POLITICA
Círculo rojo: crisis en el centro de decisiones del Gobierno, globos de ensayo electorales y la olla a presión bonaerense

El sistema de toma de decisiones implementado por Javier Milei entró en una fase de crisis total. Ya no se trata solo de la desintegración del triángulo de hierro y la disputa feroz entre Karina Milei y Santiago Caputo, que se extendió a sus respectivos colaboradores y que el viernes quedó en evidencia por un descarnado pase de facturas virtual entre seguidores de ambos bandos: el liderazgo del Presidente ya no funciona como aglutinador de la tropa, y el Gabinete está colapsado por el affaire patrimonial, y sorprendentemente amateur, de su ministro coordinador, Manuel Adorni.
Esa crisis superó la capacidad de respuesta de un gobierno que se conformó a las apuradas con funcionarios que, en muchos casos, apenas se conocen, y exhibió en los últimos tiempos una profunda desconexión interna entre sus integrantes: “No hay nadie empujando la agenda”, aseguran internamente. Peor aún: se multiplican los cortocircuitos.
Esa desconexión generó situaciones insólitas. Justificadas, en su mayoría, por la irrenunciable decisión de sostenimiento del equilibrio fiscal que comenzó a irritar a un sector de la administración central, y que inquieta a intendentes y gobernadores, desahuciados financieramente. Por la motosierra, la política de Estado más eficaz hasta el momento, se cortaron, por ejemplo, los pagos a los proveedores de la comida presidencial hasta que alguien notó el error. “Lo dejaron sin comida al Presidente”, exageró una fuente oficial. Ejemplos como esos abundan, como el de una Secretaría que arrastra serios problemas para pagar las facturas de luz del edificio. No tienen bien en claro a quién reclamarle.
Muchísimo más caras, sin embargo, fueron las repercusiones del freno abrupto que Luis Caputo, “Toto”, y su inflexible secretario de Hacienda, Carlos Guberman, aplicaron en el verano a las transferencias del Tesoro al PAMI y a discapacidad, dos áreas críticas controladas por Santiago Caputo, en teoría, un aliado interno del ministro de Economía en el Gabinete. “Toto” quiso pisar antes el freno, pero lo convencieron de que no era una buena idea hacerlo en medio de la campaña electoral del año pasado. Con el triunfo de octubre consumado, el ministro avanzó: con excepción de los planteos en Salud, no existió ningún ámbito de análisis interno que abordara las consecuencias de esa decisión.
Algo similar ocurrió con las universidades: la emergencia por el revés judicial en torno a la ley de financiamiento universitario sancionada por el Congreso, que obliga al Gobierno a actualizar los salarios de los docentes y no docentes, un compromiso calculado en $2,5 billones, también desnudó la crisis del sistema de toma de decisiones oficial. El viernes, el Ejecutivo apeló con un recurso extraordinario el fallo de la Cámara en lo Contencioso y Administrativo federal que rechazó la medida cautelar del Gobierno. De la decisión de esa Cámara se desprenderá si Milei acude o no en queja a la Corte Suprema como último recurso. Pero hasta tanto decida el máximo tribunal, el Presidente y “Toto” Caputo deberían liberar las partidas para cumplir con esa ley del Congreso. Altísimas fuentes oficiales explicaron que, si eso pasa, no se desembolsarán los $2,5 billones, si no que habrá una erogación parcial: “No tenemos esa plata”, se excusaron. En enero, el otro Caputo, Santiago, abrió una negociación subterránea con emisarios de las universidades para explorar un camino alternativo: se implementaría una recomposición salarial en cuotas que el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) estaba dispuesto a convalidar y el oficialismo a promover con una modificación a la ley sancionada por la oposición y algunos aliados. La negociación se echó para atrás por orden de Karina Milei.
Es una incógnita el nivel de detalle con el que el Presidente sigue algunas de esas negociaciones. También, hasta qué punto está dispuesto a zanjar esa disputa a cielo abierto, que repercute directamente en el ritmo cotidiano de la gestión, entre los dos integrantes de ese sistema de toma de decisiones que implementó cuando echó a Nicolás Posse, y que desde el último trimestre del 2025 se empantanó en un lodazal intransitable.
“¿Quién opera sobre las cosas? ¿Quién hace que las cosas sucedan?“, se preguntó un operador libertario. Hay una inquietud cada vez mayor, en todos los rubros. Por ejemplo, en el sector minero, tras la cautelar presentada por el gobernador pampeano que se apuró en tratar de frenar la aplicación de la ley de glaciares, una iniciativa que promueve inversiones millonarias en ese rubro. El juez federal que debe definir esa presentación es Juan José Baric, designado en el 2018 por Mauricio Macri, el ex presidente que tiene el tiempo suficiente para combinar actividades políticas -estuvo el viernes en Chaco, en un acto partidario- con sus hobbies personales -participó este sábado de un torneo de bridge en el CeNARD-. El juez espera por la reglamentación de la ley. “¿Hay alguien hablando con él?“, se preguntó un lobista minero. El mismo cuestionamiento sobrevoló al dispositivo libertario con la aparición estelar de la escribana Adriana Nevechenko, que participó de las operaciones inmobiliarias de Adorni: en varios despachos oficiales se enteraron de que brindaba una entrevista, en los estudios de Infobae en vivo, en medio de la nota. Jocosa, la escribana confesó que, por su conocimiento de quince años atrás, el jefe de Gabinete recién había realizado operaciones inmobiliarias una vez que entró a la función pública.
El jueves, en la inauguración del Centro Nacional de Antiterrorismo (CNA), un evento que contó con la plana mayor de la SIDE y el embajador de Estados Unidos, Peter Lamelas, llamó la atención la ausencia de las máximas autoridades de los ministerios de Seguridad y de Justicia, dos áreas que, según la creación del centro, deberían articular políticas públicas de prevención con la Secretaría de Inteligencia. Sí hubo destacados funcionarios judiciales. La SIDE es administrada por Caputo a través de Cristian Auguadra, antiguo contador de la familia. Los ministros de Justicia y de Seguridad, Juan Bautista Mahiques y Alejandra Monteoliva, responden a Karina Milei. En los últimos meses se acrecentaron los pases de facturas entre esas tres áreas. La salida de Mariano Cúneo Libarona y el desembarco de Mahiques no solo no aquietó las aguas, sino que las alborotó aún más. El ejemplo más ostensible es la investigación tramitada en Comodoro Py que tiene al jefe de Gabinete como protagonista central. ¿Cuánto tiene que ver la celeridad de esas pesquisas con los cambios en el Ministerio de Justicia?
Existe, de todos modos, un dato aún más sorprendente en torno a la SIDE: el Presidente no conoce y no tiene ningún tipo de vinculación con el jefe de los espías. Toda una novedad para un puesto que, se supone, debería ser ocupado por un funcionario de la más extrema confianza del jefe de Estado. Fuentes del entorno presidencial resaltaron, además, que ni Milei ni su hermana reciben asiduamente los informes de la Secretaría.

El Presidente sigue obsesionado, casi con exclusividad, con el rumbo del programa económico que mostró en los últimos meses severas señales de alerta, aunque Milei está convencido de que, próximamente, habrá signos de recuperación de la actividad. Obstinado, se refiere a las dos velocidades de la economía, y apuesta a una mejoría a partir de este trimestre, el segundo, “el trimestre dorado” por la liquidación de la cosecha que se prevé récord. El viernes, el ministro Caputo consiguió, en paralelo, la aprobación del Fondo Monetario y financiamiento externo para blindar el programa macro. Se menciona, incluso, una posible recuperación en la recaudación, muy castigada: entre enero y marzo se registró un retroceso del 7,5% interanual en términos reales. El martes, en el evento de AmCham, mientras los asistentes se regodeaban con la presencia sorpresiva de Adorni en la comitiva oficial y volaban humoradas por sus desprolijidades patrimoniales, Milei ratificó el rumbo y reconoció el número de inflación de marzo, del 3,4%, como una pésima noticia que, según él, quedará sepultada en los próximos meses con una caída sostenida del índice de precios. Recibió, a lo largo de su discurso de casi una hora, una lluvia muy débil de aplausos.
“Hay muchas hipótesis sobre por qué lo sostienen (a Adorni). Pero hoy quiero plantear una más: removerlo no soluciona el problema de fondo. Porque el problema de fondo no es Adorni“, escribió la politóloga Ana Iparraguirre en una interesantísima columna que publicó Infobae. Según su hipótesis, más allá del impacto negativo de las irregularidades patrimoniales del jefe de Gabinete, investigadas por Ariel Lijo y Gerardo Pollicita, la caída en la popularidad del Presidente y en el apoyo a la gestión se explican por el deterioro económico en buena parte de la sociedad, en particular en el Gran Buenos Aires, que concentra a un sector muy considerable de la población. Iparraguirre aportó el viernes, en diálogo con Infobae al mediodía, un dato que el Gobierno debería tener en cuenta, y que pega de lleno en uno de sus principales logros: en los grupos focales se empezó a notar hace tiempo un descreimiento de las cifras oficiales en materia inflacionaria, aún cuando no exista sospecha alguna sobre el INDEC: “Esos números de inflación no son ciertos, no puede ser, la realidad cuando voy al supermercado es otra cosa”.

Según el último estudio de CasaTres, de Mora Jozami, las expectativas por la situación económica se desgastaron a partir de noviembre del año pasado. Un 41% de los consultados respondió para esa muestra que la situación económica va a “estar peor” en un año: a fines del 2025 esa cifra giraba en torno al 28%. Por el contrario, la esperanza de una mejoría cayó, desde ese mes del año pasado, del 41% al 33%.
Círculo rojo y olla a presión. “¿Qué hacemos para terminar con esto?“, planteó, con tono dramático, un empresario industrial a un grupo de dirigentes del peronismo que lo visitaron hace algunas semanas. Esa conversación empezó a multiplicarse, en canales informales y no con tanto dramatismo, en el círculo rojo político, sindical y empresario de cara al escenario electoral del 2027.
Comenzó, temprano, en ese sentido, la temporada de globos de ensayo. Victoria Villarruel acumula diálogos con diversos sectores: hay un grupo de dirigentes, incluso empresarios, dispuestos a financiarla para, en todo caso, esmerilar una futura performance de La Libertad Avanza el próximo año. Algo así como lo que forzaron con Milei desde algunos sectores, en la previa de la campaña del 2023, que terminó con el economista en la Presidencia. En segmentos del establishment se sigue con interés a Patricia Bullrich: dicen que un sector de la industria estaría dispuesto a empujarla hasta una ruptura con el presidente. “Si al gobierno le va mal, ella no es alternativa: algunos delirantes creen que puede ser ella”, planteó un colaborador muy cercano. El viernes, la senadora se fotografió con la Hermanísima y Pilar Ramírez, su delegada en la capital. En realidad, Karina Milei buscó fotografiarse con ella. “Creían que podían jubilar a Patricia”, deslizó un senador cercano a la ex ministra. La caída de Adorni como futuro competidor porteño -no estuvo en la foto-, a pesar de que, increíblemente, los Milei no solo definieron por ahora sostenerlo en su cargo sino que el jefe de Gabinete volvió a utilizar las redes sociales para mofarse de sus infortunios judiciales, volvió a levantar las acciones de la senadora. En ese encuentro con legisladores de la capital, la Hermanísima destacó, no una, sino en reiteradas oportunidades, que no habrá acuerdo con el PRO. Malas noticias para Jorge Macri.

Por el lado del establishment, Jorge Brito también cosechó adhesiones en el círculo rojo político: cerca del banquero resaltaron cierto interés, pero destacaron como una señal de inquietud la situación en torno al grupo de empresas que lidera, y que tienen regulación del Estado. El pastor Dante Gebel, con domicilio en California y a punto de aterrizar en el país, es apuntalado por sindicalistas, empresarios y dirigentes políticos. La última semana publicó una foto en sus redes rodeado por Juan Pablo Brey, del sindicato de aeronavegantes, y Eugenio Casielles, legislador porteño. La participación de este último despertó un sinfín de especulaciones. En particular, la posibilidad de seducir a Santiago Caputo para encolumnarse detrás de ese proyecto. Una propuesta que, hasta ahora, no lo sedujo al consultor. Sí trabajan, por el contrario, ex funcionarios del PRO.
Hasta ahí, las especulaciones de un sector relevante del círculo rojo que sigue con preocupación el desarrollo del proyecto económico del Gobierno. Es un interrogante el futuro de Sergio Massa, que empezó a aparecer con mayor frecuencia públicamente y cuyos pensamientos internos son por lo general un terreno insondable. Pero entre esas hipótesis se perfila, consolidado, un candidato que ya trabaja a tiempo completo en su proyecto presidencial: Axel Kicillof.
“Posiblemente sea el próximo presidente de Argentina”, exageró el viernes en Barcelona el presidente Gustavo Petro, de Colombia -deja la presidencia en agosto próximo-, que se fotografió sonriente con el gobernador. Kicillof viajó a Cataluña para participar de una cumbre progresista con un solo propósito: “Buscar fotos con presidentes, mostrarse internacional y que se sepa que hay un contrincante de Milei en Argentina”, sintetizaron sus colaboradores.

Kicillof está decidido a postularse. También, a diferenciarse aún más de Cristina Kirchner, a pesar de que no figure en sus planes una ruptura estruendosa y abrupta, una condición que le reclaman aliados y un buen número de dirigentes del PJ que próximamente podrían encabezar un acto en un microestadio de la ciudad de Buenos Aires. En especial, aquellos del interior preocupados, con razón, porque buena parte del electorado de las provincias asocia al bonaerense con la figura de la ex presidenta.
Tal vez el gobernador, a pesar de los esfuerzos, no logre sacarse nunca ese traje. Pero sectores aliados resaltaron que comenzó a trabajar para acumular dirigentes. Con acercamientos que incluyeron, en el último tiempo, a ámbitos impensadas del círculo rojo. Se apunta a un modelo “A lo Lula”, por la coalición amplísima que llevó otra vez a Lula da Silva a la presidencia de Brasil. Es el planteo de dirigentes como Miguel Ángel Pichetto, que anda de recorrida por el conurbano. Es una incógnita, en ese sentido, si el Gobierno podrá avanzar, o no, con la suspensión de las PASO, que requieren una mayoría especial de 129 votos en Diputados. El peronismo se resiste. La Casa Rosada duda.
Kicillof tiene por delante una ardua tarea: no solo deskirchnerizarse para ampliar su volumen electoral, sino proponer una alternativa razonable mientras se ejecuta un programa económico que transformó al Gran Buenos Aires en una gran olla a presión. “La duda es si llega y cómo llega: Argentina, y la provincia, son un polvorín”, describió un referente social que trabaja para el gobernador en el conurbano.
Los pedidos de comida en los comedores municipales se duplicaron en casi todos los municipios. La recaudación fiscal exhibió en el primer trimestre del año una caída preocupante. El empleo se precarizó, la morosidad familiar aumentó drásticamente, y el narcotráfico, resaltan los curas villeros, se instaló en el corazón de los barrios. La situación socioeconómica bonaerense es alarmante, los números de la provincia no cierran. Este medio publicó el viernes que el gobierno provincial avanzará próximamente en la eliminación del programa MESA que incluye la distribución mensual de una caja con alimentos para 2 millones de bonaerenses, con una erogación de $31.000 millones por mes. “Se están reordenando partidas”, justificaron.
Este viernes, la agrupación La Patria del Otro de Andrés Larroque, “El Cuervo”, el ministro a cargo de ese programa social, empapeló la capital y la provincia con afiches con la consigna “Milei es hambre”.
En esa disputa retórica, en el seno de las organizaciones sociales que acompañan al gobernador se discute el modelo social a futuro. “No estamos de acuerdo con los planes sociales, necesitamos hablar de un modelo productivo y proyectos de laburo acorde a los nuevos tiempos y las nuevas demandas”, sintetizó un referente social entusiasmado con el proyecto Kicillof. En la semana, el gobernador sumó la adhesión del Movimiento Evita, que encaró en estos dos años un proceso de reorganización interna con renovación de cuadros que Emilio Pérsico, un histórico, promovió desde un bajísimo perfil. Este año, la organización cumple 20 años desde su fundación. “Queremos acompañar el proyecto de Axel: siempre dijimos que Cristina fue un tapón para la generación de alternativas”, resaltó un dirigente de esa organización.

La crisis del modelo bonaerense también tiene su correlato en el área de la salud, un rubro castigado que cruje, en parte, por la crisis del PAMI, que tiene un rol central en el sistema. Pero al desasosiego por la obra social de los jubilados y pensionados se suma el déficit presupuestario del IOMA, y la crisis severa de las obras sociales sindicales, que alcanzaron su punto más crítico. “La situación es muy delicada”, confirmó una fuente del Gobierno que está a cargo de parte de la relación con los sindicatos.
El “informe de situación de las obras sociales” que distribuyó en estos días la CGT es lapidario: “Para muchas organizaciones es casi terminal por la imposibilidad fáctica de brindar servicios asistenciales básicos”. El dato más preocupante gira en torno al Plan Médico Obligatorio (PMO), una especie de canasta básica de salud que deben prestar todas las obras sociales. “Más de 11 millones de beneficiarios, es decir el 78,5% del padrón, no recaudan lo suficiente para poder financiar el acceso a las prestaciones requeridas por el PMO”, concluye el informe.
La central sindical ya había intentado poner sobre la mesa de negociaciones de la reforma laboral ese tema pero no hubo avances. En los últimos meses, sectores del Gobierno evaluaron “alternativas” con el sindicalismo, pero mencionan que, para avanzar en una resolución seria, se requeriría un proyecto de ley.
Las inquietudes en torno a Kicillof no se limitan de todos modos solo al plano local: en Wall Street también están interesados en saber hasta qué punto el gobernador puede convertirse en una alternativa seria y qué posibilidades tiene de golpear una eventual reelección de Milei. El famoso “riesgo kuka”.

Desde Estados Unidos se sigue bien de cerca a la administración de La Libertad Avanza. La semana pasada, por caso, lobistas norteamericanos aterrizaron por 48 horas en nuestro país para interiorizarse sobre la licitación millonario de la hidrovía, una vía navegable estratégica para el comercio regional, y la posible injerencia de un consorcio de empresas chinas con uno de los principales competidores. Es un tema en el que se involucró de manera directa el embajador Lamelas. También hay cierta zozobra con la demora en el pliego de la privatización del Belgrano Cargas. Negocios muy sensibles. Y tentadores.
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POLITICA
Santilli pidió que Villarruel “dé un paso al costado” si no está de acuerdo con el Gobierno y defendió la reforma del BCRA

El jefe de Gabinete, Diego Santilli, respaldó hoy el proyecto de reforma de la Carta Orgánica del Banco Central (BCRA) que anunció el presidente Javier Milei en cadena nacional y exigió que la vicepresidenta Victoria Villarruel “dé un paso al costado” si no está de acuerdo con la gestión libertaria.
En diálogo con el periodista Eduardo Feinmann en Radio Mitre, el funcionario nacional calificó de “barbaridad” y “disparate” los últimos mensajes publicados por Villarruel en X, en los que la vicepresidenta expresó una “genuina preocupación” por el estado del presidente y habló de “persecuciones imaginarias”.
Para Santill, esas expresiones son “agravios impropios de una persona que acompañó al presidente en la fórmula” y, al ser consultado si Villarruel debería renunciar, fue directo: “Que dé un paso al costado. Si cree que es así, que dé un paso al costado, que arme su proceso y que compita”.
La polémica con la vicepresidenta se desató el ayer, horas antes de la cadena nacional en que Milei presentó el proyecto de reforma del BCRA. Villarruel reaccionó a un retuit presidencial de la diputada Lilia Lemoine, que la acusaba de coordinar acciones contra el Gobierno junto a la legisladora opositora Marcela Pagano.
Por otro lado, Santilli defendió el paquete de reformas presentado por el Ejecutivo y explicó que la reforma establece como misión exclusiva del BCRA preservar el valor de la moneda y prohíbe de forma taxativa al organismo emitir dinero para financiar al Estado, ya sea nacional, provincial o municipal.
“Basta de remarcar los precios todas las semanas. Basta de volver a los controles de precios. Basta de volver a un Banco Central con 15.000 millones de reservas negativas”, enumeró el jefe de Gabinete.
Sobre la arquitectura institucional del BCRA, Santilli subrayó que el proyecto “blinda” al presidente del organismo frente a presiones políticas, al exigir dos tercios de los votos de ambas cámaras del Parlamento para su remoción —hasta ahora bastaba con esa mayoría solo en el Senado—. El jefe de Gabinete descartó que la “independencia” del BCRA sea el concepto rector de la reforma: “¿Por qué en todo el discurso no aparece una palabra o una frase ‘independencia del Banco Central’? Porque es una tontera. Muchos hablaron de la independencia del Banco Central, pero nunca la ejecutaron”, indicó.
El proyecto incluye además la figura del “grillete fiscal” y el mecanismo de shutdown o cierre temporal de la administración pública en caso de déficit sostenido. Santilli explicó que, si durante varios meses el resultado fiscal es deficitario y el Congreso no devuelve las cuentas al equilibrio, los salarios de legisladores, ministros, secretarios, subsecretarios y el propio presidente quedarían suspendidos. Jubilaciones, pensiones, fuerzas de seguridad, fuerzas armadas, salud y educación quedarían exceptuadas. “Que el desequilibrio lo pague la política y no lo pague el ciudadano”, sintetizó.
Santilli también apuntó contra la expresidenta Cristina Kirchner al respaldar las palabras de Milei, quien en la cadena nacional la acusó de haberle “robado” al BCRA 10.000 millones de dólares a través de la reforma de la carta orgánica de 2012. “Eso es una estafa definitivamente”, afirmó el jefe de Gabinete, quien recordó que la Argentina acumula una inflación de 169.000 % desde la salida de la convertibilidad en 2001.
Al ser consultado por los tiempos legislativos, Santilli confirmó que el proyecto entrará por la Cámara de Diputados y se tratará en los próximos meses, con el respaldo de varios gobernadores que ya ordenaron sus cuentas fiscales. Sobre el futuro del actual presidente del BCRA, Santiago Bausili, el jefe de Gabinete elogió su gestión, pero aclaró que la decisión de su continuidad corresponde al presidente de la Nación.
El paquete de reformas presentado por Milei incluye, además de la modificación de la carta orgánica del BCRA, proyectos de ley para la liberalización del mercado de capitales y la desregulación del mercado de seguros. Santilli indicó que estos últimos proyectos ingresarán al Congreso en una segunda etapa.
POLITICA
Los gobernadores de Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos insistieron con el pedido de eliminación de las retenciones

Los gobernadores Martín Llaryora (Córdoba), Maximiliano Pullaro (Santa Fe) y Rogelio Frigerio (Entre Ríos) se reunieron en la ciudad cordobesa de San Francisco en el marco de una nueva cumbre de gobernadores de la Región Centro. Allí, hubo un fuerte reclamo para que los derechos a la exportaciones agropecuarias se vayan reduciendo hasta su eliminación.
El objetivo del encuentro fue dejar inaugurada la sede permanente del bloque regional y que Córdoba pase a Entre Ríos la presidencia pro témpore.
El planteo contra el cobro de las retenciones fue uno de los focos de las resoluciones conjuntas de la Región, que concentra el mayor volumen de producción agropecuaria, y también el núcleo de los discursos de los mandatarios.
Uno de los documentos firmados por Llaryora; Pullaro y Frigerio solicita de manera formal al Gobierno la reducción hasta la eliminación definitiva de las retenciones a las exportaciones agropecuarias.
“Entendemos que no es un proceso fácil y no puede resolverse de un día para el otro. Pero con muchísima convicción exigimos un cronograma concreto de reducciones sistemáticas”, señaló Frigerio en su discurso.
El más enfático, sin embargo, fue el Gobernador de Córdoba. “Las malditas retenciones nos cercenan año a año de posibilidades de mejorar la calidad de vida de nuestros vecinos”, aseveró Llaryora.
Luego, se quejó del daño que este impuesto causó a los pueblos del interior. “Nuestros empresarios, pymes y productores no están en la timba financiera. No se la llevan a las Islas Caymán. La ponen en la producción, el empleo y el crecimiento”, consignó.
Asimismo, se quejó de las asimetrías que generan los derechos de exportación entre provincias. “Mientras algunas tienen regalías (por sus recursos naturales) nosotros le estamos poniendo el pecho a la Argentina. Pero no es inagotable. Hay que igualar las condiciones. Es necesario que nos saquen el pie de la cabeza”, planteó.
Más adelante, consignó que los tres mandatarios coinciden en que las retenciones “son un impuesto confiscatorio que nos está sacando la posibilidad de crecer y tener trabajo”.

Cuestión de recursos
Pullaro, por su parte, aseveró que las provincias del Centro “no venimos a pedir, a solicitar o a demandarle al Gobierno. Mostramos lo que somos los santafesinos, cordobeses y entrerrianos. Somos la región más productiva de la Argentina”.
Además, consignó que los tres estados provinciales aportaron al Tesoro nacional el 30 % más de lo que retornó de la Nación a la región.
Por último, puntualizó: “Hay una manera diferente de hacer las cosas, de mirar lo público y de salir adelante”.
Frigerio, en tanto, aseguró: “Tenemos sobre nuestras espaldas la enorme responsabilidad de gobernar bien nuestras provincias y ser el faro para que el país sepa dónde ir”. Argentina debe encaminarse “hacia la cultura del trabajo y del mérito” que representa la Región Centro, estimó.
“Hoy somos tres amigos gobernando las provincias. Pero no sabemos qué pasará en el futuro”, confesó. De inmediato, reclamó por la “institucionalización de los procesos de decisión”.
“Siempre se habla de federalismo. Pero nos hemos quedado cortos en términos de desarrollo real”, agregó. El crecimiento argentino “dependerá de la capacidad de las provincias para construir políticas públicas que generen soluciones para la gente”, acotó.
En otro tramo, reseñó: “Necesitamos que al Gobierno le vaya bien. Pero el Gobierno también necesita que a las provincias le vaya bien porque es en el territorio donde se definen los bienes y servicios que determinan la calidad de vida de nuestra gente”. Entre ellos, citó la salud, la educación, la seguridad, la justicia y la infraestructura.
“La infraestructura vial y energética son otros desafíos que tenemos”, precisó. “Solo nosotros sabemos lo relevante que es. Muchas veces desde Buenos Aires no se dan cuenta de la importancia de tener las rutas en condiciones”, acotó.

Otros pedidos puntuales
Dentro de los planteos a la Casa Rosada contenidos en las decisiones conjuntas, destacó el reclamo para que el Consejo de Control de la Hidrovía se ponga en funcionamiento. Entre Ríos y Santa Fe, que son ribereñas al río Paraná, reclamaron efectiva participación. Y solicitaron la incorporación de Córdoba.
Asimismo, las tres provincias crearon un Consejo de Vigilancia para controlar el ingreso a la región de alimentos importados. La medida se tomó ante la apertura de importación sin necesidad de que se cumpla la normativa nacional.
Pormenores
La actividad oficial comenzó a las 12:30. Pero una hora y media antes, los mandatarios mantuvieron un cónclave a solas. El lugar de la reunión fue la Tecnoteca, frente a la sede del Municipio de San Francisco. Las mesas los estaban esperando con facturas y café.
Puertas afuera, funcionarios de las tres provincias hicieron sala. Se lo vio, por caso, a Manuel Calvo, el nuevo jefe de Gabinete cordobés. Además, estuvieron la exvice santafesina y actual diputada nacional, Gisela Scaglia y el ministro de Gobierno de Entre Ríos, Manuel Troncoso. Ignacio Lamothe, titular del CFI (Consejo Federal de Inversiones), también fue de la partida.
Al terminar la charla, los gobernadores intercambiaron regalos institucionales y se sacaron la foto oficial de la cumbre en la terraza de la Tecnoteca. De inmediato, partieron al Superdomo, donde se concretó la cumbre y se hicieron los discursos.
Llaryora fue más local que nunca. San Francisco es su ciudad. La gobernó dos veces antes de dar el salto a Córdoba capital y de allí a la Gobernación. Damián Bernarte es el actual mandatario local.
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Patricia Bullrich reactivó la discusión electoral en el Gobierno y vuelve a sonar como posible candidata para la Ciudad en 2027

Las declaraciones de Patricia Bullrich sobre una eventual candidatura en la Ciudad de Buenos Aires cayeron bien en el Gobierno y reactivaron las discusiones internas sobre el armado porteño y la fórmula presidencial de 2027. “Todo marcha acorde al plan”, expresan en Nación.
La mesa chica de la Casa Rosada insiste en que quiere que la jefa del bloque de La Libertad Avanza en el Senado compita por la Jefatura de Gobierno. En Balcarce 50 consideran que es la dirigente oficialista con mayor volumen electoral para enfrentar al PRO en su principal distrito, aunque reconocen que esa alternativa no es la que más entusiasma a Bullrich.
“Patricia en la Ciudad arrasa. Sería ideal, pero no quiere”, sostienen fuentes oficiales. La lectura es que su nivel de conocimiento, su trayectoria porteña y su identificación con una parte del electorado que acompañó a Juntos por el Cambio podrían permitirle a La Libertad Avanza disputar el control del distrito sin depender de un candidato nuevo.
Bullrich aseguró en TN que podría competir y que se tiene “una fe bárbara”, aunque subordinó cualquier definición a la decisión de Javier Milei. También insistió en que el oficialismo debería alcanzar un acuerdo con el PRO, la UCR y otros sectores para ampliar la base electoral del Gobierno.
En el entorno de la exministra relativizan que sus declaraciones hayan anticipado una decisión. “No lo dijo por nada en particular”, explican. Cerca de la senadora aclaran que la Jefatura de Gobierno es una posibilidad, al igual que permanecer en el Senado o asumir otro rol dentro del esquema oficialista.
“La jefatura de Gobierno no va al tacho, pero tampoco es lo que más le interesa”, agregan. En el bullrichismo resumen su posición con otra definición: “Va a estar donde el Presidente la necesite”. Por eso no cierran ninguna alternativa, pero evitan presentar la competencia porteña como el destino ya acordado.
La discusión excede a la Ciudad. En distintos despachos de la Casa Rosada vuelven a mencionar a Bullrich como una de las principales opciones para acompañar a Milei en la fórmula presidencial de 2027. En esas filas consideran que puede aportar estructura, votos del electorado que antes respaldó al PRO y una figura con capacidad para defender la gestión durante la campaña.
La posibilidad convive con las tensiones que atravesaron la relación entre Bullrich y Karina Milei durante los últimos meses. La senadora se diferenció públicamente de la Casa Rosada por el caso del exjefe de Gabinete Manuel Adorni y por el retiro del pliego de la jueza María Verónica Michelli.
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En un sector del oficialismo buscan relativizar esos cruces. “Hay tensiones como en cualquier espacio político, pero no implica que se haya roto algo”, expresan. La posición de ese sector es que Bullrich conserva un vínculo directo con Milei, forma parte de la mesa política y sigue siendo una pieza central para ordenar el Senado.
En otros despachos mantienen una evaluación más crítica. Consideran que la exministra “se adelantó” al fijar una postura diferente de la del Ejecutivo en temas sensibles. “Desautorizó al Presidente y eso queda marcado puertas adentro”, sostienen fuentes cercanas a la conducción política.
A esos episodios se sumó el traspié con el paquete de Inviolabilidad de la Propiedad Privada. Varios funcionarios responsabilizaron a Bullrich por no haber garantizado los votos antes de llevar la iniciativa al recinto y por la postergación del tratamiento en el Senado.
El entorno de la legisladora rechazó esa lectura y apuntó a los cambios de último momento que promovió el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger. La disputa expuso problemas de coordinación entre la Casa Rosada, el bloque oficialista y las áreas técnicas que participaron en la redacción.
La primera línea del Gobierno impulsó durante las últimas semanas un operativo para bajar esas tensiones y recomponer el vínculo. “Milei le tiene mucha consideración y trabajamos en base a eso”, explican en Nación. El objetivo es evitar que los desacuerdos parlamentarios se conviertan en una fractura política antes del comienzo formal de la campaña.
En paralelo, el Ejecutivo todavía no definió su estrategia para la Ciudad. La Casa Rosada mantiene conversaciones con el PRO y con el jefe de Gobierno, Jorge Macri, aunque dentro de La Libertad Avanza persisten diferencias sobre la conveniencia de cerrar un acuerdo o presentar una candidatura propia.
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Los sectores neutrales de la interna advierten que Milei prioriza la elección nacional por encima de la competencia porteña. “A Milei lo único que le importa es reelegir. Tener a los Macri en contra y que se vote desdoblado puede jugar muy en contra”, argumentan.
Una de las condiciones que analiza el oficialismo para alcanzar un acuerdo es que la Ciudad unifique su calendario con la elección nacional y que el PRO acompañe la candidatura presidencial de Milei. En la Casa Rosada quieren evitar que una fuerza de centro presente una opción competitiva que fragmente el voto no peronista.
“Si te oponen algún candidato de centro en la nacional, te pueden complicar la elección”, resumen en el Gobierno. La preocupación no pasa únicamente por el resultado porteño, sino por el impacto que una pelea abierta con el PRO y Mauricio Macri pueda tener sobre la reelección.
En el entorno de Karina Milei, sin embargo, todavía sostienen la intención de presentar un candidato propio, incluso si no se trata de una figura conocida. Creen que la marca de La Libertad Avanza y la imagen del Presidente permiten que cualquier postulante oficialista alcance al menos el balotaje porteño.
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