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ECONOMIA

Dólar sin sobresaltos: cuáles son los factores que limitan la suba abrupta y cómo les fue a quienes apostaron por el peso

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El dólar retrocede casi 4% en lo que va de 2026 y la tendencia bajista potenció las inversiones en pesos (Foto: Reuters)

Más allá de un leve incremento semanal, la cotización del dólar opera con una notable estabilidad desde principios de 2026. La oferta en el mercado supera a la demanda y el Banco Central de la República Argentina (BCRA) sostiene la cotización mayorista en torno a $1.400 mediante la compra de divisas para evitar que se acerque a 1.300 pesos.

Los analistas esperan que el equilibrio cambiario continúe en los próximos meses, potenciado por la liquidación de la cosecha gruesa, las exportaciones Vaca Muerta y de la nueva minería, junto al ingreso de las colocaciones de deuda de empresas y provincias en los mercados internacionales.

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Hasta ahora, el tipo de cambio se movió a contramano de la inflación: mientras que la dinámica de precios se aceleró en el primer trimestre del año, la moneda estadounidense registró caída de hasta 3,4% en el segmento minorista y 3,8% en el mayorista. Desde los picos de septiembre y octubre de 2025, la baja es más pronunciada: 7% y 6,7%, respectivamente.

Con una dinámica inflacionaria que acumuló 9,4% hasta marzo, muchos ahorristas optaron por instrumentos en pesos para obtener tasas positivas en dólares, ya que quedarse líquidos en billete verde hubiera implicado una pérdida.

Con una dinámica inflacionaria que acumuló 9,4% hasta marzo, muchos ahorristas optaron por instrumentos en pesos para obtener tasas positivas en dólares

El carry trade posibilitó el aprovechamiento de rendimientos positivos que brindó la tasa de interés en pesos, en un contexto donde el valor del dólar se mantuvo estable o mostró cierta baja. Aquellos que eligieron conservar dólares sin invertir no obtuvieron ganancias.

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Durante el primer trimestre de 2026, la combinación de inflación en alza y baja nominal del tipo de cambio generó un escenario favorable para los bonos en moneda nacional, especialmente para los que ajustan por el índice de precios, como los Boncer. Estos títulos registraron un incremento cercano al 18% en su cotización, al que se suma el retroceso del tipo de cambio, lo que impulsó aún más la ganancia medida en dólares.

Entre los instrumentos que obtuvieron los mejores rendimientos se destacan el Boncer, con una ganancia del 18,1% en dólares, las Lecap 13,4%, los títulos ajustados por tasa Badlar 11,2% y los fondos Money Market ofrecidos por billeteras digitales, que alcanzaron el 11 por ciento. Todas estas alternativas superaron ampliamente el desempeño tanto del dólar minorista como del mayorista en el período.

Tanto el BCRA con la reapertura de un corredor de tasas como el Tesoro en sus licitaciones de deuda en pesos buscan reducir la tasa de interés

Tanto el BCRA con la reapertura de un corredor de tasas de interés, como el Tesoro en sus licitaciones de deuda en pesos buscan reducir la tasa de interés. ¿El objetivo? Reactivar la actividad económica mediante la reducción del costo de los créditos para empresas y consumidores. Esto facilita el acceso a financiamiento para invertir, producir o consumir bienes y servicios.

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Pese al retroceso de los rendimientos en pesos, los inversores siguen apostando a los activos nominados en moneda nacional, ya que anticipan que la “paz cambiaria” se mantendría, a priori, hasta que finalice la liquidación del agro en junio, y de ese modo obtienen ganancias equivalentes en dólares.

Gráfico de barras que detalla rendimientos de inversión en pesos, reales y dólares para estrategias como carry trade, primer trimestre y marzo de 2026
Este gráfico de GMA Capital detalla los rendimientos totales de diversas estrategias de inversión, incluyendo carry trade con instrumentos en pesos, durante el primer trimestre y marzo de 2026, destacando las ganancias. (Infobae en base a datos de GMA Capital)

A comienzos de 2026, la buena cosecha de trigo permitió mantener el tipo de cambio estable e incluso con tendencia bajista. Luego, se sumó el ingreso de divisas provenientes de la emisión de obligaciones negociables por parte de empresas y deuda subsoberana (provincias).

En abril comenzó la liquidación de los dólares de la cosecha gruesa (maíz y soja), que concentra el mayor volumen de producción agrícola del país y representa una fuente clave de generación de divisas a través de las exportaciones. Al “trimestre de oro” del sector agroexportador, se añaden los flujos corporativos y provinciales.

Esa oferta de divisas fue aprovechada por el Banco Central para comprar casi USD 7.000 millones. Se trata del 70% de la meta piso de adquisición de divisas -entre USD 10.000 millones y USD 17.000 millones- fijada para todo 2026. El plan es reforzar la posición de reservas internacionales, el jueves superaron el umbral de USD 46.000 millones.

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La oferta de divisas fue aprovechada por el Banco Central para comprar casi USD 7.000 millones. Se trata del 70% de la meta piso de adquisición de divisas fijada para todo 2026

En una reunión con inversores internacionales en Washington, el vicepresidente del BCRA, Vladimir Werning, informó que entre octubre de 2025 y abril de 2026, las empresas emitieron obligaciones negociables por un total de USD 9.900 millones. De ese monto, solo USD 6.800 millones ingresaron efectivamente al mercado, mientras que quedan pendientes de liquidación USD 3.200 millones, cifra que podría sumarse a la oferta de divisas en el corto plazo.

Werning destacó que las compañías “volvieron a operar (desarmaron coberturas cambiarias y obtuvieron financiamiento para el ciclo de inversiones) tras la actitud de ‘esperar y ver’ que predominó el año pasado” por la volatilidad electoral.

En el BCRA observan que las compañías “volvieron a operar (desarmaron coberturas cambiarias y obtuvieron financiamiento para el ciclo de inversiones) tras la actitud de ‘esperar y ver’ que predominó el año pasado” (Foto: Reuters)
En el BCRA observan que las compañías “volvieron a operar (desarmaron coberturas cambiarias y obtuvieron financiamiento para el ciclo de inversiones) tras la actitud de ‘esperar y ver’ que predominó el año pasado” (Foto: Reuters)

Werning también contó que “la emisión de deuda en moneda extranjera por parte de las compañías se aceleró después de las elecciones, aunque la venta efectiva de esas divisas se dio con cierto rezago, lo que contribuyó a aumentar la oferta de dólares”.

El triunfo del oficialismo en las elecciones legislativas generó una reducción significativa del índice de riesgo país, lo que favoreció las condiciones financieras y abrió la puerta a nuevas colocaciones de deuda tanto para empresas como para gobiernos provinciales.

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El aumento de emisiones externas por parte de empresas y provincias se traduce en un ingreso adicional de dólares en un momento de menor aporte del sector agroexportador hacia el final del año pasado. Ese flujo colaboró en la estabilidad cambiaria durante los meses posteriores a los comicios, ya que parte de esos fondos se liquidó en el mercado de cambios o mediante operaciones en bloque.

La estabilidad del tipo de cambio se considera central para que el equipo económico logre que la inflación retome una trayectoria a la baja

El saldo que aún resta liquidar se sumará a los dólares de la próxima cosecha gruesa en el segundo trimestre. Esta combinación de divisas podría contribuir a que el Gobierno mantenga la tranquilidad en el mercado cambiario durante los próximos meses. La estabilidad del tipo de cambio se considera central para que el equipo económico logre que la inflación retome una trayectoria a la baja.

Por otro lado, si el índice de riesgo país logra ubicarse por debajo de 500 puntos básicos y permanece en ese nivel, se abriría la posibilidad de un mayor volumen de emisiones de deuda corporativa, lo que reforzaría la oferta de divisas en el mercado una vez que disminuya la liquidación estacional del agro.

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ECONOMIA

El Bitcoin no detiene la caída: operó debajo de USD 60.000, su menor precio en más de dos años

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El Bitcoin tocó un piso desde marzo de 2024.

El precio de Bitcoin caía 6% a las 17 horas y era operado este viernes por debajo de USD 60.000, en la continuidad de una fuerte corrección bajista en la que ha caído a sus niveles más bajos en más de dos años, desde febrero de 2024.

Asimismo, este precio representa una caída de 52% desde sus máximos históricos recientes en la primera semana de octubre de 2025, y una pérdida semanal cercana al 19 por ciento. En los últimos doce meses la principal criptomoneda anota una pérdida de 41 por ciento.

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La evolución del Bitcoin en doce meses.
La evolución del Bitcoin en doce meses.

Según los analistas del mundo “cripto”, esta caída generalizada en el mercado se debe a una combinación de cinco factores clave:

  1. Tensión geopolítica y aversión al riesgo: El temor a posibles escaladas de conflicto entre Estados Unidos e Irán empujó a los inversores hacia activos tradicionales de refugio, provocando una caída en los mercados de riesgo como las criptomonedas.
  2. Ventas institucionales: La presión de venta aumentó luego de que fondos e instituciones empezaran a desprenderse de parte de sus reservas de Bitcoin.
  3. Salida de los ETF: Se han registrado salidas netas de capital en los fondos cotizados (ETF por sus siglas en inglés), lo que reduce la liquidez y aumenta la presión a la baja.
  4. Liquidaciones de apalancamiento: Al romperse soportes de precio clave, se activaron ventas automáticas y liquidaciones forzadas de inversores que operaban con dinero prestado.
  5. Comportamiento a corto plazo: Los inversores con menor tiempo de tenencia están vendiendo por miedo a un mercado bajista prolongado, lo que mantiene una intensa presión vendedora.

Históricamente, Bitcoin demostró ser altamente volátil, y estas correcciones fuertes suelen generar incertidumbre a corto plazo, aunque muchos inversores institucionales también aprovechan estos descensos para acumular más a largo plazo.

La pregunta que se hacen los analistas es si esta tendencia del Bitcoin será temporal o duradera.

“Ante la falta de resolución en Oriente Medio, las proyecciones favorecen una rotación agresiva de carteras desde activos sobrevalorados de crecimiento hacia materias primas y refugios tradicionales, en un contexto donde los activos digitales como Bitcoin continuarán rezagados y desvinculados por ahora del rendimiento de la renta variable tecnológica tradicional”, consideró Felipe Mendoza, analista de mercados de EBC Financial Group.

Bitcoin experimentó una presión de venta significativa tras una caída del 18.8% desde el lunes, una disminución que abortó la recuperación desde los mínimos del ciclo y obligó a revaluar dónde se encuentra realmente el soporte estructural del mercado.

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En ese contexto, TradingView identificó una señal en los datos de minería que sitúa la debilidad actual en un contexto histórico que abarca la totalidad del ciclo de mercado de Bitcoin.

En términos de análisis técnico, el promedio móvil de 30 días del Bitcoin se inclinó a la baja junto con la caída del precio.

En este aspecto, cobra relevancia el «hashrate» (o tasa de hash) es la unidad de medida que indica la velocidad y potencia de cálculo de una computadora o de toda una red de criptomonedas (como Bitcoin) para procesar y validar transacciones.

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Los analistas consideraron que los mineros están comprometiendo energía real y capital real para defender el nivel de precio actual. Cuando el promedio móvil de 30 días del hashrate baja junto con el precio, refleja una verdadera presión en el ecosistema de minería más que una fluctuación estadística.

El comportamiento del precio en plataformas de análisis como TradingView aporta las señales de rebote técnico:

  • Picos Expansivos de Volumen: Busca una barra de volumen inusualmente alta en gráficos diarios durante una caída. Esto representa el clímax de venta, donde las manos débiles capitulan y los grandes compradores absorben la oferta.
  • RSI Diario (Índice de Fuerza Relativa): Monitorea si el RSI entra en zona de sobreventa (por debajo de 30 puntos). Una divergencia alcista (precios haciendo mínimos más bajos, pero el RSI haciendo mínimos más altos) es una de las señales de reversión más fuertes.
  • Medias Móviles Clave: Observa la interacción con la media móvil (MA) de 200 días. Si el precio consolida por encima de soportes clave de mediano plazo (como la zona institucional de los USD 60.000), la estructura alcista macro seguirá intacta.

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ECONOMIA

¿Qué pasará con las sucursales bancarias?: ya se cerraron más de 500 filiales en solo cinco años

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El paisaje urbano de la City porteña, del área metropolitana y de los principales centros del interior del país está cambiando de forma irreversible. Las persianas bajas y los carteles de «disponible» en locales que supieron albergar imponentes sucursales bancarias ya no son una postal de la crisis de un banco en particular, sino el síntoma de un cambio de paradigma estructural.

La pregunta que desvela al sector financiero y al mundo laboral ya no es si el modelo tradicional va a cambiar, sino qué tan drástico —y costoso— será el ajuste. ¿Estamos ante el fin definitivo de las sucursales bancarias? La respuesta corta es que no asistimos a su desaparición, sino a una mutación forzada y acelerada, donde el costo de la transición se mide en metros cuadrados y puestos de trabajo.

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La radiografía del ajuste: el repliegue del ladrillo

Los datos duros consolidan una tendencia que ya no es una proyección técnica, sino una realidad palpable en los balances. El sistema financiero argentino consolidó una caída neta cercana al 11% de sus sucursales físicas en los últimos cinco años, lo que se traduce en el cierre de más de 500 filiales en todo el territorio nacional.

El repliegue del sistema financiero sumó un goteo constante año tras año: tras cerrar el 2020 con 4.618 sucursales, la red física inició un recorte sostenido con la pérdida de 96 filiales en 2021, un pico de 112 cierres netos tanto en 2022 como en 2023, y una continuidad del plan de ajuste que eliminó otras 103 dependencias en 2024 y 85 más durante el último año, consolidando la pérdida de 508 puntos de atención en todo el período. De esta manera, a fines de 2025 el sistema contaba con 4.110 sucursales.

Este escenario responde a un doble vector: la búsqueda agresiva de eficiencia operativa frente a costos fijos crecientes y el avance imbatible de las fintech y billeteras virtuales, que absorben transaccionalidad sin el costo hundido de la estructura física. Sin embargo, el comportamiento hacia el interior del sistema muestra estrategias dispares:

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  • El ala agresiva: entidades líderes del sector privado, en especial extranjero, lideraron el proceso con una reducción de su red física cercana al 25%. El argumento corporativo es la redirección de recursos hacia inversiones millonarias en infraestructura digital e Inteligencia Artificial.
  • La transición moderada: grandes jugadores de capital nacional e internacional optaron por esquemas de adecuación más graduales, redefiniendo su capilaridad territorial mediante fusiones estratégicas y reestructuraciones de locales para evitar la duplicación de estructuras tras sus últimas adquisiciones.

La voz de las cámaras empresariales: la defensa técnica del nuevo modelo

Desde las cámaras empresarias que nuclean a las entidades financieras —la Asociación de Bancos de la Argentina (ABA), que agrupa a los de capital extranjero, y la Asociación de Bancos Argentinos (ADEBA), de capitales nacionales— defienden la transformación argumentando que la sucursal como centro de operaciones masivas (pagar un servicio o retirar sumas menores de efectivo) quedó obsoleta.

En los despachos empresariales rechazan el término «ajuste ciego» y prefieren hablar de «reconversión de perfiles». Desde ADEBA e institutos técnicos del sector argumentan que sostener estructuras sobredimensionadas atenta contra la propia competitividad del crédito en Argentina. Sostienen que, para bajar el costo del dinero y ofrecer tasas más competitivas a las pymes, es indispensable reducir el «costo argentino» de la intermediación, fuertemente afectado por los gastos de mantenimiento físico y las tasas municipales sobre los inmuebles.

Asimismo, las cámaras insisten en que las sucursales remanentes no desaparecen, sino que se transforman en centros de asesoramiento. Los cajeros humanos están siendo reemplazados por puestos de ejecutivos comerciales abocados a operaciones complejas (créditos hipotecarios, comercio exterior o inversiones de empresas) que el cliente prefiere no resolver de manera 100% digital.

La postura del gremio bancario: despidos encubiertos y conflicto directo

En la otra vereda, la Asociación Bancaria plantó bandera. Para el sindicato, los argumentos de eficiencia y reconversión de las cámaras son eufemismos corporativos que esconden un «plan de ajuste, achicamiento y precarización laboral».

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El achicamiento de las estructuras se tradujo en un desgranamiento constante de las planillas del sector: tras registrar 104.200 empleados en el año de la pandemia, la dotación total inició una caída sostenida con la pérdida de 1.250 puestos en 2021, unos 1.150 empleos menos tanto en 2022 como en 2023, y una continuidad del ajuste que eliminó 1.050 posiciones en 2024 y otras 850 durante el último año, consolidando la desaparición de 5.450 puestos bajo convenio en apenas cinco años.

La postura del gremio se endureció de forma notable tras la última ola de cierres. El conflicto gira hoy en torno a tres ejes de denuncia activa:

1. «Retiros voluntarios» bajo presión: el sindicato denuncia que los programas de desvinculación no son opcionales. Sostienen que las patronales ejercen un hostigamiento e inusitada presión sobre el personal, colocándolos ante la disyuntiva de aceptar el retiro o enfrentar el desempleo ante el cierre inminente de la filial. «Rechazamos el ajuste que pretenden imponer los bancos. Defenderemos hasta las últimas consecuencias cada puesto de trabajo», lanzaron a través de un duro comunicado del secretariado nacional.

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2. Presión política: el conflicto escaló también a la banca pública. La Bancaria denunció que los cierres de sucursales dispuestos por el Banco Nación entre otros, en distritos como La Pampa o La Matanza no obedecieron a razones de eficiencia, sino a un «instrumento de represalia política» de la administración central frente a las tasas municipales locales.

3. La brecha digital y la exclusión: el gremio se apoya en el rol social de la banca. Argumentan que el cierre de una sucursal en el interior profundo condena a la exclusión financiera a jubilados, sectores informales y pymes que dependen de la asistencia presencial.

La paradoja del empleo y el escenario que viene

El conflicto promete profundizarse y sumar nuevos capítulos de paros parciales y judicialización. Informes de consultoras especializadas, como D’Alessio IROL, advierten que si bien la sucursal física dejó de ser un canal transaccional masivo, sigue siendo un punto crítico de soporte para operaciones complejas.

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Mientras tanto, el mercado laboral financiero exhibe una marcada paradoja: mientras la banca tradicional destruye empleo bajo el histórico y robusto convenio bancario, el ecosistema fintech y las plataformas de pago muestran tasas de crecimiento positivas. El empleo financiero no desaparece, pero se muda de convenio, de regulador y, fundamentalmente, deja de operar detrás de una ventanilla de cristal.

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ECONOMIA

El Banco Central compró más de USD 400 millones en la semana, pero las reservas perforaron los USD 48.000 millones

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El BCRA superó la meta anual de compra de divisas en la primera semana de junio. (REUTERS/Irina Dambrauskas)

Después de superar el objetivo anual de adquisición de divisas, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) alcanzó 102 ruedas consecutivas con saldo positivo en el mercado cambiario. Este viernes, la entidad sumó USD 45 millones, acumulando más de USD 10.100 millones en lo que va de 2026.

Desde la puesta en marcha del esquema monetario vigente en enero, el BCRA totalizó USD 10.184 millones comprados, tanto en operaciones cambiarias como extramercado. Solo el 2 de enero se produjo una excepción, cuando la entidad cerró la rueda con resultado negativo. El resto de los días arrojó saldos compradores, con un pico máximo de USD 457 millones registrado el 10 de abril.

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Las proyecciones iniciales del Gobierno para este año situaban el saldo neto de compras entre USD 10.000 y USD 17.000 millones, considerando el flujo de divisas disponibles y la demanda de pesos. El presidente del BCRA, Santiago Bausili, destacó que la evolución de ambos factores será determinante para el cumplimiento de las metas anuales.

En la semana anterior, el BCRA incorporó USD 761 millones y, durante mayo, el saldo positivo fue de 2.596 millones de dólares. Los primeros días de junio muestran una acumulación de 437 millones de dólares.

Para el Ministerio de Economía, aún queda pendiente el ingreso de una porción relevante de los dólares ligados a las exportaciones agropecuarias, lo que podría incrementar la disponibilidad de divisas para el BCRA a corto plazo.

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El banco ya superó el objetivo de reservas previsto para 2026. En el primer trimestre, el aumento de las reservas netas estuvo condicionado por las necesidades de financiamiento del Tesoro. Para mantener el ritmo de compras, el organismo monetario emitió pesos sin esterilizar, mientras que el Tesoro absorbió ese excedente a través de colocaciones de deuda en moneda local, con el propósito de estabilizar tanto el tipo de cambio como la inflación.

El aporte del sector agrícola sigue siendo fundamental para fortalecer las reservas. En el último mes, la liquidación de divisas del agro se aceleró, consolidándose como una fuente clave para las compras de la autoridad monetaria.

La emisión de deuda por parte de empresas y provincias en los mercados internacionales también amplió las posibilidades de intervención del BCRA. En mayo, el monto alcanzó USD 1.500 millones y, desde las elecciones legislativas, el total acumulado ronda USD 12.000 millones.

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Al cierre de la jornada, las reservas brutas se ubicaron en USD 47.867 millones, con un descenso diario de USD 502 millones, vinculado a la caída de cotizaciones de los activos que forman parte del stock así como un pago a organismos internacionales por USD 35 millones, según comentaron fuentes oficiales. En la primera semana del mes corriente, cayeron en 324 millones de dólares. Durante mayo, el incremento mensual fue de USD 3.708 millones, el nivel más alto de los últimos siete años y por encima del récord alcanzado en febrero bajo la actual administración.

Un informe de Analytica reportó que hasta la semana pasada el Tesoro aplicó USD 3.509 millones de las compras realizadas por el BCRA para afrontar compromisos de pago a través de la Cuenta Única del Tesoro. Así, el saldo total de dólares acumulados por el Central y el Tesoro, considerando operaciones de repo con bancos y cancelaciones de BOPREAL, se ubicó en USD 7.980 millones.

Durante el Cambras Business Day, organizado por la Cámara de Comercio, Industria y Servicios Argentino Brasileña, el ministro de Economía, Luis Caputo, señaló que el Banco Central tiene margen para superar ampliamente la meta inicial de compras de divisas.

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“Hoy ya está cumplida la meta acordada con el FMI de USD 10.000 millones. En un escenario muy optimista, pensábamos que con la cosa yendo muy bien el Central podía comprar USD 17.000 millones. Pero si podemos seguir con el ritmo actual, podríamos llegar a comprar USD 24.000 millones. No es lo que esperamos, probablemente podamos estar entre 17.000 y 24.000 millones de dólares”, expresó Caputo.

El titular del Palacio de Hacienda subrayó que “esto es el principio”, ya que las exportaciones de energía y minería pueden reforzar el flujo de dólares. “En la energía hubo un vuelco importantísimo pero todavía no hemos visto todo. Para 2031 el saldo de la balanza comercial de energía y minería será de USD 60.000 millones, es decir, USD 40.000 millones más que hoy. Y les aseguro que estos números están subestimados, porque la mayoría de los proyecto del RIGI están enfocados en ese sector”, explicó.



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