DEPORTE
“No he hablado con Zidane desde el cabezazo en la final”: Materazzi recordó su noche más polémica en el fútbol mundial

La imagen de Zinedine Zidane propinando un cabezazo a Marco Materazzi en la final del Mundial de 2006 se mantiene como uno de los momentos más recordados de la historia del fútbol. Aquella escena, ocurrida en Berlín, definió el cierre de la carrera internacional del astro francés y marcó para siempre la memoria colectiva de ese torneo.
El incidente se produjo durante la prórroga, cuando “Zizou” reaccionó con violencia tras un intercambio verbal con el defensor italiano. Según rememora el propio Materazzi en diálogo con la revista deportiva británica FourFourTwo, “fue una reacción instintiva. No tenía ni idea de lo que iba a pasar en ese momento”. La expulsión de Zidane, que era capitán y figura de Francia, dejó a su equipo en inferioridad numérica en un partido empatado 1-1.
La jugada fue presenciada por millones de espectadores en todo el mundo. Zidane salió del campo, cruzando junto a la Copa del Mundo que no volvería a disputar, mientras Italia y Francia decidían el título en la tanda de penales. El impacto de aquel cabezazo sigue presente cada vez que se evoca el torneo de Alemania 2006 y es tema recurrente de análisis futbolístico.

La final del Mundial 2006 culminó con la victoria de Italia en la tanda de penales tras el empate 1-1, consagrando al equipo dirigido por Marcello Lippi con su cuarto título mundial. Para los italianos, el triunfo representó la consolidación de una generación que había enfrentado una fuerte presión mediática. Como recordó Materazzi: “Ese día cambió la historia de dos selecciones. Nosotros celebramos, ellos tuvieron que rehacerse”.
En Francia, la derrota y la expulsión de Zidane marcaron el cierre de una etapa y abrieron un periodo de transición. El equipo francés debió reconstruirse tras la salida de su capitán y figura, mientras el episodio de la final se convirtió en el principal tema deportivo y mediático del país.
Marco Materazzi ha sido consultado en numerosas ocasiones sobre el episodio del cabezazo de Zinedine Zidane en la final del Mundial 2006. En diálogo con FourFourTwo, el exdefensa italiano ofreció detalles sobre su relación con el francés y su interpretación del hecho veinte años después.

Materazzi confesó: “No he hablado con Zinedine Zidane en veinte años desde el cabezazo en la final del Mundial”. El italiano subrayó que no existe resentimiento personal y que, pese a la dimensión del incidente, no siente animosidad hacia el exjugador francés: “No tengo ningún problema con Zidane. Nunca lo he tenido”.
También relató que la discusión previa a la agresión fue breve y que nunca anticipó la reacción de Zidane: “No tenía ni idea de lo que iba a pasar en ese momento”. En la entrevista, también reafirmó que, a su entender, el episodio no cuestionó la carrera del francés: “Zidane sigue siendo un gran jugador, uno de los mejores que he visto jamás”.
El exdefensa reflexionó acerca del papel mediático del incidente y cómo sus vidas continuaron después. Señaló que, más allá de la notoriedad del hecho, lo principal fue la victoria deportiva y la celebración del logro italiano.
Después del Mundial de 2006, las trayectorias de ambos tomaron rumbos distintos, marcados por la final de Berlín y por sus éxitos individuales y colectivos. Zidane puso fin a su carrera profesional tras esa Copa del Mundo, dejando un legado en el fútbol mundial, mientras Materazzi siguió vinculado al deporte algunos años más.
En la charla, el italiano declaró que nunca intentó prolongar la polémica ni conservar rencores hacia Zidane. El italiano afirmó: “No tengo nada que perdonar ni que olvidar. Zidane fue un rival en la cancha y un gran jugador fuera de ella”. Siguió adelante y disfrutó de nuevas oportunidades dentro y fuera del fútbol, sin que el incidente condicionara sus logros personales.
Por su parte, Zidane comenzó una etapa como entrenador, consiguiendo éxitos destacados con el Real Madrid. Aunque la imagen del cabezazo persiste en la memoria colectiva, su recorrido posterior se ha distinguido por su liderazgo y los títulos que obtuvo al frente del club español.

Dos décadas después, ambos mantienen carreras separadas y ningún contacto personal desde esa noche en Alemania, como confirmó Materazzi: “No he hablado con él desde la final y probablemente no lo haré”.
La selección italiana de fútbol vivió una nueva decepción al quedar eliminada del Mundial 2026. El equipo dirigido por Luciano Spalletti cayó en los penales ante Bosnia y Herzegovina tras un empate 1-1 en el estadio Bilino Polje de Zenica. Esta eliminación marca la tercera vez que Italia no logra clasificar a la Copa del Mundo, una situación inédita para un país con cuatro títulos mundiales.
En la entrevista, el exjugador había expresado su confianza en el talento joven italiano y en la necesidad de tiempo para regresar a la élite del fútbol. Sin embargo, la eliminación de ayer profundiza la crisis del fútbol italiano y prolonga la ausencia del país en los Mundiales desde 2014. El desafío para la federación es hallar una nueva identidad y consolidar una generación capacitada para devolver a Italia al máximo nivel internacional.
DEPORTE
Guido Herrera debutó en Bahia, en un amistoso con polémica ante el Fluminense de Zubeldía

Guido Herrera ya inició su historia en Brasil. El arquero argentino, de larga etapa en Talleres, debutó con la camiseta de Bahia en un amistoso ante el Fluminense de Luis Zubeldía, en el Maracaná, en el que fue el último ensayo del Tricolor baiano antes del regreso al Brasileirao.
El partido tuvo bastante poco de amistoso. Bahia terminó caliente por dos jugadas polémicas del primer tiempo: un posible penal a Ademir y un gol anulado a Erick Pulga. En el complemento, Fluminense aprovechó las chances que tuvo: Hulk abrió la cuenta de penal y Germán Cano estampó el 2-0 definitivo, con una definición marca registrada.
El que no se guardó nada fue Rogerio Ceni. El DT de Bahia salió con los tapones de punta contra el arbitraje, apuntó contra varias decisiones, incluida la designación del juez, y resumió su bronca en una frase: «Vinimos acá para que nos tomen de tontos».
Un estreno después del adiós a Talleres
Para Guido Herrera, el amistoso marcó el primer paso de una nueva etapa. El arquero, símbolo reciente de Talleres, ingresó en el complemento y tuvo sus primeros minutos con Bahia nada menos que en el Maracaná.
El debut llegó después de un cierre áspero en Córdoba. Su última imagen en la T fue en el clásico ante el Belgrano del Ruso Zielinski, por los octavos del Torneo Apertura. Todo terminó en derrota 1-0 en el Kempes, con un golazo de González Metilli y la expulsión en el final tras un cruce con Passerini, que también vio la roja.
El Maracaná «faló» en argentino
El partido tuvo presencia argentina de sobra. En Bahia, además del estreno de Herrera, también sumó sus primeros minutos Alejo Véliz, ex Rosario Central, otra de las caras nuevas del equipo de Rogério Ceni. También tuvieron acción Román Gómez, Mateo Sanabria y Santiago Ramos Mingo.
Del otro lado, el Flu de Zubeldía también mostró varios nombres conocidos: Luciano Acosta, Juan Pablo Freytes, Rodrigo Castillo y Germán Cano, que apareció en el segundo tiempo para cerrar el partido con una definición bien de goleador.
Del reclamo de Bahia al golpe del Flu
El primer tiempo no tuvo goles, pero sí dejó al equipo de Ceni con mucha bronca. Primero, Bahia pidió penal por una caída de Ademir dentro del área tras un contacto con Kevin Serna. Después, en el descuento, Erick Pulga llegó a convertir, pero el árbitro anuló la jugada por una falta previa del uruguayo Nicolás Acevedo. Esa decisión puntual encendió los reclamos del banco visitante.
En el segundo tiempo, con los equipos cambiados casi por completo, Fluminense pegó. Hulk abrió el marcador de penal, después de una infracción de Luiz Gustavo sobre Samuel Xavier. Más tarde, el propio lateral volvió a aparecer por derecha y mandó el centro para que Cano definiera de primera y pusiera el 2-0 definitivo.
Ceni, sin filtro contra el arbitraje
La bronca no quedó en la cancha. Después del partido, Ceni apuntó directo contra el arbitraje y, sobre todo, contra la elección del juez. «Lo único que pedimos fue que no fuera un árbitro de acá. Y pusieron a uno que dirige partidos en el CT de ellos», lanzó el mítico arquero brasileño y actual entrenador de Bahia.
Luego volvió sobre el gol anulado a Erick Pulga. «Primero dice que fue falta de Willian José, pero Willian ni toca al jugador. Después dice que fue falta de Nico Acevedo. Pierde toda credibilidad. Vinimos acá para que nos tomen de tontos. Y para que nos tomen de tontos, no vale la pena viajar 2.200 kilómetros», disparó Ceni, caliente por la situación.
Ceni también comparó los criterios en las áreas y cuestionó que no cobraran el penal sobre Ademir, pero sí el de Luiz Gustavo sobre Samuel Xavier. «Pedí un árbitro de afuera para que fuera un partido serio. El partido dejó de ser serio cuando ni él sabe qué cobró, no dio un penal clarísimo a Ademir y después dio el otro con tanta convicción», cerró.
Resumen del partido

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DEPORTE
Tom Brady reveló el hábito que cambió su carrera y lo convirtió en una leyenda de la NFL

Tom Brady participó en el pódcast New Heights y repasó los momentos que marcaron su carrera y debates sobre su trayectoria. En la charla con Jason Kelce y Travis Kelce, también habló de su oficio.
Brady atribuyó su éxito a la preparación, la disciplina y el trabajo colectivo, no a la improvisación ni a un heroísmo individual. Repasó su evolución en Michigan, su relación con varios compañeros y su trabajo actual en un consejo sobre educación financiera para atletas.
Brady pasó de recordar sus siete títulos del Super Bowl a lecciones de liderazgo y anécdotas de vestuario. “No quiero sonar arrogante”, dijo al explicar por qué no elige un único título, antes de repasar cómo cada campeonato “cuenta una historia diferente”.
Al recordar la derrota frente a Philadelphia, Brady sorprendió con una reflexión: “Sigue siendo mi partido de fútbol favorito de todos en los que he estado”.
Brady añadió que aquel día el rival fue mejor y que su equipo pasó casi todo el encuentro por detrás en el marcador. “Nunca sientes que tienes el control si vas perdiendo”, dijo al recordar ese partido en New Heights.
Cuando Travis Kelce le preguntó qué lo hacía tan eficaz en los cierres apretados, Brady apartó la idea del genio espontáneo y atribuyó su eficacia al método: “Antes que nada, tuve grandes compañeros que jugaron muy bien en esas situaciones, y trabajamos en ello. Lo practicábamos, lo repasábamos caminando”.
En ese tramo, explicó que los ataques de dos minutos le daban ritmo porque la defensa mostraba menos variantes y él podía apoyarse en la lectura previa. “Yo era alguien totalmente centrado en la preparación”, señaló Brady en New Heights.
“Siempre iba a encontrar al receptor abierto, porque podía leer muy bien las coberturas y siempre iba a tratar de lanzar al espacio blando de la defensa”, añadió.
“Mi mayor debilidad era mi falta de movilidad y mi falta de capacidad para escapar y hacer una jugada. Y de muchas maneras eso se convirtió en lo mejor que hice, que fue obligarme a prepararme de más”, dijo.
Brady llevó esa lógica hasta el detalle previo a cada jugada: “No tenía la opción de bajar el balón y correr, así que tenía que asegurarme de que teníamos hombres abiertos antes de que se pusiera el balón en juego”.
El exmariscal de campo situó en sus años en Michigan el momento en que empezó a convertirse en el jugador que sería después, aunque el origen de ese cambio lo ubicó en Michigan. “Mis primeros tres años no jugué nada”, recordó.
Brady describió esa etapa como una experiencia dura, lejos de California, en la que acumuló actitudes autodestructivas y excusas. En ese pasaje atribuyó un papel decisivo al psicólogo deportivo Greg Harden, a quien visitaba cada martes.
“Tom, me gustas. Trabajas duro, pero tienes una actitud de mierda. ¿Qué te parece empezar a preocuparte por lo que puedes controlar?”, recordó Brady sobre una de aquellas conversaciones.
La lección, dijo, consistía en abandonar las excusas y aprovechar al máximo incluso las oportunidades mínimas: “Si te dan tres repeticiones, haz lo mejor con esas tres. Deja de quejarte porque solo te dieron tres o porque entras con los receptores suplentes. A nadie le importa”.
Brady aseguró que ese giro cambió su energía y la manera en que sus compañeros lo percibían: “Mi energía empezó a mejorar mucho. Llevaba empuje. Tenía la actitud correcta”.

A partir de ahí, añadió, fue construyendo confianza, liderazgo y resistencia competitiva hasta que la parte física alcanzó a la mental. Más adelante, añadió: “Si de verdad quieres crecer, cárgalo todo sobre ti mismo. Solo di: ‘No, es mi culpa. Tengo que hacerlo mejor’”.
Uno de los pasajes más directos llegó cuando Jason Kelce le planteó el viejo debate sobre cuánto del éxito correspondía al entrenador y cuánto al mariscal de campo. Brady respondió sin rodeos: “Creo que es una analogía tonta”.
La conversación derivó hacia el manejo emocional de los receptores, un área en la que dijo que el mariscal de campo debe invertir mucha energía. Según explicó, es la única posición del ataque que exige una atención extra porque puede alternar partidos con 11 recepciones y otros con apenas 3.

En marzo, agregó, se incorporó a un consejo de JPMorgan Chase para ayudar a deportistas a tomar mejores decisiones económicas y promover educación financiera junto a figuras como Jalen Brunson, A’ja Wilson, Dwyane Wade y Megan Rapinoe.
“Queremos ser ese lugar al que la gente acuda para decir: ‘Bueno, ¿cómo me aseguro de no terminar mi carrera y no tener dinero?’”, afirmó Brady, de acuerdo con New Heights.
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El particular análisis de una leyenda de Inglaterra sobre el Cuti Romero y Lisandro Martínez: “La mejor y peor pareja del mundo”

El próximo miércoles, la selección argentina buscará el pase a la final del Mundial 2026 nada menos que ante Inglaterra, en Atlanta. Tal como dijo el capitán Lionel Messi, la Scaloneta se enfrentará a una potencia que tampoco perdió en lo que va del certamen. El partido, que tiene sabor a clásico, fue analizado por varios ex futbolistas ingleses y una definición del ex defensor Gary Neville no pasó inadvertida.
Durante una charla en el medio británico Sky Bet, el ídolo de Inglaterra, que pasó por la selección de los Tres Leones y enfrentó a la Argentina en el Mundial de Francia 1998, analizó las claves de la semifinal entre ambos elencos y lanzó una particular frase para definir a la dupla de marcadores centrales que conforman Cristian Cuti Romero y Lisandro Martínez.
“No es una Argentina de época ni mucho menos. No es tan buena como hace cuatro años, pero sigue siendo peligrosa. Tienen a Messi, tienen un espíritu increíble. Tienen a Romero y a Lisandro Martínez, que regalan un gol por partido, pero después los ves haciendo goles, dando pases y literalmente están en todas partes. Es increíble, yo los llamo la mejor y peor pareja de centrales del mundo. Porque por momentos hacen cosas increíbles, pero después hacen el ridículo”, dijo Neville en el programa.

El ídolo histórico del Manchester United (jugó 602 partidos y ganó 20 títulos), de 51 años, se refirió al rendimiento del Cuti Romero y Licha Martínez. Ambos jugadores argentinos han tenido un papel fundamental en el camino de Argentina hasta las semifinales de la Copa del Mundo y son indiscutidos para Scaloni. Incluso, el entrerriano se consolidó como titular, relegando a Nicolás Otamendi.
Sin embargo, lo que se critica de estos jugadores es que concedieron algunas ventajas en el fondo y no mostraron la solidez que los caracteriza. A los campeones del mundo le anotaron 6 goles y solamente mantuvieron valla invicta ante Argelia y Austria. No obstante, ambos marcaron tantos y tuvieron una destacada actuación en la faceta ofensiva. En el caso de Licha Martínez, su participación ante Cabo Verde en los 16avos de final fue vital: asistencia para el gol de Messi en el primer tiempo y gol para el 2-1 en el minuto 93. En tanto que Cuti Romero también fue decisivo con el cabezazo agónico para vencer al elenco africano en el alargue (la pelota se desvió en un defensor antes de ingresar en el arco) y también marcó el tanto de la remontada épica ante Egipto en octavos.
Ambos disputaron cinco partidos y no ingresaron en la tercera fecha del Grupo J, en el triunfo 3-1 frente a Jordania. El DT eligió preservar a ambos defensores, ya que Argentina estaba clasificada como primera en su zona. En sus lugares ingresaron Marcos Senesi y Otamendi.
Además de los comentarios de Neville, otros ex futbolistas de la selección inglesa dieron su punto de vista acerca del partido que se viene en Atlanta. Ian Wright, por su parte, expresó: “No le temo tanto a la Argentina como sí le temo a Francia o España. Argentina tiene muchas falencias. Creo que podemos vencerlos. Son mejores que Noruega. A partir del juego nos podemos acomodar. Francia es el equipo que más me preocupa”.
Por último, el histórico goleador Gary Lineker hizo referencia al primer partido que jugará Messi ante Inglaterra en toda su carrera y otro ex futbolista, Joe Cole, se mostró confiado de cara al duelo de semifinales: “Lo mandaremos a dormir a Messi. Lo digo ahora: iremos a la final del Mundial. Tenemos velocidad y fuerza de sobra para Argentina. Le vamos a ganar, lo siento en mis huesos”.
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