Del ajuste del gasto a la recaudación
Los supuestos que sostienen la cuenta
El rebote que todavía no aparece
- La pesca, con una expansión de 44,7%
- La minería y las canteras, con 16,4%
- El agro, con 6,9%

La decisión del Banco Central de no intervenir en el mercado cambiario reveló el cambio de tendencia de las últimas jornadas. Se trató de la primera vez desde principios de año que terminó con saldo neutro. De esta manera, consiguió que el dólar mayorista frenara en 1.498 pesos.
Las compras de julio por parte del Central fueron significativas y ya suman 1.963 millones de dólares. Sin embargo, fueron solo dos jornadas de fuertes adquisiciones en bloque. El resto de los días, se ubicaron en niveles de entre USD 25 y USD 40 millones diarios.
Uno de los objetivos que tiene el Gobierno, y que acordó con el BCRA, es acelerar la compra de divisas para fortalecer el balance de la entidad.
Este giro de parte de la autoridad monetaria dejó en claro que las declaraciones del vocero presidencial no estaban coordinadas con el equipo económico. Adrián Ravier habló la semana pasada de un dólar a “$1.800 o $1.700 en los próximos meses”.
Para el Gobierno, la prioridad es seguir bajando la inflación. Avalar subas significativas en el tipo de cambio podría generar un impacto negativo en el proceso de desinflación.
Sin embargo, estacionalmente ya se empezó a notar un menor ingreso de divisas del sector agropecuario por el final de la cosecha gruesa. Por lo tanto, se trata de un mercado donde no hay menos espacio para los distintos compradores sin presionar sobre el precio: importadores, ahorristas, empresas que pagan dividendos y el propio Banco Central.
Al mantenerse al margen del mercado ayer y al mismo tiempo acelerar la venta de contratos de futuros de dólar, el equipo económico le puso un límite a la suba de la cotización. El mayorista finalizó a $1.498 pero podría haber superado la barrera de $1.500 si se hubieran producido compras oficiales.
Un informe de la consultora LCG advirtió que la mayor estabilidad en el mercado cambiario “está apalancada en una mayor presencia del BCRA interviniendo en el mercado”. “Después de haber llevado el volumen abierto en futuros de dólar a niveles mínimos en mayo (USD 193 millones), subió a USD 492 millones en junio y en lo que va de julio habría aumentado a USD 1.490 millones”, agregaron los analistas.
Estos datos muestran a las claras que la intención del Gobierno es suavizar todo lo posible los movimientos del tipo de cambio. Tanto a través de una menor intervención en el mercado, como de la venta de futuros para los que buscan cobertura cambiaria, pero sin necesidad de comprar dólares en el mercado.
El mismo reporte resaltó que hoy sigue siendo negocio el carry trade: desarmar una posición en moneda dura para pasarse a pesos y cubrirse vendiendo futuros de dólar. “Según el plazo de la inversión en pesos, esto sigue dando entre 0,1% y 0,6% en dólares en términos mensuales. Uno de los objetivos del Gobierno es que el rendimiento de este producto sintético se mantenga positivo. Esto impulsa una mayor oferta de dólares en el mercado y menor demanda”.
El resto de las cotizaciones quedó firme y con aumento de brecha, lo que denota esta mayor demanda en el mercado. El oficial minorista, por ejemplo, cerró sin cambios a $1.520, pero el MEP trepó levemente a 1.533 pesos. El que más subió fue el contado con liquidación, que terminó al borde de 1.600 pesos.
La oferta de dólares en los próximos 90 días dependerá más de lo que ingrese el sector energético, considerando que ya finalizó la liquidación de la mayor parte de la cosecha gruesa. También pueden aportar las empresas o gobiernos provinciales que consigan colocar bonos en el mercado internacional, como sucedió en los últimos días con Neuquén (colocó un bono de USD 500 millones) o PCR (otro de USD 400 millones).
Corporate Events,South America / Central America

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North America

El presidente Javier Milei negó hoy que la economía argentina se encamine a una recesión y sostuvo que el menor dinamismo responde a una etapa de cambios en la estructura productiva. “Lo que hay es una desaceleración del ritmo de expansión”, afirmó al ser consultado por la caída mensual de 2,9 % que registró la actividad en julio.
Milei cuestionó la lectura de los datos desestacionalizados y argumentó que las transformaciones que atraviesa la economía reducen la precisión de esas mediciones. “Cuando usted construye un indicador desestacionalizado, se arma en función de la historia. Si su economía está teniendo muchos cambios estructurales, los desestacionalizados miden mal”, sostuvo. Según planteó, el Gobierno sigue especialmente el indicador de tendencia-ciclo porque considera que permite observar mejor la evolución general de la actividad.
El mandatario afirmó que durante su gestión hubo crecimiento del producto, aseguró que su gobierno completará cuatro años de expansión económica y destacó los registros de consumo, exportaciones y PBI per cápita. “Estamos en niveles máximos de PBI y de PBI per cápita, máximos de consumo privado y máximos de exportaciones”, sostuvo. Ante el planteo sobre el estancamiento de algunos rubros del consumo masivo, respondió que existe un cambio en las modalidades de compra: “El consumo está en máximo histórico. Lo que está cambiando es la modalidad de consumo”.
En ese sentido, mencionó a las plataformas de comercio electrónico y las compras en el exterior como parte de ese cambio. “Mire los balances de Mercado Libre y se va a dar cuenta”, dijo. También relató una conversación sobre las dificultades de ventas de comercios de indumentaria: “Le preguntaron a una chica dónde compraba y respondió: ‘En Temu’. Listo, se acabó la discusión”.
Milei defendió la apertura comercial y la desregulación como instrumentos para reasignar recursos hacia actividades más competitivas. “La economía está cambiando, está reasignando recursos y hay una parte de la economía que se queda atrás”, afirmó. Para ejemplificar su postura, comparó esa situación con la eventual quiebra de una fábrica de televisores en blanco y negro y sostuvo que no tendría sentido mantenerla con barreras comerciales o emisión monetaria.
El Presidente argumentó que las restricciones a las importaciones perjudican a los consumidores porque limitan su capacidad de elegir y encarecen los precios. “Si yo me quiero comprar otra marca, es un problema mío qué marca me quiero comprar”, afirmó al recordar el caso de los neumáticos. “Si además esa situación hace que usted tenga que pagarlo cuatro o cinco veces más caro, lo están robando”, agregó, antes de cuestionar la protección a determinados sectores como un beneficio otorgado por la política.
Sobre la desocupación, Milei relativizó el incremento y aseguró que el nivel actual no se aleja de los registros de 2023. “No son números sustancialmente distintos a los que teníamos durante 2023”, sostuvo. Además, señaló que el promedio histórico de desempleo en la Argentina es de 9,8 % y atribuyó parte del fenómeno a una mayor cantidad de personas que busca empleo.
El jefe de Estado también defendió la creación de puestos de trabajo, incluidos los informales, y rechazó la caracterización de “uberización” para describir los cambios laborales. “Trabajo es trabajo”, respondió. “El Uber alguien lo tiene que tomar. Si alguien lo está usando es porque lo puede pagar y porque entonces hay otro empleo en otro lado; hay demanda para ese empleo”, afirmó.
Durante la entrevista, Milei vinculó la falta de inversiones y de nuevas contrataciones formales con el escenario electoral. “Cuando usted va a hacer una contratación, es una decisión de largo plazo. Hay un montón de inversiones que están esperando”, dijo. Y agregó: “Usted no se va a jugar a formalizar y terminar de materializar ciertas inversiones si del otro lado viene Drácula, Frankenstein y todo el tren fantasma”.
Por otro lado, sostuvo que el Gobierno tiene cubiertas sus necesidades de financiamiento hasta fines del año próximo y defendió la estrategia para contener la demanda de dólares. “La probabilidad de default que el mercado le asigna a este gobierno es cero, literalmente”, aseguró. También enumeró la acumulación de reservas, los swaps con Estados Unidos y China y las posiciones en el mercado de futuros como parte de las herramientas oficiales frente a la volatilidad cambiaria.
Noticia en desarrollo.

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