POLITICA
Córdoba, la capital nacional de los “votos huérfanos”, donde Massa y Milei libran la batalla final

En su visita a Córdoba -donde recorrió Río Cuarto, James Craik y la ciudad capital- Massa tomó parte de la agenda que Schiaretti desplegó en su campaña, como la eliminación de retenciones, la suba del corte de biocombustibles y el cumplimiento del presupuesto para las transferencias a la Caja de Jubilaciones.
Roberto Cattivelli, exdelegado de Federación Agraria, dice sin embargo que no puede tener “esperanzas” con un candidato que es “la misma cara que está en el gobierno”. Enfatiza que a los productores de pequeña y mediana escala “se los ha olvidado, castigado”. Cuenta que los tambos chicos de la zona “desaparecieron” y que “la producción se concentró”. Advierte que la mayoría hace agricultura o alquiló sus campos y que “eso también implica que la gente se vaya a las ciudades, que los jóvenes dejen sus lugares”.
Aunque Gill milita para Massa, en la ciudad no hay señales de una campaña activa. Se ven muy pocos carteles del candidato y ninguno de Milei. Los referentes locales de Pro, Darío Capitani (expresidente del partido, excandidato a intendente y legislador provincial) y Karina Bruno, legisladora provincial electa, sostienen que son “prescindentes en serio”, que no hacen campaña por el libertario porque no los “representa”.
Para Capitani, Massa es la “antítesis” de su pensamiento y con Milei no comparte “sus posturas intransigentes, modos ni formas”. Ambos militaron por Patricia Bullrich y Macri vino a apoyarlos en la votación municipal de setiembre.
Los dirigentes peronistas de la zona definen como “solitarias” a las críticas de Schiaretti a Massa. Apuntan que no fue casualidad que Massa llegara con Juan Manuel Urtubey, exsocio de “el Gringo”. Reconocen que el “núcleo duro” del campo no los acompañará, pero confían en que habrá una “mejora” en la performance electoral porque el tigrense “generó un clima distinto”.
Igual que Gill, Agustín González, intendente de Cruz Alta (departamento Marcos Juárez, también “pampa gringa”) acompaña a Massa desde antes de que oficializara su candidatura. “Ya le sacó las retenciones a 32 posiciones arancelarias del campo y hará más -señala-. Las bases van a votar al peronismo, pero él va más allá porque no se puede pescar en una pecera, hay que pescar en el mar, sumará votos del radicalismo, del socialismo”, se ilusiona. Confía en que habrá electores “tapados”, que “no dicen que acompañarán, pero que lo harán”.
La Ciudad, el fuerte a conquistar
La campaña se siente más en las mesas de los bares y en las reuniones que en las calles de la capital cordobesa.
Y aunque no hay clima electoral, en la acción se impone claramente Massa. Su gente reparte votos en la céntrica plaza San Martín; mucha militancia se desplegó en la marcha del día del orgullo gay; en las facultades de la Ciudad Universitaria hay carteles sobre cuánto costaría la educación estatal gratuita si Milei fuera presidente y hay días en que referentes del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) regalan plantines con votos y advierten que la entidad podría desaparecer si no triunfa el oficialismo.
El acto massista en el club Juniors contó con una fuerte movilización gremial y la presencia de dirigentes kirchneristas y algunos -muchos menos de los esperados- del peronismo local. La diputada nacional Natalia de la Sota, hija del exgobernador, se pronunció a favor del tigrense y lo acompañó a Misiones.
La legisladora provincial y vicepresidenta de la Unicameral, Nadia Fernández, fue al acto. “Lo que dijo fue alentador porque tomó una agenda que veníamos sosteniendo con Schiaretti, pero no quiere decir que haya un cheque en blanco. Si es electo, veremos qué hace”, dijo y aclaró que su participación no implicaba “salir de Hacemos por Córdoba” porque el suyo “es un apoyo personal”.
“El peronismo se estructura cuando hay una consigna clara de la conducción, entonces se concentra o se dispersa. Esta vez no la hay”, insiste un referente peronista de Villa El Libertador, el barrio de más peso electoral de la ciudad, equiparable a La Matanza de Buenos Aires. “Hay dirigentes sueltos que acompañan, pero la estructura no se mueve”, enfatizó.
En octubre, en la ciudad de Córdoba, Massa sacó 12,62% de los votos (menos que el 13,42% que logró en la provincia, con un crecimiento de 129.774 boletas respecto de las PASO) y quedó tercero, detrás de Milei (32,4%) y de Schiaretti (29,51%).
En este departamento, la expectativa massista estuvo en que la estructura de Llaryora -con quien tiene relación- jugara para él. No lo logró. Si bien hay dirigentes del “cordobesismo” armado por el intendente y gobernador electo, el “aparato” no se mueve.
Desde el círculo íntimo de Llaryora admiten que Massa tuvo como “aciertos” el pedir “disculpas” por el trato de la Nación a la provincia en los últimos 20 años y tomar algunos puntos de la “agenda federal”, pero subrayan como error “importante” el “diferenciar” al intendente de Schiaretti.
“Es no comprender que la alianza no se rompe, no entender cómo funciona el peronismo de Córdoba -reflexiona un referente del sector-. Lo levanta a De la Sota para ningunear a Schiaretti. Se perdió lo que pasó en los últimos años. El Gringo quedó bien parado a nivel nacional y, con él, todos. Hay una posición de fortaleza para negociar”. Llaryora no oculta su proyecto de ganar protagonismo nacional de arranque, una conducta que Schiaretti demoró hasta este año.
Mario Sar
Milei no vino nunca a hacer campaña a Córdoba. Desembarcará este jueves, convencido de que puede conseguir la diferencia que lo lleve a la Casa Rosada. En los nada científicos relevamientos callejeros queda patente la voluntad de cambio, de no querer seguir con lo que hay. También son muchos los disconformes con las dos propuestas, que analizan si votar en blanco o hacerlo por el candidato “menos peor”.
Gabriel Borononi, diputado nacional electo de La Libertad Avanza, sostiene que de Córdoba saldrán “los votos para que sea Presidente” y dice que “por eso cierra” en la ciudad. Borononi confía en que el resultado sea incluso mejor que el que obtuvo Macri en el 2015, cuando alcanzó 71,52% (1.546.831 votos) contra Scioli, que sacó 28,48% (616.002). La diferencia fue de 930.829 votos entre ambas listas. A nivel nacional, Cambiemos ganó por 680.607.
El senador nacional y excandidato a gobernador Luis Juez ratificó que en JxC local decidieron “preservar la construcción colectiva, sea cual sea el posicionamiento personal”. Y dijo: “Hay esfuerzos para sostener esa membresía, más allá de lo que pase a nivel nacional”. En lo personal, aunque caratuló esta elección como una competencia entre Drácula y Frankestein, votará a Milei. “Vamos a acompañar”, afirmó. Y si bien dijo que fiscalizarán, aclaró que lo harán en la medida que les pidan
El norte, las tierras secas donde dominó Schiaretti
El paisaje del norte cordobés es seco, de pastizales y arbustos. Aunque hay producción ganadera, las economías regionales fueron cayendo con los años, condicionadas por la estructural falta de agua en la región y por las políticas estatales que no las impulsaron. Los departamentos del noroeste, como Pocho, Minas, Cruz del Eje e Ischilín, presentan los peores indicadores sociales de la provincia.
Unas 50.000 personas viven en la ciudad de Cruz del Eje, cabecera del departamento del mismo nombre, en donde en octubre ganó Schiaretti (31,79%), Massa quedó segundo (27,44%) y Milei, tercero (23,4%). En esa elección, Hacemos por Nuestro País se impuso en toda la región noroeste y ahora Massa espera quedarse con esas voluntades.
Cruz del Eje, 145 kilómetros al noroeste de la capital provincial, acumula una larga historia de fracasos económicos. El cierre del ferrocarril en 1978 marcó un descenso abrupto de su actividad -están abandonadas máquinas históricas donde viajaron Hipólito Yrigoyen, Eva Perón, y Humberto Illia, oriundo de la ciudad, igual que decenas de vagones-; también pasó de ser la capital nacional del olivo a apenas producirlo; soñó en épocas de Angeloz con la radicación de una fábrica de Honda, pero no ocurrió. Terminó siendo una cárcel provincial, construida en 2002, la que le dio algún impulso. El penal ocupa a 2000 personas.
A días del balotaje, el escenario político está “revuelto”. Distintas líneas del PJ trabajan para Massa pero “con peleas”. Proyectan que UP ganará el noroeste cordobés, pero reconocen que “ya la dirigencia no arrastra votos”.
Hace diez días, invitados por el gobernador riojano Ricardo Quintela, estuvieron con él y hubo videoconferencia con Massa, dirigentes peronistas y una decena de jefes comunales radicales de los departamentos Minas, Cruz del Eje e Ischilín.
El llaryorista Claudio Farías, intendente de Cruz del Eje, es uno de los que acompaña a Massa y fue a esa reunión: “Hay clima de preocupación, no de campaña. Hay preocupación por comer. En lugares como éste se necesita del Estado presente. Hay que reformar todo lo de planes sociales, reconvertir la ayuda social. De la pobreza estructural solo se sale con educación”. Farías deja el cargo en diciembre y será reemplazado por Renato Raschetti, de JxC.
Los reclamos productivos se acumulan. José Carbelo reemplazó sus olivos por tomate, berenjena, pimiento y hojas verdes. “Las economías regionales están muy caídas. Lo que puso el Estado lo puso poco y mal -describe-. Hacen falta perforaciones, riego por goteo; si no, no se puede”. Este productor no tiene muchas expectativas en que haya cambios después de la elección.
El padre de Sergio Sánchez llegó a tener cien hectáreas de olivo. Hoy él hace dos, y alfalfa y melones. De no mediar lluvias, en diez días le cortarán el agua a los sectores productivos para privilegiar el consumo humano. “¿Si se corta, de qué vivimos? Este fue un año muy duro, no levantamos cabeza. Lo que producimos lo vendemos directo, porque si no, todo queda en manos del intermediario”, dice. Toda la familia, los cinco, trabajan “de sol a sol” porque “no da para contratar a más”. Tampoco él cree que un cambio de gobierno vaya a traer las soluciones estructurales que esperan.
Soledad Álvarez es la tercera generación de la fábrica de aceitunas Álvarez, que cumplió cien años, la más antigua de la ciudad, que fue testigo de la época de oro de los olivares (hoy traen desde La Rioja porque la producción local no alcanza). Fundada por su abuelo, exporta desde sus inicios a Brasil, además de atender al mercado interno. Señala que el tipo de cambio está afectando de lleno a las operaciones al exterior. “Veremos qué pasa; tienen que mejorar las condiciones”, dice.
La monja africana Theresa Varela, cuya fundación tiene siete comedores populares, advierte que “hay que terminar con los planes sociales como están ahora, porque son la perdición”. Por eso, empezaron a dictar cursos de oficios, para que “haya más posibilidades de trabajar” y, a la vez, porque los adolescentes piden más “oportunidades”.
Varela vive en Cruz del Eje hace algo más de 20 años; es testigo de la decadencia económica que no hizo más que profundizarse. Y no es ajena al sentir dominante: quienes la conocen cuentan que su esperanza de que el próximo gobierno nacional mejore la suerte del lugar está solo alimentada por su condición de una mujer de fe.
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Gabriela Origlia,LA NACION,Política
POLITICA
Torrendell defendió la política educativa en Diputados y cuestionó cómo las universidades gastan sus recursos

En plena disputa por el financiamiento de las universidades nacionales, el secretario de Educación, Carlos Torrendell, defendió la política presupuestaria y puso bajo la lupa la administración de los recursos del sistema.
Durante su exposición en el Congreso, el funcionario del Ministerio de Capital Humano cuestionó las cifras de matrícula informadas por las casas de estudio, advirtió sobre los bajos índices de graduación y aseguró que el costo fiscal por cada graduado ronda los $80 millones.
“La autonomía no está en discusión; lo que exigimos es gestión responsable y transparencia”, afirmó el secretario, que responde a la ministra Sandra Pettovello. Su presentación se inscribió en la defensa del proyecto de presupuesto 2027 en la Cámara de Diputados, que contempla transferencias a las universidades nacionales por $7,7 billones, frente a los $11 billones que reclama el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN).
La semana pasada se realizó la quinta marcha universitaria que concentró manifestantes en las inmediaciones del Congreso para reclamar el cumplimiento de la ley de presupuesto universitario.
Hoy, la administración libertaria celebró una decisión judicial que no resuelve la cuestión de fondo, pero le da aire en su puja fiscal con las universidades. La Sala III de la Cámara en lo Contencioso Administrativo Federal hizo lugar a dos recursos de queja del Estado y habilitó la revisión de resoluciones del Juzgado Contencioso Administrativo Federal N° 11, a cargo de Martín Cormick, que obligaron al gobierno a cumplir con la actualización de salarios y becas universitarias, y hasta multó económicamente al jefe de Gabinete, Diego Santilli, por no cumplir la cautelar.
La Cámara deberá determinar si corresponde ratificar ese fallo. Las resoluciones fueron firmadas por los camaristas José Luis López Castiñeira y Jorge Eduardo Morán.
Para rebatir los cuestionamientos sobre el financiamiento, Torrendell sostuvo que las universidades representarán el 3,88% del gasto total de la administración pública nacional en 2027, frente al 3,52% de 2025 y un promedio del 3,81% durante las últimas dos décadas. “Dentro del presupuesto nacional, las universidades no perdieron lugar, lo ganaron”, afirmó.
Uno de los ejes de su exposición fue el costo de funcionamiento del sistema. Según los cálculos que presentó, cada graduado representa un costo fiscal consolidado de aproximadamente $80 millones, mientras que las universidades reciben, en promedio, $12,4 millones anuales por estudiante equivalente a tiempo completo.
Las diferencias entre instituciones también quedaron bajo la lupa. Torrendell aseguró que ocho universidades reciben más del doble del promedio nacional y mencionó los casos de Tierra del Fuego, Patagonia, San Juan Bosco y Chilecito, donde la asignación alcanza o supera los $37 millones por estudiante equivalente. “Son diferencias que nadie ha explicado y que la sociedad que la financia merece conocer”, cuestionó.
El funcionario también objetó la manera en que se contabiliza la matrícula. Según los registros de 2024 que presentó, las universidades nacionales informaron 1.972.000 estudiantes de pregrado y grado, aunque solo 881.000 aprobaron al menos dos materias durante el año. Al aplicar un criterio de equivalencia a tiempo completo, la cifra se reduce a 642.000. Este último indicador mide la dedicación académica y no la cantidad de personas matriculadas.
En ese contexto, apuntó directamente contra la Universidad de Buenos Aires (UBA), que reportó 349.286 estudiantes en el anuario estadístico oficial, frente a los 105.391 informados a la consultora QS para su ranking internacional. “Una misma universidad no puede tener dos cifras según quién pregunte”, afirmó. La comparación, sin embargo, requiere precisar si ambos relevamientos utilizan los mismos criterios.
Torrendell también cuestionó los índices de abandono y graduación. Afirmó que el 44,5% de los ingresantes a universidades estatales abandona sus estudios al término del primer año y que apenas el 18,7% se gradúa dentro del tiempo teórico de la carrera, frente al 40,8% registrado en las instituciones privadas. “De cada 10 estudiantes que entran a una universidad estatal, menos de dos se reciben en tiempo y forma”, sintetizó.
La exposición incluyó un cruce con los diputados kirchneristas por la expansión del sistema universitario. Torrendell señaló que, de las 62 universidades nacionales existentes, 26 fueron creadas entre 2003 y 2023, el 42% del total. El dato despertó un aplauso entre los legisladores opositores, al que el funcionario respondió con una crítica: sostuvo que la celebración estaría justificada si esa expansión se hubiera traducido en mejores resultados educativos. “El problema no es multiplicar instituciones sino lograr retención de matrícula, graduación y aprendizaje”, retrucó.
En ese tramo, también citó al papa Francisco para cuestionar una expansión centrada, según su planteo, en “ocupar espacios y presupuesto” en lugar de impulsar procesos orientados a la excelencia y la inclusión universitaria.
El viraje en la política educativa
La defensa del presupuesto universitario formó parte de una exposición más amplia en la que Torrendell cuestionó la distribución del gasto educativo durante las gestiones anteriores. “Se gastó mucho, pero no se gastó en que los chicos realmente aprendieran”, afirmó.
Según explicó, en 2023 el 34,5% de los recursos nacionales destinados a apoyar la educación básica en las provincias se distribuía entre más de 200 programas educativos sin impacto pedagógico evaluado. Otro 20% se destinaba a equipamiento digital y un 21% a incentivos salariales, como el Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID), que cuestionó por no estar vinculados a mejoras en la enseñanza.
Frente a ese esquema, defendió la concentración de recursos en el Plan Nacional de Alfabetización y Matemática y destacó que el 76,9% de los alumnos de sexto grado alcanzó niveles satisfactorios o avanzados en lengua en la evaluación Aprender 2025, diez puntos porcentuales más que en 2023, según los datos que presentó.
“No se trata de gastar menos, sino de gastar mejor”, insistió Torrendell, al sintetizar el criterio con el que el Gobierno busca defender su política educativa en medio de la disputa por los recursos.
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POLITICA
En el peor momento en décadas de la relación entre Argentina y Reino Unido, Chile se acerca a Londres y defiende la ruta comercial a Malvinas

En plena escalada entre Buenos Aires y Londres por los recursos petroleros de las Malvinas, y la controversia por la inminente reapertura comercial entre Punta Arenas y las Islas, Chile multiplicó sus gestos de acercamiento con el Reino Unido: el canciller Francisco Pérez Mackenna se reunió ayer, lunes, en la capital británica con su par Ed Miliband para lanzar una “asociación estratégica” bilateral. Este movimiento se suma a la gira que realizó por el sur chileno el embajador británico en Santiago, David Concar, que incluyó encuentros con autoridades militares, científicas y municipales de la región de Magallanes.
Según se informó de manera oficial, Pérez Mackenna y Miliband repasaron una agenda que abarcó minerales críticos, inversiones, comercio exterior y la situación geopolítica del cono sur. “Chile valora enormemente su larga relación con el Reino Unido. Creo que llegó el momento de elevar nuestra relación a un nuevo nivel de asociación estratégica”, declaró el canciller chileno tras el encuentro.
Una semana antes de que Pérez Mackenna aterrizara en Londres, el embajador Concar ya había desplegado su propia ofensiva diplomática en el extremo sur de Chile. El 13 de octubre arribó a Punta Arenas en lo que la embajada británica describió como su primera visita a Magallanes desde que asumió el cargo.
La agenda no fue protocolar. El diplomático se reunió con el comandante de la Tercera Zona Naval de la Armada de Chile, contraalmirante Juan Soto, en un encuentro donde ambas partes repasaron la histórica colaboración naval entre las dos armadas y proyectaron trabajo conjunto en ciencia antártica. También visitó el Instituto Antártico Chileno (INACH), donde conoció las iniciativas de investigación polar que impulsa Santiago, y sostuvo reuniones con la Universidad de Magallanes y el Centro Internacional Cabo de Hornos, con foco en resiliencia climática en el entorno subantártico.

Concar se reunió además con la gobernadora subrogante de la región, Hina Carabante, y con el alcalde de Punta Arenas, Claudio Radonich. En este último encuentro abordó directamente la controversia por el buque Danstar, la embarcación de 72 metros de eslora que la naviera chilena Easter Island planea enviar a las Malvinas con alimentos, materiales de construcción, gas licuado y repuestos. “Se trata de una iniciativa comercial privada”, sostuvo el embajador británico, según consignó Infobae, al tiempo que evitó entrar en la polémica con Argentina y reiteró la posición de Londres sobre la soberanía del archipiélago y el principio de autodeterminación de sus habitantes.
El telón de fondo de estos acercamientos es el conflicto más agudo entre Argentina y el Reino Unido por las Malvinas desde la guerra de 1982. El 13 de octubre, el gobierno de Javier Milei presentó ante el TIDM, con sede en Hamburgo, una solicitud de medidas provisionales para detener el proyecto Sea Lion, un yacimiento con reservas estimadas en 1.700 millones de barriles de petróleo ubicado a unos 220 kilómetros al norte de las islas. La producción está prevista para 2028.
“Argentina busca preservar sus derechos soberanos sobre la plataforma continental e impedir actividades autorizadas unilateral e ilegalmente por el Reino Unido”, señala la solicitud de 49 páginas presentada ante el tribunal.
La respuesta británica fue contundente. Miliband —el mismo canciller que horas después recibiría a su par chileno— calificó las acciones de Buenos Aires como “coerción económica” contra los isleños y anunció nuevas medidas bajo la legislación de Protección de Intereses Comerciales para blindar a empresas británicas frente a las sanciones argentinas. “Los habitantes de las Malvinas tienen derecho a desarrollar sus recursos naturales como consideren conveniente”, afirmó en un comunicado. Cómo señaló Infobae, Londres podría vetar el ingreso de Argentina al Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico (CPTPP) y la OCDE.
En las semanas previas, la Argentina había intensificado la presión: amenazó con sanciones a las empresas involucradas en Sea Lion, inició causas penales contra sus ejecutivos y accionistas, y anunció planes para una base naval en Tierra del Fuego.

La ruta Punta Arenas-Malvinas
A la disputa petrolera se suma un frente que involucra directamente a Chile. La naviera Easter Island firmó un contrato con la Corporación de Desarrollo de las Islas Falkland (FIDC) para restablecer una conexión marítima comercial que funcionó durante más de un siglo pero se interrumpió a comienzos de la década de 2010. El primer viaje del Danstar está previsto para noviembre o, a más tardar, principios de diciembre.
La ruta recortaría a la mitad la distancia que hoy recorren las mercancías hacia las islas: unos 900 kilómetros desde Punta Arenas frente a los casi 2.000 desde Montevideo, la única conexión actual con Sudamérica. El buque navegaría por el Estrecho de Magallanes —cuya soberanía corresponde a Chile según el Tratado de Límites de 1881— y no por el paso Drake.
Argentina, sin embargo, mantiene vigente el Decreto 256/2010, firmado durante la presidencia de Cristina Kirchner, que exige autorización previa a todo buque que se proponga navegar entre puertos continentales y las islas o atravesar aguas jurisdiccionales argentinas con ese destino.
En este marco, la semana pasada un grupo de diputados peronistas encabezado por el excanciller Santiago Cafiero presentó un proyecto de resolución para citar al embajador de Chile en Buenos Aires, Gonzalo Uriarte Herrera, ante la Comisión de Relaciones Exteriores y Culto de la Cámara de Diputados.

La iniciativa reclama que el diplomático informe sobre tres ejes: la posición oficial del gobierno de Kast respecto de la apertura de la ruta y su compatibilidad con los compromisos asumidos sobre la cuestión Malvinas; la eventual participación o autorización de autoridades chilenas en la operación; y la posible utilización de la conexión para abastecer proyectos de explotación hidrocarburífera como Sea Lion.
En paralelo, el diputado Guillermo Michel impulsó un proyecto de ley para denunciar el Tratado sobre Promoción y Protección Recíprocas de Inversiones y el Convenio de Doble Imposición Fiscal vigentes entre ambos países. “Si Chile decide hacer negocios de manera ilegal en Malvinas, no puede tener de parte de la Argentina beneficios económicos y fiscales por sus inversiones en nuestro país. Tienen que decidirse”, argumentó a este medio.
La semana pasada, el biministro de Economía y Minería chileno, Daniel Mas, defendió la ruta comercial. “Nosotros vemos con buenos ojos cualquier comercio de chilenos, y si tiene que ser con las Malvinas, y se puede hacer, que se haga”, sostuvo y calificó la operación como “un negocio entre privados”.
El diputado Nicolás Trotta, en una columna de opinión en Infobae, planteó: “Si Santiago elige el negocio con los usurpadores, debemos estar dispuestos a suspender esas exportaciones y a sancionar a las empresas que abastezcan el saqueo”.
A su vez, el intendente de Río Grande, Martín Pérez, también se sumó al reclamo con una carta dirigida al embajador Uriarte Herrera en la que expresó “malestar y preocupación” por las actividades comerciales en Punta Arenas vinculadas al archipiélago.
Edward Miliband,Reino Unido,Chile,relaciones bilaterales
POLITICA
Milei se burló de quienes dicen que la gente no llega a fin de mes: “¿Cómo viven 10 días sin comer ni beber?»

La frase se volvió viral en cuestión de minutos. Javier Milei refutó en una cumbre petrolera a quienes sostienen que hay gente que no llega a fin de mes con tono burlón y un argumento llamativo: “Si se quedan sin plata verdaderamente el día 20, ¿cómo viven 10 días sin comer ni beber?”.
Aludió a una encuesta publicada por la consultora Zentrix, en cuyo último monitor sostiene que dos de cada tres se quedan sin dinero a más tardar el día 20, con picos del 72% entre los menores de 40 años y del 83,3% en la clase baja. El crédito aparece como el puente para llegar: el 56,2% tomó deuda en los últimos seis meses.
Para Milei, “son pelotudeces” que instaló el kirchnerismo, tal como afirmó en Neuquén el lunes.
“Entiendo que a veces los slogan suenan lindos, pero que suenen lindos no los convierte en algo razonable. Una pelotudez por más que lo digan de manera linda es una pelotudez. Voy a usar una pelotudez emblemática que impulsó el kirchnerismo. Ya operaron con eso y este fin de semana volvieron a tirarla y ahora la estaban moviendo desde los corruptos de los medios de comunicación”, dijo el Presidente.
A partir de ahí cambió el tono y usó una voz burlona: “La gente no llega a fin de mes’. ‘Dos tercios de los argentinos no llegan a fin de mes’. ‘No llegan al día 20’. ¿Podemos pensar un poquito lo que significa?. Les hago una pregunta, ¿si se quedan sin plata verdaderamente al día 20, me pueden decir cómo hacen diez días sin comer y sin beber? ¿Nadie se hizo la pregunta?”.
Y siguió: “¿Ustedes se dan cuenta de que la frase suena linda, pero es una pelotudez del tamaño de una casa? Reflexionemos. No nos dejemos psicopatear por los hijos de puta que hicieron mierda al país”.
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