POLITICA
El Gobierno busca reforzar el control de sectores estratégicos en medio de la disputa entre EE.UU. y China por Vaca Muerta

El Gobierno estudia reforzar el control sobre la tecnología utilizada en sectores estratégicos y analiza dos herramientas: identificar determinadas redes y centros de datos como infraestructura crítica y establecer requisitos de seguridad para los proveedores que participen en esos sistemas. La discusión tomó impulso en medio de la disputa entre Estados Unidos y China por la presencia de Huawei en la infraestructura tecnológica de Neuquén y todavía no derivó en una medida oficial contra la compañía.
“Estamos estudiándolo”, expresan en la Casa Rosada. En el Ejecutivo aclaran que Nación no tiene jurisdicción para anular directamente una contratación de la Cooperativa CALF, pero reconocen que revisan un esquema más amplio para las infraestructuras consideradas sensibles. Las normas vinculadas a infraestructura crítica se canaliza a través de la Secretaría Legal y Técnica, mientras que los protocolos de ciberseguridad involucran a las áreas técnicas de la Jefatura de Gabinete.
La discusión separa la contratación puntual del marco regulatorio nacional. CALF es una cooperativa neuquina y sus decisiones comerciales no dependen del Ejecutivo, pero Calfibra presta servicios de telecomunicaciones bajo una licencia nacional. El propio ENACOM identificó este año a CALF como licenciataria de Servicios TIC y la Ley Argentina Digital exige autorización federal para desarrollar esa actividad.
La Argentina, además, ya reconoce a la energía y a las tecnologías de la información y las comunicaciones como sectores de infraestructura crítica. Una resolución nacional de 2019 incluyó esas dos categorías junto con transporte, agua, salud, alimentación, finanzas, nuclear, químico, espacio y funciones del Poder Ejecutivo. La norma define como críticas a las infraestructuras cuya destrucción o perturbación pueda afectar significativamente servicios esenciales, la seguridad, la defensa, la economía o el funcionamiento del Estado.
Esa clasificación general no convierte a cada red, servidor, centro de datos o instalación energética del país en un activo crítico. La Segunda Estrategia Nacional de Ciberseguridad plantea precisamente avanzar en la identificación de esas infraestructuras, profundizar la coordinación con operadores privados y desarrollar un marco normativo para las entidades responsables de su funcionamiento y protección.
El Ejecutivo cuenta desde este año con una herramienta adicional: el Centro Nacional de Ciberseguridad (CNC), es la autoridad nacional en la materia y tiene entre sus funciones definir las infraestructuras críticas de información. También puede promover estándares para reducir vulnerabilidades, intervenir en medidas de ciberseguridad sobre redes de telecomunicaciones y realizar pruebas sobre infraestructuras críticas.
El ENACOM tiene otro nivel de intervención sobre las redes. La Ley 27.078 establece que los equipos de telecomunicaciones comercializados en el país deben atravesar procesos de homologación y certificación para garantizar la integridad y la calidad de las redes, mientras que los licenciatarios están obligados a cumplir el marco regulatorio y las decisiones de la autoridad de aplicación. La normativa pública vigente no contiene, sin embargo, una lista de proveedores excluidos por razones de seguridad nacional comparable con la que utiliza Estados Unidos.
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Una de las alternativas bajo estudio es justamente crear requisitos de “proveedor confiable” para determinados sistemas sensibles. Todavía no está definido si el mecanismo se traducirá en una lista de empresas, en categorías de riesgo o en una serie de condiciones técnicas que deberán cumplir los fabricantes.
El modelo estadounidense es uno de los antecedentes que aparecen en la discusión. La Comisión Federal de Comunicaciones de Estados Unidos tiene una lista que identifica equipos y servicios de tecnología que representan un riesgo para la seguridad nacional: incluye a Huawei y ZTE, además de equipamiento de Hytera, Hikvision y Dahua en determinados usos ligados con seguridad pública, instalaciones gubernamentales e infraestructura crítica. La inclusión tiene efectos sobre autorizaciones de nuevos equipos, utilización de subsidios federales y programas de retiro y reemplazo de tecnología considerada riesgosa; no constituye simplemente una prohibición general de toda operación privada con esas empresas.
Europa utiliza también mecanismos basados en el riesgo de los proveedores. La Comisión Europea considera que Huawei y ZTE representan riesgos significativamente superiores a otros proveedores de 5G y avaló restricciones adoptadas por distintos Estados. En febrero, además, la Unión Europea presentó un esquema para evaluar proveedores críticos, promover redes con múltiples fabricantes y reducir dependencias de compañías consideradas de alto riesgo.

La controversia argentina se concentró en CALF, que mantiene una alianza con Huawei desde 2024 para su expansión tecnológica. La propia cooperativa informó entonces que la empresa china suministraría equipos electrónicos para la red de fibra óptica de Calfibra. En abril de este año, una delegación de CALF visitó la sede de Huawei en Shenzhen para trabajar sobre conectividad de alta capacidad, redes eléctricas inteligentes, videovigilancia y otras soluciones tecnológicas.
CALF también avanza con la construcción de un centro de datos Tier III en el Polo Tecnológico de Neuquén, aunque la documentación pública relevada no permite afirmar que se trate de un contrato integral adjudicado a Huawei. La cooperativa asegura, además, que su red utiliza múltiples proveedores: reconoció electrónica de Huawei, pero informó que emplea servidores HPE, equipos de energía APC y Eaton, sistemas de ABB y dispositivos MikroTik.
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Estados Unidos elevó progresivamente la presión sobre esa relación. CALF informó que el 12 de julio un gerente recibió mensajes vinculados con posibles restricciones de visas y con la posibilidad de cancelar una iniciativa asociada con Huawei. El 29 de julio, la cooperativa envió una nota formal al embajador Peter Lamelas, con copia a Cancillería, para pedir precisiones y fundamentos técnicos. Luego, el diplomático solicitó una reunión y ofreció evaluar alternativas tecnológicas estadounidenses.
La disputa escaló después al plano público. Lamelas y el subsecretario de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental, Juan Pablo Segura, calificaron a Huawei, ZTE, Hikvision, Hytera, Dahua y DJI como proveedores de tecnología de “alto riesgo” y sostuvieron que las leyes chinas pueden obligarlos a cooperar con los servicios de inteligencia de Beijing. Washington pidió a sus socios en América avanzar hacia proveedores que considere confiables. Se trata de la posición oficial estadounidense, que China rechaza.
Beijing respondió en dos oportunidades mediante comunicados oficiales. La Embajada china acusó primero a Estados Unidos de obstaculizar la cooperación con Huawei y cuestionó la utilización de posibles restricciones de visas. Luego calificó los señalamientos de Lamelas como una “calumnia sin ningún fundamento” y sostuvo que Huawei tiene antecedentes favorables en ciberseguridad, acepta auditorías externas y está dispuesta a suscribir compromisos contra accesos no autorizados.
Gobierno, Estados Unidos, China
POLITICA
El Gobierno está en un laberinto: las desinteligencias y peleas de cúpula traban la política y la economía

“Estamos sin conducción. Cada uno hace su juego”. Un miembro de la mesa política del Gobierno reaccionó así tras la noche negra del miércoles, cuando la derrota -previsible- de Donald Trump se combinó con desinteligencias en el gabinete y peleas de cúpula. El Gobierno está en su laberinto, trabado en la política y en la economía. Y no se debe a factores externos: los tomadores de decisiones que rodean a Javier Milei se tienden sus propias trampas, a fuerza de desconfianzas, internas, órdenes y contramarchas.
El clima en la Casa Rosada es de frustración y de ausencia de sentimiento de equipo. Esto se vio con claridad esta semana. La reunión de mesa política no se hizo por segundo martes consecutivo. La pelea con Patricia Bullrich se acercó peligrosamente a un punto de no retorno. Y la cuenta regresiva para suspender las PASO siguió corriendo sin novedades en el frente, en parte, por desacuerdos internos. Un integrante del primer anillo presidencial lo describió así: “Estamos como en el día de la marmota”.
La desazón se expande mientras el riesgo país no encuentra techo y las acciones argentinas muestran una corriente vendedora en Wall Street, desacopladas de la buena reacción en los mercados internacionales al triunfo demócrata en EEUU. Quizás por eso, la inflexibilidad del equipo económico asociada a la ortodoxia de Javier Milei empezó a mostrar su límite. Después de meses en los que cualquier idea para fomentar la reactivación era tildada de “plan platita”, Luis Caputo anunció alicientes para mejorar el acceso al crédito y para aliviar en ARCA la asfixia de los sectores económicos rezagados.

La cadena de transmisión del gabinete, en tanto, mostró serios cortocircuitos. El Poder Ejecutivo firmó el sábado el proyecto de Ley de Competitividad Financiera y lo remitió al Congreso. El texto ingresó formalmente -y bajo un fuerte hermetismo- a la Cámara de Diputados el lunes y tomó estado público el martes. Las alarmas de los inversores sonaron cuando se supo que uno de los artículos de la iniciativa gravaba con Ganancias la venta de CEDEARs, una medida “anti-mercado” que olía a kerosene en un contexto complejo de suba de riesgo país. Esa misma noche, a las 22:50, el vicejefe de Gabinete, Ignacio Devitt -que fue injustamente castigado en redes sociales-, debió retirar el proyecto del parlamento. Un papelón.
¿Qué falló? Los autores intelectuales del proyecto fueron dos: en la parte regulatoria, el Ministerio de Desregulación, y en la parte impositiva, el Ministerio de Economía. Lo más curioso de la trama fue que la mesa política del Gobierno conocía el texto. No ocurrió como con otras iniciativas -como la ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada– que se manejó en la intimidad del vínculo entre Federico Sturzenegger y Javier Milei.
La iniciativa fue presentada y debatida el 13 de octubre en la mesa política. Estuvo presente Sturzenegger e incluso se hizo una videollamada con funcionarios de la Comisión Nacional de Valores (CNV) para evacuar dudas. En ese ámbito, Santiago Caputo advirtió sobre la incongruencia ideológica de gravar a los CEDEARs. “Nosotros bajamos impuestos, no los subimos”, a punto. Patricia Bullrich también cuestionó el artículo. Pero Sturzenegger defendió la idea de gravar a todos los inversores por igual para incentivar a los instrumentos locales. El debate quedó en el aire y Diego Santilli se comprometió a ver la ventana de oportunidad para remitirlo al Congreso.

El proyecto luego fue pulido en los ministerios de Desregulación y de Economía. Finalmente, lo firmó el mismísimo Javier Milei. ¿Fue un mero descuido? ¿Se traspapeló una “versión vieja” -como dijo Felipe Núñez- o había una decisión de gravar los CEDEARs?
Una vez que se movió el avispero en los mercados, el Gobierno retiró el proyecto entero. “Done. Recuerden que el Presidente nunca defrauda”, tuiteó Santiago Caputo, adjudicándose el logro desde su lugar de asesor sin cargo. María Ibarzabal, que ya había advertido que el proyecto era problemático, instrumentó el retiro completo del proyecto, con el aval presidencial mediante.
“Todos se dieron cuenta que esto podía ser un problema grande en el momento delicado en el que estamos. A (Mauricio) Macri le pasó lo mismo con el impuesto a la renta financiera. En un momento de cambio de expectativas, algo así puede encender una mecha. Toda la pizarra argentina viene para abajo y el riesgo país para arriba. Penalizar al mercado era un mensaje muy extraño”, dijo a Infobae un asesor al tanto de la discusión interna.
Derrota de Trump y mutismo selectivo
Respecto a las midterms en los Estados Unidos y a la derrota de Donald Trump, hubo múltiples lecturas en el oficialismo. Todas circularon mientras Milei apelaba, una vez más, a un atronador silencio. Como ocurrió cuando Lula ganó en Brasil, en la red social X no le dedicó ni un solo mensaje a su amigo norteamericano. Mutismo político selectivo.
En la calle online, sin embargo, los libertarios sintieron la derrota. Mariano Perez hizo una transmisión en donde reconoció que su mapa con predicciones falló y que la ola demócrata fue mucho más contundente de lo esperado. Y en Carajo se dio una discusión interesante. “En la Argentina yo soy más optimista, tenemos más fresquitas las consecuencias económicas nefastas del otro modelo”, dijo Daniel Parisini. Un miembro de su mesa, conocido como Sick Durden (o Gordo Matrix) le respondió “Un partido político tiene que lograr que la gente diga ‘confío en vos’. Había temas de tarifas y un montón de cosas que a la gente no le gustaban. Fue culpa del gobierno que no se ganó a la gente. Hubo un montón de cosas que no gustaron”.
El dilema cabe para pensar en lo doméstico. ¿Lo que se pone en juego en los comicios del mundo (y lo que se pondrá en juego en la Argentina en 2027) es una discusión de modelo o de soluciones concretas para la vida de los ciudadanos? El marco para interpretar el ciclo político mundial y local: ¿tiene que ver con el rumbo o con las respuestas concretas?
Es el mismo debate que se dio en estas horas en el peronismo. La visita de los gurúes de Lula -el legislador André Janones y los consultores de la agencia Nordex, Rafael Marroquim y Chico Kertész, le dejó a Cristina Kirchner una enseñanza novedosa. Según pudo reconstruir Infobae, los brasileños transmitieron que hoy no sirve hacer una campaña basada en la nostalgia del pasado y en el legado. “La gente dice: sé que me diste todo esto antes pero necesito que me digas que va a pasar conmigo mañana”, dijo una persona del primer anillo de la expresidenta.
Volviendo al impacto de los comicios de EEUU, en la alta política de Buenos Aires cada actor buscó confirmar su sesgo. “¿Hay ciclos globales? Sí. Pero esos ciclos globales no explican la solución específica en cada país”, dijeron en el campamento de Santiago Caputo.
En la Casa Rosada reconocieron que Milei se había jugado entero por figuras como Bolsonaro o Trump y que, así como hubiera capitalizado sus triunfo, ahora se erosiona ante sus derrotas. Pero desestimaron efectos concretos en el vínculo con los Estados Unidos, aun cuando el líder republicano gobernara en una posición de debilidad. “La relación de los Estados Unidos con la Argentina no está en discusión. Ahora que perdió Bolsonaro, Milei es más importante en términos de la resistencia a China en América Latina”, apuntaron.
Bullrich lo leyó en su clave: “La gente castigó a Trump por el aumento de la nafta, la guerra en Irán y el ICE. Castigó la falta de respuestas económicas y los excesos institucionales”, dijeron muy cerca de la senadora. Cualquier parecido con su planteo interno, es pura coincidencia.
Bullrich, al límite
Como se dijo, Karina Milei no convocó a la mesa política por segunda semana consecutiva. El argumento fue de orden operativo: la hermana del Presidente está extremadamente atareada con los pormenores de la visita del Papa. Prueba de ello es que no acompañó a su hermano a Madrid. “No quiere fisuras en toda la visita de León XIV”, dicen en su entorno.

Si bien la explicación oficial apuntó a lo más simple, la permanencia de la falta de diálogo tuvo efectos internos muy contundentes. “Estarán decidiendo en otro lado”, la escucharon decir a Bullrich cuando se supo que no habría encuentro en la Casa Rosada. Algo de razón tiene: hay una mini mesita política integrada solo por los Menem, Karina y Diego Santilli, que se suele reunir a media mañana del martes, antes de encontrarse con los demás.
La senadora respondió con una foto de su tropa y una demostración de fuerza.
El grupo bullrichista se reunió en las oficinas que la exministra tiene sobre la calle Bulnes. Es algo que ella hace de tanto en tanto, aunque esta vez publicitó la foto. Uno de los diputados presentes deslizó: “Fue una manera de decir ‘acá estamos, estos somos. Patricia tiene 15 diputados… y vamos a ver”.
Cerca de Karina creen que la tropa de Bullrich no está simplemente reclamando mayor escucha interna. Creen que están tramando algo más. Hace tres semanas maduraba la idea de una fórmula Milei-Bullrich -incluso se pensaba que el juego de la senadora era funcional para contener a un electorado republicano– pero ahora el clima se espesó demasiado. “Ella no busca una fórmula presidencial, busca otra cosa. Nos esmerila todos los días. Yo creo que después de la visita del Papa se pudre todo”, dijo a Infobae un funcionario de diálogo cotidiano con la secretaria General de la Presidencia.
Todos en el Gobierno tienen la orden de llamarse a la concordia de acá a una semana, cuando Leon XIV deje la Argentina. Sin ir más lejos, el gobernador de Formosa, Gildo Insfran, fue el primer invitado confirmado al acto institucional que tendrá lugar el domingo en el Palacio Libertad. Pero -en contra de la voluntad de la Iglesia- nadie en la Casa Rosada cree que el espíritu de diálogo perdurará más allá de la bendición papal al país.
Paliativos sorpresa
Bullrich, en tanto, se hizo eco de las medidas anunciadas por Luis Caputo frente a la Unión Industrial Argentina (UIA). En particular, la suspensión de embargos para pymes de parte de ARCA. Además de celebrar la medida, la senadora resaltó que el problema de las pequeñas empresas ahorcadas por la autoridad fiscal era un tema que ella venía planteando desde hacía un año.
Los anuncios de Caputo frente a los industriales fueron toda una novedad y el único momento de la semana en donde el Gobierno mostró mayor iniciativa y reacción. Si las internas traban la gestión política, la ortodoxia de Milei es lo que frena la imaginación económica.
El Gobierno anunció medidas para aliviar la presión financiera sobre las pymes y las empresas. Además de la suspensión de embargos, lanzó planes de pago, la compensación de créditos fiscales y una línea de créditos para la industria automotriz. Si bien, como advirtieron los industriales, no son más que paliativos para un sector muy castigado, el anuncio asomó como una novedad en dos planos. Primero, el Gobierno demostró una dosis de creatividad con medidas económicas sin costo fiscal. Hasta hace una semana, la postura de la Casa Rosada -derivada de la bajada de línea del Presidente- era que resultaba imposible tomar medidas sin ampliar la base monetaria. Cualquier actitud proactiva en materia económica era sinónimo de “plan platita”. Como si no hubiera nada para hacer.

En segundo término, las medidas demostraron que el Gobierno reconoce que la economía está estancada y a las puertas de una recesión. Lejos quedó el cuestionamiento a la serie desestacionalizada del INDEC. También es una admisión de que necesitan un estímulo aquellos sectores que, hasta no hace mucho, entraban en la lógica de “reconversión o muerte”. “Tampoco son cambios significativos. Pero es un mensaje a la industria de estamos tomando nota. Para el anuncio se eligió tiempo y lugar”, dijo a Infobae un funcionario de la Casa Rosada.
Si la economía suma luces rojas, la gestión política tampoco encuentra su “onda verde”. Javier Milei le pidió a su equipo resultados con tres leyes: el Tratado de Cooperación en Materia de Patentes (PCT), que genera especial ansiedad en Washington; el proyecto de Defensa de la Soberanía Nacional y la reforma política. La “ley Malvinas”, que obtuvo dictamen en una inédita colaboración entre Martín Menem y Santiago Caputo, sumó resistencias en los últimos días. Al parecer, el “Operativo Bolsonaro”, que tuvo al asesor presidencial jugando a una película de espías en las Cataratas del Iguazú, no inspiró confianza sobre qué podría hacer el Gobierno con un poderosísimo Consejo de Seguridad Nacional, integrado por la SIDE y el Ministerio de Defensa, entre otros organismos.
Respecto a la suspensión de las PASO, más allá de Diego Santilli -que sigue pidiendo que le tengan confianza- el resto del gabinete va sumergiéndose en el escepticismo. “Para mí ya está herido de muerte el asunto”, comentó esta semana un importante colaborador de la Casa Rosada. Otro funcionario de alto nivel aportó: “Estamos cerca y a la vez estamos lejos. Hay papers que circulan con la UCR y con los gobernadores. Pero esto depende de que una de las dos partes ceda”.
En política las negociaciones pueden destrabarse de un momento a otro, pero el regateo entre la Casa Rosada y los gobernadores está, desde hace semanas, en el mismo lugar. La clave está en las listas legislativas nacionales. Los Menem no quieren que LLA se “venda barato” y entregue bancas, y eso ata de manos al jefe de Gabinete.
Un gobernador de muy buen diálogo con el Gobierno lo explicó así: “Varios de nosotros ya dijimos públicamente que estamos para suspender las PASO. Pero falta que el Gobierno nos diga que nos va a dar a cambio. En el toma y daca, falta el daca”.
Mientras espera que su equipo le muestre resultados, Milei viajó a España para buscar las postales que le habían faltado en su visita anterior. El líder de Vox, Santiago Abascal, finalmente lo recibió de manera presencial a última hora de ayer y le regaló una foto. También volverá a recibirlo hoy la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso. Con el líder del Partido Popular (PP), Alberto Núñez Feijóo -el favorito para liderar España a partir de los comicios del 29 de noviembre- no pareciera haber vínculo.
Después de las derrotas de sus aliados en Brasil y Estados Unidos, el Presidente se aferra a la batalla cultural en España. El líder libertario, que hace poco se veía liderando una gran “ola global azul”, de un momento a otro, quedó posicionado en la resistencia. El paso del Papa por el país generará un paréntesis ecuménico. Pero Milei tiene la expectativa de que encienda en la ciudadanía otro motor, que viene apagado: el de la esperanza.
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POLITICA
El Gobierno minimiza el efecto de la derrota de Trump en el riesgo país, pero admite que la incertidumbre política condiciona al mercado

El Gobierno relativizó el nuevo pico que alcanzó el riesgo país, que atribuyó a una repercusión esperable tras la derrota de Donald Trump en las elecciones de Estados Unidos, y estimó que debería estabilizarse con el correr de los días. Sin embargo, en Casa Rosada admitieron que la incertidumbre política frente al año electoral impide volver a los valores mínimos de la gestión de Javier Milei.
“Siempre pasa que cuando hay una elección de estas características, trascendentes, hay movimientos de arriba para abajo que duran un poco y después se estabiliza. Era lo lógico”, sintetizó a TN una fuente con acceso al despacho presidencial.
La apreciación llegó luego de que el riesgo país, el indicador que mide cuánto interés extra debe pagar un Estado en los mercados, trepara el miércoles 21 unidades para llegar a los 852 puntos básicos, su nivel más alto en los últimos 12 meses. En paralelo, los bonos argentinos cayeron en el exterior aun cuando las bolsas de Asia, Europa y Wall Street subieron tras la victoria demócrata en ambas cámaras del Congreso norteamericano.
En ese contexto, desde el Ejecutivo ratificaron el componente de la volatilidad internacional sobre el alza, que suele tener un impacto mayor sobre los países emergentes y en particular a la Argentina por sus antecedentes de incumplimiento de pagos. “Cuando ganó Bolsonaro en Brasil bajó el riesgo país y subieron los bonos. Cuando ganó Lula (da Silva), subió el riesgo país y bajaron los bonos. ¿Qué sucedió en Argentina en el medio? Nada», enfatizaron en Balcarce 50.
Si bien el Gobierno sostiene que la situación macroeconómica argentina es “igual o mejor” que la del resto de los países de la región, admite que lo que pone un piso alto es “la incertidumbre política” en un contexto donde todavía no se sabe en qué condiciones enfrentará Javier Milei su campaña por la reelección el próximo año. “Cuando se estabilice el riesgo político, se cierren los acuerdos electorales y se sepa quiénes son los candidatos, ahí se encontrará un punto de equilibrio”, estimaron.
El factor del riesgo político interno genera discusiones en el seno del oficialismo, con figuras como Luis Caputo, Diego Santilli, Patricia Bullrich o Santiago Caputo, que pujan por cerrar lo antes posible los acuerdos políticos para garantizar estabilidad, y los primos Eduardo y Martín Menem que plantean no forzar alianzas a costa de sacrificar el armado político de La Libertad Avanza en las diferentes provincias.
Aun así, el Gobierno busca llevar tranquilidad a los mercados y enfatiza que el país no necesita salir al mercado para refinanciar su deuda. “Está blindado”, remarcan. En ese sentido, el vocero presidencial, Adrián Ravier, señaló el martes en su conferencia de prensa que el Ejecutivo cuenta con un arsenal de “más de US$15 mil millones en reservas, el swap chino por US$20.000 millones, la posibilidad de colocar futuros por otros US$15 mil millones”. Además, en Balcarce 50 estiman un alto nivel de ingreso de divisas para 2027 por las liquidaciones del agro y el sector energético. “La Argentina puede sostener un dólar estable y pagar los vencimientos”, subrayaron.
En esa línea, el ministro de Economía, Luis Caputo, descartó que el Gobierno fuera a enfrentar un “miércoles negro” por el impacto de la derrota electoral de su principal aliado geopolítico y ratificó que “para Argentina nada cambia”. “Vamos a seguir con la ortodoxia, vamos a seguir haciendo lo que hay que hacer”, subrayó el funcionario en un evento organizado por Fundación FIEL, donde además insistió con que ve un 2027 “más tranquilo” y sin volatibilidad por el año electoral.
Sin embargo, en el mediano plazo el Ejecutivo reconoce la dificultad que tendrán las empresas argentinas para salir a financiarse en el mercado con este nivel de riesgo país, que encarece los préstamos y termina por repercutir sobre la actividad.
POLITICA
Axel Kicillof invitó a la misa del Papa a Claudio “Chiqui” Tapia, quien recibió $100 millones anuales de su gobierno

El Gobierno bonaerense conducido por Axel Kicillof extendió una invitación formal a Claudio “Chiqui” Tapia para la misa del papa León XIV.
El titular de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) asistirá al oficio religioso del miércoles 11 de noviembre en la Basílica de Luján.
La convocatoria se produce en medio de las investigaciones judiciales por presunto enriquecimiento ilícito que salpican al dirigente deportivo.
Su última declaración jurada reveló que el directivo percibe un salario anual superior a los $100 millones como presidente de la Ceamse, lo que representa un ingreso cercano a los ocho millones de pesos mensuales por su labor de tres horas diarias en el organismo estatal provincial.
Axel Kicillof y Claudio “Chiqui” Tapia
Pese a las objeciones sobre su gestión y los cuestionamientos vinculados al manejo de fondos públicos, la administración provincial mantiene acuerdos vigentes con el dirigente. Las alianzas estratégicas incluyen la explotación comercial y la administración conjunta del Estadio Único de La Plata.
El cónclave eclesiástico contará además con la presencia de intendentes, legisladores, gobernadores y dirigentes de diversos espacios políticos. Desde la Casa Rosada confirmaron la asistencia de una comitiva integrada por el jefe de Gabinete Diego Santilli y Pablo Quirno.
Por su parte, el presidente Javier Milei liderará el recibimiento oficial en el Palacio Libertad y participará en las celebraciones litúrgicas.
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