INTERNACIONAL
Ni solo músculos ni trajes caros: qué revela la obsesión de los hombres de Trump por verse poderosos

En el caso de los hombres del gobierno de Donald Trump, el enfoque en su aspecto es una constante, y las declaraciones políticas y los comentarios en las redes sociales están impregnados de exhibiciones de fuerza física, frases de hombre rudo e ímpetu masculino.
Al mismo tiempo, esos principios tradicionales de masculinidad han ido acompañados de destellos de vulnerabilidad sobre el aspecto y la forma de vestir de los hombres: el otoño pasado, por ejemplo, el presidente se quejó de una foto de la revista Time que, según él, lo hacía parecer calvo.
“Me ‘borraron’ el pelo”, dijo el presidente en Truth Social, y añadió que la foto era “malísima y se merecen que lo haga notar”.
En diciembre, una serie de fotos para Vanity Fair –incluidos primeros planos del secretario de Estado Marco Rubio y del vicepresidente JD Vance– fueron duramente criticadas por Rubio, que las calificó de “deliberadamente manipuladas”. (La revista negó cualquier alteración de las fotos).
Además, las acusaciones de mala praxis fotográfica volvieron a surgir el mes pasado, cuando The Washington Post informó que el secretario de Defensa, Pete Hegseth, había prohibido a los fotógrafos de prensa asistir a las sesiones informativas sobre la guerra de Irán porque consideraba que sus fotos eran “poco favorecedoras”. (El Pentágono lo negó, señaló que se había acomodado a varios fotógrafos en sesiones informativas recientes y calificó de “falsa” la premisa del artículo del Post).
A pesar de todo lo que se dice sobre la cirugía estética inspirada en Mar-a-Lago para las mujeres del entorno de Trump, también destacan la atención prestada al ego masculino y los esfuerzos por salvaguardarlo.
“Son constantes intentos de cultivar una personalidad que, a sus ojos, parezca fuerte, poderosa, dominante y estoica”, afirmó Zac Seidler, psicólogo clínico y director mundial de investigación de Movember, organización benéfica para la salud masculina. “Pero una vez que rascas la superficie de eso, todo lo que ves es fragilidad”.
El presidente Donald Trump, por supuesto, lleva mucho tiempo obsesionado con la estética personal y es conocido por sus opiniones implacables y a veces ofensivas sobre la apariencia de las mujeres.
Sin embargo, Trump también ha normalizado la costumbre de hablar y criticar el aspecto de los hombres, con lo que ha inaugurado una nueva era de evaluaciones aduladoras y comentarios habituales sobre el aspecto de los miembros de su gabinete y de otras personas.
Anna Kelly, portavoz de la Casa Blanca, dijo que “el presidente Trump ha reunido al gobierno con más talento y logros de la historia”.
“Por si fuera poco”, añadió en un correo electrónico, “¡parecen salidos de un casting!”.
La atención prestada al aspecto físico podría considerarse parte de una tendencia más amplia entre los hombres –sobre todo los más jóvenes– que incluye ideas como el “lookmaxxing” (tratar de aumentar el atractivo propio mediante cirugías y otros métodos) y el “mogging” (dominar a otro hombre en apariencia), que se están filtrando constantemente por la llamada “andrósfera”.
Sea como sea, el interés de Trump por las imágenes externas ha sido adoptado e imitado por su personal, según Dan Cassino, profesor de gobierno y política en la Universidad Fairleigh Dickinson, que ha estudiado el enfoque del presidente sobre la masculinidad.
“Los hombres del gobierno de Trump están representando un tipo muy específico de masculinidad para intentar atraer a Trump”, afirmó Cassino.
Por supuesto, las mujeres en el mundo laboral han estado acostumbradas y preocupadas por los comentarios y juicios sobre su aspecto.
Ahora, al parecer, los hombres también lo están.
“Comentar el aspecto o la apariencia de alguien es una de las formas más básicas de juego de poder que tenemos”, dijo Rose Hackman, autora de “Emotional Labor”, un estudio sobre el papel, a menudo subestimado, de las mujeres en el lugar de trabajo y en otros ámbitos.
Hackman añadió que lo que Trump ha dicho sobre los hombres de su círculo íntimo “los reduce efectivamente a activos”, lo que puede “hacerlos sentir que tienen que estar saltando a su alrededor, o de lo contrario su estatus a sus ojos podría cambiar en cualquier momento”.
El propio Trump va casi siempre de traje y parece gustarle la formalidad de épocas anteriores. Cultiva una apariencia que refleja una aparente obsesión por la década de 1980, incluidos los trajes y las corbatas rojas que suelen llevar sus asesores más cercanos y el pelo peinado hacia atrás, al estilo Gordon Gekko (como el que luce actualmente Hegseth). El secretario de Defensa Pete Hegseth se refleja en una ventana mientras habla con los periodistas durante una rueda de prensa en el Pentágono en Arlington, Virginia, el 31 de marzo de 2026. (Eric Lee/The New York Times)
El presidente dijo que no quería que los miembros de su gabinete usaran zapatos deportivos y hace poco mostró su predilección por cierta marca de zapatos de vestir de 145 dólares, pues les compró pares a Rubio y a Vance. También tiene un claro aprecio por los hombres en buena forma física, y recientemente elogió los músculos de un líder de la Marina y de los agentes federales, y dijo que un luchador de la UFC era un “tipo guapísimo”, que “podría ser modelo”.
“Eres demasiado guapo para ser luchador”, le dijo Trump a Paulo Costa, que agradeció el cumplido.
Por otro lado, ese tipo de evaluación presidencial también puede desencadenar las inseguridades de los hombres, parte de “esta creencia generalizada de que debes tener un aspecto y una apariencia determinados o habrás fracasado”, explicó Seidler.
“Cuando la imagen se ve amenazada”, agregó, “todo el edificio se tambalea”.
Durante la última década, Trump ha hecho de sus evaluaciones estéticas una potente aunque burda herramienta política, y ha menospreciado a sus oponentes por todo, desde su peso (incluido Chris Christie, exgobernador de Nueva Jersey) hasta su estatura (se burló del congresista Adam Schiff, de California, a quien le dijo “pequeño”).
La teoría política de Trump parece sostener que ser menos atractivo, o imperfecto, es débil y, por tanto, marca a un perdedor. Es un punto de vista quizá extraído de su fijación con la televisión, donde el aspecto y la apariencia son primordiales.
Además, Trump, que también fue estrella de reality shows, lleva años premiando a las personas que le expresan su apoyo frente a las cámaras, sobre todo a las que combinan el aspecto de los presentadores de informativos con la soltura de los artistas.
Es una lista que incluye a Hegseth, antiguo presentador de Fox News; Sean Duffy, secretario de Transportes y antiguo participante en “Real World” de MTV; y Mehmet Oz, que se hizo famoso como médico televisivo antes de dirigir los Centros de Servicios de Medicare y Medicaid.
Los presidentes han intentado a menudo proyectar fortaleza y restar importancia a sus retos físicos: Franklin Delano Roosevelt, por ejemplo, ocultó que iba en silla de ruedas. John F. Kennedy ocultó fuertes dolores y otras dolencias.
No obstante, Trump ha llevado ese control de imagen aún más lejos. Sus sustitutos pregonan con frecuencia su vitalidad, y el presidente se relaciona a menudo con hombres que muestran rasgos masculinos, como influencers musculosos.
Presentó a Hulk Hogan, el histriónico luchador profesional, en la Convención Nacional Republicana de 2024, donde se arrancó la camisa, y también encabezará –y promocionará– un combate de la UFC en la Casa Blanca en junio, tras un “seminario de entrenamiento exclusivo” que los luchadores celebraron con agentes del FBI en marzo.
El machismo del segundo mandato también es evidente en una serie de demostraciones al estilo rudo de un hombre de gimnasio, incluido un video reciente –duramente criticado por algunos demócratas– de Robert F. Kennedy Jr., secretario de Sanidad, y el veterano rapero Kid Rock, en el que se les ve haciendo ejercicio juntos.
Parece que Trump aplaude todo eso, a pesar de su propia aversión a ese tipo de actividades de macho alfa, pues, a excepción de sus frecuentes partidas de golf, Trump no hace ejercicio.
Al mismo tiempo, hay indicios de una inseguridad común en muchos hombres: la caída del cabello. Esas preocupaciones dieron lugar a las quejas de Trump sobre la portada de Time, así como a que utilizara un medicamento para el crecimiento del pelo y bromeara de vez en cuando sobre ocultar su “calva”.
Tom Wooldridge, decano fundador de la facultad de Psicología de la Universidad Golden Gate, que ha estudiado el impacto emocional de la calvicie, dijo que esos temores son a veces profundamente primarios.
“Muchos de nosotros morimos sin mucho pelo”, comentó Wooldridge. “Así que para muchos hombres es un símbolo de envejecimiento y mortalidad”.
Los expertos afirman que la masculinidad a menudo se “gana” de otros hombres. Evalúan constantemente la aparente hombría de los demás en función de ideales estereotipados como la dureza, la agresividad y la dominación, y, por extensión, la revocan cuando un hombre no supera esas pruebas subjetivas.
“Es frágil”, afirma Maryam Kouchaki, profesora de Gestión y Organizaciones de la Universidad Northwestern, que ha estudiado el fenómeno de lo que denomina “hombría precaria” en el lugar de trabajo. “Se pierde fácilmente”, dice.
Sin embargo, ese proceso de evaluación se ha sobrealimentado en la era Trump, dijo Michael Kimmel, autor de “Manhood in America”, y añadió que muchos miembros varones del gobierno de Trump parecen “disfrazarse de Rambo” para impresionar al presidente.
Parte de la adulación, presidencial o de otro tipo, no es más que política anticuada: elogiar a la gente como medio de congraciarse. El propio Trump sigue prodigándose en elogios, ya se trate del tamaño físico del equipo masculino de hockey de Estados Unidos o del atractivo de un veterano herido en el Estado de la Unión.
Dicho esto, el presidente también ha mostrado un atisbo ocasional de sensibilidad sobre el aspecto de otros hombres, como en febrero, cuando hizo una especie de cumplido a Santiago Peña, presidente de Paraguay, de 47 años, describiéndolo como un “tipo joven y guapo”.
“Siempre es agradable ser joven y guapo”, dijo el presidente. “Eso no significa que tengas que agradarnos”.
*Por Jesse McKinley
The New York Times, Donald Trump
INTERNACIONAL
Ensayan un mecanismo de geoingeniería para prevenir los daños del Fenómeno de El Niño

La Organización Meteorológica Mundial (OMM), cuya secretaria general es la científica argentina Celeste Saulo, advirtió que el fenómeno de El Niño ya está presente y se intensificará hacia un episodio fuerte entre julio y septiembre, con riesgo de olas de calor, sequías y lluvias intensas en todo el mundo.
Una nueva investigación publicada en la revista Science Advances llegó con una propuesta que abre un debate científico y ético sin precedentes: las simulaciones sugieren que aclarar artificialmente las nubes sobre el Pacífico sur podría debilitar ese mismo fenómeno antes de que cause sus peores estragos.

La técnica propuesta se llama aclaramiento de nubes marinas y consiste en inyectar aerosoles, partículas muy pequeñas, en la atmósfera baja para que las nubes reflejen más luz solar y enfríen el océano.
El estudio fue liderado por Jessica Wan, de la Institución Scripps de Oceanografía de la Universidad de California en San Diego, junto con John Fasullo, Nan Rosenbloom y Chih-Chieh Chen, del Centro Nacional de Investigación Atmosférica de Estados Unidos, y Katharine Ricke, de la Escuela de Política Global y Estrategia de la Universidad de California en San Diego.

El Niño-Oscilación del Sur (ENSO, por sus siglas en inglés) ocurre cuando los vientos alisios se debilitan y las aguas del Pacífico oriental se calientan por encima de lo normal.
Eso desata efectos a distancia llamados teleconexiones: alteraciones del clima que golpean regiones muy alejadas, desde sequías en Australia hasta inundaciones en América del Sur. Un solo episodio puede costar billones de dólares a la economía global.
El Centro Nacional de Predicción del Clima de los Estados Unidos alertó el jueves 9 de julio que “existe un 81% de probabilidad de que se presente un El Niño muy fuerte durante el período de octubre a diciembre de 2026″.
Podría ubicarse entre los eventos de El Niño más grandes en el registro histórico que data desde el año 1950.

Ningún estudio anterior había evaluado si la geoingeniería solar podía usarse para intervenir directamente sobre El Niño en escala estacional.
Los investigadores partieron de una pista concreta: los aerosoles de los incendios de Australia de 2019-2020 aclararon las nubes del Pacífico sur y contribuyeron a desencadenar una La Niña —el fenómeno opuesto, con enfriamiento de las aguas ecuatoriales— que duró varios años. Si el fuego lo hizo, la pregunta fue si podría hacerse a propósito.

Los investigadores simularon seis estrategias sobre los El Niños de 1997-1998 y 2015-2016, al variar cuándo empezaba y cuánto duraba la intervención.
La más intensa —de junio a febrero— redujo la temperatura del mar en 1,88 grados durante el El Niño de 2015-2016, “prácticamente restaurando condiciones neutras del ENSO al final del pico del evento”, según el equipo científico.
En las simulaciones, el aclaramiento de nubes marinas redujo el calor y las lluvias excesivas en la mayoría de las regiones que El Niño suele golpear.
La caída en el índice que mide los daños económicos sugirió “el potencial de grandes beneficios económicos globales”.

El debate científico surge porque la técnica funcionó mejor para combatir el calor y la lluvia que para revertir el frío y la sequía, así que sus beneficios no llegan a todos por igual.
Los riesgos climáticos son tan reales como los beneficios.
El estudio detectó un calentamiento sobre Europa y Asia en zonas que El Niño normalmente no toca, lo que significa que la técnica crearía un problema nuevo donde antes no había ninguno.
Las estrategias más largas también adelantaron y amplificaron La Niña posterior, con potencial de generar daños propios en otras regiones.

El debate ético es el más difícil. Si el aclaramiento de nubes marinas se aplica cuando El Niño no llega a desarrollarse, se podrían generar consecuencias climáticas no deseadas sin ningún beneficio que las justifique.
Los investigadores advirtieron que esos casos “presentan riesgos éticos que deben considerarse con cuidado antes de cualquier implementación futura” y propusieron repetir las simulaciones con distintos modelos y extenderlas a eventos más moderados, que son los más frecuentes y difíciles de predecir.
océano Pacífico,nubes estratocúmulos,albedo,reflexión solar,vista aérea
INTERNACIONAL
AOC-backed candidate ripped for ‘bizarre response’ to transparency question: ‘Pretty basic’

NEWYou can now listen to Fox News articles!
Abdul El-Sayed, a Democratic candidate for U.S. Senate in Michigan, says he’s waiting on outstanding paperwork needed to accurately fill out his tax disclosure forms.
El-Sayed’s statement appears to be trying to defuse allegations from his opponent, Rep. Haley Stevens, D-Michigan, that he is trying to mask his net worth, hiding the true nature of his wealth until after the Michigan Aug. 4 Democratic primary.
«You’ve sought an extension through August 13, I believe, which is after the primary,» El-Sayed, who is endorsed by Rep. Alexandria Ocasio-Cortez, D-N.Y, Sen. Bernie Sanders, I-Vt., and other far-left lawmakers, was asked on Wednesday. «Was this to avoid transparency with your voters? Why not release them before the election?»
DEM CIVIL WAR HITS PRIMARY DEBATE STAGE IN FIERY BATTLEGROUND SHOWDOWN: ‘WHAT ARE YOU HIDING?’
Abdul El-Sayed, candidate for U.S. Senate in Michigan, speaks before U.S. Sen. Bernie Sanders, I-Vt., takes the stage at Mumford High School on May 3, 2026 in Detroit, Michigan. (Sarah Rice/Getty Images)
«No,» El-Sayed replied. «Taxes get complicated.»
«My wife and her family own property abroad and getting all those tax forms is a thing,» he added.
As a part of his candidate disclosure report filed in June 2025, El-Sayed has reported a number of holdings. Among them: a salary from Wayne County worth $278,900 and an assortment of other assets bringing his net worth to somewhere between $580,000 and $1.7 million.
As a part of that disclosure, his wife reported a rental property in Bangalore, India worth between $100,001 and $250,000. The disclosure went on to say that his wife brought in between $5,001 and $15,000 in «income.» Another rental property in Ann Arbor, Michigan that was worth between $250,001 $500,000 brought in between $5,001 and $15,000.
To some viewers, El-Sayed’s responses this past week are confusing, given the existence of his 2025 filings.
«A bizarre response,» Chuck Ross, a Washington Free Beacon investigative reporter, wrote in a post to X. «He filed a Senate financial disclosure in June 2025 that listed his wife’s rental property in India.»
«When it comes to actual transparency and investment, the fact that he is saying ‘my wife has foreign assets. My wife has investments abroad.’ Look we need to know you have allegiance to the United States of America,» Sen. Katie Britt, R-Ala., told Fox News. «You need to come before the people that are working to elect you and you’ve got to show them what you’re about.»
«If you have nothing to hide, then just release the tax returns. These Trump tactics are an extremely bad look,» another observer wrote.
WATCH: SURFACED VIDEOS OF DEM SENATE CANDIDATE BACKING ‘DEFUND THE POLICE’ CONTRADICT RECENT DENIALS

Rep. Alexandria Ocasio-Cortez of New York, a progressive champion, endorsed far left candidate Abdul El-Sayed in Michigan’s high-profile 2026 Democratic Senate primary. (Tom Williams/CQ-Roll Call, Inc via Getty Images; Jim West/UCG/Universal Images Group via Getty Images)
Hen Mazzig, a pro-Israel political commentator, also bashed El-Sayed’s response.
«Didn’t realize being unaware of the extent of your own wealth was a characteristic of the working class,» Mazzig said, referring to El-Sayed’s promises to represent everyday Michigan voters against corporate interests.
El-Sayed’s responses on Wednesday come after the Michigan primary debate on Tuesday evening, where Stevens accused El-Sayed of a lack of candor.
«Well, look, transparency is oh so important. This is why I have released my tax returns. My opponent, Abdul, he said that transparency is key, but yet he hasn’t released his tax returns,» Stevens said.
«Look, I am the only one running for United States Senate in Michigan who is not a millionaire,» Stevens said.
When asked if Stevens’ assertions were true, El-Sayed hinted that the figure was a little ambiguous.
«If you take my assets and my wife’s assets together, then I guess they add up to something like that,» El-Sayed said in his Wednesday interview.
In another sit-down with MS Now, El-Sayed pledged to release his tax documents ahead of the primary.
OMAR’S DISCLOSURES ERASED MILLIONS, LEAVING HER WITH POTENTIAL NEGATIVE NET WORTH. SHE WON’T EXPLAIN WHY

U.S. Senate candidate from Michigan, Abdul El-Sayed, has been endorsed by Bernie Sanders and embraced comparisons between he and Zohran Mamdani. (Bill Pugliano/Getty Images)
CLICK HERE TO DOWNLOAD THE FOX NEWS APP
«We absolutely will. Sometimes finances are complicated. I can only control what I can control, and unfortunately, when it comes to tax documents, sometimes they are really complicated to get,» El-Sayed said.
«We are absolutely going to release it before the primary.»
politics, taxes, democrats senate
INTERNACIONAL
Panorama Internacional: Brasil, la guerra fría de juguete de los Bolsonaro contra Lula
ECONOMIA3 días agoMora récord: Caputo aseguró que bancos privados están rescatando a sus clientes con préstamos al 25% anual
ECONOMIA3 días ago¿Conviene un plazo fijo? Esto ganás con $1 millón y las tasas de cada banco
ECONOMIA3 días agoInédito: la billetera de una petrolera rinde más que usar Mercado Pago o invertir en plazo fijo



















