CHIMENTOS
La tristeza de Nicolás Occhiato por la muerte de su abuela Conce: “Fue la persona que más me enseñó”

La noticia sobre el fallecimiento de Concepción Conce Papasidero, abuela materna de Nicolás Occhiato, marcó un momento de fuerte impacto tanto en la vida personal del conductor como en la sensibilidad del público. Conce, quien comenzó a hacerse conocida por su aparición en las emisiones del Bailando y por su espontáneo carisma se convirtió en una figura entrañable para la audiencia televisiva y un pilar insustituible para su nieto.
El propio Occhiato eligió comunicar la noticia dos semanas después del desenlace, explicando la profundidad del vínculo y el proceso de duelo que atraviesa. El conductor relató que, aunque muchos espectadores le pedían ver a su abuela en videos o en el programa, la familia había optado por preservar la intimidad y cuidar a Concepción en sus últimos tiempos, priorizando el acompañamiento y el bienestar en la privacidad del entorno familiar. La exposición pública de Conce había sido siempre desde el afecto y la alegría compartida, pero en la etapa final se resguardó su salud lejos de las cámaras.
En palabras de Occhiato, la partida de su abuela representó no solo una pérdida familiar sino también la conclusión de una etapa marcada por la cercanía y la transmisión de valores. “Yo prácticamente me crié con ella. Fue la persona que más me enseñó, con las palabras y con los actos, con la forma de salir adelante cada vez que tenía un problema”, compartió el conductor, subrayando la presencia constante de su abuela en su formación y en su cotidianeidad.
La relación entre Nico y sus abuelos maternos tuvo un carácter singular y profundo. Desde su infancia, el conductor estuvo muy cerca de su abuela, debido a circunstancias familiares que lo llevaron a crecer en su casa, en un contexto de apoyo intergeneracional. Occhiato recordó que su madre lo tuvo a los veinte años, viviendo en un monoambiente en Ramos Mejía, mientras que la casa de la abuela era más amplia. Así, gran parte de su niñez transcurrió bajo el cuidado y la compañía de Concepción.
Entre las anécdotas más vívidas, Occhiato rememoró el “código secreto” que compartía con su abuela cuando debía ir al jardín de infantes. Si no tenía ganas de asistir, Concepción le ofrecía la posibilidad de ir juntos a la plaza, evadiendo la rutina escolar para disfrutar de momentos de juego. Esa complicidad fue una de las bases de la relación afectiva, y según el propio Nico, su madre nunca se enteró de esos episodios compartidos.
Durante una entrevista con Infobae, Occhiato expresó el peso emocional de su abuela en su vida, revelando que era poco proclive al llanto, pero que las palabras y gestos de Concepción lo conmovían profundamente. “Cuando mi abuela me dice: ‘Me diste 10 años más de vida’, a mí me destruye”, reconoció el conductor, en alusión al efecto positivo que la exposición mediática y la popularidad de su nieto tuvieron en el ánimo y vitalidad de la abuela.
La figura de Conce trascendió el ámbito familiar y se instaló en el imaginario colectivo del público gracias a sus apariciones en el Bailando. Las visitas al estudio y la naturalidad con la que se desenvolvía ante las cámaras la transformaron en una presencia querida, generando un lazo afectivo con la audiencia que se sostenía en la autenticidad y el humor espontáneo.
La exposición de la mujer en el medio televisivo no solo acompañó el crecimiento profesional de Occhiato, sino que también revitalizó su propio ánimo. La mujer, que atravesó distintas adversidades de salud, encontró en esos momentos de atención y cariño un motivo adicional para mantenerse activa. El neurólogo que la trataba, según relató Nico, llegó a sorprenderse por la mejoría que presentaba, pese a las limitaciones que implica una enfermedad degenerativa como el Parkinson. El profesional atribuyó ese progreso a la motivación y a la necesidad de tener objetivos concretos, como arreglarse para salir o pensar en las palabras que diría durante sus apariciones.
La historia de Concepción Papasidero está atravesada por distintas etapas de lucha y superación en materia de salud. En el pasado, enfrentó un “cáncer bravo” que logró superar y siempre mantuvo su actitud resiliente. En los últimos años, convivió con el diagnóstico de Parkinson, una enfermedad degenerativa para la que el tratamiento se enfoca en ralentizar el deterioro y sostener la calidad de vida.
El acompañamiento familiar fue clave para el bienestar de la mujer. Los neurólogos recomendaban mantenerla ocupada, motivada y con actividades que le permitieran proyectar objetivos a corto plazo. Nico relató que el entorno se esforzaba en darle amor, alentándola a levantarse, a salir de la cama, a arreglarse y a mantener la mente activa. Esta dinámica familiar fue, según el conductor, determinante para que su abuela presentara una mejoría inusual en su cuadro.
La convivencia con el Parkinson se fue complejizando por la aparición de otras enfermedades, que Occhiato prefirió no detallar. A pesar de las adversidades, Concepción se mantuvo rodeada de afecto y estímulos, sostenida por la presencia constante de sus seres queridos.
El ciclo de la vida y el duelo posterior fueron transitados en la intimidad, lejos de la exposición mediática que en otros momentos la tuvo como protagonista. Occhiato remarcó la necesidad de vivir ese proceso acompañado por su familia y por el equipo de trabajo en sus programas, quienes lo apoyaron durante las emisiones posteriores al fallecimiento.
CHIMENTOS
Pampita en Infobae en vivo: “Me di de alta de terapia hace un tiempo”

“Es una locura, un sueño y una bendición. Yo nunca lo doy por sentado cuando estoy ahí. Digo ‘qué suerte que la vida me permite vivir esta experiencia que es irrepetible, soñada y tiene una vibración que no se parece a nada. Uno puede ir a un recital, te divertís y lo pasás bien porque está tu ídolo, pero esto es otra cosa: es tu país, tu bandera, tu equipo, es abrazar al de al lado”. Así lo expresó Pampita, conductora de Lo de Pampita en Infobae Studio, tras regresar de Estados Unidos, donde acompañó el recorrido de la Selección Argentina.
La conductora compartió que realizó terapia durante muchos años y la recomienda como un espacio valioso para encontrar herramientas y conversar con alguien especializado. Según contó, “siempre es muy bueno tener un lugar donde encontrar herramientas. Creo que siempre hay algo que conversar y tener una opinión de alguien que sabe y es válido”.
Entre risas, confesó la decisión que tomó: “Hace un tiempo que me di de alta”. Aclaró que no descarta retomar en el futuro: “si hay que volver, volvemos”. Respecto a su proceso, explicó que decidió terminar porque dejó de sentir la necesidad y comenzó a espaciar las visitas. “Llega un momento donde empiezo a ir menos, lo vas pateando y, evidentemente, la necesidad no la sentís”, contó.
También hizo hincapié en la importancia de encontrar un buen profesional: “No cambio de terapeuta porque encontré uno bueno. Yo recomiendo que si no te gustó, sigas buscando hasta encontrar la persona adecuada. No es tan simple. También hay distintos tipos de terapia y cada uno tiene que encontrar lo suyo”.
La modelo describió la previa del partido de Argentina con Inglaterra en el Mundial como un momento de entusiasmo compartido en familia. Señaló que, desde el día anterior a cada partido, la ansiedad se apodera de todos: “A partir de hoy nadie duerme y mañana va a ser un día increíble para vivir en familia. Es un recuerdo que nos va a quedar para siempre”.
Resaltó que, al tener hijos, la experiencia cobra un sentido especial y se convierte en un recuerdo duradero: “Teniendo chicos va a quedar en la memoria porque yo me acuerdo de mis mundiales de toda la vida”. Anticipó que el plan familiar incluye juntarse en casa con amigos y organizar la previa, pensando en los detalles de la comida y la vestimenta: “Nos vamos a juntar en casa con amigos y familia. Nos gusta el grupo”.
Sobre el desarrollo de los partidos, admitió que el proceso estuvo marcado por la tensión y la ansiedad: “El sufrimiento en cada partido es un montón porque no hubo ninguno muy relajado. Ahora tenemos ansiedad. Uno habla y ya te va dando algo en la piel”.
La animadora abordó su relación con la prensa y la dinámica de las entrevistas. Explicó que ya no la incomodan las preguntas, en parte por la experiencia adquirida: “No hay preguntas que me incomoden. Ya tengo cuero de chancho, como dicen en La Pampa. No porque sé que es parte de mi profesión”.
Relató que mantiene una relación cordial con los noteros y que, al cruzarse, suele detenerse para dar notas: “Con los noteros hemos crecido juntos, nos conocemos con todos desde los comienzos, así que si me encuentro a alguno paro, bajo el vidrio y doy la nota. Entendés que somos colegas”.
No obstante, aclaró que hay límites en lo que elige responder: “Uno tiene el derecho de hablar hasta donde le parece y a veces digo: ‘si hablo de esto, va a salir el titular’. Me pasa mucho que me preguntan sobre otras personas y yo quedo muy desubicada si hablo de esto. No me corresponde”. También mencionó que reserva algunas opiniones para su círculo privado: “Me preguntan sobre el tema del día y yo tengo mi opinión, pero es para el grupo de WhatsApp con mis amigas. No voy a hablar de este tema. A menos que esté en un programa diario y tenga que jugármela, dar mi opinión, si puedo reservármela, no me meto en quilombos”.
Al referirse al impacto de la exposición mediática en sus hijos, Pampita señaló que la llegada de plataformas digitales modificó la manera en que los chicos acceden a información sobre sus padres. “Ahora se enteran más. Cuando eran chiquitos, como que estaban blindados. Ahora me di cuenta que con TikTok les llegan cosas de sus padres que antes no les pasaba. Ellos tele no miran. Miran el contenido que les gusta en el horario que les gusta en alguna plataforma, pero no miran tele regular como nosotros en nuestra infancia”.
Destacó que el algoritmo de TikTok les muestra extractos de notas, entrevistas o comentarios sobre ella, algo que antes no ocurría: “Si al tener TikTok, como ellos son mis hijos, el algoritmo le muestra cosas mías. Ven extractos de una nota, una entrevista o de algo que se está diciendo de su mamá. Ahora sí les está llegando más la información”.
CHIMENTOS
Yanina Latorre reveló la verdad oculta y el secreto más fuerte del escándalo de Tomás y Fer Dente: “La mamá se estaba muriendo y él…”

El escándalo entre Fernando y Tomás Dente dio un giro inesperado. Cuando la feroz interna entre los hermanos parecía girar únicamente alrededor de viejos resentimientos familiares, Yanina Latorre aseguró haber conocido la verdadera historia detrás del conflicto y reveló una trama que, según contó, permaneció oculta durante décadas.
Al aire de SQP (América TV), la conductora sostuvo que el origen del distanciamiento está directamente relacionado con un secreto que la madre de ambos decidió guardar durante gran parte de su vida. «Era una casa con mucha violencia. Ella iba mucho a la iglesia y ahí se enganchó con un cura. Se enamoraron, al punto de que quedó embarazada», comenzó relatando.
Según explicó Latorre, el sacerdote incluso habría estado dispuesto a abandonar la Iglesia para formar una familia, aunque la relación nunca prosperó. «Él le ofreció dejar los hábitos, pero ella se asustó y le dijo que no. El cura siempre supo que era el padre y nunca conoció al hijo», afirmó.
La panelista agregó que Ada continuó su vida junto al señor Dente, quien nunca supo que Fernando no era biológicamente su hijo. «Nunca le contó al señor Dente que Fer no era su hijo. De hecho, me contaron que era el hijo predilecto del papá», reveló. También describió el ambiente familiar como muy complejo y aseguró que «su casa era un infierno», motivo por el cual Fernando se fue del hogar siendo muy joven.
YANINA LATORRE CONTÓ LA VERDAD DE LA GUERRA DE FER Y TOMÁS DENTE
El momento más fuerte del relato llegó cuando Yanina contó que la madre decidió confesar la verdad recién cuando su estado de salud era irreversible. «Cuando se enferma de cáncer y después hace metástasis, empieza a pensar que Fer merecía saber la verdad. Va y se la cuenta. A Fer le pegó muy mal», sostuvo.
Para Latorre, esa revelación explica la profunda distancia que existió entre Fernando y su madre en los últimos meses de vida. «Por eso se enoja con la mamá y por eso no la acompaña en el lecho de muerte», aseguró. Incluso afirmó que «la madre lo pedía mientras se estaba muriendo», aunque él nunca fue a despedirse.
La conductora también contó que, una vez conocida la verdad, Fernando llegó a encontrarse con quien sería su padre biológico, aunque el vínculo nunca prosperó. «El cura fue al teatro, se conocieron, pero el vínculo no fluyó. Al cura no le interesó y a Fer tampoco. Simplemente se conocieron», relató. Finalmente, remarcó que el señor Dente, pese a enterarse de la situación, «siguió siendo el padre de Fer», mientras que, según ella, ese episodio terminó convirtiéndose en «el conflicto real entre los hermanos».
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La furia de Gladys la Bomba Tucumana contra Gran Hermano: “Pasé mucha hambre y en vez de bajar de peso, engordé”

Gladys la Bomba Tucumana estuvo dentro de la casa de Gran Hermano Generación Dorada (Telefe) y el 31 de mayo tomó la decisión de abandonar el reality por voluntad propia. Tras su salida, la cantante de “Pollera Amarilla” no volvió a formar parte del mundo Gran Hermano. Meses después, se sentó frente a las cámaras de Intrusos (América TV) para hablar de lo que vivió adentro y afuera de la casa.
Cuando le preguntaron si se había sentido cuidada y contenida, arrancó con matices: “Todo bien con ellos, con el formato, con Gran Hermano”. Pero enseguida fue al punto: “La gente que está ahí adentro es gente asquerosa, la verdad”.
Sobre los panelistas que la recibieron al salir, fue igual de directa. “Los panelistas que te reciben cuando vos salís de estar encerrado casi dos meses, te tratan mal. Y eso es verdad, es indiscutible”, aseguró la cantante de cumbia. Y señaló que no solo le pasó a ella: “Cuando salió Andrea también noté que no la trataron muy bien, como si fuésemos que está sentado en el sillón de los acusados”. Y aclaró que esas personas le resultaban completamente desconocidas: “No sé ni cómo se llaman, capaz que vos la conoces a la santiagueña, porque habla parecido a mí, habla en un idioma que se parece al tucumano”.
Cuando el cronista le planteó que había sentido que le faltaron el respeto, respondió: “Claramente. En ningún momento me creí nadie, porque yo acepté las reglas del juego, que ahí era una persona cualquiera. Soy una persona cualquiera, nada más que soy una artista. Soy una figura del país, pero eso es afuera. Adentro yo tenía que ser como todas, me tenía que bancar que me digan chu… esto, vení acá”.
Sobre su salida, no dejó dudas: “Por eso me fui. Si no, yo me hubiese quedado. Me quedo hasta el final y no me saca nadie de ahí”. Y lanzó una comparación con Sol: “Sol vendría a ser un poroto al lado mío. Pero lamentablemente para la gente, todo lo que viene de mí es feo. Si yo hubiese estado haciendo hoy lo que hace Sol, ay, Dios mío”.
Ante la pregunta de si la hubiesen cancelado, respondió: “Estaría cancelada. En otras personas no sé por qué les pasa eso conmigo. No les gusta que yo diga las cosas, que sea natural, original, sincera, porque soy una señora grande, porque ya pasé de todo en mi vida”.
El episodio con Tamara Paganini fue uno de los que más la afectó. “Me dolió que Tamara Paganini me pusiera acá al lado y me dijera chúp…, ya sabes qué, vení acá. Se puede jugar sucio como ellos juegan, sucio todo el tiempo, pero ya irse a esos extremos yo no tengo por qué soportar eso”.
También recordó que la acusaron de “chorra” delante de millones de cámaras. “La otra señora de allá: ‘Y bueno, pero has ido a buscar macho’. ¿Cómo, señora? Yo estaba haciendo tele y estaba jugando. Por algo me invitaron”.
Sobre las condiciones dentro de la casa, admitió: “Soporté hambre, pasé mucho, mucha hambre y en vez de bajar de peso, engordé y no sé por qué. Bueno, debe ser porque comía polenta todos los días. Vos si entras ahí sabes que puede suceder eso. No me quejo de eso”.
“Me hubiese gustado estar un poco más preparada y te puedo asegurar que todavía estaría ahí y los sacaría a todos”, dijo. Y fue contundente sobre lo que aprendió del formato: “Ahí hay que jugar sucio, hay que ser malo, hay que ser atrevido, hay que ser ladrón, hay que ser todo lo más feo de este mundo hay que ser para estar en Gran Hermano. Y a la gente le encanta eso”.
Ante la pregunta de si se arrepentía, respondió: “No, para nada. Me encantó la experiencia porque me demostré a mí misma que soy buena gente. No soy una mala leche, no soy una ladrona, no soy una mentirosa, no soy una desleal, como toda la gente que está ahí“.
Sobre la posibilidad de volver como analista para enfrentar a quienes la trataron mal —entre ellas Ana Laura y Eugenia—, dijo: “Sí, invítenme cuando quieran. Por favor, este Santiago del Moro, invítame cuando quieran”. Y cerró con un reclamo directo: “A toda la gente que está encerrada en la casa después le dan laburo, ¿por qué no me dieron a mí?”
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