias y según el informe, el endeudamiento de los hogares con entidades no bancarias ya equivale al 36,7% de una masa salarial mensual y si se suma también el crédito bancario, la deuda total asciende al 145,4% de la masa salarial mensual. La situación es todavía más delicada entre trabajadores informales y cuentapropistas. En ese universo, el crédito no bancario equivale al 161% de la masa salarial estimada.
Pero, además del deterioro de la cartera, en marzo se observó una nueva caída del financiamiento. El crédito no bancario retrocedió 1,4% real respecto de febrero y acumuló dos meses consecutivos en baja. El crédito bancario al consumo también cayó 1,9% mensual real y ya suma cinco meses consecutivos de retroceso. A pesar de esa desaceleración, el estudio de Eco Go destaca que el volumen actual del crédito no bancario todavía se mantiene 139,8% por encima de marzo de 2024 en términos reales y un 20% superior al pico previo registrado en mayo de 2018.
Dentro del mercado, Tarjeta Naranja continúa liderando el financiamiento no bancario con una participación del 37,7% y detrás aparecen Mercado Libre y otras firmas vinculadas al crédito digital y al consumo.
Los analistas consultados por iProfesional señalan que la combinación entre inflación persistente, caída del poder adquisitivo y dificultades para refinanciar pasivos terminó golpeando de lleno la capacidad de pago de millones de personas.
Qué dice el Gobierno sobre el pico de morosidad bancaria
La morosidad actual es una señal de alerta potente. Ignorarla o abordarla con intervenciones de corto plazo o focalizadas en los efectos solo postergará y/o ampliará el problema. El diagnóstico, que distingue solvencia de liquidez, pone límites concretos a la efectividad de la baja de las tasas o del lanzamiento de nuevas líneas de crédito como herramienta para reactivar el consumo.
Pero uno de los problemas más graves son los altos niveles de morosidad que muestran muchas entidades no bancarias, en general mutuales, cooperativas y financieras del interior del país por el aumento de la mora en préstamos realizados en su mayoría a trabajadores del sector público nacional, provincial y municipal a través de un sistema de código de descuento y donde en algunos casos esos índices de morosidad trepan a valores superiores al 30% y son imposibles de refinanciar.
El aumento de la morosidad afecta hoy a una gran cantidad de familias y en menor medida a empresas, y esta situación genera una gran preocupación en las asociaciones bancarias como ADEBA, ABA y ABE y también en las fintech dueñas de billeteras virtuales donde el endeudamiento es más preocupante con esas deudas no bancarias donde Mercado Libre lidera ese mercado.
La mora sube porque con inflación baja, las cuotas ya no se licúan y la deuda pesa más sobre el salario y las tasas reales positivas encarecen la refinanciación del saldo deudor.
La percepción del equipo económico es que en relación a los altos índices de morosidad es que el aumento de la mora bancaria se está saneando y le restan importancia al salto en la morosidad, que según los propios.
Según una fuente cercana al Gobierno consultada por iProfesional, los bancos ya vieron el pico de la morosidad, por lo que el sistema financiero se está saneando y hay indicios alentadores en los datos de marzo y abril de que el impacto de la mora está perdiendo peso.
La fuente agregó que aparecen indicios alentadores sobre la recuperación del crédito y el nivel de deterioro en las carteras se desacelera, y la información que anticipan marzo y abril muestra mejoras adicionales.
Al respecto hay que señalar en disertación en el evento de Expo EFI de hace 15 días, el Presidente del BCRA, Santiago Bausili, apuntó hacia las entidades bancarias al afirmar: «Los bancos tuvieron que reconstruir sus sistemas de scoring y hubo una primera ola de créditos que se otorgó a ciegas, sin saber a quién se le estaba prestando el dinero y cuando volvió el crédito, apareció la mora».
A la vez, mencionó también el rol de los tomadores de crédito al afirmar: «Para el deudor, la inflación se ocupaba de las últimas cuotas del crédito en pesos y ya no más y con la baja de la inflación se diluye el efecto de licuación sobre las deudas, vigente durante años previos. Además, Bausili sostuvo que la suba de la inflación, que trepó 3,4% en marzo y acumula 9,1% en el primer trimestre, es lo que llamó un shock temporal.
En el mercado también siguen de cerca la evolución de la brecha entre tasas activas y pasivas, que actualmente se encuentra en máximos de veinte años. Hacia adelante, la atención estará puesta sobre los próximos balances de los bancos a fines de este mes, que podrían aportar nuevas señales para determinar si la morosidad alcanzó un pico y qué panorama se traza para los próximos meses.
iprofesional, diario, noticias, periodismo, argentina, buenos aires, economía, finanzas,
impuestos, legales, negocios, tecnología, comex, management, marketing, empleos, autos, vinos, life and style,
campus, real estate, newspaper, news, breaking, argentine, politics, economy, finance, taxation, legal, business,
technology, ads, media,bancos,deudas,morosidad
ECONOMIA
Jornada financiera: la Bolsa marcó un nuevo récord y cayó el riesgo país tras la mejora de la nota crediticia de Moody’s

La respuesta de los mercados financieros a la decisión de Moody’s de mejorar la calificación crediticia de la Argentina fue palpable este miércoles, con un ascenso de las acciones, con los papeles bancarios al frente, un récord nominal en la Bolsa y la baja del riesgo país, otra vez cerca de la barrera de los 400 puntos.
La mejora en la calificación soberana conocida el martes se sumó a la que meses atrás habían brindado otras entidades internacionales como Standard & Poor’s y Fitch Ratings.
Las acciones argentinas atravesaron otro día favorable tanto en el mercado doméstico como en el exterior, y el panel líder de la Bolsa porteña encadenó su cuarta suba consecutiva.
Los indicadores de Wall Street terminaron negativos tras alzas intradiarias: el S&P 500 cedió 0,1% y el panel tecnológico Nasdaq cayó 0,6%, a la vez que el Dow Jones de Industriales quedó neutro en 52.218 puntos.
El índice S&P Merval de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires subió 3%, en los 3.379.772 puntos, un récord nominal de cierre medido en pesos. Medido en dólares “contado con liquidación” el panel de acciones líderes alcanzó los 2.159 puntos, un máximo desde el 19 de junio.
Entre los ADR y acciones de compañías argentinas que son negociados en dólares en Wall Street hubo mayoría de alzas. Encabezaron la suba Adecoagro (+5,4%), Banco Macro (+5,2%) y Banco Supervielle (+5,2%).
“La plaza financiera argentina convalidó un impulso alcista gracias al respaldo internacional otorgado por la agencia de calificación de riesgo crediticio y celebró una gran noticia institucional: la agencia Moody’s se sumó a Fitch y S&P al elevar la calificación crediticia soberana de Argentina de Caa1 a B3 con perspectiva positiva. El anuncio provocó que el Riesgo País se comprimiera hasta los 410 puntos básicos, al tiempo que las acciones y los ADR bancarios treparon cerca de un 5%”, sintetizó Damián Vlassich, Team Leader de Estrategias de Inversión en IOL.
También se registraron ganancias para las acciones petroleras, ante una nueva suba de los precios del crudo. El barril de Brent del Mar del Norte para entregar en septiembre ascendió 2,9% a USD 93,60, mientras que el crudo intermedio de Texas también para septiembre sumó 2,3%, a 86,30 dólares.
En dicho contexto, el ADR de YPF ganó 2,5%, a USD 52,63, Vista Energy subió 1,9% y Tenaris avanzó 2,3 por ciento.
“El mercado global cerró una sesión marcada por la máxima tensión geopolítica y una intensa actividad en el sector tecnológico, donde los inversores sopesaron el impacto de las políticas monetarias y los conflictos energéticos. En el frente macroeconómico internacional, la escalada bélica en Oriente Medio alcanzó un punto difícil tras la campaña de ataques nocturnos de Estados Unidos en territorio iraní y las advertencias del presidente Donald Trump sobre posibles bombardeos a infraestructuras clave si continúan las hostilidades en el Estrecho de Ormuz, un cuello de botella energético importante que mantiene el tráfico petrolero colapsado y al crudo cotizando al alza”, evaluó Laura Torres, directora de Inversiones IMB Capital Quants.
Los bonos hard dollar de Argentina –Bonares y Globales- promediaron una suba de 0,2%, mientras que el indicador de JP Morgan restó ocho unidades, a 410 puntos básicos. El 10 de julio último el riesgo país tocó los 402 puntos, un mínimo desde el 20 de abril de 2018 (400 puntos), tras el pago semestral de capital e intereses de estos títulos públicos.
En el orden macroeconómico, el equipo de Research de Balanz detalló que el EMAE de mayo registró una caída de 0,5% mensual desestacionalizado tras la contracción de abril, mientras que el crecimiento interanual se desaceleró a 0,2% interanual. Al igual que en los meses previos, la composición sectorial continuó siendo altamente heterogénea. Agricultura, ganadería, caza y silvicultura (+4,6% anual) fue el sector de mayor aporte positivo al crecimiento, seguido por Explotación de minas y canteras (+15,7% anual). En conjunto, ambos sectores contribuyeron 1,2 punto porcentual al crecimiento interanual. En contraste, Pesca (-29,3% anual), Industria manufacturera (-5,6%) y Comercio mayorista, minorista y reparaciones (-4,3%) fueron los principales factores de arrastre, restando en conjunto 1,4 punto al crecimiento».
Con una reducción del volumen de operaciones, que cayó casi a la mitad respecto del martes, con USD 389,7 millones en el segmento de contado, el dólar mayorista retomó la suba y avanzó 5,50 pesos o 0,4%, a 1.483 pesos, para volver al nivel del 8 de julio.
“Con un volumen que no lograba recuperarse, el mercado mostró una mayor presión compradora. Ante una oferta que se retiró parcialmente, la cotización ganó posiciones hasta alcanzar un máximo intradiario de $1.483″, afirmó Nicolás Merino, operador de ABC Mercado de Cambios..
El BCRA fijó el techo del régimen cambiario en los $1.833,77, por lo tanto el dólar mayorista quedó a 350,77 pesos o 23,7% de la banda superior del régimen de flotación.
El dólar al público subió cinco pesos o 0,3%, a $1.505 para la venta en el Banco Nación. El BCRA informó que en las entidades financieras el dólar minorista promedió $1.502,35 para la venta y $1.451,15 para la compra.
El dólar blue ganó diez pesos o 0,7% este miércoles, a $1.555 para la venta un récord nominal, por encima de los $1.550 del 22 de octubre del año pasado. En 2026 el precio del billete informal aumentó 25 pesos o 1,6%, aún muy lejos de la inflación acumulada, del orden del 18% en el período.
La divisa en esta plaza informal es tomada por las agencias de cambio a sus clientes a $1.535, esto es 85 pesos o 5,9% más que los $1.450 que pagan los bancos, brecha que justifica liquidar billetes atesorados en este segmento.
El BCRA absorbió USD 25 millones con su intervención cambiaria del día, el 6,4% de la oferta de contado. Las reservas internacionales brutas de la entidad crecieron en USD 117 millones, a USD 49.036 millones, con el aporte de la suba de 1,8% en la posición de oro, a USD 4.151,20 la onza.
Business,Corporate Events,North America
ECONOMIA
Tres pesos pesados de la City recomiendan invertir en la acción de este gigante petrolero

Vista Energy cerró el segundo trimestre de 2026 con un fuerte salto de la producción, una ganancia mayor a la esperada y suficiente caja para bajar el peso de la deuda después de incorporar los activos comprados a Equinor. Allaria, SBS e IOL InvertirOnline destacaron el crecimiento de la petrolera, con distinta fuerza en sus posturas y precios objetivo.
- Allaria recomienda comprar y proyecta un ADR de u$s118 para 2026
- SBS ratifica a Vista como su acción preferida y calcula u$s84 hacia fin de año
- IOL InvertirOnline ve una buena oportunidad condicionada a las metas y al precio del petróleo
En tanto, Alan Feldman, research strategist de Criteria, suma una cuarta opinión y anticipa una revisión para la próxima semana
Los números que sorprendieron a la City
Vista produjo 156.061 barriles equivalentes por día, 16% más que en el primer trimestre y 32% por encima de un año antes. Del crecimiento anual, 20 puntos porcentuales fueron propios y 12 provinieron de la incorporación, desde mayo, del 25,1% de Bandurria Sur y del 35% de Bajo del Toro. La producción de petróleo alcanzó 135.427 barriles diarios, con una suba anual del 33%.
Los ingresos totalizaron u$s1.154,4 millones, 66% más que en el trimestre anterior y 89% por encima de un año atrás, impulsados por más barriles y un mejor precio. Los ingresos netos comparables fueron de u$s1.103,7 millones. Vista obtuvo u$s89,4 por barril, con aumentos del 49% trimestral y del 44% anual, según los resultados oficiales presentados ante la SEC.
El 100% de los ingresos netos de petróleo se consiguió a valores equivalentes a los de exportación. El EBITDA ajustado trepó a u$s805,2 millones, 79% más que en el primer trimestre y 99% más que un año atrás, con un margen que pasó del 65% al 70%. La ganancia neta fue de u$s321,7 millones, con alzas del 199% trimestral y del 37% anual.
La caja operativa saltó de u$s86 millones a u$s985,1 millones, principalmente por la normalización del capital de trabajo y menores pagos de Ganancias. Vista destinó u$s466,8 millones a inversiones, en su mayor parte en Vaca Muerta, donde perforó 27 pozos netos, terminó 24 y conectó otros 27.
Después de pagar u$s391,9 millones por Equinor, el flujo de caja libre quedó positivo en u$s99,1 millones. Sin ese desembolso habría llegado a u$s491 millones. Vista terminó junio con u$s604,7 millones en caja, deuda financiera bruta por u$s3.661,4 millones y deuda neta cercana a u$s3.056,8 millones.
La deuda neta sobre EBITDA bajó de 1,71 a 1,41 veces y, al anualizar el aporte de Equinor, cae a 1,25 veces. Esta diferencia importa porque el número citado por Vista y Criteria es proforma, mientras 1,41 veces surge del EBITDA efectivamente registrado.
Allaria apuesta al objetivo más alto
Allaria había calculado ingresos por u$s1.137 millones, EBITDA ajustado por u$s804 millones y una ganancia de u$s246 millones. Vista quedó casi en línea en ventas y EBITDA, mientras el resultado neto superó la previsión cerca de 31% por una carga impositiva menor. El costo de extracción fue de u$s4,5 por barril equivalente, 4% más alto en el trimestre y 4% menor en el año.
Allaria dejó a Vista con calificación de comprar y un precio objetivo de u$s118 para 2026. Frente a los u$s65,53 usados en su informe, implica un potencial cercano al 80%. Es la estimación más agresiva entre las firmas analizadas.
SBS la mantiene como su acción preferida
SBS sostuvo que Vista continúa como su acción preferida. Para la firma, la empresa generó caja y redujo su deuda aun después de absorber el pago por Equinor, cuyos activos ya aportan producción. También entiende que la debilidad de caja observada entre enero y marzo respondió a factores pasajeros.
La sociedad de bolsa obtuvo un valor de u$s84 por ADR hacia fines de 2026, con un potencial del 32% y un rango de escenarios de entre 8% y 57%. El caso base supone un Brent promedio de u$s80 por barril durante el resto del año, un valor de largo plazo de u$s70 y un riesgo país cerca de los niveles vigentes.
SBS agregó que Vista no enfrenta problemas para sacar su producción en el corto y mediano plazo.
La entrada parcial de Vaca Muerta Oil Sur a fines de 2026 y su funcionamiento completo durante el segundo semestre de 2027 podrían habilitar otro tramo de crecimiento al ampliar la capacidad de transporte.
La mirada de Criteria
Alan Feldman, Research Strategist de Criteria, sostuvo que «Lo más destacado fue la incorporación de dos tercios de los activos de Equinor, que ya empieza a sumar producción, y la normalización del capital de trabajo que había jugado en contra en el primer trimestre», explicó. También valoró los 27 pozos perforados y una caja libre cercana a u$s500 millones sin la adquisición.
El estratega resaltó que Vista vendió todo el petróleo a precios equivalentes a los de exportación y elevó su margen de EBITDA del 65% al 70%. «También valoramos la actitud de la empresa para desendeudarse», afirmó. Para Criteria, la ganancia por acción ajustada diluida fue de u$s2,91, apenas 4% debajo del consenso de u$s3,02.
Criteria sigue el aumento trimestral del costo de extracción, los tiempos de aprobación para acceder al RIGI y una posible baja fuerte del Brent si se resuelve el conflicto en Medio Oriente. También marcó el flujo de inversiones negativo. Los u$s886 millones usados en ese rubro incluyen el plan de pozos y el pago por Equinor, no únicamente el funcionamiento habitual.
«Se trató de un trimestre muy sólido, con ejecución operativa, crecimiento y disciplina financiera», resumió Feldman. Aclaró que la última recomendación de Criteria, correspondiente al primer trimestre, era comprar, con un objetivo de u$s80 por ADR, y que la revisión saldrá la próxima semana.
IOL ve una oportunidad atada al Brent
InvertirOnline no publicó un precio objetivo ni una orden directa de compra, por lo que no se le puede atribuir una recomendación formal sobre si comprar, vender o mantener. Aun así, sí afirmó que la baja del ADR abre una buena oportunidad, después de que retrocediera desde u$s81 hasta la zona de u$s63 al acompañar la caída del Brent.
Vista cotiza cerca de nueve veces sus ganancias de los últimos doce meses y a 4,7 veces su EBITDA, frente a 6,2 veces un trimestre antes. Al anualizar Equinor, la empresa calcula 4,1 veces, y con su meta de u$s3.000 millones de EBITDA para 2026 bajaría a 3,4 veces. Para IOL, el precio resulta atractivo si Vista cumple sus planes y el barril no cae mucho.
Vista ratificó una producción promedio de 158.000 barriles equivalentes diarios para 2026, con julio ya en 162.000, y sostuvo el objetivo de u$s3.000 millones de EBITDA ajustado bajo un Brent de u$s85. Cada movimiento de u$s10 en el barril durante el segundo semestre modificaría ese resultado en unos u$s200 millones.
La conducción de Vista explicó además que el crecimiento seguirá primero en el orden de prioridades para usar la caja y que no descarta nuevas compras en Vaca Muerta. Las recompras de acciones podrían tener espacio en el corto plazo, mientras una política de dividendos recién sería evaluada después de alcanzar la meta de deuda.
Para el accionista, esto implica que el posible retorno seguirá dependiendo principalmente de la suba del ADR y no de pagos en efectivo inmediatos.
Qué hacemos con las acciones de Vista
Si ponemos las evaluaciones una al lado de la otra, vemos acuerdo sobre la fortaleza del trimestre y diferencias en el recorrido restante. Allaria ofrece el objetivo más alto, SBS sostiene su preferencia, IOL encuentra un precio atractivo sin emitir una recomendación formal y Criteria mantiene su antecedente de compra mientras prepara la actualización.
- Para quien ya tiene Vista, los informes aportan argumentos para conservar sus papeles mientras producción, margen y deuda mantengan el mismo rumbo.
- Para quien analiza entrar, el Brent es decisivo porque el trimestre combinó más barriles con un crudo extraordinariamente alto. Vista demostró capacidad para ejecutar y generar caja; ahora deberá sostenerla si el petróleo se aleja de los u$s89,4 obtenidos.
Por esto, el próximo examen estará en la producción, el avance de VMOS, el RIGI y la velocidad de reducción de deuda. La evaluación de Criteria mostrará si su objetivo previo de u$s80 queda corto, se mantiene o debe ajustarse ante un escenario del Brent que todavía puede cambiar con rapidez.
iprofesional, diario, noticias, periodismo, argentina, buenos aires, economía, finanzas,
impuestos, legales, negocios, tecnología, comex, management, marketing, empleos, autos, vinos, life and style,
campus, real estate, newspaper, news, breaking, argentine, politics, economy, finance, taxation, legal, business,
technology, ads, media,acciones,inversión,city,vista
ECONOMIA
Dólares del colchón: uno por uno, los cambios clave del nuevo proyecto de Inocencia Fiscal que presentó el Gobierno

El Gobierno nacional avanza con una reforma profunda del Régimen de Inocencia Fiscal, la herramienta que apunta a facilitar el ingreso de fondos no declarados al circuito formal de la economía o en otras palabras: los “dólares bajo el colchón”. El ministro de Economía, Luis Caputo, presentó los principales lineamientos del proyecto que el Poder Ejecutivo enviará al Congreso, con cambios que alcanzan tanto a los requisitos de acceso como a las reglas de fiscalización y a los mecanismos de defensa de los contribuyentes.
La iniciativa surge luego de que el esquema vigente mostrara un nivel de adhesión menor al esperado y de que especialistas tributarios plantearan observaciones sobre distintos aspectos de la ley original. A partir de ese diagnóstico, el equipo económico trabajó en una serie de modificaciones que buscan ampliar el universo de beneficiarios y, al mismo tiempo, otorgar mayores garantías a quienes decidan regularizar su situación patrimonial.
En conferencia de prensa, Caputo repasó los cuatro ejes centrales de la reforma, que abarcan desde la definición de quiénes pueden adherir al régimen hasta los plazos y condiciones bajo los cuales la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) podrá cuestionar las declaraciones presentadas. El funcionario detalló cada uno de estos puntos, que en conjunto redefinen el funcionamiento del esquema respecto de su versión original.
Uno de los cambios centrales del proyecto es la eliminación de los límites patrimoniales y de ingresos que hasta ahora condicionaban el acceso al régimen. Con esta modificación, el esquema queda abierto a la totalidad de las personas humanas y las sucesiones indivisas, sin las restricciones cuantitativas que regían anteriormente y que dejaban afuera a un segmento importante de contribuyentes.

En paralelo, Caputo explicó que se incorpora un tratamiento específico para los grandes contribuyentes registrados ante ARCA. Este segmento podrá optar por una modalidad simplificada, mediante la cual el organismo recaudador pre-liquida el impuesto correspondiente y el contribuyente simplemente efectúa el pago.
Sin embargo, el Gobierno precisó que quienes elijan esta vía no accederán a las presunciones a favor del contribuyente ni al efecto liberatorio, ni tampoco al resto de los beneficios centrales previstos por la ley para el resto de los adherentes. De esta manera, el proyecto distingue dos niveles de participación en el régimen: uno de carácter general, con todos los resguardos previstos por la norma, y otro más acotado, pensado para los contribuyentes de mayor envergadura fiscal.
Otro cambio que tendrá el Régimen de Inocencia Fiscal es la modificación del artículo 40 de la ley, que regula qué se entiende por una discrepancia significativa entre lo declarado por el contribuyente y lo detectado por ARCA. Según explicó Caputo, se mantiene como criterio general que existirá discrepancia significativa cuando el organismo detecte un incremento en el impuesto determinado, o bien una reducción de los quebrantos impositivos, de al menos un 15 por ciento. El ministro señaló que esta definición porcentual representa una mejora técnica respecto de la redacción anterior, al fijar un parámetro más preciso para evaluar cuándo corresponde activar un cuestionamiento.

A ese criterio se suma un umbral mínimo que actúa como resguardo adicional para el contribuyente. Aunque la diferencia detectada supere el 15%, el ministro precisó que no habrá exclusión del régimen si el monto nominal reclamado no alcanza el 5% del monto de evasión que define el artículo 1º de la Ley Penal Tributaria, que en la actualidad equivale a $5.000.000. Con este umbral, el proyecto busca evitar que diferencias de escasa relevancia económica deriven en la pérdida de los beneficios del régimen.
El nuevo proyecto introduce cambios en la carga de la prueba y agrega una vía de salvataje para el contribuyente que enfrente un cuestionamiento del organismo recaudador. Caputo explicó que, a partir de las incorporaciones al artículo 40, la carga probatoria pasa a recaer sobre ARCA. Esto implica que, para sostener la existencia de una discrepancia significativa, el organismo no podrá recurrir a presunciones, sino que deberá basarse exclusivamente en la información que el propio contribuyente declaró, en los datos que surgen de sus sistemas internos o en información aportada por terceros.
El Gobierno también detalló la incorporación de un mecanismo de salvataje por rectificativa y pago, que ofrece al contribuyente una oportunidad concreta para conservar los beneficios del régimen. Según precisó Caputo, no se considerará configurada la discrepancia si, dentro de un plazo no mayor a 15 días hábiles desde que fue notificado de la liquidación administrativa por ingresos directos o de la determinación de oficio, el contribuyente presenta una declaración jurada rectificativa y cancela o regulariza la diferencia detectada, con sus intereses correspondientes.

El funcionario remarcó que en el texto vigente esta posibilidad estaba limitada exclusivamente a los casos vinculados con el uso de facturas apócrifas, por lo que la ampliación de este mecanismo a otros supuestos constituye una de las modificaciones más relevantes del proyecto en materia de garantías para el contribuyente.
El nuevo proyecto del Régimen de Inocencia Fiscal incluye un nuevo artículo, el 42 bis, que regula qué sucede cuando un contribuyente paga un ajuste para no perder el régimen y, con posterioridad, la impugnación de ARCA es revocada. En ese escenario, Nación explicó que se restablece plenamente la presunción de exactitud sobre la declaración original del contribuyente, como si el cuestionamiento nunca se hubiera producido.
En esos casos, ARCA queda obligada a reintegrar los importes que el contribuyente haya pagado, con más los intereses de repetición correspondientes, dentro de un plazo que no podrá exceder los 45 días hábiles contados desde la notificación de la resolución firme que revoca la impugnación. Con este mecanismo, el proyecto busca equilibrar las obligaciones del contribuyente frente a un reclamo del organismo recaudador con una respuesta ágil por parte del Estado en caso de que ese reclamo resulte infundado.
El proyecto fija un plazo determinado para que los contribuyentes puedan exteriorizar fondos no declarados: el 31 de diciembre de 2027. Hasta esa fecha será posible ingresar dinero al sistema formal por períodos anteriores sin costo adicional y sin que esa regularización pueda utilizarse posteriormente como elemento en contra del contribuyente. De esta manera, el régimen deja de tener el carácter permanente que tenía en su versión original y pasa a contar con una ventana temporal definida para la adhesión.

Ese límite temporal se combina con el mecanismo conocido como “tapón fiscal”, que establece que ARCA no podrá utilizar las variaciones patrimoniales previas del contribuyente para cuestionar el origen de los fondos exteriorizados, en la medida en que se cumplan las condiciones de adhesión previstas por la ley. El organismo conserva la posibilidad de fiscalizar cuando detecta una discrepancia significativa, pero fuera de ese supuesto queda impedido de revisar el pasado patrimonial de quien adhirió al régimen.
El proyecto incorpora una definición específica para el mercado inmobiliario, un sector donde una parte relevante de las operaciones continúa concretándose en efectivo. La nueva redacción establece que los pagos en efectivo realizados en el marco de escrituras públicas resultan compatibles con los beneficios del régimen, siempre que esas operaciones queden debidamente documentadas ante escribano.
Esta precisión responde a un reclamo planteado por escribanos, desarrolladores inmobiliarios y contribuyentes, que advertían que la falta de una definición clara podía derivar en la pérdida automática de los beneficios del régimen para quienes operaran con efectivo en este tipo de transacciones.
Luis Toto Caputo,ExpoEFI,economía,finanzas,Argentina,ministro,conferencia,política
POLITICA3 días agoSin la Copa y sin Messi en el avión, vuelve Tapia y deberá enfrentar tres frentes de tormenta tras la pausa del Mundial
DEPORTE1 día agoEscándalo Mundial: Las presiones secretas, la amenaza de la FIFA por Malvinas y la verdad detrás del partido contra España
CHIMENTOS2 días agoSamuel L. Jackson llamó a Argentina “el país más racista del mundo”: la contundente respuesta que le dejó Bárbara Lombardo















