POLITICA
“Si el Central acercara el dólar al techo de la banda, Milei casi se aseguraría la reelección”
17‘minutos de lectura
“En un proceso de ‘destrucción creativa’ no darles una salida a los perdedores no es una crueldad. Es, antes que nada, un error político”, dice Pablo Gerchunoff sobre el actual momento de la Argentina en el que conviven datos económicos alentadores con altos índices de pérdida de empleo, cierre de empresas y aumento de la informalidad. Si Milei no atiende a los perdedores, liderará un “ajuste ciego” y frágil; y la crisis social y la fragmentación pueden poner en riesgo su capitalización política y electoral.
Para Gerchunoff, destacado historiador económico y profesor emérito de la Universidad Di Tella, Milei supo identificar y capitalizar cambios estructurales, transformándolos en oportunidades. Menciona dos: el nuevo patrón productivo de la ruta 40 que va de la Patagonia al norte argentino y la relación con Estados Unidos. Al mismo tiempo, alerta: el Presidente tiene un horizonte claro de largo plazo, una idea de destino final, pero desatiende una doble transición, social y electoral. “Tiene una oportunidad y la puede desaprovechar. Si no lo aprovecha Milei, lo aprovechará el que siga”, sostiene Gerchunoff, que acaba de publicar “La demora y la prisa” (Edhasa), un ensayo histórico que va desde el Virreinato hasta 2023 y aborda la historia de los (des) equilibrios sociales argentinos.
Gerchunoff disiente con aquellos que cree que “la macro está bien”, advierte sobre grandes problemas en la administración económica de corto plazo y subraya una dinámica inquietante, un problema argentino que trasciende las ideologías e hilvana distintos momentos históricos: el atraso cambiario, el dólar barato. “Tercamente, los sectores medios y altos, los que pueden ahorrar en la Argentina, obstinadamente, siguen comprándose dólares”, concluye.
-A poco de la asunción de Milei, en 2023, dijiste que veías a la realidad “como detrás de un vidrio esmerilado”, sin nitidez. ¿Qué imagen ves ahora?
-En algunas cosas empiezo a ver algo con bastante más claridad; en otras, no sé todavía. Los historiadores nos tomamos un tiempo. Pero veo algo claro que se puede conectar con el pasado remoto de la historia argentina. Si yo tuviera que sintetizar, diría: Milei es un muy buen político, pero no sé si entiende del todo la dinámica de la economía y la sociedad argentina. ¿Por qué digo que es un buen político? Yo no diría que Milei es un “gran” político, pero sí diría que entendió factores estructurales que estaban modificándose y los convirtió en un activo político.
-¿Cuáles son esos factores?
-Hay dos cuestiones. Una de ellas es el cambio en el patrón productivo que está ocurriendo en la ruta 40: Patagonia, Salta, Jujuy, Catamarca. Todavía no conocemos del todo dimensión de ese cambio, y quizás estamos exagerando, pero hay un cambio. Cristina Kirchner también vio ese cambio. Vio Vaca Muerta en 2012, por eso hizo todo lo que hizo en materia petrolera, pero nunca pudo reconvertir esa visión en una oportunidad política visible que se transformara, por lo tanto, en una esperanza de progreso material. Ella sabía que había algo ahí, pero por ineficiencia o por lo que fuere, no se transformó en oportunidad política. Y mucho menos se transformó eso en oportunidad durante el gobierno de Alberto Fernández, por incompetencia y por los conflictos internos. Milei ve eso, lo ve como oportunidad, y produce cambios radicales. Uno puede decir: ¿no están exagerando los beneficios que les dan a las empresas que invierten en Patagonia y la ruta 40, porque, de todas maneras, buena parte de esa inversión se hubiera hecho? Puede ser, pero, en todo caso, es un hecho irreversible. Él dio cosas en exceso, algún día probablemente nos lamentemos de las cosas que da en exceso, pero está visibilizando políticamente un cambio estructural. A mí me hace acordar mucho a Roca.
-¿Por qué específicamente a Roca?
-¿Qué es, finalmente, Roca? Roca es ferrocarril y buque frigorífico. Ve eso, y dice: “Esto se conecta con un proyecto expansivo extraordinario”. Hace todo lo que es necesario para construir un predominio político en el sistema político de la época y se lanza a la aventura. Es cierto que también otros lo habían visto antes: Mitre lo había visto; también, Sarmiento; pero Roca lo hace. Roca inaugura una época de largo progreso material. La segunda cuestión que me parece que es de intuición política, además del cambio del patrón productivo, es la relación con Estados Unidos.
-¿Con los Estados Unidos o con Trump?
-Con Trump y con los Estados Unidos, pero tengo la sospecha, por eso dije “con Estados Unidos”, de que eso puede cambiar en los matices. Quiero decir: que, aunque gane un Obama en las próximas elecciones presidenciales, o pierda Milei, o ambas cosas, algo va a va a haber cambiado irreversiblemente en la relación bilateral. Y eso también es una oportunidad política, es la construcción de una esperanza. En la ruta 40 hay algo nuevo; en la relación con los Estados Unidos hay algo nuevo. Las dos cosas son hallazgos políticos. Él se lanza a la operación política de construir esos dos datos que estaban sueltos en un mensaje político. Y por eso, chapeaux.
-¿Dirías que Milei es mejor político que economista?
-Donde yo veo los grandes problemas de Milei es en la política económica, en la administración rutinaria de la política económica. Se suele decir que Milei resolvió la macroeconomía, pero no resolvió la micro. Yo diría: Milei encontró una oportunidad para dar un mensaje de esperanza en el horizonte económico de largo plazo y no logra resolver los problemas de corto plazo. Pese a que esos cambios están para quedarse, todavía está por verse si es él quien los va a aprovechar y los va a capitalizar del todo. Milei está haciendo una administración macroeconómica que pone en peligro, desde el punto de vista electoral, lo que construye en esa cosa más monumental. Hay que tener mucho talento político para administrar en el corto plazo un proceso de “destrucción creativa”, un concepto que está muy de moda ahora. Para ganar políticamente la partida en un proceso de destrucción creativa es necesario darles una salida a los perdedores, que no sea una salida a 20 años, a 30 años, a 10 años. No se les puede decir a los viejos trabajadores de la industria del Gran Buenos Aires que ahora trabajan en los servicios pobres: “No se preocupen, ustedes tienen dos cosas para hacer, esperar a que sus hijos aprovechen la oportunidad, o múdense a Añelo”. En un proceso de destrucción creativa no darles una salida a los perdedores no es una crueldad. Es, antes que nada, un error político. Tengo la sensación de que, si mañana el Banco Central acercara el tipo de cambio al techo de la banda que él mismo puso, algo así como 1700 o 1800 pesos, Milei casi se reaseguraría la reelección. Sería oxígeno para los conurbanos. Pero el Gobierno no cree en eso.
-Quizás la pregunta sería si puede haber una nueva Argentina y un horizonte a largo plazo, sin integrar a la vieja Argentina y sin atender el corto plazo.
-Todo ganador tiene que integrar al perdedor. Por eso cuando en un proceso de destrucción creativa no le das humanamente al componente que se destruye una oportunidad estamos en un problema. Hace poco leí un artículo interesantísimo que sacó la Universidad de San Andrés, que trata de medir la migración que puede haber a las provincias patagónicas, pero también a San Juan, Salta, Catamarca, Jujuy. Del artículo participa Federico Sturzenegger. ¿Y qué dice el artículo? Dice que en una transición se van a trasladar cuatro millones de personas desde Gran Buenos Aires a esas provincias. Dudo bastante de eso, pero, en todo caso, con mucha sinceridad, el artículo dice “hasta 2050”. Entonces, cuando alguien dice que una transición dura hasta 2050, creo que no está conectando el cambio estructural con la naturaleza de la democracia electoral. Quiero decir, aquí hay perdedores. Yo no creo en que los 14 millones de habitantes de los conurbanos que fueron industriales en algún momento, esperen hasta el 2047. No lo veo. Entonces, todo el tiempo va a estar latente la posibilidad de una impugnación al proceso de cambio por no integrar a los perdedores.
-En el glosario de Milei hay palabras que no aparecen como “democracia”, pero tampoco “industria”.
-No aparecen algunas palabras, pero creo que tiene idea de progreso material. En términos de la relación de Milei con la democracia creo que él pertenece a un club en donde la democracia es una cuestión secundaria, si no es un problema. Las dos cosas tienen el interés de que se insertan en un mundo en cambio y se insertan de una manera comprensible. Cuando yo iba a seminarios de historia económica, vamos a decir Berlín, por poner un ejemplo, ¿cuál era la pregunta habitual? Antes de que yo empezara a hablar alguien enseguida levantaba la mano y preguntaba, “¿qué es el peronismo?”. Esa pregunta desapareció. La pregunta de hoy es, ¿quién es Milei? Cuando yo hablo de Milei como intuición política bastante llamativa, estoy hablando de un conjunto de factores que lo colocan a él en la escena internacional, aunque mucho menos de lo que él cree, por supuesto. Milei está. Es una Argentina normalizada. Curiosamente, mirar a Milei y decir que es una Argentina normalizada, parece muy llamativo.
-¿En qué sentido decís “normalizada”?
Normalizada en el sentido de que cualquiera que hable de la experiencia de Milei en el mundo entiende lo que está pasando. Y entiende lo que está pasando porque está pasando en muchos lugares. Cuando yo decía: “No entiendo, estoy viendo detrás de un vidrio esmerilado”, decía lo que auténticamente pensaba. Ahora te transmito de forma balbuceante lo que creo entender de la experiencia Milei. Y creo entender, además, que la puede derrochar políticamente, puede que no sea él quien termine capitalizándola. Tiene una oportunidad y la puede desaprovechar. Si no lo aprovecha Milei lo aprovechará el que siga.
-Para seguir con la analogía con Roca: la traza del ferrocarril integró y conectó un país enorme. No sólo no tenemos ferrocarriles sino además hay rutas destruidas y desfinanciadas. Y tampoco hay interés en solventar infraestructura.
-Cuando yo digo que él puede perder la oportunidad, estoy diciendo que hay en él un espíritu tan dogmático en materia económica, tan monofiscalista en la manera en la que ve el funcionamiento de una sociedad y de una economía, que lo puede desperdiciar porque, por ejemplo, los productores agropecuarios se harten de tener que transitar la ruta 7 o la ruta 3 en el estado en el que están. Roca necesitó infraestructura. ¿Para qué? Para darle una oportunidad productiva a los nuevos sectores y para integrar al país. Esa traza ferroviaria tiene dos componentes: uno, bajarle los costos al productor agropecuario de la provincia de Buenos Aires o del sur de Santa Fe, y el otro es que el ferrocarril también tuvo un componente de transacción política. Yo le doy a Tucumán o a Mendoza la llegada del ferrocarril, porque quiero un pacto nacional. Todavía no veo en Milei ese pacto nacional. Mientras la provincia de Buenos Aires sea el último orejón del tarro de todo esto, está latente una fragmentación, una debilidad y una crisis política potencial no menor.
-Además de no integrar a los perdedores, ¿qué otro problema identificás que te lleva a decir “la macro no está bien”?
-Es una macroeconomía monótonamente fiscalista. Desde el punto de vista de un macroeconomista o de un ministro de economía, hay algo que debería inquietar muchísimo, que es que, tercamente, los sectores medios y altos, los que pueden ahorrar en la Argentina siguen comprando dólares. Entonces, una pregunta posible es: “¿Todo lo que generan las nuevas producciones de materias primas se lo llevan los sectores medios y altos que compran dólares o no?” Todavía no lo sabemos, pero si eso ocurre, es una debilidad muy importante del esquema económico de Milei.
-En un diálogo con Sebastián Mazzuca publicado en Seúl el año pasado te preguntaste: “¿Milei lidera un ajuste ciego o un proceso reformista?”. Me pregunto si son términos realmente opuestos. ¿Acaso no podría estar liderando un ajuste ciego y un proceso de reforma?
-Sí, perfectamente. Lo que creo es que, si él no pone el foco en los perdedores, va a ser un ajuste ciego y un proceso enormemente frágil y muy riesgoso para él. Que la Argentina no sea, en términos competitivos, solo la Pampa húmeda, es una cosa muy novedosa. Él tiene un punto de llegada, pero lo que no tiene es una idea de transición, y no tiene una idea de transición en términos sociales y en términos electorales. Perdió la oportunidad, por lo menos en el primer tramo de su mandato, de tener una moneda menos fuerte, una moneda un poco más devaluada. Una moneda más devaluada sería oxígeno para el Gran Buenos Aires. Y, por lo tanto, la posibilidad de incorporar a su coalición, en las márgenes de esa coalición, a los perdedores, o, por lo menos, tentarlos. Te cuento brevemente una anécdota que me Felipe González el año pasado, que creo que ha contado alguna otra vez también. Claramente él era un reformista estructural. Él estaba cambiando España, estaba cerrando astilleros, estaba haciendo cosas muy duras mientras gobernaba. Mucho tiempo después fue a Asturias y se encontró con un viejo socialista asturiano, que le dice mansamente: “desde que usted hizo las reformas y cerró los astilleros, yo no volví a conseguir trabajo”. La diferencia entre Milei y Felipe González es que Felipe González casi se pone a llorar, y Milei es incapaz de llorar por eso. A eso lo llaman maldad, impiedad o lo que fuere. A mí me parece que es más interesante que eso. A mí me parece una miopía política.
-Alguna vez describiste a Milei como un hombre solo. Al mismo tiempo, es un hombre apurado. Hizo sin demora lo que dijo que iba a hacer. ¿Qué me podrías decir del vector “velocidad” en Milei?
-En el libro “La demora y la prisa” digo que todo el ritmo de la política argentina, desde 1800 hasta ahora es demora y prisa. Demora en el progreso material por la pérdida del Potosí, demora por las guerras civiles, demora por la división entre la provincia de Buenos Aires y la Confederación Argentina. De modo tal que, en el momento en que aparece una oportunidad, en que el cielo se despeja y los astros parecen alinearse, la prisa es enorme. ¡El susto que tenían los ministros de hacienda en las buenas épocas agropecuarias! ¿Por qué? Porque veían la velocidad en el progreso material desde 1880 hasta 1913, y decían, lo voy a decir en palabras actuales: “En cualquier momento nos despistamos”. Milei frena en las curvas porque tiene astucia para negociar, por ejemplo, en el Congreso. Pero su tendencia, su reflejo es no frenar en las curvas. Después, afortunadamente, se convence de que tiene que frenar, pero cuando no se toma el tiempo de hacer una conjunción entre todo este cambio que está ocurriendo y la expansión de la infraestructura, ahí simplemente está siendo dogmático. A Milei lo domina la prisa porque sabe que puede ser derrotado.
-Es el apuro para construir poder.
-Sí. Es el “tengo que construir poder ahora”. Es el Perón del 46 al 48. Eso también es Roca. Eso es Néstor Kirchner. Kirchner es pura prisa. En la época de las tasas chinas se le preguntaba a Kirchner, pero ¿no da lo mismo crecer al 6 por ciento que al 8 por ciento? ¿No lo podés capitalizar políticamente de todas maneras? Y Kirchner no podía parar porque veía siempre el fantasma de la derrota en un país caudillista, en donde la derrota no es tolerada. Guido Di Tella decía que Perón había hecho en 3 años lo que Australia había hecho en 50. Eso es la prisa de Perón. Una prisa de Perón que, además, tiene el problema de que, como era un tipo muy formado y muy inteligente, él quería ser Perón, y al mismo tiempo quería ser Roca. Es decir, quería tener un proyecto de futuro. Y la verdad que las circunstancias no daban para que él tuviera un proyecto de futuro, y recién se dio cuenta que podía hacer algo en términos de horizonte productivo, una vez que su capital político era de tal magnitud que era obsceno, era imposible de desafiarlo. Y eso fue en 1951.
-Desde los años 40 en adelante, hay una continuidad en la Argentina: el tipo de cambio bajo, el peso fuerte, el salario alto en dólares. ¿Hay un hilo rojo en las experiencias de Martínez de Hoz, Menem, Macri y Milei?
-Las palabras “plata dulce” están muy vinculadas a la experiencia de Martínez de Hoz y la dictadura, pero plata dulce, moneda peso fuerte, dólar barato para poder comprar cosas en bienes en el exterior o para ahorrar rápido en dólares, no es una característica de la secuencia Martínez de Hoz, Menem, Macri, Milei. Es una unanimidad argentina. De hecho, nace con Perón en 1946, 1948. Ahí se esconde una cosa que es muy interesante, porque responde a una demanda social. Es un rasgo sociológico.
-¿Y Milei cómo lo enfrenta?
-Milei es uno más de los que dicen: “Ya la riqueza está por llegar y la productividad está por aumentar para ser sostenible este tipo de cambio”. Uno más. Lo dijo Perón. Lo dijo Martínez de Hoz. Todos los que pudieron, lo dijeron. ¿Por qué no lo dijo Alfonsín? Porque estaba en una crisis de la deuda y no podía tener el tipo de cambio bajo. Pero todos los que pudieron, lo dijeron. En ese sentido, son todos iguales con una diferencia metodológica: mecanismos distintos, herramientas distintas. El corto plazo es el dulce de la plata dulce.
-¿Decís que Milei debería devaluar en el corto plazo?
-No, yo no estoy diciendo que Milei tiene que depreciar la moneda mañana, porque hay que tener un mínimo de sensatez. ¿Cuál es ese mínimo de sensatez? Está al borde de un proceso electoral. Yo no le puedo decir a él: “Devalúa mañana”. Lo dije muchas veces hasta hace 5 o 6 meses. Ahora ya dejo de decirlo, porque sería una sería una torpeza de mi parte creer que él ahora puede depreciar la moneda y construir un esquema macroeconómico más consistente.
-Si hay tantos perdedores, ¿por qué no explota socialmente?
-Quizás haya resignación frente a lo que ven, porque el pasado ha sido tan malo, tan terrorífico, que nace algo parecido a una aceptación, a una resignación.
-Esta idea de que las transformaciones traen dolor y que inevitablemente hay que atravesar el proceso.
-Si creyeran eso que estás diciendo, entonces quiere decir que Milei ganó. Si Milei es capaz de haber inyectado en esta sociedad altiva una dosis importante de resignación, Milei ganó. Y eso es el cambio en Argentina.
-Volvemos al principio de la conversación cuando decías que Milei hace política. ¿Ha dejado de ser “el outsider”?
-Definitivamente. Solo se es un “outsider” hasta que llegás; hasta que empezás a gobernar. Cuando empezás a gobernar, se terminó. La palabra “outsider” te puede durar políticamente un tiempo más, pero después sos los claros y los oscuros de la política.
-¿Crees que aún mantiene exitosamente la narrativa del outsider puro e incontaminado?
-No, definitivamente no. ¿Por qué? Se llama $LIBRA y Adorni. En un sistema futbolístico, 4 4 2, con dos delanteros que son $LIBRA y Adorni, estamos en un problema para hacer goles.
Astrid Pikielny,LA NACION,Política
POLITICA
Diputados: el oficialismo buscará debatir las reformas del Banco Central y la Ley de Inocencia Fiscal antes de fin de mes
La Cámara de Diputados inició el tratamiento de los proyectos para modificar la Ley de Inocencia Fiscal y reformar la Carta Orgánica del Banco Central, dos iniciativas impulsadas por el Poder Ejecutivo que el oficialismo busca convertir en ley durante agosto.
La Libertad Avanza abrió el debate en distintos plenarios de comisiones con la intención de emitir dictamen la próxima semana y habilitar su discusión en el recinto. El 26 de agosto aparece como la fecha con mayores posibilidades, aunque algunos sectores todavía mantienen el 19 como alternativa.
El proyecto sobre Inocencia Fiscal se debatió en un plenario de las comisiones de Presupuesto y Hacienda y Legislación Penal, presididas por Bertie Benegas Lynch y Laura Rodríguez Machado, respectivamente. En paralelo, la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central se analizó en otro plenario integrado por las comisiones de Presupuesto y Hacienda y Finanzas, encabezada esta última por el diputado Santiago Pauli.
Los cambios propuestos para el régimen de Inocencia Fiscal
La iniciativa busca modificar la ley que creó un régimen simplificado del impuesto a las Ganancias, luego de que, según el Gobierno, no alcanzara los resultados esperados.
El principal cambio elimina los límites de ingresos y patrimonio previstos por la normativa vigente para adherir al régimen. De aprobarse el proyecto, dejarán de regir los topes de $1000 millones de ingresos y $10.000 millones de patrimonio.
En los fundamentos de la iniciativa, el Poder Ejecutivo sostuvo que la medida permitirá ampliar el universo de contribuyentes alcanzados. “Se dispone una apertura del universo de contribuyentes que pueden adherir al régimen, permitiendo que todas las personas humanas y sucesiones indivisas residentes en el país puedan optar por esta modalidad simplificada, democratizando así el acceso a herramientas que facilitan el cumplimiento de las obligaciones tributarias”, argumentó.
Durante el debate, la subsecretaria de Ingresos Públicos, Claudia Ballestrini, afirmó que el alto nivel de adhesión registrado justifica ampliar el universo de contribuyentes alcanzados. “Teniendo en cuenta que el nivel de acatamiento al régimen simplificado previsto en el régimen actual fue muy importante, muy significativo, está bien ampliar ese régimen para que pueda haber más cantidad de adhesiones”, sostuvo.
Desde la oposición, la diputada de Unión por la Patria Victoria Tolosa Paz reclamó que los funcionarios de los tres poderes del Estado queden excluidos del beneficio.
Leé también: El Senado empezó a debatir el super-RIGI y la próxima semana expondrán funcionarios del Gobierno
“Mientras (el exvocero Manuel) Adorni daba explicaciones cada vez más contradictorias sobre su patrimonio, ARCA guardaba silencio y el oficialismo rechazaba una herramienta básica para despejar cualquier sospecha. Hoy volvimos a hacer la pregunta que deja muda a la casta mileísta: ¿Por qué decidieron no excluir a los funcionarios públicos del Régimen de Inocencia Fiscal? La transparencia no se simplifica, se garantiza. Agreguen el artículo de exclusión definitiva para todo funcionario público, que seguramente lo va a votar toda la oposición”, sostuvo.
La reforma de la Carta Orgánica del Banco Central
El presidente del Banco Central, Santiago Bausili, y el vicepresidente de la entidad, Vladimir Werning, defendieron la reforma durante el plenario y señalaron que el objetivo principal del proyecto es consolidar un esquema institucional orientado a reducir la inflación.
“No es sólo la independencia o sólo la prohibición de financiar el Tesoro, sino también funcionarios que son los adecuados para manejar el Banco Central con un objetivo claro, protegidos de las influencias políticas del momento, los que tienen mucha mejor probabilidad de lograr los objetivos de aniquilar eventualmente la inflación”, afirmó Bausili.
El titular del Banco Central agregó: “Lo que estamos proponiendo acá existe en la gran mayoría de las Cartas Orgánicas de los bancos centrales de aquellos países que ya fueron exitosos en erradicar la inflación. No estamos trayendo nada como una idea muy revolucionaria, un experimento o un test”.

La reforma, que el presidente Javier Milei calificó en cadena nacional como “una de las más importantes de los últimos 91 años”, busca restringir el financiamiento del Estado por parte del Banco Central, redefinir los objetivos institucionales de la entidad, limitar el gasto público y avanzar en la desregulación del mercado de capitales.
Uno de los aspectos que permanece en discusión es el mecanismo para remover al presidente y al directorio del Banco Central. El proyecto propone exigir una mayoría de dos tercios en ambas cámaras del Congreso, aunque durante el debate también surgieron planteos para reemplazar ese requisito por una mayoría absoluta.
Desde la UCR, el diputado mendocino Lisandro Nieri anticipó el respaldo de su bloque y recordó que en 2022 presentó una iniciativa con objetivos similares. “En 2022 presentamos un proyecto de reforma de la Carta Orgánica, en un sentido similar al que ahora propone el Gobierno. De las muchas reformas estructurales que necesita nuestro país, esta es una de las más importantes”, expresó.
La estrategia parlamentaria del oficialismo
La hoja de ruta para avanzar con ambos proyectos comenzó a definirse en una reunión de la mesa política encabezada por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y continuó con un encuentro entre diputados oficialistas y bloques dialoguistas.

La reunión se realizó en el Salón de Honor de la Presidencia de la Cámara de Diputados y contó con la participación de Santiago Bausili, el secretario de Finanzas, Federico Furiase, y la subsecretaria de Ingresos Públicos, Claudia Ballestrini.
También asistieron representantes de la UCR, el PRO, Provincias Unidas, Innovación Federal, Producción y Trabajo, Por Santa Cruz, Adelante Buenos Aires, el MID, La Neuquinidad, Elijo Catamarca y La Libertad Avanza.
Los reclamos de los bloques dialoguistas
Durante el encuentro, los bloques aliados no sólo escucharon la defensa de los proyectos del Poder Ejecutivo, sino que también reclamaron la apertura de comisiones para tratar iniciativas propias.
Leé también: Presión pública, falta de consensos y el rol de los gobernadores: las claves detrás de la caída de la Ley de Tierras
Entre ellas figuran proyectos sobre vandalismo rural y el uso agrícola de tierras adyacentes a rutas nacionales, impulsados por los diputados del PRO Martín Ardohain y Javier Sánchez Wrba.
Desde Provincias Unidas, Gisela Scaglia solicitó el tratamiento de una reforma a la Ley de Estupefacientes para ampliar la participación de las provincias en las investigaciones por narcomenudeo.
El radicalismo también planteó un régimen de tarifas eléctricas diferenciales para provincias del Norte Grande y regiones con temperaturas extremas durante el verano, modificaciones al sistema de Tax Free para permitir que turistas extranjeros recuperen el IVA por la compra de cualquier bien y una reforma del Código Penal para actualizar la legislación frente al uso malicioso de herramientas de inteligencia artificial.
Sobre este último proyecto, la diputada Pamela Verasay sostuvo: “Consideramos que el problema no consiste en la falta o ausencia de normas que ofrezcan protección jurídica específica sino en que el marco jurídico vigente fue concebido para un contexto tecnológico en el cual no existían las posibilidades que hoy ofrecen los sistemas de inteligencia artificial para generar imágenes, voces, documentos o contenidos sintéticos con el grado de realismo, automatización y difusión. En resumidas cuentas, nuestro ordenamiento jurídico necesita actualizarse y adaptarse frente a los nuevos desafíos que trae aparejado el uso de la inteligencia artificial”.
Banco Central, Diputados, Comisiones
POLITICA
Milei relega la empatía e insiste con su modelo: crece el riesgo de profundizar en una agenda antipopular
El rotundo fracaso del Gobierno con el proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, rebautizada en la calle como “ley de tierras”, expuso un problema de fondo en la gestión de Javier Milei: la profundización del modelo ultraliberal, ortodoxo y desregulador se está chocando de frente con el sentimiento social.
El proyecto oficial tocó la fibra del patriotismo que encendió con el Mundial y la causa Malvinas. Y permeó esa membrana que separa a la clase política del resto de los argentinos. Hubo banderas en defensa de la soberanía en las canchas de fútbol y pancartas dedicadas a los senadores tildándolos de vendepatria. Tini Stoessel, Lali Esposito y hasta Lisandro “Licha” Martínez, el defensor de la Selección, compartieron videos en contra del proyecto en sus redes sociales. Pese a los intentos por reenmarcar la discusión, la Casa Rosada perdió completamente las riendas de la conversación. En las redes se instaló que Milei quería actuar en contra del interés nacional.
Más de un funcionario de alto rango se agarraba la cabeza en las últimas horas preguntando por qué el Gobierno se metió en este baile innecesario. Por qué hubo que dedicar tanto capital político y tiempo para defender una ley impopular. En la intimidad, un asesor de la Casa Rosada lo llamó “la agenda de la estratosfera”.
“Nadie le puso el cascabel al gato. Es un proyecto que no es prioritario. No dimos la discusión a tiempo. Y además no le cambiaba la vida a la gente”, resumió a Infobae ese colaborador. En la reunión de mesa política del martes hubo un reconocimiento de que el proyecto estuvo “mal presentado” porque creció demasiado el debate sobre la extranjerización de la tierra. Pero, en lugar de recular a tiempo, se optó por defender la iniciativa.
De ahí el intento de Patricia Bullrich por explicar el proyecto mediante una conferencia de prensa en el Senado, mientras trataba de asegurar los votos. La presentación de la titular del bloque de LLA no fue emitida por el sistema de transmisión de la Cámara alta y tuvo escaso rebote en los canales de noticias. “Terminamos explicando que no buscábamos regalar el país”, reconoció un colaborador oficial.
Los votos de los aliados se escurrieron en cascada durante el mediodía de ayer. Como un manotazo de ahogado, el Gobierno finalmente retiró el capítulo de tierras del texto.
A esta altura del partido, la prioridad dejó de ser el contenido del proyecto: el oficialismo hoy necesita ganar la votación a como dé lugar. No puede darse el lujo de perder en el Congreso, porque se instalaría un clima de derrota que fijaría un punto de partida complicado para el camino al 2027. Ahora Milei necesita sancionar proyectos clave para sustentar su proyecto, como la reforma del Banco Central (BCRA) o Inocencia Fiscal. Debe seguir demostrando al resto del sistema político -y a los mercados- que su reelección es un escenario probable.
Cuando el revés legislativo fue evidente, empezó el reparto de culpas interno. Sotto voce, algunos funcionarios le dedicaron epítetos a Federico Sturzenegger, el autor intelectual del proyecto. La realidad es que la Argentina sin regulaciones que el ministro sueña en su cabeza y escribe en los papeles entusiasma mucho a Javier Milei, que lo deja hacer.
Parte del equipo político del Gobierno consideró puertas adentro que se llegó hasta acá porque la utopía desreguladora se desplegó sin una conducción clara en los meses en los que la gestión estuvo en un pozo por el caso de Manuel Adorni. No hubo un cálculo político y el proyecto, que viene desde abril, se fue eternizando en la agenda del Congreso mientras crecía el debate nacional sobre el tema.
A esta altura nadie lo duda: el anteproyecto ómnibus de Sturzenegger para desregular múltiples industrias (como el libro, los medicamentos y el vino) tiene destino de freezer. La mesa política se agotó de dar una batalla tras otra por la voracidad desreguladora.
En el clima de pases de factura solapados, hubo, además, quienes recordaron que, allá por el 4 de junio hubo una oportunidad para votar el proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada sin levantar la perdiz. Fue la sesión en la que, por instrucción del karinismo, se priorizó votar una tanda de pliegos de jueces, entre los que se encontraban la jueza María Verónica Michelli (nombramiento que luego Milei no oficializó) y Emilio Rosatti (hijo del titular de la Corte Suprema). Lo cierto es que ya en ese momento se hablaba de que Bullrich no había asegurado blindar el proyecto con los aliados.
La relación con los gobernadores
El episodio con la ley de tierras dejó al desnudo lo endeble que puede ser el vínculo entre la Casa Rosada y los gobernadores si no se anudan los acuerdos electorales. Karina Milei deja saber que será mucho más generosa que en 2025 y que su prioridad es que su hermano pueda ser reelecto. Pero los gobernadores no le tienen confianza.
Con todo el episodio queda claro que la idea del Gobierno de medir las lealtades a partir de los apoyos en el Congreso, para recién después definir quiénes van a ser los aliados electorales de 2027, es inviable. Los mandatarios provinciales están pasando un mensaje claro. La ecuación de ellos es al revés: primero las garantías electorales, después el apoyo parlamentario.
¿Cómo podía esperar el Gobierno que el gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, enviara a su senadora Julieta Corroza a votar la ley de tierras mientras Nadia Márquez, senadora neuquina de LLA con intenciones de disputar su provincia, estaba sentada en la primera plana en la conferencia de prensa de Bullrich?
Según pudo reconstruir Infobae, en el karinismo todavía anida la idea de competir por la gobernación de varias provincias. El mapa actual es así: en Jujuy, Salta, Misiones, Neuquén, Río Negro, donde hay gobernadores no peronistas (en su mayoría aliados), hasta ahora LLA piensa en jugar, con mayor o menor intensidad, con candidato propio.
En las provincias peronistas, Formosa, La Rioja, Tierra del Fuego, La Pampa, Catamarca, Tucumán, naturalmente presentarían candidatos.
En Santa Fe asoma la mayor novedad: habría un pacto de no agresión con Maximiliano Pullaro. Un colaborador del dispositivo karinista comentó en las últimas horas que, incluso, está la idea de no participar de los comicios provinciales. Es el escenario opuesto a Córdoba, donde se ilusionan con una candidatura de Gabriel Bornoroni luego del sorpresivo triunfo del ignoto Gonzalo Roca el año pasado.
En Mendoza, Chaco, Entre Ríos se repetirán las alianzas de 2025. Esto, al menos, es lo que les dijo Karina a los gobernadores de esos distritos hace cuatro meses. Se sumarían al esquema de alianza San Luis y San Juan. En algunos casos la cuestión no está allanada: el mendocino Alfredo Cornejo, por caso, todavía no sabe si el Gobierno respaldará una candidatura de Luis Petri. En Chubut, donde gobierna el PRO, también asoma un acuerdo. Pero hay una dificultad adicional: el gobernador, Nacho Torres, no cosecha la simpatía de la hermana del Presidente.
En todo caso, lo de Chubut será materia de discusión de lo que, se espera, será materia de discusión entre el Gobierno y el PRO. El sábado, Mauricio Macri arribará al país. A su espera, Fernando de Andreis (como lugarteniente del exmandatario), Diego Santilli (que ya se ganó la confianza de Karina Milei) y Cristian Ritondo (como el mayor interesado en unir las puntas) trabajan en la posibilidad de un encuentro entre la hermana del Presidente y el titular de PRO para una negociación macro.
Cerca de Macri aseguran que el expresidente busca, antes que nada, reconocimiento de parte de la Casa Rosada. Pero todo el resto piensan en las cláusulas particulares. Ahí el rompecabezas electoral podría encastrar a la perfección -con las opciones más naturales y competitivas a nivel nacional, provincial y porteño- o, ante la falta de entendimiento, podría desatarse un festival de candidaturas.
De hecho, si no hay acuerdo, los amarillos ya hicieron correr que tienen postulantes para la presidencia. Se mostró con voluntad el exministro de Economía Hernán Lacunza y también circula el nombre de María Eugenia Vidal. En la provincia asoma Santilli, aunque en el PRO creen que no está dicha la última palabra y que podría competir en la Capital Federal. El jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, ya anunció que va por su reelección. Pero en el partido no todos se encolumnaron detrás suyo, empezando por su primo. Por eso empezó una danza de candidatos con ambiciones de disputar el distrito: además de De Andreis, se habla de Guillermo Dietrich y de la propia Vidal.
Lo que sí está claro es cuáles son las contrapartes de la eventual negociación: Macri ya no reclama sentarse con el jefe de Estado como al principio. “Ya entendimos que la que manda es Karina”, dicen en el PRO.
Una defensa del modelo sin empatía
Los acontecimientos de las últimas horas —además del revés con la ley de tierras, el conflicto diplomático con Brasil— llevaron al Gobierno a una agenda no deseada. La semana pasada, en una extensa reunión en Olivos con Milei, el equipo económico, la secretaria Legal y Técnica María Ibarzabal, Santiago Caputo y el equipo de comunicación que ahora lidera el secretario de Medios, Fabián Fernández, habían trabajado en una estrategia para darle impulso al proyecto de reforma de la Carta Orgánica del BCRA. Se pensó como un puntapié para que el Presidente arrancara su campaña a la reelección.
Todo el raid mediático del Presidente (las entrevistas que dio a un canal de cable, uno de aire, un streaming y un medio del interior del país, el Diario Río Negro), estuvo cuidadosamente planificado para que el jefe de Estado exhibiera su programa económico con nitidez y volviera al primer Milei, el de 2023.
La defensa del modelo, sin embargo, exhibió una falta total de empatía con la economía de bolsillo. Luis “Toto” Caputo y Milei hablaron de un “problema entre privados” para referirse a la morosidad de las familias. “¿Les pusieron una pistola en la cabeza para tomar el crédito?”, ahondó el Presidente. Después, se vanaglorió de la caída del salario real de los empleados públicos.
Milei ubicó la causa de la morosidad en la responsabilidad individual del deudor. Una encuesta reciente de Zentrix sobre los morosos mostró lo contrario: el 53% de los encuestados atribuyó su endeudamiento a que sus ingresos no alcanzan para cubrir sus gastos básicos.
Está claro que cualquier intervención del Estado para mejorar el poder adquisitivo sería un sacrilegio para la escuela austriaca. Pero, aun cuando no tiene costo fiscal, el Presidente evita mostrarse sensible con el esfuerzo que hizo la gente.
“Milei dejó en claro que nunca va a decir algo por conveniencia. Aún a riesgo de perder las elecciones el año que viene”, dijo un importante funcionario de Balcarce 50. “Él es mayonesa. El que quiera mayoliva o kétchup votará a otro”, ilustró.
Un colaborador que trabajó en la campaña de 2025 recordó: “Él escucha recomendaciones discursivas cuando estamos en campaña. En su momento trabajó la idea de no insultar. Ahora está poco predispuesto a forzar la empatía. No le podemos pedir peras al olmo”.
En medio de una semana crítica, el único que festejó públicamente su gestión fue el ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, que ya mandó más de 200 pliegos al Senado para completar las vacantes en la Justicia. Milei, que alguna vez dijo que “de derecho no entendía nada”, se está empapando más sobre lo judicial. En sus últimas entrevistas, reconoció que está estudiando nombres para la Corte Suprema. Pero aseguró que recién avanzará cuando estén ordenadas las vacantes de los tribunales inferiores.
No es precisamente Mahiques quien motiva al Presidente a avanzar con la Corte. El plan del ministro para este mandato es otro: quiere quedar como el abrepuertas de la familia judicial para posicionarse como candidato a Procurador General, el jefe de los fiscales. “Pase lo que pase en 2027, el que puso el gancho para esos nuevos jueces fue Milei. Si gana la elección presidencial, podrá avanzar con la Corte. Si pierde y queda con causas abiertas, esos jueces no se olvidarán quién posibilitó su ascenso”, dijo un operador judicial muy al tanto de los movimientos del equipo judicial.
En el Gobierno hay quienes comienzan a moderar su optimismo para 2027. Entienden que, más allá de lo económico, hay que acelerar los acuerdos políticos para inclinar la cancha electoral a favor del libertario. Eso implica mover los hilos en las sombras para diseñar la mejor oferta electoral posible, antes de que asome un candidato opositor nítido que pueda aglutinar el descontento social.
“Milei necesita reducir a su mínima expresión las opciones del centro para la derecha. Y atomizar lo máximo posible del centro para la izquierda”, resume un experimentado operador que colabora con la Casa Rosada. La receta incluye, además de neutralizar una candidatura presidencial del PRO, profundizar la fractura del peronismo. De ahí la imperiosa necesidad de suspender las PASO.
Pero también se podrían reeditar viejos trucos de la consultoría política. En el oficialismo no tendrían problema, por caso, de “darle nafta” a la figura de Myriam Bregman, una de las pocas dirigentes con diferencial de imagen positiva que puede comerle votos al kirchnerismo. También, por qué no, podrían alimentar (¿financiar?) a un candidato del peronismo que diversifique la oferta de ese espectro. Hay quienes dicen que ya comenzó la búsqueda de un nombre para ocupar ese rol.
neuquen,vaca muerta,rolando figueroa
POLITICA
Ofensiva de LLA en el bastión K: Karina Milei convoca a legisladores bonaerenses y busca blindar el armado para 2027
Karina Milei acelera la consolidación de La Libertad Avanza en la provincia de Buenos Aires. El lunes recibirá en la Casa Rosada a los legisladores y este mes inaugurará la sede partidaria.
Pese a corresponder al territorio bonaerense, el nuevo edificio estará ubicado en San Telmo, sobre la Avenida Caseros por razones de logística y valor simbólico para los libertarios porque está cerca de Parque Lezama, donde empezó todo.
Además, la secretaria general de la Presidencia prepara un encuentro estratégico en Casa Rosada. Según pudo saber TN, Karina Milei convocó a los diputados y senadores provinciales de LLA a un encuentro el lunes en la Casa Rosada.
La hermana del Presidente concentra las riendas políticas y encabeza una serie de definiciones clave centradas en el principal bastión político del país: la provincia de Buenos Aires.
La novedad más llamativa del armado partidario es la apertura del nuevo centro operativo bonaerense. El edificio de tres pisos, situado sobre la Avenida Caseros al 500 en el barrio porteño de San Telmo, funcionará como la sede central del partido para la provincia.
La elección de la locación respondió a un criterio de practicidad para el traslado de dirigentes y militantes, sumado a la cercanía geográfica con Parque Lezama, un punto con fuerte carga simbólica para LLA por ser el escenario donde nacieron las primeras convocatorias de Javier Milei.
“Todavía no hay fecha confirmada, pero la inauguración sería en agosto, en breve”, dicen en LLA bonaerense, que lidera el diputado nacional Sebastián Pareja, armador de confianza de Karina Milei.
Cumbre en la Casa Rosada
A la par de la inauguración del local en San Telmo, la agenda de la titular de LLA contempla para el próximo lunes 10 de agosto una reunión en la Casa Rosada con los legisladores provinciales bonaerenses. El encuentro mantendrá el mismo formato de la cumbre realizada con los representantes de la Ciudad de Buenos Aires y buscará alinear la estrategia legislativa, bajar línea de disciplina partidaria y coordinar el trabajo territorial.
Esta ofensiva en el distrito bonaerense hace juego con la reciente gira de la hermana del Presidente por el interior del país, que incluyó actividades en Chaco y Corrientes junto a los gobernadores Leandro Zdero y Juan Pablo Valdés, así como también con la convocatoria hacia el congreso libertario previsto para el cierre del año. Con estas acciones, la conducción partidaria busca afianzar un perfil propio y mantener la cohesión interna. Todo para la apuesta mayor: la reelección de Milei.
Diego Santilli es hasta ahora el candidato a gobernador por LLA, aunque todas las definiciones dependerán de si hay PASO o no y si Axel Kicillof adelanta las elecciones en PBA.
Pareja, que en los inicios del gobierno era el candidato a gobernador de Karina Milei, es el hombre fuerte en la provincia. En medio del creciente conflicto diplomático entre Javier Milei y Luiz Inácio Lula da Silva, organizó este fin de semana en Buenos Aires una cumbre con dirigentes y legisladores conservadores de más de diez países para conformar una red continental de derecha y contrarrestar al Foro de San Pablo. Asistirán representantes del bolsonarismo brasileño, aliados de José Antonio Kast (Chile), dirigentes de Honduras, Paraguay, Perú y España, entre otros.
El evento, denominado “Vivac: La Experiencia Argentina”, es liderado por Pareja mediante el Foro Alberdiano Internacional y cuenta con el respaldo de Milei.
Karina Milei, Javier Milei, Sebastián Pareja, Diego Santilli
-
POLITICA2 días agoLa oposición cuestionó a Benegas Lynch por su empresa para vender campos a extranjeros y el senador libertario se defendió
-
DEPORTE6 horas agoMurió Jorge Messi, en vivo: la resolución de la AFA para los partidos de todas las categorías del fútbol argentino
-
POLITICA3 días agoJavier Milei se reunirá con Daniel Noboa en Ecuador y con Abelardo de la Espriella en Colombia
