POLITICA
Pese al malestar interno por su performance como vocero, Ravier refuerza su plan para competir por la gobernación de La Pampa

“¡Hola, gobernador!”, suele decirle, mitad broma, mitad compromiso, el presidente Javier Milei, su principal promotor y defensor en el intrincado esquema de poder libertario.
Desde hace poco más de un mes, Adrián Ravier, el portavoz presidencial en reemplazo del complicado Manuel Adorni, también se prepara para enfrentar al poderoso PJ pampeano. Terminar con 44 años consecutivos de peronismo en el poder de La Pampa, con el apoyo del Presidente y su hermana Karina Milei, es la ambición declarada del economista libertario y nuevo habitante de la Casa Rosada, a pesar de que la acumulación de tropiezos en el inicio de su gestión, la mirada desconfiada de algunos de sus nuevos compañeros en el Gabinete, y la ambición, por el mismo cargo, de otros actores del mismo espacio político aparecen como condicionantes para el desarrollo de su candidatura.
Con internas probables en febrero- deben ser convocadas por el actual gobernador peronista Sergio Ziliotto– y elecciones a gobernador probables en mayo, la elección pampeana estrenará el decisivo año electoral. Armadora nacional libertaria, Karina Milei aprobó el desembarco de Ravier como portavoz presidencial, como paso previo a su candidatura a gobernador, con el objetivo de “hacerse más conocido”, según reconocen en Balcarce 50 y desde el entorno del extitular de la Fundación Faro, el think tank libertario donde influye el asesor presidencial Santiago Caputo.
Pero algunos de sus últimos errores no forzados, como haber pronosticado que el precio del dólar a $1800, o hablar de la Argentina como “país bananero” durante el Mundial, complicaron el consenso interno en torno a su candidatura. El virtual lanzamiento de candidatos de los también opositores y posibles aliados desde la UCR y PRO, y la posibilidad de apelar a alguna otra figura dentro del propio esquema libertario, conforman hoy por hoy el paisaje en el que Ravier, junto a su equipo de campaña, estructura su candidatura. El PJ del gobernador Ziliotto, que no tiene chances de reelegir, también tiene problemas para ordenar su interna y proyectar a un continuador de la administración peronista, pero cuenta con un aparato electoral probado que los libertarios buscarán desafiar.
Electo diputado nacional en las elecciones de octubre –terminó segundo, a apenas dos mil votos de la lista del PJ encabezada por Abelardo Ferrán–, Ravier ocupó su banca por solo seis meses, antes de que la necesidad de encontrar un sustituto para Adorni decantara en su designación como la voz de Milei. Titular de La Libertad Avanza en La Pampa, Ravier comenzó a defender las posturas oficiales una vez a la semana, en un contexto complicado y un clima enrarecido en Balcarce 50 por las restricciones –que aún continúan– contra los periodistas acreditados. Respuestas leídas, equívocos y la polémica alusión al precio del dólar –que enojó al ministro de Economía, Luis Caputo– generaron dudas en distintos despachos. Además, Ravier no participa de las reuniones de mesa política, a la que sí asistía Adorni y donde sí está el secretario de Prensa y Comunicación, Fabián Fernández, por lo que Ravier depende de la información que le suministran los ministerios para dar las respuestas.
Mientras tanto, la campaña por La Pampa sigue su curso. “Creemos que estamos muy fuertes para competir en 2027, tenemos 100 personas trabajando en mesas técnicas. Podemos llevar el cambio a una provincia estancada”, declaró Ravier el miércoles a la FM pampeana 100.5. El sábado, el candidato inauguró el inicio de la Escuela de Formación Política en el Hotel Mercure de Santa Rosa sin Karina Milei, que viene participando de actos similares en otras provincias y que regresó a Buenos Aires ese mismo día, luego de acompañar al Presidente en su gira por Ecuador y Colombia. El karinista Eduardo “Lule” Menem, otro de los armadores nacionales clave, supervisa el armado provincial a través de Juan Pablo Patterer, jefe de Anses en General Pico, y de relación oscilante con Ravier.
Tensión con Pro y la UCR
Mientras cuenta con el MID y el Mofepa del exintendente Juan Carlos Tierno como apoyos seguros, Ravier resiste por el momento un acuerdo para dirimir en internas con Pro y la UCR un candidato a gobernador común. “Tendremos candidato propio”, repiten, como un mantra, cerca del vocero-candidato.
“La única posibilidad de ganar es ir juntos el Pro, La Libertad Avanza y la UCR”, retruca a Carlos Javier Mac Allister, exdiputado nacional y referente de Pro en La Pampa. Desde ese espacio, que tiene a su hermana Marita Mac Allister como eventual candidata a gobernadora, se quejan de que LLA “no busca acuerdo, sino sometimiento” en las conversaciones previas. La misma sensación aparece en la UCR pampeana, cruzada por las internas pero con el joven Martín Berhongaray como referente más taquillero, y el veterano senador nacional Daniel Kroneberger con deseos de darle pelea.
Santiago Filipuzzi
Dentro mismo de La Libertad Avanza hay quienes piensan en otro candidato. Se trata de Martín Matzkin, del espacio que comanda Patricia Bullrich, y que asumiera semanas atrás la banca dejada por Ravier. “Está trabajando con nosotros, sin problemas”, dicen cerca de Ravier, aunque en el entorno de la jefa de los senadores libertaria vería con buenos ojos una candidatura a gobernador, o bien a senador nacional (se renuevan las tres bancas en 2027). “Por ahí Karina negocia con Patricia y termina siendo Matzkin”, arriesga otra voz de la Casa Rosada. Martin Maquieyra, exdiputado Pro y hoy miembro del directorio de YPF, también es considerado “potable” ante un eventual cambio de planes.
Sin Ziliotto en cancha, el PJ tiene al senador Daniel Bensusan a la cabeza de los eventuales candidatos, una lista que completan la vicegobernadora Alicia Mayoral, el intendente de Santa Rosa Luciano Di Nápoli y el diputado Ariel Rauschenberger. “Si seguimos teniendo vocación de poder, estaremos todos unidos y seguiremos siendo gobierno”, dijo el gobernador días atrás en rueda de prensa. Entre dificultades y obstáculos, Ravier avanza en la aventura de poder derrotarlos.
portavoz,acumulación,Jaime Rosemberg,Conforme a
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Por irregularidades en su residencia, el Gobierno expulsó a un brasileño que insultó a Milei en redes sociales

El Gobierno le canceló la residencia permanente y le prohibió el ingreso al país por cinco años a un ciudadano brasileño ligado al Partido de los Trabajadores de Lula da Silva que había insultado a Javier Milei en sus redes sociales. Según explicaron fuentes oficiales, la medida se tomó por incumplimientos en sus condiciones de residencia.
Se trata de José Rogério Carvalho Tomaz Junior, que en sus redes se define como un periodista y analista político con vínculos con el oficialismo brasileño. Este lunes, al aterrizar en el Aeropuerto Jorge Newbery, fue demorado en Migraciones.
Según explicaron fuentes del Ministerio de Seguridad, la cancelación se debió a que Tomaz Jr “prácticamente no había permanecido en la Argentina durante el período de vigencia de su residencia permanente”, además de haberse constatado que no vivía en el domicilio declarado ante la Dirección Nacional de Migraciones. “Es una falta grave eso”, explicaron a este medio.
La medida se ampara en la reforma migratoria que impulsó el Gobierno de Milei en mayo de 2025. A través del DNU 366/25, el Ejecutivo modificó la Ley de Migraciones y amplió los supuestos por los que se puede cancelar una residencia, sin importar su antigüedad o categoría. También estableció que las expulsiones que no están vinculadas con un delito llevan implícita una prohibición de reingreso de al menos cinco años.
Además, aquella reforma también incorporó obligaciones específicas relacionadas con la declaración del domicilio real para recibir notificaciones y la comunicación de los cambios de residencia. Según explicaron, ese fue uno de los motivos que justificó la expulsión del brasileño.
Si bien desde el Ejecutivo aseguraron que la medida no tuvo otros fundamentos, Tomaz Jr era señalado en el ecosistema digital de La Libertad Avanza por su posicionamiento en contra del Gobierno. “Realmente ya no sé si Javier Milei terminará sus días exiliado en Estados Unidos, colgado en la Plaza de Mayo por el pueblo o internado a la fuerza en algún hospital psiquiátrico. Pero no hay forma de que este loco termine bien, definitivamente”, había posteado en agosto.
En ese contexto, su expulsión fue celebrada por el asesor presidencial Santiago Caputo y uno de los funcionarios de su entorno, el director Nacional de Comunicación Digital de la Presidencia, Juan Pablo Carreira. Este, junto con otras figuras como Daniel Parisini -conocido en redes como El Gordo Dan- tuvieron múltiples cruces con Tomaz Jr en julio, luego de que figuras del oficialismo reavivaran el debate sobre el cobro a la salud y educación de extranjeros en instituciones públicas.
“Te falló el operativo, campeón”, escribió Santiago Caputo en X este lunes tras conocerse la expulsión del brasileño. “CHAU GOR… PUT…No solo no vas a poder seguir depredando nuestros recursos, sino que vas a tener que vivir 4 años en la Brasil de Flávio Bolsonaro siendo zurdo. Qué felicidad por favor. Un zurdo menos en Argentina. Hoy se celebra”, escribió por su parte Carreira.
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Milei mantiene tres ventajas para 2027, a pesar de todo

El nivel de actividad, el salario real, el empleo formal y el consumo siguen entre las deudas pendientes del modelo libertario. Pero Javier Milei avanza hacia el año electoral con tres ventajas competitivas. ¿Cómo es posible? Hay una respuesta obvia y es la falta de una oposición con chances de ganar, tanto en la dialoguista como en la más dura. Pero eso no es lo único que le juega a favor a Milei. Hay tres puntos que le dan ventaja, al menos por el momento, que en realidad son las piezas centrales del rompecabezas de esa oposición desflecada.
Primero, el dogmatismo de la narrativa económica de Milei de la que se deriva una propuesta clara para el votante. Ayer, en una entrevista radial, Milei aprovechó incluso el anuncio del Premio Nobel de Economía para reforzar la legitimidad de su modelo económico: insistió con que lleva adelante una estabilización macroeconómica que integra componentes microeconómicos. Fue una respuesta política a la oposición, pero también a Patricia Bullrich, la insider de tono más opositor. Después del encuentro de dos horas y media con Bullrich el jueves pasado, el off the record se preocupó por filtrar una línea: “El modelo no se rompe”.
El segundo punto es la voluntad política férrea de su modelo personalista: la centralidad de Milei en La Libertad Avanza funciona como un escudo protector de los lineamientos de su gestión, algo que el kirchnerismo no puede mostrar, fragmentado por la disputa por la conducción política. “Tenemos una relación simbiótica con Toto Caputo; es literalmente simbiótica”, dijo Milei ayer, en la entrevista de Radio Mitre con Eduardo Feinmann, para sintetizar la calidad de su vínculo con Luis Caputo y disipar las versiones sobre su apartamiento del Ministerio de Economía. Una especie de “Toto es Milei” que hace las dos cosas: ratificar el rumbo y dejar claro el peso de la autoridad presidencial a la hora de ordenar el poder libertario. En el kirchnerismo no queda nadie que esté en condiciones de pronunciar una afirmación con semejantes efectos, ni siquiera Cristina Kirchner.
Hay una tercera ventaja competitiva del mileísmo en el poder: un tiempo que le juega a favor a Milei. Comparado con la cantidad de años y de oportunidades de gobierno que tuvo el kirchnerismo, el aporte de Milei a la crisis estructural todavía está en discusión. ¿Tres años de gestión, o casi cuatro cuando llegue la hora de votar, le alcanzarán al votante para querer sacarse de encima ese modelo? ¿Se habrán agotado entonces las expectativas sobre Milei y habrá lugar para seguir sumando más años de experiencia kirchnerista? Con las opciones que ofrece el kirchnerismo hoy, el panorama se presenta dudoso.
Claridad, divino tesoro
Milei ofrece algo a los tiempos presentes que se ha vuelto una rareza: claridad y certezas en su visión del mundo justo cuando la época trae incertidumbre. Su principal ventaja competitiva frente al kirchnerismo y también al macrismo reside en la impertinencia con la que cree tener todas las respuestas sobre los problemas endémicos de la Argentina. Y eso a pesar de resultados magros en frentes clave de un plan económico que todavía no termina de arrancar.
Comparado con Kicillof o Massa, y otras terminales del peronismo-kirchnerismo obligadas a disimular sus cartas después de tantos años de fracaso económico, Milei todavía tiene margen para la certeza frente a la sociedad. Hay un mensaje que se preocupan por filtrar desde Casa Rosada y que Milei suele ratificar en público que va por ese lado: “No voy a entregar las ideas por el resultado electoral”.
Los economistas Robert Hall y Michael Woodford ganaron el Nobel de Economía por su trabajo sobre “los fundamentos microeconómicos de la estabilización macroeconómica”. Milei se apuró en inscribirse en esa saga. “Son modelos neokeynesianos que tienen microfundamentos. Por eso son neokeynesianos: los keynesianos modelo Ford T no incorporaban microfundamentos, no incorporaban restricciones de presupuesto”, interpretó ante la noticia del Nobel de Economía. Trazó un puente entre Milton Friedman y los neo keynesianos y se reservó un lugar para sí mismo: “Yo fui profesor de microeconomía durante veinticinco años. Si hay alguien que sabe de microeconomía, soy yo”, aclaró. Montado sobre el Nobel, Milei avanzó con la batalla cultural económica para desactivar a la oposición que cuestiona la falta de impacto del plan de estabilización mileísta en la industria, la construcción, el consumo y el metro cuadrado de la gente, pero también le habló tácitamente a Bullrich, que desde dentro del Gobierno presiona también con ese reclamo: una corrección neodesarrollista para el modelo Milei.
Con su análisis, Milei descarta la necesidad de una corrección de sesgo microeconómico: la microeconomía, asegura, ya está integrada en su modelo. “A usted mucho la micro no le gusta”, le planteó Feinmann. Milei avanzó con una negativa rotunda: “No es cierto. En lugar de hacer una macroeconomía berreta como hacen los economistas argentinos, yo hago equilibrio general intertemporal. O sea, miro todos los agentes, miro todos los mercados, tanto en el presente como en el futuro”.
Comparado con el macrismo residual y lo que fue Juntos por el Cambio, Milei sigue representando una vocación político económica férrea de sostener el núcleo duro de sus ideas a pesar de las demandas para relativizarlas. Un contraste con una presidencia de Pro que puso freno al cambio de paradigma político cultural y siguió alimentando el tamagotchi de las intermediación de los planes sociales y puso gradualismo en la baja del déficit.
En el presente, las propuestas económicas del macrismo no logran diferenciarse del mileísmo que las digirió hasta volver superflua esa opción política. Y sus banderas republicanas terminan replegándose ante la realpolitik de la defensa de la macro. En el kirchnerismo actual reina la incoherencia: en 2024, el kirchnerismo pasó por un atisbo de autocrítica por su apego al déficit y la inflación, cuando el ordenamiento macro y el crédito reactivaron la economía mileísta, pero hay regreso a viejas consignas en estos meses de desafíos para el Gobierno.
Le quedan a mano una serie de causas que terminan deshilachadas o estancadas: morosos, desdibujados; discapacidad, lo mismo; universidad, al alza con la marcha universitaria, pero estancada con la estrategia de apelaciones judiciales y el desapego para incumplir cautelares que el Gobierno exhibe sin pudor.
Milei es conducción
“Albertítere”. Así se refirió Milei a Alberto Fernández en la entrevista de ayer. Un síntesis del defecto que acorrala al kirchnerismo, la falta de “conducción”, en lenguaje peronista, que ordene esa interna y consolide su propuesta económica. Ese problema de conducción no pesa sobre la gestión de Milei.
Por el momento, el modelo perokirchnerista se organiza en base al “no” al modelo Milei. Pero esa definición por la negativa no alcanza como horizonte claro ni hay confianza en que el eventual candidato presidencial de 2027 asegure una gestión que no se tupamarice. Está fresca la memoria del internismo durante la presidencia de los Fernández y de Sergio Massa con el punto culminante de Máximo Kichner y sus huestes votando en contra del acuerdo con el FMI en el Congreso mientras la oposición dialoguista le daba los votos salvadores.
Ayer mismo lo dejó claro Alberto Fernández en una entrevista: “Cristina era una vicepresidenta con un peso muy importante, sin duda, pero también se encontraba con un presidente que no compartía todas sus miradas. Si cada uno hubiera tenido el rol que tenía, hubiera sido más fácil. No le hizo caso a Cristina, no la escuchó a Cristina, decían. Si le hubiera hecho caso a lo que Cristina decía, capaz que estábamos muy mal. Si no hubiera hecho el acuerdo con el Fondo, tal vez todo habría volado por los aires”.
El kirchnerismo puede alinearse, eventualmente, para recuperar el poder, pero hay más dudas de que esa disciplina se sostenga en caso de ganar y gobernar. La experiencia de los Fernández-Fernández talla en la memoria presente.
Néstor Kirchner representó la recuperación de la autoridad presidencial respecto de la experiencia de Fernando De la Rúa y la Alianza. Ahora Milei representa lo mismo en relación a Alberto Fernández, pero también en relación a Macri, tironeado por sus socios dentro del Gobierno. El Milei outsider, sin estructura partidaria heredada que lo condicione, es la cobertura que ofrece para insistir con su línea editorial económica: el que se inventa a sí mismo de la nada tiene menos deudas con lo que viene de antes.
“Nadie cuestiona a Caputo porque es mi política”, afirmó ayer Milei. Con la “simbiosis”, Milei eligió el atajo de la identidad extrema para confirmar el rumbo: en el Gobierno, no hay nadie más que Milei. Todos funcionan como clones de su ideario y de una conducción hiper centralizada. Por supuesto que todo puede salir mal: aquel “Adorni es Milei” de la elección de CABA en mayo 2025 mostró que el paso del tiempo puede ser implacable con las certezas políticas. Sobre todo, cuando se trata de la sobrevivencia de figuras políticas que pueden ser clave en un presente dado, pero que son fusibles al alcance de la lapicera cuando las crisis los tocan de cerca. En 2027, ¿Toto puede ser Adorni?
Crisis: ¿hay o no hay?
¿Con Milei se profundiza el encierro en el laberinto argentino o, finalmente, se logra salir por arriba? La misma pregunta aplicada al kirchnerismo se encuentra con una respuesta pesimista. Esa es la tercera ventaja mileísta.
A Milei le juega a favor un margen de duda sobre la eficacia de su plan económico que al kirchnerismo le juega en contra. En ese caso, todo depende de cómo se mida el paso del tiempo. La evaluación varía entre el “ya” y el “apenas”. Es decir, entre un balance negativo que dice que Milei lleva ya tres años y todavía no cumplió, y lo opuesto, un balance positivo que dice que Milei lleva apenas tres años. En ese caso, la demanda social le daría el margen de la pregunta con respuesta abierta hacia el futuro: si el kirchnerismo tuvo dieciséis años de gestión para demostrar la ineficacia de su modelo, por qué no darle a Milei algo más de tiempo.
Su gestión económica tiene problemas, pero en la larga historia de los problemas económico endémicos de la Argentina el aporte de sus tres años de Gobierno todavía representan una porción menor.
Con un macrismo asimilado dentro del cuerpo libertario y un kirchnerismo acéfalo y con un legado económico demasiado crítico que pesa en el memoria del electorado, Milei apuesta al futuro. Por supuesto que la intertemporalidad del equilibrio general de Milei con microeconomía embebida en el modelo requiere de otra intertemporalidad para sostenerse: la del apoyo electoral. Sin eso, la experiencia mileísta habrá sido simplemente un interregno caracterizado por su convencimiento extremo, pero con el mismo destino que los oficialismos de los últimos tiempos en la región, es decir, desplazados del poder por la calesita imparable de la demanda de un cambio que no sobrevive ni una presidencia.
Javier Milei,Primavera política, invierno económico,todo habría volado por los aires,Sólo en off: Chiqui Tapia, relegado por un inesperado intermediario entre el “doctor” Messi y la UBA,Luciana Vázquez,Javier Milei,Luis Caputo,Conforme a
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Chubut: acusan a la hermana del presidente del PJ local de liderar una banda que estafó por más de $50 millones con viviendas sociales

Un nuevo escándalo de corrupción se destapó en la provincia de Chubut que involucra a la hermana del presidente del PJ local. La acusación del Ministerio Público Fiscal apuntó contra cinco mujeres por 594 estafas que alcanzaron los $59,4 millones con la promesa de la construcción de viviendas sociales para familias en estado de vulnerabilidad.
En esa línea, la principal apuntada es Vanesa Fita, hermana del dirigente y diputado provincial, Gustavo Fita. Según consta en la acusación del fiscal general Martín Cárcamo a la que accedió Infobae, los hechos se habrían producido entre abril de 2023 y febrero de 2024, en la ciudad de Comodoro Rivadavia, donde se ofrecían viviendas construidas o próximas a construirse por el Instituto Provincial de la Vivienda (IPV) a familias que necesitaban acceder a una solución habitacional.
Para acceder a los presuntos planes, las familias debían transferir $100.000, distribuidos en dos partes: $80.000 destinados presuntamente al IPV y $20.000 para conexiones eléctricas. Sin embargo, el dinero era depositado en cuentas bancarias y billeteras virtuales vinculadas a las acusadas.
La investigación sostiene que Fita simulaba actuar como intermediaria de una cooperativa de viviendas y aseguraba contar con vinculaciones con funcionarios provinciales que le permitirían gestionar las adjudicaciones. Una vez incorporadas, las familias eran añadidas a grupos de WhatsApp donde recibían información sobre supuestas adjudicaciones, fechas de entrega y documentación requerida. Con el tiempo, esos plazos comenzaron a dilatarse: las acusadas invocaban problemas administrativos y trámites pendientes ante el IPV para justificar cada demora. También se organizaron encuentros presenciales en distintos establecimientos de Comodoro Rivadavia.

De acuerdo con la acusación, los hechos habrían iniciado durante la gestión del exgobernador chubutense y se extendieron hasta el mandato actual de Ignacio Torres. Una de las denunciantes, declaró que durante una reunión Vanesa Fita les aseguró que contaba con el respaldo del entonces gobernador Arcioni y su secretaria. Según ese relato, la acusada utilizaba esas supuestas vinculaciones para generar confianza entre las familias y justificar la entrega de viviendas en plazos breves.
La referencia forma parte de la prueba testimonial presentada por la Fiscalía, aunque no acredita que el exmandatario o su colaboradora hayan participado de la maniobra.
La investigación se inició en febrero de 2024 a partir de una denuncia presentada luego de que vecinos advirtieran irregularidades en las promesas de adjudicación. La Fiscalía reconstruyó el funcionamiento de la presunta organización a partir de esas denuncias, transferencias bancarias, comunicaciones telefónicas, mensajes de WhatsApp y Messenger, y documentación obtenida durante la pesquisa. A lo largo del proceso se formalizaron 179 denuncias penales y se identificaron centenares de maniobras fraudulentas.

Con la presentación de la acusación pública, el Ministerio Público Fiscal solicitó avanzar hacia la instancia de juicio por jurados. El requerimiento deberá atravesar el control judicial correspondiente antes de una eventual apertura del debate oral.
El requerimiento fiscal identifica a cinco mujeres de Comodoro Rivadavia como partícipes de la maniobra. La principal acusada es Vanesa Elizabeth Fita, de 43 años, a quien la Fiscalía atribuye la organización del esquema y señala como autora de los 594 hechos en su totalidad. Para ella se solicita una pena de entre seis y ocho años de prisión.
Las restantes cuatro son consideradas partícipes necesarias. María Victoria Curán, de 43 años, está vinculada a 400 de los hechos investigados, y la Fiscalía pide para ella entre cinco y seis años de prisión. Camila Lara Páez, de 22 años, aparece señalada en 320 hechos, con una pretensión punitiva de entre cuatro y cinco años. Lucía Lorena Miranda, de 47 años, está imputada en 130 de las maniobras, y el fiscal solicita entre tres y cuatro años de prisión. Por último, Gisela Belén Mansilla, de 34 años, es acusada de participar en cuatro hechos, con un pedido de entre uno y dos años de condena.
El fiscal Cárcamo calificó los hechos como estafa por calidad simulada e influencia mentida, en los términos de los artículos 172, 45 y 55 del Código Penal, con al menos 594 hechos en concurso real. La figura apunta al engaño deliberado mediante la simulación de un rol —intermediaria de una cooperativa— y la invocación de contactos con el poder para obtener un beneficio económico a costa de las víctimas.
Chubut,Corrupción,Viviendas,PJ
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