ECONOMIA
La mora subió en marzo por 17° mes consecutivo: el gráfico clave que muestra cuándo se complicó el crédito

La mora de las familias aumentó por decimoséptimo mes consecutivo en marzo, un fenómeno que coincide con un contexto de crecimiento económico pero sin mejoras para amplios sectores de la sociedad en medio de un mercado de empleo formal complicado y caída del ingreso disponible. Según un análisis de la consultora 1816, que adelanta números que publicará el Banco Central a fin de mes, “hay un fenómeno novedoso en la economía local, en el que el PBI crece, pero le cuesta derramar en amplios sectores de la sociedad”. Los datos de salarios y empleo refuerzan esa idea, ya que tampoco muestran mejoras para los grupos más vulnerables.
En este marco, el acceso al crédito se transformó en un punto crítico. El informe de 1816 pone el foco en la dinámica de los préstamos en pesos al sector privado. Un gráfico elaborado por la consultora muestra de forma clara que tras el fin de las LEFI en julio de 2025, el crecimiento del crédito en términos reales experimentó un quiebre dada la pérdida de previsibilidad de la tasa de interés. Hasta esa fecha, la variación mensual de los préstamos venía en alza, con tasas de crecimiento real que en algunos meses superaron el 10%. Pero desde el final de ese instrumento, la tendencia se revirtió y los préstamos empezaron a mostrar caídas o estancamiento, lo que marcó un antes y un después para las condiciones de financiamiento.

La menor disponibilidad de crédito afectó la vida cotidiana de las familias y la operatoria de los bancos, ya que fue una de las varias causas por las que las familias tuvieron dificultades para refinanciar sus deudas y por qué los bancos están tardando tanto en administrar a sus clientes morosos. El freno al crédito antecedió, inclusive, a la volatilidad de tasas que se experimentó durante las elecciones legislativas del año pasado.
El análisis de 1816 califica de “novedoso” el escenario en el que la actividad económica crece, pero la mejora no llega a los hogares a través de mejores salarios, mayor empleo o, en este caso, mayor acceso al crédito. La tasa de morosidad evidencia ese desfasaje: pese a los indicadores macroeconómicos positivos, la cantidad de familias con deudas impagas sigue en aumento.
En los primeros días de mayo, la tasa de préstamos personales de las entidades financieras promedió 68,3%, un nivel similar al de los meses anteriores. El informe subraya que esa estabilidad no implica una mejora real, ya que el costo del dinero se mantiene elevado y el crédito en pesos avanza con lentitud. “Las tasas activas tan altas (y, en consecuencia, la lentitud que tiene el crédito en Pesos para recuperarse) puede tener varias explicaciones, pero nos quedamos con dos: (i) dada la morosidad, los prestamistas se cubren prestando solamente a tasas elevadas, y (ii) pese a que las tasas cortas están notablemente estables desde hace dos meses y medio, al no haberse modificado el régimen monetario de ‘tasa endógena’, sigue siendo difícil prever cómo evolucionarán las tasas en el futuro”, detalla el informe.
En este contexto, las autoridades económicas expresaron posturas que contrastan con el diagnóstico del mercad. Luis Caputo, ministro de Economía, atribuyó la suba de la morosidad de los hogares a decisiones de las propias familias. “La gente se sobreendeudó a tasas muy altas pensando que la inflación iba a licuar las deudas y eso no pasó”, declaró Caputo. Según el funcionario, el problema radica en las expectativas de los deudores y no en la política monetaria o la disponibilidad de crédito.
Por su parte, Santiago Bausili, presidente del Banco Central, se refirió al tema a fines de abril y sugirió que el sistema bancario ya atravesó la fase más compleja de la crisis de morosidad. “Los bancos dieron una ola de créditos a ciegas y el pico de la morosidad ya pasó”, aseguró el titular de la autoridad monetaria.

El gráfico elaborado por 1816 ilustra la evolución de los préstamos en pesos al sector privado desde abril de 2024. En los meses previos al fin de las LEFI, la expansión del crédito fue marcada, con picos superiores al 11% en términos reales. Pero a partir de julio de 2025, cuando ese instrumento desapareció, el crecimiento se desaceleró y en los meses siguientes se observaron caídas, llegando a registros negativos de hasta -2,5% en marzo de 2026. Esa tendencia sugiere que la oferta de financiamiento se redujo de manera abrupta, lo que complicó la capacidad de las familias para refinanciar deudas y agravó la tarea de los bancos en la administración de los morosos.
Luego, más factores jugaron en el problema. Por ejemplo, el salto de tasas durante la volatilidad cambiaria desatada durante las elecciones legislativas de octubre pasado, la aceleración de la inflación y la caída del poder adquisitivo de las familias (tanto en términos de ingreso real como de ingreso disponible). Pero la incertidumbre de tasas parece haber antecedido a todos esos agravantes.
El informe de 1816 también subraya la persistencia de tasas activas elevadas. “La tasa de préstamos personales de entidades financieras promedió 68,3% en los primeros dos días hábiles de mayo, prácticamente lo mismo que en enero y febrero, meses en los que la tasa overnight todavía operaba con altísima volatilidad”, señala el documento. El costo del crédito, por lo tanto, siguió en niveles altos, lo que limitó las posibilidades de recuperación del financiamiento en pesos.
La prolongación de la morosidad, que ya suma diecisiete meses de aumento, aparece entonces como el resultado de una serie de cambios en el sistema financiero y no únicamente de decisiones individuales o de olas de créditos.
Los datos oficiales que publica mensualmente el Banco Central se conocerán el 22 de mayo próximo, cuando la entidad distribuya su Informe Sobre Bancos. Mientras tanto, los cálculos de la consultora privada vienen adelantando con precisión los datos oficiales en base a una metodología similar al de la autoridad monetaria. Así lo hicieron en enero y febrero.
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ECONOMIA
Los gremios que negociaron aumentos de sueldo para junio 2026 en paritarias

Ferroviarios, encargados de edificio y ramas clave de empleados de comercio son algunos de los cierres paritarios más relevantes de cara a junio
29/05/2026 – 09:23hs
Las negociaciones colectivas en Argentina mantuvieron una intensa actividad durante las últimas semanas. Diversos sectores cerraron acuerdos paritarios o aplicaron cláusulas de actualización automática para adecuar los ingresos de los trabajadores. Estos movimientos determinarán las sumas finales que los empleados percibirán en los sueldos que se liquidan y abonan de forma general durante el mes de junio de 2026.
A continuación, detallamos las negociaciones más relevantes y los porcentajes acordados por las principales entidades sindicales del país que presentaron novedades significativas durante el mes de mayo.
Ferroviarios: acuerdo para el sector de cargas
El sindicato La Fraternidad cerró un entendimiento directo con las empresas del sector durante el mes de mayo que ya se pagó durante el corriente mes. La organización laboral obtuvo una recomposición salarial que impactará de forma inmediata en las liquidaciones de sus afiliados.
Los puntos salientes de este pacto incluyeron las siguientes pautas:
- El gremio consiguió un alza salarial del 3% para el sector de cargas, calculada sobre las escalas vigentes del mes de marzo.
- Las partes pactaron que el tradicional bono por el Día del Ferroviario se liquide en dos cuotas consecutivas. La normativa interna determinó que la segunda de estas cuotas se debe abonar de forma obligatoria antes del 11 de junio de 2026.
De esta manera La Fraternidad cerró el período paritario abril de 2025 – marzo de 2026 y la negociación con las empresas ferroviarias privadas de cargas NCA, FEPSA y Ferrosur.
Empleados de Comercio: rama clave
Tras haber extendido en abril el aumento trimestral de empleados de comercio a las ramas de centros de contactos y acopio de cereales, en mayo el gremio liderado por Armando Cavalieri anotó una paritaria más, al acordar también mejoras salariales para la rama de empleados en agencias de turismo (CCT 547/08)
La suba será repartida en tres tramos escalonados entre mayo, junio y julio 2026 de la siguiente forma:
- 2% en mayo
- 1,5% en junio
- 1,5% en julio
Todos los incrementos se liquidaran tomando como base los básicos convencionales correspóndientes a abril de 2026, más las sumas de caracter no remunerativo a dicha fecha. Además, se seguirán pagando hasta julio las sumas extra de 40.000 y 60.000 que ya se venían abonando, además de un nuevo monto no remunerativo de 20.000 pesos.
Encargados de edificios: modificaciones en las escalas básicas
La Federación Argentina de Trabajadores de Edificios de Renta y Horizontal modificó las grillas salariales aplicables a los empleados de propiedad horizontal. Los cambios introducidos alteran los haberes correspondientes a mayo, los cuales se efectivizan en junio.
El nuevo esquema salarial del sector determinó los siguientes componentes obligatorios:
- Las empresas aplicarán un incremento del 2% sobre los salarios del mes de abril de 2026, con incidencia directa en los adicionales del sector.
- El acuerdo incorporó al básico una porción de la suma fija remuneratoria que se abonó de forma regular desde diciembre de 2025.
- Esta integración representará 20.000 pesos adicionales al salario básico de la cuarta categoría para jornada completa y 10.000 pesos para las escalas restantes.
- El convenio fijó además una nueva suma fija remuneratoria mensual de 80.000 pesos para los trabajadores de jornada completa.
Trabajadores de seguros: esquemas trimestrales y por ramas
El Sindicato del Seguro cerró acuerdos paritarios de mediano plazo que contemplan incrementos específicos para las distintas actividades que nuclea la organización.
Las condiciones de cobro para este mes quedaron estructuradas de la siguiente manera:
- En la rama de Generales y ART se brindará un alza del 19% dividida en cuatro tramos, correspondiendo un 5 por ciento para los salarios de mayo.
- En la rama de Vida y Retiro la suba total alcanzará el 19,5%, fijando también un 5 por ciento de incremento para el sueldo de mayo.
Otros sectores que perciben incrementos en junio
Una gran cantidad de actividades económicas aplicará tramos de aumentos acordados previamente en paritarias trimestrales o semestrales para los haberes de mayo:
- El Sindicato del Plástico estableció para este período un incremento del 1,7% junto con el pago de 80.000 pesos no remunerativos.
- Los Camioneros aplicarán una suba del 1,7% en mayo, en el marco de una pauta del 10,1 por ciento pactada para el tramo marzo-agosto.
- Las empleadas domésticas cobrarán un incremento del 1,5% sobre el sueldo de mayo, según la más reciente resolución de la Comisión Nacional de Trabajo en Casas Particulares.
- La Unión Obrera de la Construcción fijó un 1,8% de suba sobre los salarios básicos de abril, sumando asignaciones no remunerativas quincenales por categoría.
Estos y otros trabajadores que están registrados por convenio y participan de actividad gremial serán los que recibirán en junio los sueldos de mayo con al menos alguna mejora respecto del mes anterior.
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ECONOMIA
“Consumidor inmediatista”: cómo el estrés económico, la salud y la IA cambiaron los hábitos de compra de los argentinos

El consumidor argentino cambió. La incertidumbre económica, el deterioro del poder adquisitivo y la necesidad de resolver problemas inmediatos transformaron la manera en que las personas compran, consumen, ahorran y se relacionan con las marcas. En paralelo, la inteligencia artificial empezó a modificar hábitos cotidianos y la salud se convirtió en una prioridad cada vez más presente en las decisiones de consumo.
Ese fenómeno quedó reflejado en el informe Consumer Pulse 2026 de Bain & Company, que definió al nuevo perfil regional como el “consumidor inmediatista”. Según la consultora, se trata de personas que priorizan rapidez, practicidad y beneficios concretos en un contexto atravesado por estrés financiero, inflación, presión sobre el costo de vida y aceleración tecnológica.
Son varios los estudios que se han dado a conocer en los últimos meses respecto de un cambio profundo en los hábitos de compra, que definen a un consumidor más cauto y precavido, que compara precios y que consume de forma estratégica, haciendo uso, cada vez más, de los descuentos y promociones.
Este giro se produce no sólo por lo económico, que hace que los consumidores elijan marcas más baratas o resignen categorías, sino también por tendencias mundiales, como por ejemplo las que se están observando en materia de bienestar y salud. Y lo mismo sucede con la tecnología. De hecho, el e-commerce crece cuando el consumo en locales físicos está sumamente resentido.
“Hoy el consumidor argentino está enfrentado a bastantes tendencias y disrupciones. El alto costo de vida y la inflación siguen presentes, y eso se refleja en una visión pesimista sobre la actualidad, aunque existe un optimismo de cara al futuro. Es interesante ver cómo el ánimo promedio es negativo, pero cuando se pregunta a cinco años, la mirada se vuelve mucho más positiva”, dijo Alejandro Pérez de Rosso, Partner y Office Head de Bain en Argentina.
Consumidor más cauto y precavido, que compara precios y que consume de forma estratégica, haciendo uso, cada vez más, de los descuentos y promociones
El estudio organizó esta transformación alrededor de cuatro grandes ejes: gestión del presupuesto, cuerpo en transformación, comercio conectado y beneficios tangibles. Detrás de cada dimensión aparecen cambios profundos en los hábitos de los argentinos y del resto de Sudamérica.
La primera gran transformación pasa por la economía doméstica. Bain detectó altos niveles de estrés y preocupación financiera en toda la región. Cerca del 40% de los consumidores sudamericanos afirmó atravesar niveles de estrés “altos o extremos” durante los últimos tres meses. Y ese porcentaje es similar particularmente en la Argentina.

Las principales fuentes de tensión están directamente relacionadas con el dinero. El 59% -de los 8.000 encuestados- destacó a las cuestiones financieras como principal causa de estrés, mientras que el 49% mencionó salud y bienestar y el 39% apuntó a problemas vinculados con trabajo y empleo. El informe también registró preocupaciones asociadas con crimen y violencia, relaciones personales, falta de tiempo y política local e internacional.
“Lo interesante para mí es que la razón de salud y bienestar pasó a segundo plano o a número dos, junto con las cuestiones financieras. En Argentina, la fuente principal de estrés es económica, seguida por la salud y el bienestar, y en tercer lugar aparece el trabajo. Tres de cada diez consumidores no llegan a fin de mes y, de esos, la mitad ya está incumpliendo pagos básicos. Esto se traduce en un consumidor muy apretado en el tema del bolsillo”, explicó Perez de Rosso.
Ese deterioro emocional impactó directamente sobre el consumo. Bain mostró que una parte relevante de la población enfrenta dificultades crecientes para sostener gastos básicos y ahorrar dinero. El 30% de los consumidores de bajos ingresos manifestó temor a no poder pagar alguna cuenta durante los próximos tres meses y el 14% reconoció que dejó impago al menos un servicio recientemente. Si bien son datos regionales, en la Argentina los números son semejantes.
El 30% de los consumidores de bajos ingresos manifestó temor a no poder pagar alguna cuenta durante los próximos tres meses
La capacidad de ahorro también se deterioró. De un 33% que logra ahorrar dinero para el mes siguiente, apenas el 8% afirmó que lo puede hacer sin resignar compras deseadas, mientras que el otro 25% aseguró que solo consigue guardar dinero comprando exclusivamente bienes y servicios esenciales.
Estos datos coinciden con los números de consumo que publican algunas consultoras, como por ejemplo Scentia, que mide las ventas de alimentos y productos de limpieza y tocador y muestran caídas pronunciadas desde hace ya varios meses. El último número, de abril, reflejó una caída de 3,8% respecto del mismo mes del año pasado en todos los canales, y de 4,5% específicamente en las grandes cadenas de supermercados.

El Indicador de Consumo (IC) de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC) mostró un crecimiento en abril pero de apenas 0,1% en la comparación interanual, aunque el acumulado del año refleja una merma de 0,8%. Según el informe, más allá del componente estacional en la baja de la inflación -que fue de 2,6% frente al 3,4% de marzo- esta desaceleración le da aire a los ingresos reales de los hogares y, con ello, a su capacidad de consumo.
“Para continuar en este sendero será fundamental, de cara a los próximos meses, monitorear la evolución de los precios y analizar si se reanuda de forma duradera un sendero desinflacionario”, precisó la entidad.
“Si uno mira la serie de estos estudios del consumidor en Argentina, en 2021 se veía a un consumidor en la casa, preocupado. En 2022, salimos de la pandemia felices, con dinero en el bolsillo y con ganas de gastar. En 2023, nos chocamos de frente con una realidad de aumento de costos e inflación y se habló del consumidor reprimido. En 2024, se empezó a poner en la balanza temas más emocionales, de salud física y mental. Y hoy estamos hablando de un consumidor inmediatista, con patrones de consumo mucho más acelerados, exacerbados por el uso de la inteligencia artificial, las drogas GLP-1 -medicamentos desarrollados para tratar la diabetes, pero que también se usan para bajar de peso porque reducen el apetito- y la búsqueda de promociones”, describió el ejecutivo de Bain.
Los consumidores empezaron a reducir gastos considerados menos prioritarios y a concentrarse en necesidades concretas (Pérez de Rosso)
Ese contexto empujó una lógica de consumo más inmediata y pragmática. Los consumidores empezaron a reducir gastos considerados menos prioritarios y a concentrarse en necesidades concretas.
Bain detectó fuertes caídas en categorías como alcohol, restaurantes y comida a domicilio, especialmente entre consumidores de ingresos bajos y medios. “Sacrifican consumo en categorías como bebidas alcohólicas, restaurantes, comida a domicilio, ropa o productos de belleza. Ese dinero se redirige a bienes primarios o de primera necesidad, como supermercado, salud, alquiler y educación. Es un consumidor que prioriza lo esencial, porque no le sobra nada y tiene dificultades para ahorrar”, explicó Perez de Rosso.

El informe mostró además diferencias marcadas según el nivel de ingreso. “El uso del crédito también muestra diferencias según el nivel de ingreso. Los sectores de menores ingresos utilizan la tarjeta para emergencias y gastos básicos, mientras que los de ingresos altos la emplean para viajes o bienes durables. El acceso al crédito está muy ligado a la realidad económica de cada segmento”, sostuvo el directivo.
La segunda dimensión identificada por Bain se relaciona con el “cuerpo en transformación”. El informe mostró que los consumidores sudamericanos otorgan cada vez más relevancia a la salud y al bienestar, incluso por encima de consumidores de mercados desarrollados. El 52% aseguró que la salud es “extremadamente importante” y afirmó mantener hábitos saludables. Según el estudio, esa proporción supera los niveles registrados en Estados Unidos y Europa.
Según Alejandro Pérez de Rosso, “la salud hoy aparece como una preocupación central en todas las franjas de ingreso, aunque algunos pueden acceder a productos saludables y otros no. Se observa una caída en el consumo de snacks azucarados, ultraprocesados y comidas rápidas, y un auge de alimentos frescos, proteínas y lácteos. La categoría de lácteos, por ejemplo, está reivindicada”.
La salud hoy aparece como una preocupación central en todas las franjas de ingreso, aunque algunos pueden acceder a productos saludables y otros no (Pérez de Rosso)
Entre los principales objetivos personales aparecieron mantener un peso saludable, mejorar el sueño y optimizar la condición física. En paralelo, el informe registró cambios en hábitos alimenticios. Los consumidores empezaron a reducir comidas rápidas y alimentos ultraprocesados y aumentaron la búsqueda de productos naturales y saludables.
Sin embargo, esa preocupación creciente convivió con otra tendencia: el aumento sostenido de la obesidad en Sudamérica. En ese escenario, Bain detectó una expansión acelerada de medicamentos GLP-1 y análogos, utilizados para bajar de peso y tratar diabetes. El 10% de los consumidores sudamericanos aseguró que usa o ya usó este tipo de medicamentos. La penetración escaló especialmente entre consumidores de altos ingresos, donde alcanzó el 20%. En sectores de ingresos medios llegó al 9% y en segmentos de menores ingresos alcanzó el 8 por ciento.
“La penetración de las drogas GLP-1 para el control de peso es muy significativa, sobre todo en clases altas, pero también está creciendo en otros segmentos. Esto genera cambios de hábitos que persisten en el tiempo e impactan en categorías adyacentes, como ropa y servicios de belleza”, afirmó Pérez de Rosso.
El fenómeno empezó a modificar patrones de consumo en distintas industrias. Bain detectó caídas en categorías asociadas con snacks salados, postres, fast food y consumo fuera del hogar entre usuarios de GLP-1. Al mismo tiempo crecieron categorías vinculadas con proteínas magras, alimentos frescos, suplementos, vitaminas, fitness y bienestar.
La tercera gran dimensión del consumidor inmediatista es el “comercio conectado”. La digitalización del consumo siguió acelerándose y modificó la manera en que las personas compran y toman decisiones. Bain detectó un crecimiento sostenido de los canales digitales en Sudamérica y sostuvo que todavía existe margen para seguir ampliando la penetración online.
Las plataformas ya establecidas continúan liderando las compras digitales, aunque WhatsApp y las redes sociales ganaron espacio como herramientas de compra. Según el informe, esos canales registraron niveles de adhesión de entre 16% y 26%, dependiendo de la categoría analizada.
La inteligencia artificial apareció como otro de los grandes motores de transformación. Bain registró un avance significativo en la adopción de IA respecto de 2025, especialmente entre consumidores de altos ingresos. Las herramientas más utilizadas fueron ChatGPT y Google Gemini. Los consumidores comenzaron a incorporar inteligencia artificial para búsquedas, productividad, recomendaciones y asistencia durante el proceso de compra.

“Un dato que me sorprendió fue el alto uso de inteligencia artificial en la Argentina. Siete de cada diez personas utilizan IA en alguna instancia del proceso de compra, ya sea para investigar productos, comparar precios o pedir recomendaciones. No es un fenómeno limitado a las clases altas, sino que se da de manera transversal”, indicó Perez de Rosso.
Bain también registró que las personas muestran más entusiasmo y confianza en utilizar inteligencia artificial para decidir compras que para concretarlas automáticamente. Es decir, los consumidores aceptan con mayor facilidad que la IA recomiende productos o ayude a comparar opciones, pero todavía mantienen cierta cautela frente a compras completamente automatizadas.
La cuarta dimensión del consumidor inmediatista gira alrededor de los “beneficios tangibles”. En un escenario de presión económica, los consumidores priorizan cada vez más recompensas concretas, rápidas y visibles.
Ese fenómeno impulsó un fuerte crecimiento de los programas de fidelización. El 76% de los consumidores aseguró que participa actualmente en al menos un programa de beneficios y cada usuario afirmó estar inscripto, en promedio, en 6,6 programas distintos. Las categorías con mayor penetración fueron supermercados, estaciones de servicio y servicios financieros. Bain detectó además que los consumidores de altos ingresos participan con mayor frecuencia en programas de fidelización en prácticamente todas las categorías.

“Los programas de lealtad tienen una penetración muy alta en el país. Ocho de cada diez argentinos participa en algún programa y, en promedio, cada persona tiene seis o siete programas activos. Esto influye directamente en la elección de supermercados, estaciones de servicio y bancos”, señaló Perez de Rosso. Los programas asociados con supermercados y servicios financieros aparecen entre los más valorados por los consumidores. El 49% consideró importantes o muy importantes los beneficios vinculados con comercio minorista de alimentos, mientras que el 44% destacó los relacionados con servicios financieros.
El informe también mostró que los consumidores prefieren beneficios rápidos y tangibles. Descuentos inmediatos, promociones concretas y recompensas visibles aparecen entre los factores que más influyen al momento de elegir programas de fidelización.
Si bien la coyuntura económica pesa fuerte en las decisiones de consumo, detrás de eso está ocurriendo una transformación profunda en los hábitos, marcada por la búsqueda de salud, la digitalización y la inmediatez (Pérez de Rosso)
“Si bien la coyuntura económica pesa fuerte en las decisiones de consumo, detrás de eso está ocurriendo una transformación profunda en los hábitos, marcada por la búsqueda de salud, la digitalización y la inmediatez en las decisiones de compra. Es fundamental mirar ambas tendencias para entender al consumidor argentino de hoy”, concluyó Perez de Rosso.
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ECONOMIA
El FMI ya no disimula: se queja de que el dólar está muy barato y pide medidas urgentes

El staff del FMI le hizo una dura advertencia a Javier Milei, en el tema más sensible para cualquier gobierno argentino: el precio del dólar. Los técnicos del organismo abordaron la cuestión en su última evaluación sobre la economía.
En un documento donde mandan los elogios al ordenamiento fiscal del país, logrado desde la asunción del líder libertario, también hay espacio para los reclamos. Por ejemplo, hay un pedido de una reforma impositiva que amplíe la cobertura del impuesto a las Ganancias a una mayor parte de trabajadores. O que se dé de baja al monotributo.
Y también una advertencia por el atraso cambiario, que el FMI considera hasta un 22% al momento de la evaluación, en marzo último. Teniendo en cuenta que el dólar casi no se movió, el cuadro se agravó notoramiente bajo los ojos del organismo.
Precio del dólar se convirtió en el principal foco de tensión con el FMI
El equilibrio entre el proceso de desinflación y el mantenimiento de la competitividad externa se convirtió en el principal foco de tensión entre el Gobierno y el Fondo Monetario.
En un exhaustivo documento técnico que analiza la evolución del sector externo argentino, el organismo multilateral puso números a una de las mayores preocupaciones del mercado: el atraso cambiario.
Según las estimaciones del staff del Fondo, el tipo de cambio real de Argentina presenta una brecha significativa. El organismo calcula que esa brecha cambiaria se sitúa en un rango de entre el 9,5% y el 22%, con un punto medio del 15,8%.
Esta cuenta, que fue estimada con los datos promedio del año pasado, seguramente, se acrecentó durante el primer trimestre. El propio FMI estimó que la apreciación real del tipo de cambio fue del 13% entre enero y marzo últimos.
Este diagnóstico confirma que, para el FMI, el peso argentino está apreciado. O, lo que es lo mismo, la Argentina quedó cara en dólares.
El fin del «colchón» de competitividad preocupa al FMI
El documento del FMI detalla cómo se fue diluyendo la ventaja cambiaria obtenida tras las devaluaciones iniciales.
Esta nueva fase de apreciación del peso, según el FMI, fue impulsada por dos factores principales: los ingresos récord provenientes de las exportaciones agrícolas y energéticas, y las fuertes entradas de capitales financieros, por la colocación de títulos de deuda de las empresas locales.
El organismo fue tajante al respecto: esta apreciación reciente erosionó las ganancias de competitividad obtenidas previamente. Incluso destaca que esta presión al alza sobre la moneda se produjo a pesar de los esfuerzos del Banco Central por comprar divisas en el mercado durante los últimos meses.
Desde comienzos de año, el BCRA lleva comprados u$s9.677 millones. Ayer adquirió la friolera de u$s477 millones.
En el «staff report» del Fondo figura que el organismo le pidió al Gobierno la acumulación de reservas por un total de u$s10.000 millones a lo largo de este año.
Hasta ahora, el BCRA compró divisas pero no las acumuló. Una tendencia que debería revertirse de acá en más.
La advertencia: no usar el dólar como ancla
Uno de los puntos más sensibles del documento técnico tiene que ver con la estrategia de desinflación del Gobierno. El FMI advierte explícitamente que Argentina debe «evitar la dependencia excesiva de la apreciación de la moneda con fines de desinflación a corto plazo».
En lugar de utilizar el tipo de cambio como un ancla para frenar la suba de los precios, el organismo propone que la «flexibilidad cambiaria» sea la «primera línea de defensa» para gestionar la volatilidad y los shocks externos.
Para el Fondo, la acumulación de reservas internacionales es «esencial» para asegurar un acceso estable a los mercados de crédito, y esto «requiere políticas macroeconómicas calibradas que no fuercen una apreciación artificial».
El dilema de la «abundancia»
El informe dedica un apartado especial a cómo gestionar los «ingresos extraordinarios» (windfalls) que se proyectan para los sectores de energía y minería, que hoy son las estrellas de la economía argentina y aseguran ingresos muy fuertes de divisas.
El FMI teme que una entrada masiva de dólares de estos sectores profundice el atraso cambiario (lo que en economía se conoce como «enfermedad holandesa»).
Para limitar las «distorsiones derivadas de la posible presión al alza sobre el tipo de cambio real», el Fondo sugiere:
- «Ahorrar una gran parte de estos ingresos extraordinarios» mediante una política fiscal más ajustada
- Acelerar la «acumulación de reservas» en el Banco Central
- Fortalecer la regulación prudencial para evitar auges crediticios insostenibles y descalces cambiarios
La postura monetaria y el futuro del cepo al dólar
Aunque el FMI considera que la postura monetaria actual es «apropiadamente restrictiva», señala que esto se refleja precisamente en la «continua apreciación de la moneda» en un contexto de expansión contenida de la base monetaria.
Hacia adelante, el organismo condiciona la sostenibilidad de un peso fuerte a la fortaleza de la economía real.
Un tipo de cambio real más apreciado sólo podría justificarse en el mediano plazo si las «reformas estructurales» en curso logran «ganancias sostenidas de productividad y competitividad».
En este sentido, el FMI reclama avanzar con una economía más abierta, con menos barreras laborales y de mercado, y la «flexibilización gradual de las restricciones cambiarias (cepo)» a medida que las condiciones lo permitan.
Hasta que esas reformas no den frutos en la productividad real, el organismo sugiere que confiar únicamente en un dólar barato es un camino riesgoso que compromete la resiliencia externa del país.
¿Qué hará Milei en los próximos meses? ¿Seguirá la receta del Fondo Monetario o se mantendrá en la postura férrea de contener el tipo de cambio sea como sea, para lograr la desinflación, y así tener más chances en la carrera electoral de 2027?
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