POLITICA
Hernán Lacunza viajó a Nueva York para contar su plan presidencial ante inversores y ya busca financiamiento para 2027

Pese a que Mauricio Macri reabrió el diálogo con el oficialismo de cara a la carrera electoral de 2027, Hernán Lacunza no piensa apartarse ni mucho menos: se mantiene como precandidato a presidente de Pro y apuesta a dar señales de que su deseo de llegar a la Casa Rosada va en serio. De hecho, a principios de esta semana, viajó a los Estados Unidos con la intención de dar a conocer los trazos gruesos de su proyecto en ciernes en el centro financiero del mundo. El economista desembarcó en Nueva York para reunirse con inversores que tienen intereses en el país y que estaban dispuestos a escuchar sus planes de competir contra Javier Milei en los comicios del año que viene. Son días en que en los mercados vuelven a surgir dudas en torno a la sustentabilidad política del Gobierno y las posibilidades de que el Presidente acceda a un segundo mandato.
En paralelo, Lacunza comenzó a pensar un esquema para buscar financiamiento. Es sabido que la política es una actividad costosa. En la Argentina se estima que una campaña para instalar un candidato a presidente puede llegar a costar unos 40 millones de dólares. Se requieren fondos frescos para encuestas, traslados, redes sociales o fiscalización. Si bien faltan 14 meses para la competencia de octubre, el exministro de Hacienda ya tiene definido un plan de recaudación: apostará a recolectar dinero en el sector privado y no aceptará financiamiento público.
Lacunza se enfrenta a una gran prueba: mantener en pie la idea de que Pro podría tener un candidato propio en 2027, pese a la postura ambigua de Macri y a que los tres gobernadores que conviven en la escudería amarilla –Rogelio Frigerio, Ignacio Torres y Jorge Macri– y Cristian Ritondo, a cargo de la conducción partidaria en Buenos Aires, el territorio más poblado del país, procuran llegar a algún tipo de entendimiento con los libertarios en los próximos comicios.
Los actores del mercado con los que se entrevistó en Nueva York le preguntaron más sobre sus posiciones políticas que sobre los déficits del modelo económico de Milei. Regresó a la Argentina con la sensación de que la chance de que surja una propuesta de derecha alternativa a LLA y al kirchnerismo que prometa darle continuidad al equilibrio fiscal no inquieta a los inversores. En el Gobierno plantean todo lo contrario: afirman que una candidatura del macrismo le restará votos a Milei y podría agigantar el temor a un regreso del peronismo al poder. Según los sondeos que circulan en las oficinas de Macri en Olivos, Pro le podría aportar unos diez puntos a LLA.
Los dialoguistas tienen otro diagnóstico: creen que no hay margen para competir a nivel nacional. Para “salvar la ropa”, repiten, Pro debe acordar con Milei. A grandes rasgos, aseguran que el proyecto presidencial del director ejecutivo de Empiria Consultores no tiene posibilidades de prosperar por falta de consenso interno. Es más: en privado, le recriminan a Lacunza que no esté afiliado a Pro. “¿A quién le importa la afiliación? Solo a la dirigencia. Es una fortaleza de Hernán”, responden cerca del economista.
Lacunza apuesta a instalarse como un candidato opositor con perfil moderado y dialoguista. Su principal arma es criticar las deficiencias del programa económico de Milei. En los últimos días, alertó sobre la extensión de créditos en dólares para empresas y cuestionó la actitud prescindente que adoptó el Gobierno frente a la crisis por el endeudamiento de las familias.
A sabiendas de que necesita ganar centralidad, reforzó sus apariciones mediáticas tras el incipiente acercamiento de Macri a los hermanos Milei. La mesa de diálogo que conformaron Cristian Ritondo y Fernando de Andreis, alter ego del expresidente en el Congreso y en el partido, con el jefe de Gabinete, Diego Santilli, y los Menem no alteró su hoja de ruta. Es de los que creen que la nueva etapa de convivencia que se inauguró la semana pasada no modificará sustancialmente la dinámica del vínculo entre libertarios y macristas. Los encuentros se realizarán cada quince días. Por ahora, solo abordaron temas relacionados con la agenda parlamentaria.
Macri confesó ante su círculo íntimo los reparos que le provocó el intento de Karina Milei de restituir los canales de diálogo. También hizo gestos destinados a contener al sector ligado al núcleo duro de Pro que presiona para plantar un candidato con impronta propia en 2027. Transmitió el mensaje de que no hay apuro para discutir la estrategia electoral del año próximo y que no podía negarse a aceptar una convocatoria al diálogo del Gobierno. En otras palabras, avisó que aceptar el llamado de la hermana del Presidente para discutir un esquema para lograr una mayor coordinación en el Congreso no anulaba el plan de fortalecer el partido a nivel nacional.
Además, habló con Lacunza y lo alentó a continuar. El exministro de Economía se aferra a la creencia de que Pro debe plantar una alternativa liberal y republicana al gobierno de Milei. Es de los dirigentes que orbitan en el macrismo que consideran un error la eventual convergencia con los libertarios y preferirían edificar una opción independiente. En ese grupo se anotan los dirigentes del interior que compiten con las filiales de LLA en sus distritos y, sobre todo, varios integrantes de la vieja guardia de Pro, como María Eugenia Vidal, Gabriela Michetti, Jorge Triaca, Humberto Schiavoni, Paula Bertol o Eugenio Burzaco y Martín Goerling.
Con la mayoría de ellos había conversado Lacunza antes de que confesara en televisión que anhelaba pugnar por la presidencia. Vidal lo conoce hace años. Fue su jefa política en la provincia de Buenos Aires, cuando él era ministro de Hacienda. Y ahora comenzó a colaborar con Lacunza en las sombras para apuntalar su precandidatura.
Entre los macristas más críticos de Milei argumentan que Pro corre el riesgo de ser absorbido por La Libertad Avanza (LLA) o desaparecer si no presenta una oferta autónoma del Gobierno a nivel nacional en el próximo turno electoral. Hasta ahora, Milei logró arrebatarle dirigentes de peso a Macri, como Patricia Bullrich y Diego Santilli.
Además, varios de los independentistas de Pro están convencidos de que será difícil que Milei pueda frenar la pérdida de apoyo social en un contexto económico complicado por la falta de empleo, la caída en el nivel de expectativas y las disparidades en el nivel de actividad. Ese cuadro, especulan, dará mayores incentivos para dar batalla en las urnas.
En ese contexto, el líder de Pro no tiene urgencia para mover sus fichas y despejar las dudas sobre si pretende confluir o no con Milei. Le conviene esperar. Desde que regresó del Mundial del Fútbol, mantuvo un bajo perfil. La gira por el interior del país, que denominó “El Próximo Paso”, sigue en stand-by, pero los laderos de Macri afirman que tiene previsto ir al noroeste y a la Patagonia antes de fin de año. En la fuerza aseguran que la demora para reactivar la gira nacional se vincula al contexto local de los distritos que prevé visitar. Todavía no citó a una cumbre de la mesa ejecutiva de Pro, que suele reunirse para discutir el posicionamiento del partido frente a temas clave de la política nacional. En el macrismo no está cerrada la discusión sobre si se opondrán o no al intento del Gobierno de eliminar o suspender las PASO. Como ocurre desde que Milei llegó a la Casa Rosada, el partido que lidera Macri está dividido. El sector de los puristas cierra filas para defender la continuidad de las primarias y los acuerdistas están abiertos a debatir una modificación. Eso sí: quieren tener garantías de que el oficialismo les dará lugares expectantes a la hora de confeccionar las listas en 2027. Lacunza ya dijo que se opone al proyecto de Milei.
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POLITICA
La CGT se movilizó en defensa de la industria y advirtió: “La lucha se va a seguir profundizando”

La CGT retomó este jueves su plan de lucha con una movilización en defensa de la industria nacional, en donde sus líderes advirtieron que “la lucha se va a seguir profundizando” si no hay rectificaciones en la política socioeconómica del Gobierno.
La marcha, que comenzó pasadas las 15, tuvo lugar ante la Secretaría de Industria de la Nación, en la avenida Julio Roca 651, donde confluyeron las columnas de los distintos sindicatos, aunque, como en anteriores concentraciones, la presencia de los manifestantes no fue tan masiva como anunciaban sus organizaciones.
Entre los gremios que movilizaron más gente se destacaron la UOCRA, SMATA, Camioneros, Alimentación, Comercio, Sanidad, UPCN, Bancarios y Obras Sanitarias, entre otros.
Para graficar la importancia de la protesta, hubo discursos de los 3 cotitulares cegetistas, Jorge Sola (Seguro), Cristian Jerónimo (empleados del vidrio) y Octavio Argüello (Camioneros): hablaron desde un escenario que se instaló sobre la calle.
En el escenario estuvieron, además del triunvirato cegetista, Gerardo Martínez (UOCRA), Andrés Rodríguez (UPCN), Héctor Daer (Sanidad), José Luis Lingeri (Obras Sanitarias), Juan Carlos Schmid (Dragado y Balizamiento), Juan Pablo Brey (aeronavegantes), Sergio Palazzo (bancarios), Hugo Benítez (textiles), Pablo Flores (AFIP) y Omar Plaini (canillitas), entre otros.
Hubo ausencias de algunos importantes dirigentes como Armando Cavalieri (Comercio), quien estuvo en la calle con su gente; Sergio Romero (UDA), Sergio Sasia (Unión Ferroviaria) y Julio Piumato (judiciales). La curiosidad fue la presencia del ex presidente Eduardo Duhalde en el escenario, junto con la máxima dirigencia de la CGT.
En su discurso, Argüello dijo que “ya no alcanza con las palabras” y anticipó que “sabemos cuando va a tronar el escarmiento y no falta mucho para ello”.

Sola, por su parte, afirmó que la convocatoria era para “ejercer nuestro legítimo derecho de reclamarle a un gobierno que tiene un proyecto económico que no nos incluye y que busca el enriquecimiento de unos pocos”.
“Es mentira que hay una economía con dos velocidades, como dice el ministro de Economía -agregó-. Hay dos economías diferentes: una economía para los más ricos y una economía para el pueblo empobrecido, con un proyecto industrial que han tratado de desmantelar en todas y cada una de las decisiones de cada funcionario, desde el ministro de Desregulación hasta el ministro de Economía y el presidente Javier Milei”.
Luego, Jerónimo fue terminante al efectuar una advertencia al Gobierno: “O cambian su estrategia de modelo de país económico, que lo único que hace es expulsar a los argentinos a la pobreza y agudiza su situación, o la lucha se va a seguir profundizando. No estamos dispuestos a entregar las banderas”.
A la vez, le hizo un fuerte reclamo a la dirigencia opositora al exigir que “la política que se deje de joder y que se ponga al frente de los problemas estructurales que demanda la sociedad argentina” porque, si no, “el pueblo se va a enojar y lo va a pasar por encima”. “Necesitamos el compromiso de la dirigencia política del campo nacional y popular”, precisó.
Los líderes cegetistas se reunieron a las 14 en el Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor (SMATA), en la avenida Belgrano 665, y marcharon juntos dos cuadras hasta el lugar de la convocatoria, cuya consigna fue “Las Malvinas son argentinas; la industria nacional también”.

Además, se leyó un documento con críticas a las políticas de administración libertaria: en el texto se alerta sobre “un deterioro general de la calidad de vida de la población que pone en riesgo la paz y la convivencia” y advierte que “estamos ante un gobierno que lleva adelante un modelo político, económico y social monitoreado por el FMI en función de intereses que no son los nuestros”.
“Un modelo -agrega la CGT- que está destruyendo el sistema productivo nacional, sobre todo el de las pequeñas y medianas empresas, con aumento de la desocupación, deterioro de los ingresos y de las condiciones laborales, brutal caída del consumo interno y signos claros de recesión; alta presión impositiva, desplome de la inversión, falta de financiamiento y costos desmedidos de los servicios públicos”.

La movilización fue decidida hace una semana durante la reunión ampliada de la mesa chica cegetista, que deliberó en la sede de la UOCRA, donde no se habló de avanzar en el quinto paro general contra el Gobierno.
De esa forma, la CGT se diferenció de las dos CTA, con las que comparten un plan de lucha desde el 22 de julio, que ya anunciaron una serie de marchas que terminarán a fines de octubre con un paro general.
En el encuentro cegetista también se resolvió un “acompañamiento” a la Marcha Federal Universitaria, que tendrá lugar el 15 de octubre, a la que irán también otros sectores sindicales, políticos y sociales.
Serán las últimas medidas de la CGT antes de la visita del Papa León XIV a la Argentina, del 8 al 11 de noviembre, adonde los sindicalistas donde esperan que el sucesor de Francisco brinde señales que puedan interpretarse inequívocamente como críticas a la política socioeconómica de la administración libertaria.

Qué dice el documento de la CGT
El diagnóstico de situación es claro: estamos ante un gobierno que lleva adelante un modelo político, económico y social monitoreado por el Fondo Monetario Internacional (FMI), en función de intereses que no son los nuestros.
Un modelo que está destruyendo el sistema productivo nacional, sobre todo el de las pequeñas y medianas empresas, con aumento de la desocupación, deterioro de los ingresos y de las condiciones laborales, brutal caída del consumo interno y signos claros de recesión; alta presión impositiva, desplome de la inversión, falta de financiamiento y costos desmedidos de los servicios públicos.
Las consecuencias también son claras y están a la vista: una situación social angustiante, creciente pobreza y marginalidad; cientos de miles de hogares con carencias alimentarias severas y un endeudamiento familiar descontrolado que dispara graves alarmas en materia de salud mental; jubiladas y jubilados en condiciones de precariedad existencial que no pueden comprar siquiera sus medicamentos; personas con discapacidad sin atención; desfinanciamiento del sistema de salud, del sistema educativo, de la investigación científica, de la obra pública, de la infraestructura vial y del transporte. En definitiva, un deterioro general de la calidad de vida de la población que pone en riesgo la paz y la convivencia.
Hoy nos movilizamos en defensa de la industria nacional para visibilizar la realidad del sector productivo y alertar sobre la difícil situación que atraviesa, en especial la de las pymes, principal sostén del empleo. Este achicamiento no sólo involucra quebrantos empresariales, sino que también implica un daño que agudiza las dificultades en la cadena de pagos y debilita los entramados productivos regionales. No estamos proponiendo una economía cerrada, sino la necesidad de configurar una apertura comercial inteligente, en función de nuestros recursos y de nuestras posibilidades, pero con la certeza de que ningún país se desarrolla sin industria.
No hay dos velocidades en este programa económico vigente: hay dos economías. Una, para muy pocos, concentrada en sectores que capturan la mayor parte de la renta. Y la otra, la de la microeconomía popular, que transitamos cotidianamente las grandes mayorías, donde «la plata no alcanza» y la situación de las y los trabajadores —ocupados, subocupados, precarizados y desocupados— es cada vez peor.
Este gobierno ya ha dado claras muestras de que las argentinas y los argentinos no son su prioridad. En su fanatismo ideológico, todos los días confirma su insensibilidad, su falta de empatía y la clausura de toda posibilidad de diálogo institucional.
Por tanto, en defensa de una Argentina con producción, desarrollo y trabajo digno, nos cabe la tarea de organizar allí donde todavía no hay organización y de construir alternativas consistentes, políticamente confiables y participativas, capaces de conmover y contener a todas aquellas personas y organizaciones que no queremos convalidar este estado de cosas: el de un país para unos pocos.
Frente a estas propuestas del «sálvese quien pueda», nosotros proponemos otra idea de sociedad, donde la dignidad del trabajo, como experiencia solidaria de intercambio y colaboración, siga siendo una construcción colectiva a favor del bien común y del desarrollo personal y familiar, en el marco de una comunidad integrada
POLITICA
El Papa en Luján: las invitaciones que va a hacer Kicillof y los enviados de Milei a la misa en territorio opositor

A un mes de la llegada del papa León XIV (que hoy anunció que deberá operarse de un nódulo en un pulmón), la dirigencia local se prepara para participar de una visita que quedará en la historia del país por décadas y décadas. ¿Qué funcionario querría perderse esa foto? La Iglesia intenta de todas las formas posibles despolitizar el desembarco del Sumo Pontífice a la Argentina, un país atravesado por sus disputas ideológicas.
La misa que el Papa dará en la plaza de la Basílica Nuestra Señora de Luján, la patrona de la Argentina, aparece a esta hora como aquella en la que el peronismo tendrá su presencia más numerosa. Se hará el miércoles 11 de noviembre, a las 10, y los anfitriones son dos integrantes del Partido Justicialista (PJ): el gobernador Axel Kicillof y el intendente Leo Boto.
Sin embargo, desde la Casa Rosada confirmaron a que también enviarán su comitiva a esa última ceremonia religiosa que encabezará León en su gira acá.
“Vamos a invitar a toda la política bonaerense”, anticiparon fuentes del gobierno de la provincia de Buenos Aires a sobre los planes para la misa en Luján.
Según pudo averiguar este medio, en principio al gobierno de Axel Kicillof le habilitaron entre 300 y 350 plazas para realizar las invitaciones que él quiera.
Voces al tanto aseguraron a este medio que el llamado no va a ser exclusivo para dirigentes peronistas, preponderantes en la PBA. “Se va a hacer una invitación institucional a intendentes y legisladores de todos los sectores”, afirmaron.
El número inicial de “pulseritas” disponibles para la gestión de Kicillof parece bastante amplio en una primera mirada, pero para la cantidad de integrantes que tiene la dirigencia bonaerense se queda corto. Por eso, el gobierno bonaerense intenta negociar más espacio.
“Entre intendentes y legisladores ya cubrís más de 300 lugares. Si querés sumar representantes sindicales o empresariales, mínimo 500 personas”, calcula una voz de peso en el esquema peronista provincial.
La semana que viene, el gobierno de Kicillof tiene en agenda una reunión interna de organización, en la que se repasará el paso a paso del operativo que está montándose para el arribo de León XIV a tierras bonaerenses. Los representantes más activos del gobernador en estas tareas son su jefa de Asesores, Cristina Álvarez Rodríguez; y su ministro de Seguridad, Javier Alonso.
Dentro del gobierno provincial hay referentes de organizaciones sociales devotas de la Virgen del Luján (con la que suelen encabezar sus movilizaciones), que confluyen dentro de la UTEP, de fuertes nexos con los curas villeros. Algunos de esos dirigentes, que tienen cargos en la gestión bonaerense, están a la espera del encuentro interno para saber cómo participar de la misa masiva. “Vamos a articular para que salga todo prolijo”, afirman.
Por su parte, el gobierno de Javier Milei -anfitrión nacional del papa León en esta visita de Estado del 8 al 11 de noviembre- también tendrá su representación en Luján. El Presidente y Kicillof apuestan a la polarización para competir uno contra otro en las elecciones de 2027.
De acuerdo a lo que pudo saber de fuentes oficiales de la Casa Rosada, hasta ahora está previsto que al menos cuatro funcionarios de Milei participen de la misa en la Provincia.
Dicen en el Gobierno que Diego Santilli será uno de los que esté ahí. El jefe de Gabinete aspira a competir para gobernador bonaerense por La Libertad Avanza (LLA) el año próximo y es el exponente más representativo que tiene la gestión nacional en ese territorio.
También desembarcará en Luján el secretario de Prensa, Fabián Fernández, otro conocedor de la política bonaerense, que nació en Valentín Alsina y que trabajó en la comunicación de la intendencia de Lanús junto a Néstor Grindetti.
Asimismo, a Luján irán el canciller Pablo Quirno y el secretario de Culto, Agustín Caulo.
Quirno y Caulo serán los representantes de Milei en las tres misas.
Sin embargo, de esas tres instancias, el gobierno nacional tendrá su máximo despliegue en la primera ceremonia, a realizarse el lunes 9, a las 11.30, en el Monumento de los Españoles, en el barrio porteño de Palermo.
Allí, según confirmaron de momento fuentes oficiales, estarán el presidente Javier Milei y todo su gabinete de ministros.
En Córdoba, el martes 10, también habrá representación nacional, para la misa en el predio de la Fábrica Argentina de Aviones (Fadea). A Quirno y Caulo, por los planes que manejan hasta ahora en Balcarce 50, se sumará la secretaria general, Karina Milei, que centraliza bajo su mando la organización de la llegada del Papa al país.
La acompañará, asimismo, la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, oriunda de esa provincia y mano derecha de la hermana presidencial en el diseño del operativo de recepción. También la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, de nexo con la Iglesia por las tareas de su cartera.
Por ahora, en el Gobierno no confirman la presencia de Milei ni en Luján ni en Córdoba, aunque aclaran sobre las comitivas: “Puede haber cambios”.
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POLITICA
Milei consiguió sus primeros acuerdos de palabra con gobernadores y se gesta una negociación “blue” para bajar impuestos

El lunes de la semana pasada comenzó con la novedad de que Javier Milei invitó a la reunión de Gabinete al economista Alberto Ades. No tan conocido para la mayoría de los funcionarios, el Presidente lo había recibido el día anterior a la Quinta de Olivos para desayunar y hablar de economía. Su reflexión sobre la geopolítica y sus efectos de la coyuntura en la Argentina lo interesó sobremanera, al punto que le propuso que le transmitiera sus lecturas a la plana mayor del Gobierno.
“Nos contó cómo se posicionaba la Argentina en este contexto global. Habló de las tasas altas, de la situación del petróleo. No mencionó nada vinculado al programa económico”, contó uno de los asistentes de la cumbre a Infobae. No pasó desapercibido que no hubiera ido a la reunión el ministro de Economía, Luis Caputo. En su sector justificaron que no se sentía bien, justo en el encuentro en el que Milei llevó a otro economista con altísima experiencia en Wall Street. Pero las suspicacias se dispararon al ver que el ministro asistió a la noche al streaming Carajo a exponer su visión de la marcha económica. Una persona que lo vio in situ confió a este medio: “Lo vi bastante bien”.
Chimentos de peluquería, diría Milei. No hay ningún tipo de posibilidad de que se cuestione la continuidad de Caputo. Lo curioso es que hacia mediados de la semana un integrante de la Casa Rosada comenzó a sondear entre diferentes despachos para ver quién había lanzado las operaciones. Las sospechas son varias y no contribuyen a generar confianza interna en un momento de la gestión que se presagia clave.
El Gobierno se encuentra ante una situación paradójica. Todavía no se iniciaron las negociaciones electorales pero debe cerciorarse de que los actores económicos sientan, como nunca, que el oficialismo está en condiciones para ganar. El mercado seguramente mutará a un modo cada vez más conservador en la medida en que no se pueda asegurar una continuidad del rumbo macroeconómico. Y el Gobierno no tiene mayores aspiraciones de poder impulsar otras reformas significativas que repercutan en la economía. Al menos no hasta después del 2028, si es que reeligen. Ese lapso es, en esencia, un limbo en el que la cúpula libertaria busca venderle previsibilidad a un mercado que en su mayoría no tiene el incentivo para apostar su capital sin saber cuál será el país que tendrá en un año y medio.
El ministro Caputo ha dicho en reuniones privadas que han desplegado todos los recursos y políticas que tienen a su alcance para poder convencer al mercado. Ha afirmado que ahora es el turno de la política. Por eso se lo ha visto más activo en reuniones con gobernadores. “Le tienen confianza. Sabe que puede ser duro con algunos ajustes macro, pero que cuando promete algo, cumple”, dice un funcionario que participa de esos encuentros.
El plan de la Casa Rosada es persuadir al mercado con una serie de acuerdos políticos que le permitan visualizar que hay una alianza amplia dentro del espectro del centro hacia la derecha para que el modelo macroeconómico nacional continúe. Lo que el mendocino Alfredo Cornejo sintetizó en medio de su estadía en París: “El Gobierno puede ser validado electoralmente en el 2027 en una primera vuelta si hace buenas alianzas con 10, 12 gobernadores”. El trade-off de ese pacto es que La Libertad Avanza debe ceder en su pretensión de ganar gobernaciones.

Karina Milei ya sentó postura al decirle a varios de ellos que la única prioridad es la reelección de su hermano. Con esa premisa, Diego Santilli volvió del Argentina Week con la misión de tratar de cerrar los acuerdos políticos que, a su vez, permitan aprobar la Reforma Política y suspender las PASO. Esto último le importa al Gobierno para poder aplazar la incertidumbre electoral, más que por la repercusión que pueda generar en el peronismo.
La semana que pasó contó con algunos primeros encuentros con mandatarios provinciales. A 20 días de que termine el mes, lo que aseguran los negociadores políticos de la Casa Rosada es que “el combo de los votos de los gobernadores está sólido” y que se lograron “acuerdos de palabra” con varios de ellos. Quienes siguen el poroteo que llevan Santilli y los primos Menem dicen que “hay que trabajar” los votos de algunos senadores, en especial de los radicales. Algunos responden a gobernadores del mismo signo.
¿Qué está faltando, entonces? Quienes están puertas adentro con los negociadores libertarios opinan que “hace falta un cierre político” a las conversaciones. La novedad que se oficializará en los próximos días es que se está trabajando con los gobernadores en una modificación de la Reforma Política que incluirá una boleta por espacio político máximo. “Esa es una de las salidas, además de otros componentes adicionales”, afirman.
Infobae adelantó la semana pasada que un sector del ala política está negociando no competir con intensidad en algunos distritos provinciales a cambio de que los gobernadores garanticen un camino desregulador y de baja de impuestos para sus provincias.
En un plenario hecho el viernes en Tigre, Martín Menem dijo: “Sería mucho más fácil avanzar y cerrar acuerdos rápidamente con cuanto gobernante se nos cruza, pero si queremos que esto dure y perdure en el tiempo, lo que tenemos que hacer es tener agendas programáticas similares. Bajar impuestos, seguir desregulando, seguridad jurídica, previsibilidad, no cambiarle las reglas a la gente”.
Hace una semana se habían producido quejas significativas sobre la política tributaria de Neuquén, la provincia más beneficiada por el modelo macroeconómico actual. Coincidentemente, el gobernador Rolando Figueroa anunció el miércoles una propuesta para eliminar el impuesto de los Ingresos Brutos a las empresas que creen puestos de trabajo en el 2028. La promesa de baja impositiva se produce a días de que Milei viaje a la provincia. Más precisamente, el Presidente asistirá el 19 de octubre a la inauguración oficial de la expo Argentina Oil & Gas Patagonia 2026. Forma parte de una serie de viajes provinciales que quiere hacer antes de que termine el año.
En otros sectores del Gobierno son más optimistas y creen que no hay gobernadores aliados que estén en contra de bajar impuestos. “Esto se va a facilitar siempre y cuando se discuta un nuevo acuerdo fiscal integral entre la Nación y las provincias”, afirman. Un acuerdo integral en términos tributarios parece altamente improbable, aunque es algo que forma parte de las conversaciones que Santilli y Caputo mantienen con los gobernadores.
Casualmente, ambos funcionarios del Gobierno estarán dando una presentación juntos en la Conferencia de Federalismo Fiscal (CONFEFI II) que se desarrollará el 14 de octubre. El panel se llama Federalismo fiscal y expectativas económicas de la Argentina. Antes de ellos hablará el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, y después los gobernadores Rogelio Frigerio (Entre Ríos), Carlos Sadir (Jujuy), Martín Llaryora (Córdoba), Ignacio Torres (Chubut), Maximiliano Pullaro (Santa Fe), Leandro Zdero (Chaco) y Gustavo Sáenz (Salta). El jefe de Gabinete apuesta a aprovechar el viaje de alguno de ellos a Buenos Aires para invitarlos a conversar mano a mano en Casa Rosada.
Además de los acuerdos electorales, hay una negociación blue vinculada a lo tributario. Además de lo dicho por Menem, los gobernadores piden a cambio que Nación aplique una reducción o eliminación progresiva de las retenciones, bajar o eliminar el impuesto al cheque y reducir las cargas patronales, con el objetivo de aliviar la presión fiscal sobre la producción, la inversión y el empleo. Si las provincias de Vaca Muerta, de potencialidad minera y de producción agropecuaria intensiva se vieron beneficiadas por el modelo macroeconómico, quienes tienen industrias y sectores afectados por estas reglas de juego, buscan que se las equipare con otras medidas.

Si así lo hacen, varios gobernadores les dicen a los funcionarios del Gobierno que podrían impulsar acuerdos con intendentes para reducir las tasas municipales. Parecen intenciones que distan de lo que después termina pasando en términos prácticos, aunque es real que estos temas fueron abordados por casi media docena de gobernadores en diálogo con Caputo.
Aunque las tratativas políticas parecen signar la agenda de múltiples funcionarios, la económica será clave para esta semana. El dato de inflación de septiembre se conocerá el martes próximo con un panorama que no invita al optimismo: la Ciudad de Buenos Aires ya registró una leve aceleración en ese mes, lo que anticipa que el índice nacional podría seguir la misma tendencia.
La dinámica de este indicador no es para nada menor. El Gobierno apuesta a un crecimiento del salario que esté influenciado por una desaceleración de la suba de precios. También esperan que crezcan el crédito y la inversión, pero ambos están atados a que se disperse el clima de imprevisibilidad, que se ve reflejado, en parte, en el Riesgo País. “Ese número puede bajar [cayó 10% en la última semana hacia los 579 puntos básicos] si los factores que vienen del exterior se moderan y la recaudación y la acumulación de reservas siguen con una tendencia positiva”, asegura alguien que trabaja codo a codo con Milei.
Milei recibió el último viernes en la Quinta de Olivos a Patricia Bullrich para escuchar su lectura política respecto de los próximos meses. “Se habló de economía y cuáles son los motores que se tienen que prender y qué efectos se pueden lograr sin tocar las bases del programa. Tenemos que llegar a cada familia”, aseguró una fuente inobjetable a Infobae. El Presidente solo le hizo una observación: le dijo que no coincidía en absoluto con hablar de una reforma previsional como la que mencionó en el Coloquio de IDEA la semana anterior. Bullrich se lo reconoció y entendió que hay que dejarlo para una eventual reelección.
El vínculo entre ambos sigue siendo de respeto mutuo. No parece ser el mismo que tiene con ciertos miembros de la cúpula del Gobierno. Aunque el vínculo con el karinismo podría ser mejor, merece la atención la forma en la que están trabajando los alfiles de Bullrich con la armadora porteña de La Libertad Avanza. Hay más puntos en común que disidencias.
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