ECONOMIA
El Banco Central no intervino, vendió futuros y le puso un freno al dólar mayorista justo antes de los $1.500

La decisión del Banco Central de no intervenir en el mercado cambiario reveló el cambio de tendencia de las últimas jornadas. Se trató de la primera vez desde principios de año que terminó con saldo neutro. De esta manera, consiguió que el dólar mayorista frenara en 1.498 pesos.
Las compras de julio por parte del Central fueron significativas y ya suman 1.963 millones de dólares. Sin embargo, fueron solo dos jornadas de fuertes adquisiciones en bloque. El resto de los días, se ubicaron en niveles de entre USD 25 y USD 40 millones diarios.
Uno de los objetivos que tiene el Gobierno, y que acordó con el BCRA, es acelerar la compra de divisas para fortalecer el balance de la entidad.
Este giro de parte de la autoridad monetaria dejó en claro que las declaraciones del vocero presidencial no estaban coordinadas con el equipo económico. Adrián Ravier habló la semana pasada de un dólar a “$1.800 o $1.700 en los próximos meses”.
Para el Gobierno, la prioridad es seguir bajando la inflación. Avalar subas significativas en el tipo de cambio podría generar un impacto negativo en el proceso de desinflación.
Sin embargo, estacionalmente ya se empezó a notar un menor ingreso de divisas del sector agropecuario por el final de la cosecha gruesa. Por lo tanto, se trata de un mercado donde no hay menos espacio para los distintos compradores sin presionar sobre el precio: importadores, ahorristas, empresas que pagan dividendos y el propio Banco Central.
Al mantenerse al margen del mercado ayer y al mismo tiempo acelerar la venta de contratos de futuros de dólar, el equipo económico le puso un límite a la suba de la cotización. El mayorista finalizó a $1.498 pero podría haber superado la barrera de $1.500 si se hubieran producido compras oficiales.
Un informe de la consultora LCG advirtió que la mayor estabilidad en el mercado cambiario “está apalancada en una mayor presencia del BCRA interviniendo en el mercado”. “Después de haber llevado el volumen abierto en futuros de dólar a niveles mínimos en mayo (USD 193 millones), subió a USD 492 millones en junio y en lo que va de julio habría aumentado a USD 1.490 millones”, agregaron los analistas.
Estos datos muestran a las claras que la intención del Gobierno es suavizar todo lo posible los movimientos del tipo de cambio. Tanto a través de una menor intervención en el mercado, como de la venta de futuros para los que buscan cobertura cambiaria, pero sin necesidad de comprar dólares en el mercado.
El mismo reporte resaltó que hoy sigue siendo negocio el carry trade: desarmar una posición en moneda dura para pasarse a pesos y cubrirse vendiendo futuros de dólar. “Según el plazo de la inversión en pesos, esto sigue dando entre 0,1% y 0,6% en dólares en términos mensuales. Uno de los objetivos del Gobierno es que el rendimiento de este producto sintético se mantenga positivo. Esto impulsa una mayor oferta de dólares en el mercado y menor demanda”.
El resto de las cotizaciones quedó firme y con aumento de brecha, lo que denota esta mayor demanda en el mercado. El oficial minorista, por ejemplo, cerró sin cambios a $1.520, pero el MEP trepó levemente a 1.533 pesos. El que más subió fue el contado con liquidación, que terminó al borde de 1.600 pesos.
La oferta de dólares en los próximos 90 días dependerá más de lo que ingrese el sector energético, considerando que ya finalizó la liquidación de la mayor parte de la cosecha gruesa. También pueden aportar las empresas o gobiernos provinciales que consigan colocar bonos en el mercado internacional, como sucedió en los últimos días con Neuquén (colocó un bono de USD 500 millones) o PCR (otro de USD 400 millones).
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ECONOMIA
Una recuperación económica lenta: momento para pensar más allá del corto plazo

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Se descarta una corrida sobre los depósitos del sistema financiero como en episodios del pasado

El objetivo de estabilización que domina en la agenda del Gobierno no permite desvíos para expandir el gasto fiscal, ni un aumento de la emisión por la compra de reserva

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ECONOMIA
Educación: una agenda prioritaria para el desarrollo de la Argentina

Seis de cada diez niños argentinos se encuentran en situación de pobreza de aprendizaje
- Recuperación de aprendizajes fundamentales. Casi la mitad de los estudiantes de tercer grado no comprende lo que lee y los resultados en matemática muestran un retroceso similar, con brechas amplias entre provincias, sectores de gestión y niveles socioeconómicos. Necesitamos establecer como objetivo prioritario la mejora urgente de los aprendizajes, especialmente en alfabetización inicial y matemática en la escuela primaria. Para eso, es fundamental consensuar y difundir una base curricular nacional que permita identificar qué debe saber cada estudiante en cada grado y año, y que ayude a las familias, los docentes y los equipos de gestión a monitorear los avances y exigir resultados.
- Sistema de información y transparencia educativa. Necesitamos construir un sistema integral de información que permita tomar decisiones basadas en evidencia en todos los niveles, desde la Nación hasta el aula, con datos confiables, accesibles y publicados de manera periódica y oportuna.
- Condiciones básicas para la enseñanza y los aprendizajes. La infraestructura escolar, el equipamiento y el tiempo efectivo de clase son condiciones indispensables para garantizar el derecho a la educación. Sin embargo, falta información actualizada, consolidada y pública sobre la infraestructura y el equipamiento disponibles, así como sobre la cantidad de días de clase reales y las horas efectivamente dictadas. Es necesario garantizar más y mejor tiempo de aprendizaje y establecer condiciones básicas de infraestructura y equipamiento en todas las escuelas del país.
- Rediseño del federalismo educativo y fortalecimiento de la autonomía escolar. La coordinación entre la Nación y las provincias arrastra tensiones históricas, responsabilidades poco claras y dificultades para cumplir las metas de inversión. Necesitamos un nuevo acuerdo federal que permita alinear responsabilidades, recursos y resultados. Al mismo tiempo, las escuelas estatales y sus equipos directivos deben contar con mayor capacidad para tomar decisiones sobre su funcionamiento y sus proyectos pedagógicos, con una rendición de cuentas centrada en los resultados educativos.
- Reformulación de la carrera profesional docente. Los docentes asumen la responsabilidad de enseñar en condiciones desafiantes y muchas veces sin las herramientas, el reconocimiento salarial y el apoyo estatal suficientes. El régimen laboral vigente, basado principalmente en la antigüedad, ofrece pocas alternativas de desarrollo profesional que no impliquen alejarse del aula, mientras que la profesión enfrenta una pérdida de prestigio social. Es necesario impulsar una discusión federal para modernizar la carrera docente, mejorar las condiciones de desarrollo profesional y fortalecer la calidad, la motivación y la gestión del sistema.
- Adaptación del sistema educativo a la inteligencia artificial y las transformaciones del mundo del trabajo. Los cambios tecnológicos, la inteligencia artificial, la automatización y la nueva economía del conocimiento plantean desafíos que la escuela no puede ignorar. Sin embargo, los diseños curriculares no siempre se actualizan con la velocidad necesaria para incorporar las competencias que exige este nuevo escenario. Necesitamos promover una actualización integral del sistema educativo que prepare a los estudiantes para comprender estos cambios, desarrollar nuevas capacidades y desenvolverse en un mundo laboral en permanente transformación.
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ECONOMIA
La revolución industrial del conocimiento

La próxima gran revolución consistirá en producir cosas diferentes, con materiales diferentes, mediante procesos diferentes, para resolver problemas que hoy todavía no sabemos resolver
La inteligencia artificial comienza a multiplicar nuestra capacidad de investigar, descubrir, diseñar y crear
La riqueza de una nación dependerá cada vez menos de los recursos que posee y cada vez más de su capacidad para incorporarles conocimiento y transformarlos
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