POLITICA
Cuarentena eterna en Argentina: el día que Martín Guzmán confesó el «uso político» del encierro

La gestión de la pandemia por Covid-19 bajo el gobierno de Alberto Fernández quedó marcada como uno de los periodos más oscuros de la historia democrática reciente en Argentina. Lo que inicialmente se planteó como una medida sanitaria de emergencia se transformó en la cuarentena más larga del mundo. Con la perspectiva del tiempo y las propias confesiones del riñón oficialista, los datos confirman el devastador impacto económico, la quiebra masiva de empresas y el avance de graves denuncias penales en la Justicia Federal.
La confesión de Martín Guzmán: «Fue una bandera política»
El quiebre definitivo del relato sanitario ocurrió cuando el exministro de Economía, Martín Guzmán, reconoció públicamente en una entrevista que la cuarentena se estiró deliberadamente por pura conveniencia electoral. El exfuncionario admitió que las restricciones sanitarias se prolongaron mucho más de lo técnicamente aconsejable porque el gobierno de Alberto Fernández medía bien en las encuestas gracias al confinamiento.
«La extensión fue más larga de lo que debió haber sido. Desde el punto de vista técnico, dada la información que tenía, fue más larga de lo que tendría que haber sido… Pasó a ser un tema más político, una bandera política el hecho de que la administración de la pandemia era lo que hacía fuerte al Gobierno». — Martín Guzmán.
Según reveló Guzmán, la premisa dentro del Poder Ejecutivo ante cualquier intento de flexibilización económica era un rotundo «no, no se puede», priorizando sostener una épica de gestión política por encima del colapso del sector privado.
El impacto económico: la destrucción de pymes y empleo privado
Mientras el gobierno utilizaba el confinamiento estricto como estandarte electoral, la economía real sufría un golpe sin precedentes. Los datos oficiales y de consultoras privadas exponen la crudeza de las consecuencias:
- Cierre masivo de empresas: La prolongación desmedida de las restricciones severas provocó la quiebra y el cese definitivo de operaciones de más de 20.000 pymes y comercios en todo el país.
- Destrucción del tejido productivo: El sector informal, los cuentapropistas y los comercios de cercanía fueron los sectores más golpeados, registrando caídas históricas en sus ingresos reales. El propio Guzmán calificó la medida post-2020 como «profundamente desigualadora».
- Derrumbe del PBI y emisión descontrolada: En 2020, la actividad económica de Argentina sufrió un desplome del 9,9%. Para sostener el parate forzado, el Banco Central recurrió a una emisión monetaria récord para financiar planes de asistencia de emergencia (como el IFE), sentando las bases de la crisis inflacionaria posterior.
La respuesta judicial: imputaron a Alberto Fernández por abuso de autoridad
Las declaraciones del exministro dinamitaron el paraguas legal del «bien común» que argumentaba el Ejecutivo y reactivaron las causas en los tribunales de Comodoro Py. A raíz de estas confesiones, el fiscal federal Carlos Stornelli imputó formalmente a Alberto Fernández por los delitos de abuso de autoridad y violación de los deberes de funcionario público.
La investigación judicial, impulsada tras las denuncias penales de la oposición, busca determinar si el expresidente extendió las restricciones a la libertad de circulación de manera arbitraria e injustificada con el único fin de obtener un rédito político, a sabiendas del daño socioeconómico que causaba.
Esta causa se suma al histórico escándalo del «Olivos Gate», la fiesta de cumpleaños clandestina en la quinta presidencial que violaba los propios decretos del mandatario, consolidando en la opinión pública la percepción de un doble estándar moral y legal durante el confinamiento.
Para complementar la lectura sobre las derivaciones judiciales y mediáticas de esta confesión, podés ver el debate y la cobertura televisiva en este análisis sobre la denuncia a Martín Guzmán, donde se detalla el impacto que tuvieron sus palabras en los tribunales federales de Comodoro Py.
POLITICA
Operativo reelección: gobernadores aliados advierten que la mejora económica debe llegar a los votantes

CÓRDOBA.− A través del jefe de Gabinete, Diego Santilli, la administración nacional acelera los acuerdos con gobernadores en pos de la reelección de Javier Milei en el 2027. En la Casa Rosada se muestran más flexibles para acuerdos por obras y adelantos financieros, siempre teniendo en cuenta que la base de comparación es muy baja. En ese contexto, desde el Ministerio de Economía insisten en que las provincias deben contener el gasto público porque no le financiarán déficit.
Santilli logró −gracias al mayor pragmatismo de la mesa política libertaria− lo que nunca tuvo su antecesor, Guillermo Francos: un poco más de “billetera”. De esa manera, sin montos importantes, va logrando sumar voluntades para proyectos libertarios en el Congreso.
Tres gobernadores aliados con los que conversó plantean que, para la reelección, no basta con consensos en el Congreso. Coinciden en que “la gente” debe empezar a percibir una mejora en sus condiciones de vida. El cambio de la geografía socio-económica de la mano de los nuevos motores de crecimiento, la minería y los hidrocarburos, no impacta en los grandes centros urbanos, donde está el mayor volumen de electores.
Toda la negociación entre Nación y provincias, que todavía no abordó aspectos claves de reformas necesarias como la tributaria, se da en un contexto de tensión en las cuentas subnacionales. El superávit primario consolidado de las provincias cayó al 0,2% del PBI durante el primer trimestre, uno de los registros más bajos de los últimos 13 años y muy por debajo del 0,4% alcanzado en igual período de 2025 y del máximo de 0,9% registrado en 2024.
El dato, de la consultora Empiria, muestra un escenario de menor margen financiero para los gobernadores que enfrentan también mayores reclamos de estatales y de los sectores sociales más vulnerables. En paralelo, los representantes empresarios reclaman baja de impuestos, un tema al que el ministro Luis Caputo vuelve periódicamente y apunta a Ingresos Brutos.
Los gobernadores insisten en que hay áreas de las que Nación se retiró y son ellos los que deben dar respuestas para evitar crisis sociales y que, así, el ajuste tiene un límite.
Un trabajo de los economistas Marcelo Capello y Gaspar Reyna, del Ieral de la Fundación Mediterránea, pone la lupa en cuánto margen hay para bajar la carga fiscal en el marco de un análisis de la evolución del gasto público en los últimos 20 años. Aunque la mayor expansión correspondió al Estado nacional, las provincias explican cerca de un tercio del aumento del gasto consolidado y, en ese alza, los salarios y las jubilaciones provinciales concentran la mayor parte del fenómeno.
El estudio sostiene que, tras varios años de ajuste, la discusión ya no pasa solamente por cuánto debe gastar el Estado para sostener el equilibrio fiscal, sino también por definir cuál debería ser un nivel de gasto compatible con una menor presión tributaria y con un crecimiento económico sostenido.
El gasto público consolidado (Nación, provincias, municipios, empresas públicas y obras sociales) alcanzó su máximo histórico en 2016, cuando representó el 47,3% del PBI. Desde entonces cayó hasta 35,4% el año pasado.
A largo plazo
Los economistas subrayan que esa reducción reciente no modifica la fotografía de largo plazo. Comparando el inicio y el final de las dos décadas analizadas, el gasto público sigue siendo significativamente superior al registrado 20 años atrás.
En el caso de las provincias, el principal motor fue el gasto en personal. Cerca de 60% del incremento provincial respondió al aumento a los empleados públicos, tanto por mejoras salariales como por la expansión de las plantas de personal. Si se agregan las jubilaciones provinciales, ambos ítems explican alrededor de cuatro quintas partes del aumento del gasto provincial registrado en el período.
Los salarios representan, en promedio, 45% del gasto total de las provincias, una participación muy superior a la observada en el gobierno nacional, donde ese componente ronda el 12% del presupuesto. Es decir, los gobernadores tienen una restricción al recorte salvo que opten por achiques masivos de planteles, lo que evitan porque no hay sectores que absorban a esa gente.
En los municipios, el peso de las remuneraciones ronda 47% del gasto. A nivel nacional, en cambio, la composición del aumento fue diferente. El crecimiento estuvo explicado principalmente por las prestaciones previsionales, impulsadas por las moratorias jubilatorias y la ampliación de la cobertura, junto con los programas de asistencia social, los subsidios económicos −especialmente en energía− y las transferencias a empresas públicas.
El reporte marca que, mientras las remuneraciones reales del sector público aumentaron cerca de 95%, la cantidad de empleados públicos se expandió alrededor de 60% entre 2005 y 2025.
Otro dato relevante es la evolución de la inversión pública, aspecto que están discutiendo gobernadores y Santilli. Las erogaciones de capital crecieron hasta 2014, pero luego perdieron participación relativa y finalizaron el período en niveles similares a los de comienzos de la serie, mientras que los intereses de la deuda aumentaron especialmente durante los episodios de mayor endeudamiento, como los registrados entre 2016 y 2019.
La magnitud del ajuste realizado desde 2016 abre una nueva discusión: cuál debería ser el tamaño permanente del Estado argentino. La respuesta, dicen Capello y Reyna, será determinante no sólo para garantizar la sostenibilidad fiscal, sino también para habilitar futuras reducciones de la presión tributaria sin comprometer el equilibrio de las cuentas públicas.
En ese debate, las provincias aparecen como actores centrales, dado el peso que tienen los salarios y los sistemas previsionales en la estructura del gasto subnacional.
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Kristalina Georgieva llega hoy a la Argentina: se reunirá con el Gabinete de Javier Milei y visitará Vaca Muerta

El presidente Javier Milei recibirá este lunes en Casa Rosada a la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, en su primera visita oficial al país. Luego, en un hecho inédito, la máxima funcionaria del organismo participará de una reunión de Gabinete ampliado.
La visita de Georgieva se extenderá durante este 27 y 28 de julio, y contempla una cargada agenda de reuniones con funcionarios nacionales y encuentros con académicos y referentes del sector privado.
Empezará sus actividades en suelo argentino con una bilateral en el Palacio de Hacienda con el ministro de Economía, Luis Caputo, y el titular del Banco Central, Santiago Bausili. El encuentro dará lugar a una conferencia de prensa programada para el mediodía en Hipólito Yrigoyen 250.
Luego, la titular del FMI cruzará la Plaza de Mayo para reunirse a las 14 con Javier Milei en la Casa Rosada y luego participar de una reunión de Gabinete ampliada. La presencia de un funcionario del organismo en una reunión de estas características es un hecho sin precedentes en la Argentina.
Además de su paso por Balcarce 50, el cronograma oficial de la visita difundido por el Gobierno incluye una charla magistral en el Palacio Libertad y un viaje a Vaca Muerta, en la provincia de Neuquén.
Allí, para cerrar su recorrido por el país, Georgieva recorrerá el yacimiento y mantendrá intercambios con trabajadores y empresarios del sector energético, epicentro del boom exportador de petróleo y gas no convencional.

La visita de la directora del FMI fue uno de los temas abordados en la mesa política del Gobierno luego de que Caputo ratificara el anuncio.
La vocera del organismo, Julie Kozack, por su parte, había adelantado que el viaje se enmarca en “el compromiso cercano y constructivo” del FMI con la Argentina.
Según había explicado en conferencia de prensa, el viaje de Georgieva busca intercambiar puntos de vista sobre el progreso, los desafíos y las oportunidades del país, además de escuchar a distintos sectores de la sociedad argentina.

Si bien esta será la primera vez que Georgieva hace una visita a la Argentina como jefa del FMI, la economista búlgara ya había visitado el país en 2018. En aquel entonces, la funcionaria participó de la cumbre del G20 en su rol como directora ejecutiva del Banco Mundial y recorrió obras de la empresa Aysa financiadas por la entidad.
Sin embargo, en esta oportunidad, su llegada a Buenos Aires es interpretada como un fuerte gesto de respaldo a la administración de Milei, que pretende a cerrar sin sobresaltos la tercera revisión del acuerdo para destrabar un nuevo desembolso por US$850 millones.

En ese sentido, el último encuentro entre el equipo económico y la titular del organismo se había dado en abril, en Washington, durante la cumbre de primavera del Fondo, cuando el Gobierno cerró las negociaciones por la segunda revisión y habilitó la llegada de otros US$1000 millones.
En paralelo, la entidad monetaria sumó nuevos gastos de apoyo al Gobierno de La Libertad Avanza al respaldar el proyecto oficial para reformar la carta orgánica del Banco Central. Según el organismo, “ayudará a respaldar la baja sostenida de la inflación”, ya que busca fortalecer el directorio del BCRA, mejorar la rendición de cuentas y reducir vulnerabilidades del sistema financiero.
Leé también: El gobierno de Brasil convocó de urgencia al embajador argentino para que dé explicaciones por los dichos de Milei
A su vez, el Fondo también valoró el programa financiero presentado por Caputo para afrontar los vencimientos de deuda externa de este año y de 2027 para recuperar el acceso a los mercados internacionales de manera duradera y a tasas más convenientes.
La visita de Georgieva también coincide con la reciente designación de la economista argentina Silvana Tenreyro como economista jefa del FMI, quien reemplazará a Pierre-Olivier Gourinchas desde el 10 de agosto y trabajará codo a codo con la propia directora del organismo.
Javier Milei, Kristalina Georgieva, Casa Rosada
POLITICA
Andrés Malamud analizó las tensiones con Brasil: “Milei está tratando de demostrar que la diplomacia no sirve para nada”

El politólogo Andrés Malamud analizó este domingo el conflicto diplomático entre la Argentina y Brasil y consideró que Javier Milei busca dejar ver que puede confrontar con el principal socio comercial del país sin generar consecuencias. “Está tratando de demostrar que la diplomacia no sirve para nada”, afirmó.
En una entrevista con José Del Río en LN+, en el marco del programa Comunidad de Negocios, Malamud se refirió a las declaraciones que el Presidente realizó durante su visita a San Pablo, donde respaldó al senador Flavio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, y definió a Luiz Inácio Lula da Silva como “presidiario” y al juez del Supremo Tribunal Federal, Alexandre de Moraes, como “basura calva”.
Según el politólogo, la reacción de Itamaraty estuvo motivada principalmente por los agravios contra el magistrado y no en las descalificaciones contra Lula. Respecto de estas últimas, sostuvo: “O no importó, o no entendieron o prefieren bajar el nivel de la disputa”.
Malamud planteó que la actitud del mandatario argentino constituye una prueba sobre el funcionamiento actual de las relaciones internacionales. “Está tratando de demostrar que se puede insultar al principal socio comercial de la Argentina, en su territorio, sin consecuencias para la Argentina. Si esto es así, entonces el mundo está cambiando a nuestra vista”, advirtió.
En ese sentido, vinculó el episodio con otros acontecimientos que, desde su perspectiva, muestran una pérdida de peso de las normas institucionales. Mencionó como ejemplo el pedido del presidente de Estados Unidos al titular de la FIFA para que se perdonara una tarjeta roja. En ese sentido, reforzó: “Milei está tratando de demostrar que lo mismo pasa en las relaciones entre los Estados, que todo lo que aprendimos hoy no funciona”.
En otro tramo de la entrevista, Malamud analizó el rechazo que, según advirtió, existe hacia los argentinos en distintas partes del mundo. Señaló que el odio no tiene una explicación racional, sino que surge de una convergencia de factores, y consideró que Milei es uno de ellos, aunque no el más importante. En ese sentido, recordó que las acusaciones de racismo contra la Argentina comenzaron hace cuatro años, antes de la llegada del actual gobierno.
El politólogo también vinculó el fenómeno con los éxitos deportivos del país y el cambio que produjeron en la percepción internacional. “Tiene que ver con que, de repente, somos Goliat y ya no David, como éramos hace cuatro años, cuando no éramos los campeones”, explicó.
A ese escenario sumó el efecto de los algoritmos, que muestran de manera permanente aquellos contenidos que generan rechazo. De esa forma, indicó, los insultos y maltratos de algunos terminan siendo atribuidos a la totalidad. “Los argentinos hoy somos los leprosos del mundo árabe, de Occidente y de América Latina”, afirmó.
También sostuvo que esa mirada externa representa una carga difícil de sobrellevar para algunos, pero que otros la adoptan con orgullo porque los hace sentirse diferentes. Según resumió, esa reacción alimenta el mismo fenómeno: cuanto más especiales se consideran los argentinos, mayor es el rechazo que provocan.
En cuanto a la implicancia de la llegada de Diego Santilli a la Jefatura de Gabinete y la salida de Manuel Adorni, Malamud consideró que el cambio representa “la victoria de la política profesional por sobre el amateurismo de los que venían a destruir a la casta”. Según explicó, la designación implica una toma de conciencia por parte del Gobierno de que el esquema anterior no funcionaba y responde a la necesidad de contar con un dirigente capaz de alcanzar acuerdos con otros sectores.
conflicto diplomático entre la Argentina y Brasil,LN+,,Conforme a
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