ECONOMIA
El contrabando ya explica el 5% del PBI: qué revela un estudio regional sobre Argentina y qué sectores se ven más afectados

(NA)
El comercio ilícito ya mueve en la Argentina el equivalente al 5% del Producto Bruto Interno (PBI), genera una pérdida fiscal estimada en USD 2.300 millones al año y tiene a los teléfonos celulares, los cigarrillos, los textiles y la cerveza entre los mercados más afectados. Así lo reveló un estudio regional que analizó la situación en seis países de América Latina y puso el foco en las particularidades del caso argentino.
El trabajo, elaborado por la Asociación Interamericana de la Propiedad Intelectual (ASIPI), analizó la situación de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, México y Perú y buscó medir el impacto del comercio ilícito en la región, además de identificar las características particulares de cada mercado. Además de cuantificar el peso económico de estas actividades, el informe examinó los productos más afectados, las formas de comercialización, la percepción social sobre la compra de mercadería ilegal y las principales herramientas para combatir el fenómeno.
En el caso argentino, el estudio identificó una combinación de factores que favorecen la expansión del comercio ilícito. Entre ellos, aparecen la elevada penetración del comercio electrónico, la existencia de fronteras consideradas vulnerables para el ingreso de mercadería de contrabando y la creciente presencia de productos falsificados en distintos canales de venta. También señaló que el fenómeno ya no se limita a las ferias informales o al comercio callejero, sino que ganó espacio en plataformas digitales y redes de comercialización que amplían el alcance de estos productos.
El informe destacó que el contrabando constituye una de las principales puertas de entrada de mercadería ilegal al mercado argentino, aunque aclaró que el comercio ilícito es un concepto más amplio, que también incluye la falsificación de marcas, la piratería y otras prácticas que vulneran los derechos de propiedad intelectual y generan competencia desleal para las empresas que operan dentro del marco legal.

Uno de los principales aportes del relevamiento consistió en dimensionar el tamaño económico de esta actividad. Según las estimaciones presentadas, el comercio ilícito moviliza recursos equivalentes al 5% del PBI argentino, una proporción que refleja la magnitud alcanzada por estas operaciones dentro de la economía local.
El estudio también calculó el impacto sobre las cuentas públicas. La pérdida fiscal derivada de estas actividades ronda los US$2.300 millones, producto de impuestos que dejan de recaudarse por operaciones realizadas al margen de los circuitos formales.
El relevamiento identificó cuatro sectores donde la penetración de productos ilegales resulta especialmente significativa.
El primer lugar corresponde a los teléfonos celulares, donde el comercio ilícito representa el 31% del mercado. De acuerdo con el informe, el alto valor de estos equipos, la fuerte demanda y la facilidad para su comercialización los convierten en uno de los principales objetivos de las redes dedicadas al contrabando y la falsificación.
En segundo lugar aparecen los cigarrillos, con una incidencia del 17%. El estudio explicó que buena parte de esos productos ingresa desde países vecinos sin cumplir con los controles aduaneros ni las obligaciones tributarias, lo que genera una competencia desigual frente a las empresas que producen y comercializan dentro del circuito formal.

Los productos textiles ocupan el tercer puesto, con una participación estimada del 16%. En este segmento conviven tanto el ingreso irregular de mercadería como la falsificación de marcas, dos modalidades que afectan a fabricantes, importadores y comercios que cumplen con las normas vigentes.
El cuarto lugar corresponde a la cerveza, donde el informe calculó una participación del 12% para los productos comercializados por canales ilegales.
El estudio remarcó que estos rubros concentran buena parte del problema, aunque aclaró que el fenómeno también alcanza a otras categorías de bienes de consumo.
Uno de los aspectos que el informe identifica como un cambio relevante es la transformación de los canales de comercialización.
Según el relevamiento, el crecimiento del e-commerce amplió las posibilidades de distribución de productos ilegales. Las plataformas digitales, las redes sociales y las aplicaciones de mensajería facilitaron el contacto entre vendedores y compradores y permitieron que mercadería de origen irregular llegara a consumidores de distintas provincias. El estudio sostuvo que las organizaciones dedicadas al comercio ilícito combinaron los canales tradicionales con herramientas digitales, una estrategia que aumentó la velocidad de distribución y dificultó las tareas de control.

(Imagen Ilustrativa Infobae)
En ese contexto, el documento formuló recomendaciones específicas para la Argentina. Entre ellas propuso fortalecer acuerdos con plataformas de comercio electrónico, como Mercado Libre, para agilizar el retiro de publicaciones de productos falsificados y mejorar los mecanismos de trazabilidad en línea. También planteó reforzar la capacitación de distribuidores oficiales en provincias fronterizas como Misiones, Formosa y Salta, consideradas puntos sensibles para el ingreso de mercadería de contrabando.
El informe incluyó un análisis comparativo entre seis países latinoamericanos. Aunque cada mercado presenta características propias, los autores concluyeron que el crecimiento del comercio ilícito constituye un problema regional y que las modalidades utilizadas muestran patrones similares. En Brasil, también alcanza al 5% del PBI, mientras que en México escala al 8 por ciento.
En todos los casos aparecen como factores comunes el uso creciente de canales digitales para la venta de productos ilegales, la expansión de la falsificación de marcas y la necesidad de fortalecer los controles sobre las cadenas de distribución.
Para cada país, el estudio propuso medidas específicas de acuerdo con sus principales vulnerabilidades. En el caso argentino, las recomendaciones estuvieron orientadas a reducir la brecha de precios entre productos legales e ilegales, mejorar la trazabilidad, reforzar la cooperación con plataformas digitales y fortalecer los controles en zonas fronterizas.
A nivel regional, el documento también planteó la necesidad de combinar distintas herramientas para enfrentar el comercio ilícito. Entre ellas mencionó el fortalecimiento del control fronterizo, políticas anticorrupción, campañas educativas para desalentar la compra de productos ilegales, incorporación de tecnologías de trazabilidad en las cadenas de suministro, sanciones judiciales más eficaces y reformas regulatorias destinadas a reducir los incentivos económicos para el contrabando.
El estudio se presentó durante un seminario organizado por el Consejo de Asociaciones Empresariales Sudamericanas por el Comercio Lícito, encuentro que reunió a representantes del sector privado, especialistas en propiedad intelectual y funcionarios vinculados al comercio exterior.
Durante la jornada se analizaron las distintas modalidades que adoptó el comercio ilícito en América Latina y el impacto que estas prácticas generan sobre la recaudación fiscal, la competitividad de las empresas y la protección de la propiedad intelectual.
“Nuestro país viene de gobiernos que hicieron una política muy laxa en el tema de los controles”, precisó el presidente de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC), Mario Grinman. En la misma línea, reconoció que el Gobierno está tratando de dotarse de herramientas para tratar el flagelo, pero al mismo tiempo admitió que “controlar una frontera tan grande no es fácil”.
Grinman destacó el crecimiento desmedido del comercio ilegal de celulares. Al respecto, María Eugenia Mayans, gerente senior de Relaciones Gubernamentales de Lenovo, confirmó que el contrabando trae uno de cada tres celulares -lo que representa alrededor de 3 millones al año- y la venta de estos dispositivos se ubica entre el 5% y 15% del comercio ilegal total.
A su vez, en Latinoamérica, tres de cada diez cigarrillos que se consumen son ilegales, según el gerente de Prevención de Comercio Ilícito de Philip Morris Argentina, Juan José Benítez. “El cigarrillo es el bien legal más contrabandeado”, especificó.
“El rol de las cámaras es muy importante para el Estado porque no podemos llegar a todas las empresas del país”, señaló, por su parte, Fernando Blanco Muiño, subsecretario de Defensa del Consumidor y Lealtad Comercial, al tiempo que explicó que el Estado argentino no logra cubrir los 9.300 kilómetros de frontera ni los 250.000 comercios de cercanía.
A su vez, Diego Figueroa, asesor de la Dirección General de Aduanas, analizó la problemática desde la perspectiva del organismo, y describió que la Aduana trabaja sobre tres ejes: la desregulación, la modernización de normas y sistemas para mejorar la competitividad -sumado al control del tráfico de mercaderías- y señaló que esas acciones se enmarcan en los lineamientos definidos por el Ministerio de Economía.
Por último, el secretario de Seguridad Nacional, Martín Ferlauto, indicó que el país se encuentra ante “un cambio de paradigma en la forma en la que el Estado entiende el delito complejo”. “Debemos comprender que hoy las economías criminales son cada vez más sofisticadas. El ingreso de mercadería criminal pone en crisis la industria nacional, socava el empleo formal y utiliza las mismas redes que nutren el narcotráfico“, advirtió. Y aseguró que “el compromiso es seguir avanzando en combatir la criminalidad organizada”. “Cuando protegemos el comercio legal, protegemos a los trabajadores, a los consumidores y a los emprendedores”, concluyó.
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ECONOMIA
Argentina ante la infraestructura del futuro: cuando el mundo necesita energía, minerales y talento

- las tasas internacionales,
- el precio internacional de las materias primas,
- las decisiones de los organismos multilaterales,
- los ciclos financieros, o
- las condiciones impuestas por los mercados de capitales.
El tablero que está cambiando es el de la inteligencia artificial y los centros de datos

La Agencia Internacional de Energía identifica al gas y a la energía nuclear como fuentes relevantes para acompañar el crecimiento

Los servidores generan enormes cantidades de calor y refrigerarlos representa una parte importante del consumo energético de un centro de datos

- Argentina puede atraer inversión extranjera directa para construir y operar centros de datos en territorio nacional.
- Puede exportar los servicios profesionales necesarios para que esos centros de datos —estén en Argentina, Estados Unidos, Europa o Asia— funcionen.
Lo que puede estar cambiando es el contexto macroeconómico.

- más capacidad de cómputo,
- inteligencia artificial,
- centros de datos,
- electricidad.
- cobre y minerales críticos,
- gas durante la transición energética,
- almacenamiento,
- talento tecnológico,
- diversificar cadenas de suministro por razones económicas y geopolíticas.
Argentina tiene energía, minerales, territorio, clima favorable en algunas regiones, capacidades nucleares, capital humano, alimentos y está alejada de los principales escenarios bélicos
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ECONOMIA
Salario mínimo garantizado: una mala idea

El tope en convenios tiene sentido en el plano económico, porque cualquier empresa a partir de dicho mínimo convencional puede acordar mejores condiciones salariales y/o de trabajo

El piso, a diferencia del techo, no tiene flexibilidad a nivel de empresa

- ¿Por qué no lo habrían establecido antes las mismas partes?
- ¿Qué tiene de novedoso “sugerir” desde el Estado con un número arbitrario (un millón setenta mil, o un millón, o dos millones, ¿Por qué no?) que suban los salarios de algún grupo?
- ¿Se trata de revivir la idea de salarios mínimos sectoriales en una oleada de correcciones de convenios colectivos, al tiempo que la política fiscal y monetaria se mantienen fuertemente contractivas?
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ECONOMIA
De la economía de la supervivencia a la economía de la productividad


Cuando una proporción creciente de la población muta de empleos de baja productividad a otros de alta productividad, aparece una de las relaciones fundamentales de la economía de mercado

- Algunos trabajadores poseen las habilidades necesarias, otros no.
- Algunos viven cerca de los nuevos centros productivos, otros no.
- Algunos consiguen antes información, crédito o contactos.
- Muchos otros permanecen temporalmente en las actividades tradicionales.

Capital y trabajo deben abandonar progresivamente actividades cuya productividad es baja
Entre 1978 y 2015, la proporción del empleo no agrícola pasó en China de aproximadamente del 29% al 70%. Millones de trabajadores rurales comenzaron a encontrar oportunidades fuera de la agricultura

Se redujeron las brechas salariales entre áreas rurales y urbanas y las regiones más pobres crecieron, en promedio, más rápidamente que las ricas

Principio económico que trasciende las diferencias entre países: los salarios sostenibles no se decretan; se generan allí donde el trabajo produce más valor

Una economía más productiva puede ser, simultáneamente, una economía de salarios más altos y de menor desigualdad
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