ECONOMIA
Cuáles son las empresas que busca privatizar Caputo y cuántos dólares sumarían para el pago de deuda

En el programa financiero de 2026-2027, las privatizaciones juegan un rol importante. El ministro de Economía, Luis Caputo, busca captar ingresos por más de USD 2.000 millones por esta vía hasta el final del mandato de Javier Milei. ¿El objetivo? Afrontar los vencimientos en moneda extranjera.
La hoja de ruta oficial presentada por Caputo incluye entradas de flujos por la venta de activos estatales en los meses que restan del 2026, pero el mayor grueso se daría el próximo año. “Las privatizaciones, alguna ya se ha materializado, como el caso de Transener, tenemos alguna otra que probablemente se va a materializar este año, como es el caso de Agua y Saneamientos Argentinos (AySA)“, sostuvo el titular de la cartera económica en la conferencia.
También señaló que la privatización de las termoeléctricas General San Martín y Manuel Belgrano podría concretarse antes de fin de año. “Conservadoramente hemos puesto que se dé el año que viene, pero tenemos la expectativa de que se materialice antes”, detalló el funcionario nacional.
El proceso de desprendimiento de AySA es el que registra mayor avance, aunque la llegada de los dólares se prevé recién para octubre. Por su parte, las mencionadas centrales térmicas se encuentran en la etapa de preparación de documentos para iniciar las licitaciones.
El programa financiero prevé ingresos por privatizaciones de USD 800 millones en 2026 y USD 1.500 millones en 2027, lo que totaliza 2.300 millones de dólares. No obstante, los dólares correspondientes a estas operaciones ingresarían a la cuenta del Tesoro en el Banco Central de la República Argentina (BCRA) recién hacia fines de este año, según indicaron a Infobae fuentes vinculadas a la operación.
Caputo también afirmó que los dólares que ingresarían este año por privatizaciones corresponderían a AySA y, posiblemente, a las termoeléctricas General San Martín y Manuel Belgrano. Sin embargo, los procesos de transferencia al sector privado no avanzan al mismo ritmo.
La venta de AySA avanza con definiciones precisas y fechas estipuladas divididas en dos etapas. Fuentes al tanto de la operación explicaron a Infobae que el proceso contempla dos etapas: el 27 de agosto es la apertura de los sobres técnica y en mediados de septiembre las ofertas económico.
“El pago se estaría recibiendo a mediados de octubre y luego de eso es la firma de contrato determinada por la resolución de adjudicación”, comentaron a este medio. Es que, según explicaron, la primera instancia involucra la evaluación técnica, donde los interesados deben acreditar capacidad financiera y experiencia comprobada. Solo quienes cumplen esos requisitos pueden acceder a la apertura de las ofertas económicas.
La presentación de propuestas exige que los interesados entreguen ambos sobres —el técnico y el monetario— antes de la apertura del primero. “La etapa 1 comprende la oferta técnica, se evalúan esas ofertas y quienes cumplen con esos criterios técnicos pasan a la apertura de la oferta económica. Si bien la apertura es en dos instancias distintas, la presentación de ambos sobres debe ser con carácter previo a la apertura del sobre 1”, especificaron fuentes con conocimiento en el tema.

El procedimiento requiere que los oferentes presenten la documentación técnica y la propuesta monetaria en simultáneo. “Ahora tiene que presentar las ofertas, el sobre técnico en donde tiene que cumplir con las condiciones de capacidad financiera, la experiencia y, aparte, el sobre respecto a la oferta monetaria. Una vez que se abre, el mejor precio es el que gana y a partir de ahí comienza el proceso de adjudicación. Hasta el 27 de agosto no hay novedades a no ser que alguno pida prórroga”, precisaron a Infobae. En caso de que ello suceda, el proceso podría prolongarse y con ello el ingreso de los dólares.
Mientras tanto, otras privatizaciones incluidas en el plan del Gobierno avanzan en distintas fases administrativas. Fuentes vinculadas a las operaciones de privatización sostuvieron que, en el caso de las termoeléctricas General San Martín y Manuel Belgrano, está en fase de preparación de documentos para lanzar las licitaciones en los próximos meses.
El hecho de que el ingreso de dólares por AySA, la empresa pública con el proceso de privatización más avanzado, se concrete recién en octubre revela la dependencia que tendrá el ministro Caputo de otros mecanismos de financiamiento para afrontar los vencimientos en moneda extranjera del Tesoro, que este año alcanzan los 19.200 millones de dólares.
El plan de privatizaciones se alinea con la estrategia de financiamiento externo del Gobierno, en un contexto en el que los vencimientos de deuda en moneda extranjera requieren generar nuevas fuentes de ingresos.
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ECONOMIA
La recuperación económica depende de la credibilidad en la marcha de la actividad

El presidente Milei afirmó en noviembre de 2023 que entre mediados y fines de 2025 la inflación ya iba a ser historia


El crecimiento depende de unos pocos sectores y la recuperación prevista para 2027 es débil y está sujeta a numerosos riesgos

Los inversores esperan para ver si, a un año de las elecciones, Milei las puede ganar y, aun ganando, cómo seguiría un plan económico que no coincide con las promesas de campaña
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ECONOMIA
Estas son las ocho razones que explican la fuerte suba del riesgo país

- Los Globales GD35, GD38 y GD41 volvieron a caer entre 1,3% y 1,5%. El CDS (lo que el mercado pide como seguro de cobertura) argentino a 2 años volvió a subir hasta 753 puntos básicos. Los bancos que venden protección pueden cubrir su exposición vendiendo bonos en corto. En un mercado con poca liquidez, estas operaciones pueden amplificar las caídas.
- La Argentina perdió un comprador clave: el inversor local. La participación de residentes en los Globales cayó desde un máximo cercano al 33% hasta el 20,4%. Parte de esa demanda migró hacia los USD 5.300 millones en Bonares emitidos este año.
- A la menor demanda local se suman USD 4.000 millones en pagos de utilidades y dividendos al exterior entre enero y septiembre. Con menos compradores domésticos, las ventas de fondos internacionales tienen un impacto mayor sobre los precios.
- Muchos fondos de Estados Unidos cierran su ejercicio el 31 de octubre. La reorganización de carteras y la reducción de exposición al riesgo podrían estar presionando los bonos argentinos, incluso sin cambios significativos en la macro.
- Brasil está capturando la atención de los fondos especializados en América Latina. Su elección presidencial concentra expectativas y capital. La Argentina, mientras tanto, enfrenta una escasez de catalizadores inmediatos que reactiven la demanda.
- Europa suma incertidumbre. Los bancos europeos caían 2,6% en dólares y la tasa francesa a 10 años subía casi 13 puntos básicos. Sin embargo, durante la crisis europea de 2010 a 2012, la deuda emergente en dólares mostró un desempeño positivo.
- En la Argentina, la inflación de septiembre fue 1,9%, pero vivienda y servicios públicos aumentaron 3,1%. El ajuste de subsidios presiona los precios regulados. Sin embargo, se detecta una desaceleración de la inflación semanal al 0,16%.
- La caída de los bonos no necesariamente refleja un deterioro macroeconómico. Menor demanda local, coberturas con CDS y ventas de fondos explican parte de la presión. El desafío será recuperar compradores y catalizadores antes de 2027.
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ECONOMIA
Contratar pensando en el futuro: qué cambia en la selección y el liderazgo con la IA en el mercado silver

Si dirigís una pyme, es probable que en los últimos meses hayas recibido currículums con una línea nueva, ubicada justo donde hace veinte años aparecía “manejo de Paquete Office”: ahora dice “uso avanzado de herramientas de inteligencia artificial”.
Es probable también que esa línea no te haya dicho nada. Por estos días, es la consulta que más escucho de dueños, gerentes y directores de empresas: ya entendieron que la IA llegó para quedarse, lo que todavía no saben bien es cómo elegir a la gente que va a trabajar con ella, qué mirar en una entrevista y qué cambió en su propio rol de conducción de estos perfiles.
El cambio ya está ocurriendo en las empresas argentinas. Un relevamiento nacional elaborado por la Universidad Torcuato Di Tella, Fundar, el Banco Interamericano de Desarrollo y la Fundación Observatorio Pyme, publicado en mayo de este año, encontró que el 41,6% de las pymes usa al menos una herramienta de IA. El 91,2% de las que la adoptaron no redujo personal, pero el 95,5% tampoco incorporó a nadie especializado, y apenas el 7,5% tiene una partida de presupuesto para estas tecnologías. En otras palabras: la transformación la están haciendo las mismas personas de siempre, casi sin plan, y, por eso, cada nueva contratación pasa a ser una decisión estratégica.
A nivel global, los líderes ya tomaron posición. Según el Work Trend Index que elaboran Microsoft y LinkedIn, el 66% de los directivos encuestados no contrataría a alguien sin habilidades de IA, y el 71% preferiría a un candidato con menos experiencia que sepa usarla antes que a uno más experimentado que no. Sin embargo, estos números esconden una trampa que conviene ver con calma antes de reescribir los criterios de selección.

La trampa la mostró un experimento de la Escuela de Negocios de Harvard con 758 consultores de Boston Consulting Group. En las tareas que la IA resolvía bien, quienes la usaban terminaron un 12% más de trabajo, un 25% más rápido y con un 40% más de calidad. Pero en una tarea que quedaba fuera de su alcance, los consultores que se apoyaron en la herramienta acertaron 19 puntos porcentuales menos que quienes trabajaron sin ella, porque confiaron en una respuesta convincente que estaba equivocada.
Los investigadores llamaron a ese límite “la frontera dentada” (jagged technological frontier, en inglés). Lo que separa a quien trabaja bien con IA de quien trabaja mal con ella es, entonces, el criterio para saber de qué lado de esa frontera está parado en cada momento.
Por eso, cuando un director me pregunta qué tiene que mirar, le propongo cuatro capacidades que los investigadores Rick Dakan y Joseph Feller ordenaron en un marco que hoy usa Anthropic para enseñar lo que llaman “fluidez en IA”, similar a la fluidez que hace una década se buscaba en el uso de idiomas. La primera es saber delegar: decidir qué parte de una tarea conviene darle a la máquina y cuál se reserva para una persona. La segunda es saber describir, es decir, explicar con contexto y precisión lo que uno necesita. La tercera es el discernimiento, la capacidad de evaluar si lo que devuelve la herramienta es correcto. Y la cuarta es el ownership, hacerse cargo de lo que se entrega, verificar los datos y cuidar la información de los clientes.

Ninguna de las cuatro se demuestra con esa línea del currículum que empezó a aparecer, pero todas se pueden observar en una entrevista: basta con darle al candidato un problema real de la empresa, permitirle usar las herramientas que quiera y prestar atención a cómo pregunta, qué controla y en qué momento desconfía. Una pregunta que suelo recomendar para empezar a tener esta conversación es pedirle que cuente la última vez que la IA le dio una respuesta equivocada y cómo se dio cuenta.
Ese criterio tiene una relación directa con la experiencia y el segmento silver está más preparado para lidiar con esto. El conocimiento que se acumula con los años, ese que permite detectar que un número no cierra o que un cliente no va a aceptar una propuesta, se volvió más valioso. Ahora bien, la experiencia suma cuando está dispuesta a revisarse, y el mejor candidato senior es el que pone sus décadas de oficio al servicio de las herramientas nuevas en lugar de usarlas como argumento para no aprenderlas.

Hay, además, una advertencia para quien conduce. Si la empresa deja de incorporar jóvenes porque la IA hace sus tareas iniciales, dentro de diez años no va a tener a quién confiarle los puestos de responsabilidad. La salida que veo funcionar es la de equipos donde el saber de los mayores y la soltura de los más jóvenes se cruzan todos los días, y donde el aprendizaje circula en las dos direcciones.
Ante este mapa, el liderazgo también cambia de forma. Un experimento de investigadores de Harvard y de la Escuela Wharton con cerca de 800 profesionales de Procter & Gamble mostró que una persona trabajando con IA alcanzaba la calidad de un equipo de dos personas sin ella, y que las barreras entre especialistas técnicos y comerciales se diluían. El Work Trend Index de 2025 agrega que el 82% de los líderes espera que en los próximos 12 a 18 meses los agentes de IA formen parte de sus equipos. Conducir va a significar coordinar personas y sistemas, definir qué decide cada uno y quién responde cuando algo sale mal. Y eso exige que el propio director use las herramientas, porque es difícil evaluar en otros una habilidad que uno no practica.
El Foro Económico Mundial estima que el 39% de las competencias centrales de los trabajadores van a cambiar antes de 2030, y en su lista de habilidades más buscadas, junto a la IA, aparecen el pensamiento analítico, la resiliencia, la flexibilidad y la curiosidad. Mirando esa lista, mi recomendación es contratar capacidad de aprender por encima de destreza con una herramienta específica que dentro de un año va a ser otra.
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