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Graves enfrentamientos entre manifestantes y policías en La Paz: palos, piedras y gases lacrimógenos en otra jornada de caos

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Pocas horas después de que el presidente Rodrigo Paz llamara una vez más al diálogo para bajar la tensión y frenar las protestas que desde hace tres semanas acorralan al gobierno y sobre todo a la población de varias ciudades de Bolivia, un grupo de manifestantes volvió a marchar al centro de La Paz, donde la policía los dispersó con gases lacrimógenos, en una nueva batalla similar a la que ya se vivió aquí varios días la semana pasada.

En el día 25 de movilizaciones, sectores campesinos y sindicales marcharon desde la vecina ciudad de El Alto hacia el centro de La Paz, pese al gigantesco cordón policial que impedía el paso alrededor de las sedes del Ejecutivo y del Legislativo, para exigir la renuncia del presidente.

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Mientras gran parte del país pide al gobierno que busque una solución pacífica a la crisis política y social, otra vez las cuadras que rodean la histórica Plaza Murillo y la sede del Gobierno volvieron a ser por un rato escenario de guerra.

Mineros, campesinos y trabajadores de fábrica, muchos de ellos liderados por la poderosa Central Obrera Boliviana (COB), comenzaron a partir de las 9 de mañana desde El Alto, a unos 20 kilómetros de La Paz, desafiando los pedidos del gobierno de desescalar el conflicto que ya genera un enorme malestar en gran parte de la población que sufre la escasez de bienes esenciales debido a los cortes de ruta.

Con banderas de Bolivia y la Whipala tradicional de los pueblos originarios, los manifestantes -los mismos que desde comienzos de mayo bloquean el camino desde El Alto e impiden el paso de camiones con combustible, alimentos y oxígeno para los hospitales- desfilaron por calles y avenidas de La Paz, sede de los poderes Ejecutivo y Legislativo.

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Aunque la marcha estaba anunciada desde el fin de semana, muchos aquí confiaban en que las protestas comenzarían a debilitarse, en medio de la mesa de diálogo que estableció el presidente de centro Rodrigo Paz con distintas organizaciones campesinas y de trabajadores. Pero los grupos más combativos no parecen dispuestos a ceder.

«¿Qué queremos? !Que renuncie!, ¿Cuándo? ¡Ahora!», gritaban los manifestantes, que detonaron petardos mientras bajaban hacia La Paz. Cuando quisieron llegar hasta la Plaza Murillo, donde se encuentra el Palacio Quemado, antigua sede de la presidencia, chocaron con el cerco policial. La batalla se extendió a lo largo de varias cuadras.

Poco antes, la policía había cortado el tránsito en un amplio perímetro desde la Avenida 16 de Julio (El Prado como lo llaman aquí), y cientos de personas se alejaban de la zona, en una escena casi calcada de las que se vivieron aquí desde el lunes pasado, cuando la violencia se desmadró y generó gran alarma no sólo en Bolivia sino a nivel regional.

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Los enfrentamientos, como el viernes pasado en el mismo lugar, duraron poco más de una hora. Luego de las corridas y las detonaciones que se oían a varias cuadras de distancia, el centro de la ciudad parecía volver a vaciarse. Pero en todas las avenidas se nota una fuerte presencia policial.

Rodrigo Paz insiste en el diálogo pero con límites

En un acto en la ciudad de Sucre, que este lunes 25 de Mayo celebraba una fecha histórica, el presidente, que lleva apenas seis meses en el poder, volvió a tender la mano a los grupos más moderados que le exigen que cumpla con sus promesas de campaña.

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Después de un fin de semana de herméticas reuniones con organizaciones sociales, con la mediación de la Iglesia Católica, Paz insistió en dialogar con los sectores movilizados para buscar una salida al conflicto. Especialmente, para que levanten los piquetes. El operativo militar y policial enviado el sábado para liberar las rutas terminó en enfrentamientos y fracaso.

Paz dijo que Bolivia «no necesita el conflicto» y que hay que dialogar, «pero no bajo la presión del hambre de los ciudadanos como escudo o la falta de combustible y medicina», problemas que están afectando sobre todo a la ciudad de La Paz.

«No voy a dialogar con los que no dialogan, porque esos no entienden de la libertad. Hemos apostado por el diálogo por más de 11 días y estamos apostando por los resultados», agregó en su discurso en Sucre, a primera hora de la mañana, antes de los enfrentamientos del mediodía en La Paz.

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La ola de protestas se desató a comienzos de mayo con un llamado a huelga de la Central Obrera Boliviana (COB), el mayor sindicato del país, y cortes de rutas que ya son más de 50 en distintos puntos del país, en reclamo de mejoras salariales y en rechazo a la política económica de Paz, que acusan de neoliberal.

Los bloqueos provocaron un grave desabastecimiento de combustibles, que este lunes era bien claro en La Paz: no sólo siguen las largas filas en las estaciones de servicio -muchas están directamente cerradas porque no tienen nafta ni diésel- sino que circulan muchos menos transportes. Además, durante días fue una odisea conseguir pollo, carne, huevos y algunos vegetales.

Poco a poco los alimentos comenzaron a llegar, aunque en cantidades menores a las habituales, lo que ha disparado los precios. Consumidores y comerciantes se quejan desde hace días y reclaman al gobierno una solución, porque están causando graves daños a los pequeños y medianos vendedores, además de los problemas para las familias.

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El oxígeno medicinal que empezaba a escasear en los hospitales poco a poco está llegando y ha bajado un poco la preocupación. Pero lo que siente aquí en las calles, en los medios y entre diferentes analistas políticos con los que conversó Clarín, es el hartazgo con esta situación y un creciente malestar con un gobierno al que se percibe débil.

Desde varios sectores de la derecha reclaman al presidente que decrete un estado de excepción, pero el gobierno se niega por temor a atizar aún más el fuego.

«Este gobierno ha cometido muchas fallas desde que asumió. No ha habido suficiente transparencia sobre sus planes. La gente se aguantó la quita de los subsidios a los combustibles, y el aumento de los precios a más del doble. Pero luego esa venta de gasolina sucia fue terrible», señaló a esta enviada el sociólogo y analista político Ricardo Paz Ballivian.

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Se refería a la distribución por parte del Estado de un combustible de mala calidad -o contaminado, según se está investigando- que destruyó los motores de cientos de vehículos, en particular las camionetas de transporte público.

Eso desató la furia de muchos trabajadores. «Y las reivindicaciones legítimas se han encontrado con sectores políticos sediciosos, que han alimentado este fuego. Son minorías con una gran capacidad de violencia», agregó el analista.

¿Cómo se sale de esta encrucijada? «Es posible que el gobierno tenga que hacer muchas concesiones y que salga muy debilitado», interpretó Paz Ballivian.

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alistas, políticos y ciudadanos de a pie apuestan a que las protestas vayan bajando su intensidad. Pero no resultará sencillo apaciguar en el corto plazo la furia contenida.

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INTERNACIONAL

DNPA decomisa 103 paquetes de supuesta marihuana ocultos en un vehículo durante operativo en Colón

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Los consumidores manifestaron preocupación por el incremento del producto. (FOTO: Policía Nacional)

Agentes de la Dirección Nacional Policial Antidrogas (DNPA) decomisaron 103 paquetes de supuesta marihuana ocultos en un compartimiento secreto de un vehículo durante un operativo realizado en el municipio de Sabá, departamento de Colón, como parte de las acciones para combatir el tráfico de drogas en la zona.

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El decomiso fue ejecutado por equipos de la DNPA, con apoyo de la Dirección Nacional de Prevención y Seguridad Comunitaria (DNPSC), luego de desarrollar labores de vigilancia e inteligencia que permitieron ubicar un vehículo presuntamente utilizado para el transporte de sustancias ilícitas.

Durante la operación, los agentes realizaron una inspección minuciosa al automotor, detectando un compartimiento oculto en la parte inferior de la cabina, donde se encontraba la presunta droga.

De acuerdo con el informe policial, la revisión permitió descubrir un espacio acondicionado para ocultar la carga y dificultar su detección durante controles de seguridad.

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En el interior del compartimiento fueron encontrados 103 paquetes de supuesta marihuana, distribuidos en 51 paquetes dobles y un paquete sencillo.

Las autoridades detallaron que todos los envoltorios estaban cubiertos con plástico transparente, una modalidad utilizada para proteger la sustancia y facilitar su transporte.

El hallazgo fue documentado por los agentes antidrogas como parte de las diligencias investigativas correspondientes.

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Tras el decomiso de la presunta droga, las autoridades también aseguraron el vehículo utilizado para su transporte.

El automotor quedó bajo custodia de la Dirección Nacional Policial Antidrogas, mientras continúan las investigaciones para determinar la procedencia de la carga y establecer quiénes estarían involucrados en el caso.

La evidencia será incorporada al expediente que será remitido al Ministerio Público, encargado de continuar con el proceso legal correspondiente.

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El cartón de 30 huevos aumentó seis lempiras en la Feria del Agricultor. (FOTO: Policía Nacional)
El cartón de 30 huevos aumentó seis lempiras en la Feria del Agricultor. (FOTO: Policía Nacional)

La DNPA informó que este tipo de acciones forman parte de la estrategia permanente que ejecuta la institución para combatir el tráfico ilícito de drogas en diferentes sectores del país.

Las autoridades señalaron que el departamento de Colón continúa siendo una de las zonas donde se desarrollan operativos constantes de vigilancia, inspección y seguimiento para detectar rutas utilizadas por organizaciones dedicadas al narcotráfico.

Asimismo, indicaron que los controles en carreteras y puntos estratégicos seguirán fortaleciéndose como parte de los esfuerzos para impedir el traslado de sustancias ilícitas.

La Policía Nacional confirmó que las investigaciones continúan con el objetivo de identificar a las personas responsables del transporte de la supuesta droga y determinar si existen vínculos con estructuras criminales dedicadas al narcotráfico.

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Las autoridades no brindaron detalles sobre capturas relacionadas con este caso, pero señalaron que las diligencias continúan en coordinación con las instancias competentes.

La DNPA reiteró que mantendrá los operativos antidrogas en diferentes regiones del país como parte de las acciones para reducir el tráfico de estupefacientes y fortalecer la seguridad.

El decomiso realizado en Sabá se suma a otras operaciones ejecutadas recientemente por la institución en el marco de la estrategia nacional contra el crimen organizado.

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El huevo es uno de los alimentos más consumidos por las familias hondureñas. (FOTO: Policía Nacional)
El huevo es uno de los alimentos más consumidos por las familias hondureñas. (FOTO: Policía Nacional)

La Dirección Nacional Policial Antidrogas (DNPA) indicó que los paquetes decomisados serán remitidos a las autoridades competentes para realizar los análisis correspondientes y confirmar oficialmente el tipo y la cantidad de la sustancia incautada.

Asimismo, toda la evidencia será puesta a disposición del Ministerio Público, que continuará con el proceso investigativo y las acciones legales derivadas del caso.

Las autoridades reiteraron que este tipo de operativos forman parte de la estrategia permanente para combatir el tráfico ilícito de drogas y desarticular las rutas utilizadas por organizaciones criminales para movilizar estupefacientes dentro del territorio nacional.

La DNPA aseguró que continuará fortaleciendo los controles en carreteras y puntos estratégicos del país para impedir el transporte de sustancias ilegales y llevar ante la justicia a los responsables.

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Corresponsal:Desde Tegucigalpa, Honduras

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Socialist House nominee’s radical law-and-order vision: ‘What are illegals?’

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NEWYou can now listen to Fox News articles!

The socialist Democrat poised to represent most of Philadelphia in Congress questioned the premise of «illegal immigrants» and claimed «99%» of police work does not involve pursuing criminals.

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Pennsylvania State Rep. Chris Rabb, D-West Oak Lane, made a name for himself in Harrisburg by championing progressive proposals such as abolishing the death penalty and transitioning Pennsylvania to 100% renewable energy by 2050. In 2019, Rabb introduced a «carbon pricing» bill to tax greenhouse-gas emissions above a certain cap, saying the revenue would be reinvested to help low-income consumers and support workers «displaced» from a shrunken fossil fuel industry. He also claims the «Nakba» (Palestinian displacement during the 1948 Arab-Israeli War) has «never ended.»

«Raab’s platform is comprised of pretty far-left, radical positions,» said Fox News host Sean Hannity on «Hannity.»

SOCIALIST VICTORIES SHOW DEMS’ DESCENT DOWN ‘DEADLY PATH OF COMMUNISM,’ JOHNSON WARNS

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Pennsylvania State Rep. Christopher Rabb, D-Northwest Philadelphia, stumps for Michigan’s Abdulrahman El-Sayed. (Sarah Rice/Getty Images)

«Among them, he advocates for Medicare for All, universal basic income, federal jobs guarantees — the government does so well educating your kids — guaranteed housing, universal childcare, government grocery stores [and] replacement of [GDP] with a so-called ‘genuine progress indicator’…,» Hannity listed.

«In other words, what he is saying is he would not just reshape our institutions, he would tear them down, fundamentally transform them in what I believe would be a very dangerous way.»

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Rabb pushed back on some of the characterizations, telling Hannity in the case of the DSA’s effort to abolish the Senate, «that’s not what I’m running on.»

When Hannity asked whether Rabb — who boasts of running in the «bluest district in America» — truly supports «amnesty for illegals» and abolishing national borders, the lawmaker replied: «What are illegals?»

DEMOCRAT COMPARES ICE TO ‘DOMESTIC TERRORISTS’ AS 111 HOUSE DEMS DEMAND TEXAS DETENTION CENTER CLOSE

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Hannity responded, «Illegal immigrants: people that didn’t respect our laws, borders, and sovereignty; entered the country without permission.»

Rabb said he didn’t accept the «premise» of the question.

«There are folks who have documentation. But these are not criminal acts,» he said, adding that he «absolutely» wants to abolish ICE and «dismantle immigrant concentration camps.»

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«I want to end all deportations. We want to make sure that there’s an immigration system that is fair, just, and efficient, and we don’t have that system,» Rabb added. He went on to cite an immigration reform package led by Sen. James Lankford, R-Okla., and former Sen. Kyrsten Sinema, D-Ariz., that he lamented «your president» successfully killed.

TOP WISCONSIN DEMOCRATIC SOCIALIST CANDIDATE CONFRONTED ON PAST ‘DEFUND POLICE’ RHETORIC

Rabb in New York

PA State Rep. Christopher Rabb, D-West Oak Lane, stumps with New York progressives in New York City. (Adam Gray/Getty Images)

When asked about abolishing police as an institution — in line with socialist doctrine — Rabb said the statement was «interesting» because there were few or no organized police departments in early America.

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«Long before there was any notion of policing, we had Founders that did not even understand that term. Policing is something that’s evolved over time,» Rabb said.

«Ultimately, what we want is to have communities that are safe, and 99% of what police do are not going after the bad guys,» he said.

Philadelphia did not organize the PPD as a centralized municipal force until 1854. Before that, local elected constables and civilian watchmen patrolled their neighborhoods for crime. The PPD formed after a series of riots, when what is now Philadelphia was divided between the City of Philadelphia and Philadelphia County, which are now coterminous.

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173 HOUSE DEMOCRATS VOTE AGAINST RESOLUTION HONORING POLICE AMID RISING ATTACKS

A photo of downtown Philadelphia

A general view shows the skyline of Philadelphia from the top of the Rocky Steps with the bronze Rocky Statue visible on foreground. (Nicolò Campo/LightRocket via Getty Images)

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«We need to keep our communities safe and there were ways of doing that before the term ‘police’ ever existed,» Rabb said.

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On disarming police, a policy some socialists support, Rabb said he believes in «arming oneself,» arguing that, as someone with Southern ancestry, the only way his family could protect themselves was through self-defense.

«We couldn’t trust the police because they were largely part of the [Ku Klux] Klan,» Rabb said. His paternal family roots trace to Columbus, Miss.

Rabb upset the Democratic establishment in his May primary, defeating state Sen. Sharif Street, D-North Philadelphia — the son of popular former Mayor John Street — who also had the backing of incumbent Mayor Cherelle Parker and former Gov. Edward Rendell.

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No Republicans vied for the nomination, leaving Rabb reportedly facing only independent Dennis Mahoney in November.

Fox News Digital reached out to Rabb for comment.

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midterm elections, illegal immigrants, sanctuary cities, democratic party, house of representatives, philadelphia, pennsylvania

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INTERNACIONAL

¿Pueden los robots salvar a un Japón que envejece?

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NISHIKAWA, Japón — El color de la flor del cerezo oscila entre el rosa y el blanco.

Las flores alcanzan su máximo esplendor brevemente.

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Es difícil explicar por qué los japoneses aman las flores de cerezo, llamadas sakura.

Pero las aman profundamente.

Los robots no aprecian la delicada fugacidad de los cerezos en flor.

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Tampoco comprenden por qué un pueblo cubierto de nieve en el norte de Japón se ha dedicado al cultivo de una variedad de invierno.

Pero los habitantes de Nishikawa han descubierto —o al menos eso creían— que necesitan robots para sus cerezos.

No hay suficientes trabajadores en el pueblo.

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La edad media de un agricultor en Nishikawa es de 73 años.

¿Quién más trabajará en el pueblo más despoblado de una de las prefecturas más despobladas de una de las naciones más despobladas del planeta, si no una amalgama de aluminio, acero y plástico duro?

“Teníamos que hacer algo”, dijo Mitsuya Kaneko, de 53 años, presidente del sindicato de cultivadores de cerezos en flor de Nishikawa, cuyos padres, de 75 y 84 años, aún se abren paso entre la nieve para podar y empaquetar los cerezos de invierno en un cobertizo prácticamente sin calefacción.

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“No podemos simplemente desaparecer”.

Mitsuya Kaneko, presidente del sindicato de productores de cerezos en flor de Nishikawa, utiliza un robot para cortar la hierba en los huertos de sakura  Foto de Chang W. Lee para The New York Times.

Plan

Tras ver cómo su pueblo natal se reducía y sus agricultores encorvaban cada vez más con la edad, Kaneko colaboró ​​con el gobierno local para llevar tecnología a Nishikawa.

Los funcionarios agrícolas encargaron un robot que permitiría a los agricultores transportar y cargar con mayor facilidad los ramos de flores de cerezo en los camiones.

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Pochi, como se llamaba el robot, llegó el día de Navidad.

Se trataba de un alegre contenedor amarillo con ruedas que parecía más una construcción de Lego gigante que un robot sofisticado.

Su precio rondaba los 15.000 dólares.

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Desde entonces, a pesar de toda la expectación y el entusiasmo generados por los defensores de los robots y los políticos locales de la prefectura de Yamagata, deseosos de movilizar fondos del gobierno central para la revitalización rural, Pochi ha permanecido prácticamente olvidada en un rincón de un invernadero.

Los políticos locales de la prefectura de Yamagata se han mostrado muy interesados en conseguir fondos del Gobierno central para la revitalización rural.  Foto de Chang W. Lee para The New York Times.

La actitud predominante hacia el robot, capaz de sortear terrenos montañosos y cargar 272 kilos, quedó plasmada en las palabras de Hideki Shida, de 84 años, otro agricultor de Nishikawa.

Mientras Kaneko mostraba cómo Pochi, con un simple movimiento de muñeca, lo seguía como un perro obediente, Shida pasaba a su lado con paso firme, empujando pilas de flores de cerezo en un carro de metal, con el cuerpo encorvado por el esfuerzo.

Daishi Kanno, alcalde de Nishikawa, durante su intervención en un acto. Ha conseguido una financiación de 40 000 dólares para Pochi y otras innovaciones en el ámbito de la «agricultura inteligente».  Foto de Chang W. Lee para The New York Times.

“Yo hago las cosas a la antigua usanza”, dijo, lanzando una mirada despectiva a Pochi.

En la década de 1980, Nishikawa, al igual que gran parte del resto de Japón, experimentó un rápido crecimiento.

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Familias enteras se mudaron a las zonas rurales nevadas, deseosas de cultivar tierras.

El Ministerio de Agricultura de Japón contribuyó a protegerlas de la competencia extranjera.

La prefectura de Yamagata se dedicó al cultivo de productos de lujo, fruto de la prosperidad de la posguerra.

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Mitsuya Kaneko utiliza al robot Pochi para transportar objetos.  Foto de Chang W. Lee para The New York Times.

La burbuja económica de Japón estalló en 1992, el mismo año en que el tren bala finalmente llegó a Yamagata.

Surgieron tiendas de descuento junto a los vendedores de fruta cara.

La población agrícola japonesa, que ya se había reducido debido a la industrialización y el desarrollo económico, disminuyó aún más, justo cuando la demografía del país se desplomó.

La tasa de natalidad alcanzó un mínimo histórico en 2025, y se prevé que la población japonesa, que actualmente asciende a 123,8 millones, caiga por debajo de los 100 millones para 2060.

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Los padres del señor Kaneko, Keiichiro, de 84 años (a la derecha), y Fusako, de 75, trabajando con ramas de cerezo en flor. Al igual que muchos agricultores de la región, siguen trabajando a una edad avanzada. Foto de Chang W. Lee para The New York Times.

En toda la región de Yamagata, las autoridades locales han probado diversas soluciones robóticas —y de quienes aspiran a serlo— para hacer frente al drástico descenso demográfico.

El alcalde de Nishikawa, Daishi Kanno, de 48 años, consiguió 40.000 dólares de financiación para Pochi y otras innovaciones en el ámbito de la «agricultura inteligente».

La promesa de los robots ha entusiasmado a los investigadores de Yamagata durante años.

La prefectura produce alrededor del 70 % de las cerezas de Japón y sufre una escasez crónica de mano de obra para la cosecha.

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En busca de soluciones, un magnate frutícola local contactó a Yuichi Tsumaki, profesor de robótica y mecatrónica en la Universidad de Yamagata, para diseñar un robot recolector de cerezas.

El gobierno aportó financiación.

Tsumaki explicó la delicada mecánica de la recolección de cerezas:

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sin el tallo, la fruta cosechada se estropea rápidamente, pero recogerla con el tallo depende de la suave presión rotacional de la mano humana.

Anticipándose a esto, Zenyu Saito, el magnate de la fruta, había entrenado sus cerezos para que crecieran en espalderas, como las vides, de modo que un robot pudiera acceder a la fruta con mayor facilidad.

La finca de Saito ahora está llena de cerezos de copa plana que dejan caer la fruta a una altura uniforme y agradable.

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Lo único que falta es el robot recolector de cerezas.

Le había dado a Tsumaki cuatro años para desarrollarlo.

Innovación

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Una mañana en su laboratorio, el profesor parecía visiblemente nervioso.

Tras varios meses de retraso, él y sus estudiantes investigadores estaban a punto de demostrar el potencial de una década de innovación robótica en Yamagata.

Un estudiante de posgrado fijó cuidadosamente cinco cerezas artificiales magnetizadas a un árbol artificial.

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Un brazo robótico se deslizó hacia adelante y recogió las cerezas de imitación junto con sus tallos.

La casa de los padres del señor Kaneko en Nishikawa. Las casas abandonadas se están multiplicando por toda la ciudad.  Foto de Chang W. Lee para The New York Times.

En el segundo intento, el robot se detuvo con una cereza suspendida en el aire.

En el tercero, se atascó en una espiral infructuosa, intentando atrapar algo en el aire sin nada en su pinza.

El cuarto intento también fracasó.

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En el quinto, se volvieron a recolectar cinco cerezas falsas.

Saito tiene ahora 80 años.

Está débil y recibe diálisis renal.

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Su hijo, que se hará cargo del negocio, no está interesado en los robots.

Miki Nakagawa, de 39 años, y su marido Tetsuji, de 49, trabajan en una granja en Nishikawa. La pareja se mudó desde las afueras de Tokio.  Foto de Chang W. Lee para The New York Times.

Japón pudo haber liderado el mundo en robótica, creando el primer robot humanoide en 1973, pero se ha quedado muy atrás de China, con sus máquinas que juegan al fútbol y dan volteretas.

Incluso Pochi, el supuesto salvador de los cultivadores de cerezos en flor de Nishikawa, tiene un origen bastante vergonzoso:

el robot fue fabricado en Corea del Sur.

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Pochi no es el único robot impopular en Nishikawa.

Un robot cortacésped diseñado para podar los cerezos en flor se ve constantemente obstaculizado por las malas hierbas.

Las autoridades locales afirman estar experimentando con el uso de drones fumigadores, pero el proyecto no ha avanzado mucho.

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Y una versión anterior y más tosca de Pochi —una máquina que ni siquiera merece un nombre— goza de aún menos respeto que su primo.

Los Nakagawa se dedican a la agricultura en una montaña situada sobre Nishikawa.  Foto de Chang W. Lee para The New York Times.

Sin embargo, a un agricultor local le gusta mucho Pochi.

Osamu Shida, de 74 años, bautizó al robot con el nombre del perro Shiba Inu que tuvo.

Él, prácticamente solo entre los trabajadores, apila las ramas de cerezo en la máquina y se maravilla de lo fácil que es transportar sus flores de sakura.

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“Me siento como el papá de Pochi”, dijo Shida.

“Me gusta que Pochi me siga a todas partes”.

Una tarde, Shida estaba en sus campos con su quitanieves, despejando un terreno para la siembra.

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Al atardecer, regresó a la granja familiar.

El ambiente era acogedor gracias a la estufa de leña y al delicioso aroma de las batatas asadas por su esposa, Kimie, una coreana originaria de China a quien conoció hace 25 años a través de una casamentera.

Sus nietas, también nacidas en China, estaban recostadas en el sofá, absortas en sus teléfonos.

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Un cartel que advierte de la presencia de osos a la entrada de un pueblo.  Foto de Chang W. Lee para The New York Times.

“Ya no quedan muchos niños en Nishikawa”, dijo Osamu Shida.

A diferencia de la mayoría de los habitantes de Nishikawa, esta pareja espera poder legar la granja a las nuevas generaciones.

Quizás exporten flores de cerezo de invierno a toda Asia. Sin duda, desconfían menos de los robots.

“Tal vez deberíamos jubilarnos, vivir una vida tranquila y contemplar la nieve”, dijo Kimie Shida.

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Kazuo Sakurai cosechando coles.  Foto de Chang W. Lee para The New York Times.

Osamu Shida gruñó. «Todavía no», dijo.

«Aún tenemos trabajo por hacer».

c.2026 The New York Times Company

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