POLITICA
El giro forzado de Milei hacia los moderados: el Gobierno busca al tercio que puede definir la reelección

La Libertad Avanza está trabajando para cumplir un objetivo claro: aceitar los engranajes políticos que se necesiten para conseguir la reelección de Javier Milei en 2027. Así, en tono imperativo y con conceptos que no dejan lugar a ninguna duda, se lo hace saber a todo el ecosistema violeta la comandante en Jefe de este operativo: Karina es la encargada de manejar los hilos de un desafío que, lo sabe perfectamente, no estará exento de turbulencias. Así, codo a codo con la Hermanísima, se lo traslada también a su equipo chico un Diego Santilli que se muestra incansable desde que alcanzó el rol de coordinador ministerial. Y así, aunque jure que no tiene un hambre desmedido de poder, lo desliza el propio Presidente a los dirigentes que lo visitan en la Quinta de Olivos: la explicación que repite en la intimidad es que cuatro años no alcanzan para imponer las reformas estructurales que hay en carpeta. Sin embargo, a 944 días de iniciada la gestión y a 477 de las elecciones nacionales, el oficialismo se enfrenta a una encrucijada: con el núcleo duro no alcanza. ¿Y entonces?
“Puteamos a los moderados durante casi tres años, pero ahora los necesitamos. Aunque los ninguneamos siempre que pudimos, cada vez que se acerca una elección todos salimos desesperados a buscarlos”. La frase, que en los pasillos de la Casa Rosada no se escucha como una autocrítica solemne ni como una confesión dolorosa sino más bien como una verdad incuestionable, sale de la boca de un funcionario de primera categoría que tiene buen vínculo con todas las terminales libertarias y pocas ganas de sobreactuar corrección política. El hombre fuerza un silencio reflexivo que no deja hueco para la repregunta, toma un sorbo de café negro y completa con una sonrisa apenas resignada:
–Son aburridos de tan ñoños institucionalistas, no militan, no gritan, no te defienden en las redes, no van a un acto a cantar contra la casta y encima te exigen resultados. Pero te pueden hacer ganar en las urnas.
El mandatario que hizo de la confrontación una identidad, del insulto una herramienta, de la batalla cultural una religión y del desprecio por los “tibios” casi una marca de agua de su liderazgo empezó a ensayar en las últimas semanas un movimiento distinto: hablarle a ese tercio de la sociedad que no se reconoce del todo ni en el mileísmo más puro ni en el antimileísmo más intenso. “No lo podemos decir con esas palabras porque admitirlo tan directamente sería dinamitar una parte de nuestra propia épica”, analiza otro integrante de LLA con oficina en Balcarce 50. Le cuesta decirlo de forma concreta, pero finalmente sucumbe ante la insistencia: pragmático cuando quiere o cuando lo necesita, el espacio gobernante está intentando seducir a los que antes ridiculizaba.
Desde ya, según indican desde el corazón de la renovada Mesa Política, no se trata de una conversión espiritual ni de un brote repentino de ternura republicana; es “rosca pura y dura”, entendida esta vez no como pecado sino como “mecanismo de supervivencia”. Lejos quedó la etapa en la que Milei se definía ante el Congreso como alguien que no había llegado para negociar “nada” ni para entrar en el “toma y daca” de los líderes tradicionales.
Este giro hacia el centro tiene postales visibles. En primer lugar, la llegada de Diego Santilli a la silla eléctrica que representa la Jefatura de Gabinete dejó una imagen inicial descriptiva de los tiempos que empiezan a correr: a su jura asistieron 13 gobernadores. “En lo que va de gestión nunca se había visto a tantos mandatarios provinciales sentados en el Salón Blanco de la Rosada para aplaudir a un funcionario nacional”, se agrandan a su lado. Es que “El Colo” no llegó para incendiar puentes: llegó, precisamente, porque algunos puentes ya estaban convertidos en ceniza y las provincias necesitaban a alguien menos tóxico que Manuel Adorni y que no se espantara ante el concepto “acuerdo”. “Diego vino a pacificar. Habrá que ver si lo dejan”, resume alguien que lo conoce bien y que todavía mira con desconfianza la transición entre la nueva etapa dialoguista y los reflejos más duros de la familia presidencial.

La otra señal evidente del cambio que se está produciendo entre los libertarios fue la llegada de Adrián Ravier a la vocería presidencial y el regreso de las conferencias con idas y vueltas en tono respetuoso con los periodistas acreditados. Después del naufragio comunicacional de su antecesor, el portavoz asumió una tarea tan delicada como ingrata: reconstruir un vínculo con la prensa que para el Gobierno siempre fue sinónimo de territorio enemigo. A propósito del pampeano, la orden que bajó junto a Fabián Fernández fue clara: la idea es aglutinar las novedades de las distintas carteras, establecer prioridades a la hora de difundirlas y habilitar a distintas voces para que después amplíen los detalles finos. Si bien estas decisiones parecen obviedades para cualquier especialista en la materia, en esos despachos las obviedades institucionales se viven como audacias revolucionarias.
Un dato extra, cero promocionado pero nada menor: con la llegada de Santilli y Ravier, las decenas de colaboradores que respondían directamente a Adorni desaparecieron casi por completo del palacio gubernamental. “Los deportamos a otro edificio en el microcentro”, conceden, misteriosos.
El clima político renovado se verificó también en algunos gestos presidenciales. En Tucumán, durante la vigilia del Día de la Independencia, Javier Milei habló ante primeros mandatarios provinciales que escucharon un tono menos volcánico y que incluso se sorprendieron cuando recibieron algunos elogios durante un discurso que buscó mostrar gobernabilidad y no la construcción de la vieja epopeya de combate. Otro fruto de esos ejercicios de moderación se vio también en “El Jardín de la República” ante un hecho que podría haber provocado gestos de disgusto indisimulables: la ubicación de Victoria Villarruel en la línea visual presidencial. Aun así, no hubo pataleos ante las cámaras ni reclamos al anfitrión Osvaldo Jaldo.

Algo parecido ocurrió en el Tedeum porteño cuando el Presidente dejó pasar sin reacción visible pasajes de la homilía de Jorge García Cuerva que en otro momento hubieran encendido una catarata de tuits, reposteos, insultos, teorías conspirativas y nombres propios. El arzobispo habló de la pobreza, de “la crueldad hacia los más débiles”, de “la descalificación al otro” y de las “cuevas de corrupción”. Y el libertario escuchó como si no tuviera motivos para sentirse aludido o, al menos, como si hubiera decidido que no le convenía demostrarlo. Más todavía: Milei tuvo un gesto afectuoso con Jorge Macri, su esposa y su bebé, 14 meses después de haberle negado abiertamente el saludo al jefe de Gobierno porteño en ese mismo lugar.
¿Por qué todo esto sucede ahora? La respuesta aparece en las encuestas, en los focus groups y en la intuición básica de cualquier dirigente que no confunda redes sociales con país real. Un reciente estudio de la consultora QSocial Big Data le da contexto a esta decisión no tan sorpresiva: traza una Argentina partida en tres tercios ideológicos. De esta manera, se dibuja un bloque liberal/conservador del 36% de la población, base sólida del oficialismo; un bloque progresista/estatista del 34%, piso estable de la oposición; y un segmento mixto del 30% que no termina de sentirse representado por ningún espacio y que puede inclinar la balanza en la próxima contienda electoral.
Ese último tercio no se levanta pensando en Friedrich Hayek ni se acuesta leyendo a Ernesto Laclau. Quiere orden, seguridad, propiedad privada y previsibilidad, pero no necesariamente compra el paquete completo de la desregulación extrema, el Estado mínimo, la apertura indiscriminada de importaciones o las batallas culturales permanentes. Según el informe, el 61% de los encuestados respalda mantener el equilibrio fiscal, aunque en paralelo el 55% se opone a la reforma laboral y el 54% rechaza las privatizaciones. Hay otras conclusiones llamativas: el 63% reclama endurecer penas para delincuentes, pero el 69% rechaza revisar la ley de aborto legal y el 67% defiende la educación sexual estatal. No es un electorado contradictorio: es un electorado argentino.
Lucas Klobovs, investigador del reporte, define a ese 30% como un conjunto de “huérfanos” que no encuentran dirigente ni espacio que los exprese de manera nítida. De hecho, el 54% no se identifica con ningún político y se divide en partes iguales respecto de la aprobación y la desaprobación del experimento Milei. Para completar el panorama, casi la mitad de ese universo no votó o votó en blanco en las últimas elecciones de 2025. “Ahí está el botín”, se relamen en los pasillos del poder.
La mirada de Klobovs es incómoda para los libertarios más puros: a ese público no se lo conquista con batalla cultural sino con gestión pragmática. Si el Gobierno resuelve problemas de la vida cotidiana, puede ganarse su corazón. Si modera formas, evita peleas innecesarias y ordena su mensaje alrededor de la economía real, deja de espantarlo. ¿Se trata de un viraje honesto y espontáneo? “No creo que sea genuino, pero es una estrategia política válida”, describe el politólogo. En otras palabras: Milei no se volvió moderado; está intentando actuar como si pudiera serlo.
Eso sí: hay dos buenas noticias para los violetas. Una: el equilibrio fiscal cuenta con un sólido 61% de apoyo para ser mantenido dirija quien dirija los destinos del país. Y dos: los conservadores argentinos presentan una altísima coherencia interna; el 87% aprueba la gestión de Milei y el 84% votó a La Libertad Avanza en las legislativas.

Entonces, ¿hay que dejar a un lado la “batalla cultural” desde acá hasta el 31 de octubre de 2027? Las consultoras Alaska, de Juan Courel, y TresPuntoZero, de Shila Vilker, vienen midiendo periódicamente el termómetro social de conceptos centrales para Milei. Ahí hay algunas pistas de lectura. Para empezar, apenas un 3% de los consultados considera que el Gobierno debe priorizar ese tipo de discusiones. Y emerge un reclamo concretísimo: el 61% plantea que debe enfocarse en resolver los temas económicos. El mensaje es bastante poco sofisticado: menos guerra simbólica, más bolsillo.
Los datos muestran cansancio social. Sobre el Estado, un 70% cree que debe tener un rol activo y una amplia mayoría del 72% rechaza suspender la obra pública. Para un gobierno que quiso hacer de la motosierra una pedagogía moral, son números con gusto a cachetazo. El hastío con el discurso libertario aparece asimismo en materias como los derechos humanos (casi el 62% pide sostener las políticas de Memoria, Verdad y Justicia, cuando en diciembre de 2023 era el 48,7%), la legalización del aborto (el respaldo a volver a prohibirlo cayó del 42% al 36%) y el feminismo (la postura contra el movimiento perdió 10 puntos).
Shila Vilker aporta una clave para entender la actualidad: la adhesión a La Libertad Avanza tiene ADN diverso. Por eso Milei despliega gestos duales. “No abandonó completamente la narrativa antipolítica y, al mismo tiempo, da señales al sector moderado, jerarquizando figuras asociadas al diálogo. El consenso tranquiliza y facilita la administración del poder en el día a día mientras que la posición rupturista permite mantener viva la ilusión de un cambio”, sintetiza la especialista. Y recuerda el abrazo entre Milei, Santilli y Adorni: “El Presidente acepta lo nuevo, forzado por las circunstancias, pero no termina de soltar aquello que lo llevó al poder”.
El inconveniente para el oficialismo, sostiene Vilker, es que las razones de las fugas en el apoyo a los libertarios son tan diversas como los apoyos. La desilusión se explica, sobre todo, por las dificultades económicas cotidianas, pero los escándalos de corrupción impactan en otro perfil de votantes: los que no necesariamente se volvieron kirchneristas, pero empezaron a mirar con fastidio que la promesa de lucha contra la casta terminó en expedientes como $Libra o ANDIS, o en declaraciones juradas imposibles de explicar como la del ex jefe de gabinete.

Con este telón de fondo, el desembarco de Diego Santilli se comprende mejor que nunca: llega con la promesa de cerrar grietas internas y recuperar una capacidad de diálogo que se había extraviado en las profundidades de la grieta. “¡Qué se le va a hacer! Tuvieron que apelar a los políticos profesionales para pegar los vidrios rotos. Fue error de ellos, que eran nuevos en esto y así no les quedó ni uno en pie que pueda defender el relato original”, se ufanan en el sector que, con mucho hermetismo, viene pidiendo racionalidad hace rato.
En pos del triunfo electoral que reclaman los Milei, el frente decisivo estará en el Congreso. Por eso, el dúo Karina-Santilli y sus principales espadas en la Rosada harán todo lo posible para legislar la reforma política que pretende eliminar las PASO y quitarle de esa forma una herramienta trascendental a la oposición a la hora de buscar reorganización y cohesión interna. Hasta acá, tanto Martín Menem en Diputados pero especialmente Patricia Bullrich en el Senado advierten que los números no están y no pueden asegurar ni el apoyo de los dialoguistas. “Con plata, obras, pliegos de jueces y garantías de listas propias fuertes los vamos a convencer”, dice, sin metáforas, una persona que forma parte de las negociaciones con las provincias.
Las contradicciones de esta flamante etapa, por supuesto, están a la orden del día. Milei necesita mostrarse más moderado para seducir al 30% huérfano, pero al mismo tiempo necesita sostener una maquinaria política diseñada por Karina con lógica de control absoluto; necesita diálogo con gobernadores, pero también quiere reglas electorales que reduzcan la autonomía de los aliados; necesita bajar el volumen de la batalla cultural, pero no puede abandonar del todo el combustible simbólico que enamora a su núcleo duro. “Y todo eso no sirve de nada si la economía no empieza a mostrar resultados en la vida cotidiana”, suma un ministro.

La “micro”, como reza la visión compartida en todo el Círculo Rojo, sigue siendo el paredón contra el que chocan todas las narrativas. Apenas una foto: el último relevamiento de AtlasIntel, prestigiosa empresa internacional de inteligencia de datos y estudios de mercado, mostró que cerca del 62% de los argentinos considera que su bolsillo está mal. Eso explica por qué buena parte del gabinete quedó desconcertado cuando, en la reunión ministerial de este 9 de julio encabezada por el mismísimo Milei, el mandatario les habló largo y tendido de la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central.
“Todo bien con la estrategia electoral y la repentina moderación, pero tenemos que concentrarnos en tirarle un centro a la gente de a pie. Hacer lo que estamos haciendo ayuda. No alcanza”, se despachó uno de los asistentes al cónclave en medio del feriado patrio. Como era de esperar, ninguno de los presentes se animó a interrumpir al Presidente para decirle que, afuera de ese salón en el primer piso de Casa Rosada, hay una sociedad que no discute encajes, pasivos remunerados ni arquitectura monetaria: discute cómo llegar viva al próximo resumen de la tarjeta.
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POLITICA
La Argentina protestó ante Uruguay por un stand británico en una exposición que promociona las Malvinas como “Falklands”

La Argentina presentó una protesta formal ante la Cancillería de Uruguay por la presencia de un stand promovido por la Embajada Británica en la Exposición Internacional de Ganadería y Muestra Internacional Agro Industrial y Comercial del país vecino, más conocida como Expo Prado.
El reclamo se originó por la inclusión de referencias a las Islas Malvinas bajo la denominación “Falklands” y por la participación de representantes vinculados a las islas.
La queja fue canalizada a través de la Embajada Argentina en Montevideo mediante una nota enviada el 31 de agosto al Ministerio de Relaciones Exteriores uruguayo, según consignó el diario uruguayo El País, que dio a conocer el contenido de la presentación diplomática.
En la misiva, la representación argentina expresó su “rechazo” a la presencia del espacio dedicado a las islas dentro de la edición 2026 de la feria. Al mismo tiempo, destacó el respaldo histórico que Uruguay ha brindado a la posición argentina en el reclamo de soberanía sobre las Malvinas.
“Esta representación desea expresar su rechazo a la presencia del mencionado ‘escritorio’ de las Islas Malvinas en la edición 2026 de la feria Expo Prado. En este sentido, la República Argentina agradece y valora el constante apoyo de la República Oriental del Uruguay a la posición argentina en la cuestión Malvinas, el cual se expresa en los ámbitos nacional, bilateral, regional y multilateral”, señaló.
Asimismo, el gobierno argentino expresó, a través de su embajada, que se instaló “un ‘escenario isleño’ en el cual se distribuye material en español sobre las Islas Malvinas con la denominación incorrecta utilizada por el Reino Unido y folletos de contenido netamente político”.
El stand británico mostraba imágenes de las islas y propuestas orientadas a promover el destino entre los visitantes. Entre los elementos visibles figuraban piezas gráficas identificadas como “The Falkland Islands” y actividades promocionales vinculadas con productos originarios del archipiélago. Además, una de las ofertas del stand británico es una invitación a un “gin tasting”.
El texto enviado por la Cancillería argentina señaló que a la presencia de este puesto se sumó “la visita de ‘delegaciones’ del autodenominado ‘gobierno’ isleño, el cual no es reconocido” por ninguno de los dos Estados. Incluyeron, según la versión argentina, “en al menos dos oportunidades a pretendidos ‘legisladores’ de la autodenominada ‘Asamblea legislativa’ de las Islas Malvinas”.
“Frente a la posibilidad de que se verifique nuevamente la presencia de un ‘escenario isleño’ en el pabellón británico de la feria Expo Prado 2026, la República Argentina lamentaría profundamente que se aproveche el tradicional evento del agro uruguayo para promover el posicionamiento británico en las Islas Malvinas como si se trata de una entidad diferenciada de la República Argentina”, expresó el gobierno.
No es la primera vez que el gobierno argentino expresa una queja sobre un stand británico en la Expo Prado. En setiembre de 2022, 2017 y 2018 la embajada argentina transmitió idéntica preocupación.
@ExpoPrado,pic.twitter.com/n7GwyOyBCH,September 11, 2026,@ExpoPrado,pic.twitter.com/OiVGTupa44,September 13, 2026,No es la primera vez,Argentina,Uruguay,Islas Malvinas,Conforme a
POLITICA
La reacción de Sergio Schoklender tras haber sido condenado en la causa Sueños Compartidos

El exapoderado de la Fundación Madres de Plaza de Mayo, Sergio Schoklender, habló este lunes tras ser condenado a dos años y nueve meses en la causa Sueños Compartidos por el desvío de fondos y aseguró que “está totalmente probado que no se cometió ningún delito”. “No se desvió un p… fondo”, enfatizó.
En declaraciones a la prensa en las afueras de Comodoro Py, Schoklender sostuvo que los jueces “no se animaron después de 15 años a reconocer el disparate que habían hecho y que comenzó con Oyarbide”, entonces lo que hacen profundizó el exfuncionario, “es poner una pena simbólica y tirarle todo el tema a la Cámara y a la Corte Suprema”.
“Qué se yo por qué De Vido resultó absuelto”, dijo tras ser consultado por la absolución del exministro de Planificación Federal.
Noticia que está siendo actualizada.-
Sergio Schocklender, Sueños Compartidos, Comodoro Py
POLITICA
El gobierno de Neuquén le otorgó la personería jurídica a una comunidad mapuche que se resiste a un desalojo

SAN CARLOS DE BARILOCHE.- En medio de una creciente tensión por la disputa de tierras en la zona de El Pedregoso, en Villa La Angostura, el gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, otorgó la personería jurídica a la comunidad mapuche Melo. La medida se formalizó mediante el Decreto 1402, refrendado por el ministro de Gobierno, Jorge Tobares, y publicado en una edición especial del Boletín Oficial provincial.
Con este acto administrativo, el Estado neuquino dio respuesta a un reclamo histórico que la comunidad tramitaba desde hacía 14 años. El reconocimiento oficial se apoya en un extenso marco normativo que incluye la Constitución Nacional y Provincial, el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la Ley 23.302, el Código Civil y Comercial de la Nación y convenios suscriptos con el Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (INAI).
La resolución valida el estatuto comunitario de la lof Melo, asentado en el Paraje Paso Coihue (Departamento Los Lagos), donde se regulan sus pautas de organización y la elección de sus autoridades tradicionales.
La resolución del Poder Ejecutivo provincial se conoció apenas un día después de que trascendiera la emisión de un nuevo mandamiento de desalojo sobre el Lote Pastoril 42 (El Pedregoso), un predio de aproximadamente 625 hectáreas entre Villa La Angostura y Bariloche reclamado por María Cristina Broers.
El conflicto había registrado un momento crítico el 19 de agosto, cuando fuerzas policiales y del grupo GEOP ejecutaron una medida judicial que logró expulsar a la comunidad Quintriqueo, pero quedó inconclusa en el sector ocupado por la comunidad Melo debido a la resistencia comunitaria y a la presencia de menores de edad sin la asistencia requerida de organismos de protección.
Posteriormente, el juez civil de Villa La Angostura, Francisco Astoul Bonorino, ordenó librar un nuevo mandamiento de desahucio contra Pascual Felidoro Quintriqueo, la lof Kinxikew (Quintriqueo) y cualquier otro ocupante del inmueble.
Tras la firma del decreto provincial, el abogado defensor de ambas comunidades mapuches, Luis Virgilio Sánchez, solicitó formalmente la suspensión del desalojo en el expediente judicial al considerarlo un “hecho nuevo sobreviniente”.
En diálogo con , el letrado advirtió una inconsistencia procesal central: la lof Melo nunca fue parte demandada en la causa por interdicto de recobrar, ya que la acción judicial de la querella fue dirigida originalmente contra la comunidad Quintriqueo.
Sánchez subrayó que, tras el reconocimiento formal por parte del Estado, sus representados ya no pueden ser calificados como “simples ocupantes”. Y afirmó: “Así que los privados que se crean con derecho a desalojar deberían iniciar un nuevo proceso donde la lof Melo pueda ejercer su derecho de defensa”. El abogado agregó que un tribunal arbitral podría resultar ahora una salida apropiada para destrabar el conflicto.
Para fundamentar la solicitud de suspensión, la defensa invocó el fallo de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) en el caso Lhaka Honhat vs. Argentina. En esa sentencia de 2020, la Corte condenó al Estado argentino por violar los derechos de comunidades indígenas en Salta y estableció estándares sobre propiedad comunitaria y tutela judicial efectiva.
Según explicó Sánchez, la condena del tribunal internacional le impone al Estado “en sentido amplio, incluso a los jueces”, la obligación ineludible de resguardar los derechos territoriales indígenas. Bajo esta premisa, sostuvo que, al haber otorgado la provincia el estatus jurídico a la comunidad Melo, las instituciones estatales quedan obligadas a garantizar dicha tutela efectiva y suspender la ejecución del desalojo.
Desde la lof Melo reaccionaron con firmeza ante la persistencia de la orden judicial y comunicaron su decisión de resistir. Integrantes de la comunidad expresaron: “Sin territorio no tenemos vida. Vamos a luchar por nuestro kvme felen (buen vivir) hasta las últimas consecuencias”.
En tanto, el lonko de la comunidad, Lucas Melo, ratificó la determinación de sostener la presencia en Paso Coihue junto a la comunidad Quintriqueo, remarcando el carácter indisoluble de su reclamo: “Esta lucha no la iniciamos los Melo por un lado y los Quintriqueo por el otro. La iniciamos juntos y la vamos a continuar juntos”.
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