ECONOMIA
Cuántos dólares le faltan a Economía para cubrir los vencimientos hasta fin de 2027: la demanda cambiaria preelectoral es clave

Con los anuncios de la última semana, en el mercado confían que el Ministerio de Economía podrá cubrir los vencimientos que restan hasta 2027. En la consultora 1816 consideran que el programa financiero para lo que queda del mandato de Javier Milei está cerrado. El propio ministro Luis Caputo lo deslizó al pasar, sin dar detalle.
Otra cuestión que se analiza es si además de las herramientas para honrar los compromisos en moneda extranjera Economía necesitará más recursos para afrontar posibles presiones sobre el dólar. Eso demanda un mayor margen de maniobra y lo llevaría colocar bonos en los mercados internacionales.
Semanas atrás, durante el 43° Congreso Anual del IAEF, Caputo afirmó, sin dar mayores detalles, que el país está “totalmente cubierto” para afrontar los vencimientos de deuda en el mandato de Javier Milei. Solo remarcó la buena sintonía con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y elogió el vínculo con Kristalina Georgieva y Luis Cubeddu.
En su último informe, la consultora 1816, una de las más importantes de la City porteña, aseguró que, más allá de cómo se consiga el dinero para los pagos, «lo que parece evidente es que no hay ningún riesgo de incumplimiento de los vencimientos 2027″. Es una muy buena noticia de cara al año electoral, considerando los antecedentes históricos de Argentina.
En ese sentido, la consultora hiló fino y aseguró en las última semanas, que con lo que conseguido hasta ahora y los anuncios por venir, Caputo tendría USD 13.100 millones y solo le restarían conseguir USD 17.600 millones para cubrir los vencimientos hasta diciembre de 2027. Una cifra, que por cómo se componen, no sería complicado de lograr.

Hasta el momento el Tesoro juntó USD 3.082 millones mediante licitaciones de Bonares, ya depositados en el Banco Central (BCRA). Además, también en la última semana, sumó la confirmación de garantías del Banco Mundial (BM) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), que habilitan financiamiento privado a seis años de plazo por cerca de USD 4.000 millones.
Para1816, el programa financiero se completa con la inminente renovación de los repos del BCRA, que suman USD 6.000 millones y vencen entre octubre de 2026 y abril de 2027. Prueba de este inminente anuncio es que para asegurar la operación, el Tesoro entregó al BCRA bonos AL35 y AE38 como garantía. Se perfila así la arquitectura para afrontar los vencimientos en divisas de los próximos meses.
La consultora calculó que, entre lo que resta de 2026 y todo 2027, la Argentina debe afrontar pagos por USD 30.700 millones en moneda extranjera, incluyendo compromisos con el sector privado, el FMI y el Club de París. Con los tres factores mencionados —los depósitos del Tesoro, las garantías internacionales y el probable rollover de los repos—, el país contaría con USD 13.100 millones. Así, restaría financiar USD 17.600 millones para cubrir la totalidad de los vencimientos.
Para cerrar esa diferencia, en la consultora 1816, consideran que Caputo cuenta con tres alternativas: emisión de nuevos Bonares (restan USD 366 millones del bono AO28 y podrían lanzarse otros títulos), emisión internacional de deuda (los Globales largos rinden menos de 9%), rollover del Fondo Monetario Internacional (FMI) (los pagos netos al Fondo suman USD 7.900 millones, aunque eso exigiría negociar un nuevo programa), o uso directo de reservas internacionales.
En la visión de 1816, no hay riesgo de default en el horizonte, a diferencia de 2019, cuando tras las PASO el gobierno de Mauricio Macri reperfiló vencimientos de Letes y Lecap y restableció controles cambiarios antes de las elecciones generales.
Pero la consultora detecta otro desafío: la cantidad de recursos líquidos necesarios para sostener la estabilidad cambiaria si el clima político o electoral genera presión sobre el dólar. Ante ese escenario, consideran probable que el Gobierno decida lanzar una emisión de deuda offshore en lo que resta de 2026, como parte de la “preparación para 2027”.
Tras la victoria de Fuerza Patria (FP) en la provincia de Buenos Aires hasta los comicios nacionales en octubre de 2025, el swap con Estados Unidos fue la herramienta que salvo al equipo económico. Desde la victoria del oficialismo en las elecciones legislativas, el BCRA redujo drásticamente su deuda con el Banco de Pagos Internacionales (BIS) durante 2026: pasó de USD 2.600 millones a fines de 2025 a solo USD 600 millones en la primera semana de junio.
Pero el escenario desde ese entonces cambio y podría cambiar aún más. La administración de Donald Trump fue muy cuestionado por la ayuda al Gobierno de Javier Milei y legisladores demócratas presentaron un proyecto para frenarla. En noviembre en EEUU hay elecciones “de medio términos”, en los que el oficialismo suele ser derrotado. Por eso en 1816 ven que la escapatoria sería tener más poder de fuego vía colocaciones en el mercado internacional. Una alternativa que pese a la baja del riesgo país de los últimos días, al terreno de 430 puntos básicos (p.b.), aún se niega.
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ECONOMIA
El FAL y el nacimiento de un nuevo inversor institucional argentino

La Ley de Modernización Laboral estableció que los empleadores privados deberán realizar una contribución mensual equivalente al 1% de las remuneraciones computables en el caso de las grandes empresas y del 2,5% para las micro, pequeñas y medianas empresas

La CNV habilitó dos grandes vehículos para administrar estos recursos: Fondos Comunes de Inversión Abiertos destinados al FAL y Fideicomisos Financieros FAL
- Cada empleador puede elegir la entidad habilitada y el vehículo en el que se administrarán sus recursos.
- El régimen contempla portabilidad entre vehículos y administradores y,
- cuando una empresa no realiza la elección correspondiente, existe un mecanismo de asignación de oficio.

La regulación establece criterios de seguridad, liquidez, diversificación, transparencia y preservación del capital
- empresas y proyectos que busquen financiamiento, y
- ahorro dispuesto a financiarlos.
- Financiarse a plazos mayores.
- Emitir más obligaciones negociables.
- Estructurar proyectos de infraestructura.
- Desarrollar crédito de largo plazo.
- Reducir progresivamente la dependencia del financiamiento bancario o del capital propio.
- Los aportes ingresan todos los meses.
- Los recursos se invierten.
- Las inversiones generan rendimiento.
- Ese rendimiento se reinvierte.
- Nuevos aportes vuelven a ingresar al mes siguiente.

El FAL alinea el crecimiento del mercado de capitales con el crecimiento del empleo registrado
- Uno que recibirá recursos todos los meses.
- Uno cuyo patrimonio podrá crecer junto con el empleo formal.
- Y uno que puede ayudar a transformar ahorro argentino en financiamiento para la economía argentina.
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ECONOMIA
El palo de hockey de la economía argentina

La economía tradicional suele trabajar con rendimientos decrecientes: incorporar una unidad adicional de capital genera un aumento de producción, pero cada vez menor
- El umbral de declive. Por debajo de determinada escala, la economía no genera suficientes recursos para sostener la acumulación de capital.
- El piso de estancamiento, una zona en la que la economía puede sobrevivir, pero todavía no tiene los incentivos suficientes para iniciar una expansión autosostenida.
- El umbral de despegue. Superado ese punto, los rendimientos crecientes hacen que la inversión genere condiciones para nuevas inversiones. ¿Y Bellman?

La mayor escala atrae proveedores y capital. Los proveedores reducen costos

- Escenario A: continuidad del programa de Milei: Simplemente imaginemos que un segundo gobierno mantiene durante varios años una combinación de equilibrio fiscal, estabilidad monetaria, desregulación, apertura, reformas pro-inversión y expansión de sectores exportadores. Si el crecimiento pasara gradualmente de 4% a 5%, luego a 6% y finalmente a 7% a medida que se acumulan inversiones y aparecen efectos de escala, Argentina podría acercarse al umbral de despegue. Si se toma el PBI de 2027 como 100, una trayectoria ilustrativa de ese tipo llevaría el índice hacia 210 unidades en 2040. Esto implica que, si se materializara esa trayectoria, la acumulación podría comenzar a generar una dinámica de rendimientos crecientes.
- Escenario B: triunfo opositor (¿Kicillof?) y regreso a la tasa histórica de crecimiento. Parte de una hipótesis diferente: un cambio de régimen económico y una evolución del PBI similar a la observada por Argentina durante los últimos 15 años. Entre 2011 y 2025, el crecimiento promedio anual del PBI argentino fue de aproximadamente 0,8%. Si esa tasa se mantuviera durante todo el período 2027-2040, y nuevamente hacemos 100 al PBI de 2027, el resultado sería muy diferente al escenario de crecimiento acelerado: en 2040 el nivel del PBI sería aproximadamente 110 unidades. Es decir, después de 13 años, la economía habría aumentado apenas alrededor de un 10% respecto del punto de partida, contra 110% en el escenario anterior.
El contraste entre el escenario A y el B es enorme. Una diferencia aparentemente pequeña en la tasa de crecimiento anual, sostenida durante muchos años, termina produciendo diferencias extraordinarias
El umbral puede ser el punto de transición hacia un proceso endógeno, donde, en una economía que lo atraviesa, el crecimiento empieza a generar las condiciones para producir más crecimiento

El énfasis permanente del presidente Milei acerca de la importancia de la inversión en capital humano podría anunciar su intención de fusionar ambos enfoques para obtener un resultado mucho más potente aún
ECONOMIA
Daniel Schteingart, de Fundar: “2025 fue el primer año en 30 donde el PBI creció y el empleo formal privado cayó”

“No es casualidad que el gobierno de Alberto Fernández terminara con el menor desempleo desde 1991, pero también con la mayor inflación desde 1991″

“En el corto plazo, la variación de la pobreza y la informalidad a nivel nacional está muy condicionada por lo que ocurre con la economía en su conjunto y, por lo tanto, por políticas que dependen fundamentalmente del gobierno nacional”

“Para bajar sustancialmente la informalidad se necesitan varias cosas al mismo tiempo. La primera, sin la cual todo lo demás es imposible, es crecer durante bastante tiempo”
- Porque genera los dólares que la Argentina necesita para que el resto de la economía pueda crecer sin chocar recurrentemente con la falta de divisas. Es una condición de posibilidad, aunque no suficiente: hoy exportamos bastante más y, sin embargo, la economía está planchada.
- Porque esos sectores pueden generar mucho más empleo indirecto si traccionan un entramado denso de proveedores industriales y de servicios: ingeniería, metalmecánica, químicos, transporte, software o construcción.

“Hacen falta políticas horizontales: simplificar la contratación y la registración, reducir los costos de formalización para trabajadores de bajos salarios y empresas chicas, mejorar la fiscalización y, sobre todo, aumentar la productividad”

“El Indec prevé que entre 2025 y 2040 Neuquén va a pasar de ser el 1,5% de la población argentina al 1,6%: no es un cambio para nada titánico”

“La historia es, simultáneamente, de progreso en términos absolutos y decadencia en términos relativos, y eso no es necesariamente una contradicción”
- Argentina no está ni cerca de ser uno de los peores países del mundo: en la enorme mayoría de los indicadores de desarrollo estamos de mitad de tabla para arriba, comparado con la media mundial y regional. Somos más ricos, educados, democráticos, vivimos más años, reportamos más satisfacción con la vida y somos cívicamente más tolerantes que gran parte de los países. En ese sentido, no somos un país de mierda.
- Contrariamente a lo que creemos, las condiciones de vida de Argentina tendieron a mejorar en el largo plazo. Me peleo bastante con el discurso nostálgico de que hace 50 o 100 años vivíamos mejor. En casi todo, vivíamos peor. Hoy somos más ricos, democráticos, culturalmente tolerantes, vivimos más años, tenemos mucha menos mortalidad infantil, más años de escolarización y menos hacinamiento que entonces.
- La más triste, es que aun cuando progresamos, otros países lo hicieron de forma mucho más rápida que nosotros y nos fueron pasando. Así, la Argentina se fue cayendo de los rankings de casi cualquier indicador de desarrollo, y se fue volviendo cada vez más irrelevante a nivel global. Chile, España, Polonia o Corea del Sur son ejemplos de países que unas décadas atrás vivían peor que nosotros y hoy nos superaron en la mayoría de las métricas de desarrollo, no porque nosotros retrocediéramos, sino porque ellos avanzaron más rápido. Por eso el “todavía” del título: si la tendencia de las últimas décadas sigue, Argentina un día va a dejar de ser un país de mitad de tabla para arriba, y va a empezar a pelear el descenso.

“A pesar de nuestras quejas recurrentes, Argentina da relativamente bien en los rankings mundiales de felicidad”
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