POLITICA
La polémica por las criptomonedas de Adorni: cómo funciona la trazabilidad y qué puede revelar una billetera

La reciente controversia sobre la justificación patrimonial con criptomonedas por parte del jefe de Gabinete Manuel Adorni, puso en el centro del debate la transparencia de la tecnología blockchain y generó dudas sobre la credibilidad de las explicaciones oficiales. Laureano Bielsa, abogado especialista en Finanzas afirmó en Infobae Al Mediodía que la trazabilidad técnica del sistema permite auditar movimientos, aunque persisten dificultades reales a la hora de vincular cada billetera con una persona concreta.
La utilización de criptomonedas como sustento de la declaración jurada por parte del funcionario presenta ventajas y limitaciones, según precisó el especialista. Si bien blockchain registra de manera pública todos los movimientos, no existe una relación directa y automática entre cada billetera y su titular.
Esto admite que las operaciones sean rastreables, pero al mismo tiempo deja margen para que los responsables eludan su identificación, lo que dificulta la verificación social y judicial sobre la veracidad de los fondos declarados.
“La blockchain es básicamente un sistema de contabilidad distribuido. Es como un Excel que, en vez de guardarse en mi computadora, se almacena en todas las computadoras que forman parte de la red”, explicó Bielsa. Destacó que “todas esas computadoras conservan una copia de cada transacción, lo que hace muy difícil modificar o eliminar registros”, especialmente considerando que “una red de Bitcoin tiene cientos de miles de equipos conectados”.
Cómo funciona el rastreo de fondos en blockchain
El especialista insistió en que la trazabilidad es absoluta para cualquier billetera si se conoce su clave pública. Sin embargo, planteó los límites del sistema: “Las billeteras no son anónimas, son seudónimas. Lo que tenés es una serie de números y letras que funciona como un CBU digital”. Aunque cualquiera puede consultar el historial de una billetera, sin documentación adicional no es posible saber a quién pertenece.
Al analizar si un funcionario puede justificar su patrimonio en bitcoin simplemente con la presentación de una billetera, Bielsa indicó que “no hay forma de probar que no era de Adorni esa billetera; no es consistente ni siquiera para sostener una hora de conversación”.
De todos modos, reconoció que con la clave pública puede consultarse el historial completo, ya que existen herramientas gratuitas que permiten revisar cada movimiento de manera sencilla.
Tipos de billeteras y su importancia en la trazabilidad
Bielsa explicó diferencias claves entre sistemas de almacenamiento: “Una billetera caliente es la que está conectada a Internet y te permite operar desde una computadora o una aplicación”. Por otro lado, “las billeteras frías no están conectadas y pueden ser un pendrive o una paper wallet impresa, que es un método más rudimentario y antiguo”.
El experto se mostró escéptico ante quienes aseguran haber utilizado estos soportes años atrás: “Una persona que manejaba una paper wallet en 2014 tenía que ser muy experta, porque el sistema exigía mucho conocimiento técnico”, dijo.
Y agregó: “Para transferir correctamente los fondos, era necesario gestionar los ‘vueltos’, dado que el sistema genera una clave pública nueva en cada transferencia, por lo que presentar la historia completa requiere un nivel de detalle alto”.
Al unir el contexto técnico con la dificultad de mover grandes montos de bitcoin en los primeros años, Bielsa reforzó sus dudas: “Por entonces era algo de nicho. Encontrar a alguien que tuviera 200.000 dólares en bitcoin para vender era muy complejo, había que reunirse en persona y la confianza en la operatoria era limitada”.
Dudas y críticas sobre la justificación patrimonial en criptomonedas
No sólo los aspectos técnicos siembran dudas sobre la validez de ciertas explicaciones patrimoniales con criptomonedas. Bielsa señaló: “El dato llamativo no es si ganó o perdió, es pensar que alguien puso todo su ahorro no declarado en una inversión de alto riesgo. Es muy difícil de creer”.
También se refirió a la dificultad de sostener los fondos sin retirarlos durante años: “La mayor parte de la gente, incluso usuarios experimentados, se sorprendía por pequeñas subidas y bajadas y rara vez aguantaba todo su capital invertido durante mucho tiempo”, afirmó. Según Bielsa, sólo quienes poseían sumas muy grandes o contaban con formación técnica podían tolerar semejante volatilidad.
A la hora de probar la propiedad real de una billetera, el proceso se complica aún más. “Por vía judicial formal no sería posible descifrar si está mintiendo o no, porque la billetera es seudónima y no está registrada a su nombre. Si consigue que alguien le preste una, y esa persona no lo declara, no nos vamos a enterar”, advirtió.
Aun así, remarcó que si la clave pública aparece en la declaración jurada, la comunidad técnica puede analizar todos los movimientos y ejercer cierto control social.
Según su experiencia, cuando la corrupción se cruza con la blockchain, la comunidad técnica y la sociedad civil disponen de herramientas inéditas para exponer irregularidades y favorecer la transparencia. Que los registros históricos permanezcan inalterables y sean públicamente consultables, representa —en su opinión— una vía real para mejorar las prácticas públicas y robustecer los controles, ofreciendo una esperanza concreta frente a viejos problemas.
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POLITICA
El exembajador Jorge Argüello advirtió que el conflicto con Brasil es “la mayor imprudencia” diplomática desde 1983

La crisis diplomática que se abrió entre la Argentina y Brasil tras los dichos del presidente Javier Milei contra Luiz Inácio Lula da Silva y el juez del Supremo Tribunal Federal Alexandre de Moraes, seguida por la decisión del gobierno brasileño de llamar a consultas a su embajador en Buenos Aires, reabrió el debate sobre los límites entre las afinidades ideológicas de un gobierno y los intereses permanentes de la política exterior. Para Jorge Argüello, uno de los diplomáticos argentinos con mayor trayectoria internacional, el episodio representó un quiebre con una política de Estado que comenzó a construirse con el regreso de la democracia y que logró sostenerse durante más de cuarenta años.
«Constituye una gran imprudencia, probablemente la mayor desde 1983“, afirmó Argüello en declaraciones a Infobae.
El ex embajador argentino en Estados Unidos, Portugal y ante las Naciones Unidas sostuvo que el conflicto no debía analizarse únicamente desde la coyuntura política, sino desde el proceso de integración estratégica que impulsaron Raúl Alfonsín y José Sarney a partir de 1983, cuando ambos países decidieron dejar atrás décadas de competencia y desconfianza para construir una relación basada en intereses comunes.

“Desde el momento en que Alfonsín y Sarney iniciaron un camino de integración sin retorno, hemos pasado cuarenta años construyendo confianza sobre la base de intereses compartidos, no de afinidades ideológicas”, explicó.
A juicio del exdiplomático, ese fue precisamente uno de los principales activos de la relación bilateral: haber logrado preservar la cooperación entre la Argentina y Brasil más allá de los cambios políticos registrados en ambos países durante las últimas cuatro décadas.
“Durante estos cuarenta años convivieron presidentes de los más diversos signos políticos en los dos países y, sin embargo, el vínculo no solamente se mantuvo, sino que se fue profundizando”, sostuvo.
Argüello recordó que ese proceso permitió revertir una histórica rivalidad regional y convertirla en una asociación estratégica sin antecedentes en América del Sur.
“Nosotros venimos de una antigua rivalidad y hemos construido una asociación estratégica”, señaló.
Como ejemplo de esa transformación mencionó la Agencia Brasileño-Argentina de Contabilidad y Control de Materiales Nucleares (ABACC), el organismo binacional creado por ambos países para supervisar el uso pacífico de los materiales nucleares.
“El ABACC es un hecho único en el mundo”, destacó, al señalar que constituye uno de los mayores símbolos de la confianza alcanzada entre Buenos Aires y Brasilia desde el retorno democrático.
Para el ex embajador, esa construcción institucional es la que hoy aparecía amenazada por una visión que subordinaba la política exterior a las afinidades ideológicas entre los gobiernos.
“Todo esto que hemos ido construyendo durante cuarenta años choca con la idea de teñir de azul la región”, afirmó, en referencia a la estrategia política impulsada por Javier Milei junto a dirigentes de la centroderecha latinoamericana.

Argüello aclaró que no cuestionaba que un presidente tuviera posiciones políticas o ideológicas definidas. El problema, sostuvo, aparecía cuando esas convicciones terminaban condicionando decisiones que afectaban intereses permanentes del Estado.
“Los presidentes pueden tener posiciones políticas e ideológicas, pero lo que no pueden hacer es imponerlas sobre el interés nacional”, afirmó.
Y desarrolló esa idea con una definición que, a su entender, constituía uno de los principios centrales de la política exterior.
“El interés nacional es permanente. No cambia en función del pensamiento político o de la concepción ideológica del gobierno. Porque el gobierno pasa; el interés nacional permanece”, sostuvo.
Las declaraciones de Argüello llegaron después de que el presidente Milei participara el sábado en San Pablo del acto de lanzamiento de la candidatura presidencial de Flávio Bolsonaro. Durante su discurso calificó a Lula de “ladrón”, “presidiario” y “totalitario”, además de insultar al juez Alexandre de Moraes, quien le había impedido visitar al ex presidente Jair Bolsonaro durante su estadía en Brasil.
La reacción brasileña fue inmediata. El Partido de los Trabajadores repudió las declaraciones del mandatario argentino, funcionarios del gobierno de Lula cuestionaron el tono del discurso y, finalmente, el canciller Mauro Vieira resolvió llamar a consultas al embajador Julio Glinternick Bitelli, en la respuesta diplomática más importante adoptada por Brasil desde el inicio de la gestión de Milei. Según pudo confirmar Infobae de fuentes oficiales, la decisión respondió al fuerte malestar que provocaron los agravios dirigidos tanto al presidente brasileño como a uno de los integrantes del Supremo Tribunal Federal.
Para Argüello, el episodio excedía el enfrentamiento personal entre los actuales mandatarios y obligaba a reflexionar sobre el rumbo de la política exterior argentina.
“Los gobiernos pasan; el interés nacional permanece”, insistió.

A su entender, esa fue la lógica que permitió consolidar durante más de cuatro décadas una relación estratégica entre las dos mayores economías de América del Sur y convertirla en uno de los pilares del Mercosur y de la estabilidad regional.
Por eso consideró que la crisis actual trascendía el conflicto coyuntural. Desde su mirada, la mayor preocupación no residía únicamente en el deterioro del vínculo político con el gobierno de Lula, sino en que una política exterior basada en afinidades ideológicas terminara debilitando una política de Estado que sobrevivió a administraciones radicales, peronistas, liberales y socialdemócratas a ambos lados de la frontera.
“Hemos construido cuarenta años de confianza sobre intereses compartidos. Ese es el capital que no debería ponerse en riesgo”, concluyó el ex embajador, al sintetizar la preocupación que, según entendía, hoy atravesaba a buena parte de la diplomacia argentina.
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POLITICA
En medio del conflicto diplomático, Milei acusó a Lula de estar detrás de la “campaña antiargentina”

El presidente Javier Milei acusó a su par de Brasil, Lula da Silva, de estar detrás de la “campaña antiargentina”, en medio de un conflicto diplomático que se desató luego de actividades de campaña de Milei junto al hijo de Jair Bolsonaro, Flavio.
Lula llamó hoy a consulta a su embajador en la Argentina y se tensionó la relación entre los dos países. La respuesta del presidente argentino escaló aun más la situación.
“¿Sabe quién puso más plata en esta campaña antiargentina? El gobierno de Brasil. El 25 por ciento de los recursos salió de ahí“, sostuvo. Con campaña antiargentina aludió a la reacción global, en muchos casos desproporcionada, a ciertas actitudes de la selección nacional en el mundial de fútbol, que terminó con figuras del fútbol y del espectáculo acusando al país de racista.
En diálogo con radio Mitre, Milei dijo que “estamos poniendo en jaque la política de estos chorros que se escudan detrás del Estado para robarle a la gente; están nerviosos porque se está demostrando que si sacas al Estado del medio, la gente prospera”.
“¿Sabe quién puso más plata en esta campaña anti-Argentina? El Gobierno de Brasil, el 25% de los recursos salió de ahí… y después vienen a hablar de interferencias», apuntó el Presidente justo un día después de que viajara al país vecino para brindar su apoyo a la candidatura de Flavio Bolsonaro.
“Además, [los brasileños] jugaron un rol muy activo en la campaña de 2023, ¿o se olvida que los asesores de [Sergio] Massa eran un grupo de brasileños que mandó Lula? Jugaron activamente en esa campaña», prosiguió Milei.
El Presidente sumó: “Quise ir a ver a mi amigo Jair Bolsonaro y no me dejaron, pero acá el expresidiario [por Lula] vino a saludar a la rea [por Cristina Fernández de Kirchner], ¿no? Nadie le prohibió nada; sin embargo, a mí no me dejaron visitar a mi amigo, que además está injustamente preso”.
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Javier Milei acusó a Brasil de financiar la campaña antiargentina

Horas después de que el Gobierno de Lula llamara a consultas a su embajador en Buenos Aires por los dichos de Javier Milei durante el acto de lanzamiento de campaña de Flávio Bolsonaro, el presidente argentino volvió a apuntar contra el país vecino y lo acusó de financiar la supuesta campaña antiargentina.
“Me alié con Estados Unidos, me alié con Israel, y hoy Argentina es un faro de la libertad. Por eso todo el ataque que hubo, toda la campaña mediática, porque estamos siendo el faro de Occidente, porque estamos cambiando el mundo, porque estamos poniendo en jaque las políticas de estos chorros que se escudan detrás del Estado presente para robarle a la gente de bien. Entonces están nerviosos porque se está demostrando que usted saca al Estado del medio y la gente prospera y todos los parásitos que viven del Estado están desesperados”, dijo el mandatario durante una entrevista en Radio Mitre en el predio de la Sociedad Rural, donde más temprano participó de la inauguración oficial de la tradicional muestra del campo.
Enseguida, redobló la apuesta y apuntó contra el país vecino: ¿Sabe quién puso más plata en esta campaña antiargentina? El gobierno de Brasil. El veinticinco por ciento de los recursos salió del gobierno de Brasil. Después vienen a hablar de interferencia. Además, jugaba un rol muy activo en la campaña del 2023. ¿Usted se olvida que los asesores de Massa eran un grupo de brasileños?
Milei insistió además en sus críticas por el impedimento de la justicia brasileña para poder visitar a Jair Bolsonaro, quien cumple prisión domiciliaria acusado de intento de golpe de Estado.
“Yo quise ir a ver a mi amigo Jair Bolsonaro. No me dejaron.Acá, sin embargo,el expresidiario vino a saludar a la rea”, dijo en referencia a la visita que meses atrás Lula hizo a Cristina Kirchner en el departamento en el que la expresidenta cumple arresto domiciliario.

“Acá no hubo ningún problema. Nadie le prohibió nada. Sin embargo, a mí no me dejaron visitar a mi amigo, que además está injustamente preso. Además, también financiada esta campaña antiargentina por México, por el Partido Demócrata de Estados Unidos. Son las cabezas progresistas que no quieren que las ideas de la libertad funcionen. Porque si usted empieza a demostrar que corriendo el Estado, corriendo los parásitos estos, la economía progresa y la gente está mejor, y tienen un problema enorme. Entonces, por eso nos atacan”, añadió
Por último, dijo que esa situación seguirá hasta las próximas elecciones: “Noticias falsas, noticias operadas… nos tenemos que preparar para esto. No se dejen engañar porque van a venir haciéndose los buenos para meterle la mano en el bolsillo. Por lo menos conmigo ya saben que no le meto la mano en el bolsillo, que le devuelvo la plata”.
Este domingo, el Gobierno de Brasil llamó a consulta a su embajador en la Argentina, Julio Bitelli, después de que Javier Milei tildara a Luiz Inácio Lula da Silva de “presidiario” y “ladrón” durante en un acto partidario en San Pablo, una decisión adoptada por el canciller Mauro Vieira que profundizó la tensión diplomática entre dos países cuya relación bilateral ya atravesaba un vínculo poco fluido pese a que Brasil es el principal socio comercial argentino.
Bitelli viajará a su país en las próximas horas, según confirmó Infobae a partir de fuentes oficiales. La medida llegó tras una intervención de Milei en territorio brasileño que el gobierno de Lula interpretó como una injerencia en asuntos internos.
El episodio se produjo un día después de que el mandatario argentino participara en la convención del Partido Liberal, en apoyo a la candidatura presidencial de Flávio Bolsonaro para las elecciones del 4 de octubre. En ese acto, Milei llamó a Lula “ladrón”, “presidiario” y “basura socialista”, y también atacó al juez del Supremo Tribunal Federal Alexandre de Moraes, a quien definió como “basura calva”.
Durante un discurso de unos 25 minutos, el Presidente respaldó a Flávio Bolsonaro como postulante del principal espacio opositor al actual jefe de Estado brasileño. Allí sostuvo que Brasil enfrentaba un “Riesgo Lula” y afirmó que el país iba hacia una crisis de deuda porque, a su juicio, el mandatario brasileño no hizo el ajuste fiscal necesario.
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