Connect with us

INTERNACIONAL

La memoria de la Guerra Civil española y sus espantos, 90 años después

Published

on


A las 5:15 de la mañana del 18 de julio de 1936, en Las Palmas, en las Islas Canarias, el general Francisco Franco Bahamonde emitió un manifiesto. Otros generales en la zona continental de España y en las Islas Baleares se alzaban contra el gobierno de la República. Aquella hora había sido fijada por el general Emilio Mola y la movida inicial fue en Melilla, en el Marruecos español, y seguiría en las principales ciudades. Desde su prisión, el jefe de la Falange, José Antonio Primo de Rivera, ya le había advertido a Mola que -de no iniciarse la sublevación militar- igualmente ordenaría a sus falangistas rebelarse contra la República.

En Melilla, liderados por el coronel Juan Seguí, los sublevados capturaron a los militares fieles al gobierno, ocuparon todos los edificios públicos, cerraron las casas del Pueblo y detuvieron a los dirigentes de los grupos republicanos o de izquierda. Varios enfrentamientos tuvieron lugar en los barrios obreros, pero los trabajadores fueron tomados por sorpresa, desarmados.

Advertisement

“Todos los detenidos que se habían resistido a la rebelión fueron fusilados, incluidos el general Romerales, el delegado del gobierno y el alcalde. Al atardecer, se habían conseguido listas de miembros de sindicatos, partidos de izquierdas y logias masónicas. Todas las personas que figuraban en la lista también fueron detenidas. Cualquiera del que solamente se supiera que había votado por el Frente Popular en las elecciones de febrero estaba en peligro. A partir de entonces, Melilla se rigió de acuerdo con la ley marcial. Esta forma de insurrección fue el modelo que se siguió en el resto de Marruecos y en España”, describe el historiador Hugh Thomas.

La Guerra Civil Española comenzó hace nueve décadas y concluyó en 1939. Desde entonces su memoria fue exhaustivamente reconstruida por los historiadores de su país y también estudiosos británicos como Thomas, Ian Kershaw y Paul Preston. Una inmensa obra cultural en todos los géneros mantiene viva, especialmente desde la visión republicana, aquella tragedia. Figuras literarias de aquella época como Hemingway, Dos Passos y Orwell, herido en el frente de Aragón, o las imágenes captadas por Cappa, dejaron múltiples y conmovedores testimonios.

Tiros, traición y muerte

Advertisement

Aquel 18 de julio a las 8.30 de la mañana, el gobierno anunció por radio la sublevación. Aunque intentaba transmitir calma y sensación de normalidad, la situación era confusa. Comenzaban a escucharse tiros en toda España. “El sábado caluroso se convirtió en una sucesión de horas frenéticas, dudas, traiciones y muerte. El golpe no triunfó de inmediato, pero debilitó al Estado republicano y desencadenó la revolución que decía querer evitar”, describe la historiadora Pilar Mera en “El día que empezó la Guerra Civil”.

Lo que inicialmente fue un intento de derrocar al gobierno republicano en pocos días se convirtió en una guerra civil a gran escala. España quedó dividida en dos zonas: la sublevada, bajo control militar y con apoyo de la Iglesia y de los fascismos europeos; y la zona republicana, que agrupaba a socialistas, comunistas, anarquistas y republicanos de izquierda. La guerra dejaría una inmensa estela de muerte, una devastación económica sin precedentes y profundas heridas políticas y sociales que marcarían a varias generaciones.

España atravesaba por una crisis política, social y económica en el gobierno de su Segunda República, que desembocó en esa rebelión. La polarización era extrema: las reformas del primer bienio republicano habían sido revertidas parcialmente por el gobierno conservador de 1933-1936, lo que generó frustración en la izquierda. La victoria del Frente Popular en las elecciones de febrero de 1936 volvió a agitar el país. Aumentaron los enfrentamientos callejeros, los asesinatos políticos y las huelgas.

Advertisement

En este clima de violencia, parte del Ejército, con el apoyo de sectores conservadores, monárquicos, carlistas y falangistas, comenzó a preparar un golpe de Estado Ian Kershaw escribió: “Las elecciones de febrero de 1936 reflejaron un país totalmente dividido. Fue una victoria estrecha envotos, pero amplia en escaños, de la izquierda agrupada en el Frente Popular. Los temores de la derecha se acentuaron y alcanzaron el punto culminante cuando las huelgas, la ocupación de tierras y la quema de iglesias se interpretaron como precursoras de la revolución comunista. De hecho, no había posibilidad alguna de que eso sucediera, pero la percepción de peligro de la derecha nacionalista era real y los asesinatos políticos perpetrados por la derecha y la izquierda ponían de manifiesto que el país estaba sumido en una enorme agitación. La polarización social, política e ideológica era insalvable. No está nada claro que la República hubiera podido sobrevivir. Fuerzas poderosas, sobre todo militares, estaban resueltas a destruirla. Los dirigentes de la derecha conspiraron a toda prisa para organizar un golpe militar”.

Miles de defensores de la República salieron a las calles de Madrid en 1936 en repudio al alzamiento de los militares comandados por Francisco Franco. Foto: AFP

Otro de los líderes de la derecha, Gil Robles, atizó: “En los últimos cuatro meses quemaron 160 iglesias, se cometieron 269 asesinatos básicamente políticos, y 1.287 agresiones de diferente gravedad. Fueron destruidos 69 centros políticos, hubo 113 huelgas generales y 228 huelgas parciales, y habían sido saqueadas las redacciones de 10 periódicos. Desengañaos. Un país puede vivir en monarquía o en república; en sistema parlamentario o en sistema presidencialista; en sovietismo o en fascismo; como únicamente no vive es en anarquía, y España, hoy, por desgracia, vive en anarquía”.

La cautela de Franco

A principios de julio, los falangistas asesinaron a dos oficiales republicanos, José del Castillo y Carlos Faraudo. La represalia fue igual de cruenta: mataron al diputado Calvo Sotelo, uno de los líderes de la derecha monárquica. “El escándalo político desencadenado tras el descubrimiento del cadáver de Calvo Sotelo fue enorme y benefició a los conspiradores militares: el asesinato proporcionaba una justificación patente a sus argumentos de que España necesitaba la intervención militar para salvarse de la anarquía. Forzó el compromiso de muchos vacilantes, incluido Franco”, apuntó Preston.

Advertisement

Con respecto a la conspiración en marcha, mayormente el gobierno no sabía nada. Pero tuvo la precaución de desplazar a Franco de su puesto de jefe del Estado Mayor y mandarlo a las Islas Canarias. Sin embargo, durante varias semanas, Franco estuvo dubitativo y participó poco en los preparativos del golpe. Debido a su instintiva cautela, no estaba seguro de que un levantamiento contra el gobierno pudiera tener éxito.

Y lo cierto -esto quedó aclarado y documentado en las biografías y ensayos de las últimas décadas- Franco no era al principio el líder de los golpistas. Sólo se acopló a último momento y, por una serie de circunstancias (también por su feroz determinación personal), llegaría pocos meses después a ese liderazgo.

“Franco fue sin duda fruto de unas circunstancias excepcionales, si bien en ciertos aspectos estas constituían la manifestación española de un malestar generalizado y muy arraigado en la Europa de entreguerras. Las virulentas convulsiones sociales, políticas e ideológicas que acosaron a España durante los muy turbulentos cinco años de la II República, desde 1931 a 1936, desembocaron en una devastadora guerra civil que encumbró a Franco como líder militar de la rebelión nacionalista. Sin la guerra civil, no habría habido posibilidad alguna de que Franco llegara a ser el jefe del Estado español. Franco sacó provecho de las crónicas y purulentas úlceras en el cuerpo de la política española”, agregó Kershaw en su reciente libro sobre los líderes europeos del último siglo.

Advertisement
Francisco Franco fue cauto al comienzo de la revuelta contra la República.

Franco tenía prestigio entre los más conservadores después de que, al frente de su Ejército del África, fuera convocado para aplastar la revuelta minera en Asturias pocos años antes. Su figura, a la vez, provocaba recelo en el gobierno republicano que, pese a todo, en mayo de 1935 lo ascendió a jefe del Estado Mayor del Ejército. Luego, lo alejaron.

Los conspiradores, entre los que sobresalía Mola, habían previsto que el general Sanjurjo, un monárquico, veterano de las guerras coloniales y ahora exiliado en Portugal por golpista en 1932, sería el futuro líder de la dictadura militar que planeaban establecer.

Hasta fines de junio del 36, los rebeles no sabían si Franco participaría en la revuelta y, en caso de hacerlo, lo destinarían como jefe del Marruecos español.

Todo se aceleró en España tras el asesinato de Calvo Sotelo. Aquel día Franco y otros militares decidieron plegarse al movimiento.

Advertisement

Kershaw lo describió así: “Franco no tenía ni mucho menos aspecto de gran líder nacional. Distaba de ser una figura imponente. Carecía a todas luces de toda aureola carismática. A diferencia de Hitler o Mussolini no tenía cualidades oratorias ni había creado ningún movimiento de masas en torno a su persona. No se había implicado jamás en ningún partido político. Pero sí poseía una excepcional capacidad militar e inspiraba una profunda admiración entre los soldados a los que dirigía, en especial en el ejército de África, donde se le veneraba por su victorioso liderazgo en las guerras coloniales de la década anterior. En cuanto se hubo puesto en marcha el levantamiento militar, enseguida tuvo la ambición de liderarlo. No obstante, el cumplimiento de esta ambición dependía de factores que escapaban a su control. Había otros candidatos. Sea como fuere, se las ingenió para asumir muy pronto el mando supremo de las fuerzas nacionalistas. Y tan pronto como se le reconoció como líder de la sublevación, empezó a hablar como jefe de estado de España. Este aumento rápido de su estatus se debió tanto a varios golpes de suerte como a su incuestionable y demostrado talento militar».

Los factores que le abrieron paso a Franco

* La desaparición de sus potenciales rivales. Sanjurjo murió tres días después de iniciada la rebelión cuando la avioneta que lo trasladaba desde Portugal se estrelló al despegar. Fue un accidente.

Advertisement

* Otros dos jefes militares (los generales Joaquín Fanjul y Manuel Goded) fueron ejecutados al fracasar inicialmente el alzamiento en Madrid y Barcelona.

* El general Mola, el único contrincante que le quedaba en el ejército, pronto acabó en una posición débil: las fuerzas del norte a su mando eran incapaces de avanzar, mientras que el ejército de Francia, desde su llegada a Marruecos, llevó a cabo rápidos progresos en el sur

* Entre los potenciales dirigentes civiles, Calvo Sotelo ya había sido asesinado. Y José Antonio Primo de Rivera, carismático fundador de la Falange, fascista radical, estaba encarcelado desde marzo de 1936 y fue ejecutado en noviembre.

Advertisement
La  tumba del general Francisco Franco, en 2018, antes de ser retirada de San Lorenzo del Escorial, cerca del Valle de los Caídos. Foto: AFP

Con 43 años, Franco era el general más joven de Europa. Pero, además de aquellos factores, hubo otro de igual o mayor relevancia: desde el comienzo dela rebelión Franco tendió lazos con los regímenes de la extrema derecha (Hitler en Alemania, Mussolini en Italia) para que le ayudaran militar y económicamente. Tras algunos titubeos, le facilitaron todos los medios para armar el puente aéreo -el primero de la historia- y para que el temible ejército de Africa llegara al sur de España, donde avanzó rápidamente en base a su poder de fuego, su crueldad y fanatismo. Mientras la resistencia de los milicianos republicanos detenía la sublevación en las principales ciudades (Madrid, Barcelona y Valencia), los nacionalistas liderados por Franco avanzaron desde el sur.

“Los marroquíes sembraban el terror a su paso (era la estrategia de Franco) ejecutando a los prisioneros y violando mujeres. Los niveles de violencia ya muy arraigada en una sociedad ideológicamente desagarrada habían llegado a tal punto que un bando justificaba sus atrocidades tanto como condenaba la del norte. A mediados de agosto había una única zona nacionalista. Los primeros éxitos de Franco le garantizaron que sería él y no Mola el comandante principal alguien que gozaba personalmente del favor de los alemanes como receptor de suministros bélicos”, escribió Kershaw.

La ayuda de Hitler y Mussolini

Ya el 27 de julio, Mussolini le envió un escuadrón de 12 bombarderos a los nacionalistas. Hitler, que venía de presenciar la ópera Sigfrido, de Wagner, recibió una carta de Franco con pedido de “fusiles, aviones de caza y cañones antiaéreos”. El líder nazi envió 30 aviones de transporte para facilitar el puente aéreo y denominó a la operación “Fuego mágico” (bajo la influencia de la ópera…). En el registro se agrega el famoso bombardeo nazi a Guernica, arrasando la ciudad y ametrallando indiscriminadamente a la población civil

Advertisement

Los conspiradores no habían previsto que iba a ser una larga guerra. Sus planes contemplaban un rápido alzamiento seguido de una dictadura militar. No contaban con la fuerte resistencia obrera. Pero solo en algunas zonas tendrían éxito rápido: Pamplona – las ciudades conservadoras y clericales de León y Casilla (Burgos, Salamanca, Zamora, Segovia, Avila).

CLAIMA20160624_0296   Benito Mussolini y Adolf Hilter   Adolf Hitler y Benito Mussolini dictadores de paises europeos dictador italiano italia y aleman alemania foto historica historia

En las zonas donde la sublevación alcanzó un triunfo inmediato enseguida llegó la represión. Mola había previsto que el terror representara un papel crucial: “Se tendrá en cuenta que la acción ha de ser en extremo violenta para reducir lo antes posible al enemigo que es fuerte y bien organizado. Desde luego, serán encarcelados todos los dirigentes de los partidos políticos, sociedades o sindicatos no afectos al Movimiento, aplicándose castigos ejemplares”

Tras una feroz lucha en Andalucía, Sevilla cayó en manos del excéntrico comandante Gonzalo Queipo del Llano. El 25 de julio firmó la orden de que todas las personas dirigentes de cualquier sindicato “fueran inmediatamente fusiladas” así como un número igual de militantes cuidadosamente escogidos”. El comandante militar de Granada, general Miguel Campins: se había puesto a las órdenes de Franco, amigo suyo. Igual fue detenido “por rebelión” y fusilado el 14. Presuntamente Franco envió una carta pidiendo clemencia, pero Quepo ni la atendió. En Granada fusilaron a cinco mil civiles. Y el 19 de agosto, secuestraron y mataron a una gloria de la poesía universal: Federico García Lorca.

El avance nacionalista desde Andalucía, que demostraba el poder de Franco y ejecutaba el teniente coronel Juan Yagüe, era demoledor. Así describieron, por ejemplo, la caída de Badajoz: “Después de que la artillería pesada y los bombarderos abrieran brechas en las murallas, empezó una salvaje represión en la que fueron asesinadas casi 2.000 personas, incluyendo a numerosos civiles inocentes. En las calles corría la sangre y se amontonaban los cuerpos, dando una imagen que el periodista portugués Mario Neves calificó de ‘desolación y terror’ los hombres de Yagüe enviaban así un mensaje a los ciudadanos de Madrid sobre lo que les esperaban si no se rendían antes de la llegada de las colunas africanas”.

Advertisement

A pesar de que el golpe no fue tan fulminante como los nacionalistas esperaban, Mola declaró semanas después en Burgos: “El gobierno miserable del contubernio socialista liberal ha muerto vencido por el gesto gallardo del Ejército. España, la verdadera España, la católica y grande España, ha aplastado al dragón y este muerde y se revuelve en el polvo. Yo iré a ponerme al frente de las tropas y no hay de pasar mucho tiempo sin que el signo santo de la cruz y nuestra bandera ondee entrelazados en Madrid”.

Al cabo de un mes los nacionalistas controlaban la tercera del territorio: Galicia, León, Castilla, Aragón y parte de Extremadura más enclaves aislados de Andalucía. Pero los centros industriales seguían manos republicanas. La sublevación había fracasado en Madrid, Barcelona, Valencia, Málaga y Bilbao.

En septiembre, una convención de los altos mandos nacionalistas acordó nombrar a Franco como “comandante militar supremo”. Y el 1° de octubre le entregaron los “poderes absolutos del estado”, además de que comenzaron a llamarlo caudillo y líder. Mola, el único que podía considerarse a esa altura un par entre los líderes rebeldes, también murió en un accidente de aviación en 1937.

Advertisement

A esa altura, Franco “se sentía el jefe de una cruzada en defensa de España y la fe católica en contra del ateísmo y la barbarie de la república. Esto encajaba con su creencia de que tenía una imperiosa misión patriótica encargada por Dios”.

Otro texto de Kershaw: “La determinación de Franco no solo para vencer sino también eliminar a los enemigos internos de España contribuyó a prolongar el cruel conflicto: Franco no quería una victoria rápida pero superficial. Sus fuerzas avanzaban despacio, implacables. Sin piedad. Ambos bandos llevaron a cabo terribles atrocidades pero la gran mayoría corrieron a cargo de los nacionalistas. Además del millón o así que acabaron en cárceles o campos de trabajo las fuerzas de Franco ejecutaron a decenas de miles de republicaciones. El personalmente leyó del principio a fin y firmó muchas sentencias de muerte”.

El derrumbe de la resistencia republicana

Advertisement

Después de tres años de una guerra despiadada, casi sin tregua y límites aún hoy inconcebibles de crueldad -que sellarían por décadas el destino de España- la resistencia republicana se fue desmoronando.

El 26 de marzo de 1939, los nacionalistas tomaron Madrid y cinco días más tarde Franco anuncio que la guerra había terminado. En mayo montó un Desfile de la victoria durante cinco horas en la capital, al estilo de las grandes movilizaciones fascistas de la época. Allí pronunció un discurso en el que previno contra “el espíritu judío que permitía la alianza del gran capital con el marxismo”. Y en una solemne misa mayor, las autoridades católicas le expresaron su “gratitud por el triunfo”. A esa altura Franco se sentía un “cruzado” o un Cid Campeador, reviviendo antiguas glorias de la España medieval.

Según la mayoría de los historiadores, si incluimos los centenares de miles que murieron en los campos de batalla, las decenas de miles de ejecutados por cada bando y medio millón aproximado de republicanos que huyeron al exilio, las víctimas de la Guerra Civil en ambos bandos superan la cifra de un millón. El fin de la guerra no supuso el cese de las matanzas. Las represalias y el deseo de “llevar a cabo la eliminación total de nuestros enemigos” garantizaron que la purga terrorista continuase hasta mediados de los 40.

Advertisement

Paul Preston en su ensayo “La Guerra Civil Española” sintetizó: “Los ultracatólicos y los miembros de las clases medias que experimentaron horror ante la visión de los desórdenes republicanos y el anticlericalismo promovido por la izquierda fueron inducidos a cerrar los ojos a los aspectos más repulsivos de la sangrienta dictadura mediante un recuerdo constante y exagerado de la guerra. Al cabo de unos meses del cese de las hostilidades, se publicó una voluminosa Historia de la Cruzada que glorificaba el heroísmo de los vencedores y retrataba a los vencidos como marionetas de Moscú o como locos sanguinarios perpetradores de sádicas atrocidades. Hasta muy entrados los años 60, sus publicaciones presentaban la guerra como una cruzada religiosa contra la barbarie comunista. Lejos de intentar cicatrizar las heridas de la guerra civil, Franco se esmeró por mantener la guerra como una llaga viva y ardiente, tanto dentro como fuera de España”

La guerra civil española había tenido en vilo a gran parte de Europa durante casi años: era el preludio de una conflagración cada vez más amplia y cada vez más irremediable. La Segunda Guerra Mundial.

Advertisement
Advertisement

INTERNACIONAL

Blanche survives Republican defectors as Trumps gets his new attorney general

Published

on


NEWYou can now listen to Fox News articles!

Once thought doomed, President Donald Trump’s pick to lead the Justice Department has survived the Senate and now will take the helm as the nation’s top law enforcement official.

Advertisement

Acting Attorney General Todd Blanche was confirmed early Saturday morning as part of a mad blitz by lawmakers to wrap up their work and jet from Washington, D.C. Now, he’ll officially replace Pam Bondi as attorney general.

Blanche, who is Trump’s former personal lawyer, nearly saw his confirmation hopes go up in smoke as Republicans struggled to swallow his role in rolling out the nearly $2 billion anti-weaponization and sweeping IRS audit immunity for the president and his family.

TRUMP’S AG PICK SURVIVES — FOR NOW — AS REPUBLICANS QUESTION IF WHITE HOUSE DEAL WILL HOLD

Advertisement

Acting Attorney General Todd Blanche appears before a Senate Judiciary Committee confirmation hearing for his nomination to be attorney general at the Dirksen Senate Office Building in Washington, D.C., on July 15, 2026. (Anadolu via Getty Images)

However, a last-minute ally emerged: Sen. Bill Cassidy, R-La., who announced on Friday that he would back Blanche’s confirmation after spending days keeping tight-lipped on his decision.

Though he was concerned about weaponization at the Department of Justice (DOJ) and just how binding an agreement to nix the anti-weaponization fund and limit Trump’s audit immunity would be, he argued that having a Senate-confirmed attorney general was a better option than a placeholder.

Advertisement

«Mr. Blanche is not perfect, and he will tell you this,» Cassidy said on the Senate floor. «But the choice is not between perfection and Mr. Blanche. It is between Mr. Blanche and another acting attorney general, who may not run the department effectively under President Trump.»

TRUMP’S PICK FOR TOP LAW ENFORCEMENT OFFICIAL GETS CRUCIAL LAST-MINUTE LIFELINE FOR CONFIRMATION

Still, Sens. Lisa Murkowski, R-Alaska, and Susan Collins, R-Maine, joined all Senate Democrats to oppose Blanche’s confirmation.

Advertisement

Murkowski announced her opposition hours before Cassidy’s lifeline. She contended that despite Blanche’s trek to Alaska and numerous meetings with him, she could not support him to be the next attorney general.

She was worried about his connection to the anti-weaponization fund, a weaponized Justice Department, Blanche’s role in the Epstein Files release, and the uncertain future of the fund, which several Republicans have raised concerns about over whether taxpayer dollars would flow to rioters who stormed the Capitol on Jan. 6, 2021.

TRUMP ADMIN PUSHES BACK ON ‘SLUSH FUND’ ATTACKS AGAINST ANTI-WEAPONIZATION FUND AND LAYS OUT WHO QUALIFIES

Advertisement
Sen. Lisa Murkowski speaks to reporters outside of the Capitol Building

Senator Lisa Murkowski, a Republican from Alaska, speaks to members of the media following a vote outside the US Capitol in Washington, DC, US, on Friday, Oct. 3, 2025. (Graeme Sloan/Getty Images)

«The country needs an Attorney General who will check the worst impulses of this administration,» Murkowski said. «I hope Mr. Blanche is able to achieve that, if confirmed, but I simply do not have confidence that will be the case.»

Collins raised similar concerns earlier in the week, and was the first Republican out of the gate to cast doubt on Blanche’s chances of confirmation.

«While I believe Mr. Blanche is a capable lawyer, the Department of Justice has become increasingly political,» Collins said. «Mr. Blanche has taken several actions that have further eroded the Department’s independence, and that is the basis for my vote to oppose his confirmation.»

Advertisement

politics, todd blanche, justice department, senate elections, attorney general

Advertisement
Continue Reading

INTERNACIONAL

Año a año: así cayeron las exportaciones de gas en Bolivia que derivaron en la peor crisis económica de la era democrática

Published

on


Fotografía de un pozo de gas natural presentado por trabajadores de Yacimientos Petrolíferos el 16 de julio de 2024, en el norte de La Paz (Bolivia) (EFE)

Bolivia vivió más de una década de bonanza económica gracias al auge la industria de los hidrocarburos: entre 2006 y 2014 recibió cerca de USD 30.000 millones por exportaciones de gas natural, impulsadas por los contratos con Brasil y Argentina y los elevados precios internacionales.

Advertisement

Ese ciclo de ingresos fue posible gracias a los descubrimientos de grandes campos gasíferos y la infraestructura de exportación desarrollados en las décadas previas, mientras que la nacionalización de los hidrocarburos, decretada en 2006, incrementó la participación del Estado en la renta extraordinaria.

El pico más alto, entre 2012 y 2014, hizo que el país tuviera la mayor cantidad de reservas internacionales en relación con su Producto Interno Bruto (PIB) de toda la región y la economía creció a tasas cercanas al 6% anual. En esos años Bolivia registró superávits externos, circulación regular de divisas y un tipo de cambio estable, lo que permitió financiar bonos sociales, inversión pública y expandir el gasto estatal.

Diez años después de la época dorada, el panorama es opuesto: las reservas internacionales se redujeron a una fracción de aquel récord, las exportaciones de gas se desplomaron y el país enfrenta una escasez crónica de dólares, dificultades para importar combustibles, presiones inflacionarias, un déficit fiscal persistente y una inflación que alcanzó niveles no vistos en décadas.

Advertisement
Gasoducto
La falta de avance en el proyecto de venta de gas de Argentina a Brasil mediante los gasoductos de Bolivia, afecta a la integración energética en América del Sur (Foto: Shutterstock)

Un informe del Instituto Nacional de Estadística (INE) difundido esta semana revela que las exportaciones de gas del primer semestre volvieron a caer: 498,1 millones de dólares, una reducción del 12,9% en comparación con el mismo periodo el año anterior.

Aunque los efectos de la crisis se sintieron hace un par de años, la desaceleración de la economía inició después de 2014 cuando se alcanzó un pico de 6.011 millones de dólares por las exportaciones de gas natural.

Los años siguientes fueron una disminución sostenida que durante algunos años, como en 2015, se agravó por la caída de los precios internacionales o situaciones excepcionales como la pandemia de 2020. Los datos del INE, procesados por el Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), reflejan esta caída:

· 2014: USD 6.011millones

Advertisement

· 2015: USD 3.770 millones (Hubo una fuerte caída de los precios internacionales)

· 2016: USD 2.049 millones

· 2017: USD 2.581 millones

Advertisement

· 2018: USD 2.970 millones

· 2019: USD 2.719 millones

· 2020: USD 1.989 millones (Efecto pandemia mundial)

Advertisement

· 2021: USD 2.249 millones

· 2022: USD 2.973 millones (Alza temporal por la crisis energética global)

· 2023: USD 2.049 millones

Advertisement

· 2024: USD 1.614 millones

· 2025: USD 1.082 millones

Personas hacen fila para comprar gas licuado en La Paz, Bolivia, el 15 de enero de 2026 (REUTERS/Claudia Morales)
Personas hacen fila para comprar gas licuado en La Paz, Bolivia, el 15 de enero de 2026 (REUTERS/Claudia Morales)

Esta baja continua se debe a la declinación natural en la capacidad de producción de los principales pozos petroleros, a la falta de exploración y ausencia prolongada de nuevos yacimientos y a la finalización del contrato con Argentina, luego de que lograra la autosuficiencia energética con el campo Vaca Muerta.

Las exportaciones bolivianas de gas natural, cuyos mercados principales eran Brasil y Argentina, se vieron severamente afectadas en septiembre de 2024 cuando concluyó el contrato con Argentina que se había extendido a lo largo de 18 años y representaba entre el 40% y el 45% del total del gas exportado.

Advertisement

Tras el fin del contrato, el gas boliviano tocó mínimos históricos y aunque en junio de 2025 se reanudaron algunos envíos marginales bajo la modalidad de contratos interrumpibles con empresas privadas, el negocio no sustituye a su antiguo comprador.

El logo de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) detrás de un trabajador en un campo petrolero en Bolivia. 16 de julio de 2024 (REUTERS/Claudia Morales)
El logo de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) detrás de un trabajador en un campo petrolero en Bolivia. 16 de julio de 2024 (REUTERS/Claudia Morales)

En este escenario, el Estado que por años dependió de la renta hidrocarburífera busca nuevas fuentes de financiamiento para sostener el gasto público y evitar un ajuste más severo de la economía.

El expresidente Luis Arce, que como ministro de Economía manejó las cuentas de un país con prosperidad efímera y como presidente vio explotar la crisis a inicios de 2023, impulsó una política de industrialización que nunca llegó a despegar, con empresas estatales deficitarias que hoy enfrentan cierres inminentes o ajustes en su organización administrativa para sobrevivir sin generar costos al Estado.

El nuevo gobierno de Rodrigo Paz busca estabilizar las cuentas fiscales mediante el acceso a créditos externos y nuevas fuentes de ingresos. El ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, señaló en varias entrevistas que no se puede reemplazar los ingresos de los hidrocarburos con otro recurso natural sino con una economía diversificada que incluya la exploración de nuevos campos, mayor productividad, inversión privada y el desarrollo simultáneo de sectores exportadores como la minería, la agroindustria y los servicios.

Advertisement

Ese proceso, que se anticipa largo y requiere la modificación de una serie de leyes estratégicas, avanza bajo la presión de una eventual crisis energética que diversos especialistas sitúan entre 2027 y 2028 si no se revierte el declive de la producción de gas.

La discusión, por tanto, trasciende la búsqueda de nuevas reservas: implica definir un marco regulatorio que combine incentivos para la inversión, seguridad jurídica y ambiental, mecanismos que aseguren la repatriación de divisas, protección del medioambiente y una distribución equilibrada de la renta de los recursos naturales.

Advertisement
Continue Reading

INTERNACIONAL

Como respuesta a Meloni, España estableció controles fronterizos a viajeros desde Italia

Published

on



España anunció este viernes controles fronterizos temporales para los viajeros procedentes de Italia, en respuesta a medidas similares impuestas por el gobierno de Giorgia Meloni tras la entrada masiva de migrantes a Ceuta.


Estos controles, que se aplican «ante la persistente presión migratoria irregular» que afronta Italia, comenzarán a regir el sábado 8 de agosto a las 00H00 (02H00 GMT) y se prolongarán hasta el 7 de septiembre, indicó el Ministerio del Interior en un comunicado.

Advertisement

Más temprano, el gobierno español había amenazado con «medidas proporcionales» a Italia, que cerró temporalmente a España el espacio Schengen, la zona de libre circulación de la Unión Europea, hace una semana, tras la llegada de unos 72.000 migrantes al enclave español en el norte de África desde el vecino Marruecos.

El episodio levantó críticas de otros países de la Unión Europea cuyos gobiernos, a diferencia del Ejecutivo español de Pedro Sánchez, promueven políticas de mano dura hacia la migración.

Italia encabezó ese frente y desde el 1 de agosto aplica controles fronterizos en puntos de entrada marítimos y aéreos para ciudadanos de terceros países que lleguen desde España.

Advertisement


El gobierno español había arremetido más temprano el viernes contra la decisión de Roma, que considera «injusta, contraria a los intereses de la UE, y discriminatoria para la población española».

El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, la describió como «un torpedo en la línea de flotación de la unidad europea». La Moncloa pidió que Italia levantara las restricciones de inmediato.

«Si no lo hiciera antes de que concluya el domingo 9 de agosto, España se verá obligada a adoptar medidas proporcionales para proteger los intereses y la dignidad de sus ciudadanos», indicó el Gobierno en un comunicado.

Advertisement

Sin embargo, poco después decidieron adelantar la entrada en vigencia de la medida, que comenzó a regir este viernes 7 de agosto a la medianoche local.

Las impactantes imágenes de la masiva llegada de migrantes a Ceuta dieron la vuelta al mundo y provocaron fuertes tensiones en la Unión Europea.


De las 72.000 personas que entraron a Ceuta, 70.000 han regresado a Marruecos, según cifras oficiales españolas. Los migrantes que siguen en la ciudad autónoma, entre ellos cientos de menores solos, disponen de poco acceso a comida, agua o techo.

Advertisement


Las autoridades españolas indicaron que 80 personas murieron durante los cruces. El Ministerio del Interior marroquí, reportó 11 fallecidos en su lado de la frontera, todas salvo una por ahogamiento.

Advertisement

Sin embargo, ONGs en Marruecos afirmaron el viernes que se habían registrado al menos 141 muertes y que el balance probablemente iba a aumentar.

Italia justificó la suspensión de la libre circulación, uno de los grandes logros de la Unión Europea, como una «decisión necesaria para proteger la seguridad» de sus ciudadanos «y defender las fronteras de Europa».

La oficina de la primera ministra Giorgia Meloni dijo no tener intención de «revisar la decisión» antes del 15 de agosto. «Solo cuando haya certeza de que no hay riesgos de seguridad o terrorismo para Italia, de que no ocurre una nueva oleada y de que no hay migrantes irregulares dirigiéndose a territorio europeo, reconsideraremos», indicó en un comunicado.

Advertisement


El gobierno de Meloni ha intentado contener la llegada de los decenas de miles de migrantes que desembarcan cada año en pequeñas barcas en las costas de la península.


El gobierno español le reclamó en su ultimátum evitar «crear fracturas y conflictos estériles impulsados por motivaciones electorales» y confió en que «el europeísmo, el sentido común y la buena fe se impongan».

Según medios españoles, la policía vigila rumores que circulan en internet y mensajes en redes sociales ante otra posible llegada masiva de migrantes.

Advertisement


Por su parte, la Comisión Europea instó a Meta y TikTok a «actuar de manera contundente» para frenar la desinformación, indicando que mantuvo conversaciones con ambas plataformas el viernes.


«Las plataformas deben actuar de manera contundente para preservar la integridad del espacio digital, especialmente en situaciones de crisis», afirmó Henna Virkkunen, comisaria europea de soberanía tecnológica, seguridad y democracia.

Advertisement
Continue Reading

Tendencias

Copyright © 2026 NDM - Noticias del Momento | #Noticias #Chimentos #Política #Fútbol #Economía #Sociedad