POLITICA
Dubois habló sobre la caída de la confianza en el Gobierno: “Una medición aislada no marca una tendencia”

La caída del Índice de Confianza en el Gobierno (ICG) que elabora mensualmente la Universidad Torcuato Di Tella fue el punto de partida de la entrevista que el parlamentario del Mercosur Iván Dubois mantuvo con el equipo de Infobae al Regreso. A partir de ese dato, el dirigente analizó el presente político y económico del Gobierno de Javier Milei, relativizó el impacto de las encuestas de opinión y también se refirió al respaldo electoral del oficialismo, la situación de las PyMEs, la causa Libra y el funcionamiento del Parlasur.
El informe de la Universidad Torcuato Di Tella mostró que el índice descendió un 6,5% respecto de junio y se ubicó en 1,94 puntos sobre un máximo de cinco. Consultado sobre esa medición, Dubois evitó interpretar el resultado como un cambio de tendencia y pidió observarlo con cautela.
“Este índice yo lo sigo, pero a mitad de un gobierno se las tomo con pinzas”, sostuvo. En esa línea, consideró que una medición aislada no alcanza para anticipar un escenario electoral y remarcó que será necesario esperar las próximas publicaciones para determinar si la baja responde a una fluctuación mensual o si refleja un deterioro más sostenido en la confianza hacia el Gobierno.
Durante el intercambio también se repasó la evolución histórica del indicador. El periodista Matías Barbería recordó que el promedio de la gestión de Javier Milei se ubica en 2,37 puntos y señaló que, en experiencias anteriores, los gobiernos que descendieron por debajo de los 1,6 o 1,7 puntos en este índice terminaron enfrentando derrotas electorales. Sin embargo, aclaró que el valor actual todavía se mantiene por encima de ese umbral.
Uno de los datos que más llamó la atención del informe fue el comportamiento de los menores de 29 años, uno de los segmentos donde el oficialismo había construido su mayor fortaleza electoral. Según la medición, la confianza en ese grupo cayó cerca de un 23% respecto del mes anterior.
La conversación sumó además otro relevamiento, elaborado por el Centro de Investigación y Acción Social (CIAS), que analizó la fidelidad electoral entre quienes votaron a Javier Milei en 2023. De acuerdo con ese estudio, solo el 58% de los jóvenes que acompañaron al Presidente volvería hoy a elegir a La Libertad Avanza. El resto se repartiría entre distintas opciones: un 16% votaría al peronismo, un 3% a la izquierda, otro 3% al PRO y un 18% elegiría votar en blanco, todavía no decidió su voto o se inclinaría por otra alternativa.
Durante el debate, el panel analizó si ese porcentaje representa un alejamiento definitivo del oficialismo o si podría volver a acompañarlo en un escenario de mayor polarización. Barbería destacó que se trata del segmento donde Milei históricamente mostró sus mejores desempeños electorales, por lo que el dato merecerá un seguimiento en las próximas mediciones.
La economía y el desafío de sostener la recuperación
Más allá de las encuestas, la entrevista derivó hacia la situación económica. Dubois reconoció que la recuperación todavía no llegó a todos los sectores y descartó una mirada triunfalista sobre el presente del país.
“No es una fiesta. Hay gente que no llega y que la pasa mal. Caminamos la calle, no es que vivimos en un palacio”, afirmó. No obstante, consideró que el Gobierno logró avances importantes en materia macroeconómica y destacó que la desaceleración de la inflación comenzó a generar un escenario de mayor previsibilidad.
“Hay diez millones menos de pobres y el camino está lejos de llegar a la meta, pero hoy existe una previsibilidad que antes no había”, sostuvo.
Desde su experiencia como empresario PyME, explicó que la estabilización de los precios permitió resolver algunos de los problemas cotidianos que enfrentaban las pequeñas y medianas empresas.
“Al arreglar gran parte del problema de la inflación ya no estás permanentemente remarcando precios, buscando proveedores o enfrentando faltantes de mercadería. Se fueron resolviendo cuestiones estructurales, aunque todavía falta”, señaló.
La causa Libra, los viajes oficiales y el Parlasur
Durante la entrevista también hubo lugar para hablar sobre la situación judicial del Presidente. Consultado por la causa Libra, Dubois remarcó que una imputación no implica una condena y defendió la necesidad de respetar el proceso judicial antes de sacar conclusiones.

“Imputado no es culpable. Yo no creo que sea culpable”, afirmó. Luego de un intercambio sobre los distintos estados procesales, reconoció la confusión entre los términos jurídicos y corrigió su primera interpretación.
Otro de los temas abordados fue la participación de Javier Milei en un acto político en Brasil y la utilización de recursos públicos para ese viaje. Mientras desde la mesa se planteó el debate sobre el uso de bienes del Estado para actividades partidarias, Dubois sostuvo que esos desplazamientos deben analizarse también por el impacto internacional que puede generar la figura del Presidente.
“Cuando una persona de fama global como Javier Milei va y se muestra en otro país, hay que analizar esos viajes en función de los resultados y de las inversiones que pueden atraer a la Argentina”, argumentó.
Sobre el cierre de la conversación, el parlamentario también se refirió al funcionamiento del Parlasur y aseguró que uno de los objetivos de su gestión es reducir el gasto público. En ese sentido, explicó que los representantes argentinos dejaron de cobrar viáticos y sostuvo que el organismo perdió parte de su relevancia política en los últimos años.
Aunque relativizó el impacto de la última medición de la Universidad Torcuato Di Tella, Dubois reconoció que el Gobierno enfrenta el desafío de sostener el respaldo social mientras busca consolidar las reformas económicas. A su entender, las próximas encuestas permitirán determinar si la caída registrada en julio fue una fluctuación puntual o el inicio de un cambio más profundo en el humor social.
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Nicolás Kreplak: “Tenemos que hacer el esfuerzo necesario para sacar a Milei del lugar donde está”

Unas 1.500 personas participaron de una jornada de debate sanitario en La Plata, como antesala del 13° Encuentro Nacional de Salud, previsto para el 28 de noviembre en el campus de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) de Córdoba.
La actividad se realizó en la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional de La Plata y reunió a trabajadores de la salud, investigadores, profesionales, estudiantes, organizaciones sociales y sindicales, además de referentes de distintas provincias. Durante la jornada funcionaron 23 mesas de trabajo sobre los desafíos del sistema público.
El cierre estuvo encabezado por el ministro de Salud bonaerense, Nicolás Kreplak, y el diputado nacional Juan Grabois, quienes plantearon la necesidad de elaborar una propuesta sanitaria federal frente a los recortes nacionales.
En este sentido, Kreplak sostuvo que el sistema público enfrenta una mayor demanda en un contexto de reducción de programas nacionales y transferencia de responsabilidades a las provincias y los municipios.

“Tenemos que hacer el esfuerzo necesario para sacar a Milei del lugar donde está y construir una Argentina en donde vivir sea orgullo”, afirmó el ministro durante su intervención. También convocó a que la dirigencia política, las organizaciones y la ciudadanía impulsen una agenda que asegure la salud como derecho. “Que lo hagan con el ejemplo que estamos dando desde la salud, con generosidad, con trabajo, sin mezquindades”, expresó.
Por su parte, Juan Grabois vinculó la discusión sanitaria con la construcción de un programa de gobierno. El diputado afirmó que, tras una eventual salida de Javier Milei de la Presidencia, será necesario contar con una planificación de largo plazo.
“Hay un plan quinquenal de salud y un plan quinquenal de gobierno”, sostuvo Grabois, quien planteó que esa herramienta permitiría ordenar prioridades y reconstruir capacidades estatales.
Entre los datos expuestos durante el encuentro, se indicó que el presupuesto real del programa Remediar cayó 72% entre 2023 y 2026, mientras que la cantidad de tratamientos entregados descendió 52% entre 2022 y 2025.
Los temas del debate

La discusión abarcó la provisión de medicamentos, el financiamiento del sistema, la atención primaria, la salud mental, la situación laboral, la enfermería, las residencias y la gestión hospitalaria.
También se abordaron la seguridad social, la salud digital, la investigación científica y la producción nacional de medicamentos y tecnologías. Uno de los planteos centrales fue avanzar hacia una mayor soberanía sanitaria, con capacidades estatales para planificar políticas y reducir la dependencia de insumos externos.
Desde la organización señalaron que las propuestas que surgieron en La Plata formarán parte de un proceso federal que tendrá su próxima instancia en Córdoba. El 13° Encuentro Nacional de Salud buscará reunir el 28 de noviembre las experiencias de equipos sanitarios, organizaciones y especialistas de todo el país para debatir una agenda común sobre financiamiento, acceso a tratamientos, formación profesional y políticas públicas.
Helen Mirren,National Theatre Live,auditorio,público
POLITICA
El peronismo cordobés busca una reconfiguración con las herederas de De la Sota

CÓRDOBA.− A casi ocho años de la muerte del tres veces gobernador de Córdoba José Manuel de la Sota, la construcción que durante años fue uno de los ejes del poder del peronismo cordobés sobrevive repartida entre dirigentes que permanecieron dentro del oficialismo provincial, otros que se alejaron y un sector que encontró en la diputada nacional Natalia de la Sota la posibilidad de recuperar una identidad política propia.
Hace unos días se sumó la posibilidad de que la periodista Candelaria de la Sota, hija mayor del exgobernador, también se dedique a la política. Ella organizó el homenaje a su padre del martes pasado y dijo que decidió hacerlo porque “nunca había tenido uno a nivel nacional. El espíritu fue ”recuperar el país que él imaginaba”. En contacto con , explicó que tomó como base “Puentes”, un ciclo televisivo ideado y grabado por el “Gallego” que no alcanzó a emitirse.
También esos contenidos −que en algún momento pueden terminar de editarse y difundirse− serán el eje de un streaming que hará Candelaria de la Sota con el nombre “Tomar la posta”. “Es como recoger el guante, retomar las ideas para un país mejor”, afirmó la periodista.
Candelaria dijo que invitó al homenaje a “todos” los dirigentes del peronismo. Solo hablaron el politólogo Federico Zapata; Santiago Siri, experto en tecnología; y el economista Martín Redrado, “con quien De la Sota hablaba mucho en los últimos tiempos”, según dijo.
También hubo un mensaje grabado del padre Pepe Di Paola (“otra fuente de diálogo”) y uno de José Luis Manzano, el empresario que en los años ’80 fue “compañero de la Renovación peronista”. Por ese espacio, De la Sota llegó a ser el compañero de fórmula de Antonio Cafiero, el gobernador bonaerense que cayó derrotado en la interna del PJ en 1988 con la dupla Carlos Menem−Eduardo Duhalde.
En agosto del año pasado, Natalia de la Sota −quien ocupaba una banca en el Congreso por “Hacemos por Córdoba”, el oficialismo provincial− anunció su salida de ese espacio y lanzó “Defendamos Córdoba”. Se alió con el Frente Grande y el Partido Laborista y así generó un escenario inédito para el peronismo local desde la creación de la sociedad que llevaron adelante su padre y Juan Schiaretti, y que hoy encabeza el gobernador Martín Llaryora.
El cordobesismo
El denominado cordobesismo exhibió, después de mucho tiempo, grietas en su interior. La estructura de Llaryora ya tiene sello propio y la amplió a sectores del radicalismo y de Pro. El año próximo deberá decidir si los libertarios serán sus aliados electorales o si regresará a las fuentes del peronismo. En tanto, Schiaretti desembarcó este año en la Cámara de Diputados tras una fallida campaña presidencial en 2023.
Natalia de la Sota no solo abandonó el espacio, sino que se cruzó con Schiaretti. El exgobernador, entonces cabeza de la lista a diputados de Provincias Unidas, señaló que ella prefirió irse “al kirchnerismo”. Natalia de la Sota planteó que creía que “le mentían” a él y que ambos estaban en “posiciones distintas desde que Schiaretti hizo un acuerdo con Milei”. Es una pelea entre los apellidos fundadores de la sociedad política.
Natalia de la Sota quedó tercera en la elección legislativa de 2025, con el 8,75% de los votos, y retuvo su banca. “Hoy empieza una etapa de renovación en Córdoba”, dijo esa noche. Desde entonces, no hay acercamiento con el peronismo de Llaryora y Schiaretti. En cambio, la diputada trabaja en la construcción de “una alternativa” a los libertarios, pero también al kirchnerismo, con dirigentes como Juan Manuel Olmos, Victoria Tolosa Paz y Guillermo Michel.
Camino interrumpido
José Manuel de la Sota construyó su poder a partir de 1998, cuando logró romper la hegemonía radical y llevó al peronismo al poder en la provincia con Unión por Córdoba, una alianza que excedía al PJ e incorporaba partidos de centro y centro-derecha, y se apoyaba en una idea de peronismo provincial con autonomía de Buenos Aires. En 2003 fue reelegido; luego lo sucedió Schiaretti. Regresó a la gobernación en 2011 y, después, de nuevo se sucedieron dos mandatos de “El Gringo”. En 2023 llegó Llaryora.
Esa sociedad tuvo fisuras que los integrantes supieron disimular, pero en Córdoba ya se hablaba de la interna entre “delasotistas” y “schiaretistas”. En septiembre de 2018, cuando De la Sota murió en un accidente de auto, estaba trabajando activamente con la intención de ser candidato a presidente y armar una opción frente al macrismo. No era el mismo camino, por cierto, que había elegido Schiaretti.
Meses antes de morir, De la Sota había tenido un encuentro con Máximo Kirchner en el intento de alcanzar una “unidad más amplia” del peronismo. Su vínculo con Néstor y Cristina Kirchner había tenido momentos de acercamiento y también de confrontación, pero pensaba que podía generarse una alianza amplia, como la que en su momento logró en Córdoba. En la misma sintonía pensaba en su afinidad con Sergio Massa.
Ahora, ocho años después, el núcleo más claramente identificado con la tradición política de De la Sota encontró en su hija Natalia, la diputada nacional, una referencia. Ella construyó un perfil propio y no descarta ser candidata a gobernadora, mientras mira los armados nacionales en marcha. La aparición en escena de Candelaria, la otra hija del exgobernador, generó sorpresivamente la semana pasada una foto de unidad en el peronismo como no se veía desde mucho tiempo atrás.
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POLITICA
La reacción de los kelpers a las medidas de Javier Milei por Malvinas: “Los argentinos son nuestros vecinos ruidosos”

Por Pablo Duer, agencia EFE
El reclamo de soberanía de Javier Milei sobre las Malvinas, las acciones contra las petroleras en esas islas y las recientes declaraciones de Donald Trump sobre la disputa han elevado la tensión entre Argentina y el Reino Unido, pero entre los isleños la sensación es muy distinta: hastío ante una historia que se repite.
Administradas por el Reino Unido desde su ocupación en 1833 y reclamadas desde entonces por Argentina, las Malvinas han sido durante casi dos siglos fuente de discrepancias entre ambos países, que llegaron a enfrentarse por el archipiélago en la guerra de 1982.
Los primeros años del Gobierno de Milei fueron de relativa distensión, un escenario que cambió con el renovado impulso del mandatario al reclamo de soberanía y las medidas adoptadas en las últimas semanas.
En las islas, este rebrote de tensión contrasta con la tranquilidad de una población acostumbrada a convivir con una disputa que alterna períodos de calma con otros de renovada fricción.
“Diría que en general la gente está hastiada. Ya hemos vivido esto, es un tema constante, así que no estamos especialmente preocupados”, dice a EFE Janet Robertson, exintegrante de la Asamblea Legislativa de las Malvinas y quien recuerda episodios similares durante las últimas décadas.
Las Malvinas como distracción
Respecto al repentino giro de Milei, quien en el pasado llegó a reconocer su admiración por Margaret Thatcher, Robertson opina que “era inevitable que ocurriera en algún momento” y considera que es una “distracción” ante las dificultades que enfrenta el mandatario para reactivar la economía argentina.
“El tema de las Malvinas siempre se enfatiza cuando las cosas están difíciles internamente”, argumenta.
El cambio de postura ocurrió a inicios de este mes, cuando Milei se refirió a las Malvinas como “la causa más importante y sagrada” de los argentinos, después de que Donald Trump amenazara con revisar la histórica neutralidad estadounidense sobre la disputa en medio de su campaña de presión a Londres para aumentar su gasto en defensa.
El presidente argentino anunció después el endurecimiento de las sanciones contra las petroleras que operan en las islas sin autorización de Buenos Aires, a lo que el Reino Unido respondió que su compromiso es “absoluto e inquebrantable” con los isleños, quienes decidieron, por abrumadora mayoría, seguir perteneciendo a Reino Unido durante un referéndum celebrado en 2013.
Consultados por EFE, habitantes de las islas restaron importancia a los anuncios de Milei y coincidieron en que es difícil que se modifique la situación.
“No creo que las sanciones vayan a suponer una gran diferencia porque se basan en una ley que lleva 15 años en vigor y que no ha tenido un efecto disuasorio”, subraya el periodista y comentarista político isleño Ronnie MacLennan Baird.
Se refiere a la ley de hidrocarburos aprobada en 2011 durante el Gobierno de Cristina Fernández (2007-2015), que obliga a las petroleras a contar con autorización argentina para operar en aguas que el país suramericano reclama como propias.
Milei busca agilizar los mecanismos para sancionar a estas empresas y reactivar la construcción de una base militar naval en el extremo sur del país, a unos 700 kilómetros de Malvinas, así como un proyecto de ley para endurecer las penas contra las petroleras y otras compañías que operen en las islas.
“No es más que ruido”
“La mayoría de la gente aquí entiende que no es más que ruido y, mientras tanto, tenemos que seguir adelante con nuestras vidas”, continúa el analista, que cuenta que, en las islas, Argentina y sus sucesivos gobiernos son vistos como “vecinos ruidosos”.
Según MacLennan Baird, hay mayor preocupación por cuestiones como los cambios que traerá el desarrollo petrolero, tanto a nivel económico como en lo social y ambiental.
La sensación de hastío -e incluso indiferencia- hacia los anuncios de Milei convive con la irritación de parte de la población por las afirmaciones de Trump, que consideran vuelven a convertir a las islas en una pieza de disputas políticas que les exceden.
La última declaración del presidente estadounidense se produjo el pasado sábado, cuando dijo que las Malvinas “son muy interesantes”, enfatizó que Argentina y el Reino Unido están “enfadados” y se refirió a la posibilidad de un renovado conflicto: “Estoy seguro de que me llamarán para intervenir en ese desastre potencial, pero si lo hacen, probablemente podré solucionarlo”.
Si bien MacLennan Baird reconoce que las palabras de Trump “cambian un poco la música de fondo”, asegura que los isleños saben que no deben dar demasiado peso a todo lo que dice: “Ninguna de las personas con las que he hablado se está tomando demasiado en serio lo que Trump está diciendo. Dice muchas cosas”, afirma.
Más que temor a un nuevo conflicto, el analista describe una sensación generalizada de frustración por ver a las islas una vez más en el centro de tensiones internacionales: “Estamos cansados de ser un juguete político, de ser peones en un tablero de ajedrez”
Islas Malvinas, malvinas, Javier Milei
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