POLITICA
El caso Grassi: la dura historia del joven que lo denunció por abuso y la trama de una investigación histórica

23 de octubre de 2002. 11 de la noche. Yo, Grassi (La investigación que más duele). Eso se leía en los avances del programa. Telenoche Investiga, el programa de investigación más importante de la historia de nuestra televisión emitía su informe más impactante, el que más consecuencias traería. El rating fue récord; alcanzó picos de 40.3. El contenido del informe, estremecedor.
Un joven de 19 años, cuya identidad se protegió en el momento, denunciaba al padre Julio César Grassi de haber abusado de él cuando tenía 12. El lugar de los hechos agravaba (si es posible) aún más la acusación: la Fundación Felices Los Niños que dirigía y manejaba a su antojo el cura y que era el lugar en el que estaba internado el chico, el lugar que debía cobijarlo, guarecerlo.
Julio César Grassi, el cura que era protegido por hombres poderosos e influyentes, fue denunciado por abuso sexual
Hay que remontarse a 2002 para entender quién era el señalado por ese chico y por Telenoche Investiga. Era un hombre muy conocido -posiblemente el religioso más mediático de la Argentina moderna-, popular, con una presencia casi monopólica en los medios y muchos hombres poderosos e influyentes apoyándolo y protegiéndolo. Desde empresarios a dueños de medios, pasando por celebridades y periodistas de prestigio.
Esa emisión de Telenoche Investiga provocó mucho más que récords de rating y repeticiones en los días posteriores. Desató una investigación judicial que terminó con la condena y detención del religioso. Mientras el programa se emitía, en Canal 9 el cura rodeado de periodistas de esa emisora y abogados intentaba una defensa y desprestigiar a su joven denunciante. En medio de la emisión debieron dispensarlo porque un juez de Morón había librado una orden de arresto y la policía se dirigía a Canal 9 a detenerlo. El cura se profugó en vivo y en directo.
Unas semanas atrás apareció en todas las librerías del país Abusado por Grassi. La hora de romper el silencio de Oscar Aguirre y Carlos de Elía publicado por Editorial Planeta. Por primera vez Oscar (Gabriel en el informe), la víctima del abuso, cuenta su historia. Su testimonio no sólo es revelador sino que conmueve profundamente. El abandono de la madre, los hogares e institutos por los que pasó, la violencia, la vida en la calle, el desamparo. Y su tiempo en la Fundación, el abuso de Grassi y el calvario que debió pasar después de su denuncia con amenazas, agresiones, persecuciones y su carácter de testigo protegido. Carlos de Elía era el director de noticias de Canal 13 y de TN. Fue quien se sentó durante meses con Oscar para recoger su historia y quien narra, en la segunda parte del libro, los entretelones de la investigación. La decisión de seguir adelante, las presiones de importantes hombres de medios, el papel de Bergoglio y Monseñor Laguna, las decisiones periodísticas y éticas que debieron tomar.
Oscar fue abandonado por su madre cuando tenía 6 o 7 años. Todo respecto a su origen es impreciso. Su lugar de nacimiento, la fecha, los progenitores. La madre lo dejó en la puerta de un colegio del Gran Buenos Aires y nunca volvió a retirarlo. Oscar debió arreglarse solo. Buscar en su memoria imágenes (e información) que no tenía. No había partida de nacimiento ni documento. Su primer DNI lo tuvo a los 14 años. Fue enviado a hogares y a institutos pero él siempre se escapaba. Vivió en la calle. Durmió en el último asiento del 60. Vendió estampitas en el subte. Siempre solo. Sin nadie que lo apoyara, que le diera un abrazo, que le facilitara comida. Ese estado de desamparo, de vulnerabilidad permanente agrava los hechos posteriores. Fue detenido decenas de veces y enviado a instituciones. Siempre se escapaba. Hasta que a los 12 llegó a la Fundación Felices Los Niños.
En la Fundación, la vida era muy diferente para aquellos chicos que tenían acceso a Grassi, que eran sus preferidos. Había visitas a la radio, a la televisión, paseos varios, mejor ropa. Privilegios evidentes a los que todos querían acceder. Para eso había que estar cerca del sacerdote. Era a lo que todos aspiraban. En el medio, un sistema injusto, un niño interno que resulta ser el hijo de Telledín y una visita surrealista para ver Chiquititas a un teatro de la Avenida Corrientes.
Pasadas unas semanas, Grassi empezó a acercarse a Oscar hasta que hubo primero unos tocamientos hasta que una noche se produjo el abuso (descripto crudamente en el libro). Horas después Oscar escapó de la Fundación.
Muchos años después, fue contactado por la producción de Telenoche Investiga para que diera testimonio sobre la vida en la Fundación. Su madrina, una exempleada del lugar, había brindado su contacto. En la primera oportunidad, Oscar contó algunas generalidades y alguna que otra sospecha pero no habló de él. Tiempo después, llamó para brindar un nuevo testimonio. Éste fue claro, contundente, veraz.
En el informe realizado por Miriam Lewin con la producción de Irene Bais, “Gabriel” hablaba entre sombras, de espaldas a cámara para que no se develara su identidad. Gabriel era un nombre de fantasía pensado con el fin de proteger la identidad del joven denunciante. Esa precaución no alcanzó. Porque pese a lo que dice la ley y a los pedidos de la justicia, los abogados de Grassi dieron a conocer en diferentes oportunidades su verdadero nombre. Recién ahora, casi un cuarto de siglo después, Oscar Aguirre puede contar su historia.
Entre el informe y la condena de Grassi, en esos siete años, Oscar vivió un calvario. Su condición de víctima, de niño abusado, su estado de orfandad absoluta y exposición, no significó un límite infranqueable para sus perseguidores. “En el programa de Canal 9 Grassi inventó que yo lo había ido a extorsionar unos días antes de Telenoche Investiga. Dijo que le pedí plata para no denunciarlo y que era todo mentira: jamás pudo explicar cómo lo iba a extorsionar si era mentira. A medida que lo escuchaba no podía creer lo hijo de puta que era. Hizo que dijeran varias veces mi verdadero nombre en ese programa —cosa que no se podía hacer por que era testigo de identidad reservada— y ahí empezó un calvario para mí. Ahora lo sabía todo el país”, narra Oscar en el libro.
Fueron siete años de acoso y de escape constante, de temor y de estar en un estado de alerta las 24 horas. A los tres días de emitido el programa, debió escapar tirado en el piso de un auto del apart hotel en el que lo habían alojado. Luego recibió amenazas, ataques subrepticios en los departamentos en los que se alojaba, golpes y hasta estuvo a punto de perder un dedo una noche que ingresaron a su vivienda mientras él dormía. Si no fuera un caso real, si no se tratara de una historia llena de dolor, podría tratarse del argumento de un thriller (y hasta alguien diría que los guionistas se extralimitaron). Los involucrados en su protección y asistencia debían mirar el espejo retrovisor cada vez que se dirigían a visitarlo a los lugares en los que estaba oculto, para asegurarse de que no eran seguidos, para evitar tener que mudarlo una vez más. Después, un par de pasos por el programa de testigos protegidos. Custodiado, sin poder moverse del lugar y alejado de Buenos Aires. Casi sin poder ver a la poca gente con la que tenía relación. Mientras tanto, su agresor, el hombre que debía cuidarlo pero que en cambio había abusado sexualmente de él, seguía detentando su poder, acudiendo a la televisión, celebrado por famosos y circulaba libremente. Fueron años muy difíciles para Oscar que ya había tenido una vida muy difícil.
Una tarde mientras estaba en una casa custodiado por policías, Oscar vio en la televisión que Grassi había sido puesto en libertad luego de una breve detención. No entendía lo que estaba sucediendo. Le parecía estar viviendo en el mundo del revés: “Empecé a gritarles completamente sacado: ‘¡Él está libre, acá el único que está preso soy yo! Mientras se suponía que estaba preso lo visitaba todo el mundo. ¡El único que está encerrado soy yo!’. Decidí irme del programa de protección. No me importaba nada de nada. Si él estaba libre, yo no tenía por qué estar preso ahí. Además, si Grassi quedaba libre, seguro me iba a meter en cana a mí”, dice en el libro.
Mientras tanto la red de comunicadores que respondía a Grassi intentaba en cada oportunidad que encontraban develar que Gabriel en realidad era Oscar Aguirre. Y dedicaban grandes esfuerzos a difundir falsedades y a socavar su credibilidad.
Luego de negar los hechos, de convertir en el foco de la investigación al denunciante, los abogados de Grassi acusaron a Oscar de extorsión. Afirmaron, sin ninguna prueba, sin ningún correlato con la realidad, que el chico había amenazado a Grassi con denunciarlo si no le pagaba determinada suma de dinero. Una mentira que ni siquiera pudieron terminar de redondear con algún viso de realidad o una cifra estimativa. Acaso, sin darse cuenta de que esa falsedad tenía hasta algo de autoincriminatorio para Grassi: usualmente el extorsionador amenaza al perpetrador con dar a conocer algo que el otro hizo. Si todo se tratara de una fantasía, de una mentira, no habría temor en el extorsionado. Lo que sí sucedió fue que un renombrado abogado, con peso mediático, le ofreció al joven una suma de dinero considerable para que cambiara su testimonio y dejara de incriminar a Grassi. Él se negó a hacerlo.
El testimonio de Oscar Aguirre fue el que hizo que Grassi fuera condenado. Fue el único de los denunciantes que nunca se desdijo. El único al que no pudieron quebrar.
Mientras tanto, cuenta Carlos de Elía que el Arzobispado de Buenos Aires comandado por Jorge Bergoglio que luego se convertiría en el Papa Francisco, pagaba al abogado Marcelo Sancinetti, reputado penalista, 300.000 dólares para que escribiera un largo opus que encuadernado en cuero fue distribuido tratando de demostrar la inocencia del sacerdote (el mismo abogado había hecho lo mismo un tiempo antes- por una cifra mayor- para la familia Yabrán).
En el medio, mientras la causa judicial proseguía con lentitud, se probó que la labor de la Fundación tampoco era lo que se pregonaba. En esas enormes hectáreas que recibían casi dos millones de dólares/pesos del estado en la época de la convertibilidad no se cuidaba una multitud de niños tal como se publicitaba. Según De Elía en su libro “los 6 200 chicos que Grassi decía atender y cuidar, en realidad eran treinta o sesenta según las épocas,y que a esa cifra se llegaba si se contaban los alumnos de las escuelas provinciales que estaban dentro del predio y que solo recibían de la fundación el desayuno”.
Los nombres importantes que brindaron apoyo público (y se supone que privado) a Julio Grassi fueron legión. Entre ellos Raúl Portal (presidente de la Fundación), Menem, Cavallo, Yabrán, Monseñor Laguna, Jorge Bergoglio, Mariano Grondona, Daniel Hadad, Moreno Ocampo, Mauro Viale, Julio Ramos, abogados carísimos y muchos otros apoyaron al padre después de las denuncias. “En general, la defensa a Grassi fue ciega y salvaje, originada en algunos casos en la buena fe, en otros en el miedo a quedar asociados a un cura pedófilo y en algún otro caso en intereses económicos. Tampoco faltaron empresarios y periodistas que ofrecían pantalla a Grassi por motivos muy diferentes: por aquellos días de espanto social, la presencia de Grassi en un programa generaba rating, probablemente porque la sociedad en shock esperaba de él una respuesta que lo alejara del horror que se había revelado”, escribe Carlos de Elía.
Hoy Oscar tiene 42 años. Trabaja como pintor, plomero y albañil. Nunca formó una familia. Durante muchos años estuvo en pareja con una chica y todavía mantiene el vínculo con la hija de esa mujer. Todavía se ve con su madrina, la mujer que conoció en la Fundación, que luchó para que él pudiera conocer su origen, que le tramitó su primer DNI y una de las pocas de ese lugar que no lo traicionó cuando la denuncia salió a la luz. Oscar todavía tiene miedo de que se sepa su nombre, de ser reconocido y que alguna represalia llegue, que algún estertor del viejo poder del sacerdote abusador lo alcance.
La condena para Grassi, pese al accionar mediático y judicial que desplegó un ejército de influyentes y abogados muy bien pagos no se sabe por quién, llegó recién siete años después de la denuncia. Abuso sexual y corrupción agravada. De los denunciantes, el único cuyo testimonio terminó siendo aceptado por la justicia fue el de Oscar Aguirre. Tras una avalancha de apelaciones y recursos rechazados en cada instancia, en septiembre de 2013, la Suprema Corte de la provincia de Buenos Aires confirmó la condena. Finalmente, 11 años después de la denuncia, del informe de Telenoche Investiga, Grassi fue detenido y llevado al penal de Campana.
Después recibió otras dos condenas. Una por malversación de fondos y la otra por desviar bienes donados a la Fundación hacia el penal de Campana para favorecer su situación personal y comprar diversas prebendas que mejoraran su estadía carcelaria. La defensa de Grassi solicitó la libertad condicional en agosto de 2024. El pedido fue denegado. El cura permanecerá detenido hasta mayo de 2028.
Julio Cesar Grassi, Telenoche Investiga, abusos a menores
POLITICA
La exfuncionaria de Morón buscada por narcotráfico cumple un mes prófuga

Este domingo se cumple un mes desde que está prófuga la exfuncionaria municipal de Morón Luna Suyai Ortigoza, buscada en una causa en la que se investiga presunto narcotráfico.
La exdirectora del Centro Territorial Integral de Políticas de Género y Diversidad de Morón fue desplazada de su cargo cuando se produjo el operativo, y su caso derivó en un pedido de interpelación al intendente, Lucas Ghi, a la que finalmente concurrió el secretario de Seguridad municipal en medio de tensiones por la interna que enfrenta al jefe comunal con su antecesor, Martín Sabbatella.
La Justicia no logra aún dar con Ortigoza, a quien un detenido identificó como vendedora de estupefacientes al prestar declaración.
El allanamiento en el que se intentaba detener a Ortigoza, tras el que se fugó, fue el 21 de mayo por la noche. Desde ese día, cuando se secuestró medio kilo de cocaína en su domicilio de Castelar, la exfuncionaria del área de Género del municipio de Morón se mantiene prófuga. Distintas fuentes del distrito consultadas por coincidieron en señalar que hay una total ausencia de novedades sobre el paradero de la mujer, una militante de Nuevo Encuentro que, en medio de la interna entre Ghi y Sabbatella, se encolumnó detrás del intendente.
Un detenido en el marco de la investigación (la causa, además de Ortigoza, tiene otros seis involucrados) declaró en sede judicial que la exfuncionaria le vendió drogas “dos o tres veces” y que le pagó mediante transferencias a cuentas de Mercado Pago y otras billeteras virtuales, según pudo ver este diario en una copia de la declaración. El caso está caratulado “Ortigoza, Luna Suyai y otros sobre estupefacientes. Tenencia con fines de comercialización”. La investigación está a cargo de la fiscalía 9 del Departamento Judicial de Morón.
La Municipalidad de Morón se presentó en la Justicia para saber si Ortigoza se quedó con celulares y computadoras del gobierno comunal. “Desde un primer momento, nos presentamos en la Justicia para ver si los teléfonos y computadoras pertenecientes al municipio habían sido obtenidos en el allanamiento. Aparentemente, no. Fueron tomadas todas las medidas de precaución para que no pudiera acceder al sistema de la municipalidad”, explicó una fuente distrital a .
La extensión en el tiempo de la fuga de la exfuncionaria genera especulaciones. “Alimenta la idea de que hubo un aviso, o algo”, sospechó un dirigente de la oposición moronense.
El caso de Ortigoza hundió en una crisis política al intendente Ghi, quien enfrentó un pedido de interpelación motorizado por el Concejo Deliberante. El 28 de mayo, el jefe comunal sorteó esa interpelación mediante el envío de su secretario de Seguridad, Damián Cardoso, para comparecer ante los ediles.
A la interpelación se llegó en un clima de extrema tensión, a partir de la interna entre Ghi (aliado del gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof) y Sabbatella (enrolado en las filas de la expresidenta Cristina Kirchner). Desde el campamento del intendente, se agitaron sospechas de una posible destitución, que el sabbatellismo negó. Con la comparecencia del secretario de Seguridad, la interpelación legislativa quedó superada. En esa exposición, el funcionario dijo que Ortigoza “desarrollaba su actividad normalmente, no había una alerta temprana, nada hacía presuponer que tenía una actividad delictiva”.
La Justicia,Javier Fuego Simondet,Morón,Narcotráfico,Conforme a,Morón,,Crisis en Morón. La exfuncionaria acusada de narcotráfico sigue prófuga y Ghi envió a un delegado a la interpelación,,»Gravísima situación». Aprobaron la interpelación del intendente de Morón por el caso de su funcionaria prófuga,,Está prófuga. Allanaron la casa de una funcionaria de Morón y descubrieron medio kilo de cocaína
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Qué dice el comunicado completo: las palabras de Jesica Cirio luego de que publicaran los videos en los que se ven bolsas de dólares

Luego de la publicación de sobre los siete videos inéditos en los que Jesica Cirio se deja ver con bolsas herméticas llenas de dólares, la conductora publicó un comunicado en el que aseguró que se produjo un “acceso de terceros” a sus archivos y lo consideró como una “vulneración de soportes” sin su previo consentimiento. Además, se defendió al acusar “manipulaciones digitales”.
En los registros fílmicos — que serían del año 2023 y habrían grabado por Cirio— se la ve la conductora dentro de un vestidor de hombre rodeada de varios fajos de dólares en los cajones y estantes. Las imágenes la comprometen a ella y a Martín Insaurralde, su su exmarido, exintendente de Lomas de Zamora y exjefe de Gabinete bonaerense, en la causa que los investiga por presunto enriquecimiento ilícito y lavado de dinero.
El contexto en que se tomaron aquellas imágenes fue en la habitación que poseía el exmatrimonio en el barrio privado Fincas de San Vicente, en el sur del Gran Buenos Aires.

Uno de los videos que más impacto generó fue de una cajonera, donde Cirio, con sus dedos, la recorrió de punta a punta. Mientras levantaba cada una de las remeras, se apreciaban bolsas con 10 fajos de dólares. Según se puede reconstruir viendo los videos, la cifra total de la fortuna oculta alcanza los millones de dólares.

“Todo el cajón… hasta abajo. Tiene esa profundidad”, se le escucha decir a la modelo al levantar cada una de las bolsas herméticas, ordenadas meticulosamente. El material fue grabado en una dependencia del cuarto que compartió el exmatrimonio en el barrio Fincas de San Vicente, ubicado en el sur bonaerense.
La residencia que compartían Insaurralde y Cirio estaba situada sobre un gigantesco lote, el cual estaba dividido en varias habitaciones, baños en planta baja, cocina, comedor diario, un gimnasio, un lavadero y dos dependencias de servicio. El dormitorio de la pareja estaba ubicado en la planta alta y ese sería el lugar donde se registraron los millones de dólares almacenados.

Al ser una casa de lujo, la planta alta también tenía sus divisiones. Por el lado de Cirio, tenía su exclusivo guardarropas; en cambio, el vestidor de Insaurralde era una suerte de pasillo extenso, donde al extremo había un espejo donde la modelo decidió tomar las imágenes.

El exfuncionario público y la vedette se casaron en diciembre de 2014 y se separaron en noviembre de 2022. El divorcio, finalmente, se formalizó en julio de 2023. Posterior a este hecho legal, explotó el escándalo denominado “yategate”, donde se difundieron fotos y vídeos del político en un yate de lujo en Marbella junto a la modelo Sofía Clerici. La escena quedó caratulada como enriquecimiento ilícito y lavado de dinero.

En 2024, tras un fallo de la Cámara Federal de Casación Penal, se confirmó la inhibición general de bienes para Insaurralde, Clerici y Cirio, en una causa donde están siendo investigados por supuesto enriquecimiento ilícito y lavado de dinero.
Tras su divorcio de Insaurralde, en 2024 Cirio se casó con Elías David Piccirillo, quien 48 horas antes de oficiar la ceremonia nupcial, le regaló una mansión a la exvedette en Nordelta. El misterio de los videos se dio a conocer tiempo después, cuando el periodista Diego Suárez mencionó que habría accedido a ese contenido porque se lo mostró Piccirillo, actualmente con arresto domiciliario, acusado de armarle una causa a un exsocio suyo.

El comunicado de Jésica Cirio
Tras la viralización de los siete videos a los que tuvo acceso , la modelo emitió un comunicado oficial con fecha del 20 de junio.
“Como respuesta a la nota publicada en el día de la fecha por el diario La Nación en su versión web, suscripta por el periodista Diego Cabot, es importante señalar que el acceso de terceros a mis archivos han sido el producto de maniobras ilícitas”, indicó, en primer lugar.
Y, siguió: “Evidentemente, se produjo una vulneración sin mi consentimiento a mis distintos soportes de archivos audiovisuales. Mediante esa vía, se me ha intentado extorsionar desde hace más de un año, inclusive con anuncios de difusión de imágenes de contenido íntimo y privado. Ello, como corresponde, fue oportunamente puesto en conocimiento de la Justicia con intervención de la Fiscalía en lo Criminal y Correccional Nro. 58 de esta ciudad, lo cual dio inicio a la formación de la causa CCC 36588/2025 caratulada “CIRIO, Jessica s/ extorsión”.
En su descargo, la modelo indica que hubo una “manipulación digital” de los archivos y aclaró que el expediente está judicializado, a la espera de la sentencia. “Debe remarcarse también, que las imágenes que se encuentran allí publicadas se tratan de una secuencia de videos. En las mismas se detectan manipulaciones digitales en su contenido ya que, como se ve, son secuencias distintas, con variados y sucesivos cortes”.
“Como siempre lo dije, trabajo desde los 18 años en la actividad privada, y todos mis ingresos se encuentran declarados ante el organismo de recaudación impositiva, el cual jamás, me formuló intimaciones a rectificaciones por inconsistencias en las mismas. Como sucede hasta el día de hoy, seguiré a disposición de la Justicia”, concluyó.
siete videos inéditos en los que Jesica Cirio se deja ver con bolsas herméticas llenas de dólares,denominado “yategate”,la modelo emitió un comunicado oficial con fecha del 20 de junio,Martín Insaurralde,Jésica Cirio,Lavado de dinero,,En la noche de Mirtha. Claudia Fontán reveló el origen de su apodo “La Gunda” y Guido Kaczka la cruzó con humor,,“Me miraba mucho”. La noche de Mirtha: del look en blanco de la Chiqui al llamativo comentario sobre su encuentro con Lionel Scaloni,,En Rosario. Abel Pintos cerró los festejos por el Día de la Bandera y homenajeó al Indio Solari,Martín Insaurralde,,Bolsas con dólares. Qué se sabe de los videos que podrían comprometer a Martín Insaurralde y Jesica Cirio,,»Manipulaciones digitales”. Jesica Cirio habló tras conocerse sus videos con bolsas de dólares,,»Pero Adorni…». Irónico mensaje de Galperin tras salir a la luz los videos de Jesica Cirio con bolsas llenas de dólares
POLITICA
Juan Manuel Olmos: “Si nos organizamos y hacemos una competencia de ideas y de programas, en el ’27 vuelve a ganar el peronismo”

El presidente de la Auditoría General de la Nación y dirigente del PJ, Juan Manuel Olmos, sostuvo que el peronismo no puede desconocer el peso interno de Cristina Fernández de Kirchner, pero rechazó que su situación judicial paralice la discusión política y afirmó que, si el espacio ordena un programa y define una candidatura en competencia, puede volver a ganar en 2027.
Olmos, un histórico negociador político del PJ, planteó que la centralidad de la exmandataria convive con otra necesidad: debatir una propuesta económica y electoral capaz de recuperar la confianza social.
En una entrevista con Radio Splendid, Olmos también vinculó ese debate interno con el balance del último ciclo peronista y con la necesidad de evitar una reedición de los mecanismos de selección que, a su juicio, sirvieron para ganar en 2019 pero no para gobernar. Su planteo fue que la legitimación de un liderazgo futuro debe surgir de votos y no de acuerdos cerrados.
El dirigente agregó un punto de contraste con el Gobierno nacional al reivindicar dos obras que, según dijo, hoy explican los beneficios del superávit energético: Vaca Muerta y el gasoducto construido durante la gestión anterior. En ese tramo, afirmó que el oficialismo cambió nombres de obras ya realizadas y definió a la administración de Javier Milei como un “gobierno de nomenclatura” en materia de obra pública.
Dijo que Cristina conserva un lugar insoslayable dentro del peronismo, pero negó que eso impida discutir candidaturas, programa y estrategia electoral. La tensión que planteó es que el espacio debe hacerse cargo de la situación de la ex presidenta sin convertirla en el único tema de su agenda.
Ignorar a Cristina “es estar fuera de la realidad”
Frente a la idea de que no puede haber debate interno con Cristina detenida, como han señalado dirigentes como Mayra Mendoza, Olmos trazó una distinción entre reconocer liderazgo y suspender la política. “Ignorar el peso y la figura de Cristina en el peronismo es un error, es estar fuera de la realidad. Ahora, dicho esto, a mí me parece que no es así”, afirmó.
Para explicar esa posición, recurrió a la historia del movimiento y mencionó la etapa en que Juan Domingo Perón estuvo proscripto y exiliado. Según su lectura, esa experiencia demuestra que el peronismo siguió interviniendo en elecciones, promoviendo candidaturas y fijando orientaciones políticas aun con su conductor impedido de competir.
Desde esa comparación, rechazó que la situación judicial de Cristina clausure el resto de las discusiones. “Dejar de hacer política y no discutir más de nada, no discutir ni este programa económico, ni cuál es la propuesta para el ’27, nada, a mí me parece que eso no es un programa de gobierno”, dijo.
Olmos precisó que quienes busquen representar al peronismo deben pronunciarse sobre el caso de la expresidenta, aunque sin volverlo excluyente. En esa línea, sostuvo que el espacio necesita ofrecerle a la sociedad un programa para volver a generar confianza, porque “por algo” perdió las elecciones.
La apuesta por ordenar una competencia interna de ideas y candidaturas

En el tramo dedicado a la reorganización del PJ, Olmos sostuvo que la salida no pasa por una síntesis previa entre dirigentes sino por un proceso de autocrítica, debate programático y selección abierta de candidaturas. Su diagnóstico fue que el peronismo necesita reconstruir conducción con legitimidad electoral.
Al hablar del método, defendió la competencia interna como herramienta para ordenar al espacio. “Si nos organizamos, ganamos. Si nos organizamos y hacemos una competencia de ideas y de programas con un candidato que lo lleve adelante, en el ’27 vuelve a ganar el peronismo”, afirmó.
La idea apareció asociada a una crítica al esquema que llevó a Alberto Fernández a la Presidencia. Olmos dijo que ese método sirvió para ganar una elección, pero no para gobernar, y señaló que la próxima etapa exige presentar “este programa con esta persona” para que la sociedad decida con su voto.
También sostuvo que el Gobierno de Javier Milei todavía no encuentra un capitalizador claro de su desgaste porque la definición presidencial en la Argentina ocurre “en la última milla”. Por eso insistió en que no hay que anticipar nombres, sino clarificar ideas y construir una alternativa antes que una mera oposición.
Reivindicó obras del último gobierno y cuestionó el enfoque económico de Milei

En su análisis sobre la coyuntura, Olmos dijo que la administración libertaria exhibe un orden macroeconómico apoyado en costos sociales altos, caída del consumo, cierre de comercios y mayor endeudamiento familiar. A la vez, reivindicó activos de infraestructura energética que atribuyó a gobiernos peronistas.
“Hoy estamos empezando a tener los beneficios del superávit energético, porque hay dos cosas que son fundamentales: Vaca Muerta y el gasoducto. Las dos las hizo el peronismo”, señaló. Luego añadió que el actual Gobierno solo modificó denominaciones de esas obras y del centro cultural ex CCK.
Desde ese contraste, definió: “hasta ahora Milei es un gobierno de nomenclatura en términos de obras públicas”. En la entrevista también cuestionó la apertura de importaciones, el atraso cambiario y el perfil financiero de la gestión económica, al sostener que el ministro Luis Caputo actúa como “el jefe de la mesa de dinero”.
En el mismo tramo, dijo que la alternativa peronista debe conservar orden macroeconómico, pero con otra orientación: más actividad, más recaudación y sostenimiento de funciones estatales como educación superior, salud, discapacidad e inversión pública.
A Cristina no se le aplicó el debido proceso

Sobre la situación judicial de Cristina Fernández de Kirchner, Olmos opinó que la ex presidenta no recibió las garantías del debido proceso. Su argumento combinó una objeción a los tiempos en que actuó la Corte Suprema y una crítica al modo en que se resolvió el recurso extraordinario.
“A Cristina no se le aplicaron”, dijo al referirse a las reglas del debido proceso penal del artículo 18 de la Constitución Nacional. Sostuvo que el expediente se resolvió con “tiempos electorales” y no con tiempos judiciales, y cuestionó que la Corte no aplicara ni el rechazo habitual por el artículo 280 ni la apertura del recurso.
Según Olmos, esa salida fue excepcional y dejó la impresión de una decisión política. También argumentó que la falta de garantías para una ex presidenta afecta la seguridad jurídica en sentido amplio, porque ese principio no debería limitarse a los inversores o a los regímenes especiales para empresas.
En esa misma línea, vinculó el caso con la discusión sobre previsibilidad institucional. Dijo que, si a una ex mandataria elegida dos veces no se le aplican plenamente las garantías constitucionales, el mensaje sobre el funcionamiento de la Justicia argentina alcanza también a ciudadanos, empresas e inversores.
Corporate Events,South America / Central America
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