POLITICA
Milei anunciará el jueves la reforma de la Carta Orgánica del BCRA por cadena nacional

Javier Milei anunciará este jueves por cadena nacional la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central de la República Argentina (BCRA), uno de los proyectos centrales de su agenda económica. El mensaje será grabado previamente y servirá para presentar una iniciativa que luego será enviada al Congreso.
La emisión será el jueves a las 20, confirmó el vocero Adrián Ravier en conferencia de prensa. Allí el Presidente explicará los detalles del proyecto, que busca redefinir el rol de la autoridad monetaria, volver a establecer como objetivo fundamental del organismo la preservación del valor de la moneda y prohibir expresamente tanto la emisión sin respaldo como el financiamiento del Tesoro. Se espera que se proponga endurecer los requisitos para cambiar a las autoridades del organismo. “Se va a prohibir explícitamente, y con sanciones penales, violentar la independencia del Banco Central en términos de que se financie al fisco”, sostuvo Milei en declaraciones a la prensa.
Según informaron fuentes del Gobierno, el mensaje será grabado tras el regreso del jefe de Estado de su visita a Perú para la asunción de la presidenta electa, Keiko Fujimori.
La reforma del BCRA será girada al Congreso, donde el oficialismo espera que ingrese formalmente en los primeros días de agosto. Todavía no se confirmó por qué cámara iniciará su discusión. “Lo va a anunciar el propio Presidente en la cadena”, sostuvo un referente comunicacional de la Casa Rosada.
Se trata de un despliegue inusual para la presentación de un proyecto del Poder Ejecutivo ante el Congreso. Ni siquiera la Ley Bases, una de las iniciativas más ambiciosas del Gobierno y definida por Milei como “el punto de partida” de su gestión, fue anunciada mediante una cadena nacional.
Esa herramienta solo se utilizó para presentar el último proyecto de Presupuesto. Durante su primer año de mandato, en cambio, el Presidente expuso esa iniciativa de manera presencial ante la Asamblea Legislativa, aunque el discurso fue transmitido por cadena nacional.
El artículo 75 de la ley de medios regula el uso de esta herramienta. Establece que el Poder Ejecutivo nacional y los poderes ejecutivos provinciales podrán disponer de la cadena nacional “en situaciones graves, excepcionales o de trascendencia institucional”.
A lo largo de su gestión, Milei recurrió a la cadena nacional para comunicar algunos de los principales hitos de su política económica. La primera vez fue en diciembre de 2023, cuando anunció el Decreto 70, que derogó leyes clave y desreguló amplios sectores de la economía. En abril de 2024 celebró el superávit fiscal del primer trimestre y, en diciembre de ese mismo año, utilizó nuevamente la herramienta para hacer un balance de su primer año de gestión y anticipar una profundización del plan económico.
Ahora volverá a recurrir a ese mecanismo para presentar un proyecto que integra, junto con la reforma de la ley de inocencia fiscal -destinada a facilitar la formalización de ahorros no declarados de la mayoría de los contribuyentes-, un paquete de reformas económicas orientado a reforzar la estabilidad financiera, una condición que el Gobierno considera clave para la disputa por la reelección presidencial.
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POLITICA
La Casa Rosada descarta tomar medidas diplomáticas tras la críticas del gobierno de Lula a Milei y espera que la tensión pierda intensidad

El Gobierno no prevé escalar diplomáticamente el conflicto con Brasil tras las declaraciones de Javier Milei contra Luiz Inácio Lula da Silva. En la Casa Rosada descartan responder con nuevas medidas oficiales, aseguran que no enviarán una nota de protesta ni impulsarán nuevas gestiones diplomáticas y sostienen que el episodio no modificará la estrategia internacional del Presidente.
“No vamos a responder”, expresan en Nación. Esa posición fue ratificada hoy por el vocero presidencial, Adrián Ravier, que aseguró que las diferencias entre Javier Milei y Luiz Inácio Lula da Silva son “ideológicas y políticas”, pero remarcó que la Argentina no busca trasladarlas al plano diplomático. “Por lo menos del lado argentino, no es la intención”, sostuvo.
Ravier planteó además que el cruce debe leerse dentro de una disputa regional de proyectos antagónicos. Definió a Milei como un líder de las ideas promercado, ubicó a los Bolsonaro como “amigos y colegas” dentro de ese espacio y señaló que Lula representa una posición contraria. Aun así, afirmó que el Gobierno no espera consecuencias sobre la relación comercial entre “dos pueblos hermanos” y principales socios económicos.
En el oficialismo sostienen que los dichos de Milei deben leerse bajo la lógica de “Milei siendo Milei” y aseguran que no existió una decisión deliberada de generara una crisis diplomática. Reconocen, sin embargo, que el episodio tiene un “vuelto colateral”, aunque consideran que las consecuencias no irán mucho más allá del plano político y comunicacional.
La Casa Rosada mantiene además la agenda internacional prevista. Milei participará hoy de la asunción de Keiko Fujimori en Perú, donde mantendrá una reunión bilateral con la presidenta electa y luego recibirá un Doctor Honoris Causa en la Universidad San Martín de Porres, ámbito en el que volverá a pronunciar un discurso con fuerte contenido político e ideológico.
En Balcarce 50 descartan moderar el tono del Presidente por el conflicto con Brasil. La lectura oficial es que la política exterior forma parte de una estrategia más amplia de posicionamiento internacional, en la que Milei busca proyectarse como uno de los principales referentes de la derecha latinoamericana alineada con los Estados Unidos.
Ese esquema explica, según fuentes oficiales, la participación del mandatario en la campaña de Flavio Bolsonaro en Brasil, su presencia en la asunción de Keiko Fujimori y la próxima visita prevista a Colombia para acompañar la jura de Abelardo de la Espriella. El Gobierno considera que esos movimientos forman parte de una misma construcción política regional.
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La estrategia excede las relaciones bilaterales tradicionales. En el Ejecutivo sostienen que buscan replicar en el plano internacional la lógica política que Milei aplica en la Argentina: alta confrontación, fuerte presencia en la conversación pública y construcción de liderazgo mediante la polarización ideológica.
En Nación aseguran que el Presidente pretende instalarse como la referencia regional de un bloque de gobiernos y dirigentes de derecha que mantengan una agenda común en materia de seguridad, comercio, inversiones y alineamiento internacional con Washington. La apuesta oficial es que ese espacio tenga cada vez mayor volumen político en América Latina.
La Casa Rosada considera que la confrontación con Lula forma parte de esa lógica de posicionamiento. En distintos despachos remarcan que el Presidente busca intervenir en los grandes debates regionales con un perfil propio y no limitarse a una agenda estrictamente diplomática o comercial.

El Gobierno sostiene además que ese modelo ya fue utilizado en otros episodios internacionales. En el oficialismo recuerdan los discursos de Milei en el Foro de Davos y los cruces con el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, como antecedentes de una estrategia que privilegia el impacto político antes que los códigos tradicionales de la diplomacia.
Por eso, en Balcarce 50 no creen que corresponda modificar la conducta presidencial frente a la reacción de Brasil. La evaluación es que un retroceso debilitaría el perfil internacional que buscan construir alrededor de Milei y afectaría la consistencia del mensaje que pretende instalar el oficialismo.
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El Ejecutivo diferencia además el plano político del vínculo económico entre ambos países. En la Casa Rosada sostienen que la relación comercial continuará funcionando con normalidad y no prevén que el conflicto derive en medidas que afecten el intercambio bilateral o el funcionamiento del Mercosur.
Mientras Brasil analiza los próximos pasos diplomáticos tras haber convocado a consultas a su embajador y recibido al representante argentino, el Gobierno argentino apuesta a dejar que el episodio pierda intensidad sin sumar nuevos gestos oficiales. La instrucción interna es no alimentar la escalada.
La decisión también responde a una evaluación política. En Balcarce 50 consideran que la confrontación permitió reforzar el posicionamiento internacional del Presidente frente a los sectores conservadores de la región y sostienen que el costo diplomático es acotado frente al beneficio político que, entienden, obtiene Milei dentro de ese electorado.
Gobierno, Brasil
POLITICA
Ravier avaló la denuncia del Presidente sobre una campaña anti-Argentina de Brasil, pero eludió dar datos concretos

Dos días después de que, en medio de una alta tensión bilateral que aún continúa, el presidente Javier Milei denunciara la activa participación del gobierno de Brasil en la “campaña-anti-Argentina” que se dio en las redes sociales en coincidencia con la participación del seleccionado nacional en la reciente Copa del Mundo, el portavoz presidencial Adrián Ravier respaldó hoy las acusaciones del Presidente- que incluyeron al gobierno de México y el Partido Demócrata estadounidense- pero evitó precisar en qué fuentes y datos se basó para justificar la acusación.
“Mucha gente espera que este modelo tenga éxito para poder mostrarlo, pero desde la izquierda mucha gente quiere que este modelo fracase para que realmente no tengamos éxito”, afirmó Ravier ante una pregunta de en su conferencia de prensa semanal, en Casa Rosada.
“Hay una hipótesis que la izquierda, de alguna manera, genera esta campaña anti-Argentina para romper con esta idea de que el modelo argentino logra sacar gente de la pobreza, logra sacar gente de la indigencia, logra bajar la inflación, genera récords de producción y récords de, de exportación y demás. Es parte del juego”, agregó Ravier.
No hubo en su respuesta un solo dato concreto sobre la acusación, desmentida hoy en el caso de México por la propia presidenta Claudia Sheinbaum, que involucra directamente al presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, en plena crisis diplomática luego de las acusaciones de “ladrón” y “presidiario” lanzadas el sábado en San Pablo por el Presidente contra su par brasileño durante la convención del Partido Liberal que erigió a Flávio Bolsonaro como candidato presidencial de la derecha en las elecciones del 4 de octubre.
“El que puso más plata en esta campaña anti-Argentina fue Brasil. El 25% de los recursos salió del gobierno de Brasil. Y después vienen a hablar de interferencia”, dijo el Presidente, el domingo a radio Mitre, para luego reiterar sus acusaciones sobre los “asesores de [Sergio] Massa que eran un grupo de brasileños” y protestar porque quiso ver a su “amigo Jair Bolsonaro» y no se lo permitieron.
Las acusaciones presidenciales sobre eventual financiamiento de la “campaña anti-Argentina” que pululó por las redes sociales en coincidencia con la participación del seleccionado nacional en la Copa del Mundo no quedaron sólo en Brasil, ya que el Presidente también apuntó a México −gobernado por la socialista Sheinbaum− y “el Partido Demócrata en Estados Unidos”, opositor a su aliado Donald Trump. Pero llamó la atención la precisión con la que el primer mandatario dio el porcentaje de injerencia del gobierno de Lula en la operación, sin decir de dónde sacó esa cifra o quién se la proporcionó.
Desde el Gobierno, distintos funcionarios y asesores consultados ayer también avalaron las palabras del Presidente, las consideraron “creíbles” y apuntaron a “todas las veces que Lula y su gobierno nos insultaron y no dijimos nada”. Pero evitaron −por prudencia, o por no tenerlas− dar mayores precisiones sobre el asunto.
En su declaración a la prensa, que duró algo menos de una hora, Ravier sí coincidió en la existencia de la campaña anti-Argentina. “Todas aquellas personas que desde Hollywood, España, desde cualquier parte del mundo, hablen de la Argentina como un país racista, claramente desconocen nuestra historia, nuestra cultura y demás”.
Agregó que los argentinos “somos buenos anfitriones”, antes de asegurar que “el presidente Javier Milei está haciendo de la Argentina un modelo a seguir. En muchos países del mundo, especialmente de aquellos que, que creen que las ideas de la libertad son favorables a la población para resolver cantidad de desafíos que existen en toda la Tierra, ven a la Argentina como un espejo que eventualmente quieren replicar”.
¿Y la relación con Brasil? “Está claro que ha habido siempre insultos de ambos lados. Creo que son diferencias ideológicas, son diferencias políticas, pero por lo menos la Argentina nunca ha llevado esas diferencias al plano diplomático”, dijo Ravier, en una curiosa interpretación de las durísimas palabras que Milei dedicó a Lula da Silva en la convención del sábado, y la apuesta redoblada que significó la acusación de estar detrás de la supuesta campaña contra el país.
“En el caso de Javier Milei, es un presidente líder de un movimiento que trata de llevar adelante ideas promercado. Los Bolsonaro en Brasil, son amigos, colegas de esta idea. Lula se enfrenta a esta idea. Creo que las diferencias están claras y son parte, digamos, de una cuestión ideológica y política, pero no creemos que esto vaya a impactar en la parte diplomática de nuestros países, por lo menos del lado argentino”, destacó.
“No es la intención que esto afecte las relaciones comerciales entre dos pueblos hermanos que coexisten y de hecho se tienen como socios comerciales principales, dado que se cumplen los números en la existencia del Mercosur y en el resto de los países”, finalizó el portavoz, en tono conciliador, aunque dejando en claro que las diferencias, pase o no el entredicho diplomático, continuarán en pie.
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POLITICA
El Gobierno hizo un primer gesto para descomprimir el conflicto con Lula pero en Brasil creen que la tensión seguirá

El vocero presidencial, Adrián Ravier, es el primer funcionario del gobierno argentino que da alguna muestra de querer desescalar el tono de la discusión con la administración de Lula da Silva, la cual se deterioró aún más luego de que el presidente Javier Milei tratara de “basura” y de “presidiario” a su par brasileño el sábado pasado en San Pablo.
“No es la intención que esto afecte las relaciones comerciales entre dos pueblos hermanos que coexisten y de hecho se tienen como socios comerciales principales”, afirmó esta mañana el portavoz del Presidente durante una conferencia de prensa que mantuvo esta mañana en la Casa Rosada.
El mandatario argentino fue uno de los invitados estelares de la Convención Nacional del Partido Liberal (PL) que proclamó como candidato a presidente a Flávio Bolsonaro, principal rival político de Lula de cara a la primera vuelta del 4 de octubre.

No fue la primera vez que el libertario viajó a Brasil para tener algún tipo de demostración con la oposición al Partido de los Trabajadores (PT), pero los insultos que emitió en su discurso generó un tembladeral en el vínculo de ambos países, al punto que Itamaraty -la Cancillería brasileña- llamó a consultas al embajador en Argentina, Julio Bitelli, y citó al enviado argentino en Brasilia, Daniel Raimondi, a dar explicaciones.
En la Casa Rosada afirman que el Presidente no está arrepentido, por lo que sus dichos podrían continuar en entrevistas posteriores. Es algo que ratificó un día después de propinar insultos contra Lula, cuando participó de un reportaje radial en La Rural y justificó su enojo en una presunta participación de Brasil en la denominada “campaña antiargentina”. Aun así, creen que no hay mayores incentivos a seguir escalando la situación diplomática.
Desde Brasil decidieron dejar asentado el malestar por lo acontecido el último fin de semana, pero importantes fuentes diplomáticas confiaron a Infobae que no romperán el vínculo con Argentina y que tienen intenciones de reconstruir el diálogo con la Casa Rosada y la Cancillería Argentina.
Aún así, avisan que esto no se dará en el corto plazo y que las demostraciones que ha dado el Gobierno todavía no son suficientes.
“Se nota el esfuerzo. Pero se insiste en una equivalencia de actitudes que no corresponde la realidad. Necesitamos identificar las personas dentro del gobierno para reconstruir la relación en el medio plazo. Antes de octubre no va a pasar, pero después es indispensable”, afirmó una fuente inobjetable.

Itamaraty maneja su política diplomática ante la posibilidad de que surjan diversos escenarios. Uno de ellos, hoy en día el más probable, es que tanto Lula como Milei sean reelegidos. “Si eso sucede, esa relación va a tener que ser reconstruida”, sentencian.
Los interlocutores de Brasil con Argentina ven que los diálogos que puedan llegar a tener con el canciller Pablo Quirno pueden ser más afables en privado, pero que el funcionario libertario busca mostrarse muy alineado a los modos del Presidente para seguir ganando consideración en el esquema de poder.
Aunque Quirno todavía no dio declaraciones públicas, Ravier justificó las declaraciones de Milei en que las diferencias son solo “ideológicas” y “políticas”, pero que la Argentina “nunca ha llevado esas diferencias al plano diplomático, con lo cual vamos a seguir en este rumbo. Son diferencias que hay claramente entre los dos mandatarios”.
“Javier Milei es un presidente líder de un movimiento que trata de llevar adelante ideas promercado. Los Bolsonaro en Brasil, son amigos de esta idea. Lula se enfrenta hacia esta idea. Creo que las diferencias están claras y son parte de una cuestión ideológica y política, pero no creemos que esto vaya a impactar en el plano diplomático. No al menos desde el lado argentino”, concluyó.
La crisis diplomática entre Javier Milei y Luiz Inácio Lula da Silva tiene raíces profundas que superan el episodio reciente, cuando Milei respaldó en San Pablo la candidatura de Flávio Bolsonaro y lanzó críticas directas al presidente brasileño y a miembros del Supremo Tribunal Federal.
La tensión actual se remonta a 2023, cuando Lula manifestó abiertamente su preferencia política en la campaña presidencial argentina, apoyando a Sergio Massa en un intento de evitar el triunfo de Milei. Esta intervención política consolidó un trasfondo personal y político en la relación, con Milei señalando reiteradamente la injerencia de dirigentes del Partido de los Trabajadores en su contra.
El conflicto también responde a dinámicas internas de Brasil. Lula enfrenta una campaña de reelección marcada por la polarización y aprovecha la disputa con Milei para fortalecer su discurso de defensa de la soberanía brasileña ante presiones externas. La respuesta diplomática brasileña, aunque firme en condenar las declaraciones de Milei, evitó medidas extremas como la retirada de embajadores. Brasil busca mantener el diálogo y resalta la importancia estratégica del vínculo bilateral, sin dejar de elevar el costo político de la confrontación.
En el plano internacional, la crisis refleja dos modelos opuestos de inserción global. Mientras Milei refuerza el alineamiento argentino con Estados Unidos e Israel, Lula promueve una mayor autonomía internacional y profundiza la relación con China y otros actores globales.
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