POLITICA
El plan de La Cámpora: acumula poder con el sueño de un gobierno propio

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Máximo Kirchnery el «Cuervo» Andrés Larroqueperdieron la primera discusión interna fuerte que se dio en La Cámpora después de que Cristina Kirchner dejó la Casa Rosada. Fue en marzo de 2016, cuando la agrupación, emblema de una etapa que parecía enterrada, daba sus primeros pasos por el desierto. Habían propuesto que la marcha que harían ese año a la Plaza de Mayo, para el acto por los 40 años del último golpe militar, partiera de la exESMA, sobre la Avenida del Libertador, y recorriera todo el cordón norte de la ciudad de Buenos Aires, una de las zonas de mayor rechazo al kirchnerismo. Pero la rama porteña de la organización consideró que no era momento para poner de relieve la identidad propia, ni para medir el músculo militante. Como los años anteriores, La Cámpora se movilizó desde las inmediaciones de la Plaza de Mayo, junto con el resto de las agrupaciones. «Fueron momentos duros. Algunos hasta se plantearon si había que disolver la organización», recuerda uno de los integrantes de la mesa chica.
La Cámpora no solo sobrevivió al llano, a las discusiones internas y a los pronósticos de desaparición que resonaron antes y durante el gobierno de Mauricio Macri. Con Alberto Fernández en la Casa Rosada y con Cristina como sostén, hoy transita una etapa de consolidación y fortalecimiento. Nunca había tenido tanto poder: cuenta con cargos relevantes en el Estado nacional, gobiernos propios en dos capitales provinciales y en dos municipios bonaerenses, 14 diputados nacionales, siete senadores, representación en diez legislaturas del país, y una fuerza estructurada y activa.
Trece años después de su fundación y con mandos superiores de más de 40 años, dejó de ser una agrupación juvenil, ingresó en el elenco estable de la política argentina y ensaya para interpretar el papel protagónico. Sigue dando batallas subterráneas por espacios de poder, pero moderó sus modales y engordó su agenda de contactos para encarar un nuevo desafío: mostrar gestión y licuar la desconfianza de actores políticos y económicos. La Cámpora sabe que necesita cambiar de piel y encontrar una nueva mística para cumplir el objetivo de encabezar, ya sin el cobijo de Cristina, el proyecto de gobierno de la próxima generación.
«La organización resistió, alejada del poder, sin perder densidad militante. Hubo una acumulación de experiencia, que no modifica la mirada que tenemos sobre el país», responde Máximo Kirchner, jefe de bloque del oficialismo en Diputados, cuando le preguntan sobre la evolución de La Cámpora. Se muestra más abierto y conciliador. Rechaza la idea de que la agrupación haya entrado en una etapa de maduración, porque no cree que hayan actuado con inmadurez en el pasado. «Se querían llevar puesto a un gobierno», dice, para justificar el perfil de guardia pretoriana que asumió La Cámpora en el gobierno de Cristina, y rechaza cualquier teoría que coloque a la agrupación en una disputa de poder con el Presidente: «Estamos para ayudar a Alberto y a Axel [Kicillof] en todo. Pusimos nuestros mejores cuadros a disposición. Wado [De Pedro], el Cuervo, Luana [Volnovich], Fernanda [Raverta]… gente muy joven, con mucha responsabilidad. El involucramiento es total, no tenemos un pie adentro y otro afuera, tampoco hay un parcelamiento, eso nunca funcionó.»
Consultado por , el Presidente destacó el papel de la agrupación ante lo que caracterizó como ataques injustos: «La Cámpora es una organización política que mediáticamente ha sido estigmatizada. Cuando nació nucleó a muchos jóvenes que mostraban la rebeldía propia de la juventud. Esos jóvenes hoy son hombres y mujeres dedicados a la política y muchos de ellos han demostrado estar preparados para la gestión del Estado. Hay que terminar con su estigmatización, esencialmente porque es injusta. En el Frente de Todos son una parte más de un colectivo que vincula distintos sectores del peronismo y del progresismo.»

Los altos mandos de la organización se muestran entusiasmados con lo que describen como un proceso de «revalorización» y con la posibilidad de planificar el mediano y largo plazo. «Hoy estamos bancando a Alberto y a Axel, y tenemos la responsabilidad de aportar una agenda de esperanza para los próximos 10, 20 o 30 años», repitió en los últimos meses «el Cuervo», secretario general de La Cámpora y ministro de Desarrollo de la Comunidad en la provincia de Buenos Aires. ¿Cuál es esa agenda? «Hoy se demuestra que hay áreas en las que no se puede dejar todo librado a las reglas del mercado, como la comida, la salud, la educación y la vivienda. Tenemos que apostar a un capitalismo distinto, con mayor regulación. Hay que pensar una mejor distribución de la población. Nadie debería viajar dos horas todos los días al trabajo.» El gobernador bonaerense no pertenece a la organización, pero en La Cámpora lo consideran muy cercano. Aunque les dio menos participación en el gobierno de la que esperaban, saben que en esa gestión se juega buena parte del futuro de la agrupación.
La convivencia de La Cámpora con otros sectores del oficialismo está, sin embargo, lejos de ser un paraíso sin conflictos. Las batallas se libran de manera subterránea, sin la centralidad de otras épocas. «La Cámpora no le disputa el tiempo a Alberto. Aunque el gobierno no sea exactamente lo que ellos quieren, valoran la unidad y saben que hoy no se puede hacer más. Pero por abajo hay tensiones con intendentes y gobernadores que se pueden profundizar», dice un dirigente con terminal en el Instituto Patria. Un intendente del conurbano va más allá: «Cuando les conviene hay un esquema de distensión y cuando no, hay tensión. En el armado del gobierno no fueron muy abiertos, está a la vista con Anses y PAMI. Ellos trabajan en una construcción y consolidación política en el Estado con lo propio. Tienen un problema, que ahora están intentando resolver, que es ponerle sentido común a la política, para interpelar a todos los sectores». En la agrupación le bajan el tono a las tensiones con los intendentes. «No todas las discusiones son la crisis de los misiles», dice uno de los jefes de la organización, pero desliza un mensaje para los que quieran enfrentarlos: en los únicos dos municipios donde en 2019 se habilitaron primarias con boleta completa para todos, recuerdan, los jefes comunales cayeron derrotados.

La designación de Raverta al frente de la Anses expuso otra de esas tensiones. Se produjo después de que La Cámpora metió presión sobre el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, para lograr la salida de Alejandro Vanoli, a quien atribuían fallas en la gestión, en medio de la pandemia. Por lo bajo también le recriminan haberlos relegado en la distribución de las UDAI [Unidad de Atención Integral], las oficinas que el organismo tiene diseminadas en todo el país. Junto con el manejo de las UGL [Unidad de Gestión Local] de PAMI, la agrupación se aseguró una plataforma ideal para reforzar su proyecto de construcción permanente en el territorio. «Las UGL son todas de La Cámpora, de punta a punta. Las UDAI se reparten con gobernadores e intendentes del oficialismo, siempre que no estén en tensión con la agrupación», dice un dirigente peronista del conurbano.
En esas oficinas crecieron tres de los cinco intendentes que tiene La Cámpora: Mayra Mendoza (Quilmes), Juan Ustarroz (Mercedes) y Martín Pérez (Río Grande). Los otros dos habían sido concejales. Luciano Di Nápoli, de 40 años, ganó la intendencia de Santa Rosa en mayo del año pasado, sin Cristina en la boleta, después de imponerse en la interna del peronismo pampeano, con el Frente Renovador adentro, en un ensayo de lo que después sería el Frente de Todos. En los cinco meses que lleva como intendente, dispuso la estatización del servicio de transporte público de la ciudad, «un reclamo histórico de los vecinos de Santa Rosa», dicen en su entorno. Walter Vuoto, de 37 años, gobierna Ushuaia desde 2015, cuando lo eligieron con el 22% de los votos. Obtuvo la reelección el año pasado, con casi el 55%. ¿La receta? «Obra pública y diálogo con todos», responden en su gobierno.

«No es verdad que tengamos inserción territorial porque tenemos las oficinas de la Anses y del PAMI; es al revés, nos encargan esa tarea porque tenemos un trabajo territorial de muchos años y lo ponemos al servicio del Estado. Cuando un compañero nuestro asume una responsabilidad, llega primero y se va último», argumenta un dirigente nacional de La Cámpora, y asegura que siguieron una enseñanza de Néstor Kirchner: «Nos decía que siempre tengamos a uno en cada lugar».
Un dato duro retrata hasta qué punto siguieron esa fórmula: la agrupación tiene, según números propios, 246 locales en la provincia de Buenos Aires y 86 en la Capital, entre unidades básicas y ateneos Néstor Kirchner. «Los bancamos con plata de nuestro sueldo y no cerramos ninguno durante los cuatro años del gobierno de Macri», dice un dirigente porteño. Los miembros de La Cámpora aportan parte de sus ingresos para el sostenimiento de la agrupación. Ese aporte, un porcentaje que los dirigentes prefieren no revelar, se incrementó para sostener las ollas populares y otras actividades que organizaron durante la cuarentena. En buena parte de ellas intervino la Federación de Trabajadores de la Economía Social (Fetraes), una organización que La Cámpora creó en 2016 con trabajadores de fábricas recuperadas.
La reconversión de la agrupación fue de la mano de la evolución de Máximo, que en 2016 se instaló de manera permanente en Buenos Aires. «Pasó de ser alguien al que muchos estigmatizaban, un pibito que jugaba a la Play, a ser uno de los artífices del acuerdo para la construcción del Frente de Todos –dice un dirigente con cargo en el gobierno nacional-. Hoy, aunque parezca que está parado en un extremo, es un tipo que armoniza y que tiene buena relación con Alberto, con Massa y con la mayoría de los intendentes.» Con Cristina alejada de la conducción del día a día, el líder de La Cámpora ejerce la jefatura operativa de todo el universo kirchnerista, lo que incluye a otros intendentes, como Lucas Ghi (Morón), Jorge Ferraresi (Avellaneda) y Mario Secco (Ensenada), a otras agrupaciones, como Nuevo Encuentro y Peronismo Militante, y a dirigentes sueltos, como Fernanda Vallejos, la diputada que propuso evaluar que el Estado obtuviera una participación de las empresas a las que asistiera en la cuarentena.
La organización interna
La vida interna de La Cámpora, solo comparable en su intensidad con la de los partidos trotskistas, es otra de las claves de la resurrección. El órgano más importante es la mesa política nacional, que tiene 49 miembros y reuniones todas las semanas o cada quince días. Está integrada por uno o dos «responsables» por provincia; «secretarios» de tareas como organización, comunicación y formación, y una «mesa chica» del grupo fundador, que se encarga de resolver las cuestiones más gruesas y de fijar orientaciones generales. La estructura de «mesas» y «responsables» se replica en todas las provincias, al igual que los «frentes de acumulación política», ámbitos de militancia que La Cámpora comparte con otros sectores, como el frente de mujeres y el frente estudiantil. «Hoy hay un equilibrio dinámico entre la rigidez orgánica y laxitud para funcionar», dice un integrante de la mesa nacional. La integración de esa mesa chica, sin mandatos temporales, no cambió mucho en los últimos años, pero perdió dos de sus figuras originales: José Ottavis, protagonista de escándalos mediáticos, y Juan Cabandié, que se alejó en 2018 con reclamos de «mayor apertura»»aceptación de diferentes visiones dentro del espacio». Enfrentado con el «Cuervo», mantuvo la relación con Máximo, facilitó el reencuentro entre Alberto Fernández y Cristina, y en diciembre asumió como ministro de Ambiente.

Hubo un momento en que la mesa política nacional de La Cámpora se reunió todos los días. Fue en septiembre de 2018, cuando la agrupación se declaró en «estado de alerta» después de que el juez Claudio Bonadio citó a indagatoria a De Pedro, Larroque y Ottavis, en una causa derivada del caso de los cuadernos. «Teníamos que saber cómo reaccionar si nos metían preso a un dirigente», cuenta un miembro de la mesa chica. Desde marzo, cuando se impuso la cuarentena, la mesa nacional no volvió a reunirse, ni siquiera de manera virtual. No encontraron, dicen, ninguna aplicación que les resulte lo suficientemente confiable para evitar filtraciones. La Cámpora no pudo marchar en marzo de este año a la Plaza de Mayo. Desde 2017 la columna de la agrupación sale desde la exESMA.
Gabriel Sued,LA NACION,Política
POLITICA
Desplazan a otro funcionario por la investigación de ARCA sobre los proveedores del hotel de Camioneros en Mar del Plata

La investigación sobre los proveedores apócrifos del hotel que el Sindicato de Camioneros tiene en Mar del Plata sumó su quinta víctima dentro de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA). Ahora cayó el jefe de la división que estaba a cargo de la última fiscalización y que incluyó a uno de esos proveedores en la “e-Apoc”, la base de datos del organismo tributario que recopila los nombres de los emisores de factores truchas.
La quinta víctima fue el contador Martín Miguel Casanovas, quien se desempeñaba como jefe de División de Fiscalización y Operativa Aduanera de la Dirección Regional Mar del Plata de ARCA, pero que, por la disposición 378/26 del organismo que firmaron en Buenos Aires y se publicó ayer en el Boletín Oficial, fue transferido a otra división.
Casanovas se sumó así a otros cuatro funcionarios de ARCA en Mar del Plata que fueron desplazados durante los últimos once meses con la investigación sobre los proveedores apócrifos del hotel que el Sindicato de Camioneros tiene en la ciudad como trasfondo, con un presunto desvío de más de $13.000 millones del gremio que lidera Hugo Moyano.
Los otros funcionarios desplazados fueron Gustavo Marcelo Capdeville y Diego Guillermo González, quienes lideraban hasta abril pasado las divisiones 1 y 3 de Fiscalización en Mar del Plata del organismo y fueron reasignados como “asesores mayores” en una agencia marplatense y en una oficina de “trámites y verificaciones” de ARCA, respectivamente.
Antes que Casanovas, Capdeville y González, otros dos funcionarios habían sufrido represalias por la misma fiscalización sobre el hotel de Camioneros. En octubre de 2025, cuando el caso recién se activaba, desplazaron al entonces jefe de la División Jurídica de la Regional, José Visca, por responder una consulta del juzgado. Y ante su desplazamiento, el entonces jefe de ARCA en Mar del Plata, Luis Tymkiw, pidió ser relevado de su cargo.
Los desplazamientos derivaron en una denuncia penal que radicó en Mar del Plata otro extitular de la Dirección Regional, Manuel Rodríguez, un contador con 35 años de carrera en el organismo tributario que durante los últimos tiempos también afrontó represalias y fue enviado al área de Capacitación.
Según la denuncia que Rodríguez presentó en abril de este año ante el Ministerio Público Fiscal, los desplazamientos habían sido ordenados por el subdirector general de Operaciones Impositivas del Interior, el contador Carlos García Pastrana, que reporta al actual titular de la Dirección General Impositiva (DGI), Mariano Mengochea, hombre de confianza del titular de ARCA, Andrés Vázquez.
Historial de desplazamientos
Los funcionarios de ARCA desplazados en Mar del Plata se suman así a Horacio Castagnola, Norman Williams, Carlos Bo y decenas de sabuesos más que sufrieron represalias durante los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner, Mauricio Macri y Alberto Fernández por investigar a funcionarios y sus familiares, empresarios y sindicalistas influyentes, testaferros y usinas de facturas truchas que servían al poder.
Esos sabuesos de la entonces Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) resultaron decisivos para que avanzaran investigaciones sensibles como “mafia del oro”, Skanska, Sueños Compartidos, y para poner contra las cuerdas a la familia Kirchner, Lázaro Báez, Cristóbal López, Angelo Calcaterra, entre otros.
Muchos de esos mismos funcionarios que fueron desplazados durante el kirchenrismo de la AFIP por autoridades de entonces, como Ricardo Echegaray y Rubén Angel Toninelli, fueron incluso denunciados ante la Justicia. Solo el otrora subdirector general de Operaciones Impositivas del Interior Jaime Mecikovsky afrontó 23 causas penales. Tras años en los tribunales, ya fue sobreseído en 21 de ellas.
El avance más reciente lo dispuso esta semana la Cámara Federal de Casación Penal, en una investigación que comenzó con una denuncia de Toninelli, que acusó a dos funcionarios de AFIP en Bahía Blanca, Carlos Blanco y Silvia Huici, que declararon bajo juramento cómo desde Buenos Aires habían intentado encubrir a Báez en la Regional bahiense.
Toninelli denunció a Blanco y Huici por falso testimonio, y a Mecikovsky como presunto instigador de ambos, y la pesquisa se amplió luego a otros presuntos delitos y más funcionarios de la AFIP a los que les endosó integrar una supuesta asociación ilícita. Pero todos terminaron sobreseídos y ahora la Casación rechazó los recursos y confirmó las decisiones de las instancias inferiores.
Esos funcionarios que sufrieron represalias por investigar a contribuyentes “intocables” durante el kirchnerismo y ahora fueron beneficiados por la Casación incluyen a Blanco, Huici y Mecikovsky, pero también a otros. Entre ellos, Pablo Robledo, Juan José Cappannari, Manuel Rodríguez, Pablo Legardón, Santiago De Marco, Roberto Ávila, Juan Carlos Sansinena, Juan Carlos Santos, Sebastián Calvi, Eliseo Devoto, Guillermo Sorrentino y Estrella Arias Pellán.
“Congelar” la pesquisa
En ese contexto laboral, en tanto, según reconstruyó , el actual titular de la Regional de ARCA en Mar del Plata, Pablo Catracchia, les requirió a Capdeville y González a fines de diciembre que congelaran la pesquisa sobre proveedores apócrifos del hotel del gremio de Camioneros. Si no lo hacían, les adelantó, serían desplazados de sus cargos.
Desde el organismo tributario indicaron a este diario, en tanto, que “en Buenos Aires no quieren quilombo con Camioneros”, que “en estos momentos, Moyano no se queja por los porcentajes de aumento en las paritarias”.
Oficialmente, sin embargo, desde ARCA negaron que los desplazamientos sean sanciones encubiertas. Indicaron que los movimientos de personal “no tienen ninguna excepcionalidad” y son parte de “procesos habituales” dentro de la estructura administrativa del organismo, que con periodicidad dispone ascensos y traslados según “criterios de mérito, oportunidad y conveniencia”.
del hotel,otros cuatro funcionarios,Hugo Alconada Mon,Hugo Moyano,Mar del Plata,ARCA,Conforme a
POLITICA
"Que se banque la interna": Cúneo desafió a Máximo Kirchner en un acto de homenaje a José Ignacio Rucci

El periodista y dirigente peronista Santiago Cúneo desafió este jueves a Máximo Kirchner a presentarse a una interna peronista en la provincia de Buenos Aires. Lo hizo durante un acto de homenaje a José Ignacio Rucci, el histórico secretario general de la Confederación General del Trabajo (CGT) asesinado por Montoneros el 25 de septiembre de 1973, en el Cementerio de la Chacarita.
Durante su discurso ante un grupo de militantes, Cúneo fue explícito respecto de la necesidad de una interna y aseguró: “A la hora que quieran, el día que quieran, con sol o con lluvia, pongan la urna, manga de cagones, y lo resolvemos como peronistas”, arengó. Y fijó la regla histórica del PJ: “El que pierde acompaña. El que gana, gobierna. No hay que escaparle a las batallas, compañeros, hay que darlas”.
Consultado por Infobae, precisó el blanco de sus referencias. “Máximo (Kirchner) amagó que iba a ser candidato en la provincia de Buenos Aires. Todavía lo estoy esperando”, afirmó. “Lo que tiene que hacer -agregó- es dejar de financiar con su dinero a la izquierda troska y venir al peronismo. Si dice que es peronista, que se banque la interna. Que se saque la foto con la madre, que venga con la mamá a la interna”.

En relación a si la premisa de “llegar a la Casa de Gobierno con peronistas, no con Alberto Fernández” y “sin traidores ni corruptos” –algo que expuso en su discurso- incluía también a Cristina Kirchner, indicó: “La incluye si viene a la interna. Todos los que estén dispuestos a disputar el poder por adentro y bancarse el resultado, están adentro”. Y cuestionó, además, que la ex mandataria ejerza presidencia del Partido Justicialista sin convocar a elecciones para cargos partidarios ni públicos: “Una presidenta del PJ que no convoca a interna no es peronista”, sostuvo.

Por otro lado, el dirigente volvió a expresar su apoyo a la candidatura presidencial del gobernador bonaerense Axel Kicillof para 2027. “Le he pedido y le voy a pedir a Axel Kicillof, si es presidente, que persigamos hasta las últimas consecuencias a los asesinos de José Ignacio Rucci en vida para que estén presos”, afirmó. Cúneo se afilió al PJ bonaerense en agosto de 2026 y anunció en esa ocasión su precandidatura a gobernador de la provincia de Buenos Aires, aunque ha aclarado en reiteradas oportunidades que su espacio compite de forma autónoma y sin subordinación a otros armados del peronismo.

“El de Milei es un gobierno de ocupación”
En otro pasaje de su intervención, que estuvo precedida por una presentación a cargo de Larry de Clay, el actor y humorista cuyo nombre real es Raúl Biaggioni y que fue candidato a diputado nacional en el 2025, apuntó con dureza contra Milei. Calificó a la administración libertaria como “gobierno de ocupación” y de “bestias genocidas” instaladas en la Casa de Gobierno “con engaños, mentiras, extorsiones y estafas” y los acusó de haberle arrebatado al pueblo “el derecho a la felicidad”. “Vamos a aplastar a los enemigos de la patria”, advirtió.
En paralelo, dedicó una parte extensa de su alocución a criticar lo que describió como una desviación del peronismo respecto de sus bases obreras y sindicales. “Hemos reemplazado a los Rucci por burócratas de la democracia republicana”, señaló, y cuestionó que la representación política del movimiento haya migrado hacia intendentes, diputados y concejales en detrimento de la conducción sindical.

Entre los presentes se encontraban militantes del Movimiento Confederal, veteranos de la Guerra de Malvinas, el humorista Hugo Varela y la exparticipante de Gran Hermano Nadia Epstein.
Cúneo dedicó un tramo del discurso a trazar una lectura histórica del peronismo y sus derivas. Reivindicó la Constitución de 1949 impulsada por Perón —derogada tras el golpe de 1955— como el instrumento que garantizó los derechos de los trabajadores con rango constitucional. Y criticó el giro ideológico que, a su entender, el movimiento experimentó desde los años noventa, citando la gestión de Carlos Menem como punto de quiebre, y reclamó que el peronismo vuelva al gobierno con “peronistas de verdad”. En esta línea, convocó a sostener a los militantes “en todos los frentes donde son atacados” y a construir “una fuerza unificada del peronismo en todo el país, punta a punta”.

Un homenaje al “Rucci vivo”
La convocatoria fue organizada por el Movimiento Confederal con el lema “Bajo el mismo paraguas”, un día antes del aniversario del asesinato de Rucci. La razón, explicó Cúneo, fue conmemorar al compañero vivo, no al mártir. Al finalizar, el dirigente depositó un paraguas sobre la tumba del sindicalista, en alusión directa a la imagen histórica de Rucci protegiéndole de la lluvia al general Juan Domingo Perón durante su regreso al país. “No venimos a dejarle flores, venimos a dejarle el paraguas con el que cubrió a Perón”, afirmó.

Cúneo cerró su discurso con un llamado a los jóvenes y una reflexión sobre el mundo del trabajo en el siglo XXI. Comparó el peso histórico de la industria metalmecánica con el rol que hoy ocupa la tecnología: “Rucci fue la expresión sindical de la inteligencia artificial de su tiempo, porque la metalmecánica era la más poderosa de las industrias de su tiempo, lo más revolucionario”, afirmó.
En ese marco, criticó que a los trabajadores de plataformas digitales y tecnológicas no se los convoque a sindicalizarse, sino que se los impulse hacia el “emprendedorismo”. “Vos solo en tu casa con una máquina, con un celular, el resto no te tiene que importar”, graficó. Para Cúneo, ese modelo reproduce el individualismo que el peronismo históricamente combatió con la idea de comunidad organizada.
Fotos: Jaime Olivos
POLITICA
En una cena libertaria, Karina Milei reclamó que todos trabajen por “la reelección del Presidente”, tras los gestos de autonomía de Bullrich

Según testigos, todo fue amabilidad, bromas compartidas y sushi como plato principal para la mayoría de los comensales. Pero Karina Milei dejó en claro anoche, en una cena con legisladores libertarios, que está dispuesta a marcarle la cancha a Patricia Bullrich, la jefa de los senadores de la Libertad Avanza, quien la semana pasada reafirmó su perfil autónomo, al cuestionar duramente capítulos del proyecto de Presupuesto enviado por el Poder Ejecutivo y decir que lo importante era la “continuidad del proyecto”, sin aludir al presidente Javier Milei.
Anoche, en otra muestra de su decisión de asumir mayor protagonismo en respaldo del Presidente, Karina Milei enfatizó desde la cabecera de la mesa de un restaurante de Villa Urquiza la necesidad de “consolidar el rumbo” y asegurar “la reelección del Presidente”.
Según mostraron las fotos oficiales del encuentro, Karina Milei se sentó junto al presidente de la Cámara baja y vicepresidente de La Libertad Avanza, Martín Menem, y a un costado de la cabecera la escucharon Bullrich y el presidente provisional del Senado, Bartolomé Abdala. Al salir de la reunión, y abordada por la prensa, Bullrich contestó con un lacónico “no” cuando la consultaron sobre sus ambiciones presidenciales.
La secretaria general de la Presidencia se quedó en Buenos Aires mientras su hermano participa en Nueva York de la Asamblea General de Naciones Unidas. Encabezó, el lunes, una reunión de mesa política en la que distintos dirigentes –según contaron después- le recriminaron a Bullrich haber criticado públicamente al ministro de Economía, Luis Caputo, por los recortes en el área de discapacidad incluidos en el Presupuesto. “En la reunión están mansitos, después salen y dicen otra cosa”, respondieron con tono de desafío dirigentes que acompañan a la exministra de Seguridad luego de leer los medios, el martes por la mañana.
“Empieza a haber pequeñas diferencias en espacios que crecen, como este. Y es bueno que haya diálogo y trabajo conjunto”, afirmó a otro de los participantes de la reunión, que congregó a la totalidad del bloque de senadores libertarios, horas antes de la sesión que prevé tratar los proyectos de reforma de la Carta Orgánica del Banco Central y la quita de subsidios para zonas frías. La relación con gobernadores de partidos aliados como Pro y la UCR también formó parte de la conversación, que tuvo a Karina Milei como principal oradora.
“Se habló un poco de la sesión, pero mucho más de lo que viene para adelante”, comentó otro asistente al cónclave, que intentó minimizar las diferencias entre “El Jefe” y Bullrich. Nada de reforma política y la suspensión de las PASO, congelada en el Congreso por falta de apoyo legislativo.
“Ella [por Patricia Bullrich] busca los resultados que el Ejecutivo manda, y va para adelante como un toro. La veo jugando bien”, relativizó un leal a Karina Milei, aunque no quiso ahondar sobre las diferencias que Bullrich suele marcar cuando considera conveniente. “Muy bien”, dijo Karina Milei a los mismos medios sobre su vínculo con Bullrich al salir del restaurante de sushi, y de paso aclaró que la relación con su hermano es “espectacular”, sin dar crédito a las versiones de tensión entre ambos por los despidos de 15 empleados de personal civil que cumplían funciones en la quinta de Olivos, la semana pasada.
“No fue picante, fue muy amable”, dijo Bullrich cuando le pidieron detalles de la reunión. “Amistad, compañerismo y buena onda”, agregó Bullrich, con intención de bajarle el tono a la polémica. Cuando le comentaron que la cantante Lali Espósito, a quien pidió prestado su tema “No me Importa” para volver a marcar diferencias en un video, iba a tocar en el estadio de River Plate el sábado, recurrió a una humorada. “A River no voy, soy de Independiente”, dijo Bullrich antes de subir al auto oficial con el que dio por concluida una larga jornada, que incluyó acompañar a Federico Pinedo (actual sherpa del G20) a la presentación de su libro “El Espíritu de Occidente”, en el Club Francés.
Sin definiciones públicas sobre su futuro político, Bullrich tiene prevista para la semana que viene una reunión con dirigentes de su círculo más cercano. Mientras tanto, y sin abandonar los modos amables, Karina Milei se ubicó en el centro de la escena con la reelección del Presidente como bandera principal.
perfil autónomo,se quedó,Jaime Rosemberg,Conforme a
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