DEPORTE
Los secretos de los goles de Maradona a los ingleses: del sándwich que lo motivó a la ventaja que solo vio Diego

El 22 de junio de 1986, Diego Maradona se despertó más temprano que nunca en el predio del América de México. “Se quedó boludeando un rato, compartía el cuarto con (Pedro Pablo) Pasculli. En un momento dijo: ‘Tengo unas ganas de comerme un sánguche de mortadela’. Y nosotros teníamos mortadela, eh, habíamos llevado mucha comida de Argentina”, le contó Roberto Mariani, uno de los ayudantes de campo de Carlos Bilardo, a Andrés Burgo, autor del libro “El partido”, que se sumerge en la apasionante historia de aquel duelo por los cuartos de final ante Inglaterra del Mundial de 1986, y que luego se convirtió en documental.
Sí, a horas de pisar el césped del estadio Azteca, de componer su obra más trascendente y recordada, de abrir el marcador con una mano camuflada de cabezazo y de rematarla con un eslalon artístico, inolvidable; Maradona pedía un “sánguche de mortadela” cual Popeye reclamando su espinaca. Esa paz, tal vez, tenía raíces en su vaticinio, que procuró regar entre sus íntimos y sus compañeros.
“Diego también contó que había hablado con sus hermanos, con Lalo (Raúl) y el Turco (Hugo) de una jugada en la que él se recostaba sobre la derecha, encaraba, dejaba rivales en el camino y definía al segundo palo. Y entonces dijo: ‘Tengo unas ganas de hacerle un gol de esos a los ingleses’. Y bueno, un rato después, de esa manera, hizo el gol de su vida”, completó Mariani.
Más: a Raúl Madero, el médico del plantel, Pelusa le dijo que había soñado que iba a hacer dos goles. Y tan envalentonado estaba que con su augurio en un puño le propuso una apuesta al recordado José Luis Brown. “¿Podés creer que Diego había dicho antes del partido que ganábamos 2 a 1 y hacía los dos goles?”, le dijo entonces el Tata a la revista Sólo Fútbol.
En ocasión del aniversario N° 34 de su oda, Maradona contó que la revivió frente a la pantalla en una entrevista con Infobae. Cada replay le ofrecía nuevas perspectivas. “El segundo gol me sigue emocionando. Siempre le encuentro algo nuevo, la mala salida de Shilton o el pase del Negro Enrique. Porque joden con eso, pero yo arranqué ahí. Otro por ahí la tiraba a la mierda, pero él me vio y me dio la pelota”, señaló sobre ese toque del mediocampista que en principio supo a instrascendente, pero que puso en marcha a la corrida eléctrica del Diez que terminó en su toque a la valla vacía tras superar a todos los adversarios que tuvo por delante para firmar el 2 a 1 definitivo.
Se cumplen 40 años de aquel triunfo histórico, de “la Mano de Dios”, del “gol del siglo”. De una victoria que, por más de que se tratara sólo de una contienda deportiva, traía la carga emotiva de la guerra de Malvinas, desarrollada apenas cuatro años antes del partido. Se cumplen 40 años de un gol ilegal, que el VAR no hubiera permitido, pero con la astucia del campito de tierra; un regate al reglamento, a los seis ojos del árbitro y los jueces de línea, y también a buena parte de la multitud que no lo captó en el primer golpe de vista, que necesitó de la repetición. Se cumplen 40 años de su majestuosa jugada individual, la alabanza a la gambeta rioplatense, a la reversión del fútbol en las narices de sus creadores. En 61 metros de recorrido pasaron Glenn Hoddle, Peter Reid, Kenny Sansom, Terry Butcher, Terry Fenwick y el arquero Shilton.
“Con el tiempo dije que el segundo gol a Inglaterra fue para que después no digan que les había hecho un gol con la mano, ja. Creo que fue justo para eso, así no tenían excusas”, añadió en aquella entrevista, una de las últimas antes de su muerte, el 25 de noviembre de 2020.
La enorme virtud del fantasista argentino se complementó en el imperdonable error de planificación de Bobby Robson, entonces entrenador de Inglaterra. También está indicado en el libro “El partido”. “Yo esperaba que el técnico nos detallara cómo íbamos a marcar a Maradona hombre a hombre, pero Sir Bobby tenía otras ideas: la orden era marcarlo colectivamente y que se ocupara el jugador que estuviera más cerca. Sir Bobby me llevó a un costado para decirme que Maradona sólo tenía un pie del que debía estar atento, pero claramente no me explicó cuán bueno era ese pie”, sorprendió Fenwick con su testimonio. “Tuvimos reuniones para hablar del partido, pero Bobby nunca fue de hacer demasiados análisis tácticos. Era más un motivador”, firmó Hodge en su biografía. Insuficiente para enfrentar a Diego en estado de gracia.
“A una selección como Brasil, Uruguay o alguna otra potencia como Alemania o Francia, creo que no le hubiese podido hacer el gol, porque me hubiesen bajado antes. Mirá si un uruguayo me va a correr al lado o me va a tirar un manotazo al estómago. Me la ponen en la cara…”, se rió fuerte Pelusa al confirmar que la forma de marcar de los ingleses lo benefició.
El 22 de junio de 1986 Diego cumplió con todos sus ritos. “Uno de ellos fue poner un calendario grande que pegamos en la pared entre las dos camas. Primero íbamos marcando los días que faltaban para el Mundial. Segundo, marcábamos con crucecitas cada vez que un seleccionado perdía y se volvía a su casa. Anotábamos los partidos que se iban a jugar y los veíamos por la tele. Era un ritual. Además, en las paredes colgábamos fotos de nuestros familiares antes de los encuentros para sentirnos cerca de ellos. Él ponía las de son Diego, doña Tota y de Claudia (Villafañe). Pero no sólo de los familiares, sino también de dos mujeres que eran muy bellas para Diego, que le gustaban mucho: Valeria Lynch y Pata Villanueva”, detalló Pedro Pablo Pasculli en una entrevista con Infobae.
Tito Benros, el utilero principal, le lustró los botines Puma talle 37 que le calzaban como un guante. Salvatore Carmando, el masajista del Napoli al que se llevó a México (además, era un experto cocinero) trabajó en su cuerpo durante una hora. En las prácticas previas, aunque suene increíble, había practicado el salto con el puño camuflado detrás de su cabellera frondosa. En realidad, se trataba de un gesto característico en el área, cuando sabía que iba a ser anticipado por el arquero.
“En el primer gol Shilton pensó que yo iba a chocar contra él. Eso es lo que pasa en esas jugadas, siempre. Pero yo me hice chiquito y salté. No sabía si iba a llegar, tampoco si me lo iban a cobrar, pero no la iba a dejar pasar”, describió su picardía. Una picardía que cumple 40 años, como el mejor gol de la historia de los Mundiales. En el fondo, es solo una excusa para recordarlos, porque la eternidad no tiene edad.
DEPORTE
La crónica de un periodista inglés que vio el partido entre 150 mil argentinos: “Si crees que nos apasiona el fútbol, deberías visitar este inmenso país”

La noche del 15 de julio de 2026 quedará grabada en la memoria colectiva del deporte mundial: Argentina logró una victoria por 2-1 ante Inglaterra en las semifinales del Mundial de Fútbol tras una remontada agónica. La gesta se vivió con intensidad tanto en el campo de juego como en las calles de Buenos Aires, donde miles de aficionados celebraron el triunfo. Pero para un puñado de corresponsales británicos, la experiencia tuvo un matiz solitario y desafiante, marcado por la emoción y el contraste cultural. El periodista británico Adam Hathaway relató para The Independent su vivencia en la capital argentina, inmerso en un mar de euforia albiceleste. “¿Alguna vez te has sentido solo? Imagina a uno de los siete periodistas ingleses en un parque a las afueras de Buenos Aires cuando Argentina acaba de eliminar a tu equipo del Mundial», comenzó.
Según describió en su crónica titulada “¿Crees que lo pasaste mal? Vi a Inglaterra perder contra Argentina en Buenos Aires“, Hathaway formó parte de un reducido grupo de siete periodistas ingleses que siguió el partido desde la plaza Seeber en el barrio de Palermo, rodeado por aproximadamente 150.000 hinchas locales. “Imagina a uno de los siete periodistas ingleses en un parque a las afueras de Buenos Aires cuando Argentina acaba de eliminar a tu equipo del Mundial”, compartió el cronista, evidenciando la dimensión emocional de la cobertura. El ambiente resultó abrumador para los visitantes británicos, quienes se convirtieron en “siete caras tristes en un mar de delirio azul y blanco con 150.000 lugareños enloquecidos mientras el hombre del micrófono lidera a las hordas en un cántico de ‘¡Messi, Messi!’”.
El partido ofreció emociones fuertes desde el comienzo. Según detalló, la primera observación que hizo fue durante los himnos: “Harry Kane y Jude Bellingham fueron los que recibieron los abucheos más fuertes, y cuando apareció el mismísimo Messi, se volvieron locos”. La tensión se hizo presente desde el silbato inicial y los primeros gritos se desataron “cuando Elliot Anderson, ‘El Maradona de Geordie’, recibió una tarjeta amarilla», tras golpear a Lionel Messi a los 37 minutos.
La primera mitad concluyó sin goles y durante el segundo tiempo el ánimo de los argentinos se mantuvo igual hasta que Anthony Gordon abrió el marcador a los 55 minutos. “Cuando el balón entró en la portería en Atlanta, se podía oír el silencio en Sudamérica; incluso el puñado de aficionados ingleses que llevaban brazaletes de prensa contuvieron sus vítores”, relató Hathaway, subrayando el clima tenso que se apoderó de la multitud en la plaza, a unos 40 minutos a pie del centro porteño.

El remate de Enzo Fernández a los 85 minutos igualó el marcador y, en tiempo de descuento, Lautaro Martínez completó la remontada para sellar el pase a la final. La multitud “estalló en júbilo” tras el silbatazo final, según describió el periodista. “El hombre al micrófono bajó entonces el tono añadiendo ‘Por Messi, por Las Malvinas’, y todo había ido tan bien”, reseñó Hathaway, quien presenció cómo los cánticos y las referencias históricas se entrelazaron en la celebración.
La cobertura de The Independent puso en evidencia el contraste entre la desolación del pequeño grupo inglés y el fervor argentino. Al abandonar la escena, los periodistas británicos atravesaron el centro porteño mientras los locales celebraban y una motocicleta solitaria desplegaba una bandera de las Malvinas. “Los turistas intentaban desaparecer” ante el bullicio, añadió Hathaway en su relato.
El impacto social del partido se percibió desde las primeras horas del día. “Alrededor de las 7 de la mañana del miércoles, hora local, las calles de Buenos Aires estaban repletas de hombres, mujeres y niños vestidos con camisetas argentinas. Solo hay dos nombres que cualquier aficionado al fútbol que se precie en esta región luce en la espalda de su camiseta: Messi y Maradona”, puntualizó, mientras que se mostraba sorprendido por cómo la pasión del hincha argentino se percibía en cada rincón de la ciudad: “La mujer que regentaba la lavandería llevaba una camiseta de Maradona, la limpiadora del hotel una de Messi y el recepcionista también. Si crees que en Inglaterra nos apasiona el fútbol, deberías visitar este inmenso país», reflexionó Hathaway.
El periodista también abordó la persistencia del recuerdo de las Malvinas, aunque aclaró que en sus tres visitas el conflicto rara vez emerge de manera hostil y que las bromas locales suelen girar en torno al fútbol. Incluso bromeó con un detalle que le llamó la atención durante la semana previa al partido, cuando le vendieron latas de cerveza con la imagen del gol de la “Mano de Dios” de Maradona, lo que, según Hathaway, representó “una forma de restregarme la victoria en la cara”.
El partido, que prometía una historia diferente para los ingleses, terminó sumándose a una larga lista de desilusiones deportivas. Hathaway rememoró episodios previos, desde el gol de la “Mano de Dios” en México 1986 hasta la redención de David Beckham en 2002, siempre marcados por la rivalidad contra Argentina. “Este partido prometía ser diferente. La experiencia de verlo con algunos compañeros en medio de un parque rodeados de hinchas rivales fue, sin duda, distinta, pero la decepción sigue siendo la misma. Nunca volveremos a tener la oportunidad de vivirlo”, sentenció el periodista británico.
DEPORTE
Marruecos ficha a otra ‘perla’ europea

La Selección de Marruecos está viviendo un gran momento, probablemente el mejor de su historia. Todo comenzó con el gran éxito en el Mundial de Qatar de 2022, cuando los africanos alcanzaron la ronda de semifinales antes de ser apeados por Francia. De esta manera, se convirtieron en el primer combinado de su continente en alcanzar la antepenúltima ronda de la competición. Además, los posteriores éxitos en la Copa Árabe de la FIFA, así como la polémica Copa África obtenida en los despachos, refuerzan la imagen de época dorada de los marroquíes.
Sin embargo, el éxito de los ‘Leones del Atlas‘ no se construye de la misma forma que el de otras selecciones, ya que sus grandes estrellas no acostumbran a formarse en las categorías inferiores de su país. De hecho, su estrategia pasa por captar a jugadores de otros conjuntos internacionales y arrebatárselos, pese a que hayan representado a otros países antes sin llegar a la absoluta. Ahora, según se informa desde ‘Bild’, Marruecos habría logrado convencer a otra perla europea: Waël Mohya, quien venía jugando con la Selección de Alemania.
El talentoso mediapunta del Borussia Mönchengladbach había estado participando con los germanos en las categorías sub-16 y sub-18, pero ahora habría tomado la decisión de cambiar su nacionalidad deportiva para representar a Marruecos a nivel internacional, tal como ya hicieron recientemente Rayane Bounida, Saif Eddien Lazar, Benjamin Khaderi o Ayoub Ouarghi, entre otros.
Sin jugadores nacidos en su país
En el duelo entre Brasil y Marruecos de la jornada 1 de la fase de grupos, a partir del minuto 65, ninguno de los futbolistas sobre el terreno de juego había nacido en tierras marroquíes. Este curioso hecho demuestra que la estrategia seguida había llegado a su punto más álgido, pues se trataba de algo que nunca antes había sucedido en la historia de los Mundiales.
Pese a que algunos podrían interpretar esta peculiar táctica como algo que debería ser ilegal, lo cierto es que la normativa de elegibilidad de la FIFA se limita a permitir representar a una selección nacional a jugadores con nacionalidad del país y vínculos familiares directos, sean padres o abuelos nacidos allí, así como aquellos que cumplan determinados requisitos de residencia, por lo que Marruecos no realiza en su manera de actuar algo ilícito.
marruecos,ficha,perla,europea,Marruecos,Mundial 2026
DEPORTE
“Los inmortales, “La cabeza de Dios” y “Messi contra el mundo”: las portadas de los principales diarios del planeta tras la remontada de Argentina ante Inglaterra

La victoria de Argentina sobre Inglaterra en la semifinal del Mundial 2026 generó un impacto inmediato en los principales diarios del mundo, que retrataron la hazaña en sus portadas con titulares y enfoques tan diversos como el propio recorrido del equipo de Lionel Messi. En un partido disputado en Atlanta, el seleccionado sudamericano revirtió un marcador adverso en los últimos minutos y se aseguró un lugar en la final frente a España. El eco de esa remontada, y el papel fundamental del capitán argentino, dominaron la cobertura global.
The Herald Sport de Escocia eligió sintetizar el golpe para el fútbol inglés con el titular “Golpe bajo”, subrayando que la Argentina de Messi completa su remontada y acaba con el sueño de Inglaterra en el Mundial. La publicación destacó el desenlace dramático y el impacto emocional para los británicos, que aspiraban alcanzar una final luego de seis décadas.
La prensa francesa reservó un lugar de privilegio a la resiliencia de la selección sudamericana. L’Equipe tituló: “Los inmortales”, resaltando que Argentina logró salir de otra situación difícil para disputar su segunda final consecutiva de la Copa del Mundo. “A pesar de ir en desventaja a cinco minutos del final del tiempo reglamentario, la selección argentina logró salir de otra situación difícil para disputar su segunda final consecutiva de la Copa del Mundo. El domingo defenderá su título frente a España”, añadieron.
En la misma línea, Le Figaro Sport subrayó el peso de la experiencia y el liderazgo de Lionel Messi: “Copa del Mundo 2026: impulsada por su eterno Messi, Argentina derrota a Inglaterra y se enfrentará a España en la final”.
Desde Estados Unidos, el impacto de la victoria argentina también ocupó las primeras planas. The Washington Post Sports eligió una frase evocadora: “Como si nunca se hubieran ido”, en referencia a la continuidad de Argentina como protagonista del fútbol mundial. Por su parte, el New York Post Sports apeló al recuerdo histórico con el título “¡La cabeza de Dios! Argentina vuelve a romperles el corazón a los ingleses. Esta vez, usando la cabeza”. El matutino neoyorquino vinculó la victoria actual con el pasado, incorporando la mítica jugada de Diego Maradona en el Mundial de México 1986.
La prensa española dedicó sus portadas a una final con tintes históricos. Marca definió el cruce como “La final más bonita del mundo”, resaltando el duelo entre el campeón de Europa y el campeón mundial. El diario recapituló: “Gordon adelanta a Inglaterra, pero Enzo y Lautaro le dan vuelta. Messi, dos asistencias, buscará su segunda estrella… como España”. As sintetizó el dramatismo: “Finalissima. Argentina siempre tiene una vida extra: enésima remontada de coraje para citarse, al fin, con España en Nueva York”. La publicación remarcó que Inglaterra retrocedió tras el gol de Gordon y que la combinación entre Enzo Fernández y Lautaro Martínez, con dos asistencias de Messi, cambió el destino del partido.
Mundo Deportivo optó por el titular “Final Brutal”, y puntualizó la influencia de Messi en la remontada: “Messi lideró otra remontada albiceleste al límite y Argentina defenderá su corona ante España en un duelo monumental”. En un tono similar, Sport calificó la final como “¡De locos!”, y sostuvo que “Argentina jugará la final del Mundial contra España tras remontar otro partido que tenía perdido”. El catalán L’esportiu destacó que “Argentina aprovecha las debilidades de Inglaterra con otra remontada mágica en los últimos minutos, con dos asistencias de Messi (1-2)”. El medio recordó el pasado de Messi en el Barcelona y anticipó una final atractiva frente a España.
En Italia, la cobertura se centró en el dramatismo del cierre y la influencia de los futbolistas del calcio. La Gazzetta dello Sport tituló: “Lautaro de Dios”, también rememorando la gesta histórica de Maradona ante los ingleses hace 40 años. “Argentina jugará la final el domingo contra España. Una remontada increíble también contra Inglaterra: dos asistencias de Messi y el gol decisivo del jugador del Inter (2-1), quien luego rompió a llorar”, añadieron.
Corriere dello Sport también evocó la gesta de 1986: “40 años después de la ‘Mano de Dios’, Inglaterra cae por 2-1: el jugador del Inter decide el partido en el minuto 92. Fue un cabezazo de ‘El Toro’. Asistencia de Messi y gol de Lautaro. Argentina a la final contra España”.
Il Mattino Sport subrayó la comparación entre Messi y Maradona: “Messi como Diego, Argentina en la final. Espectacular remontada del equipo de Scaloni (2-1) con el gol decisivo de Lautaro, del Inter. Tuchel ya está en la mira: tras el gol de Gordon, su Inglaterra es irreconocible”. Il Messaggero Sport definió la noche como “Messi y Argentina, una noche legendaria”, y puntualizó la secuencia de los goles: “Inglaterra se adelantó con un gol de Gordon al inicio de la segunda parte, pero ‘La Pulga’ llevó a la Albiceleste a la remontada: goles de Fernández en el 85 y de Lautaro en el 92. Esta noche, final contra España”.
En Nigeria, Punch Sports Extra describió el contraste emocional: “¡La alegría de Messi, el dolor de los Leones! La leyenda argentina rompe los corazones de los ingleses mientras los campeones se clasifican para la final contra España”.
La prensa mexicana también reflejó la carga emocional del partido. Esto tituló: “Messi contra el mundo. El astro argentino responde en la cancha al repudio generalizado contra la albiceleste y con dos asistencias lidera la voltereta ante Inglaterra, a la que reclaman con una manta la propiedad de las Malvinas; España, favorita, en las casas de apuesta para la final”.
Gulf Times Sports de Qatar sintetizó: “Argentina rompe el corazón de Inglaterra con una remontada de último momento y llega a la final”. Desde Países Bajos, AD Sportwereled remarcó el labor de Messi: “Messi, protagonista: gracias a Lionel Messi, Argentina venció a Inglaterra”.
En Inglaterra, el tono fue de desazón y orgullo. Daily Express habló de “la agonía de una espera interminable”, describiendo la “desesperación tras el fin de los sueños de Inglaterra de repetir la victoria de 1966”. Daily Mirror optó por la frase “Agonía en el Mundial para los Tres Leones” y aseguró que “Inglaterra no pudo mantener la ventaja y su sueño terminó en lágrimas”. Daily Star ilustró la portada con una foto de Harry Kane junto a Messi y el titular “Inglaterra deja escapar la victoria en el último momento. Derrotados por Messi”, haciendo un juego de palabras con el apellido del capitán inglés. The Guardian fue directo: “Cambio y fuera. Desilusión: Argentina anotó dos goles en los últimos minutos y acabó con el sueño de Inglaterra en el Mundial”.
























canada2026,canada26,fifa,futbol,mexico2026,mexico26,soccer,usa2026,usa26,worldcup,worldcup2026,worldcup26
POLITICA3 días agoOperativo Reelección 2027: Los 8 Cambios Urgentes que Javier Milei Debe Implementar para Asegurar su Continuidad
ECONOMIA3 días agoQuiénes se quedan con las esquinas más cotizadas de la Ciudad tras el cierre de sucursales bancarias
ECONOMIA3 días agoAumentó 900% la cantidad de repartidores de plataforma en los últimos 6 años











