INTERNACIONAL
Con apoyo de Trump, la provincia de Alberta va a un referéndum para iniciar su separación de Canadá

La provincia canadiense de Alberta votará en octubre si desea independizarse o continuar ligado al país norteamericano, tal como lo comunicó su jefa de gobierno este jueves. Si bien aseguró que ella no coincide con la iniciativa independentista, la jefa de gobierno señaló que es potestad de la población provincial decidir su soberanía, mientras los separatistas visitaron la Casa Blanca al menos tres veces durante el último año, en plena avanzada del presidente norteamericano contra las políticas canadienses. Desde Ottawa prometieron un mejor entendimiento.
Alberta es la provincia más rica de Canadá, debido a sus ricas reservas hidrocarburíferas (que la sitúan a nivel global sólo por detrás de Venezuela, Arabia e Irán), y acaso también la de la población más conservadora de ese país. Durante el último lustre fue tomando forma entre parte de sus habitantes, la de la parte más conservadora de esa sociedad aparentemente conservadora, un ímpetu independentista. En rigor desde los ochenta ya se cuestionaba que, siendo la provincia más rica del país en términos de PBI per cápita, las élites de Ontario, Québec y Ottawa tuvieran más peso en las decisiones políticas, económicas y sociales.
Este jueves la jefa de gobierno de Alberta, Danielle Smith, anunció que el domingo 19 de octubre se llevará a cabo un referéndum para votar si iniciar un proceso de independencia respecto de Canadá, o bien permanecer en ese país. Se trata de una iniciativa que comenzó en manos de la organización Alberta Prosperity Project (APP) y que ahora se convirtió en una causa mayor.
La decisión suscitó polémica inmediatamente: por un lado, la propia Smith aseguró que ella misma está en contra de la independencia pero que la gente debe decidir; por otro, un diputado liberal de Calgary (la ciudad más poblada e importante de la provincia) aseguró que la mayoría de los albertinos no quieren separarse; y el primer ministro canadiense prometió «un mejor país» con «Alberta como parte esencial».
Para Smith era un asunto candente. A inicios de mayo la jefa de gobierno provincial fue recibida por el primer ministro canadiense, Mark Carney, en Ottawa, y entonces dialogaron sobre los detalles que ya se estaban ultimando para comunicar la llamada al referéndum, que se terminó comunicando este jueves. Pero en esa reunión Smith le aseguró a Carney que tanto la industria como los habitantes de su provincia «estaban empezando a impacientarse un poco».
Cierto también es que Carney, líder del Partido Liberal de Canadá, se agenció una victoria en las últimas elecciones legislativas, en abril, y hasta 2029 gobernará sin necesidad de congeniar alianzas. A pesar de ello, este jueves se mostró abierto al diálogo con la cuestión de Alberta: «Canadá es el país más grande del mundo pero puede ser aún mejor. Estamos trabajando con Alberta para hacerlo mejor. Estamos renovando el país. Y Alberta es esencial en este proceso».
Menos amables con Smith y el llamado al referéndum fue Corey Hogan, diputado liberal por Calgary: «La premier puede envolver sus acciones en la defensa de la democracia, pero está ignorando la voluntad de la vasta mayoría de albertanos, que no quieren participar de esta conversación separatista. La simple realidad es que ha impulsado esta cuestión solo porque un grupo la ha amenazado con destituirla. Sus problemas políticos internos se han convertido en nuestra crisis nacional».
Sin embargo, el juego de Smith parece ir en otra línea: mostrarse abiertamente contra la independencia pero permitir a la población votar y, así, contentar también a los sectores más conservadores de su provincia, que coquetean con el trumpismo y que observan con desdén los conflictos entre la administración canadiense y Washington.
Y en esa pulseada entre ambos países, los activistas de la APP y de cuña separatista tomaron partido. Se hizo público que referentes de la APP visitaron al menos tres veces en 2025 la Casa Blanca para abordar la cuestión de la soberanía de Alberta.
De hecho, el cofundador de la organización, Jeffrey Rath, llegó a declarar que mantuvo entrevistas con representantes del Departamento de Estado para discutir la posibilidad de los Estados Unidos a Alberta si prosperara la cuestión independentista. Entre esos aspectos, cuestiones logísticas como la adopción del dólar estadounidense en reemplazo del canadiense, la seguridad fronteriza o préstamos para financiar la transición burocrática hacia un nuevo estado nacional.
Desde la Casa Blanca, por lo pronto, no confirmaron tales encuentros. Pero Scott Bessent, secretario del Tesoro, deslizó en Radio Canada en abril pasado: «Corre el rumor de que en Alberta podrían llevar a cabo un referéndum sobre si quieren quedarse o no en Canadá. La gente está hablando. La gente quiere soberanía. Quiere lo que tiene Estados Unidos». Mientras, algunas de las pancartas y gorras de los separatistas azuzan con frases tales como «Alberta, estado 51 de los Estados Unidos».
En otro medio público canadiense, CBC News, las encuestas sugieren otra cosa: el 67% de los consultados en un sondeo a finales de abril dijo que votaría en contra de un referéndum separatista; un 27% se manifestó a favor y el 6% restante se declaró indeciso. Tendrán la oportunidad de expresarlo oficialmente el próximo 19 de octubre.
INTERNACIONAL
Irán y Omán deliberan sobre un sistema de pagos para el estrecho de Ormuz

Irán ha considerado asociarse con Omán, otro Estado del Golfo —aliado de Estados Unidos— en un sistema de cobro de cuotas a los buques que transiten por el estrecho de Ormuz, ignorando las advertencias del gobierno de Donald Trump contra las exigencias de pago por atravesar esa vía navegable clave internacional.
No está claro si resultará algo concreto de las discusiones. Pero las conversaciones parecen indicar que Estados Unidos e Irán no están más cerca de poner fin a una guerra que ha dañado gravemente la economía mundial, a pesar de que el presidente Trump afirmó lo contrario en repetidas ocasiones. Al menos de forma pública, ninguna de las partes ha mostrado disposición a llegar a un acuerdo.
Tras ser atacado por fuerzas estadounidenses e israelíes a finales de febrero, Irán casi paralizó el tráfico comercial en el estrecho, afectando el transporte marítimo internacional y haciendo subir los precios de la energía. Una vez que determinó su influencia en la economía mundial, las autoridades iraníes empezaron a debatir formas de mantener el control de la vía marítima y utilizarla para generar ingresos.
El miércoles, en medio de las conversaciones con Omán, la recién creada Autoridad del Estrecho del Golfo Pérsico de Irán dijo en las redes sociales que había “definido los límites de la zona de supervisión de la gestión del estrecho de Ormuz” y que el paso requeriría un permiso de la autoridad. El golfo de Omán es adyacente al estrecho y debe atravesarse antes de llegar a él desde el este.
En varios momentos de los últimos meses, Trump condenó la posibilidad de cualquier peaje iraní y sugirió la idea de que Estados Unidos podría cobrarlos, como vencedor autoproclamado de la guerra. También sugirió que los ingresos podrían compartirse.
El jueves, descartó la idea de cualquier pago por el paso a través del estrecho. “Lo queremos gratis”, dijo en el Despacho Oval. “No queremos pesajes. Es internacional. Es una vía navegable internacional”. El secretario del Estado estadounidense, Marco Rubio, también rechazó la idea. “No puede suceder”, dijo. “Sería inaceptable. Haría inviable un acuerdo diplomático si persistieran en ello”.
Incluso después de lograr un frágil alto al fuego con Estados Unidos, Irán ha procurado la idea de imponer cuotas a los que transiten por el estrecho, por el que pasa aproximadamente una quinta parte del petróleo y el gas natural transportado por el mar del mundo. Funcionarios iraníes han dicho que podrían incluir cuotas por servicio, una tasa de tránsito o tasas medioambientales, entre otras.
En los últimos días, la rama de los medios de comunicación extranjeros controlados por el Estado iraní, Press TV, ha informado de que Irán ha creado un nuevo mecanismo para controlar el tráfico marítimo a través de una ruta designada y cobrar tasas por “servicios especializados” .
Dos personas familiarizadas con las conversaciones sobre la gestión de la vía navegable dijeron que Irán no planeaba un sistema de peaje, que simplemente cobraría por el tránsito. En cambio, las conversaciones con Omán han explorado una propuesta para cobrar a los barcos cuotas por servicios.
Omán había rechazado inicialmente una asociación conjunta con Irán sobre el estrecho, pero ahora está en conversaciones sobre una parte de los ingresos, según dos funcionarios iraníes conocidos con las conversaciones pero no autorizados a hablar públicamente. Los funcionarios dijeron que Omán había comunicado a los iraníes que estaba dispuesto a utilizar su influencia con sus vecinos del Golfo, incluidos Bahréin, Kuwait, Qatar, Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos, y con Estados Unidos para impulsar el plan, al haber dado cuenta de los posibles beneficios económicos de un sistema de pagos. Bloomberg News informó por primera vez de las conversaciones sobre un posible sistema de pago en el estrecho.
Irán y Omán parecen insistir en que el sistema propuesto implicaría tasas, no pesos, una distinción jurídicamente importante. Un sistema de peaje que simplemente cobrara a los barcos por pasar por la vía navegable sería ilegal según el derecho internacional, pero cobrar tasas por servicios reales prestados a los barcos, como la eliminación de residuos en un puerto, está permitido en determinadas circunstancias.
Aun así, si el sistema de cuotas no es más que un peaje con otro nombre, no se considera legal, dicen los expertos.
La Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar de 1982 estableció el derecho de los barcos a atravesar los estrechos internacionales sin obstáculos, siempre que cumplan las normas, procedimientos y prácticas de seguridad y control de contaminación. Irán no es parte de la convención y ha dicho que técnicamente no está obligado a seguir sus parámetros . Omán es signatario.
Pero las normas y principios del convenio reflejan el derecho internacional consuetudinario y son vinculantes para todas las naciones, sean o no signatarias, dijo James Kraska, profesor de derecho marítimo internacional de la Escuela de Guerra Naval de Estados Unidos y profesor visitante de la Facultad de Derecho de Harvard.
El régimen de navegación por los estrechos, que prohíbe el pago por el paso, está “prácticamente aceptado universalmente”, señaló, e “Irán lo ha consentido durante décadas”. “En algunas situaciones se permiten tasas razonables”, dijo Kraska.
Pero el problema para Irán sería demostrar que las tasas que solicitan son realmente razonables y corresponden a los servicios que prestan, señaló.
“Intentan encajar hábilmente” su propuesta en el marco legal, dijo Kraska. Aun así, dijo, cobrar por pasar por la vía navegable que por mucho tiempo ha sido gratuito, y al mismo tiempo llamar “cuota” al peaje, sería “casi como si la mafia dijera que tienes que pagar dinero de protección”.
© The New York Times 2026.
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INTERNACIONAL
Sheridan Gorman’s parents say protecting children from failed immigration policies isn’t a one-party fight

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The parents of Sheridan Gorman, the college freshman who was killed in Chicago earlier this year, appeared Friday at a New York rally hosted by President Donald Trump, where they demanded that leaders oppose sanctuary policies, saying the fight to protect children shouldn’t belong «to only one party.»
Trump was at Rockland Community College in Suffern, New York, when he introduced Gorman’s family. Jessica Gorman said her daughter’s life was «stolen» by someone who should have never been in the United States.
«At every step the system had a chance to stop him. At every step, it failed. And my daughter paid for those failures with her life,» she said. «No mother should ever have to wonder if her child called out for her in her final moments. No mother should ever have to imagine her baby left alone and bleeding on the cold pavement, and no family should ever have to bury a child because public officials failed to put innocent American lives first.»
CHICAGO MAYOR ASKED ABOUT CITY’S IMMIGRATION POLICIES AFTER ILLEGAL IMMIGRANT ALLEGEDLY KILLED COLLEGE STUDENT
Gorman, an 18-year-old Loyola University Chicago student, was shot and killed on March 19. She was walking along a lakefront pier at Tobey Prinz Beach with a group of friends when they encountered a masked man hiding behind a lighthouse structure. (AP Photo/Alex Brandon)
Gorman, an 18-year-old Loyola University Chicago student, was shot and killed on March 19. She was walking along a lakefront pier at Tobey Prinz Beach with a group of friends when they encountered a masked man hiding behind a lighthouse structure.
Jose Medina, 25, an undocumented immigrant from Venezuela, was arrested the following day and charged with first-degree murder. He has pleaded not guilty.
The Department of Homeland Security (DHS) said Medina was released from custody months earlier despite an active Immigration and Customs Enforcement (ICE) detainer. DHS released a statement confirming that Medina was released from custody twice. In 2023, the U.S. Border Patrol apprehended the suspect before releasing him, according to DHS. Later that year, he was arrested and released again following a shoplifting arrest.
«This is what failed policies have done to our family,» Tom Gorman said about his daughter’s death. «No family should have to become experts in immigration failures, release policies, warrants, sanctuary laws, and enforcement breakdowns because their daughter was killed by someone who should not have been here and should not be free.»
CHICAGO MAYOR JOHNSON UNVEILS ‘ABOLISH ICE’ SNOWPLOW DAYS AFTER STUDENT ALLEGEDLY MURDERED BY ILLEGAL MIGRANT

Jose Medina-Medina is accused of killing Sheridan Gorman. (Sheridan Gorman/Instagram and Cook County Sheriff’s Office)
Days after Gorman was killed, Chicago Mayor Brandon Johnson, a vocal Trump critic, unveiled a snowplow named «Abolish ICE,» infuriating the Gorman family.
«When they’re naming trucks and laughing and joking several days after our daughter was murdered, we’re waiting in Chicago to claim her body,» Jessica Gorman told «The Story» at the time. «It was more than infuriating. I don’t have—the vitriol that I felt was overwhelming.»
At Friday’s rally, Gorman’s father, Tom Gorman, thanked Trump and criticized leaders who oppose immigration enforcement.
ANGEL PARENTS SLAM ILLINOIS SANCTUARY LAWS AFTER ‘PREVENTABLE’ TRAGEDY IN STUDENT’S DEATH
«But I do not understand why this is a fight that belongs to only one party,» he said. «Protecting our people is not politics. It is the first responsibility of government.»
Many Democrats have expressed opposition to Trump’s deportation policies and targeting of undocumented immigrants, despite many suspects having been accused of or convicted of committing violent crimes while in the U.S.
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Gorman’s death has taken a tool on her family, but Friday’s rally comforted her sister, Madelon Gorman.
«I have to say you are just so funny,» she said of Trump. «My family has laughed more, smiled more in the past hour than we have since March 19th,» she said.
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INTERNACIONAL
En medio de las internas del gabinete de Trump, renunció la jefa de Inteligencia Nacional de Estados Unidos

La directora de Inteligencia Nacional de Estados Unidos, Tulsi Gabbard, presentó su renuncia al gobierno de Donald Trump y dejará formalmente el cargo el próximo 30 de junio. La decisión, comunicada mediante una carta pública dirigida al mandatario, se produjo tras el diagnóstico de una agresiva enfermedad que afecta a su esposo, Abraham Williams.
“Mi esposo fue diagnosticado recientemente con una forma extremadamente rara de cáncer de hueso”, expresó la funcionaria en el escrito que además difundió en sus redes sociales. Allí explicó que no podía continuar al frente de una de las áreas más sensibles del gobierno estadounidense mientras su pareja enfrentaba el tratamiento médico.
La salida de Gabbard se convirtió rápidamente en un nuevo golpe político para la administración republicana. Con su dimisión, ya son cuatro las integrantes del gabinete de Trump que abandonaron sus puestos durante las últimas semanas, en medio de tensiones internas, cuestionamientos políticos y crecientes diferencias sobre el rumbo de la Casa Blanca. Donald Trump en Morristown, New Jersey, el 22 de mayo de 2026. (Foto: Reuters/Kylie Cooper)
Excongresista demócrata, veterana de la guerra de Irak y actual oficial reservista del Ejército estadounidense, Gabbard había asumido el liderazgo de la comunidad de inteligencia en medio de una fuerte polémica. Su designación fue aprobada por un margen ajustado en el Senado y desde el inicio generó resistencia tanto dentro del Partido Republicano como entre exfuncionarios de seguridad nacional.
En la carta enviada al presidente, la funcionaria definió a Williams como “su roca” y recordó que él la acompañó durante campañas electorales, despliegues militares y los momentos más intensos de su carrera política. Según trascendió, la decisión fue comunicada personalmente a Trump durante una reunión privada en el Despacho Oval.
Tras conocerse la noticia, el mandatario elogió públicamente a la funcionaria y aseguró que había realizado “un trabajo increíble” al frente del área de inteligencia. También confirmó que Aaron Lukas, actual número dos del organismo, quedará a cargo de manera interina.
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La renuncia ocurre en un contexto especialmente delicado para Washington. Estados Unidos atraviesa semanas de máxima tensión internacional por el conflicto con Irán, que derivó en una crisis energética global luego de las restricciones en el Estrecho de Ormuz, uno de los corredores marítimos más importantes para el comercio petrolero mundial.
En ese escenario, Gabbard quedó cada vez más aislada dentro del gobierno debido a sus históricas críticas a las intervenciones militares estadounidenses en el exterior. La funcionaria había cuestionado públicamente las guerras en Irak y Afganistán y mantenía una postura más cautelosa frente a una eventual escalada bélica con Irán.
Las diferencias quedaron expuestas luego de los ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel contra objetivos iraníes realizados a fines de febrero. Durante una audiencia en el Senado, Gabbard evitó responder si la Casa Blanca había sido advertida sobre las posibles consecuencias del operativo y sostuvo además que Irán no había intentado reconstruir su programa nuclear tras los bombardeos estadounidenses.
Exhibición de misiles en Teherán en 2024. Según evaluaciones clasificadas de los servicios de inteligencia estadounidenses, Irán conserva aproximadamente el 70 por ciento de su arsenal de misiles anterior a la guerra. (Foto: Arash Khamooshi para The New York Times)
Sus declaraciones chocaron directamente con la postura de Trump, quien insistió en que Teherán estaba “muy cerca” de desarrollar armamento nuclear. La distancia política entre ambos alimentó durante semanas las versiones sobre una eventual salida.
Medios estadounidenses también señalaron que Gabbard nunca logró consolidar un vínculo estrecho con el círculo más cercano del presidente. Según reveló NBC News, en reuniones decisivas sobre operaciones militares y estrategias internacionales, la funcionaria frecuentemente quedaba al margen.
A esto se sumaron fricciones con la CIA y controversias internas por la desclasificación de documentos sensibles y la difusión accidental del nombre de un agente encubierto.
Estados Unidos, Donald Trump, renuncia
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