POLITICA
Lavado de activos: dictaron una nueva prisión domiciliaria para el exsenador Edgardo Kueider en Paraguay

El exsenador Edgardo Kueider y su pareja, Iara Guinsel, enfrentan desde este miércoles una nueva medida de prisión preventiva en Paraguay, dictada en el marco de la investigación por lavado de activos.
La resolución se suma a la condena que recibieron días atrás por contrabando en grado de tentativa que se cumplirá con arresto en domicilio.
El juez de Garantías Humberto Otazú resolvió otorgarles la prisión domiciliaria al considerar que ambos imputados carecen de arraigo en territorio paraguayo por tratarse de extranjeros. La medida incluye la prohibición de cruzar la frontera sin autorización expresa del juzgado.
Kueider y Guinsel se encuentran alojados en un departamento ubicado en la localidad de Luque, a unos 11 kilómetros de Asunción.
La causa por lavado de activos se originó a partir de la detención de Kueider y Guinsel el 4 de junio de 2024 en el puente de la Amistad, en la frontera con Brasil, cuando portaban 200 mil dólares en efectivo sin declarar. Esa intervención derivó primero en una imputación por tentativa de contrabando, que culminó con una condena de dos años de prisión condicional.
Posteriormente, las fiscales Luz Guerrero y Verónica Valdéz impulsaron la acusación por lavado de dinero, al entender que los fondos de origen ilícito habrían ingresado a Paraguay y se habrían blanqueado a través de operaciones inmobiliarias.
En junio pasado, el juez penal de Garantías Rodrigo Estigarribia dispuso el embargo de seis departamentos y cocheras ubicados en el edificio Innova Las Mercedes, en Asunción. El magistrado fundamentó la medida en la necesidad de asegurar la eventual reparación del daño.
La condena a Kueider
El 13 de julio pasado, la Justicia paraguaya condenó a Kueider a dos años de prisión en suspenso al hallarlo culpable de tentativa de contrabando de dinero. Guinsel recibió una pena menor, de un año y 10 meses de arresto en suspenso, como coautora del delito.
En esa oportunidad Kueider hizo uso de la palabra y se declaró inocente antes de la sentencia: “No corresponde pedir disculpas por un delito que no cometí”.
Leé también: El Gobierno evalúa los pasos legales para frenar la ejecución del fallo de la Justicia de EE.UU. por la expropiación de Aerolíneas
El exdirigente entrerriano, que fue senador aliado a La Libertad Avanza y tuvo pasado vinculado al kirchnerismo, aseguró que es víctima de una “feroz persecución política” y defendió la inocencia de su secretaria Guinsel.
El proceso judicial se originó el 4 de diciembre de 2024, cuando ambos fueron detenidos en el Puente Internacional de la Amistad, que une Foz de Iguazú (Brasil) con Ciudad del Este (Paraguay). Allí, autoridades aduaneras hallaron en el auto en el que viajaban 211.000 dólares, 3,9 millones de pesos argentinos y 646.000 guaraníes no declarados.
Edgardo Kueider, Paraguay, LAVADO DE ACTIVOS
POLITICA
El PJ de Río Negro definió en unidad que Soria pelee por la gobernación y le envió un mensaje a la interna nacional

El peronismo de Río Negro parece ser un oasis en el desierto nacional. Una excepción a la regla de la convivencia justicialista en gran parte del país. Si bien hay resquemores, como en todas las familias, existe una unidad territorial que empieza a solidificarse y que tendrá el 8 de agosto un punto de inflexión. Ese sábado las distintas vertientes justicialistas respaldarán la candidatura a gobernadora de María Eugenia Soria.
La actual intendenta de General Roca tiene consenso para ser la candidata del espacio y en la jugada política que tienen preparada hay dos novedades positivas para el esquema nacional. La primera es que hay unidad en una provincia donde el peronismo hace tiempo que no gobierna. La segunda es que Soria será la primera candidata firme en cancha para las batallas electorales que tendrá el 2027.
Soria, que transita su segundo mandato como intendenta de la segunda ciudad más poblada de la provincia, tiene la voluntad de conducir el proceso político del peronismo y ser el eslabón que una, nuevamente, a la fuerza política con la gobernación. El último mandatario justicialista de la provincia fue Carlos Soria, que murió a pocos días de haber asumido la función. En ese cargo continuó quien era su vicegobernador, Alberto Weretilneck, que es el actual mandatario.
El peronismo rionegrino logró una importante unidad el año pasado en la previa de las elecciones legislativas. Ese amplio acuerdo alcanzado le sirvió para ganar la elección de medio término con el 30,64% de los votos. Fue una de las pocas provincias donde el PJ se coronó. Esa fue la base para empezar a construir la candidatura de Soria y conservar el equilibrio interno dentro del espacio.

Soria quiere que su compañero de fórmula sea de Bariloche, el lugar con mayor caudal electoral de la provincia. Esa negociación llegará después, porque, en base al acuerdo electoral final, ese lugar puede quedar reservado para un aliado de otro sector que no sea justicialista. El peronismo tiene decidido jugar fuerte para recuperar la gobernación después de dos décadas y para eso hacen falta acuerdos amplios.
El encuentro de agosto servirá para que todas las tribus del peronismo se reúnan y muestren su voluntad de caminar en unidad hacia el proceso electoral del año que viene. El acto del mes que viene tuvo su base en un encuentro que el PJ rionegrino había organizado para el 6 de junio, donde iban a tratarse específicamente cuestiones partidarias. La decisión de postergarlo tuvo que ver con la posibilidad de ampliar la convocatoria y darle un marco más electoral.
La idea que hay en el peronismo es instalar la figura de Soria como la candidata a la gobernación de la oposición. Y, además, será una segunda parada, después de las elecciones del año pasado, para avanzar en la reorganización del peronismo, que ha tenido varias grietas en la provincia a lo largo de los últimos años. Por eso, otro de los objetivos es que el acto sirva para abrazar a distintos sectores del campo popular como el Frente Renovador o el Frente Grande, que en el 2025 acompañaron la fórmula justicialista.

“Tenemos que ampliar y aglutinar a otros sectores porque es probable que el PRO y el radicalismo vayan junto a La Libertad Avanza. Hay que juntar fuerzas”, indicaron cerca de la intendenta de General Roca. En la antesala del año electoral no parece haber otro candidato peronista para competir. En la provincia no hay PASO y el ordenamiento permitió cerrar filas detrás de la opción de Soria.
La unidad peronista de Río Negro es un mensaje claro hacia adentro de la coalición nacional, donde sobran las internas. Admiten que la lucha electoral del 2027 será muy compleja y que no hay margen para la fragmentación. El consenso entre las partes es uno de los caminos posibles para hacer pie en la lucha electoral. Para ganar hay que buscar acuerdos y dejar las diferencias en el camino. De eso se trata.
POLITICA
El presidente de la Bolsa le expresó apoyo a Macri, pero criticó el impuesto a la renta financiera

1‘minuto de lectura
El presidente de la Bolsa de Comercio, Adelmo Gabbi, aprovechó la presencia del presidente Mauricio Macri esta noche, en el acto para celebrar el 165° aniversario de la entidad, para criticar el impuesto a la renta financiera vigente desde este año. «Creemos que debemos fomentar el ahorro interno, y con este impuesto generamos más problemas de los beneficios que obtenemos con lo que recauda el Estado», sostuvo Gabbi. Según informó la semana pasada el titular de la AFIP, Leandro Cuccioli, la recaudación de este impuesto sumó $5000 millones.
No obstante, el titular de la Bolsa ponderó que bajo la actual administración el país haya recuperado su condición de mercado emergente, y apoyó el acuerdo de libre comercio impulsado por el Gobierno entre el Mercosur y la Unión Europea.
«Al ser un mercado fronterizo, perdimos por año una inversión extranjera de entre 8000 y 10.000 millones de dólares por año. Mucho más que la ayuda que le pedimos al FMI», observó Gabbi, en referencia a la recuperación de la condición de mercado emergente. El directivo también pareció mandar un mensaje al principal partido de oposición, al advertir que «no debemos volver a mentir con los índices de la economía, porque nos sacarían de nuestra condición de país emergente. Tampoco debemos poner cepos, porque el solo anuncio significaría un gravísimo problema», dijo.
Por su parte, el presidente Macri, que se sentó junto a Gabbi en un living imaginario para dialogar con él, le agradeció el apoyo que la Bolsa le brindó al Gobierno durante la crisis del año pasado. «A pesar de la sequía y la imposibilidad de acceder al crédito internacional, nos supieron acompañar», puntualizó.
Sobre la proximidad de las elecciones presidenciales, Macri afirmó que «los argentinos están en un año bisagra en el que se confirmará el rumbo elegido» por el Gobierno, entre cuyos objetivos está, dijo, «dejar atrás a ese enano incumplidor, tramposo y defaulteador de tantos años». Y pronosticó: «Estamos por ingresar en un ciclo de 20 años de crecimiento».
«El mundo quiere invertir y está interesado en nosotros. Tenemos que integrarnos con los países fuertes para poder intercambiar y generar trabajo. Este es el camino para alejarnos del populismo y de estados como Venezuela que están fuera del sistema», apuntó el Presidente. Y concluyó: «Ahora entraremos en un período de transición en el que debemos aplicar impuestos más razonables y terminar con el Estado que le pone una pata al desarrollo de la gente».












Edición Fotográfica: Enrique Villegas
LA NACION,Política
POLITICA
Sicarios cibernéticos en el mar: la guerra electrónica que amenaza a la flota pesquera Argentina

Desde el 28 de febrero de 2026, los capitanes que intentan cruzar el Estrecho de Ormuz observan en sus pantallas de navegación algo que desafía toda lógica: supertanqueros que circulan sobre tierra firme, cargueros que atraviesan aeropuertos, buques que derivan a través de una central nuclear. No se trata de fallas técnicas aleatorias. Es el resultado de operaciones de interferencia satelital desplegadas por el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán, que desde el inicio del conflicto con Estados Unidos e Israel convirtió ese corredor marítimo —por el que transita el 20% del petróleo y gas del mundo— en el primer escenario documentado de guerra híbrida marítima a escala masiva. Lo que ocurre allí no es una amenaza futura ni un escenario hipotético. Es el presente del ciberespacio marítimo. Y es exactamente lo que el capitán Jorge A. Frías, secretario general de la Asociación Argentina de Capitanes, Pilotos y Patrones de Pesca y presidente de la Fundación Centro de Estudios Superiores del Mar Argentino (FUNCESMAr), advirtió durante las Jornadas de Intereses Marítimos Argentinos celebradas en Mar del Plata: la flota pesquera argentina enfrenta las mismas vulnerabilidades, y el país carece todavía de un marco normativo que las contemple.

Los expositores organizaron el problema en torno a un marco de origen naval, hoy directamente aplicable al sector pesquero: información, tecnología y personas. La información es el activo estratégico. Las decisiones de navegación y de captura ya no dependen solo de la observación directa del capitán, sino de un flujo continuo de datos como el AIS ((Automatic Identification System, o Sistema de Identificación Automática) y entre otros, la trazabilidad blockchain.
En palabras llanas: la tecnología blockchain es una base de datos distribuida, en lugar de almacenarse en un único servidor central, la información se replica simultáneamente en miles de nodos (computadoras) conectados en red. En el sector pesquero, la trazabilidad blockchain permite registrar y verificar:
- Dónde y cuándo se capturó el pescado.
- Qué embarcación lo capturó y bajo qué licencia.
- La posición GPS del buque en el momento de la captura.
- La cadena de frío durante el transporte.
- El procesamiento en tierra y la distribución hacia los mercados.
Cada uno de esos datos queda grabado de forma permanente e inmutable en la cadena. En este punto aparece lo que el capitán Frías denominó «el problema del oráculo“: el blockchain garantiza que un dato no fue modificado después de registrado, pero no puede garantizar que ese dato fuera verdadero en el momento de ingresar. Si un buque pesca en una zona prohibida del Atlántico Sur y su GPS fue manipulado mediante spoofing (técnica de engaño digital que consiste en suplantar o falsificar una señal, una identidad o una fuente de información para que un sistema receptor la tome como legítima) para mostrar una posición falsa, ese dato falso queda registrado en la cadena con la misma solidez que uno verdadero. El certificado de origen resultante es formalmente impecable y sustancialmente fraudulento.

Es por eso que la integridad de la información satelital —y su protección frente a un engaño digital que se denomina spoofing— es la base sobre la que descansa todo el sistema de trazabilidad, por más robusto que sea tecnológicamente.
Según se advirtió en la exposición, cada sensor y cada sistema automatizado de las embarcaciones es también una puerta de entrada potencial para actores maliciosos, “los sicarios cibernéticos”, según Frías. La digitalización de puertos y buques convirtió al ecosistema pesquero en un objetivo de alto valor.
Los expositores destacaron que ante esta situación crítica, que ya es una realidad en el mundo, Argentina carece de un instrumento que articule de manera integrada la ciberseguridad, la actividad pesquera y la soberanía marítima. Y la manipulación de señales satelitales -el llamado “GNSS spoofing”- no es solo una amenaza a la navegación: es, según se planteó, una herramienta técnica para el blanqueo de pesca ilegal y el fraude en la certificación de origen, con implicancias directas sobre la soberanía argentina en el Atlántico Sur.

El Estrecho de Ormuz: laboratorio de guerra híbrida marítima
Una demostración palpable sobre las advertencias y recomendaciones que se realizaron en las jornadas sobre «La ciberseguridad marítima en la cadena de valor del sector pesquero», presentada por el Capitán Jorge A. Frías quedó al descubierto en el conflicto de Medio Oriente.
Tras los ataques militares de Estados Unidos e Israel contra Irán en la operación “Epic Fury”, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica declaró el Estrecho de Ormuz “cerrado” y aplicó una estrategia de bloqueo que combina tres métodos simultáneos: ataques físicos con misiles, drones y lanchas rápidas; minado de la ruta de separación de tráfico oficial; e interferencia electrónica masiva sobre los sistemas de posicionamiento satelital. La combinación resultó más eficaz que cualquiera de esos métodos por separado.
El Institute for the Study of War calificó el mecanismo como un esquema de extorsión y advirtió que cualquier acuerdo que reconociera el control iraní sobre el estrecho constituiría un precedente con implicancias para el comercio global.

La guerra invisible a escala sin precedentes
La dimensión electrónica del bloqueo resultó tan disruptiva como la física. En las primeras 24 horas tras el inicio del conflicto, más de 1.100 buques en aguas de los Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Omán e Irán sufrieron interferencias en sus sistemas de navegación satelital, según datos de la firma de inteligencia marítima Windward.
Los analistas vinculados a esa firma identificaron 35 clústeres de jamming activos de forma simultánea en la región. Los clústeres de jamming son zonas geográficas donde se concentran múltiples equipos o fuentes que emiten interferencias electrónicas de manera deliberada para bloquear o degradar señales de radiofrecuencia, especialmente las utilizadas por sistemas de navegación y posicionamiento como el GPS/GNSS.
La firma Lloyd’s List Intelligence documentó 1.735 instancias de interferencia GPS que afectaron a 655 buques solo entre el inicio del conflicto y el 3 de marzo. Los incidentes diarios escalaron de 350 al comienzo a 672 el 3 de marzo. Para el 7 de marzo, más de 1.650 embarcaciones habían experimentado interferencias en sus sistemas GPS y AIS en toda Asia Occidental, un incremento del 55% respecto a la semana anterior, según Windward.

De Ormuz al Atlántico Sur: la misma vulnerabilidad, otro escenario
Lo que la Guardia Revolucionaria iraní aplicó en el Estrecho de Ormuz no es una capacidad exclusiva de las grandes potencias militares. Es, precisamente, la advertencia que Frías llevó a Mar del Plata: los ataques cibernéticos contra el sector marítimo mundial crecieron un 300% entre 2019 y 2024, y la totalidad de los incidentes registrados en buques durante 2023 comprometió sistemas operativos críticos de navegación. La brecha entre el escenario del Golfo Pérsico y el del Atlántico Sur no es tecnológica. Es de conciencia y de preparación.

La exposición de Frías partió de una transformación que ya está en marcha en la flota argentina: la denominada “Pesca 4.0” incorpora sensores inteligentes, conectividad satelital permanente, inteligencia artificial para optimizar rutas, blockchain para la trazabilidad de los productos y sistemas automatizados que enlazan la embarcación con puertos, organismos de control y mercados internacionales. Esa misma arquitectura digital que multiplica la eficiencia es, al mismo tiempo, una superficie de ataque en expansión constante.
Un ecosistema hiperconectado con vulnerabilidades estructurales
El núcleo del problema reside en la convergencia entre dos tipos de sistemas que históricamente operaron de forma separada. Los sistemas IT —gestión comercial, comunicaciones satelitales, reportes regulatorios, trazabilidad— se integraron progresivamente con los sistemas OT, responsables del funcionamiento operativo del buque: el GPS, el AIS, las cartas electrónicas ECDIS (el sistema de navegación digital que reemplazó a las cartas náuticas en papel en los buques modernos); el control de máquinas, la propulsión y la cadena de frío. “Esa convergencia -explicó el capitán Frías-, es lo que habilita la eficiencia de la Pesca 4.0, pero también elimina el aislamiento que durante décadas protegió a los sistemas críticos. Un correo electrónico infectado o una contraseña comprometida pueden convertirse en la puerta de entrada al sistema de navegación de una embarcación”.

A esa vulnerabilidad estructural se suma una asimetría económica notable: un ataque que puede costarle al atacante apenas unos cientos de dólares tiene capacidad para paralizar una embarcación valuada en millones.
El desarrollo de la inteligencia artificial de frontera agrega una variable nueva: según se advirtió en la exposición, sus capacidades reducen la barrera técnica que antes limitaba a los atacantes menos sofisticados.

En estos caso, reforzaron los expositores, “la tecnología funciona como una espada de doble filo”. Cuanto más sofisticada, más frágil ante ataques dirigidos. La respuesta de mayor impacto y menor costo que propuso Frías es también la más simple: segmentar las redes operativas y administrativas para evitar que una intrusión en el área de gestión comercial escale hasta los sistemas de control de la embarcación.
Las personas constituyen el eslabón más crítico y el que no admite parches de software. Entre el 82% y el 95% de los incidentes exitosos comienzan con un error humano o una manipulación, no con un ataque técnico sofisticado. La paradoja del sector pesquero es que la misma conectividad satelital que acerca al tripulante con su familia lo expone durante las 24 horas como blanco de phishing, ingeniería social y chantaje digital. La respuesta exige formación obligatoria, principio de mínimo privilegio y una cultura de seguridad sostenida.

El ciberespacio como nuevo campo de batalla marítimo
Agencias de inteligencia y organismos de seguridad occidentales atribuyeron en los últimos años campañas de espionaje, sabotaje e interferencia electrónica a grupos vinculados con Rusia, China, Irán y Corea del Norte. Estos actores fueron señalados por operaciones destinadas a infiltrarse en infraestructuras críticas, interferir señales de navegación mediante técnicas de spoofing y jamming del GPS, realizar espionaje industrial, atacar puertos, empresas logísticas y redes de transporte marítimo, y obtener información estratégica sobre movimientos navales y comerciales. Ante la creciente competencia entre potencias, los buques mercantes dejaron de ser únicamente medios de transporte para convertirse también en blancos potenciales dentro de la disputa por el control de las rutas marítimas y de la información.
Para la Argentina, la amenaza más delicada es la manipulación deliberada de señales satelitales, el llamado GNSS spoofing. Esa técnica —la misma que el CGRI desplegó en el Estrecho de Ormuz— puede falsear la posición real de un buque y, además de poner en riesgo la navegación, facilitar el encubrimiento de actividades de pesca ilegal, el fraude en la certificación del origen de las capturas y afectar directamente el ejercicio de la soberanía en el Atlántico Sur.
Un llamado urgente de decisión
Uno de los mensajes centrales de la exposición apunta a desactivar una objeción previsible: la implementación de estas prácticas no requiere grandes inversiones iniciales. La higiene cibernética básica -segmentación de redes, formación del personal, protocolos mínimos de verificación de datos- genera un retorno significativo y constituye, se planteó, el punto de partida realista para la flota argentina.

Lo que sí exige la propuesta es una decisión política y gremial que integre en una única mesa de trabajo al Estado, industria y trabajadores dado que tienen un rol único e insustituible para liderar esta agenda: la oportunidad de comprometer a esa tríada en la defensa cibernética del mar argentino.
En la reunión de expertos que se realizó en Mar del Plata, se recordó que la Organización Marítima Internacional (OMI) incorporó desde enero de 2021 la gestión de riesgos cibernéticos dentro de los sistemas obligatorios de seguridad para los buques que navegan internacionalmente y una circular que aporta el marco técnico para identificar sistemas críticos y definir salvaguardias. Ambas normas son de aplicación obligatoria para los buques de bandera argentina en aguas internacionales.
Según el capitán Frías, la legislación de nuestro país, no obstante, carece de un instrumento que articule de manera integrada la ciberseguridad, la actividad pesquera y la soberanía marítima. La Ley 24.922 de Régimen Federal de Pesca no contiene disposiciones específicas de ciberseguridad para la flota ni para la cadena de valor, y el Acuerdo sobre Medidas del Estado Rector del Puerto no contempla la dimensión cibernética del monitoreo satelital de buques. El aporte normativo actual proviene de ordenanzas de la Prefectura Naval Argentina que, sugirió Frías, requerirán actualización.

Las propuestas de los especialistas
La exposición no se limitó al diagnóstico. Frías presentó una hoja de ruta con dos ejes: uno político-gremial y otro de capacitación.
La convocatoria incluye organismos nacionales como la Subsecretaría de Recursos Acuáticos y Pesca, la Agencia Nacional de Puertos y Navegación, los ministerios de Seguridad, Defensa y Relaciones Exteriores, la Armada Argentina, la Prefectura Naval, el INIDEP y el Consejo Federal Pesquero, junto con organismos internacionales como la OMI, la FAO, la OEA, Interpol y la ENISA.
El eje de capacitación se traduce en una propuesta institucional concreta: desde FUNCESMAr se impulsará el Seminario Internacional de Ciberseguridad Marítima para el Sector Pesquero, de modalidad híbrida y alcance internacional, con edición inaugural prevista para la segunda mitad de 2027.
El producto final del proceso será la primera Guía de Mejores Prácticas en Ciberseguridad para el Sector Pesquero argentino, además de un curso especializado que se incorporaría a la Diplomatura de Capitán de Pesca.
Frías finalizó su ponencia con una reflexión: “La ciberseguridad no es un costo: es una inversión en la integridad del producto argentino en el mundo”, afirmó al cierre de su exposición. “El mar no se pide prestado, se defiende. Y en el siglo XXI, defenderlo significa también defender sus datos, sus señales y su soberanía digital.”
ciberterrorismo,seguridad marítima,buque pesquero,China,Rusia,Corea del Norte
DEPORTE2 días agoEscándalo Mundial: Las presiones secretas, la amenaza de la FIFA por Malvinas y la verdad detrás del partido contra España
POLITICA1 día agoJorge Berredo, general retirado de las FFAA, asumió como Secretario de Seguridad en San Isidro
POLITICA22 horas agoSin la anestesia mundialista, aflora la crisis del conurbano y Milei necesita reconectar con lo popular


















