POLITICA
Primeros cruces entre sectores del peronismo por el programa económico para enfrentar a Milei

El peronismo empezó a discutir en público el plan económico que quieren construir, de cara a la sociedad, para identificar el proceso político que pondrán en consideración del electorado en los comicios nacionales del año que viene. En ese camino, empezaron a surgir divergencias entre dos sectores del Fuerza Patria respecto al contenido del programa. De un lado, el PJ Federal. Del otro lado, La Cámpora.
Una entrevista que la diputada nacional Paula Penacca le brindó a El Destape, en la que cuestionó la postura del espacio presentado en Parque Norte respecto al equilibrio fiscal, derivó en una respuesta en cadena de sus representantes, poniendo sobre la mesa un discurso del ex presidente Néstor Kirchner.
“Algunos compañeros entran en la falsa discusión del equilibrio fiscal, pensando que van a poder conquistar algunos sectores del poder económico, les falta hablar, en algunas ocasiones de darles estabilidad jurídica. Nos empiezan a meter una discusión en la que nos moderan los términos. Y cuando nos moderan los términos, nos moderan las acciones”, sostuvo la legisladora porteña.
En esa línea argumental, Penacca consideró que “el peronismo no puede ser un peronismo modesto, condescendiente, que habla de equilibrio fiscal” y advirtió: “Todos creemos que hay que tener una macro estable en la Argentina, pero eso no puede ser a condición de dejar para el último minuto la distribución del ingreso”.
El mensaje de la diputada tuvo una respuesta con sello federal. Victoria Tolosa Paz, Guillermo Michel y Juan Manuel Olmos recogieron el guante y expresaron en las redes sociales su posición contraria. Los tres recordaron el discurso de Néstor Kirchner en la apertura de sesiones del 25 de mayo del 2003, en el inicio de su gobierno.
“El equilibrio fiscal debe cuidarse. Eso implica más y mejor recaudación, eficiencia y cuidado en el gasto. El equilibrio de las cuentas públicas, tanto de la Nación como de las provincias, es fundamental. El país no puede continuar cubriendo déficit por la vía del endeudamiento permanente. Ni puede recurrir a la emisión de moneda sin control haciendo correr riesgos inflacionarios que siempre afectan a los sectores de menos ingresos”, señaló el entonces presidente.
Marcando su plan económico a mediano plazo, el mandatario también aseguró: “Ese equilibrio fiscal tan importante deberá asentarse sobre dos pilares: gasto controlado y eficiente e impuestos que premian la inversión y la creación de empleo. Que recaiga allí, donde hay una real capacidad contributiva. Mantenimiento de equilibrio fiscal y traje a rayas para los grandes evasores”.
Por último, en el fragmento de video que publicaron los dirigentes del peronismo federal, resalta: “Con equilibro fiscal, la ausencia de rigidez cambiaria, el mantenimiento de un sistema de flotación con política macroeconómica de largo plazo, determinada en función del ciclo de crecimiento, el mantenimiento del superávit primario y la continuidad de superávit comercial externo, nos harán crecer en función directa”.
De esa forma, los exponentes del PJ Federal confrontaron la postura camporista respecto a la necesidad del equilibrio fiscal. Michel acompañó el video con una frase contundente sobre la relevancia de la gestión de Kirchner: “Siempre es importante recordar los fundamentos económicos del mejor gobierno desde la vuelta de la democracia”.
Más corto y al hueso, Olmos, a través de la cuenta del Nuevo Espacio de Participación (NEP), espacio que fundó y conduce, escribió: “Escuchar a Néstor SIEMPRE”. Tolosa Paz utilizó la misma frase, pero le agregó una descripción más extensa en la que resaltó que “el equilibrio fiscal siempre estuvo en los principios económicos del peronismo”.
La legisladora bonaerense fue un paso más allá y agregó su postura: “No hay estabilidad posible sin producción nacional, valor agregado y un Estado que impulse el desarrollo. Hay una alternativa nacional con equilibrio, estabilidad con inclusión, progreso, competitividad y un modelo de país que defienda a quienes producen y trabajan en la Argentina”.
El PJ Federal, que se presentó el 1 de mayo en Parque Norte, defiende a ultranza la necesitad de lograr equilibrio fiscal, renegociar y pagar, en otros plazos distintos a los actuales, la deuda con el FMI, y generar confianza en los mercados, para desintegrar con un plan económico más audaz y que rompa los moldes del último tiempo del kirchnerismo, el denominado “riesgo kuka”, que el Gobierno utiliza como argumento frente a la incertidumbre de algunos inversionistas.

Las diferencias entre sectores la había expresado tiempo atrás el economista de La Cámpora Santiago Fraschina en un artículo publicado en el portal Contraeditorial, donde cuestionó la mirada económica del peronismo peronismo federal, al considerar que para ese sector “primero debe alcanzarse el equilibrio, luego consolidarse el crecimiento y recién después mejorar la distribución”, y resaltar que “la tradición justicialista plantea una secuencia distinta”.
Según su mirada, la tradición peronista “no niega la necesidad de una macroeconomía ordenada, pero entiende que el orden durable no surge simplemente del ajuste de variables contables, sino de una economía que amplía su capacidad de distribuir, producir, invertir, exportar, recaudar y generar empleo”.
“La idea de que primero hay que crecer y luego distribuir remite a una lógica ajena a la tradición justicialista. Es, en esencia, la vieja teoría del derrame. La pregunta de fondo es otra: ¿de verdad la sociedad argentina no genera riqueza suficiente para sostener niveles salariales dignos?“, escribió el economista ultra K.
En el PJ Federal insisten con otra mirada. “Sin orden macroeconómico no hay desarrollo sostenible. El equilibrio fiscal, por sí solo, no alcanza. La Argentina necesita producción, trabajo, industria nacional y salarios dignos. Necesita un modelo de crecimiento con redistribución, porque no se puede distribuir lo que no se genera. Esa es la doctrina histórica del peronismo”, sostuvo, tiempo atrás, Tolosa Paz.

Michel se expresó hace poco en la misma sintonía: “La salida es con crecimiento. Hay que darle competitividad a la producción con el tipo de cambio, el sistema impositivo, el marco laboral, financiamiento y logística”. También lo hizo Olmos: “El equilibrio fiscal es fundamental. Tenemos ejemplos muy virtuosos como el de Néstor y tenemos que ponerlos arriba de la mesa”.
En ese sector creen en que cada uno debe dar su aporte y después revalidarlo, en una interna o en una PASO, frente al voto de la gente. En definitiva, advierten que todas las diferencias deben servir para darle forma a un plan económico integrado. Pero que si no es posible, entonces serán los votos de la gente los que validen el programa político y económico que cada espacio y candidato represente el año que viene.
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POLITICA
“Entusiasmo” y “preocupación”: las esperanzas y los miedos del Gobierno por el viaje del papa León

“¡Ahora que Dios nos ayude! Tenemos toda la fe del mundo en que va a estar todo bien, pero también hay riesgos. No vaya a ser cosa que la visita del Papa se nos vuelva en contra y se nos transforme en un infierno”.
Las palabras de uno de los funcionarios de La Libertad Avanza que más intensamente viene trabajando para que la llegada de León XIV se convierta en un hito histórico que el oficialismo pueda capitalizar antes del año electoral condensan, con extrema sinceridad y un adecuado vocabulario religioso, el sentir de la Casa Rosada ante lo que va a pasar entre el 8 y el 11 de noviembre: expectativa y miedo, todo a la vez. “Nos envuelve un entusiasmo espectacular porque es un evento que no vivimos hace cuatro décadas y al mismo tiempo estamos cagados hasta las patas por lo que semejante líder pueda llegar a decir en nuestras tierras. Igual, ya estamos jugados”. A medida que se acelera la organización y se acerca el Día D, más evidente se vuelve esa contradicción.
Nadie espera en Balcarce 50 que el sumo pontífice hable como un opositor al primer presidente liberal libertario de Argentina. Sin embargo, sus antecedentes y sus movimientos desde que llegó a la cúpula del Vaticano alcanzan para suponer que su mensaje estará alineado con la doctrina social de la Iglesia y no con el ajuste o la motosierra. Sin ir más lejos, Robert Francis Prevost eligió su nombre papal como un homenaje a León XIII, que entre 1878 y 1903 enfocó su liderazgo en conceptos como la justicia social, la compasión por el prójimo y la defensa de los más vulnerables. Así, el León elegido por el Colegio Cardenalicio el 8 de mayo de 2025 no necesita criticar a Javier Milei para incomodar al Gobierno; le alcanza con ser él mismo.
La estadía del sucesor de San Pedro en estos pagos, después de su paso por Uruguay y antes de su aterrizaje en Perú, se estima que movilizará en las calles a cerca de cinco millones de personas. Y supondrá 72 horas frenéticas de una suerte de cadena nacional sin respiro que despertará, en paralelo, una enorme atención planetaria.

El viaje de León XIV se convertirá, además, en el corolario de una secuencia internacional que puede terminar influyendo en el clima electoral vernáculo: el 4 de octubre se vota en Brasil, el 27 de ese mes sufraga Israel y el 3 de noviembre hay legislativas en Estados Unidos. Prevost desembarca en Ezeiza cinco días después de que Donald Trump, principal socio estratégico de Milei, mida su poder real de cara al segundo tramo de su mandato en la Casa Blanca.
Basta recordar apenas un dato para comprender la dimensión del acontecimiento que va a enfrentar la gestión violeta: la última vez que un Papa recorrió la Argentina durante una gira de semejante magnitud gobernaba Raúl Alfonsín, todavía no había caído el Muro de Berlín y Diego Maradona acababa de levantar la Copa del Mundo. Juan Pablo II, que ya había pisado fugazmente estas tierras en junio de 1982 para rezar por la paz en plena Guerra de Malvinas, llegó el 6 de abril de 1987 y a lo largo de seis jornadas visitó diez ciudades, entre ellas Buenos Aires, Córdoba, Rosario, Mendoza y Tucumán. El cierre tuvo una potencia simbólica difícil de equiparar: encabezó la segunda Jornada Mundial de la Juventud ante una avenida 9 de Julio convertida en una marea humana. Desde entonces pasaron 39 años y once presidentes.
¿Puede la fiebre papal influir en el humor social y en el voto de 2027? En el Gobierno no se animan a descartarlo aunque ofrecen para ese interrogante la misma respuesta a la que apelan cuando se los consulta por casi cualquier variable del futuro cercano. “Hay que ver cómo está la economía”, apunta un vocero oficial. Si para fin de año los salarios, el consumo y la actividad muestran signos de recuperación, razonan, cualquier mensaje picante puede ser absorbido de otra manera. Si el panorama es diferente, cada referencia a pobres, desempleados, endeudados o excluidos tendrá una caja de resonancia distinta.
“Los vemos asustados. Y está bien. Me parece que no entienden nada de cómo se mueve el Vaticano y ese desconocimiento los asusta. Me imagino al Papa hablando de lo que habla siempre, de una manera contundente pero sin hacer de más o dañar a nadie. Ahora bien, tampoco podés pretender que no hable de ciertas problemáticas”, sintetiza un importante miembro de la Iglesia que trabaja desde hace tiempo en el vínculo con el Vaticano y que adelanta que dramas como la “ludopatía” o el “suicidio de los menores de edad” podrían aparecer en alguna de las homilías.
Uno de los primeros “cortocircuitos” organizativos ilustra las expectativas, en ocasiones dispares, del Gobierno y de la curia local: bajo el argumento de la seguridad, desde el Poder Ejecutivo se pretendía privilegiar actos más controlados, en espacios cerrados o con aforos manejables y una logística que evitara concentraciones gigantescas. El Vaticano escuchó la preocupación sin confrontar pero sostuvo su propio criterio: un Papa que viaja por primera vez a una nación que encima vio nacer a su antecesor Jorge Bergoglio tiene que encontrarse con la gente. El esquema terminó con tres grandes misas populares en el horizonte -en la Ciudad de Buenos Aires, Córdoba y Luján-, además de una vigilia juvenil que se evaluó realizar en el estadio de River Plate pero que quedó confirmada a cielo abierto en el barrio porteño de Palermo. El verdadero poder para definir el recorrido, las actividades y el tono general está en la Secretaría de Estado de la Santa Sede, cuya capacidad de decisión sobre la estructura local de la visita es, describen desde Italia, “abismal”. Los organizadores argentinos proponen; Roma acepta, modifica o directamente descarta.
La Libertad Avanza puede ordenar aeropuertos, decidir recorridos vehiculares, cerrar avenidas, preparar vallados, desplegar policías y poner ambulancias. No puede pedirle al Papa que hable de determinados asuntos ni que evite otros.
Hay antecedentes que alimentan la inquietud libertaria. León XIV ya mantuvo tensiones discursivas con la administración Trump por cuestiones como las guerras y la inmigración; incluso el Vaticano salió a rechazar la lectura de que sus mensajes fueran intervenciones partidarias y reivindicó que el pontífice estaba expresando el Evangelio. Durante su paso por España fue todavía más concreto: habló sobre desigualdad, dignidad del trabajo, política social, xenofobia, cultura del descarte y cuestionó la descalificación permanente del adversario.
En ese marco cobra especial importancia un concepto que empezó a circular entre políticos, empresarios y dirigentes sociales: el decimosexto punto de Magnifica Humanitas, la primera encíclica escrita por León, llama a poner al ser humano en el centro de las decisiones y ubica entre “las piedras desechadas” a pobres, enfermos, migrantes y niños. Son apenas unas líneas dentro de un documento mucho más extenso sobre los desafíos humanos de la inteligencia artificial, pero en la Argentina de Milei alcanzaron para convertirse en material de lectura del Círculo Rojo. Suspicaces, abstenerse.
El detrás de escena de semejante despliegue papal también terminó atravesado por la interna más conocida de La Libertad Avanza: la de Karina Milei y Santiago Caputo. “El Jefe” decidió ponerse al frente del operativo y ubicó en el centro de la organización a Mara Gorini, una colaboradora de su máxima confianza que, aunque no tiene una designación formal en el Boletín Oficial sino apenas un contrato de locación, funciona como su voz y sus ojos en todas las reuniones de relevancia.

En el Ejecutivo aseguran hacia afuera que todos empujan hacia el mismo lado. En el más estricto off, en cambio, reconocen que la llegada de la hermana presidencial ordenó una coordinación que venía mucho más trabada. “Desde que se metió Karina todo se aceitó. Hasta último momento se notó la tensión porque Cancillería no habilitaba detalles técnicos y trababa la fluidez necesaria”, describen en la Iglesia. La frase tiene traducción política: el Ministerio de Relaciones Exteriores está comandado por Pablo Quirno, uno de los ministros que en el ecosistema libertario mantiene un vínculo político directo con “El Mago del Kremlin”. Ninguno de los sectores, al menos en un inicio, quería cederle protagonismo al otro. Después, todo empezó a aceitarse. En el episcopado destacan especialmente el desempeño de la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, y del secretario de Comunicación y Medios, Fabián Fernández. “Son ecuménicos, no se meten en peleas sin sentido y nos ayudan a resolver muchos desafíos”, elogian.
Con la confirmación del viaje del Papa y sus primerísimos detalles empezaron también los encuentros organizativos interjurisdiccionales. De una de esas reuniones salió una postal que sorprendió hasta a sus protagonistas: Karina Milei y Carlos Bianco, ministro de Gobierno de Axel Kicillof y uno de los hombres más enfrentados dialécticamente con la administración nacional, sentados en la misma mesa junto a enviados de Jorge Macri y Martín Llaryora. “Si León nos deja esa imagen, ya ganamos”, celebraron desde la delegación técnica del Vaticano, encabezada por monseñor José Nahúm Jairo Salas Castañeda, coordinador de Viajes Apostólicos.
El itinerario definitivo todavía necesita la aprobación final de la Santa Sede y deberá ser comunicado oficialmente durante septiembre junto con el lema y la identidad visual de la visita. Pero el borrador sobre el que trabajan las autoridades, como adelantó Infobae, ya permite reconstruir casi minuto a minuto lo que puede pasar entre el domingo 8 y el miércoles 11 de noviembre.
La primera jornada estará dominada por la institucionalidad. Después del aterrizaje, León XIV irá a la Plaza San Martín para colocar una ofrenda floral ante el monumento al Libertador. De allí se trasladará a la Casa Rosada para encontrarse con Javier Milei, en un mano a mano que será la demostración empírica de que el vínculo con la Iglesia cambió radicalmente desde los tiempos en que el entonces candidato libertario insultaba a Francisco. Luego, llegará uno de los eventos con mayor concentración de rosca: el del Palacio Libertad; la Nunciatura y el Gobierno preparan ahí un mitin con autoridades federales, el cuerpo diplomático, gobernadores, legisladores, jueces, empresarios y sindicalistas que intentarán acercarse al metro cuadrado donde esté el sucesor de Pedro.
En ese listado se esconde un inconveniente institucional que genera perplejidad en Roma. “El Gobierno va a tener un quilombo con la invitación a Victoria Villarruel: afuera no les entra en la cabeza que estén peleados”, advierten. Para una estructura milenaria, vertical y especialmente respetuosa de las jerarquías formales, resulta difícil asimilar que el Presidente y su vice lleven meses sin vínculo político y que cada actividad en la que ambos coincidan obligue a estudiar posibles ubicaciones y hasta distancias físicas.
Si el domingo será el día de las instituciones, el lunes tendrá mucha más carga social. León XIV empezará temprano en el Pequeño Cottolengo Don Orione del municipio bonaerense de Almirante Brown, una institución de bien público que atiende de manera integral a alrededor de 400 personas con discapacidad. Los enviados del Vaticano ya caminaron sus cincuenta hectáreas y observaron los hogares, la escuela especial, el centro médico y los espacios en los que el Papa podría tomar contacto con residentes y trabajadores.

No hace falta escribir un discurso opositor para comprender la potencia de esa instantánea, teniendo en cuenta que la discapacidad se convirtió en uno de los asuntos conflictivos más intensos del gobierno de Milei: el escándalo ANDIS, reclamos de prestadores, auditorías sobre pensiones, marchas, cruces judiciales y la disputa interminable por la emergencia sancionada en el Congreso y vetada por el Ejecutivo.
De Claypole, la comitiva volverá a la Ciudad para la primera gran misa porteña en el Monumento a los Españoles, con recorrido en papamóvil incluido. Durante la tarde de esa jornada está previsto un “encuentro con el mundo del trabajo” en la Universidad Católica Argentina; allí, muchos de los que no conseguirán una audiencia privada tendrán su mejor oportunidad para ver al líder cristiano de cerca. La CGT está decidida a aprovecharla: Gerardo Martínez, jefe de la UOCRA y secretario de Relaciones Internacionales de la central obrera, y Cristian Jerónimo, cotitular cegetista y dirigente del gremio del vidrio, están en estas horas en Roma junto a representantes empresarios y de movimientos sociales para participar del IV Encuentro Sinodal Fratelli Tutti y pretenden pedirle en persona una audiencia cuando viaje a Buenos Aires.
La Santa Sede incluso analizó una invitación de la UTEP y de organizaciones de cartoneros para participar de una suerte de asamblea popular. La idea quedó prácticamente descartada porque podía ser leída como una fotografía demasiado sectorial y politizada. León XIV, juran, no quiere profundizar la grieta argentina.
“Hay 99% de chances de que no haya reuniones individuales con dirigentes”, revela una fuente eclesial que conoce los pormenores de la agenda final. Esa misma persona adelanta un punto delicado: sí puede haber una reunión “con víctimas de abuso”. Ya lo hizo durante otros destinos.
Y si de asuntos ríspidos se trata, ¿puede haber una referencia directa de León a la actualidad económica argentina? El misterio alrededor de sus palabras es total, pero el Papa fue informado de los reclamos que viene respaldando la Iglesia. Un ejemplo: Marcelo Colombo, presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, reclamó no observar la morosidad de las familias con superficialidad y pidió buscar respuestas para los hogares que quedaron atrapados en deudas cada vez más difíciles de cancelar. El comentario, como era de esperar, irritó a dirigentes libertarios que rechazan una intervención del Estado para resolver créditos privados. Es el mismo tipo de urticaria que despertaron las homilías virales del arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, durante celebraciones patrias como la del 25 de mayo o el 9 de julio.
A Colombo el vínculo con Milei también le deja un gusto amargo. A pesar de conducir el Episcopado desde noviembre de 2024 y de ser uno de los interlocutores fundamentales de toda la organización papal, todavía no consiguió que el mandatario lo reciba personalmente. “El Presidente es un tipo que no se reúne con mucha gente. Lo entendemos. Pero incomoda. No cuesta nada tomarse un café”, cuestionan.
El martes 10 de noviembre el avión papal volará a Córdoba. En la provincia serrana lo espera Martín Llaryora, que aprovechó desde el primer momento la oportunidad para involucrarse en la organización. Lo mismo hizo el cardenal Ángel Rossi, un arzobispo que mantiene en alerta a las antenas violetas ya que en el pasado dijo que favorecer a sectores opulentos mientras se restringe la asistencia a discapacitados, jubilados, enfermos y vulnerables representa un “sadismo de Estado”.
La jornada cordobesa incluirá una misa multitudinaria y un encuentro con religiosos, sacerdotes y seminaristas. En la Casa Rosada descuentan que habrá fotos de cordialidad institucional y ruegan para que nadie intente transformarlas en material de campaña.
El miércoles será el cierre y quizás la jornada de mayor contenido simbólico. El primer destino previsto es una cárcel de CABA. No sorprende: León viene hablando de las personas privadas de su libertad como seres humanos que no pueden quedar reducidos al delito que cometieron. Después será el turno de Luján, la escala final y probablemente la concentración más grande del viaje. Axel Kicillof adelantó un largo vuelo a China para no perderse el evento. Su gobierno viene trabajando con Colombo y con el arzobispo Jorge Scheinig tanto para la visita al Cottolengo como para la misa en la Basílica y puso parte de la estructura bonaerense a disposición. No tiene prevista una audiencia privada, pero nadie duda de que conseguirá una de las fotografías políticamente más codiciadas del viaje.
Para cuando se llegue a esa instancia del periplo papal estará en su punto máximo también el gran desafío logístico para las autoridades nacionales: conseguir que todo funcione. El Ministerio de Seguridad ya constituyó comandos unificados especiales para coordinar el despliegue interfuerzas en las jurisdicciones involucradas. La SIDE también se metió de lleno en modo León: su titular, Cristian Auguadra, le confirmó a la Bicameral de Inteligencia del Congreso un incremento de los gastos reservados que la oposición calculó en unos $12.000 millones durante el año.
No existen, de acuerdo con lo expuesto por el propio organismo, amenazas terroristas específicas detectadas en la Argentina vinculadas con el viaje. Pero la combinación de un líder mundial, una comitiva internacional, millones de personas en las calles y múltiples escenarios abiertos exige un dispositivo que ya trabaja sobre hipótesis de máxima complejidad. “La seguridad es como la del G20”, grafica uno de los responsables del operativo. En Casa Rosada estiman que cada día de actividad de León XIV puede demandar entre siete y diez millones de dólares sin contar los costos ordinarios que insumirán las fuerzas federales; habrá traslados, estructuras, atención sanitaria, pantallas, sonido, baños, corredores de evacuación, puestos de hidratación y una infraestructura capaz de absorber multitudes en lugares diferentes con pocas horas de diferencia.
La Iglesia, por su parte, aporta una pequeña fuerza propia: en este final de la semana ya había más de 7200 personas anotadas para trabajar ad honorem como voluntarios durante la visita y la inscripción sigue abierta.
Es por esa acumulación de desafíos que una posibilidad que nació casi como comentario informal empezó a escalar en las conversaciones oficiales: que el Gobierno termine decretando un asueto administrativo o incluso un feriado durante una o varias de las jornadas papales. “Algo van a tener que hacer, si no es imposible”, dicen sin rodeos en la Iglesia. Después de cuatro décadas de espera, Javier Milei quizás no tenga demasiadas alternativas.
Hasta entonces, Karina Milei, Gorini, Quirno, Monteoliva, Fernández, los gobiernos de Macri, Kicillof y Llaryora, la Conferencia Episcopal y la todopoderosa Secretaría de Estado del Vaticano seguirán reuniéndose para intentar que nada quede librado al azar. Todos esos actores son conscientes de que hay una sola variable que el poder político de turno no podrá poner en ninguna planilla: lo que León XIV decida decir cuando tenga el micrófono encendido frente a millones de personas.
“Tenemos toda la fe del mundo en que va a estar todo bien”, había dicho el funcionario libertario que más se involucró con el viaje apostólico del sumo pontífice. La fe, esta vez, va a tener que alcanzar.
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POLITICA
Quirno y Presti visitan Ushuaia junto a legisladores de LLA: buscan reactivar la Base Naval Integrada y se reunirán con el gobernador de Tierra del Fuego

El Gobierno amplió la comitiva que viajará este viernes a Ushuaia para recorrer el proyecto de la Base Naval Integrada y sumó legisladores nacionales y jefes militares. El canciller Pablo Quirno y el ministro de Defensa, Carlos Presti, mantendrán además un encuentro a media mañana con el gobernador de Tierra del Fuego, Gustavo Melella.
La actividad tendrá como eje la inspección del predio donde se desarrolla la base, pero la incorporación de autoridades políticas, parlamentarias y militares le agrega una dimensión más amplia. El Gobierno busca mostrar respaldo institucional a una de las principales obras incluidas en la estrategia que Javier Milei anunció por Malvinas.
En Nación confirman que participarán el jefe del Estado Mayor Conjunto, Marcelo Dalle Nogare, y el jefe de la Armada, mientras que no viajarán los titulares de las tres Fuerzas Armadas. La delegación estará encabezada por Quirno y Presti.
También se sumarán legisladores nacionales de Tierra del Fuego. La lista incluye a Santiago Pauli, Miguel Rodríguez, Agustín Coto y María Belén Monte de Oca, aunque la nómina de participantes terminó de ajustarse durante las últimas horas.
El encuentro con Melella tendrá lugar a media mañana, antes o durante el tramo inicial de la actividad. Hasta este jueves no estaba prevista una conferencia de prensa ni una presentación formal posterior: el núcleo de la jornada seguirá siendo la recorrida por el área destinada al proyecto.
La comitiva prevé llegar a Ushuaia alrededor de las 10 y quienes regresen a Buenos Aires el mismo día apuntan a iniciar la vuelta cerca de las 17. Tampoco está prevista, hasta ahora, una reunión con autoridades militares de Estados Unidos.
La visita busca marcar además un cambio de etapa. Quirno aseguró este jueves que, después del trabajo conjunto entre Cancillería y Defensa, el Gobierno pasó “del planeamiento a la ejecución” y adelantó que la recorrida servirá para definir los próximos pasos de la Base Naval Integrada.
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El canciller ubicó la obra dentro de una estrategia más amplia para el extremo austral. Sostuvo que la instalación permitirá concentrar medios, ampliar las capacidades navales y fortalecer las campañas antárticas, además de mejorar la protección de los intereses marítimos argentinos.
En ese esquema adquieren especial importancia las inversiones en telecomunicaciones anunciadas por Milei durante la cadena nacional. El Gobierno trabaja para que esas capacidades se integren con radares, sensores, sistemas satelitales e inteligencia de señales en un esquema permanente de vigilancia del Atlántico Sur.
La intención oficial es que la Base Naval Integrada funcione progresivamente como uno de los nodos de ese sistema de vigilancia, concentrando información producida por distintos medios y permitiendo cruzar datos sobre movimientos marítimos y aéreos en la región.

El proyecto tiene antecedentes mucho anteriores a la actual administración. La Armada y el gobierno de Tierra del Fuego firmaron en 2004 un convenio marco vinculado con la reubicación y modernización de la Base Naval Ushuaia y el desarrollo de un polo logístico austral y antártico.
Una de las razones históricas para avanzar con la nueva instalación fue el crecimiento de Ushuaia alrededor de la actual base naval. En ámbitos militares explican que la expansión urbana fue rodeando progresivamente las instalaciones, reduciendo el margen para ampliar su infraestructura y sus capacidades operativas.
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La obra actual fue lanzada formalmente en 2022 y presenta un avance físico cercano al 9%. El proyecto contempla un muelle de más de un kilómetro, edificios de servicios marítimos, talleres, depósitos, cámaras frigoríficas, almacenamiento de combustible e infraestructura para la logística antártica.
Después de la cadena por Malvinas, Milei dispuso un refuerzo presupuestario para Defensa. El Decreto 867/2026 asignó más de $200.000 millones a la Base Naval Integrada y a la Base Conjunta Antártica Petrel, mientras que el costo total estimado del proyecto de Ushuaia se ubica entre US$400 millones y US$500 millones.
La recorrida de este viernes buscará así combinar la definición de los próximos pasos de la obra, el respaldo de legisladores fueguinos, la participación de la conducción militar y la coordinación con la provincia. Para la Casa Rosada, la base debe convertirse además en una pieza central del despliegue logístico, militar y tecnológico con el que pretende reforzar la presencia argentina en el Atlántico Sur.
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POLITICA
El hijo de Benjamin Netanyahu ratificó su posición con respecto a Malvinas: “Pertenecen a Argentina”

Yair Netanyahu, hijo del primer ministro israelí Benjamin Netanyahu, ratificó en redes sociales su postura sobre el archipiélago al escribir que “¡Las Islas Malvinas pertenecen a Argentina!”. Su declaración se produce en medio de tensiones diplomáticas por la explotación hidrocarburífera en la región.
¡Las Islas Malvinas pertenecen an Argentina! 🇦🇷
— Yair Netanyahu🇮🇱 (@YairNetanyahu) September 10, 2026
No es la primera vez que el activista digital manifiesta este respaldo. En septiembre del año pasado, tras una decisión británica respecto al Estado palestino, ya había expresado públicamente que “¡Reconozco las Islas Malvinas como parte de Argentina!”.
Aquel mensaje inicial fue celebrado en su momento por dirigentes oficialistas locales como Nahuel Sotelo y Agustín Romo. Aunque no posee cargos oficiales en la administración de su padre, Yair utiliza habitualmente sus redes para emitir fuertes posicionamientos políticos internacionales.
Yair Netanyahu
En sintonía con este pronunciamiento, el ministro de Seguridad Nacional de Israel, Itamar Ben Gvir, instó al gobierno israelí a reconocer formalmente el reclamo argentino y a imponer sanciones a Gran Bretaña por considerar que “le roban violentamente al pueblo argentino”.
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