CHIMENTOS
Qué ver en Netflix: la serie recién estrenada que ya es la más vista en 60 países

La maquinaria de Netflix volvió a demostrar su poder global: una serie recién estrenada ya domina el ranking en casi 60 países y se convirtió en un fenómeno inmediato. Se trata de Hombre en llamas, la nueva adaptación televisiva del universo que inmortalizó Denzel Washington hace más de dos décadas y que ahora regresa con una vuelta de tuerca moderna, más cruda y expansiva.
La historia retoma al inolvidable John Creasy, aquel guardaespaldas marcado por la violencia y el pasado, pero esta vez con otro rostro: Yahya Abdul-Mateen II toma el desafío de reinterpretar al personaje en una versión que no busca copiar, sino profundizar en sus traumas y contradicciones.
Lejos de ser un simple remake, la serie apuesta por ampliar el universo narrativo. Basada en las novelas de A. J. Quinnell, esta adaptación explora con mayor detalle el costado psicológico del protagonista: un ex agente de fuerzas especiales que arrastra un trastorno de estrés postraumático mientras intenta encontrar redención.
La trama, cargada de tensión, se traslada a escenarios más contemporáneos y apuesta por una narrativa más compleja. Todo comienza con una tragedia que empuja a Creasy a iniciar un camino de venganza, una cruzada que mezcla acción, dolor y dilemas morales en un mundo atravesado por la corrupción y la violencia.
LA SERIE QUE YA ES FUROR EN UNA SEMANA
El dato que termina de explicar su explosión es contundente: a pocos días de su estreno, la serie ya lidera el ranking global de la plataforma, incluso con críticas divididas.
Con siete episodios y una impronta más oscura que la película original, Hombre en llamas logra algo difícil: recuperar un personaje icónico sin depender de su figura original. Porque aunque la sombra de Washington sigue presente, esta nueva versión demuestra que el fuego —literal y simbólico— todavía tiene mucho para arder.
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El horóscopo de hoy: sábado 20 de junio

ARIES (del 21 de marzo al 20 de abril)
La Luna en Leo en trígono a Marte en Tauro te devuelve confianza y determinación. Sentirás ganas de disfrutar de la vida, expresar tus talentos y avanzar con seguridad hacia aquello que deseas. Tu entusiasmo será contagioso y atraerá nuevas oportunidades.
TAURO (del 21 de abril al 20 de mayo)
Te sentirás más fuerte emocionalmente y con una gran capacidad para resolver asuntos familiares o personales. Marte en tu signo te aporta energía y decisión, mientras la Luna en Leo te ayuda a actuar desde el corazón sin perder estabilidad.
GÉMINIS (del 21 de mayo al 21 de junio)
Las ideas fluyen con facilidad y encontrarás las palabras adecuadas para expresar lo que sientes. Este aspecto favorece conversaciones positivas, encuentros agradables y la posibilidad de concretar proyectos que venían tomando forma desde hace tiempo.
CÁNCER (del 22 de junio al 22 de julio)
Experimentarás una mayor sensación de seguridad y confianza en tus recursos. Será un momento favorable para valorar tus capacidades, tomar decisiones prácticas y avanzar hacia objetivos que te permitan construir mayor estabilidad.
LEO (del 23 de julio al 22 de agosto)
La Luna en tu signo ilumina tu carisma y potencia tu magnetismo personal. Sentirás una renovada vitalidad, deseos de mostrarte tal como eres y una fuerte conexión con tus emociones. Todo parece fluir con mayor naturalidad.
VIRGO (del 23 de agosto al 21 de septiembre)
La serenidad interior reemplaza parte de las preocupaciones habituales. Podrás actuar con mayor confianza en tus intuiciones y descubrir que muchas respuestas llegan cuando dejas de intentar controlarlo todo.
LIBRA (del 22 de septiembre al 22 de octubre)
Los vínculos sociales y las amistades cobran protagonismo. Sentirás entusiasmo por compartir proyectos, participar en actividades grupales y conectar con personas que inspiran tu crecimiento y creatividad.
ESCORPIO (del 23 de octubre al 21 de noviembre)
Este trígono entre luna y marte favorece los logros y la confianza en tus capacidades profesionales. Sentirás impulso para avanzar en objetivos importantes y mayor claridad para tomar decisiones que fortalezcan tu posición y prestigio.
SAGITARIO (del 22 de noviembre al 22 de diciembre)
La energía del cielo despierta optimismo, ganas de explorar nuevos horizontes y confianza en el futuro. Sentirás que las oportunidades aparecen cuando te atreves a seguir aquello que realmente te inspira.
CAPRICORNIO (del 23 de diciembre al 21 de enero)
Las emociones profundas encuentran una vía constructiva de expresión. Será más fácil resolver temas pendientes, fortalecer la confianza en una relación o realizar cambios internos que te permitan avanzar con mayor libertad.
ACUARIO (del 22 de enero al 21 de febrero)
Las relaciones fluyen con más armonía y sinceridad. Podrás encontrar apoyo en personas importantes y sentir que los vínculos se fortalecen gracias al respeto mutuo y la disposición para construir juntos.
PISCIS (del 22 de febrero al 20 de marzo)
Te sentirás motivado para organizar tu vida cotidiana, cuidar tu bienestar y poner energía en aquello que mejora tu calidad de vida. Pequeñas acciones realizadas con constancia tendrán resultados muy positivos.
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CHIMENTOS
David Lebón y Pedro Aznar desbordaron de emoción la primera noche del regreso de Serú Girán

El viernes 19 de junio, David Lebón y Pedro Aznar pisaron juntos por primera vez el escenario del Movistar Arena de Buenos Aires para el regreso de Serú Girán. Fue la inauguración de un capítulo nuevo, el primero de cinco shows agotados que la banda más amada del rock argentino se dispuso a dar en ese escenario. Lo que ocurrió durante casi dos horas no fue un simple concierto: fue la prueba de que la música hecha por músicos, con el pulso de la emoción y no de las máquinas, todavía puede detener el tiempo y llenar de algo verdadero cada rincón de una sala. Y con la presencia intangible de Charly García y el fallecido Oscar Moro sobrevolando cada canción
Antes del show, un cocktail en el estadio reunió a figuras que no quisieron perderse la noche. Entre los presentes estuvieron Lali junto a Pedro Rosemblat, Nito Mestre, Sandra Mihanovich, Lalo Mir, Cecilia Roth, Gastón Pauls y muchos más. El ambiente ya cargaba con la electricidad de lo que se venía.

A las 21.10 se apagaron las luces. Lebón entró desde la derecha del escenario y Aznar desde la izquierda. Se encontraron en el centro, se abrazaron, y David lo resumió todo en tres palabras: “Bueno, llegamos”. El público, que llenaba cada rincón del Movistar Arena con una mezcla de padres con sus hijos y una mayoría entusiasta de hombres y mujeres que pasaban las cinco décadas, respondió con una ovación que no bajó de intensidad en toda la noche.
El show arrancó con “Parado en el medio de la vida”, los dos solos, sin más adornos que sus voces y sus instrumentos. Fue un comienzo que ya anticipaba el tono de la noche: íntimo, despojado, directo al hueso. Después, la intro de “La Grasa de las Capitales” y “Frecuencia Modulada” a todo ritmo, dio paso a la banda completa: Federico Arreysegor en teclados y voces, Fernando Cosenza en guitarras, Matías Sabagh en batería y Fermín Ferraris en teclados. Aznar los presentó uno por uno y luego tomó la palabra Lebón, con la voz llena de una emoción que no lo abandonó en toda la noche, dijo: “Quiero agradecer a Pedro, él fue el que juntó a esta gente atrás mío. Trabajaron como locos desde el primer día. Yo necesito decirles a todos ustedes que han pasado muchas cosas desde que nací, y nunca me imaginé que a los 74 años iba a llenar estadios”. La sala entera lo abrazó desde abajo.

El concierto avanzó por los cinco discos de estudio con un equilibrio que pocos esperaban. Del debut homónimo de 1978 —grabado en Brasil junto a Billy Bond, un disco al que le costó ser aceptado cuando la banda llegó de vuelta al país— sonaron apenas dos temas: “El mendigo en el andén” y “Seminare”, el que con los años se convirtió en el himno más reconocible de los llamados “Beatles argentinos”. De La Grasa de las Capitales (1979) llegaron cinco: la intro del tema que da título al álbum, “Perro Andaluz”, “Noche de Perros”, “San Francisco y el lobo” y “Viernes, 3AM”. Bicicleta (1980) aportó cuatro: “Canción de Alicia en el país”, “Cuánto tiempo más llevará”, “Desarma y sangra” y “Encuentro con el diablo”. De Peperina (1981) fueron cinco: “Parado en el medio de la vida”, “Cinéma Verité”, “Esperando nacer”, “En la vereda del sol” y “Peperina”. Y Serú ’92, el del breve regreso, cerró con seis: “Nos veremos otra vez”, “Si me das tu amor”, “Mundo agradable”, “Déjame entrar”, “Uno en uno” y “A cada hombre, a cada mujer”. El álbum en vivo No llores por mí, Argentina (1982) sumó el tema que le da nombre. Una distribución que honró cada etapa de la banda sin privilegiar ninguna.
Cada canción tuvo su momento particular. La voz de Lebón se quebró de emoción, casi hasta las lágrimas, cuando cantó “Nos veremos otra vez”. En “Canción de Alicia en el país”, en lugar de “el rey de espadas”, Aznar cantó la letra original: “la policía”, sin eufemismos. Y en “Peperina”, la palabra “huevos” sonó entera, sin el pitido con que la censura la tapaba en los años de la dictadura. El público lo festejó con una carga de alivio histórico que fue difícil no sentir.

En “Noche de Perros”, Aznar desplegó su bajo fretless con una precisión y ese sonido único (del que alguna vez, cuando grabó Tango 4 con Charly, abjuró) que erizó la piel de la platea; Lebón, por su parte, hizo rugir su Gibson a lo largo de toda la noche con la autoridad de quien lleva décadas hablando ese idioma sin necesitar traducción. Cuando terminó “Desarma y sangra”, desde la platea brotó un grito espontáneo: “¡Gracias, Charly!”. Charly García, alma fundadora de la banda, no estuvo presente en el escenario ni en el estadio, pero su espíritu sobrevoló cada canción de la noche. En las pantallas del estadio se sumaron imágenes de distintas épocas de García y de Oscar Moro, el baterista histórico de Serú Girán fallecido en 2006, que completaron esa presencia invisible pero permanente. Lebón asintió cuando la gente coreó el nombre de Charly: “Sí señor”. Fue uno de los momentos más cargados de la velada, de esos que no se planifican y que por eso duran.
“San Francisco y el lobo” nació como una canción de guitarra acústica, delicada, casi susurrada. Pero esa noche terminó de otra manera: con toda la banda adentro, con la potencia que alguna vez le dio Lebón en vivo para refrescarla, y el Movistar Arena entero se puso de pie para aplaudir. Antes de “Viernes, 3AM”, Lebón preguntó al público: “¿Están sintiendo?”. La respuesta fue un rugido. Cuando el tema terminó, Aznar anunció: “Los dejo un ratito con David”. Era el momento de cantar por separado, lo que García había bautizado en los recitales de Obras Sanitarias en 1981 como “momento solista”.

Lebón se quedó en el escenario con el pianista y tocó “En la vereda del sol” con tumbadoras, como en los viejos tiempos. Antes, contó que esa canción nació en Uruguay, en las primeras vacaciones que junto a Charly pudieron tomarse con los primeros dineros ganados. “Siempre andaba con pianitos chiquititos, siempre hacíamos canciones. Yo era muy chico en ese momento”, dijo, y rió con esa risa suya, ancha y sin cálculo: “Ahora tengo diez nietos”. A sus 74 años, Lebón se mostró exactamente así: pleno, presente, sin nostalgias innecesarias.
Después fue el turno de Aznar con su guitarra. Tocó “Déjame entrar” y antes de “Uno en uno” —canción suya incluida en Serú ’92— se dirigió a Lebón con una confesión que detuvo la respiración de la sala: “Esta canción la soñé, y cuando la soñé estaba cantada por tu voz. Fui a escribirla. Y cuando la escuché se me puso la piel de gallina, porque la cantaste tal como la había soñado”. El silencio que siguió fue de los que pesan, de los que dicen más que cualquier aplauso.

Antes de “Mundo agradable”, Aznar recordó que cuando Lebón les mostró esa canción a él y a García sin darle mucho crédito a su creación, los dos le dijeron sin dudar que era “su Imagine”. Lebón sonrió, dijo “ahora me gusta”, y contó que para grabar el disco de 1992 que derivaron en los shows en River cada uno andaba por su lado —Aznar giraba con Pat Metheny en Estambul— y se pasaban las canciones por teléfono. “Charly llamaba y decía que la cinta del cassette saltaba”, recordó entre risas del público que reconoció en esa imagen una época entera.
El cierre del segmento central llegó con la aparición de Juanito Moro, el único invitado de la noche, presentado por Aznar con ternura y con orgullo: “parte de la familia”. “Era chiquitito, estaba en una valijita mientras ensayábamos, todavía no habían comprado un moisés”, completó Aznar. Juanito es hijo de Oscar Moro, y tocó la batería exactamente donde su padre lo hizo durante años. La emoción en el estadio fue física, palpable. Se lució en “Cuánto tiempo más llevará” con una solidez que hizo saltar al público de sus asientos, y cerró su participación con “No llores por mí, Argentina”. Fue la imagen más poderosa de la noche: la historia de Serú Girán latiendo con sangre nueva, en manos de alguien que la lleva en el apellido.

El setlist de 22 temas recorrió toda la discografía con justicia, aunque algún fanático habrá echado de menos clásicos como “Eiti Leda”, ausente en esta primera fecha, la versión completa de “La grasa de las capitales”. El cierre fue “Peperina”, y después vino lo que el público esperaba con la misma certeza con que se espera el aire: el “oh, oh, oh, oh, oh” que miles de gargantas cantaron en los recitales de la década del 80, y el “una más y no jodemos más”, ese ritual colectivo que el tiempo no borró. Serú Girán volvió al escenario para “Seminare”, con el público de pie y la linterna de los celulares en vez de los encendedores. A las 23.07 Lebón despidió este regreso con cuatro palabras: “Todo el amor para ustedes”.
Afuera, en la noche de Buenos Aires, miles de personas salieron con los ojos húmedos y algo adentro que no sabían muy bien cómo nombrar. Quizás era eso: la certeza de que algunas cosas, cuando son verdaderas, no se van nunca del todo. Que Charly y Moro estaban ahí. Que Juanito tocó donde tocó su padre. Que David y Pedro, a los 74 y 66 años, subieron a ese escenario sin red y entregaron todo. Y que el Movistar Arena entero se fue a casa feliz.

Los cuatro shows siguientes en el mismo estadio —21 de junio, 10 de julio y 9 de agosto, todos agotados, más una quinta fecha el 12 de septiembre— completan la temporada porteña. La gira continúa por Córdoba (26 de junio, Quality Arena, agotado), Rosario (4 de julio, Metropolitano), Mendoza (25 de julio, Arena Maipú) y Mar del Plata (14 de agosto, Polideportivo), con una segunda fecha en Córdoba el 25 de septiembre con entradas disponibles.
Fotos: RS Fotos
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Qué ver en Netflix: la nueva serie española que acaban de estrenar y es ideal para el fin de semana

La competencia entre las series internacionales dentro de Netflix no da respiro y, cada tanto, aparece una producción capaz de sorprender incluso a quienes siguen de cerca los estrenos de la plataforma. Eso es justamente lo que está ocurriendo con Oasis, una ficción española que desembarcó recientemente en el catálogo y que ya empieza a despertar curiosidad entre los fanáticos del misterio.
La historia se desarrolla en un exclusivo complejo turístico reservado para las familias más adineradas del país. A simple vista, el lugar parece reunir todos los ingredientes de unas vacaciones perfectas: playas privadas, servicios de lujo y una seguridad que promete mantener alejados los problemas. Sin embargo, todo cambia cuando una desaparición sacude la tranquilidad del resort y pone a todos bajo sospecha.
A partir de ese momento, huéspedes y empleados quedan atrapados en una trama cargada de secretos, mentiras y relaciones ocultas que comienzan a salir a la luz. Lo que parecía ser un paraíso se transforma rápidamente en un escenario de tensión constante, donde cualquiera podría estar involucrado en el misterioso hecho que investiga la policía.
La serie apuesta por una fórmula que suele funcionar muy bien entre los espectadores: la del enigma que se va construyendo episodio tras episodio. Con giros inesperados y personajes que esconden más de lo que muestran, la producción busca mantener la incertidumbre hasta el final y convertir al público en parte de la investigación.
LA NUEVA SERIE ESPAÑOLA DE NETFLIX
El elenco está integrado por jóvenes figuras que ya tuvieron participación en exitosas producciones españolas. Entre ellos se destacan Ana Garcés, Tomy Aguilera y Victoria Kantch, acompañados por un amplio reparto que da vida a los diferentes personajes que habitan este complejo turístico donde nada es lo que parece.
Según adelanta la sinopsis oficial, «cuando una chica desaparece en un lujoso resort, tanto los empleados como los huéspedes quedan atrapados en el lugar como sospechosos… y no saldrán hasta que se descubra la verdad». Con esa premisa, Oasis se perfila como una de las apuestas más atrapantes para quienes disfrutan de las historias policiales, los secretos familiares y los thrillers cargados de suspenso.
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