POLITICA
Cuadernos: cómo son las lujosas propiedades que Muñóz, el exsecretario de Néstor Kirchner, tiene en Miami

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MIAMI.- Daniel Muñoz tenía gustos caros. Aquel oficioso secretario de Néstor Kirchner, encargado de recibir bolsos rebozantes de dinero, logró juntar una fortuna de, al menos,70 millones de dólares. Compró empresas, hoteles, cabañas, estacionamientos y decenas de departamentos.
recorrió las lujosas propiedades en Miami que estuvieron a nombre de un red de sociedades y testaferros y cuyos dueños originales eran Muñoz y Carolina Pochetti. Esa trama fue investigada por la justicia de la Argentina y de los Estados Unidos. La gran mayoría de los intermediarios pasaron por la cárcel, algunos aún están, y han reconocido sus delitos. Todos esperan el juicio oral en la causa de los cuadernos de las coimas.
«Acá nadie robó nada. Esto es la comisión que se le cobra a la patria por hacer las cosas bien», le dijo el ex secretario privado al contador de la familia Kirchner, Víctor Manzanares, cuando estaban en medio del proceso de lavado de dinero ilegal.
Aquí un listado de las propiedades de lujo con el dinero que, según Muñoz, era una comisión patriótica.
El lujoso centro de Miami
1. 485 Brickell Avenue (US$350.000)
En la avenida Brickell, en pleno centro de la ciudad, se levantan varios de los edificios más imponentes de Miami. El Icon Brickell es, quizá, el más iconográfico. Tiene una calle techada mediante la que se ingresa a la recepción y a dos de los restaurantes más famosos de la ciudad. Está sobre un canal que da a la Bahía de Key Biscayne.
El 17 de mayo de 2010, se crea la sociedad Sucessfull Ideas Incorporation, una compañía que dependía de otra firma controlante que era de Muñoz y Pochetti. El 3 de agosto de 2010 la empresa compra la unidad 2805 del lujoso complejo.
2. 485 Brickell Avenue (US$380.000)

El 27 de julio de 2012 se creó Mother Queen Incorporation. Mediante esa sociedad, el 3 de diciembre de 2012 compra la unidad 912 del edificio Icon Brickell. La transacción se realizó por US$380.000.
3. 485 Brickell Avenue (US$350.000)

El 6 de enero de 2013 se crea la sociedad Ocean Silver of South Florida Incorporation. El 8 de noviembre de 2013, adquiere la unidad 107 del Icon Brickell a un valor de 350.000 dólares. Tiempo después, el 17 de diciembre de 2015, el inmueble pasa a nombre de Municoy International Properties Incorporation, una sociedad que se había formado el 23 de julio de 2015 a cambio de 350.000 dólares. Para la Justicia esta operación es simulada. Elizabeth Ortíz Municoy fue la primera arrepentida de los que formaron parte del entorno Pochetti y Muñoz que se arrepintió en la causa de los cuadernos.
4. 900 Biscayne Boulevard (US$328.000)

El 17 de mayo de 2010, se creó la sociedad Sucessfull Ideas Incorporation. Además de haber comprado un departamento en Icon Brickell, a nombre de esa firma se escrituró este departamento en una lujosa torre. La operación se cerró el 25 de abril de 2010 y poco después se colocó el inmueble a nombre de la sociedad.
El lujo frente al mar
Gran parte de los inmuebles que compró Muñoz están ubicados en las mejores zonas de la playa de Miami. En el Norte de Miami, los famosos barrios de Sunny Islands o de Bar Harbor son dos de las localizaciones predilectas de aquel secretario de Kirchner.
1. 3951 South Ocean Drive (Apogee Beach Condo) (USS800.900)

North Golden Incorporation fue otra de las sociedades que sirvieron para la compra de inmuebles. Se constituyó el 30 de julio de 2012. Poco más de un año después, el 17 de septiembre de 2017, se hizo de la unidad 1002 a cambio de USS 809.000 dólares. La empresa fue disuelta en diciembre de 2016, después de que se conociera la investigación Panama Paper´s, en la que se descubrieron gran cantidad de estas herramientas de inversión.
2. 9705 Collins Avenue (US$4.000.000)

El 31 de agosto de 2011, Muñoz creó Harbor Golden Incorporation. La firma estaba conformada por dos empresarios inmobiliarios de Mar del Plata: Jorge Todisco y María Elizabeth Ortiz Municoy. Luego, la empresa pasó a estar presidida por Perla Puentes Resendez, esposa de Carlos Gellert, otro testaferro que es hijo de Blanca Blanco -esposa del exgobernador de Santa Cruz, Daniel Peralta y tía de Carolina Pochetti. El 5 de enero de 2012 compraron esta propiedad que es parte del lujoso complejo Saint Regis.
El edificio, que combina departamentos con departamento es famoso por ser un lugar exclusivo para turistas o dueños con altísimo poder adquisitivo. Entes las particularidades del lujo que sedujo a Muños está un famoso bar con 2400 vinos de todo el mundo sirve. Y si de tomar espumantes se trata, el próspero secretario se podía dar algunos lujos: el Sabrage, un ritual utilizado para ocasiones ceremoniales en la Francia de Napoleón. ¿En qué consiste? Se trata de una técnica para la apertura de una botella de champagne en la que se requiere el uso de un sable que se desliza con ímpetu a lo largo del cuerpo de la botella hasta arrancar con fuerza el corcho y el vidrio que lo recubre.
3. 10275 Collins Avenue (Harbor House) (USS250.000)

Mediante Sucessfull Ideas Incorporation, además de un departamento en Icon Brickell y otro frente a la bahía de Miami, el 9 de julio de 2010, Muñoz compró otro departamento en una de las zonas más caras de Miamo. Al Norte, en Bar Harbor, se hizo de un inmueble en el complejo Harbour House que, a su vez, integra el hotel The Ritz-Carlton.
4. 16051 Collins Ave, unidad 1103, Sunny Isles (USS3.800.000)

Algo más al Norte de Bar Harbor se ubica Sunny Isles, lugar donde se ubican actualmente los nuevos edificios más lujosos de Miami. Hasta allí llegó el gusto, y la billetera, de Muñoz. El 30 de octubre de 2013 compró la unidad 1103en 3,8 millones de dólares mediante la empresa North Golden Incorporation.
5. 16051 Collins Ave, unidad 2303, Sunny Isles
En el mismo complejo, Muñoz volvió a invertir. Unos pisos más arriba compró la unidad 2303 por la que pagó 3,6 millones de dólares.
6. 19575 Collins Avenue, Regalia, Sunny Isles

El último edificio de la línea de playa en la zona norte de Miami es el Regalía, quizá el más lujoso de todos. En ese complejo de curvas, vidrios y vista de ensueño, el santacruceño decidió hacer un cheque por 10,7 millones de dólares. La escritura data del 30 de mayo de 2014 y se realizó mediante la firma Dream Golden Entreprises Incorporation, constituida apenas tres días antes. El 3 de enero de 2017, la propiedad fue comprada al mismo precio por Regalia 23 Llc.
La atractiva renta de los centros comerciales
1. 1177 South West 8 Street (US$12.120.000)

A pocas cuadras del centro de Miami, Muñoz y Pochetti compraron media manzana en la que se ubica una enorme farmacia de la cadena CVS. Utilizaron para hacerse de la propiedad una sociedad llamada Mother Queen Inc y la operación se realizó el 20 de diciembre de 2012. El inmueble, que tiene salida a tres calles, playa de estacionamiento propia y otra entrada para comprar en el local desde el auto, fue comprado por 12,12 millones de dólares.
El 19 de julio de 2016 está anotada una venta. El nuevo dueño es Miami RE LLC y pagó 13,1 millones de dólares.
2. 9005 Biscayne Boulevard (US$5.500.000)

Mediante Harbor Golden Inc., el matrimonio Muñoz-Pochetti recaló en el mercado de las inversiones inmobiliarias comerciales. El 5 de marzo de 20015 compraron un edificio en el que funciona una sucursal del TD Bank. El lugar es un típico complejo en el que conviven locales variados y que cuenta con una playa de estacionamiento general. Está ubicado en una codiciada zona comercial.
3. 14995 South West 88 Street (US$6.975.000)

En las afueras de Miami, hacia la zona Sur, el secretario de Kirchner también invirtió. Otra sucursal del TD Bank. Al igual que la que se ubica en la zona norte, tiene una playa de estacionamiento y un lugar para hacer transacciones con el banco desde el auto. La compra se realizó con la sociedad Free Experience Inc el 28 de agosto de 2015 en 6,97 millones de dólares. Poco más de un año después, el 22 de noviembre de 2016, se vendió a State ST. Corporation en 6,5 millones de dólares.
El refinamiento de la 5ta. Avenida de Nueva York
1. Plaza Hotel, unidad 1608 (USS1.805.000) y 607 (US$13.050.000)

En el Plaza Hotel, uno de los lugares más exclusivos de Nueva York. El vehículo para la inversión fue Free Experience Inc. El 22 de septiembre de 2010 fue la primera compra. La unidad 1608 del famoso Plaza Hotel pasó a estar controlada por Muñoz en 1,85 millones de dólares. Todo hace suponer que se sintió cómodo con la adquisición. Un año más tarde, el 2 de diciembre de 2011, fue por algo más importante. Pagó 13,05 millones de dólares por la unidad 607.
Diego Cabot,LA NACION,Política
POLITICA
Sicarios cibernéticos en el mar: la guerra electrónica que amenaza a la flota pesquera Argentina

Desde el 28 de febrero de 2026, los capitanes que intentan cruzar el Estrecho de Ormuz observan en sus pantallas de navegación algo que desafía toda lógica: supertanqueros que circulan sobre tierra firme, cargueros que atraviesan aeropuertos, buques que derivan a través de una central nuclear. No se trata de fallas técnicas aleatorias. Es el resultado de operaciones de interferencia satelital desplegadas por el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán, que desde el inicio del conflicto con Estados Unidos e Israel convirtió ese corredor marítimo —por el que transita el 20% del petróleo y gas del mundo— en el primer escenario documentado de guerra híbrida marítima a escala masiva. Lo que ocurre allí no es una amenaza futura ni un escenario hipotético. Es el presente del ciberespacio marítimo. Y es exactamente lo que el capitán Jorge A. Frías, secretario general de la Asociación Argentina de Capitanes, Pilotos y Patrones de Pesca y presidente de la Fundación Centro de Estudios Superiores del Mar Argentino (FUNCESMAr), advirtió durante las Jornadas de Intereses Marítimos Argentinos celebradas en Mar del Plata: la flota pesquera argentina enfrenta las mismas vulnerabilidades, y el país carece todavía de un marco normativo que las contemple.

Los expositores organizaron el problema en torno a un marco de origen naval, hoy directamente aplicable al sector pesquero: información, tecnología y personas. La información es el activo estratégico. Las decisiones de navegación y de captura ya no dependen solo de la observación directa del capitán, sino de un flujo continuo de datos como el AIS ((Automatic Identification System, o Sistema de Identificación Automática) y entre otros, la trazabilidad blockchain.
En palabras llanas: la tecnología blockchain es una base de datos distribuida, en lugar de almacenarse en un único servidor central, la información se replica simultáneamente en miles de nodos (computadoras) conectados en red. En el sector pesquero, la trazabilidad blockchain permite registrar y verificar:
- Dónde y cuándo se capturó el pescado.
- Qué embarcación lo capturó y bajo qué licencia.
- La posición GPS del buque en el momento de la captura.
- La cadena de frío durante el transporte.
- El procesamiento en tierra y la distribución hacia los mercados.
Cada uno de esos datos queda grabado de forma permanente e inmutable en la cadena. En este punto aparece lo que el capitán Frías denominó «el problema del oráculo“: el blockchain garantiza que un dato no fue modificado después de registrado, pero no puede garantizar que ese dato fuera verdadero en el momento de ingresar. Si un buque pesca en una zona prohibida del Atlántico Sur y su GPS fue manipulado mediante spoofing (técnica de engaño digital que consiste en suplantar o falsificar una señal, una identidad o una fuente de información para que un sistema receptor la tome como legítima) para mostrar una posición falsa, ese dato falso queda registrado en la cadena con la misma solidez que uno verdadero. El certificado de origen resultante es formalmente impecable y sustancialmente fraudulento.

Es por eso que la integridad de la información satelital —y su protección frente a un engaño digital que se denomina spoofing— es la base sobre la que descansa todo el sistema de trazabilidad, por más robusto que sea tecnológicamente.
Según se advirtió en la exposición, cada sensor y cada sistema automatizado de las embarcaciones es también una puerta de entrada potencial para actores maliciosos, “los sicarios cibernéticos”, según Frías. La digitalización de puertos y buques convirtió al ecosistema pesquero en un objetivo de alto valor.
Los expositores destacaron que ante esta situación crítica, que ya es una realidad en el mundo, Argentina carece de un instrumento que articule de manera integrada la ciberseguridad, la actividad pesquera y la soberanía marítima. Y la manipulación de señales satelitales -el llamado “GNSS spoofing”- no es solo una amenaza a la navegación: es, según se planteó, una herramienta técnica para el blanqueo de pesca ilegal y el fraude en la certificación de origen, con implicancias directas sobre la soberanía argentina en el Atlántico Sur.

El Estrecho de Ormuz: laboratorio de guerra híbrida marítima
Una demostración palpable sobre las advertencias y recomendaciones que se realizaron en las jornadas sobre «La ciberseguridad marítima en la cadena de valor del sector pesquero», presentada por el Capitán Jorge A. Frías quedó al descubierto en el conflicto de Medio Oriente.
Tras los ataques militares de Estados Unidos e Israel contra Irán en la operación “Epic Fury”, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica declaró el Estrecho de Ormuz “cerrado” y aplicó una estrategia de bloqueo que combina tres métodos simultáneos: ataques físicos con misiles, drones y lanchas rápidas; minado de la ruta de separación de tráfico oficial; e interferencia electrónica masiva sobre los sistemas de posicionamiento satelital. La combinación resultó más eficaz que cualquiera de esos métodos por separado.
El Institute for the Study of War calificó el mecanismo como un esquema de extorsión y advirtió que cualquier acuerdo que reconociera el control iraní sobre el estrecho constituiría un precedente con implicancias para el comercio global.

La guerra invisible a escala sin precedentes
La dimensión electrónica del bloqueo resultó tan disruptiva como la física. En las primeras 24 horas tras el inicio del conflicto, más de 1.100 buques en aguas de los Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Omán e Irán sufrieron interferencias en sus sistemas de navegación satelital, según datos de la firma de inteligencia marítima Windward.
Los analistas vinculados a esa firma identificaron 35 clústeres de jamming activos de forma simultánea en la región. Los clústeres de jamming son zonas geográficas donde se concentran múltiples equipos o fuentes que emiten interferencias electrónicas de manera deliberada para bloquear o degradar señales de radiofrecuencia, especialmente las utilizadas por sistemas de navegación y posicionamiento como el GPS/GNSS.
La firma Lloyd’s List Intelligence documentó 1.735 instancias de interferencia GPS que afectaron a 655 buques solo entre el inicio del conflicto y el 3 de marzo. Los incidentes diarios escalaron de 350 al comienzo a 672 el 3 de marzo. Para el 7 de marzo, más de 1.650 embarcaciones habían experimentado interferencias en sus sistemas GPS y AIS en toda Asia Occidental, un incremento del 55% respecto a la semana anterior, según Windward.

De Ormuz al Atlántico Sur: la misma vulnerabilidad, otro escenario
Lo que la Guardia Revolucionaria iraní aplicó en el Estrecho de Ormuz no es una capacidad exclusiva de las grandes potencias militares. Es, precisamente, la advertencia que Frías llevó a Mar del Plata: los ataques cibernéticos contra el sector marítimo mundial crecieron un 300% entre 2019 y 2024, y la totalidad de los incidentes registrados en buques durante 2023 comprometió sistemas operativos críticos de navegación. La brecha entre el escenario del Golfo Pérsico y el del Atlántico Sur no es tecnológica. Es de conciencia y de preparación.

La exposición de Frías partió de una transformación que ya está en marcha en la flota argentina: la denominada “Pesca 4.0” incorpora sensores inteligentes, conectividad satelital permanente, inteligencia artificial para optimizar rutas, blockchain para la trazabilidad de los productos y sistemas automatizados que enlazan la embarcación con puertos, organismos de control y mercados internacionales. Esa misma arquitectura digital que multiplica la eficiencia es, al mismo tiempo, una superficie de ataque en expansión constante.
Un ecosistema hiperconectado con vulnerabilidades estructurales
El núcleo del problema reside en la convergencia entre dos tipos de sistemas que históricamente operaron de forma separada. Los sistemas IT —gestión comercial, comunicaciones satelitales, reportes regulatorios, trazabilidad— se integraron progresivamente con los sistemas OT, responsables del funcionamiento operativo del buque: el GPS, el AIS, las cartas electrónicas ECDIS (el sistema de navegación digital que reemplazó a las cartas náuticas en papel en los buques modernos); el control de máquinas, la propulsión y la cadena de frío. “Esa convergencia -explicó el capitán Frías-, es lo que habilita la eficiencia de la Pesca 4.0, pero también elimina el aislamiento que durante décadas protegió a los sistemas críticos. Un correo electrónico infectado o una contraseña comprometida pueden convertirse en la puerta de entrada al sistema de navegación de una embarcación”.

A esa vulnerabilidad estructural se suma una asimetría económica notable: un ataque que puede costarle al atacante apenas unos cientos de dólares tiene capacidad para paralizar una embarcación valuada en millones.
El desarrollo de la inteligencia artificial de frontera agrega una variable nueva: según se advirtió en la exposición, sus capacidades reducen la barrera técnica que antes limitaba a los atacantes menos sofisticados.

En estos caso, reforzaron los expositores, “la tecnología funciona como una espada de doble filo”. Cuanto más sofisticada, más frágil ante ataques dirigidos. La respuesta de mayor impacto y menor costo que propuso Frías es también la más simple: segmentar las redes operativas y administrativas para evitar que una intrusión en el área de gestión comercial escale hasta los sistemas de control de la embarcación.
Las personas constituyen el eslabón más crítico y el que no admite parches de software. Entre el 82% y el 95% de los incidentes exitosos comienzan con un error humano o una manipulación, no con un ataque técnico sofisticado. La paradoja del sector pesquero es que la misma conectividad satelital que acerca al tripulante con su familia lo expone durante las 24 horas como blanco de phishing, ingeniería social y chantaje digital. La respuesta exige formación obligatoria, principio de mínimo privilegio y una cultura de seguridad sostenida.

El ciberespacio como nuevo campo de batalla marítimo
Agencias de inteligencia y organismos de seguridad occidentales atribuyeron en los últimos años campañas de espionaje, sabotaje e interferencia electrónica a grupos vinculados con Rusia, China, Irán y Corea del Norte. Estos actores fueron señalados por operaciones destinadas a infiltrarse en infraestructuras críticas, interferir señales de navegación mediante técnicas de spoofing y jamming del GPS, realizar espionaje industrial, atacar puertos, empresas logísticas y redes de transporte marítimo, y obtener información estratégica sobre movimientos navales y comerciales. Ante la creciente competencia entre potencias, los buques mercantes dejaron de ser únicamente medios de transporte para convertirse también en blancos potenciales dentro de la disputa por el control de las rutas marítimas y de la información.
Para la Argentina, la amenaza más delicada es la manipulación deliberada de señales satelitales, el llamado GNSS spoofing. Esa técnica —la misma que el CGRI desplegó en el Estrecho de Ormuz— puede falsear la posición real de un buque y, además de poner en riesgo la navegación, facilitar el encubrimiento de actividades de pesca ilegal, el fraude en la certificación del origen de las capturas y afectar directamente el ejercicio de la soberanía en el Atlántico Sur.
Un llamado urgente de decisión
Uno de los mensajes centrales de la exposición apunta a desactivar una objeción previsible: la implementación de estas prácticas no requiere grandes inversiones iniciales. La higiene cibernética básica -segmentación de redes, formación del personal, protocolos mínimos de verificación de datos- genera un retorno significativo y constituye, se planteó, el punto de partida realista para la flota argentina.

Lo que sí exige la propuesta es una decisión política y gremial que integre en una única mesa de trabajo al Estado, industria y trabajadores dado que tienen un rol único e insustituible para liderar esta agenda: la oportunidad de comprometer a esa tríada en la defensa cibernética del mar argentino.
En la reunión de expertos que se realizó en Mar del Plata, se recordó que la Organización Marítima Internacional (OMI) incorporó desde enero de 2021 la gestión de riesgos cibernéticos dentro de los sistemas obligatorios de seguridad para los buques que navegan internacionalmente y una circular que aporta el marco técnico para identificar sistemas críticos y definir salvaguardias. Ambas normas son de aplicación obligatoria para los buques de bandera argentina en aguas internacionales.
Según el capitán Frías, la legislación de nuestro país, no obstante, carece de un instrumento que articule de manera integrada la ciberseguridad, la actividad pesquera y la soberanía marítima. La Ley 24.922 de Régimen Federal de Pesca no contiene disposiciones específicas de ciberseguridad para la flota ni para la cadena de valor, y el Acuerdo sobre Medidas del Estado Rector del Puerto no contempla la dimensión cibernética del monitoreo satelital de buques. El aporte normativo actual proviene de ordenanzas de la Prefectura Naval Argentina que, sugirió Frías, requerirán actualización.

Las propuestas de los especialistas
La exposición no se limitó al diagnóstico. Frías presentó una hoja de ruta con dos ejes: uno político-gremial y otro de capacitación.
La convocatoria incluye organismos nacionales como la Subsecretaría de Recursos Acuáticos y Pesca, la Agencia Nacional de Puertos y Navegación, los ministerios de Seguridad, Defensa y Relaciones Exteriores, la Armada Argentina, la Prefectura Naval, el INIDEP y el Consejo Federal Pesquero, junto con organismos internacionales como la OMI, la FAO, la OEA, Interpol y la ENISA.
El eje de capacitación se traduce en una propuesta institucional concreta: desde FUNCESMAr se impulsará el Seminario Internacional de Ciberseguridad Marítima para el Sector Pesquero, de modalidad híbrida y alcance internacional, con edición inaugural prevista para la segunda mitad de 2027.
El producto final del proceso será la primera Guía de Mejores Prácticas en Ciberseguridad para el Sector Pesquero argentino, además de un curso especializado que se incorporaría a la Diplomatura de Capitán de Pesca.
Frías finalizó su ponencia con una reflexión: “La ciberseguridad no es un costo: es una inversión en la integridad del producto argentino en el mundo”, afirmó al cierre de su exposición. “El mar no se pide prestado, se defiende. Y en el siglo XXI, defenderlo significa también defender sus datos, sus señales y su soberanía digital.”
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POLITICA
La ironía de Nigeria. El país donde el más rico gana 8000 veces más que el más pobres

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Nigeria es como el dios romano Jano: tiene dos caras. Una de ellas muestra que es la mayor economía de África, con gran crecimiento de su producto bruto interno (PBI) desde 2003, mientras que la otra exhibe que es el país que más pobres genera en el mundo.Solo dos datos bastan para reflejar ese contraste: su PBI total es de US$405.000 millones (más alto que el de Noruega), pero su PBI per cápita anual apenas llega a los US$1968 (la mitad que el de Sudán).
Según cifras del Banco Mundial, 110 de los 190 millones de habitantes de este país del África subsahariana viven en la pobreza; es decir, 60% de su población sobrevive con menos de un dólar diario. Se dice que el hombre más rico del país, Aliko Dangote, gana cada día 8000 veces más que lo que un compatriota pobre gastaría en sus necesidades básicas en un año entero.
Silvia Perazzo, magister en Historia y especializada en Historia de África Contemporánea, ratifica la paradoja nigeriana. «En términos macroeconómicos es el gigante africano, pero eso no se traduce en el bienestar y desarrollo de su población, porque no se distribuye la riqueza. Esa riqueza se origina principalmente en el petróleo y queda en manos de magnates locales e internacionales», explica la historiadora.
La vida diaria en este país, con capital política en Abuja y comercial en Lagos, no es fácil. Sulaimon Olanrewaju, editor de Negocios del Nigeria Tribune, cuenta a que aun los productos de primera necesidad son caros para la mayoría. «Muchas personas están sin trabajo, sobre todo los jóvenes, y eso los han reducido a un alto nivel de pobreza», relata.
Por otro lado, lo cierto es que las cifras de actividad en los últimos años fueron buenas, lo que le permitió arrebatar a Sudáfrica el título de mayor economía del continente. Tiene un crecimiento sostenido desde 2003, a un promedio de 4% anual, pero con picos de 11,3% en 2010 y 8,4 en 2009. Según señala Olanrewaju, hubo un bache en 2016, cuando se entró en recesión, pero en 2017 recobró la senda positiva.
La explicación de por qué los excelentes datos macroeconómicos no se derraman en la población hay que buscarla en un cóctel nocivo de falencias políticas y económicas. «Yo creo que siempre la política condiciona a la economía y en el caso nigeriano eso se puede ver de forma nítida», analiza Perazzo.
Los condicionamientos políticos, según detalla Perazzo, son los siguientes: 1) hay una democracia muy débil, instaurada recién en 1999; 2) la calidad democrática es baja (elecciones poco claras, entre otras cosas) y 3) existe un altísimo nivel de corrupción (en el índice de percepción de la corrupción de Transparency International está 144 entre 180 países).
En tanto, los problemas económicos estructurales son dos: 1) es una economía que no está diversificada y depende mucho del petróleo (produce 2 millones de barriles diarios y el sector representa 65% de los ingresos del Estado) y 2) carece de desarrollo tecnológico y digital, porque gran parte de su matriz productiva no está adaptada a los cánones de la cuarta revolución industrial.
Perazzo remarca que los efectos de no tener una economía diversificada son una alta inflación constante (12,5% anual en 2018), enorme desempleo y elevado nivel de endeudamiento (su deuda asciende a US$94.350 millones. «Desde la independencia, Nigeria es un país endeudado», destaca la especialista.

En tanto, el daño de la corrupción enferma a la vaca lechera, el petróleo. «Hay mucho robo y se vende en negro, con la participación de todos los estamentos estatales. Es increíble: pinchan las tuberías para extraer el petróleo con mangueras y después lo comercializan. Encima, Nigeria no tiene tecnología adecuada para su extracción y refinamiento, por lo que tiene que recurrir a empresas extranjeras o a la compra de tecnología foránea, lo que limita la ganancia», dice Perazzo.
Asimismo, Olanrewaju comenta que otro gran problema que enfrenta la economía de su país es la mala generación de electricidad. «Eso hace que nuestra productividad sea baja. Las empresas deben generar su propia electricidad y esto aumenta su costo de producción. Como resultado, no pueden competir a nivel mundial ni pueden optimizar sus procesos», afirma.
Además de todas estas razones, hay otros dos males que condicionan lo político y lo económico: 1) el terrorismo en el norte, con el grupo islámico Boko Haram y 2) la represión de la piratería en el golfo de Guinea que baña sus costas (que incluye robo de petróleo y secuestro de personas, entre otros delitos), que también quita gran parte del presupuesto. «Ambas cosas obligan a que gran parte del presupuesto deba ir a defensa, en lugar de destinarse a educación, ayuda social o mejora de las condiciones laborales», subraya Perazzo.
Como lo demuestran «Las águilas verdes», su seleccionado nacional de fútbol, Nigeria es el país del eterno contraste: en la cancha, es temible a la hora de atacar, pero inocente al momento de defender; en economía, es un gigante generador de divisas, pero un pésimo distribuidor de la riqueza. Quizás, el tirón de orejas de las Naciones Unidas impulse un cambio, que será tanto o más importante que su independencia, lograda en 1960.
Carlos Manzoni,LA NACION,Política
POLITICA
Lavado de activos: dictaron una nueva prisión domiciliaria para el exsenador Edgardo Kueider en Paraguay

El exsenador Edgardo Kueider y su pareja, Iara Guinsel, enfrentan desde este miércoles una nueva medida de prisión preventiva en Paraguay, dictada en el marco de la investigación por lavado de activos.
La resolución se suma a la condena que recibieron días atrás por contrabando en grado de tentativa que se cumplirá con arresto en domicilio.
El juez de Garantías Humberto Otazú resolvió otorgarles la prisión domiciliaria al considerar que ambos imputados carecen de arraigo en territorio paraguayo por tratarse de extranjeros. La medida incluye la prohibición de cruzar la frontera sin autorización expresa del juzgado.
Kueider y Guinsel se encuentran alojados en un departamento ubicado en la localidad de Luque, a unos 11 kilómetros de Asunción.
La causa por lavado de activos se originó a partir de la detención de Kueider y Guinsel el 4 de junio de 2024 en el puente de la Amistad, en la frontera con Brasil, cuando portaban 200 mil dólares en efectivo sin declarar. Esa intervención derivó primero en una imputación por tentativa de contrabando, que culminó con una condena de dos años de prisión condicional.
Posteriormente, las fiscales Luz Guerrero y Verónica Valdéz impulsaron la acusación por lavado de dinero, al entender que los fondos de origen ilícito habrían ingresado a Paraguay y se habrían blanqueado a través de operaciones inmobiliarias.
En junio pasado, el juez penal de Garantías Rodrigo Estigarribia dispuso el embargo de seis departamentos y cocheras ubicados en el edificio Innova Las Mercedes, en Asunción. El magistrado fundamentó la medida en la necesidad de asegurar la eventual reparación del daño.
La condena a Kueider
El 13 de julio pasado, la Justicia paraguaya condenó a Kueider a dos años de prisión en suspenso al hallarlo culpable de tentativa de contrabando de dinero. Guinsel recibió una pena menor, de un año y 10 meses de arresto en suspenso, como coautora del delito.
En esa oportunidad Kueider hizo uso de la palabra y se declaró inocente antes de la sentencia: “No corresponde pedir disculpas por un delito que no cometí”.
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El exdirigente entrerriano, que fue senador aliado a La Libertad Avanza y tuvo pasado vinculado al kirchnerismo, aseguró que es víctima de una “feroz persecución política” y defendió la inocencia de su secretaria Guinsel.
El proceso judicial se originó el 4 de diciembre de 2024, cuando ambos fueron detenidos en el Puente Internacional de la Amistad, que une Foz de Iguazú (Brasil) con Ciudad del Este (Paraguay). Allí, autoridades aduaneras hallaron en el auto en el que viajaban 211.000 dólares, 3,9 millones de pesos argentinos y 646.000 guaraníes no declarados.
Edgardo Kueider, Paraguay, LAVADO DE ACTIVOS
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