SOCIEDAD
Fervor por Colapinto: un multitud de fanáticos y familias revolucionó Palermo

Franco Colapinto apareció en caretas, en remeras, en buzos, en banderas, en carteles. Dicen incluso que estaba su doble entre las más de 600.000 personas que fueron hoy al road show en Palermo para intentar verlo pasar. Y presenciar la primera vez que un piloto argentino condujo un vehículo de la máxima categoría por las calles de la ciudad de Buenos Aires.
Gente trepada a los árboles, un celular enganchado a una rama que oficiaba de trípode, los chicos subidos a los hombros, todo tipo de estrategia era válida para conseguir estar más cerca del joven automovilista pilarense. Variadas onomatopeyas se escucharon cuando los distintos vehículos que manejó Colapinto pasaban por delante de la multitud que, desde temprano, se agolpó en las vallas. Después venían los aplausos.
“Franco, soy tu fan. Soy tu fan número 1″, gritaba Ramiro Cardozo. Su carita apenas llegaba a la valla. “¡Sos el mejor!”, decía el cartel que sostenía. “Entramos corriendo, así que llegamos a agarrar lugar”, contó Santiago Mazzuchini, de 17 años, que estaba al lado de Ramiro. Vino acompañado por un amigo y estuvieron pegados a la valla frente al Monumento de los Españoles toda la jornada. “Salimos a las 6 de la mañana, tomamos el tren en San Vicente y bajamos en Constitución”, agregó.
María Salazar se levantó a las 5.30 para concurrir a la cita. Es de Longchamps y llegó a la ciudad cerca de las 7. “Lo sigo siempre por televisión. Por eso quería venir, me encanta. Es muy lindo, mucha adrenalina”, describió.
Los accesos abrieron cerca de las 8.30. Lo hicieron en tandas, para evitar estampidas, aunque muchos de los fanáticos entraron corriendo. “Llegué hasta acá porque en un momento se produjo como una estampida y me pude acercar”, relató Iara Entenza Chiderski, de 14 años, que se definió como una fanática de la Fórmula 1. “Vine con mi papá, vinimos a las 8 y había un montón de fila. Estuvimos como una hora caminando”, añadió.
Para las 11 de la mañana ya era difícil ingresar a algunas zonas del fan zone gratuito, como denominaron a los sectores desde donde podía verse el espectáculo. Había muchísimo movimiento, era diíficil trasladarse de un sector a otro y no había señal.

“Vamos, Franco”, se leía en los carteles que llevaban los dos hijos de Mariana Vargas. Repartían cartulinas para que los más pequeños las completaran. Ella llevaba la camiseta de Boca. “Le dije a mis hijos que la traje para que Colapinto firme. Desde que entró a la Fórmula 1, lo vemos siempre”, comentó.
Se tomaron el tren desde San Miguel, pasadas las 9 de la mañana. Además de sus tres hijos, llegó con su marido, su hermana y sus sobrinos. “Cuando llegamos, ya había muchísima gente. Por el otro lado, en Plaza Italia, había cerca de diez cuadras de fila, por eso decidimos entrar por acá”, detalló.

El ingreso por la avenida Sarmiento fue similar al de un recital. La fila era eterna. Había que atravesar varios controles y cercos. Después aparecían los molinetes. Se vendían banderas a $20.000, gorras o camisetas a $40.000 y credenciales con la foto de Colapinto a $10.000.
Había familias, amigos, niños lookeados de pilotos; gente con heladerita, mate, reposeras. Quienes ordenaban los ingresos estaban vestidos de negro con buzos que también llevaban el nombre del protagonista de la jornada. Con megáfonos, indicaban los puntos de acceso para aquellos que tenían entradas y para quienes se dirigían a las áreas gratuitas.

La zona del Planetario, en cambio, estaba un poco más tranquila. Carlos Soria vino con su familia desde La Plata. Su nieta es fanática de Colapinto. Para las 10 de la mañana ya estaban ubicados frente a la pantalla que estaba en ese sector. Con cuatro reposeras de las que colgaron la bandera argentina, se sentaron a disfrutar el show de este domingo. “Trajimos de todo: mates, facturas, sanguchitos. Va a ser largo”, apuntó.
Su nieta, mientras tanto, se sacaba fotos con las pantallas. “Sabíamos que desde más cerca no íbamos a ver nada, así que nos vinimos acá. Lo vemos siempre”, apuntó. Además de las pantallas, en el entorno del ícono porteño también habia baños químicos y foodtrucks.

Al mediodía, las vallas ya estaban colapsadas. Ya nadie se podía aproximar a la posición más cercana para ver una hora después a Colapinto. Muchos se apostaron ya a las 8.30 para asegurar sus posiciones. “Hay cerca de 50 metros, nos van a matar. Nos tenemos que quedar acá”, le explicaba un padre a su hijo que no podía ver la avenida Sarmiento, que hoy se convirtió en una pista.
El joven piloto pilarense apareció por primera vez cerca de las 11.30, cuando Nicolás Occhiato anunció: “Día histórico. Amigos y amigas, vamos a presentar al protagonista”. Todos aplaudieron mientras intentaban localizarlo a través de las pantallas.
“Volver a la Argentina siempre es un placer”, afirmó el piloto, que arrojó gorritas amarillas y se permitió hacer bromas con la gente.

“Se ve bien, eh”, dijo mientras se terminaba de ubicar Jordan, desde arriba de un árbol en Plaza Sicilia. “Listo, nos quedamos acá. Ojo con la rama que tenés a tu derecha. En la que estás ahora te podés quedar, no te muevas para la otra que está floja”, le advirtió su padre, Adreil Calla. Aunque se escuchaba desde todos lados, era difícil poder identificar la pista, el escenario o incluso las pantallas desde los alrededores de la calle. “No armaron ninguna estructura para los que vienen gratis. No está pensado para nosotros, quizás podrían haber puesto también gradas”, planteó Adriel. Ellos vinieron desde Benavídez para poder ver el road show.
Mientras cantaba Soledad Pastorutti y se escuchaba por los parlantes, desde el otro lado de la plaza, empezaron a alentar diferentes cánticos. “Vamos. Faltan 20 minutos nada más. Vamos con una que sepamos todos: ‘Franco, mi buen amigo…’”, alentaba el animador.

“No se ve nada. Es imposible”, se quejaba una señora que había venido con su madre. La gente estaba agolpada hacia las vallas intentando buscar algún lugar mejor. “En teoría las pantallas iban a estar para replicar todo. No es así”, dijo su marido. “Lo quiero escuchar. No lo voy a ver, lo escucho y nos vamos”, se resignó.
Nadie se movió, sin embargo, hasta que pasó Colapinto pasadas las 13. Los nenes estaban sobre los hombros de sus padres. Algunos agitaban banderas argentinas. Y, una vez que el ruido del motor Renault V8 del Lotus E20 de 2012 invadió avenida del Libertador, aplaudieron. Había humo después de su primera pasada. “Que impresionante el olor a caucho”, decía el relator.
Los balcones de los edificios del entorno sobre Avenida del Libertador se convirtieron también en plateas preferenciales. En los pisos más altos, la gente se dio cita para disfrutar de la exhibición.

“¡Lo pude ver!”, dijo Felipe Rey, de 6 años. Estaba lookeado con una gorra de Alpine, y una remera de la F1. “Quise comprar entradas y se agotaron al toque, pero no nos lo queríamos perder. Era difícil, pero lo puse en mis hombres y se pudo. Es lindo que por lo menos lo pueda ver un rato”, dijo su padre, Luis. Después de la primera salida empezó el movimiento; algunos intentaron mejores lugares, otros se fueron. Pero era complejo trasladarse.
Entre la multitud resaltaba un traje colorado. Su portador dijo que lo conocen como “Shumy de Avellaneda”. Desde el 2000 que usa una réplica del traje del expiloto alemán Michael Schumacher. “Yo iba a todos los eventos. Soy fanático. Siempre seguí las carreras. Y también soy hincha de Independiente”, expresó mientras señalaba la única modificación que le hizo al traje: bordó un escudo del Rojo. “Estoy muy contento. Estaba esperando que venga para acá. Vine a ver si puedo ver a Franquito. Va a llegar lejos, es un grande”, detalló.

La segunda salida fue con el Mercedes W196 de Juan Manuel Fangio. Mientras flameaba una bandera argentina, Colapinto avanzó más lento a bordo de “la Flecha de Plata”. La multitud lo aplaudía a su paso. Él sonreía y saludaba.
“No somos de consumir mucho Fórmula 1, pero él te compra. Vinimos por Franco. Tiene mucho carisma, es muy espontáneo”, confió Leandro Ávalos Torres mientras esperaba la última salida del piloto pilarense. Estaba con sus compañeros de trabajo desde San Francisco Solano, Quilmes. “Se hizo un poco largo. Hay un montón de categorías para llamar a que colaboren: podrían haber traído cuatriciclos, kartings”, opinó.

El piloto de 22 años se lució en la última pasada. Aceleró una y otra vez por Avenida del Libertador, mientras los fanáticos aplaudían a su paso. Y después empezó el clásico “Olé, olé, olé, Franco, Franco”.
Para el cierre, se subió a un camión y saludó a todos sus seguidores a una velocidad más accesible. Los que todavía tenían energía, corrían de un lado a otro en la Plaza Sicilia, para poder saludarlo.
SOCIEDAD
Detuvieron en Constitución a un narco brasileño que vendía éxtasis con la cara de Mickey Mouse

Agentes de la Policía de Federal Argentina (PFA) detuvieron en el barrio porteño de Constitución a una carco de nacionalidad brasileña, acusado de comercializar -entre varias drogas- pastillas de éxtasis con la cara de Mickey Mouse.
Según comunicó el Ministerio de Seguridad de la Nación, se trata de un hombre conocido con el alias de “Leo”, quien fue arrestado en el marco de un operativo denominado con el nombre del personaje de Disney con el que marcada las pastillas que vendía.

De acuerdo con lo que informó el organismo, la investigación permitió desbaratar el circuito de venta de drogas que había ideado el narco extranjero. Fue así que mediante diversas tareas de campo, seguimientos y vigilancias, los detectives identificaron al sospechoso.
De esta manera, establecieron que se dedicaba al narcomenudeo en inmediaciones de su domicilio, ubicado en en ese barrio. Asimismo, los efectivos constataron que el individuo comercializaba drogas de diseño a través diferentes redes sociales.

En el allanamiento realizado en el barrio del sur de la Ciudad de Buenos Aires, los efectivos secuestraron un variado menú de estupefacientes, entre ellos las pastillas de éxtasis con la imagen Mickey Mouse, además de tusi, ketamina y numerosas dosis de cocaína y marihuana.
El procedimiento se desprendió de una investigación coordinada por el Ministerio de Seguridad Nacional y ejecutada por la División Precursores Químicos y Drogas Emergentes de la PFA. La causa contó con la intervención del Juzgado Federal en lo Criminal y Correccional Nº2 de Morón, a cargo del juez Jorge Ernesto Rodríguez.

Cómo se desarrolló la investigación
La investigación comenzó a principios de este año, cuando la división especializada de la PFA buscaba determinar si “Leo” comercializaba drogas de diseño a través de plataformas digitales. A partir de esa hipótesis, se desplegaron tareas de campo, seguimientos y vigilancias sobre su domicilio.
Tras meses de seguimiento, la Policía Federal Argentina lo detuvo y allanó el domicilio, donde secuestró éxtasis, tusi, ketamina, cocaína, marihuana, GHB y un arma de fogueo, además de insumos para el fraccionamiento de las dosis.
Mediante ese trabajo de campo, los detectives comprobaron la actividad del hombre en las inmediaciones de su vivienda. También constataron que el sospechoso ofrecía distintas sustancias a través de redes sociales, lo que permitió avanzar sobre el circuito de comercialización.

La investigación determinó la existencia de un esquema destinado al fraccionamiento y la venta de diversas drogas de diseño y estupefacientes tradicionales. Con esos elementos, los agentes federales solicitaron y obtuvieron la orden judicial para allanar la propiedad. Los efectivos detuvieron al sospechoso y secuestraron 106 dosis de éxtasis, 52 de cocaína, 24 de metanfetamina y 20 de tusi.
El material secuestrado quedó a disposición del Juzgado de Morón, que continúa con la investigación del circuito de comercialización identificado.
SOCIEDAD
Bicicletas, bromas y una intuición: el recuerdo de un sacerdote peruano sobre los años de León XIV como obispo

En el marco de su visita a la Argentina, el papa León XIV también viajará a Uruguay y Perú, donde recorrerá Lima, Chiclayo, Cusco y Pucallpa.
En Chiclayo, donde estuvo al frente de la diócesis durante años antes de ser elegido Papa, permanecerá dos días para reencontrarse con una comunidad que todavía lo recuerda como Robert Prevost.
El actual Papa desarrolló buena parte de su vida pastoral en Perú y mantiene un fuerte vínculo con el país. Fue obispo de Chiclayo entre 2015 y 2023 y, según contó a TN uno de sus colaboradores más cercanos, regresar a esa ciudad era un deseo que tenía desde antes de su elección.
Jasson Sempertigue, sacerdote peruano, fue secretario de Prevost entre 2013 y 2016 y conoce de cerca al hombre que hoy ocupa el Vaticano. Cuando Robert Prevost fue elegido como León XIV, Jasson estaba en Madrid realizando estudios y recibió la noticia con sorpresa.
Sin embargo, asegura que la posibilidad de que su entonces obispo llegara a un cargo mayor no le resultaba completamente inesperada. “Todos creíamos que la diócesis le quedaba pequeña. Todos intuíamos que necesitaba algo más grande”, recordó Jasson.
Perú
SOCIEDAD
Murió un andinista en Mendoza: su cuerpo fue encontrado a 4.000 metros de altura tras varios días de búsqueda

Esteban Sotelo, un andinista de 48 años, fue hallado muerto este viernes a unos 4.000 metros de altura en la Quebrada La Angostura, en Vallecitos, provincia de Mendoza, después de tres días de búsqueda.
Las condiciones meteorológicas adversas impidieron, hasta el momento, recuperar el cuerpo y el operativo debía reanudarse hoy. El viento, las nevadas, las bajas temperaturas y la visibilidad reducida condicionaron las tareas en la alta montaña.
El temporal también impidió el uso de drones y del helicóptero de la Policía de Mendoza, recursos que se habían previsto para ampliar el rastrillaje. Por otro lado, la Oficina Fiscal de Luján de Cuyo quedó a cargo de la investigación y de las instrucciones para recuperar los restos.
Desaparición, búsqueda y hallazgo
Sotelo había ingresado solo a la zona de Vallecitos el domingo 20 de septiembre con un itinerario definido: avanzar por la Quebrada La Angostura, continuar por la canaleta Alma de Diamante y llegar a la cumbre del cerro Franke. La montaña alcanza unos 4.850 metros de altura y el plan contemplaba iniciar el descenso después del ascenso.
El andinista cursaba el segundo año en la Escuela Provincial de Guías de Alta Montaña y Trekking Coronel Valentín Ugarte. Había comenzado esa formación en 2024 y le faltaba un semestre para completar una carrera de dos años y medio.
La travesía en la que murió no formaba parte de una práctica organizada por la escuela, sino que la realizaba por su cuenta. En sus redes sociales había compartido ascensos recientes a los cerros El Plata, Lomas Amarillas, Vallecitos y Rincón.

La alarma se activó cuando un profesor de la institución advirtió que el hombre no se había presentado a las actividades previstas y que su vehículo aún permanecía en el punto de partida.
La Patrulla de Rescate dividió entonces el operativo en dos recorridos. Un equipo siguió el trayecto desde el vehículo hacia Alma de Diamante, mientras el otro avanzó por la ruta habitual de ascenso al Franke ante la posibilidad de que Sotelo hubiera tomado ese camino. A la búsqueda se sumaron integrantes de la escuela de guías y de Gendarmería Nacional, bajo las directivas del cuerpo de rescate.

El hallazgo ocurrió este viernes cerca de las 15:30, cuando los rescatistas y un grupo de guías localizaron el cuerpo en las inmediaciones de la quebrada. El Ministerio de Seguridad comunicó que quienes participaban del operativo de búsqueda debieron regresar a una zona segura antes de completar el descenso.
El andinista fallecido era oriundo de la provincia de Buenos Aires y, antes de orientarse profesionalmente al montañismo, había estudiado Derecho en la Universidad Nacional de Lomas de Zamora. También tenía Lamadrid Smoke House, un emprendimiento gastronómico dedicado a la elaboración de carnes ahumadas y envasadas al vacío.
Esteban Sotelo,Mendoza,andinismo
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