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CHIMENTOS

Marcelo Tinelli: “La mayor falencia que tenemos los argentinos es no escucharnos”

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La entrevista completa a Marcelo Tinelli por Luciana Rubinska

Hay algo que Marcelo Hugo Tinelli —así lo presentaba José María Muñoz en Radio Rivadavia, con ese doble nombre que le encanta escuchar porque le recuerda al Víctor Hugo de Morales— nunca dejó del todo. El fútbol, la radio, la urgencia de correr siete cuadras de tierra hasta una fábrica de gaseosas en Berazategui para llamar por teléfono fijo y dar un gol a gol que, para cuando llegaba al aire, ya tenía tres goles de diferencia con la realidad. Ese pibe de secundaria que tomaba el 64 desde Santa Fe y Pueyrredón, cruzaba en bote a la isla Maciel para entrenar en San Telmo y se quedaba los sábados y domingos sentado en el estudio de Radio Rivadavia mirando trabajar a Dante Sabatarelli y al Flaco Rinaldi, es el mismo que hoy se sienta frente a Luciana Rubinska en Infobae para anunciar que vuelve al periodismo deportivo para cubrir el Mundial 2026, el que se disputará en Estados Unidos, México y Canadá.

“Para mí hablar de fútbol es realmente mi vida. Pero no la vida que conoce la gente, que me tiene más como el de Videomatch, los bloopers, el de Ritmo de la Noche o el del Bailando por un sueño”, dice Tinelli. La convocatoria para este regreso llegó por parte de Daniel Hadad, el fundador de Infobae, a quien define como “un amigo de casi la misma edad y primer socio en Radio Diez”. Y agrega: “Hablando un día con él, me dice: ‘¿Vas, no vas? ¿hacés algo?’. ‘Me muero’, dije… voy a tener que laburar’. Porque fui como hincha a Catar. Pero está bueno’.”

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La base de operaciones para Tinelli y su equipo será el estudio que Infobae tiene en Miami, desde donde saldrá un programa los lunes, miércoles, viernes y domingos, de una hora cada uno. Los partidos de la Selección Argentina lo llevarán a Kansas —el 16 de junio— y a Dallas —el 22 y el 27—, con la esperanza de que los octavos de final o, todos lo esperamos, más allá, vuelvan a jugarse en Miami. “Recemos de que los tres juguemos en Miami y no nos toque el cuarto en la otra costa porque nos agarran los tiburones ahí”, bromea.

El equipo que lo acompañará se anunciará el 19 de mayo, pero adelanta que habrá “periodistas deportivos muy buenos” y “jugadores muy importantes que han sido relevantes en el mundo del fútbol”, además de algún atleta de otro deporte que sea “futbolero también”. Tinelli viajará cinco días antes del lanzamiento del Mundial. La pasión del productor que vive en él, dice, no tiene forma de apagarse: “Ya me volvió a agarrar una cosa. Qué lindo volver a sentir esto.

Marcelo Tinelli, entrevistado por Luciana Rubinska, cubrirá el Mundial 2026 para Infobae

¿Es candidato Argentina?

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— Sí, siento que sí. Argentina es candidato siempre. Con Leo Messi somos candidatos totalmente. Yo lo sentía en Catar también. Y lo sentí hasta en el momento que perdimos con Arabia, que me enojé mucho con Lolo porque se había cambiado de lugar. El primer tiempo ganábamos uno a cero y lo veo: “¿Qué hacés ahí atrás?”, le digo. En un momento ya perdíamos dos a uno. “¿Qué pasa, pa? Estaba hablando con un amigo atrás.” “Pero si estuviste el primer tiempo acá.”

¿Sos recontracabulero?

— Recontra. Y sentía que aun con el empate cero a cero en el primer tiempo con México, lo íbamos a dar vuelta.

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¿Y qué cábala vas a repetir ahora?

— No me voy a pintar el pelo, no voy a hacer boludeces. El pelo rosa no va más.

Quiero volver a algo que tiene que ver con tu historia. Tu papá falleció muy joven.

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— No me vas a hacer llorar…

Me nace preguntarte por eso. Te quiero leer algo que fue escrito por Walter Savedra.

— De los mejores periodistas y relatores de toda la vida.

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En un libro sobre la historia de los relatores, en un momento le preguntan: “¿Tinelli era tu comentarista en esa primera etapa?” “Sí. Me pasaba a buscar por el Hotel República, frente al Obelisco, en su autito. Creo que era un Citroën y la puerta del acompañante había que sostenerla con la mano porque se abría sola. Me llevaba a la cancha, comentaba y me traía de vuelta. Cuando hoy se critica a Tinelli, está todo bien, pero yo lo respeto. En aquel momento no tenía nada. Es un pibe que se hizo de abajo, vino de Bolívar, pasó hambre en Buenos Aires y con capacidad llegó a ser quien es.” ¿Este sos vos?

— Sí. No sé si tantos elogios, digo. Pero sí, yo nací en un hogar muy humilde en Bolívar. De muy chiquito vine a Buenos Aires por la enfermedad de mi papá, que era alcohólico y tenía una cirrosis. Yo lo empecé a ver un poco más amarillo. Tenía ocho, nueve años, cuando me traía en el tren a ver a San Lorenzo. Un día mi mamá nos dijo: “Esta noche lo llevamos a tu papá a Buenos Aires.” Vinimos en un auto con un primo de mi mamá. A partir de ahí nos quedamos en Pueyrredón 1947, donde vivían mis abuelos, y me dijeron: “Lo vamos a internar en el Sanatorio Anchorena.” Y no salió nunca más. A los quince días me dijeron. Yo preguntaba por mi papá y no vino más. Y a mí me quedó una cosa… Y atrás de eso, peor, porque mis abuelos ya no estaban en posición económica de sostenernos. Mi abuelo había tenido diarios en Bolívar, campos, y en ese momento no tenía tanto. Le habían llevado los ahorros. Y mamá dijo: “No vuelvo nunca más a Bolívar.” Yo me quedé sin las palmeras, sin mis amigos. Para mí era una selva. Estaba en plena avenida Pueyrredón, casi que iba a tocar el cordón de la vereda y pasaba un bondi que te llevaba puesto. Y al poco tiempo, once, doce años, me entero que mi mamá tiene una enfermedad. Tenía una depresión que después se transformó en una esquizofrenia. Fue muy duro todo el golpe.

Once, doce años vos.

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— Sí. Siempre mi deseo fue ayudar a mi mamá, por mi papá también.

Entrevista de Luciana Rubinska a Marcelo Tinelli
Marcelo Tinelli contó su historia: de su infancia en Bolívar a ser el número uno de la televisión

— Cuando decís que pasaste hambre, ¿pasabas hambre?

— No sé si pasaba hambre, porque con mis abuelos nunca pasé hambre. En Bolívar muchas veces a mi viejo le costaba, sí. Era un tipo que cazaba en el campo, traía una mulita en una bolsa, perdices. Me hizo comer ranas diciéndome: “Son pollitos.” Faltaba que me dijera: “Crack, come, maestro.”

Es lo que hay.

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— Sí, es lo que hay. Mi papá escuchaba Radio Rivadavia, por eso mi historia con la Oral Deportiva. O veíamos canal 8 o 10 de Mar del Plata los días de tormenta. A mí siempre me gustaron los medios. Yo iba con mi viejo y llevaba una planillita donde él me decía: “Tomá nota de las formaciones.” Siempre me quedó eso. Mi papá es un referente, pero siempre le faltaba un mango. Hubo un momento en que yo vendí helados de chiquito. Hacía changas para aportar. Siempre alguna ayuda. Después empecé a jugar al fútbol en San Telmo. Me fui a probar de pedo, porque sinceramente, ¿qué hacía yo en San Telmo, en la isla Maciel, viviendo en Peña y Pueyrredón? Para el que no conoce, es el Barrio Norte de Capital. Y de repente tenía que cruzar en bote a la isla Maciel.

¿Cruzabas en bote para ir a entrenar?

— Sí. Le daba unos mangos al tipo y te cruzaba. Tomaba el 64 en Santa Fe y Pueyrredón o el 152, e iba. Cuando empecé a jugar al fútbol, llevé a probar a un pibe que se llama Hugo Issa, que jugó en la selección argentina, vecino del barrio. Y un día le digo: “Boludo, tenemos que ir a preguntar los resultados. A cuatro cuadras está Radio Rivadavia. Arenales 246.” “La que escuchaba mi viejo”, decía yo en el fondo. Y un día aparecí en la radio a pedir los resultados y a partir de ahí me quedé a mirarlos: José María Muñoz, Dante Zavatarelli…

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¿Y empezaste como cadete en Radio Rivadavia?

— Un día me mira Hernán Ramazzotti. Yo estaba sábado y domingo sentadito en el estudio. Primero me mandaban a comprar fiambre en la esquina, a hacer los sándwiches. No tenía ningún problema. Yo estaba feliz de estar en la Oral Deportiva. “Estoy en el equipo de Muñoz.” Me mandaban a buscar las credenciales a los clubes. Para mí todo era muy hermoso. Y un día me hicieron estar en el primer partido para llamar y avisar de los goles.

Un partido de ascenso, ¿no?

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— Terminó 7 a 2. Me morí, porque no había teléfono en la cancha.

Contá eso. ¿Cómo era cubrir un partido en esa época?

— Me dijeron: “Tenés que ir a cubrir Central Córdoba-Berazategui.” Central Córdoba estaba primero, el equipo de Carlovich, de Rosario. Y en Berazategui jugaban los hermanos Lobo, Pedro y Luis. Siempre llevaba una camisita muy correcta, saquito y una valijita con un grabador. Parecía un pibe del colegio. Fui a Once, tomé un bondi, y de Once agarré una empresa que iba para La Plata. En el Camino General Belgrano me dijeron: “Acá, pibe, la cancha de Berazategui.” Bajo. Una ruta, nada había. Pero había una fábrica de gaseosas. Me dijeron: “De esta fábrica, siete cuadras allá, ahí la tenés.” Llegué a la una para un partido que jugaba a las cuatro. Llego a la cabina de transmisión, a un costado del alambrado, con un taburete alto y una mesa. Estaba sentado solo. Entonces empiezo a mirar dónde está el teléfono. “Perdón, maestro, ¿dónde está el teléfono acá?” “No, en esta cancha no hay teléfono.” Me habían dicho gol a gol. “¿Dónde hay un teléfono cerca?” “¿No pasaste por una fábrica de gaseosa?” “Sí.” “Ahí hay teléfono.” “Sí, pero está a siete u ocho cuadras.” “Sí, ahí tenés.” Lo único que yo deseaba era que no hubiera muchos goles. Arranca el partido. Central Córdoba era una máquina. Primera jugada, pelotazo largo, entra el siete, tira el centro y entra Carlovich. Gol al minuto. “Cuidame esto que ya vengo.” Empecé a caminar rápido. A los cuatro minutos, ya trotando, escucho otro gol en la cancha. La puta madre. Llego. “Hola, Ricardo. Gol de Central Córdoba al minuto, Carlovich.” Me habían dicho: gol a gol, pero al momento, pibe. Volvía corriendo. Llego, me siento. “¿Cómo va?” “Dos a uno.” ¿Dos? Así estuve todo el partido. ¿Sabés cuánto terminó? 7 a 2.

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El peor partido de tu vida.

— El peor. Al final, corro hasta la fábrica. “Terminó. 7 a 2.” “Resumime un poquito para hacer un comentario.” “¿Resumir qué? ¿El partido? Si no lo vi. Estoy corriendo desde que arrancó.”

Entrevista de Luciana Rubinska a Marcelo Tinelli

Quiero volver un segundo a tu papá. En una de las declaraciones vos dijiste: “Yo a mi papá lo quise como era.” ¿Creés que tus hijos te quieren como sos?

— Sí. Si me preguntás qué es lo mejor que sentís que sos, yo te diría papá. Ahora, si le preguntás a mis hijos, no sé. Pero siento que me quieren como soy, con las diferencias que muchas veces tenemos. Porque Lolo, el chiquito, también es cuestionador. Está todo bárbaro. Y me encanta porque a mí me gusta discutirles un poco.

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¿Y fuiste distinto papá en tus distintas crianzas?

— Total. Distinto papá, distinta pareja, distinto marido. Son las épocas también. Mica y Cande me dicen siempre: “A nosotras nos tenías cagando, papá”, con lo del boletín. Con Fran y Juani no tanto. Y Lolo…

…Lo dejás faltar al colegio para ir a ver un partido de fútbol.

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— No, lo saco antes. Y me dice: “¿Qué, hoy no me vas a sacar para ver PSG-Bayern?» Y sí, me pasa eso. Uno era más estricto y después en un momento decís: “Pará, ya está.” Nadie es perfecto. Todos tenemos cosas buenas, cosas malas.

¿Y eso de criar distinto hizo que entre ellos pueda haber algunas rispideces?

— Sí, sí, sí, pero siempre tiene que ver también que al ser una persona pública, todo tiene una trascendencia diferente. La gente te conoce, entonces hay un juicio sobre vos, bueno o malo. Hoy está el tema del hater o no hater, que me parece muy válido.

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¿Mirás mucho lo que dicen de vos?

— No miro mucho los comentarios, pero es muy válido que una persona pueda pensar distinto. Podemos ser amigos pensando diferente. Yo puedo ser papá pensando diferente. Yo no me animaba a ser diferente a mi papá, porque era otra época. Y lo amo como fue, con todo lo bueno y lo malo. Hoy cuando hice la maratón ayudando al hospital de Bolívar, decía: “Mirá si hubiéramos tenido este hospital en ese momento, por ahí a mi viejo lo hubiéramos atendido acá.” Pero no volaba una mosca cuando entraba mi papá. Hoy entran cóndores en casa. Pero a mí me gusta que sea así. Me gusta que el otro me diga: “No estoy de acuerdo.” No estamos acostumbrados al que piensa diferente. ¿Por qué tenemos que pensar todos iguales?

Un poco cuando se analiza la política nacional también se establece eso, ¿no?

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— Sí, te metés ahí. Y con los chicos te digo, yo era mucho más exigente con mis dos primeras hijas que lo que fui después.

Hablando de la exigencia, también dicen muchos excompañeros tuyos que eras muy estricto. ¿Hay que ser muy exigente para ser número uno?

— A mí naturalmente me sale ser muy exigente en todo lo que hago, aun equivocándome. Lo importante es el azar, aunque te equivoques. Hacelo, el intentar. Yo siempre tengo esa frase de Luis Enrique: “¿Perder? No hay perdedores. Dos finalistas de la Champions, no hay perdedores. El único perdedor es el que no lo intenta.” ¿Cuál es tu miedo?, le digo a mis hijos. Suponiendo: volar. Volá, andá a volar con un avión. Y atravesalo, porque el día que lo atravesás, ya está. Todo está acá (se señala la cabeza). El noventa y pico por ciento son cosas que tenemos en la cabeza. Tirala afuera, pero pateá al arco. Hay personas que analizan, son opinadores en general, y otras son los que hacen. Debe haber sido porque tuve que hacer de papá y de mamá hasta con mis propios padres.

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— Registrás al otro.

— Sí, me pasa la cosa de la atención. Correrte la silla. Y con mis hijos me pasa lo mismo. El amor de un padre hacia un hijo es total, absoluto. El de los hijos a los padres no es tan correspondido a cierta edad. Tampoco les podés estar reclamando.

Recién hablabas de volar. ¿Es cierto que alguna vez soñaste con ser piloto?

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— Me encantaba. Pensá que hice la colimba en Fuerza Aérea. Cuando tenía diecinueve años, dejé el fútbol. No se perdió un gran jugador, pero sí un defensor, un metedor. Me agarró la colimba, número 807. Me tocó la Primera Brigada Aérea de Palomar, escuadrón de los aviones F27. Manejaba los planes de vuelo. Y los pilotos me llevaban a volar. Después dije: “Está bueno ser piloto, pero nah.” De más chico quería ser astronauta. “Basta, bajá.” Me hace acordar la canción de Ricky Martin, Asignatura pendiente: “Por vivir en el cielo me olvidé que en el suelo se vive mejor.” Esa cosa, no quiero el cielo tanto.

Con los pies en la tierra.

— Y, porque también la fama va haciendo que otras personas se apropien de un lugar que no es suyo. “Al astro no lo jodan, a este no lo jodan tanto.” Hay un montón de cosas que no son así.

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Entrevista de Luciana Rubinska a Marcelo Tinelli
«La fama va haciendo que otros se apropien de un lugar que no es suyo», sostiene Tinelli

¿Sentiste en algún momento que te desconectaste de la realidad de tanta fama?

— Sí, no sé si me desconecté, pero evidentemente algunas cosas me tomaron de sorpresa. Hemos cometido doscientos errores y puedo haber estado desconectado de algunas cosas. Yo te decía antes: “El pelo rosa, desastre.” Pero sentía que era un homenaje a Leo, que venía del mood Catar: “Se va a volver loco cuando me vea.” Y nada, ni lo miró. Era por la camiseta del Inter de Miami. Sí fue desconexión de la realidad.

Digo, de la vida de la gente.

— No, eso nunca. Yo trato de darme cuenta. Creo que tengo más errores que aciertos, pero trato de estar. Yo cuestiono a gente por su argentinidad: “te falta mate, te falta asado, te falta locro.” Soy de estar con lo que necesita el otro. Yo era el de armar las grandes mesas. Hoy, te digo, tengo más ganas que me inviten a otra mesa.

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Como empresario, ¿cómo ves la Argentina?

— Para mí, en diferentes momentos, casi siempre terminamos discutiendo por lo mismo los argentinos. Lo que te puedo decir hoy aplicaba hace cuatro años. Y yo creo que es un tema que tenemos desde hace mucho tiempo, por lo menos desde que conseguimos el sistema democrático, que no hay otro, hasta acá no vi otro mejor.

— Hoy hay, dentro de un sector del empresariado, un reclamo muy fuerte de, por ejemplo, pedir la baja de impuestos para que la industria textil sea competitiva.

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— Mi hija tiene Ginebra, por ejemplo, que está costando muchísimo. Pero me voy a ir un poco más allá. Todo esto no es de hoy. La Argentina viene con un tema de siempre estar de un lado o del otro, entonces nunca nos ponemos de acuerdo en cosas básicas. Desde Alfonsín para acá, siempre tenemos esa cosa de qué lado estás. Siempre nos está faltando algo. En vez de mirar lo que tenemos, siempre estamos criticando lo que no tenemos. Y esto es eterno. Cuando yo arranqué en Videomatch, el dueño de Telefe era muy amigo de Carlos Menem. Jugué varias veces en la Quinta de Olivos. Me decís: ¿eras menemista? No sé. Y después vino De la Rúa y se tragó la escenografía.

— Por ahí es impensado que pudieses hacer un programa de ese estilo con los políticos, como la casa de los políticos.

— Siempre había como una molestia de algo con cada gobierno. Con De la Rúa porque se tragó la escenografía. Con Kirchner, porque Bossi imitaba a Cristina y se calentó. Después apareció Macri. No, porque Macri era tu amigo, pero no le diste el lugar, entonces se calentó Macri. Con Alberto Fernández, sí, pero le dijiste López Rega del kirchnerismo. Nada, pero después Alberto te llamó amigo. Siempre es como que tenés que estar de un lado. Milei habla con vos, ¿no? La mayor falencia que tenemos los argentinos es no escucharnos. No queremos escuchar al otro. Vos pensás diferente, a mí me gusta el blanco, bueno, pensá diferente, te quiero escuchar. ¿Cuál es el problema?

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¿Por qué cuesta tanto?

— A mí me gusta pensar en las personas que menos tienen, que la deben estar pasando mal siempre, históricamente. Si eso está mal visto políticamente, no sé. Yo prefiero siempre pensar en eso. Me encanta ver el Obelisco, pero me gusta también pensar en las personas a las que les falta.

¿Creés que personalidades como la tuya pagan un costo muy alto cuando quieren pensar en la gente, independientemente del Gobierno Nacional? En su momento te pasó con el gobierno de Alberto Fernández y con lo que fue la Mesa del hambre.

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— La Mesa del hambre fue algo que me enorgulleció, porque me llamaron por el trabajo de la fundación. Acción Social vio una fundación que hacía cosas por la Argentina, no por una desgravación impositiva. Donábamos mi tiempo, esfuerzo, hospitales, lugares para chicos con capacidades diferentes, comedores. Me llamaron por eso. Yo salí de una reunión con el auto y hablé con todos los periodistas, pero no era la cara de la Mesa del hambre, pero es más fácil decir eso. Al contrario, si hay que poner otra Mesa del hambre, no importa quién la convoque, yo estaría también. Si no, estamos siempre viendo quién es la persona y a partir de ahí vemos qué comentario hacemos. Hoy las industrias y los puestos de laburo son muy difíciles. Tenés que hacer malabares para conservarlos. El otro día leía que para una fábrica había una cola de no sé cuántas cuadras.

— Era una fábrica que iba a tomar a sesenta empleados. Había cuatro mil personas. Filas y filas, se quedaron con lluvia, con todo, porque querían el trabajo.

— Es la parte de los números. ¿Qué medimos? Falta laburo. Hay una crisis mundial laboral también, pero acá está faltando un poco. Y antes teníamos un Estado que por ahí era demasiado grande. No nos ponemos de acuerdo. No es barrer con todo. Es como todo o nada.

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— ¿Te gustaría vincularte a la política más fuertemente en algún momento?

— No me interesa. Para nada me interesa meterme en la política.

— ¿Y volver a la televisión?

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— Volver a los medios. Hablar de televisión me suena como una ventana dentro de todas las que hay. La televisión me encantaría, pero hay un montón de ventanas hoy donde uno puede hacer lo que tiene ganas. Por ahí algunas cosas en la tele se me hacen más difíciles. Por ahí un concepto más cómodo, tipo streaming. Pero el rey siempre es el contenido. Las ventanas pueden ser tremendas, pero el contenido es lo que importa. Después, obvio que tenés líderes en cada lugar. Telefe es líder en la televisión. Infobae es líder en los portales de todo el mundo de habla hispana. Luzu es líder, junto a Olga, en los streaming de vivo. Pero después hay un mundo de YouTube que está atrás que es impresionante.

— ¿Creés que peligra la televisión como medio más importante?

— No, la televisión no puede peligrar nunca. Están haciendo una medición diferente, que eso me parece muy importante. Una cosa es YouTube que puede tirar millones de visualizaciones, nosotros venimos con tres puntos de rating y decís: no es nada. Habría que medirlo en miles. Cuando los anunciantes vean cuántos millones ven la tele, van a creer más en ella. Lo que más aprendo es mirando a Lolo cuando ve ese aparato que para nosotros es la tele. ¿Qué ve ahí? Fútbol y después YouTube. Me pasó este verano: me dice “Alejo Igoa.” Guau. Y en un momento veo que dice veinticinco millones en un video. Y el canal: ciento diez millones. ¿Y él quién es?, le digo. “Alejo Igoa. Papá, es el más groso, es argentino.” Entonces empiezo a tener contacto con Alejo Igoa, que después nos invitó al Movistar Arena. Hacía diez Movistar Arena. Y me lo mostró Lolo.

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Entrevista de Luciana Rubinska a Marcelo Tinelli
En su entrevista con Luciana Rubinska, Tinelli dio su 11 ideal en el fútbol

¿Cuál es tu once ideal?

— La delantera: Messi, porque juega de puntero derecho, Maradona y Pelé. El arquero: Neuer. La defensa: Cafu, Beckenbauer, Maldini y Roberto Carlos. En el medio: Zidane por derecha, Xavi y Cruyff.

— ¿Y el entrenador?

— Para mí el mejor hoy del mundo es Luis Enrique. Palo y palo con Guardiola. Escuela española. Luis Enrique tiene un concepto de fútbol donde vos ves sus charlas y es todo. Y ahí tenés a Ancelotti, una eminencia. Y yo digo Brasil, nadie lo está viendo todavía. Agarrá los jugadores que tiene. Los centrales solos ya son dos que van a jugar la final de la Copa del Mundo. Tiene buen equipo Brasil. Que nadie lo da.

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— De nuevo: ¿Argentina es candidata para vos?

— Yo siempre digo: no, para mí el gran candidato es Francia. Porque googleás Francia y todo lo que termina en e son tremendos. Después tenés todo lo que termina en i: Gavi, Pedri, que también tiene un equipazo. Los muchachos españoles… Entonces decís: para mí Argentina es candidato, pero bueno.

Retomando lo que has sido como jefe, como ojeador. Algunos dicen que les sacabas lo mejor a muchos, a muchas figuras que después siguieron triunfando. ¿Qué les ves? ¿Qué les exigís?

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— A mí me parece siempre que el todo es más importante que la individualidad. Para mí Videomatch era un equipo. Funcionaba como equipo. “No toco yo la pelota.” No, pará, no es tu función tocarla en ese momento. Hay un montón de notas que no van al aire. Muy importante que vos estés acá con las mismas ganas, porque es un equipo. Todos formamos un equipo. Si va la nota de Luciana y no va la nota de Marcelo, no nos enojemos.

¿Hay que ser muy exigente para potenciar una estrella?

— No me daba cuenta. Me salía naturalmente. Seguramente saqué estrellas y seguramente algún estrellado también. Exigía por mi manera. Vos me decís “exigente”. No me siento tan exigente, pero por ahí era un rompehuevos, perdón. Es según como lo mire cada uno.

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¿Qué pensás de Mario Pergolini, que dijo que se iba a ir de la televisión, que no iba a volver, y ahora no solo que volvió sino que hace un éxito?

— Primero, chapeau. Uno no puede quedar preso de sus palabras. Nadie resiste un archivo. Celebro que Mario Pergolini esté en la tele, celebro que esté en los medios. Es una persona valiosísima. Y no porque yo lo conozca de chico, porque casi empecé con él, en el arranque de la Rock & Pop, lo que fue Daniel Grinbank, todo, yo tenía mucho que ver también ahí. Eran los comienzos de todos nosotros.

¿Sentiste que fueron rivales televisivos?

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— Él se ponía como rival televisivo mío, pero está bueno. A mí me motivó mucho y le agradezco, porque gracias a él nosotros elevamos la vara de Videomatch. Apareció Mario Pergolini con La Teve Ataca, en el mismo horario que nosotros. Éramos los campeones del año anterior y tuvimos que adaptarnos. Yo estaba descansando en Punta del Este y vino Gustavo Yankelevich: “¿Viste lo de Pergolini?» Y ahí me puse a trabajar mucho ese año. También hizo Hacelo por mí. Dije: “Guau, me tengo que poner a laburar.” Ahí hay otro que te exige. Y lo valoro. Después nos encontramos en la puerta del colegio de n uestros hijos y dije: “No puedo estar mal con él.” Yo lo valoro mucho y a mí me hizo levantar la vara.

— Marcelo, estás muy identificado con San Lorenzo. Con tu gestión, fue campeón de la Copa Libertadores por única vez hasta hoy día.

— El gran sueño de mi papá era ese. Yo viví la juventud con todos mis amigos diciéndome: “Vos sos de San Lorenzo, no tenés Libertadores.” El día que ganamos la Libertadores no me voy a olvidar más. Me abracé con mi hijo Francisco. Bajé al campo, lloraba como nunca lloré en mi vida. Me acordaba mucho de mi papá. En el momento de las medallas, estaba el Pipi con la copa. Y en un momento me vino uno: “Dirigente, tomá vos la medalla.” Lo miré a mi hijo y en ese momento vi la cara de mi papá en la cara de Francisco, que se parece mucho a él. Y agarré la medalla y le dije: “Tomá, es tuya.” Me largué a llorar y se acabó la…

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¿Volverías a dirigir, a ser dirigente de San Lorenzo?

— Volvería a jugar a San Lorenzo siempre, siempre. Creo que el no hablar en su momento fue un error. No haber dicho todas las cosas que hice, las obras, la plata que doné. Entonces, que por ahí vaya mi hijo y no pueda acompañarlo yo, me da pena, mucha pena.

— Te duele.

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— Sí, porque no quiero que pase un mal momento por alguno. Yo fui una de las personas que llegué a comandar San Lorenzo con Matías Lammens. Lo primero que hice fue llamar a Carlos Abdo, que era el que se había ido antes. “Vení, Carlos, tenés tu palco. Vení vos. Yo te quiero abrazar delante de toda la gente”. Basta de esta pelea. Yo siempre quise que San Lorenzo estuviera allá arriba. Para mí nuestros rivales eran Boca, River, el Real Madrid. Llevarle la copa al Papa. Fuimos dos veces. Estoy muy feliz de todo lo que hice en San Lorenzo y lo volvería a hacer otra vez.

La última. ¿Estás en pareja?

— Sí, estoy empezando una relación, conociendo a alguien, una mujer divina, que me hace mucho bien y siento que nos estamos haciendo bien. Estamos en el arranque de algo. Una linda relación.

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Dicen los rumores que tu celestina fue Pampita. ¿Es verdad?

— Nunca Pampita fue celestina mía de nada. Me hubiera encantado: “Dale, tirame un centro, maestra.” Nada. Pero sí, en este caso es conocida de Caro.

¿Y se puede saber cómo la conociste?

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— La celestina fue una amiga de Caro. Sí, estaba Caro ese día. Pero le faltó arranque ahí a Pampita. Me parece que la amiga hizo más fuerza.

¿Pero cómo es eso?

— Son cosas. Presentaciones. Sí, estaba solo. Te doy a conocer a tal amiga. En un momento se dio. Y estamos comenzando algo y estoy muy contento.

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¿Qué te sedujo?

— Un montón de cosas, pero vamos a dejarla para… La estoy conociendo y me da un poco de pudor estar hablando tanto.

¿Te queda algún sueño por cumplir?

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— Muchos.

¿Cuál? Uno, decime.

— Déjame soñar esta noche y mañana te lo digo.

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Fotos: Gustavo Gavotti

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CHIMENTOS

Así será el súper sábado de la televisión: el regreso de Andy, la mesaza de Mirtha y la sorpresa de Teté

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Mirtha Legrand, Andy Kusnetzoff y Teté Coustarot, protagonistas de la noche del súper sábado (Imagen Ilustrativa Infobae)

Hubo un tiempo en que los sábados por la noche eran territorio exclusivo de la televisión abierta. Los más grandes de la familia, los que no salían a eventos, cenaban frente al televisor, el control remoto descansaba sobre la mesa y el rating del día siguiente era tema de conversación en todos los canales. Los tiempos cambiaron. Llegaron las plataformas, el streaming, las redes sociales y las pantallas múltiples. Los números ya no son los mismos, los encendidos quedaron lejos de aquellos picos y conquistar al público parece una misión cada vez más compleja. Sin embargo, este sábado habrá algo que remitirá inevitablemente a aquellos viejos duelos televisivos: tres pesos pesados saldrán a jugar fuerte y prometen convertir la noche en una verdadera batalla por la audiencia.

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De un lado estará el regreso más esperado. Del otro, una leyenda que no piensa ceder terreno. Y, como tercera protagonista, una conductora que eligió celebrar un hito apostando al cine argentino cuando casi nadie lo hace en la televisión abierta.

Porque después de tres años lejos de la pantalla, Andy Kusnetzoff vuelve a ponerse al frente de PH, Podemos Hablar desde las 21.30, el ciclo que marcó un antes y un después en la manera de hacer entrevistas grupales en la televisión argentina. Desde aquel estreno de 2017, el programa encontró una fórmula que parecía sencilla, pero que pocos lograron imitar con éxito: reunir figuras de mundos completamente distintos, hacerlas hablar desde la experiencia personal y encontrar, en el ya clásico “Punto de Encuentro”, historias compartidas donde nadie imaginaba que las había.

En una nueva temporada del icónico ciclo encabezado por Andy Kusnetzoff, se conocieron las primeras cinco figuras que pasaran por el estudio y se sincerarán frente a al cámara (Telefe/YouTube)

Durante seis temporadas, PH se convirtió en uno de los grandes tanques de Telefe. Hubo confesiones que terminaron ocupando portadas, reencuentros inesperados, lágrimas, risas y declaraciones que luego dominaron las redes sociales durante toda la semana. Ahora, con la televisión atravesando uno de sus momentos más desafiantes, el conductor intentará recuperar aquella magia.

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Para su regreso eligió una combinación tan ecléctica como explosiva. Al estudio llegarán Yanina Latorre, acostumbrada a decir lo que piensa sin medir consecuencias; Martín Cirio, una de las personalidades digitales más influyentes del país; La Joaqui, referente indiscutida de la escena urbana y quien transota uno de los momentos más complejos de su vida privada; Pampita, que hace años logró reinventarse entre la moda, la conducción y la televisión; y Diego Leuco, una de las caras más fuertes de la nueva generación de periodistas. Cinco perfiles completamente distintos que, justamente por eso, prometen regalar esas conversaciones impredecibles que hicieron famoso al formato. Como si fuera poco, desde la producción no descartan una incorporación sorpresa de último momento para completar la ronda.

Pero enfrente habrá una rival que conoce como nadie el oficio de los sábados por la noche.

Mirtha Legrand no deja de brillar en las noches del sábado
Mirtha Legrand no deja de brillar en las noches del sábado

Hablar de Mirtha Legrand es hablar de una institución de la televisión argentina. Mientras generaciones enteras crecieron, cambiaron los canales, aparecieron nuevas tecnologías y desaparecieron formatos, ella siguió allí, cada fin de semana, haciendo exactamente lo que mejor sabe hacer: sentar figuras alrededor de una mesa y convertir una cena en un acontecimiento televisivo.

Esta vez, la conductora apostará por una mesa de alto voltaje integrada por Adrián Suar, Natalia Oreiro, Moria Casán y Diego Sehinkman. Actores, una diva indiscutida del espectáculo y un periodista querido por el público prometen una combinación donde pueden convivir la actualidad, el humor, el debate y esas preguntas que muchas veces terminan convirtiéndose en noticia.

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Sin embargo, detrás de esta nueva competencia también reaparece una historia que lleva casi una década alimentando titulares.

Cuando Andy debutó con PH en 2017, las comparaciones fueron inevitables. Ambos tenían invitados famosos, ambos compartían una mesa y ambos competían por el mismo público. Mirtha no dejó pasar la oportunidad de marcar diferencias.

La conductora Mirtha Legrand en el programa ‘Implacables’ en 2017

“Está mal eso. Además Andy tiene talento para hacer otra cosa. ¿Por qué me va a copiar si yo no copio a nadie? Ahora comen en todos lados. Yo no copio; que no me copien”, disparó entonces, dejando una de las frases más recordadas de aquella temporada.

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La respuesta del conductor llegó tiempo después, ya con el éxito consolidado. Explicó que la famosa mesa nació casi de casualidad y que su inspiración jamás había sido la histórica conductora.

“Yo creo que PH ya demostró que el ochenta por ciento del programa sucede entre el inicio y el punto de encuentro y no en la mesa. Lo de la mesa surgió de casualidad. Martín Kweller (el productor) no quería que hubiese una mesa y yo sí, porque como soy bicho de radio me siento cómodo alrededor de una. Entonces vi que en el estudio había una mesa del decorado de otro programa y la pedí, ni siquiera salieron a buscar una nueva. Y después pedí que sumaran una picada o algo para comer para que hubiese algo de acción. Por supuesto que todos nos inspiramos en algo, pero yo no me inspiré en el programa de Mirtha sino en Sábado Bus, que reunía a un montón de gente, era ecléctico y cada invitado tenía una actividad distinta. Nunca la quise copiar ni ofender, si no respetara la trayectoria de Mirtha Legrand no podría ser parte de la televisión”. sostuvo, recordando además que el verdadero espíritu del ciclo estaba mucho más emparentado con el exitoso programa que Nicolás Repetto condujo a fines de los años noventa.

Mientras tanto, lejos de esa pelea directa por el minuto a minuto, América decidió jugar otra carta.

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Cinco personas, tres hombres y dos mujeres, posan de pie sobre una alfombra roja en un estudio con el logo de "Argentina de Película"
Chato Prada, Teté Coustarot, Ricardo Darín, Ana Laura Guevara y Martin Caramella posan en el estudio de televisión del programa «Argentina de Película».

Teté Coustarot celebrará las cien emisiones de Argentina de película, un ciclo que, en tiempos donde el cine nacional casi no tiene espacio en la televisión abierta, eligió hacer exactamente lo contrario: rescatar clásicos y nuevas tendecias, proyectarlos y conversar con quienes los hicieron posibles.

Para semejante aniversario la producción preparó una emisión especial. La conductora recibirá a Ricardo Darín en una charla íntima para repasar su carrera y recordar el detrás de escena de algunos de los títulos más importantes del cine argentino. Como broche de oro llegará la emisión de El secreto de sus ojos, la película dirigida por Juan José Campanella que hizo historia al conquistar el Oscar a Mejor Película Extranjera y convertirse en uno de los mayores fenómenos cinematográficos producidos en el país.

Así, mientras Andy buscará demostrar que PH todavía tiene mucho para decir, Mirtha volverá a defender un reinado construido durante décadas y Teté apostará por reivindicar el cine argentino donde cada vez tiene menos lugar.

Será una competencia que va mucho más allá de los puntos de rating. En definitiva, este sábado también pondrá a prueba si la televisión abierta todavía puede detener, aunque sea por unas horas, el incesante desfile de plataformas, celulares y redes sociales para volver a reunir a miles de argentinos frente a una misma pantalla. Porque, aunque los hábitos cambiaron y las reglas del juego ya no sean las mismas, todavía hay noches capaces de recordar que la televisión, cuando reúne grandes nombres y buenas historias, sigue teniendo esa extraña capacidad de convertirse en conversación obligada al día siguiente.

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CHIMENTOS

Silvina Escudero está de novia a 4 meses de separarse de su esposo: quién es el hombre que la enamoró

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Silvina Escudero volvió a quedar en el centro de todas las miradas. A pocos meses de confirmar su separación de Federico, su esposo durante 9 años, la bailarina parece haber vuelto a apostar al amor. Un renacer absoluto desde su vida sentimental, que llega después del complejo momento que le tocó atravesar en lo personal.

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La bomba se dio a conocer este viernes en LAM, donde sorprendieron al revelar que Silvina estaría atravesando un nuevo romance. Se trataría de un hombre que, al menos por lo que contaron al aire, se encuentra completamente alejado del mundo del espectáculo. ¿A qué se dedica entonces? Es un empresario. “Él no tiene nada que ver con este universo. Es un tipo que tiene su empresa”, dijeron.

Pero la historia no terminó ahí. Porque, según la versión que llegó al ciclo de Ángel de Brito, habría una situación cotidiana que comenzó a llamar la atención de los vecinos de Escudero. Fue eso lo que terminó alimentando las sospechas sobre la existencia de un vínculo. Todo habría comenzado con la intervención de un vehículo. Sí, esa fue la pista inicial.

Los vecinos de Escudero observaron en distintas oportunidades que la camioneta que pertenece a la bailarina era manejada por un hombre. “Ella tiene una camioneta y todos los vecinos empezaron a ver la camioneta de ella manejada por él”, relataron.  La escena, repetida en el tiempo, despertó las primeras preguntas y luego quedó vinculada con la posibilidad del inicio de esta nueva relación.

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QUIÉN ES EL NUEVO NOVIO DE SILVINA ESCUDERO A MESES DE SEPARARSE DE SU ESPOSO

Luego fueron todavía más contundentes y pusieron nombre y apellido al supuesto nuevo protagonista de la vida amorosa de Silvina, como parte de un enigmático descifrado. ¿De quién se trata? “La que está viviendo un nuevo romance es nuestra querida amiga colega Silvina Escudero con Caco Smith, que es muy buenmozo”, lanzaron.

De esta forma, Caco Smith aparece como el hombre señalado como el nuevo novio de Silvina. De momento, la bailarina no confirmó públicamente el romance. Tampoco se conocieron mayores detalles sobre cómo comenzó el vínculo ni desde cuándo están cerca. Lo que sí quedó instalado es que, después de cerrar una relación de casi una década, la bailarina podría haberse reinventado.

Por ahora, la protagonista mantiene el silencio. Y ese detalle alimenta todavía más el misterio alrededor de esta historia que recién comienza a circular. Habrá que esperar para saber si Escudero decide confirmar la relación o si, finalmente, los rumores quedan solamente en eso.

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Lo concreto es que en LAM ya dieron la primera pista: un hombre ajeno al ambiente artístico, una camioneta que comenzó a ser manejada por él y un nombre que, de manera inesperada, quedó asociado al presente sentimental de Silvina. ¿Saldrá a confirmar este nuevo amor en su vida?

 

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Silvina Escudero

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CHIMENTOS

Andy Kusnetzoff: “PH Podemos Hablar se basa en valores de mi papá; que decía ‘lo que se verbaliza deja de ser peligroso’”

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En una nueva temporada del icónico ciclo encabezado por Andy Kusnetzoff, se conocieron las primeras cinco figuras que pasaran por el estudio y se sincerarán frente a al cámara (Telefe/YouTube)

El regreso de Andy Kusnetzoff a la televisión marca un nuevo capítulo en su carrera y en la historia de uno de los ciclos más reconocidos de la pantalla argentina. El conductor vuelve al frente de PH Podemos Hablar para su octava temporada, luego de tres años de ausencia, el sábado 8 de agosto a las 21:30 en Telefe.

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En una conversación con Teleshow, el conductor habló sobre el espíritu renovado del programa y la emocionalidad que atraviesa cada emisión del programa. El debut contará con Pampita, Yanina Latorre, Martín Cirio, La Joaqui y Diego Leuco como invitados, un grupo que promete confesiones a corazón abierto, momentos a flor de piel y también divertidas anécdotas.

“Siempre quise que PH sea un espacio donde compartir lo que a veces no se dice”, aseguró el conductor (Adrián Díaz, Prensa Telefe)

Hombre de los medios, Andy analizó la actualidad televisiva, el streaming y por qué su ciclo llega descansado, pero con una vigencia familiar. A dos años de la muerte de su padre, el sexólogo Juan Carlos Kusnetzoff, profesional que colaboró durante cuatro décadas a derribar tabúes y prejuicios de los argentinos, el conductor se sensibilizó al reflexionar sobre el duelo, cómo su papá fue una inspiración en PH y el significado en su vida que tienen Helena y León, sus hijos de 10 y 5 años, fruto de su unión con la productora y escritora Florencia “Kourny” Suárez. “Los dos son súpercariñosos y eso me encanta”, se sincera.

—Después de tres años PH vuelve a la pantalla de Telefe. ¿Por qué el descanso y cómo se dio el regreso?

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—Nunca me terminé de ir. Creo que le vino bien al formato, a mí me venía bien un descanso, a la gente también y a los invitados. El programa estaba muy sano y en un buen momento para el regreso. Cuando cortás las cosas así, podés volver. Siempre seguí hablando con el canal y ahora que asumió Federico Levrino, que siempre le gustó el programa y lo bancaba desde su lugar dentro de la dirección de canal, pero ahora como gerente de programación, me dijo: “¿Volvemos?” “Volvemos”. Y acá estamos.

Yanina Latorre, Martín Cirio, La Joaqui, Pampita y Diego Leuco son los invitados del debut en PH Podemos Hablar
Yanina Latorre, Martín Cirio, La Joaqui, Pampita y Diego Leuco son los invitados del debut en PH Podemos Hablar

—¿Qué novedades trae esta octava temporada?

Hacemos pequeños cambios, pero la esencia es la misma. Retomamos algunas secciones que eran muy lindas, como el fuego, que queremos volver a hacerla y después siempre le vamos agregando cosas. Hay un tótem de seguridad que te recibe. El final va a ser como con un tejo, por un premio, para el que se acerque más a la bocha. Cosas divertidas. Hay unos ejercicios que me han salido con Rolón en la radio que voy a llevar ahí. Siempre hay clásicos como Frente a Frente y el Punto de Encuentro.

—A lo largo de los años, PH se consolidó como espacio de confesiones. ¿Qué historias te impactaron más como conductor?

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—Fueron más las historias que me impactaron que pequeñas situaciones o peleas que tuvimos. Me acuerdo situaciones donde llegué a mi casa y, después de grabar, le conté a Flor, muy movilizado por cosas que escuché, por historias de vida. Me da cosa nombrarlos porque no quiero contarlo como “fue este y este”, porque fueron muy sagrados. Salieron todas al aire, pero, por ejemplo, recuerdo una historia de violencia de género y persecución que había sufrido una actriz, alguna historia de abuso que alguien contó que no esperábamos, una historia de infancia de otro. En el segmento del fuego, Abel Pintos contó la historia de una amiga y son historias que no estaba en ninguna data y que alguien tiene ganas de compartir y sintió que estaba la atmósfera como para hacerlo.

andy kusnetzoff
“Con PH resistimos con un formato creado por nosotros, artesanal y personal», expresó Andy Kusnetzoff sobre la vuelta de PH Podemos Hablar (Adrián Díaz/ Prensa Telefe)

—¿Cómo ves la televisión argentina hoy? ¿Cambió la forma de verla?

—La tele está vigente. Algo en televisión tiene mucha repercusión y tiene repercusión en todas las plataformas. Está todo unido. Vos por ahí vas a ver un recorte en PH y lo vas a ver en tu teléfono. PH para mí es un programa para disfrutar sábado a la noche, sentarte y verlo en vivo, pero seguramente te vas a enterar si no pudiste verlo por distintos recortes.

—¿Qué le falta a la TV actual?

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—Es una tele que evidentemente le falta el presupuesto de la ficción, claramente. Yo extraño. Me encantaban las tiras de Telefe de Underground, de Seba Ortega, los espacios de Pol-ka, no existe más tampoco. Nuestra historia, nos fuimos quedando sin ficción. Telefe todavía tiene grandes formatos como La Voz, Gran Hermano, MasterChef, que son tanques hechos con plata, espectaculares. Yo pertenezco más al programa personal, artesanal, resistiendo con nuestro formato creado por nosotros, pero orgulloso y muy contento. Pero nos falta la ficción.

andy kusnetzoff
Kusnetzoff elogió a Pedro Rosemblat y a Marcos Aramburu. Además, destacó el trabajo de Nicolás Occhiato

—¿Qué lugar tienen hoy los streamings y las plataformas digitales en los medios?

—Me parece que se democratizó mucho. La cosa está en la calidad y en la gente que te sigue, te consume. Todos tienen la posibilidad con una cámara: subir a una plataforma como YouTube, hacer un programa en vivo, grabado, una entrevista o un pódcast y subirlo a Spotify. Eso democratizó mucho. Surgieron conductores nuevos espectaculares y después hay un montón que quedarán en su nicho. Cada uno tiene lo suyo, hay comunidades más chiquitas y comunidades que te llenan varios Movistar Arena. Cambió todo y está buena la diversidad. A mí me gusta.

—¿A quiénes consumís de esta nueva camada de influencers y figuras de las redes?

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—No sé si me considero consumidor directo de influencers, pero hay comunicadores nuevos que me gustan mucho. Por ejemplo, Pedro Rosemblat me encanta. Pedro y Marcos Aramburu me parecen una linda dupla, fui a su programa y eso me encanta. Nico Occhiato evidentemente creó algo importante. No lo consumo yo directo, pero lo veo con un espíritu muy parecido a lo que hacemos nosotros: un grupo de amigos y contenido. Buenísimo. Me gusta escuchar a distintas personas que antes no estaban.

Andy Kusnetzoff, a dos años de la muerte de su padre: “La tranquilidad de un duelo consiste en haber estado al día”

andy kusnetzoff juan carlos padre
El conductor en Urbana Play junto a su padre, el sexólogo Juan Carlos Kusnetzoff (Instagram)

—Hace dos años falleció tu papá, el sexólogo Juan Carlos Kusnetzoff, alguien muy querido y conocido en los medios. ¿Cómo transitaste ese duelo?

—Se transita como se puede y con tiempo. Pero la tranquilidad de un duelo, en mi entender, consiste en haber estado al día. Haber estado al día consiste en no dejar ni procrastinar momentos para pasar con: “No, bueno, después cuando pueda voy a estar con…”. Yo traté de estar al día con mi vieja y con mi viejo estuve al día todo lo que pude, compartí todos los momentos, le expresé todos mis sentimientos y él también. Eso, cuando tocó la hora de partir, obviamente es duro, pero te da una tranquilidad.

—Entiendo.

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—Una de sus frases de cabecera era: “Lo que se verbaliza deja de ser peligroso”. Quiere decir que si algo tenés adentro, por más traumático que sea y lo hablás, ya no es un peligro para vos, para tu cuerpo, para tu psiquis, para tu salud mental, sino que ya pasa a otra instancia y empieza tu sanación. Haber crecido con un papá sexólogo en la dictadura, donde era tabú, donde me tuve que ir a vivir a otro país, y donde siempre él, el Podemos Hablar, creo que lo representa bien el nombre. Podemos Hablar representa bien todo lo que significó mi papá. (Se emociona)

andy kusnetzoff juan carlos padre
Una de las postales que Andy Kusnetzoff publicó con su padre y su hermano en Brasil, años en los que la familia se mudó por la dictadura argentina

—…

—Viste, yo no te voy a decir a vos hacés notas para llorar. A veces se abre la emoción, como ocurre en PH.

—Por supuesto.

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—No, boludo, cuando uno se abre… Me pone feliz poder emocionarme cuando hablo con vos. Esa es la diferencia. Afuera a veces se ve como algo malo y para mí, por todo lo que te acabo de decir, es espectacular poder decir: “Uy, mirá, hablé de mi papá, me emocioné, qué lindo”. Lo traje, lo honro en su integridad y en lo que me dejó. Lo pude contar. Me emocioné porque en vez de que quede ahí, mi papá en frío, tomé contacto con algo de mucho afecto. Bueno, para mí el programa trata de hacer eso con los demás, lo mismo que me acaba de pasar con vos. Para mí es hermoso eso. Por eso lo busco.

El rol de Andy Kusnetzoff como papá de Helena y León: “Mis hijos nunca vieron uno de mis programas”

El conductor con su familia en las playas de Chapadmalal (Video: Instagram)

—¿Cómo sos como papá de Helena y León?

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—Me cambió ser padre muchísimo mi forma de ser. A los cuarenta vos creés que más o menos hiciste un montón de programas, tuviste varias parejas, ya resolviste muchos temas, decís: “Tengo en claro todo, voy a tener un hijo”. Y ahí me di cuenta que no sabía nada. Es empezar de cero. No sabía nada, tengo todo para aprender y así lo transité, con miedos, pero con mucho amor de una forma muy linda, con la ayuda de Flor. Ahora ya es otra situación, pero es hermoso. Eso sí que es hacer un programa todos los días.

—¿Qué ves de vos en tus hijos?

—Helena y León son muy diferentes. Los dos son supercariñosos, que eso me encanta. Trato de descubrir qué puedo conocer de ellos más que ver lo mío en ellos. Me parece una mirada medio egocéntrica que trato de no tenerla. Helena no vio mis notas, no sabe nada de lo que hice. Hoy vino a la radio, sabe que hago radio, porque además con Flor nos conocimos en la radio y nada más. Nunca le mostré ningún programa, ni notas, ni nada. Recién ahora sabe que voy a volver a la televisión, porque está grande y le puedo decir, pero nunca vio un programa mío. Me encanta. Estoy más tratando de descubrirlos más que ver cosas mías en ellos.

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