POLITICA
Juan Germano, analista político: “El Gobierno no busca ampliarse, apuesta a consolidar su núcleo duro”

La mayoría de las consultoras privadas detectó en las últimas semanas una caída en los niveles de aprobación del gobierno de Javier Milei. Aunque los porcentajes varían entre los distintos relevamientos, 7 de 9 encuestadoras registraron un descenso respecto de sus mediciones anteriores, una tendencia que también reflejaron distintos índices de confianza. Sin embargo, para el director de Isonomía Consultores, Juan Germano, el dato más significativo no es esa baja, sino la capacidad que mantiene el Presidente para conservar un núcleo de apoyo prácticamente inalterable después de más de dos años y medio de gestión.
Ese fue el eje de la entrevista que Germano mantuvo con Infobae al Regreso, el programa conducido por Gonzalo Aziz. Allí sostuvo que el oficialismo exhibe una dinámica poco habitual en la política argentina: “Este gobierno tiene cierta particularidad. Cuando le va bien no crece tanto en opinión pública como uno esperaría. Cuando le va no tan bien, tampoco cae tanto en opinión pública como uno esperaría”. Para el consultor, esa estabilidad constituye uno de los rasgos distintivos de la administración libertaria y rompe con el comportamiento que históricamente mostraron otros gobiernos.
En esa línea, explicó que Milei nunca atravesó el tradicional período de “luna de miel” que suele acompañar el inicio de una gestión presidencial. “Llegó con un nivel de aprobación bajo, no tuvo ese momento que supieron tener casi todos los gobiernos y, desde ese piso, no se mueve demasiado”, afirmó.
A su entender, esto también responde a una decisión política: “Es un gobierno que no busca per se ampliarse, no busca ir a buscar sectores o potenciales votantes por fuera de su núcleo duro”, describió, al tiempo que ubicó al Presidente dentro de una nueva generación de liderazgos mucho más orientados a consolidar su base electoral que a construir consensos amplios. “El perfil Trudeau, Obama o Merkel de hace algunas décadas es completamente distinto al perfil de los líderes actuales. Milei se enmarca en este tipo de liderazgo”, resumió.
El análisis derivó luego hacia el principal factor que continúa condicionando la evaluación del Gobierno: la economía. Para Germano, la llegada de Milei a la Casa Rosada estuvo marcada por una demanda social muy concreta. “El gobierno llega en 2023 con un grito de la ciudadanía donde el título era economía y el subtítulo, casi tan grande como el título, era inflación. Era un monomandato evidente”, recordó. Aunque esa preocupación persiste, consideró que hoy el escenario es más complejo y aparecen nuevas variables que comienzan a influir sobre el humor social.
“Los subtítulos de esa economía como preocupación ya no son tan obvios como hace tres años. Hoy aparece el poder de compra, el temor a perder el empleo y la inflación sigue presente, aunque ya no con la magnitud que tenía antes”, explicó. En ese contexto, advirtió que buena parte de la sociedad siente que hizo un esfuerzo importante para acompañar el proceso de ajuste impulsado por el Gobierno. “El ajuste pasó por el cuerpo. Los servicios públicos se pagaban X y ahora se pagan considerablemente más. El transporte público también vale más. Ese esfuerzo que hicieron muchos argentinos es muy grande y ahí está parte de la llave de lo que viene”, señaló.
Dentro de ese universo de votantes identificó además a un segmento al que definió como “siperista”: ciudadanos que respaldan el rumbo económico, pero mantienen cuestionamientos sobre determinadas decisiones políticas o comunicacionales del oficialismo. Según explicó, se trata de un electorado que “entiende o aprueba el rumbo general y considera que había que hacer muchas de las cosas que este gobierno está haciendo”, aunque los reparos aparecen “por algunas de las batallas que elige dar el Gobierno”, más que por el programa económico en sí.
Consultado sobre las dificultades que enfrenta la oposición para traducir el desgaste del oficialismo en una alternativa competitiva, Germano sostuvo que todavía existe un problema de identidad política más que de volumen electoral. “Hay un montón de argentinos que no quieren a Milei y están convencidos de eso. Ahora bien, todavía la parte programática no está para nada clara”, afirmó. En su diagnóstico, la política atraviesa un momento en el que predomina el rechazo antes que la pertenencia.
“Hoy es mucho más la gente que dice ‘yo nunca sería mileísta’, ‘yo nunca sería kirchnerista’, ‘yo nunca sería del PRO’ o ‘yo nunca sería radical’, que quienes se identifican positivamente con alguno de esos espacios”, sostuvo. Para Germano, esa lógica de identificación negativa acerca a la Argentina a procesos que ya se observan en otras democracias occidentales, como Estados Unidos, donde el rechazo al adversario pesa cada vez más que la adhesión al propio espacio político.

Durante la entrevista también fue consultado por el comportamiento del voto joven, uno de los pilares de la victoria libertaria en 2023. A diferencia de algunas interpretaciones que hablan de un desgaste entre los menores de 30 años, aseguró que Isonomía no registra cambios significativos. “No estamos viendo eso nosotros con la juventud. El voto de Milei fue transversal y sigue siendo una piedra en el zapato tanto para el PRO como para el kirchnerismo”, sostuvo.
Al mismo tiempo, destacó un fenómeno que considera inédito en las dos décadas de trabajo de la consultora: la aparición del género como un factor de diferenciación política. “El Gobierno sigue teniendo una mayoría más masculina que femenina. En los 20 años de Isonomía, es la primera vez que recuerdo que el género sea un factor político”, explicó.
Sobre el final de la conversación, Germano también se refirió a la posibilidad de que surja una alternativa de centro capaz de romper la actual polarización. Su respuesta fue escéptica. A su juicio, las experiencias exitosas de terceros espacios no crecieron ocupando el centro ideológico, sino logrando reunir a distintos sectores para confrontar con los polos dominantes. Por eso consideró que, en el escenario actual, “el famoso ir por el medio cuesta mucho, electoralmente y hasta estratégicamente”, y concluyó que resulta difícil imaginar un proyecto competitivo que se construya únicamente desde la moderación.
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POLITICA
Javier Milei pidió por su reelección y minimizó una candidatura de Kicillof: “Mi rival soy yo mismo”

Durante su intervención en el Coloquio de IDEA, Javier Milei volvió a dar un mensaje en clave electoral pensando en los comicios presidenciales del 2027. Al igual que durante su gira por Estados Unidos la semana pasada, el mandatario dijo que, en caso de ser reelecto, a partir de 2028 “vendrán los mejores cuatro años de la historia argentina”.
“Lo que nosotros necesitamos hacer es seguir avanzando en las reformas estructurales en las cuales no vamos a cesar de ninguna manera. Si nosotros recibimos el favor de los argentinos el año que viene, a partir del 11 de diciembre del 27 la velocidad que van a tener las reformas van a ser únicas e irrepetibles en el mundo. Si nosotros lográbamos un resultado similar al de octubre, pasaríamos a tener mayoría en diputados y estaríamos acerca de dos o tres senadores del quórum propio. Por lo tanto, la velocidad que van a adoptar las reformas en Argentina va a hacer que en seis meses no la puedan reconocer”, afirmó.
Además, el líder libertario le restó importancia a otras candidaturas, como las de Axel Kicillof y Myriam Bregman: “Mi rival soy yo mismo. No me voy a preocupar por hablar con un comunista”.
“Yo hice un conjunto de promesas en el 2023 y está claro que el programa que nosotros proponíamos era absolutamente ambicioso. Todo el mundo dijo que era imposible de cumplir. El mejor caso es el déficit fiscal. Decían que de ninguna manera lo íbamos a poder cerrar en cuatro años y lo cerramos en un mes. Nosotros cumplimos las promesas del 2023. A la luz de eso fuimos con las reformas imposibles a la elección de medio término, conseguimos un resultado que nos permitió tener noventa y seis diputados y veintitrés senadores. Y con eso hemos sacado inocencia fiscal uno, inocencia fiscal dos, déficit cero, la reforma del Banco Central, la baja de la ley de imputabilidad, la reforma de la ley de glaciares”, continuó.
Y repitió que, de ganar en octubre del año que viene, “van a ver una cantidad de reformas que en seis meses no la van a reconocer”.
“Nosotros estamos comprometidos en hacer a Argentina el país más libre del mundo y que en base a eso tenga la tasa de crecimiento más alta del mundo y que en lugar de converger en treinta o cuarenta años, lograrlo en veinte. Así es que mi rival soy yo mismo. ¿Qué me importa los que atrasan cien años y que además fracasaron siempre? Es casi insultante tener que debatir con un comunista», completó.
Durante otro pasaje de su exposición, el mandatario se refirió a las condiciones para realizar una reforma tributaria y explicó: “Argentina es un país federal y yo me puedo hacer cargo de las cuestiones impositivas a nivel nacional. Si les molesta ingresos brutos, tienen que ir y hablar con los gobernadores. Si les molestan las tasas municipales, tienen que hablar con los municipios”.
“Una vez superado el test sobre si los argentinos quieren abrazar el cambio o quieren el pasado decadente, luego de eso, lo interesante es que se va a desplomar el riesgo país y la inversión va a volar. Nuestra idea es seguir bajando las retenciones, el impuesto a los débitos y créditos bancarios. Tenemos un enfoque distinto respecto a determinados parámetros y los hechos demuestran que nuestro enfoque es superior en términos de resultados, pero que la reforma tributaria hacia un sistema con menos impuestos y más simplificado, lo que necesito es tener recursos para fondear el gasto público”, sumó.

En tanto, sobre una reforma previsional, señaló que es necesario que el mercado laboral avance hacia una formalización. “En la medida que vos vayas cerrando el gap entre el sector informal y el sector formal en el mercado de trabajo, cuando vos puedas materializar la baja de la tasa de interés y el crecimiento económico, eso configurado en un nuevo orden en materia poblacional, te va a permitir tener los parámetros para hacer una reforma previsional en serio y no un mamarracho”.
Por último, habló sobre el fallo de la Corte Suprema respecto al artículo 154 del DNU 70/2023, que habilita la venta de tierras a extranjeros. El presidente señaló que existe la división de poderes y siguió: “La división de poderes funciona y, si vivimos poniéndonos la bandera de la República, lo que decida la Corte Suprema de Justicia es decisión de la Corte Suprema de Justicia y yo no tengo por qué estar metiéndome en la decisión”.
“Me parece fantástico que la Corte Suprema falle lo que le parece correcto acorde a la Constitución Nacional”, cerró.
POLITICA
El CELS apeló los sobreseimientos de Arribas y Majdalani y busca reabrir la investigación por el “fichaje ideológico” de la AFI

El Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) reclamó ayer ante la Cámara Federal que se reabra la investigación por presunto espionaje contra periodistas, sindicalistas, activistas, académicos y organizaciones sociales durante la presidencia de Mauricio Macri y que se cite a indagatoria al entonces director general de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI), Gustavo Arribas, y a la entonces subdirectora, Silvia Majdalani.
El CELS, querellante en la causa, solicitó además que la Cámara revoque los sobreseimientos del entonces responsable de la Dirección Operacional de Contrainteligencia, Martín Coste, y del entonces director de Eventos Especiales de la AFI, Carlos Tonelli Banfi, y que aparte de la investigación al juez federal Marcelo Martínez de Giorgi.
El planteo ante los camaristas Mariano Llorens, Pablo Bertuzzi y Pablo Yadarola se produjo pocos días después de que Llorens y Bertuzzi confirmaran los sobreseimientos de Mauricio Macri, Arribas y Majdalani en otra causa por presunto espionaje ilegal. En ese expediente consideraron inválida una prueba digital por deficiencias en la cadena de custodia de los discos rígidos.
La causa que ahora busca reabrir el CELS se concentra en 403 fichas elaboradas por la AFI durante los operativos de seguridad de la Conferencia Ministerial de la Organización Mundial del Comercio (OMC), realizada en Buenos Aires en 2017, y de la cumbre del G20 de 2018.
Los documentos fueron hallados en enero de 2020, tras la asunción de Alberto Fernández, por la entonces interventora de la AFI, Cristina Caamaño. Estaban en tres sobres guardados en el “Área Restringida” de la Dirección Operacional de Contrainteligencia e incluían perfiles e informes sobre las posturas políticas e ideológicas de múltiples personas.
“Podemos inferir que es kirchnerista”, “manifiesta una postura cercana al gobierno”, “devoción por el catolicismo” y “comparte permanentemente posteos en contra del gobierno” fueron algunos de los encuadres consignados en esas fichas, según expuso el CELS ante los camaristas.
Los documentos incluían datos sobre opinión política, adhesiones partidarias, militancia social, actividad sindical y creencias religiosas. Para la querella, esos registros muestran que la AFI no se limitó a reunir información para evaluar riesgos de seguridad durante las cumbres, sino que realizó un “fichaje ideológico”.
Martínez de Giorgi había sobreseído a principios de septiembre a Arribas, Majdalani, Coste y Tonelli Banfi sin haberlos citado antes a indagatoria. Consideró que las tareas realizadas por la AFI estaban justificadas por razones de seguridad nacional derivadas de la magnitud de ambos eventos internacionales.
Para el CELS, esa decisión fue “prematura” y el juez hizo una valoración irrazonable de los hechos y de la prueba. Según la querella, no existe en el expediente ninguna prueba concreta de que las personas fichadas representaran un riesgo para la OMC o el G20.
Uno de los argumentos de Martínez de Giorgi fue que parte de la información había sido obtenida de fuentes abiertas, como las redes sociales. El CELS cuestionó ese razonamiento y recordó que la Ley de Inteligencia Nacional prohíbe obtener o almacenar información y producir inteligencia sobre personas en función, entre otros motivos, de sus opiniones políticas.
Métodos
La organización también cuestionó otros métodos utilizados para reunir información. Según expuso, hubo datos obtenidos mediante intercambios con organismos estatales, como Migraciones. En el caso de una reunión del Partido de los Trabajadores Socialistas (PTS) en el Hotel Bauen, la AFI consignó que la información provenía de “fuentes propias”, lo que para el CELS podría indicar la existencia de informantes infiltrados en un encuentro interno de un partido político legalmente constituido.
Otro argumento de Martínez de Giorgi para sobreseer a los imputados fue que la mayoría de las fichas recibió un “color verde” durante el proceso de evaluación. Según el juez, eso indicaría que la posición política de las personas relevadas no habría determinado finalmente si podían acreditarse para los eventos. El CELS replicó que la ley prohíbe la recopilación y sistematización de esa información, más allá de que haya influido o no en la acreditación.
El CELS recordó además que la AFI negó poseer datos y haber participado del proceso de acreditación para la conferencia de la OMC cuando personas a las que se les negó el ingreso presentaron hábeas data para conocer qué información tenía el Estado sobre ellas. Una de ellas fue el académico Francisco Cantamutto. La AFI respondió no tener información sobre él, pero en una de las fichas se lo describía como integrante de “un grupo de economistas de izquierda kirchnerista”.
Arribas, Majdalani y los demás imputados, sin embargo, jamás fueron indagados, aun cuando en 2021 la fiscal federal Paloma Ochoa había considerado que existía un grado de sospecha suficiente para citarlos, pedido al que había adherido el CELS. Martínez de Giorgi no concretó esas indagatorias y, por el contrario, los sobreseyó. Según la querella, al dictar los sobreseimientos seguían pendientes pedidos de indagatoria que el juez omitió en su resolución.
El fiscal Franco Picardi apeló esos sobreseimientos, al igual que el CELS. Argumentó que existían indicios suficientes para disponer las indagatorias y consideró que las actividades de la AFI para seleccionar y perfilar a las personas estaban vedadas por la Ley Nacional de Inteligencia.
Ahora serán Llorens, Bertuzzi y Yadarola quienes deberán decidir si confirman el cierre dispuesto por Martínez de Giorgi o si, como reclamó el CELS, revocan los sobreseimientos y permiten que la investigación continúe. La organización pidió además que, en ese caso, la causa quede en manos de otro juez, por considerar que existe un “temor fundado” de que Martínez de Giorgi esté condicionado por la posición que ya fijó sin haber interrogado a los imputados.
reabra la investigación,revoque los sobreseimientos,Hugo Alconada Mon,Denuncia de espionaje,Conforme a
POLITICA
En París, el Gobierno avanzó en las conversaciones con los gobernadores por las PASO y el Presupuesto 2027

Mientras la delegación argentina despliega en París una agenda destinada a atraer inversiones, el Gobierno aprovechó la presencia de gobernadores para avanzar en conversaciones políticas por dos temas centrales de los próximos meses: el futuro de las PASO y el Presupuesto 2027.
El encuentro fue encabezado por el jefe de Gabinete, Diego Santilli, junto al ministro de Economía, Luis Caputo, y el canciller, Pablo Quirno.
La reunión se desarrolló en el inicio de la Argentina Week, una actividad con la que la Casa Rosada busca mostrar ante empresarios e inversores europeos las oportunidades de negocios que ofrece el país en sectores considerados estratégicos.
En ese marco, el Gobierno intentó combinar la agenda económica con otra necesidad más doméstica: mantener abierto el diálogo con los mandatarios provinciales que serán clave para reunir apoyos en el Congreso.













