POLITICA
El caso Grassi: la dura historia del joven que lo denunció por abuso y la trama de una investigación histórica

23 de octubre de 2002. 11 de la noche. Yo, Grassi (La investigación que más duele). Eso se leía en los avances del programa. Telenoche Investiga, el programa de investigación más importante de la historia de nuestra televisión emitía su informe más impactante, el que más consecuencias traería. El rating fue récord; alcanzó picos de 40.3. El contenido del informe, estremecedor.
Un joven de 19 años, cuya identidad se protegió en el momento, denunciaba al padre Julio César Grassi de haber abusado de él cuando tenía 12. El lugar de los hechos agravaba (si es posible) aún más la acusación: la Fundación Felices Los Niños que dirigía y manejaba a su antojo el cura y que era el lugar en el que estaba internado el chico, el lugar que debía cobijarlo, guarecerlo.
Julio César Grassi, el cura que era protegido por hombres poderosos e influyentes, fue denunciado por abuso sexual
Hay que remontarse a 2002 para entender quién era el señalado por ese chico y por Telenoche Investiga. Era un hombre muy conocido -posiblemente el religioso más mediático de la Argentina moderna-, popular, con una presencia casi monopólica en los medios y muchos hombres poderosos e influyentes apoyándolo y protegiéndolo. Desde empresarios a dueños de medios, pasando por celebridades y periodistas de prestigio.
Esa emisión de Telenoche Investiga provocó mucho más que récords de rating y repeticiones en los días posteriores. Desató una investigación judicial que terminó con la condena y detención del religioso. Mientras el programa se emitía, en Canal 9 el cura rodeado de periodistas de esa emisora y abogados intentaba una defensa y desprestigiar a su joven denunciante. En medio de la emisión debieron dispensarlo porque un juez de Morón había librado una orden de arresto y la policía se dirigía a Canal 9 a detenerlo. El cura se profugó en vivo y en directo.
Unas semanas atrás apareció en todas las librerías del país Abusado por Grassi. La hora de romper el silencio de Oscar Aguirre y Carlos de Elía publicado por Editorial Planeta. Por primera vez Oscar (Gabriel en el informe), la víctima del abuso, cuenta su historia. Su testimonio no sólo es revelador sino que conmueve profundamente. El abandono de la madre, los hogares e institutos por los que pasó, la violencia, la vida en la calle, el desamparo. Y su tiempo en la Fundación, el abuso de Grassi y el calvario que debió pasar después de su denuncia con amenazas, agresiones, persecuciones y su carácter de testigo protegido. Carlos de Elía era el director de noticias de Canal 13 y de TN. Fue quien se sentó durante meses con Oscar para recoger su historia y quien narra, en la segunda parte del libro, los entretelones de la investigación. La decisión de seguir adelante, las presiones de importantes hombres de medios, el papel de Bergoglio y Monseñor Laguna, las decisiones periodísticas y éticas que debieron tomar.
Oscar fue abandonado por su madre cuando tenía 6 o 7 años. Todo respecto a su origen es impreciso. Su lugar de nacimiento, la fecha, los progenitores. La madre lo dejó en la puerta de un colegio del Gran Buenos Aires y nunca volvió a retirarlo. Oscar debió arreglarse solo. Buscar en su memoria imágenes (e información) que no tenía. No había partida de nacimiento ni documento. Su primer DNI lo tuvo a los 14 años. Fue enviado a hogares y a institutos pero él siempre se escapaba. Vivió en la calle. Durmió en el último asiento del 60. Vendió estampitas en el subte. Siempre solo. Sin nadie que lo apoyara, que le diera un abrazo, que le facilitara comida. Ese estado de desamparo, de vulnerabilidad permanente agrava los hechos posteriores. Fue detenido decenas de veces y enviado a instituciones. Siempre se escapaba. Hasta que a los 12 llegó a la Fundación Felices Los Niños.
En la Fundación, la vida era muy diferente para aquellos chicos que tenían acceso a Grassi, que eran sus preferidos. Había visitas a la radio, a la televisión, paseos varios, mejor ropa. Privilegios evidentes a los que todos querían acceder. Para eso había que estar cerca del sacerdote. Era a lo que todos aspiraban. En el medio, un sistema injusto, un niño interno que resulta ser el hijo de Telledín y una visita surrealista para ver Chiquititas a un teatro de la Avenida Corrientes.
Pasadas unas semanas, Grassi empezó a acercarse a Oscar hasta que hubo primero unos tocamientos hasta que una noche se produjo el abuso (descripto crudamente en el libro). Horas después Oscar escapó de la Fundación.
Muchos años después, fue contactado por la producción de Telenoche Investiga para que diera testimonio sobre la vida en la Fundación. Su madrina, una exempleada del lugar, había brindado su contacto. En la primera oportunidad, Oscar contó algunas generalidades y alguna que otra sospecha pero no habló de él. Tiempo después, llamó para brindar un nuevo testimonio. Éste fue claro, contundente, veraz.
En el informe realizado por Miriam Lewin con la producción de Irene Bais, “Gabriel” hablaba entre sombras, de espaldas a cámara para que no se develara su identidad. Gabriel era un nombre de fantasía pensado con el fin de proteger la identidad del joven denunciante. Esa precaución no alcanzó. Porque pese a lo que dice la ley y a los pedidos de la justicia, los abogados de Grassi dieron a conocer en diferentes oportunidades su verdadero nombre. Recién ahora, casi un cuarto de siglo después, Oscar Aguirre puede contar su historia.
Entre el informe y la condena de Grassi, en esos siete años, Oscar vivió un calvario. Su condición de víctima, de niño abusado, su estado de orfandad absoluta y exposición, no significó un límite infranqueable para sus perseguidores. “En el programa de Canal 9 Grassi inventó que yo lo había ido a extorsionar unos días antes de Telenoche Investiga. Dijo que le pedí plata para no denunciarlo y que era todo mentira: jamás pudo explicar cómo lo iba a extorsionar si era mentira. A medida que lo escuchaba no podía creer lo hijo de puta que era. Hizo que dijeran varias veces mi verdadero nombre en ese programa —cosa que no se podía hacer por que era testigo de identidad reservada— y ahí empezó un calvario para mí. Ahora lo sabía todo el país”, narra Oscar en el libro.
Fueron siete años de acoso y de escape constante, de temor y de estar en un estado de alerta las 24 horas. A los tres días de emitido el programa, debió escapar tirado en el piso de un auto del apart hotel en el que lo habían alojado. Luego recibió amenazas, ataques subrepticios en los departamentos en los que se alojaba, golpes y hasta estuvo a punto de perder un dedo una noche que ingresaron a su vivienda mientras él dormía. Si no fuera un caso real, si no se tratara de una historia llena de dolor, podría tratarse del argumento de un thriller (y hasta alguien diría que los guionistas se extralimitaron). Los involucrados en su protección y asistencia debían mirar el espejo retrovisor cada vez que se dirigían a visitarlo a los lugares en los que estaba oculto, para asegurarse de que no eran seguidos, para evitar tener que mudarlo una vez más. Después, un par de pasos por el programa de testigos protegidos. Custodiado, sin poder moverse del lugar y alejado de Buenos Aires. Casi sin poder ver a la poca gente con la que tenía relación. Mientras tanto, su agresor, el hombre que debía cuidarlo pero que en cambio había abusado sexualmente de él, seguía detentando su poder, acudiendo a la televisión, celebrado por famosos y circulaba libremente. Fueron años muy difíciles para Oscar que ya había tenido una vida muy difícil.
Una tarde mientras estaba en una casa custodiado por policías, Oscar vio en la televisión que Grassi había sido puesto en libertad luego de una breve detención. No entendía lo que estaba sucediendo. Le parecía estar viviendo en el mundo del revés: “Empecé a gritarles completamente sacado: ‘¡Él está libre, acá el único que está preso soy yo! Mientras se suponía que estaba preso lo visitaba todo el mundo. ¡El único que está encerrado soy yo!’. Decidí irme del programa de protección. No me importaba nada de nada. Si él estaba libre, yo no tenía por qué estar preso ahí. Además, si Grassi quedaba libre, seguro me iba a meter en cana a mí”, dice en el libro.
Mientras tanto la red de comunicadores que respondía a Grassi intentaba en cada oportunidad que encontraban develar que Gabriel en realidad era Oscar Aguirre. Y dedicaban grandes esfuerzos a difundir falsedades y a socavar su credibilidad.
Luego de negar los hechos, de convertir en el foco de la investigación al denunciante, los abogados de Grassi acusaron a Oscar de extorsión. Afirmaron, sin ninguna prueba, sin ningún correlato con la realidad, que el chico había amenazado a Grassi con denunciarlo si no le pagaba determinada suma de dinero. Una mentira que ni siquiera pudieron terminar de redondear con algún viso de realidad o una cifra estimativa. Acaso, sin darse cuenta de que esa falsedad tenía hasta algo de autoincriminatorio para Grassi: usualmente el extorsionador amenaza al perpetrador con dar a conocer algo que el otro hizo. Si todo se tratara de una fantasía, de una mentira, no habría temor en el extorsionado. Lo que sí sucedió fue que un renombrado abogado, con peso mediático, le ofreció al joven una suma de dinero considerable para que cambiara su testimonio y dejara de incriminar a Grassi. Él se negó a hacerlo.
El testimonio de Oscar Aguirre fue el que hizo que Grassi fuera condenado. Fue el único de los denunciantes que nunca se desdijo. El único al que no pudieron quebrar.
Mientras tanto, cuenta Carlos de Elía que el Arzobispado de Buenos Aires comandado por Jorge Bergoglio que luego se convertiría en el Papa Francisco, pagaba al abogado Marcelo Sancinetti, reputado penalista, 300.000 dólares para que escribiera un largo opus que encuadernado en cuero fue distribuido tratando de demostrar la inocencia del sacerdote (el mismo abogado había hecho lo mismo un tiempo antes- por una cifra mayor- para la familia Yabrán).
En el medio, mientras la causa judicial proseguía con lentitud, se probó que la labor de la Fundación tampoco era lo que se pregonaba. En esas enormes hectáreas que recibían casi dos millones de dólares/pesos del estado en la época de la convertibilidad no se cuidaba una multitud de niños tal como se publicitaba. Según De Elía en su libro “los 6 200 chicos que Grassi decía atender y cuidar, en realidad eran treinta o sesenta según las épocas,y que a esa cifra se llegaba si se contaban los alumnos de las escuelas provinciales que estaban dentro del predio y que solo recibían de la fundación el desayuno”.
Los nombres importantes que brindaron apoyo público (y se supone que privado) a Julio Grassi fueron legión. Entre ellos Raúl Portal (presidente de la Fundación), Menem, Cavallo, Yabrán, Monseñor Laguna, Jorge Bergoglio, Mariano Grondona, Daniel Hadad, Moreno Ocampo, Mauro Viale, Julio Ramos, abogados carísimos y muchos otros apoyaron al padre después de las denuncias. “En general, la defensa a Grassi fue ciega y salvaje, originada en algunos casos en la buena fe, en otros en el miedo a quedar asociados a un cura pedófilo y en algún otro caso en intereses económicos. Tampoco faltaron empresarios y periodistas que ofrecían pantalla a Grassi por motivos muy diferentes: por aquellos días de espanto social, la presencia de Grassi en un programa generaba rating, probablemente porque la sociedad en shock esperaba de él una respuesta que lo alejara del horror que se había revelado”, escribe Carlos de Elía.
Hoy Oscar tiene 42 años. Trabaja como pintor, plomero y albañil. Nunca formó una familia. Durante muchos años estuvo en pareja con una chica y todavía mantiene el vínculo con la hija de esa mujer. Todavía se ve con su madrina, la mujer que conoció en la Fundación, que luchó para que él pudiera conocer su origen, que le tramitó su primer DNI y una de las pocas de ese lugar que no lo traicionó cuando la denuncia salió a la luz. Oscar todavía tiene miedo de que se sepa su nombre, de ser reconocido y que alguna represalia llegue, que algún estertor del viejo poder del sacerdote abusador lo alcance.
La condena para Grassi, pese al accionar mediático y judicial que desplegó un ejército de influyentes y abogados muy bien pagos no se sabe por quién, llegó recién siete años después de la denuncia. Abuso sexual y corrupción agravada. De los denunciantes, el único cuyo testimonio terminó siendo aceptado por la justicia fue el de Oscar Aguirre. Tras una avalancha de apelaciones y recursos rechazados en cada instancia, en septiembre de 2013, la Suprema Corte de la provincia de Buenos Aires confirmó la condena. Finalmente, 11 años después de la denuncia, del informe de Telenoche Investiga, Grassi fue detenido y llevado al penal de Campana.
Después recibió otras dos condenas. Una por malversación de fondos y la otra por desviar bienes donados a la Fundación hacia el penal de Campana para favorecer su situación personal y comprar diversas prebendas que mejoraran su estadía carcelaria. La defensa de Grassi solicitó la libertad condicional en agosto de 2024. El pedido fue denegado. El cura permanecerá detenido hasta mayo de 2028.
Julio Cesar Grassi, Telenoche Investiga, abusos a menores
POLITICA
La Argentina pos-Mundial quedó en un clima de discusión agravada en redes

Los efectos beneficiosos que el Mundial debía aportar al humor de los argentinos nunca se manifestaron. La Copa del Mundo prometía funcionar como una tregua.
Durante algunas semanas, la pelota podía ocupar el centro de la escena, correr a la política hacia los márgenes y ofrecerle a una sociedad cansada una emoción compartida.
Sin embargo, entre la final perdida ante España y la politización de la participación de la Scaloneta tras la exhibición de la bandera de Malvinas, la conversación pública terminó contaminada por sentimientos negativos de todo tipo.
La irrupción del odio en línea resultó la expresión más visible de esta suerte de fracaso emocional.
Para la política, especialmente para el Gobierno, el Mundial representaba una oportunidad excepcional para disipar, al menos momentáneamente, un persistente malhumor social que campea entre los argentinos.
La expectativa reposaba sobre una idea sencilla: cuando juega la Selección, el país suspende sus diferencias y se refugia detrás de una misma camiseta. Pero la Copa del Mundo pasó y poco cambió.
El fútbol concentró la atención, multiplicó las publicaciones y desplazó durante algunos días a la agenda política. Sin embargo, no reparó el estado de ánimo colectivo.
Apenas lo recubrió con una capa de entusiasmo que se desprendió cuando la pelota dejó de rodar.
Todos con el Mundial
La narrativa de los argentinos durante julio en las redes sociales dejó en evidencia el dominio casi exclusivo del debate futbolero.
De acuerdo al análisis de Monitor Digital, “partido” fue el término más relevante, seguido por “Mundial”, “Selección” y “final”.
Alrededor de ese núcleo, aparecieron “jugadores”, “equipo”, “gol”, “historia” y “argentinos”, junto con referencias a Lionel Messi, Lionel Scaloni y distintos integrantes del plantel.
España e Inglaterra ocuparon un lugar destacado dentro de esa arquitectura.
Ambos países representaron momentos decisivos del recorrido argentino, pero también funcionaron como puertas de entrada a discusiones internacionales que excedieron lo deportivo.
La presencia de las Islas Malvinas, Estados Unidos, Cabo Verde y otras referencias territoriales confirmó esa ampliación.

El Mundial no solo funcionó como una competencia futbolística: se convirtió en un escenario de discusión sobre identidad, historia y pertenencia nacional.
La pelota arrastró detrás de sí símbolos, heridas, rivalidades y memorias colectivas.
La derrota y la batalla por la argentinidad
La palabra “Argentina” sintetizó buena parte de la conversación del mes, en el ecosistema de las redes locales.
El país apareció relacionado con la Selección, pero también como una categoría cultural.
El rendimiento de los jugadores, las provocaciones cruzadas, las celebraciones, las burlas y las críticas internacionales terminaron proyectándose sobre una discusión más amplia acerca del comportamiento de los argentinos.
La final que la Scaloneta perdió ante España ocupó el centro de la conversación.
La Albiceleste quedó bajo la mirada crítica de las propias redes locales. España e Inglaterra ordenaron el eje internacional.
Y la argentinidad funcionó como una etiqueta bajo la cual se discutieron tanto el orgullo nacional como sus manifestaciones más exageradas.
La derrota no cerró el Mundial; en todo caso, abrió un debate identitario que cargó de tensión el humor digital.
Julio, bajo una nube negativa
La negatividad detectada por Monitor Digital durante julio no constituyó un episodio aislado. Profundizó una meseta adversa que comenzó a consolidarse durante los primeros meses de 2026.

Las menciones negativas terminaron en 57,2%, contra 42,5% de positivas. La brecha entre ambos polos se ubicó cerca de los 15 puntos.
En julio de 2025, la negatividad rondaba el 51%, mientras las expresiones positivas se acercaban al 48%. Un año después, la distancia volvió a abrirse con fuerza.
El resultado de julio de 2026 también fue peor que el de julio de 2023, cuando la negatividad se ubicaba alrededor del 56%.
Tras el Mundial y todas sus polémicas, el proceso de mejora observado entre 2023 y 2025 se interrumpió. El sentimiento digital de los argentinos regresó a su punto más desfavorable.
El odio cambió la composición del malestar
La principal transformación emocional de julio fue el crecimiento del odio. Este sentimiento llegó al 11,7% del total y aumentó 4,9 puntos respecto de junio.
En la comparación con julio de 2025, el avance fue todavía mayor: 5,8 puntos porcentuales.
También crecieron la venganza, la bronca, el resentimiento y la envidia. En cambio, la culpa, la preocupación, la tristeza y el enojo perdieron participación.
La negatividad no solo aumentó: también cambió de naturaleza. El malestar dejó de expresarse principalmente mediante emociones defensivas o introspectivas y pasó a organizarse alrededor de componentes más confrontativos. Menos preocupación y culpa; más odio, revancha y bronca.
La mutación resultó especialmente significativa dentro de una conversación atravesada por cruces internacionales, cuestionamientos contra la Selección y discusiones sobre la identidad argentina.
El amor fue la emoción individual de mayor peso, con 20,9%, seguido por la alegría, con 8%, y el agradecimiento, con 3,8%.
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Sin embargo, el amor cayó 3,8 puntos respecto de junio y 9,4 puntos en la comparación interanual.
La alegría, en cambio, creció. Los triunfos de la Scaloneta encendieron celebraciones circunstanciales, pero esa energía no alcanzó para compensar la caída de sentimientos afectivos más estables.
Mundial 2026, Redes Sociales
POLITICA
AFA: la Justicia reactiva la causa por la mansión de Pilar y define si cita a indagatoria a los presuntos testaferros de Toviggino

La causa que investiga la mansión de Pilar se reactivará este lunes tras la feria judicial. El expediente, que investiga la compra de una propiedad valuada en unos 20 millones de dólares (incluidos los autos del garaje) y cuya hipótesis apunta a que habría sido adquirida mediante presuntos testaferros del tesorero de la AFA, Pablo Toviggino, ingresa en una nueva etapa.
Es que si bien el expediente ya está en manos de la jueza en lo Penal y Económico Verónica Straccia, su subrogancia en el juzgado 10 culminará a mediados de noviembre de este año.
Hasta acá, ninguno de los jueces que tuvo el caso llamó a indagatoria a Luciano Pantano y Ana Lucía Conte, dueños de Real Central SRL, empresa dueña de la mansión. Se trata de una jubilada y un monotributista, madre e hijo. Los denunciantes exigen que eso ocurra.
En los tribunales se habla muy bien de Straccia. Aseguran que es una jueza honesta y muy técnica, además de tener un bajo perfil. Hay interrogantes sobre cuál será la postura de la magistrada con el caso.
Es que mientras el caso parecía que comenzaba a ser investigado —al menos hasta noviembre— por Straccia, la Cámara Federal de Casación Penal hizo lugar a un recurso en queja de los acusados y volverá a revisar todo lo actuado en el caso para resolver qué juez debe investigar. Algunos dicen que Mariano Borinsky y Gustavo Hornos Barroetaveña le devolverán el caso al doctor Charvay, de Campana, que es cuestionado por los denunciados.
Si bien cerca de Borinsky y Barroetaveña aseguran que será solo una revisión del caso para escuchar a las partes, crecen los rumores sobre una decisión que sacará del caso a Straccia. Será cuestión de aguardar a la decisión final.
Mientras esa discusión continúa abierta, el expediente retomará su actividad habitual tras el receso invernal, es decir, Straccia debería seguir al frente del caso.
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La investigación intenta determinar cómo Real Central SRL adquirió una propiedad valuada en alrededor de 20 millones de dólares. Durante distintos allanamientos realizados en el predio, la Justicia encontró una mansión construida sobre aproximadamente cinco hectáreas, junto con 54 autos de lujo, pistas ecuestres, caballerizas y un helipuerto.
Según la hipótesis que sostiene la investigación, Pantano y Conte no tendrían un perfil patrimonial compatible con la compra del inmueble y habrían actuado como presuntos testaferros de Toviggino. Hasta el momento, ninguno de los dos fue citado a declaración indagatoria.
La adquisición de la propiedad también ocupa un lugar central dentro del expediente. De acuerdo con la investigación, la firma propietaria originalmente se llamaba Central Parks Drinks S.R.L. y tenía un capital social de 300.000 pesos.
El 16 de mayo de 2024 la sociedad cambió su denominación a Real Central S.R.L. y elevó su capital a 58 millones de pesos. Apenas catorce días después concretó la compra del predio ubicado en Pilar.
Entre los elementos incorporados a la causa también figura una tarjeta corporativa de la AFA a nombre de Pantano que, según la investigación, habría sido utilizada para afrontar gastos vinculados con la flota de vehículos encontrada en la propiedad.
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El expediente atravesó una extensa disputa de competencia entre distintos tribunales.
La investigación comenzó en el juzgado federal de Daniel Rafecas, donde se ordenaron las primeras medidas de prueba y los allanamientos. Posteriormente, pasó al entonces Juzgado Nacional en lo Penal Económico N.º 10, que estaba a cargo de Marcelo Aguinsky.
Más adelante, tras un planteo de inhibitoria presentado por Pantano durante la feria judicial de enero, la causa fue derivada al juzgado federal de Campana, conducido por González Charvay. Esa decisión fue anulada posteriormente y, el 12 de junio, la Cámara en lo Penal Económico resolvió que el expediente debía quedar radicado en el juzgado que hoy conduce Straccia.
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La defensa de Pantano y Conte intentó recurrir esa resolución, pero la Cámara en lo Penal Económico rechazó el planteo al considerar que la definición sobre la competencia no constituía una sentencia definitiva ni impedía la continuidad de la investigación.
Sin embargo, el nuevo recurso en queja aceptado por Borinsky y Barroetaveña reabrió esa discusión.
En ese contexto, la Cámara de Casación realizará una audiencia el 12 de agosto para revisar todo lo actuado y definir qué tribunal debe continuar con la investigación. Esa instancia podría confirmar el criterio vigente o modificar nuevamente el rumbo procesal del expediente.
Pablo Toviggino, AFA, AFA (Asociación de Fútbol Argentino)
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Entre Kristalina y CFK, a Milei lo espera una lista de temas pendientes en la política doméstica

Kristalina Georgieva tendrá esta semana la posibilidad de testear apoyos y lealtades al plan de ajuste y cambio que promueve junto con Javier Milei. Aquella arenga de la resistencia que hizo la jefa del Fondo Monetario Internacional tendrá el jueves una primera parada con el tratamiento de la derogación de la ley de tierras, una marcha convocada para rechazarla y el inicio del tramo final de la actividad de un Congreso que la Casa Rosada todavía podría controlar. Después de diciembre, la campaña lo autogobernará todo.
El conteo viene ajustado para el oficialismo. La oposición se ilusiona con dar el golpe y hacerle caer al Gobierno el capítulo que habilita sin limitaciones la venta de tierras a extranjeros. Patricia Bullrich se prepara para resistir y anunciará pasado mañana en conferencia de prensa más cambios para garantizarse la media sanción. Las modificaciones se guardan bajo siete llaves pero cerca de la senadora prometen que serán claves para dar vuelta voluntades.
La ley viene trabada y ya lleva tres postergaciones en su tratamiento. Políticamente, el oficialismo no puede volver a exponerse a otra caída. Los votos de los representantes de Misiones se convirtieron en las últimas horas en la obsesión oficial para conseguir la aprobación. La interna entre el gobernador, Hugo Passalacqua, y el mandamás provincial, Carlos Rovira, es una complicación para los planes de la Casa Rosada. El actual mandatario se manifestó en contra de la norma y se reunió con los dos senadores que responden al ex gobernador, Sonia Rojas Decut y Carlos Arce. Ambos mantienen la incógnita sobre cómo votarán. Podrían incluso votar por separado. El diputado misionero Oscar Herrera Aguad dijo esta semana que cuando el tema se debata en la Cámara baja se opondrá. “En este tema puntual de tierras y, sobre todo, por haber sido gobernador y entender la problemática de Misiones, no estoy de acuerdo con la ley”, apuntó. Es una provincia rodeada de fronteras. Más allá de la interna, también va a pesar en Rovira el rechazo local que podría generarle mandar a votar a favor. Los últimos números dejaban al oficialismo estancado en 35 votos. No le alcanza.

El radicalismo, de manera institucional, ejerció en las últimas horas una nueva presión. Pero mandan los gobernadores. El pronunciamiento en contra del Comité Nacional, en manos de Leonel Chiarella, busca al menos generar masa crítica para bajar algunas voluntades. Por lo menos tres senadores, los sin tierra, votarían en contra: Maximiliano Abad, Daniel Kroneberger y Flavio Fama. Kroneberger integra la mesa directiva del comité que aprobó el comunicado. La oposición denuncia que el jefe del bloque, Eduardo Vischi, es uno de los más entusiastas promotores de la iniciativa. Responde al gobernador de Corrientes, Gustavo Valdés. Los números hasta ahora le fueron adversos al oficialismo. Tuvo que levantar la sesión tres veces por falta de apoyo. La última fue hace dos semanas. En las últimas horas se manifestó nuevamente en contra Alejandra Vigo (Córdoba). Queda la duda sobre su compañero de bancada, Carlos Camau Espínola, que se ausentó en el último intento. El Gobierno lo cuenta como propio. La oposición se ilusiona con las abstenciones de quienes están dudando, entre ellos, Edith Terenzi (Chubut).
El único anzuelo que encontró el oficialismo fue incorporar al debate el proyecto de Carolina Losada, llamado de falsas denuncias, que atenta contra los menores víctimas de abuso. No todo el radicalismo está a favor. El martes habrá una presentación de las mujeres del partido en contra de esa iniciativa.
En la última sesión había pliegos de jueces que esta vez no estarán. Entonces, el oficialismo consiguió el quórum con los diez integrantes de la UCR, escenario que podría no repetirse. Estarán los tres del PRO. Los misioneros podrían dar quórum y votar en contra o abstenerse. El capítulo tiene el rechazo garantizado de todo el bloque del peronismo, además de los tres senadores de Convicción Federal, referenciados en Carolina Moisés, y de Vigo. Cuentan en contra a los dos senadores por Santa Cruz, que se habían ausentado en el último llamado. Flavia Royón, por Salta, ya definió su voto a favor. En el oficialismo cuentan también con el voto a favor de Julieta Corroza, de Neuquén. En este escenario la UCR es clave. El presidente del partido se reunió uno por uno con los senadores, pero el juego político fuerte lo ejercen los gobernadores.

La otra incógnita es la tucumana Beatriz Avila, que responde a Osvaldo Jaldo, habitual aliado del Gobierno. En la provincia arranca otro juego que se traslada al escenario nacional. El gobernador ya fijó fecha de elecciones para el 9 de mayo. En febrero cierran las listas. Karina Milei jugó su ficha el viernes. Junto a Eduardo Lule Menem recibió en su despacho a Lisandro Catalán, ex secretario de Interior y actual presidente de La Libertad Avanza en Tucumán para darle un espaldarazo a su candidatura. El ex funcionario posteó: “Estoy convencido que vamos a pintar de violeta la provincia de Tucumán”.
Acuerdos posibles
A pesar de la nueva baja en las encuestas, el Gobierno no se resigna a cerrar acuerdos mansamente con los gobernadores. Un caso es el de Tucumán. Con el peronismo dividido, los libertarios creen ver el terreno fértil para plantar bandera vía un candidato competitivo, como podría ser Catalán. “Es imposible que en Tucumán se llegue a un acuerdo con el peronismo”, dice un dirigente al tanto de la estrategia electoral territorial. En el 2025 obtuvieron un piso del 35% de los votos. El PJ unificado llegó al 50% pero esta vez el sector de Juan Manzur, adversario al gobernador, palpita un escenario de ruptura ante la falta de compromisos de Jaldo. Los libertarios sí reflotarán en la provincia la alianza con el PRO y el radicalismo. Jaldo tiene, además, un frente judicial abierto. Para ser candidato necesitará un fallo favorable de la Corte Suprema de Justicia que lo habilite a competir. Lleva cuatro períodos consecutivos dentro del binomio del Ejecutivo provincial. Los antecedentes del máximo tribunal le son adversos.
Tampoco parece ser la idea de acordar candidaturas en provincias como Santa Fe o Córdoba. “Una cosa es avanzar en el traspaso de una ruta y conseguir apoyo en leyes y otra el escenario electoral”, se anticipan los libertarios, que no ven la posibilidad de que Karina Milei baje candidaturas en territorios donde su espacio puede ser competitivo. Ahí también entra Salta. Los acuerdos quedarán para aquellos distritos en los que ya fueron juntos o tienen mayores afinidades, como Entre Ríos, Mendoza, Jujuy, San Juan o Chaco.

Macri manda mensajes
Mientras tanto, el PRO sacó a rodar una candidatura presidencial: con el aval de Mauricio Macri, esta semana se lanzó Hernán Lacunza, el último ministro de Economía que tuvo el ex presidente. Lo hablaron hace dos meses. Entonces, Macri estaba en medio de sus salidas provinciales y Paolo Rocca jugaba sus fichas en busca de un plan B a Milei. En aquel encuentro, Lacunza le preguntó si iba a ser candidato. La respuesta del ex presidente fue ambigua. Se quejó de que sale al ruedo y nadie dice nada, y fue entonces que el economista le contó que estaba con ganas de presentarse. Macri se alegró. Todos los dirigentes a su alrededor insisten en destacar que él no muestra ganas de participar electoralmente otra vez. “Esto es una decisión orgánica”, refuerzan sobre el sorpresivo lanzamiento. Según cuentan en el PRO, Macri sí está convencido de que el espacio tiene que tener una representación. La llaman la opción “liberal republicana”. También podría ser una forma de presión para Karina Milei a la hora de sentarse a negociar por la ciudad de Buenos Aires. “Esto va en serio”, dicen cerca de Lacunza para desmentir que sea un globo de ensayo previo a la negociación final.
La otra que se relanzó fue Patricia Bullrich para el territorio porteño, señal de que se enfría la posibilidad de un acuerdo nacional y local con PRO. Ella reitera a su equipo que estará en el lugar que garantice la reelección de Milei, pero sabe que eso depende de que mejore el escenario económico.
Los pendientes
El Gobierno sigue negociando los votos para conseguir la eliminación de las PASO. Es el eje central del desafío que tiene que cumplir el jefe de Gabinete, Diego Santilli, que esta semana ocupó el rol de vocero y salió a enfrentarse con la vicepresidenta Victoria Villarruel, a quien le recomendó renunciar. Ella le dijo “exponente de la casta” y lo acusó de pretender “causar daño a la institucionalidad y conspirar contra el orden republicano”. Santilli ni siquiera envió un borrador a los gobernadores con la incorporación de las listas colectoras, como les había prometido, ni tampoco logra que el Gobierno sume pliegos de jueces del interior, la prenda de cambio que esperan muchos aliados.

Además de la inviolabilidad de la propiedad privada, en el Senado se le acumulan proyectos. El oficialismo no pudo avanzar con la sanción definitiva del nuevo régimen de zona fría, también por diferencias con los aliados, como Alfredo Conejo. Tampoco pudo hacer pie con la nueva ley de sociedades y tiene todavía pendiente de tratamiento el Super RIGI, que ya salió de Diputados.
A eso se suma la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, que llega con mayor consenso entre los gobernadores. Esta semana, el catamarqueño Raúl Jalil se mostró favorable, en la previa a la cadena nacional de Milei. La mayor resistencia se pondrá en el planteo que hace el proyecto para remover al presidente de la entidad, que necesitará los dos tercios de ambas Cámaras cuando la propia ley se reforma con mayoría simple. “Eso no pasa”, apuntan los aliados. El nuevo proyecto de Inocencia Fiscal también sumará presión al oficialismo. Martín Menem hará un primer testeo el martes cuando se junte con los bloques aliados para fijar un cronograma de tratamiento. Los tiempos se le acortan al oficialismo. Le quedan cinco meses de un Congreso bajo cierto control. “Martín ya avisó que saca todo lo que pueda antes de diciembre y cierra”, apuntan en los espacios cercanos a los libertarios. Todo parece indicar que la reforma de la carta orgánica no se votará a libro cerrado.
Al combo económico el Gobierno le añade el político con la eliminación de las PASO. Es probable que ya tenga los votos de Santa Fe, al menos dos, para la suspensión. Es paradójico pero la provincia que tiene primarias en su territorio votaría por eliminarlas a nivel nacional. Córdoba también podría aportar votos al menos para la suspensión.
Números que achican los tiempos
Al Gobierno se le acortan los tiempos. El reloj de arena se dio vuelta después de las elecciones de medio término. Los sondeos de opinión que se conocieron esta semana muestran una nueva caída de la imagen del Presidente, sumado a la falta de expectativas de mejoras económicas a futuro. El índice de confianza en el Gobierno de la Universidad Di Tella volvió a caer en julio, con un retroceso del 6,5%. Había tenido un leve repunte el mes anterior. La “primaverita Adorni”, que se dio con la salida del funcionario y el desarrollo del Mundial, se cortó rápidamente. Los números que muestran Shila Vilker y Juan Courel, de Trespuntozero para Alaska, dan cuenta del derrumbe, que llega al piso de imagen positiva. El 64,8% considera mala y muy mala la gestión y sólo un 32,2% buena y muy buena. En personas de entre 30 y 51 años, la imagen negativa de Milei alcanza el 75,1% y del universo total encuestado, el rechazo se da sobre todo en el área metropolitana, con una imagen negativa del 69,5% en el AMBA.
Lo más preocupante para la Casa Rosada se da en la mirada a futuro. Ante la pregunta de si hay una crisis económica, el 76,8% responde que sí y un 83,6% contesta que lo peor está por venir. La otra pregunta que aporta este trabajo es cuánto le perdonan el ajuste a Milei. Aquello de si valió la pena y si seguirá valiendo, la arenga de Georgieva, básicamente. Consultaron así: ¿Cuál de las siguientes frases se acerca más a lo que usted piensa sobre el ajuste?”. Un 29,8 respondió que era necesario y un 30,6, que es mayor que lo necesario. Tiene un margen ahí el Gobierno, no para seguir ajustando, pero sí para encontrar la narrativa del esfuerzo que desembolsó Kristalina.
Octubre, el mes que podría cambiarlo todo
El peronismo volvió a mostrar esta semana sus diferencias profundas. La jugada de Cristina Kirchner de buscar aval internacional para recuperar sus derechos políticos no recibió ningún respaldo por parte del gobernador Axel Kicillof, el principal candidato presidencial del espacio. Sí, en cambio, la llamaron Miguel Pichetto y Juan Manuel Olmos, que trabajan en un armado más amplio, sin romper con la ex presidenta. La distancia toma ribetes novelescos. El gobernador recibió esta semana a un grupo de intendentes, pero les pidió que no le hablaran de unidad para que la visita no fuera leída como una imposición para que él busque el diálogo con la ex presidenta. “Su obsesión es no ser Alberto Fernández”, le escucharon decir. Tampoco fue a La Rioja, donde se armó una cumbre peronista con todas sus vertientes.

Octubre será el mes bisagra. En ese momento se dará la próxima reunión del comité de de Derechos Humanos de las Naciones Unidas. La presentación ya fue hecha el 13 de julio. Ahí se podría definir si el organismo considera que se están violando las garantías de detención. Hacía tiempo que en San José 1111 se venía trabajando en esta estrategia con la incorporación del letrado brasileño Rafael Valim y el español Javier Borrego. Ambos tienen influencia y roce con el comité que deberá definir. Las presentaciones que hicieron son dos: una de fondo, sobre lo que consideran falencias procesales, y las cautelares, por las condiciones de detención. Ahí plantean la exigencia del uso de la tobillera, las restricciones de visitas y movimientos internos como la terraza y sobre todo la inhabilitación para ejercer cargos públicos que estableció la condena en la causa vialidad. De avanzar, la posibilidad de que Cristina Kirchner recupere esta última opción cambiaría rotundamente el escenario electoral. Más allá de las presentaciones que tendrán que hacer los abogados de la ex presidenta en terreno local, que un organismo internacional la reubique con la posibilidad de competir abre una nueva discusión interna.
El Gobierno salió rápidamente a dejar correr ese escenario, convencido de que poner a la ex presidenta en la cancha le da oxígeno electoral. No sólo por la pelea peronista, sino porque en la Casa Rosada sostienen que más allá de los malos resultados económicos, si mantienen cierta estabilidad macro, dólar bajo control e inflación a la baja, la sociedad podría acompañar a Milei en rechazo al pasado. “Un dictamen favorable habilitaría la acción de revisión. La cosa juzgada no es el muro que dicen”, apuntó Francisco Oneto, ex candidato a vicegobernador de La Libertad Avanza en la provincia de Buenos Aires, y abogado penalista cercano a Milei.
Por lo pronto, las chances de que la resolución del comité sea favorable a la ex presidenta son altas, según se ilusionan cerca de Cristina Kirchner y ponen como ejemplo inmediato el caso de Luis Inacio Lula Da Silva que logró en 2018 que el comité emitiera una resolución que obligó al Estado brasileño a garantizarle la posibilidad de ser candidato incluso desde la cárcel. Fue previo a que, tiempo después, la Corte Suprema de su país anulara su condena.
Un dictamen internacional, independientemente de lo que decidan después los tribunales nacionales, dejaría a oficialismo y oposición en otro escenario
Kristalina Georgieva,Fondo Monetario Internacional,Argentina,Ministerio de Economía
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