DEPORTE
Conmoción en el juicio por el crimen del ex Puma Federico Martín Aramburu por la declaración del principal acusado: “Disparé en legítima defensa”

El primer día del juicio por la muerte del ex Puma Federico Martín Aramburu dejó una sorprendente declaración del acusado de asesinar al ex jugador de rugby. Loïk Le Priol afirmó ante el Tribunal de lo Penal de París que disparó en “legítima defensa” en lo que fue la apertura del proceso por el crimen ocurrido hace más de cuatro años. Una causa en la que el principal apuntado se expone a cadena perpetua por haber efectuado seis disparos, dos de ellos mortales, en pleno centro de la capital francesa tras una pelea en un bar.
El ataque ocurrió el 19 de marzo de 2022 tras una discusión que comenzó en la terraza del bar Le Mabillon, en el barrio de Saint-Germain-des-Prés. El tiroteo fue el desenlace de una pelea iniciada en una brasserie parisina, después de la cual los acusados habrían vuelto a buscar a los jugadores de rugby para ajustar cuentas.
El pasado domingo, día previo al comienzo del juicio, un informe de la televisión francesa reveló las imágenes de las cámaras de seguridad que mostraron cómo fue la pelea inicial que terminó con el asesinato de Aramburu.
“Soy responsable de la muerte de Federico Martín Aramburu. Siempre he explicado que disparé en legítima defensa. Corresponderá al Tribunal de lo Penal decidir si esta defensa fue legítima o no”, declaró Le Priol, activista de extrema derecha de 32 años y ex miembro del Grupo Unión Defensa, una organización estudiantil radical y violenta ya disuelta.
“Sea cual sea la decisión, estoy condenado a cargar con esta inmensa tragedia el resto de mi vida. Nunca dejaré de pedir perdón”, añadió el acusado frente al tribunal. El diario Le Monde señaló que en 2015 debió abandonar la unidad de comandos de fuerzas especiales de la Marina a la que pertenecía después de ser acusado de hechos violentos mientras vestía uniforme.
Romain Bouvier, amigo de larga data de Le Priol y también ex miembro del GUD, reconoció haber ejercido “violencia armada”, pero negó haber querido matar al jugador que fue parte del seleccionado que logró el histórico bronce en el Mundial 2007 de rugby. En sus declaraciones ante el tribunal, sostuvo: “Nunca quise matar al señor Martin Aramburu, no quería hacerle daño, ni siquiera quería tocarlo”.
Antes de que Le Priol efectuara los disparos que provocaron la muerte del ex jugador de rugby, Bouvier había disparado cuatro veces contra la víctima, de acuerdo con Le Monde. Ambos hombres, además, no deberían haber estado juntos aquella noche, ya que se encontraban bajo supervisión judicial por su participación en un ataque especialmente violento cometido en el domicilio de un dirigente del mismo grupo.
Ese episodio ya derivó en condenas de prisión: tres años para Bouvier y dos años para Le Priol. En el caso del principal acusado, la justicia había retenido una responsabilidad disminuida por un diagnóstico de trastorno de estrés postraumático vinculado con su paso por el servicio militar.
La validez de ese diagnóstico de TEPT es discutida entre los expertos y aparece como uno de los puntos centrales del proceso en París. El tribunal deberá establecer hasta qué punto esa evaluación médica incide en la responsabilidad penal de Le Priol por la muerte del ex rugbier argentino.

También comparece una ex pareja de Le Priol, de 29 años, presente durante la discusión inicial y luego durante el tiroteo atribuido a Bouvier. Está acusada de complicidad en tentativa de asesinato, un cargo que rechazó en sus primeras declaraciones durante el juicio, que según los reportes de los medios fueron confusas.
Para su situación judicial, será decisivo determinar si sabía que los acusados pretendían reencontrarse con los jugadores de rugby después de la pelea para vengarse y si tenía conocimiento de que iban armados. Al igual que los dos principales acusados, también se enfrenta a cadena perpetua.
Un cuarto hombre, de 37 años, del que no se difundió su nombre, está siendo juzgado por haber ayudado a Bouvier durante el breve período en que permaneció prófugo. En su caso, se expone a una pena menor.
Según el material emitido a horas del inicio del proceso en la Corte de Asís de la capital francesa, el ex Puma fue atacado tras un altercado que derivó, minutos después, en una persecución callejera y en su muerte durante la madrugada del 19 de marzo de 2022.
Uno de los elementos más delicados del expediente apareció en el tramo final del informe televisivo: mientras empleados del restaurante retenían a Le Priol y a Romain Bouvier, el primero habría exhibido un brazalete de policía y un arma, y dijo: “Voy a matarlo”. Para la justicia francesa, citada por La Dépêche du Midi, esa breve conversación previa refuerza la hipótesis de premeditación y marca el inicio de una “cacería humana”.
Las imágenes de vigilancia de aquella noche se conocieron por primera vez el domingo en un informe exclusivo del programa Sept à Huit. El material reconstruye la secuencia anterior a los disparos que mataron al ex jugador argentino sobre la vereda del bulevar Saint-Germain, en el centro de París.
Aramburu estaba allí con Shaun Hegarty, mientras Le Priol y Bouvier se encontraban en el mismo lugar, aunque ninguno de los cuatro se conocía. El incidente comenzó cuando Hegarty intervino para pedirle a Le Priol que se dirigiera mejor a otro hombre que le había reclamado algo. Las cámaras no tienen sonido, pero muestran que la tensión subió hasta que el militante de extrema derecha se levantó y le dio tres bofetadas leves en la cara a Hegarty.
Aramburu observó esa provocación sin intervenir y siguió apoyado en su silla. Poco después, un guardia de seguridad se acercó para pedirle a Le Priol que volviera a sentarse en su mesa, ubicada a dos metros de la que ocupaban los dos amigos vinculados a Biarritz.
Temprano, cuando la situación parecía terminada, Hegarty se apartó para fumar y Aramburu se levantó para pagar la cuenta. La secuencia volvió a romperse segundos después, cuando el ex rugbier salió de la terraza, simuló despedirse y tiró de la capucha del buzo de Le Priol.
Ese gesto hizo caer de la silla a su futuro agresor y lo arrastró al suelo. En la grabación difundida por TF1, varias personas intentan separarlos mientras Le Priol lanza los primeros golpes de puño, y luego se suman Bouvier y Hegarty hasta que empleados y personal de seguridad consiguen apartar a los cuatro.
La pelea fue contenida en menos de un minuto. Después de ese cruce, Aramburu y su amigo siguieron a pie hacia su hotel, aunque antes se detuvieron para curarse las heridas. La pregunta central del caso es qué ocurrió después de la riña: la reconstrucción judicial sostiene que los dos hombres fueron alcanzados pocos minutos más tarde por sus agresores ya fuera del restaurante. Aramburu murió por los disparos de Le Priol sobre el bulevar Saint-Germain, y por ese hecho será juzgado por asesinato ante la Corte de Asís de París.

“Nos persiguieron, decidieron llevar armas encima, decidieron sacarlas, decidieron utilizarlas y quitarle la vida a Federico”, relató Hegarty al periodista Marc-Olivier Fogiel. El neozelandés, ex compañero de Aramburu en el Biarritz Olympique y socio suyo en una empresa de turismo, aseguró que todavía no logra comprender lo sucedido. Federico se desploma sobre la calzada. Y entonces yo lo agarro y es en ese momento cuando me dice, ‘Sean, llama a la policía, voy a morir’”, recordó el amigo de Aramburu durante la entrevista en la que dio detalles del incidente.
Aramburu tenía 42 años cuando lo mataron. Había ido esa noche al bar de Saint-Germain-des-Prés con Hegarty, ex compañero suyo en el Biarritz Olympique y además su socio en la empresa de viajes Esprit Basque; ambos planeaban asistir al día siguiente, con otras personas, al partido entre Francia e Inglaterra por el Torneo de las Seis Naciones en el Stade de France.
Un año después del crimen, los abogados de la familia dieron una descripción más precisa del ataque. Yann Le Bras, que representa a los allegados de Aramburu junto a Christophe Cariou-Martin, sostuvo: “Una especie de autodefensa no puede resultar en 10 balas disparadas a un ritmo frenético. La realidad de este caso es que Federico Martín Aramburu recibió cuatro balazos de Loïk Le Priol, tres de ellos en la espalda”.
El abogado agregó: “Por su formación militar, sabemos que tiene un dominio absoluto en el manejo de las armas. Sabe dónde y a qué apunta. Romain Bouvier sale del coche, estira el brazo a la altura de los ojos y dispara cuatro veces. Estamos lejos de una acción defensiva”.
Antes de ese episodio, Aramburu había cenado con Marcelo Bosch, José Orengo y Octavio Bartolucci, todos ex compañeros en la selección argentina. Con Los Pumas disputó 22 partidos y marcó ocho tries, entre ellos uno de los más recordados en el encuentro por el tercer puesto del Mundial 2007 ante Francia.
Su carrera también incluyó dos títulos del rugby francés con Biarritz, club en el que se radicó después del retiro. Además jugó en USA Perpignan entre 2006 y 2008, en US Dax entre 2008 y 2010 y en Glasgow Warriors de Escocia entre 2010 y 2012.
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DEPORTE
Por qué levantamos los brazos al ganar: la ciencia detrás del lenguaje corporal de la victoria

Cuando un atleta cruza la línea de llegada o un futbolista celebra el gol que define un campeonato, el cuerpo se expande casi de manera automática: brazos en alto, pecho abierto, columna erguida.
Esa postura de expansión corporal, omnipresente en el deporte de alto rendimiento, no puede explicarse únicamente como un reflejo primitivo heredado de otros primates, según advierte Stéphanie Caillies, profesora de psicología cognitiva en la Universidad de Reims-Champagne Ardenne, consultada por el diario deportivo francés L’Équipe.
La postura de expansión corporal se asocia en la investigación psicológica a emociones positivas de alta intensidad: alegría, orgullo y triunfo. Sin embargo, Caillies advierte que la misma postura puede comunicar una amenaza si se combina con expresiones faciales agresivas. “Una misma postura expansiva con un visaje agresivo puede significar: me preparo para golpear”, señaló la investigadora en declaraciones recogidas por L’Équipe.
La lectura de cualquier gesto corporal depende, según la especialista, de sus características cinemáticas, velocidad, trayectoria y del entorno en que ocurre. En el deporte de competición, ese contexto viene cargado de normas sociales que generan un repertorio gestual propio, distinguible del lenguaje corporal cotidiano.
El debate entre origen innato y aprendizaje social

Un trabajo publicado en 2008 por Jessica Tracy y David Matsumoto argumentó que, si personas no videntes de nacimiento adoptan posturas de victoria sin haberlas visto nunca, eso prueba su carácter innato. Caillies rechaza esa lectura: “Esas personas han evolucionado en una cultura que ha moldeado su forma de pensar. Han internalizado reglas que influyen en sus movimientos aunque no las hayan ‘visto’ literalmente”.
La especialista fundamenta su posición en la teoría de la cognición corporizada, según la cual el pensamiento no depende solo del cerebro, sino de un sistema que incluye también el cuerpo y el entorno.
Bajo ese marco teórico, una persona no vidente puede incorporar normas de expresión emocional a través del tacto, el oído y la descripción verbal, y luego reproducir esos gestos sin que ello indique que son biológicamente predeterminados.
La comparación con los chimpancés y sus límites
Los trabajos con chimpancés muestran que estos primates también despliegan expansiones corporales parecidas, lo que podría sugerir un origen evolutivo compartido. Caillies matiza esa analogía: en los grandes simios, la postura suele indicar dominancia o un cambio de jerarquía dentro del grupo, con una dimensión amenazante ausente, o mucho menos marcada, en el atleta humano que celebra una victoria.
“Podría decirse que el deportista que gana también cambia de estatus, pero es más complejo porque existe además una comunicación emocional: comparto la alegría del éxito con los miembros de mi grupo, lo que puede generar adhesión, admiración y reforzar la cohesión social”, puntualizó la investigadora. Esa dimensión grupal y afectiva del gesto distingue, a su juicio, la celebración humana del comportamiento de dominancia observado en otros primates.
La conclusión de Caillies es que la postura de victoria resulta de “la interacción entre predisposiciones biológicas y aprendizajes sociales”, sin que ninguna de las dos variables pueda reclamar la explicación completa.
El cuerpo humano impone restricciones físicas a los movimientos posibles, pero dentro de ese margen la cultura, transmitida mediante descripciones, relatos y convenciones compartidas, moldea qué gestos se producen y qué significados se les atribuyen.
Predisposición biológica y cultura, sin jerarquía entre ambas
La investigadora menciona además que existen ciertas variables individuales, como pueden ser los rasgos específicos de la personalidad de cada individuo y el género, que también ejercen una influencia en este tipo de expresiones.
Todavía es necesario investigar para poder determinar si los códigos gestuales asociados con la victoria son exactamente iguales entre deportistas de ambos sexos o si, por el contrario, se observan diferencias sistemáticas en la manera en la que hombres y mujeres manifiestan el triunfo cuando se encuentran en situaciones competitivas.
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DEPORTE
Julián Álvarez quedó afuera de los convocados del Atlético de Madrid: los motivos

Julián Álvarez quedó fuera de la convocatoria del Atlético de Madrid para el partido de este domingo ante la Real Sociedad, correspondiente a la quinta fecha de la Liga de España, tras sufrir una sobrecarga muscular que lo obligó a abandonar el entrenamiento del sábado antes de su conclusión.
“Julián no viaja a San Sebastián por una sobrecarga muscular por la que se retiró en la sesión de entrenamiento de ayer. Realizadas las pruebas pertinentes, los servicios médicos han descartado su presencia en el partido de hoy”, comunicó el club rojiblanco en la mañana del domingo, instantes antes de que la delegación partiera hacia el norte de España.
El delantero argentino de 26 años sintió las molestias en el tramo final de la práctica del sábado. Por precaución, el cuerpo técnico y los servicios médicos del club resolvieron no arriesgar su viaje a San Sebastián, donde por la noche se disputará el encuentro. Álvarez no es la única baja: Pablo Barrios y Alexander Sorloth también quedaron descartados por sendas lesiones musculares.
Simeone viaja con 23 jugadores y tres argentinos en la lista
Sin los tres lesionados, el entrenador Diego Simeone parte hacia Anoeta con 23 futbolistas, todos los disponibles del primer equipo más el defensor Jorge Domínguez y el mediocampista Jorge Castillo, ambos con ficha de las categorías inferiores. Entre los convocados figuran tres argentinos: el arquero Juan Musso, el defensor Cristian Romero y el extremo Giuliano Simeone. El puesto de Álvarez en el once inicial será cubierto previsiblemente por el canadiense Jonathan David, su recambio natural en la delantera, aunque Simeone también podría optar por el tridente conformado por Kang-in Lee, Álex Baena y Ademola Lookman, combinación que utilizó en el arranque de la temporada.
La sobrecarga pone en duda su participación en la ventana de amistosos de la Selección Argentina
Más allá del impacto inmediato en el conjunto colchonero, la situación genera inquietud de cara a la próxima ventana internacional. Entre el 21 de septiembre y el 6 de octubre, la selección argentina disputará sus primeros amistosos tras el Mundial 2026, con entre dos y tres partidos previstos cuyos rivales aún no se han confirmado oficialmente (Bolivia, Burkina Faso y Benín asoman como los posibles contrincantes).
Al tratarse de una sobrecarga y no de una lesión de mayor entidad, la evolución de Álvarez será determinante. El atacante había disputado el miércoles ante el Liverpool su primer partido como titular y completo en la temporada, por lo que el cuerpo médico actuará con cautela. Si no llega en condiciones para el próximo partido del Atlético en casa ante Osasuna, el objetivo sería tenerlo a punto para el clásico frente al Real Madrid, programado el siguiente domingo en el estadio Metropolitano, duelo en el que Barrios y Sorloth también son duda.
Este contratiempo se da luego de un período de transferencias agitado para la Araña, quien recibió múltiples sondeos (del PSG y el Arsenal, por citar dos de los interesados), pero su foco estuvo puesto en el posible salto al Barcelona. No obstante, el Colchonero no quiso negociar con la dirigencia blaugrana, en un duelo mediático que dejó en el medio al jugador, que fue abucheado por el público en su primer duelo de la temporada, cuando ingresó en el empate ante el Villarreal.
Cuando se había confirmado su continuidad y buscaba demostrar su compromiso pese al affaire del mercado de pases, Álvarez sufrió esta lesión, que pone en pausa su participación en el elenco que dirige Diego Simeone.
DEPORTE
El rapto de furia de Sabalenka tras perder la final del US Open: una raqueta destruida y un amenazante mensaje a la cámara

Aryna Sabalenka destrozó su raqueta contra el suelo en el Arthur Ashe Stadium, con los ojos llorosos y la mirada perdida, apenas segundos después de que Elena Rybakina sellara el título del US Open con un 6-4, 5-7 y 6-2 que le costó 2 horas y 21 minutos. La bielorrusa, bicampeona defensora, no encontró la manera de disimular una frustración que ya había mostrado en otros escenarios, y esta vez lo hizo frente a las cámaras y a las miles de personas que colmaban las tribunas del estadio más grande del tenis mundial.
El saludo en la red fue breve, casi protocolario. En cuanto Sabalenka llegó a su banco, tomó la raqueta y la reventó contra el suelo sin dudarlo. La imagen se viralizó en cuestión de minutos y despertó la memoria colectiva de los aficionados, que recordaron aquel episodio de 2023 cuando, tras caer ante Coco Gauff también en la final de Nueva York, las cámaras la captaron descargando su bronca en los pasillos del recinto. La historia, en más de un sentido, se repitió.
La reacción que lo dice todo
La secuencia no terminó ahí. Mientras el equipo organizador montaba el escenario para la ceremonia de premiación, un camarógrafo se acercó a registrar el estado emocional de la bielorrusa. Ella, visiblemente afectada y con los ojos húmedos, hizo un ademán con la mano para que dejaran de filmarla y vociferó “fuck off” (“vete a la mierda”). No era enojo hacia el público ni hacia su rival: era el gesto de alguien que necesita un momento de intimidad que el deporte de élite pocas veces concede.
La propia Sabalenka, ya en el acto de premiación, intentó poner palabras a lo que sentía: “De verdad me sentí como en casa aquí y no puedo esperar para volver el próximo año. Ojalá pudiera haber jugado un poco mejor, pero supongo que el próximo año”, dijo. Una frase que mezcla el apego que siente por Flushing Meadows y la resignación de quien sabe que el margen fue mínimo, aunque el marcador no lo refleje del todo.
La derrota tiene una dimensión extra que pesa más allá del trofeo. Sabalenka buscaba convertirse en la primera jugadora desde Serena Williams en ganar tres ediciones consecutivas del US Open. Además, cayó precisamente ante la única rival que podía arrebatarle también el número uno del mundo: Rybakina llegó al partido ya como nueva líder del ranking WTA, un ascenso que completó con el título en la mano. Las 99 semanas de Sabalenka en lo más alto del circuito llegaron a su fin en el peor momento posible.
Rybakina frenó una racha de 19 victorias seguidas en Flushing Meadows
Del otro lado de la red, la kazaja construyó su victoria sin necesitar su mejor versión. Rybakina concretó tres de las 12 oportunidades de quiebre que generó, suficientes para inclinar la balanza a su favor. Su primera bola de servicio no estuvo a la altura habitual —pese a ser la líder en aces del circuito—, pero su juego de devolución fue constante e implacable, capaz de neutralizar la potencia de Sabalenka en los intercambios largos.
Con este título, Rybakina alcanzó su tercer Grand Slam —Wimbledon 2022, Abierto de Australia 2026 y ahora el US Open— y cortó la racha de 19 victorias consecutivas que Sabalenka acumulaba en Flushing Meadows desde aquella final perdida frente a Gauff. También igualó a la propia Sabalenka y a Mirra Andreeva, campeona de Roland Garros, con tres títulos en la temporada, la cifra más alta del circuito femenino. El cheque que se llevó fue de 5,5 millones de dólares, el mayor en la historia de un Grand Slam.
En la ceremonia, Rybakina tuvo palabras para su rival que resumieron el nivel del enfrentamiento: “Es muy difícil jugar contra ti; llevas todo al límite. Me estaba muriendo en la cancha contra ti. Solo intentaba llegar a todas las pelotas posibles. Felicitaciones por tus logros y a tu equipo; ustedes hacen un trabajo increíble. No encuentro las palabras ahora mismo, lo siento”, declaró la nueva número uno.
“Si hubiera guardado mis emociones dentro de mí, no habría podido decir una palabra en la pista o ahora mismo. Es realmente difícil controlar tus emociones cuando pierdes en la final de un Grand Slam y cuando estabas intentando lograr un tricampeonato. Quería liberar toda esa agresión y decepción afuera”, se justificó la bielorrusa.
Solo le falta Roland Garros para completar el Grand Slam de carrera. Sabalenka, mientras tanto, tendrá que esperar hasta el año que viene para intentar recuperar lo que perdió este sábado en Nueva York.
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