CHIMENTOS
Ricardo Arjona dio su primer show en Buenos Aires: una puesta atrapante, guiños locales y el regalo para una fan

Un fragmento de «Mujeres», el tema con el que Ricardo Arjona cerró el concierto en Buenos Aires (Instagram: Movistar Arena)
Ricardo Arjona volvió a actuar en Buenos Aires después de dos años y medio y tras haber enfrentado una compleja etapa personal y médica. Y eso, más que una noticia o una sentencia, supone una resurrección artística. Tras cerrar la gira Blanco y Negro en diciembre de 2023, no tenía certezas sobre su futuro en los escenarios. El dolor físico lo llevó a redactar una carta de despedida y a someterse a dos cirugías de columna, que incluyeron la colocación de placas y tornillos y desencadenaron complicaciones respiratorias.
Durante la rehabilitación, el proceso creativo se reactivó. Así nació Seco, el disco publicado en 2025, cuyo título remite al apodo que recibió en su infancia. Las primeras canciones surgieron en medio de la recuperación y abordaron temas ligados a su familia, como los hijos, los padres y su propia identidad. En ese trayecto, la música funcionó como refugio e impulso, permitiéndole mirar hacia adentro y encontrar inspiración más allá de los logros obtenidos. Ahora, con el tour Lo que el Seco no dijo paseando por el mundo y el primero de la serie de 14 presentaciones en el Movistar Arena, retoma el vínculo con el público argentino desde una nueva perspectiva.
En su primer show en Buenos Aires, Ricardo Arjona invitó al escenario a una fan que cumplía años (Teleshow)
Claro que hay cosas que no cambian nunca y una de esas es el amor incondicional de su público. Lo esperan con vinchas luminosas, remeras de todas las épocas y carteles con pedidos varios que cobrarán forma con el correr del concierto. El guatemalteco se brindará entero, con el profesionalismo habitual, una banda versátil y encantadora y ese plus que le regala a la ciudad que lo supo cobijar a modo de gratitud.
Por ello, si bien mantiene un esqueleto propio de este tipo de tours, la lista es flexible y distinta al concierto que inició esta nueva etapa en la vida de Arjona, celebrado en su país natal en octubre pasado y en el que estuvo presente Infobae. Hay menos citas a Seco, aunque el público conoce las novedades y las canta casi al igual que los clásicos. Y los guiños localistas adquieren aires de tango y visitas a canciones inspiradas en su época de trovador callejero en la peatonal Florida. Pero para ello también habrá que esperar.
El comienzo es similar al de toda la gira. Una escenografía proyectada con inteligencia artificial simula una vecindad, con hombres y mujeres que se asoman por las ventanas y una inquietante bailarina que sobresale del resto. Por los parlantes suena “Barcelona”, tema que abre Seco y son unos minutos de incertidumbre y adrenalina en el que parece que cualquier cosa puede suceder. El hechizo empieza a romperse, más bien a transformarse, cuando la bailarina cobra forma real y recorre el escenario, mientras los músicos ocupan sus lugares y empiezan a tocar los acordes de “Gritas”, otra novedad. En el momento exacto ingresa el artista, de traje oversize a estrenar y sombrero para hechizar otra vez a Buenos Aires. Siguieron “Ella” y “El problema”, la primera gran explosión que finaliza con un telón rojo recubriendo la pantalla.
De fondo, París cobra forma de cabaret de hace un siglo, con una versión a “La vie en rose” y en un monólogo del cantante, en el que recorre su genealogía de inmigraciones y malentendidos que da pie a una canción inédita donde asegura que el mundo se volvió un cabaret. Luego adquiere un rol irónico y canta el desagravio de “El que olvida”. Y le pide a una seguidora que deje por un momento el celular para no perderse lo que pasa a su alrededor, y a cambio, le canta solo para ella “Acompañame a estar solo”, con miles de personas como testigos.

Las visuales que se disparan desde la imponencia del escenario son parte clave del concierto. El Cabaret Seco, o los escombros que quedan de él, propone un cambio radical con “Si el norte fuera el sur” y abre el segmento más colorido y relajado del setlist. El espíritu playero y despojado de “Lo poco que tengo” marida con los aires reggaes de “Despacio que hay prisa”, otra de las nuevas. Pero el cantante avisó al principio del show que va a comandar a su manera el timón de este barco. Y ahora es momento de viajar al pasado.
“Dime que no” suena amparada por la proyección de una inmensa biblioteca laberíntica, propia de otro tiempo. Más que nunca, apoyado en esa calidez de la palabra escrita y en canciones imbatibles, Arjona mira a los ojos, interpela a sus fans, devuelve gestos, parece atender cada butaca. Pasan “Cuando”, “Como duele”, “Te conozco” y los libros se desarman y las hojas caen, como había implosionado el cabaret parisino o la ilusión playera. Una metáfora de un mundo que ya no existe, y una invitación a vivir el acá y ahora pero sin dejar de mirar atrás.

De ello dan prueba algunos de sus himnos que fueron transformados con el correr de los años. Basta un taxi amarillo para saber cuál es la próxima canción. Una ciudad giratoria y una versión bien salsera, con una coda a puro baile. “(Tarde) Sin daños a terceros” transcurre en la desgarradora versión flamenca y “una que no hacemos nunca salvo cuando pasamos por acá”, en referencia a “Mujer de lujo”, cada vez más tanguera y con una cita a “Por una cabeza”. Para ello es clave la versatilidad de la banda, doce músicos y músicas que le aportan un color especial a su repertorio. Son más jóvenes en su mayoría y vienen de Cuba, España, Chile y Argentina, lo que aporta aromas y texturas de diferentes puertos.

La última visita a Seco es el tema que sintetiza el concepto del álbum. “Es la canción que le escribí a mi padre para contarle mi vida y a mis hijos como premonición para lo que van a vivir”, dice para presentar “Todo termina”. Es un inventario entre urgente y reflexivo, mientras la pantalla lo muestra caminando, desde sus primeros pasos hasta la vejez.
Para salir de este “agujero emocional” (Arjona dixit), el guatemalteco propone un giro -literal- de 180 grados. En un pequeño escenario enfrentado al principal, las instrumentistas de su banda ensayan un coro gospel. Es un encantador truco para ganar tiempo y permitirle al cantante cruzar por el anillo del estadio y dar inicio a “A ti”.
Lo que se viene ahora es un segmento a la carta. Para ello, en la previa las pantallas gigantes ofrecían un código QR con la consigna “Pídele una canción al Seco”. Del listado variopinto interpretaron “Quiero”, la porteñísima “Marta”, “Desnuda”, “Pingüinos en la cama” y “Te quiero”, con la que regresa al escenario principal. Pero tenía guardado otro truco bajo la manga.
Mientras cantaba en formato reducido, Arjona presenció entre los cientos de carteles, el de una fan que cumplía 50 años este 1° de mayo de 2026. Le pidió a la producción que la buscara, la mostraron en la pantalla y le ofreció regalarle una interpretación de “Señora de las cuatro décadas”. Natalia, la cumpleañera en cuestión, llegó para el último solo de trompeta y se aferró a su ídolo entre lágrimas, sin terminar de entender del todo lo que estaba pasando. Charlaron unos segundos en la paradójica intimidad de un Movistar colmado. La ovación fue inmediata.

“Fuiste tú” marcó el cierre formal del concierto, que tuvo como bises a “Minutos” y “Mujeres”. Para Arjona, el saco a estrenar es un recuerdo y corre de punta a punta del escenario en musculosa negra y con una sonrisa imborrable, como si no hubieran pasado dos horas y media de concierto, seis meses de gira sobre un cuerpo que pensaba que nunca más iba a poder hacerlo.
A lo largo de la noche, el Seco, es decir, un Ricardo Arjona de 8 años, observa la narración de su futuro desde un costado del escenario, casi invisible entre tanto despliegue de recursos. Es la tapa de su último álbum que se dispara de un televisor de época, uno de los pocos elementos analógicos de la escenografía, junto a las bicicletas y la pelota de básquet, que componen el ecosistema de aquella niñez guatemalteca. Todavía no lo sabe, pero lo que está sucediendo es de lo más significativo de su vida. Porque más allá de la selección de canciones, Lo que el Seco no dijo representa un recorrido por las raíces, la renovación y la conexión con sonidos de distintas tradiciones en un artista de alcance universal que decidió mirar para adentro como pocas veces antes.
Fotos: RSFotos
CHIMENTOS
Sofía Martínez está de novia con un famoso cantante que nadie esperaba

Sorpresa total en el mundo del espectáculo: Sofía Martínez estaría comenzando una nueva historia de amor. Y como suele pasar, la bomba no salió de ella, sino que explotó en televisión.
Todo se conoció en LAM, donde Pepe Ochoa tiró la información que rápidamente empezó a circular: “Ella es muy famosa. Condujo, ha paneleado. Sale con Juan Cruz de Agapornis. Él es vecino de esta famosa, se conocieron en una situacion…”.
Aunque en ese primer momento no dio el nombre, el misterio duró poco. El propio Ochoa terminó de blanquear de quién hablaba: “Esta empezando un vinculo con Sofi Martinez. Momi Giardina contó que Sofi tenía a un vecino que le cuidaba el perro”.
Así, todas las miradas apuntaron a Juan Cruz Rey, integrante de Agapornis, como el nuevo hombre en la vida de la periodista. La historia, además, tiene un detalle que suma color: el vínculo habría nacido en la cercanía cotidiana. Vecinos, perro de por medio y una relación que, sin hacer ruido, habría ido creciendo hasta convertirse en algo más.
SOFÍA MARTÍNEZ DE NOVIA CON UN CANTANTE
Por ahora, ni Sofía ni el músico salieron a confirmar públicamente el romance, pero el dato ya está instalado y generó revuelo. En un ambiente donde todo se sabe —o tarde o temprano sale a la luz—, el nuevo capítulo sentimental de la periodista ya es tema de conversación.
mor que nace en el barrio, se cocina a fuego lento… y termina explotando en televisión. Habrá que ver si esta historia avanza o queda en versión. Pero por ahora, el corazón de Sofía parece tener dueño.
Sofía Martínez
CHIMENTOS
Qué ver en Netflix: la miniserie argentina de 6 capítulos con Carla Peterson ideal para el fin de semana

Sin hacer demasiado ruido previo, Netflix metió una nueva carta fuerte en su catálogo argentino y el resultado no tardó en notarse. El tiempo de las moscas se estrenó hace apenas unos días y ya se convirtió en uno de los títulos más comentados dentro de la plataforma. Corta, intensa y con una impronta distinta, la miniserie encontró rápido su público.
Con solo seis episodios, la ficción protagonizada por Carla Peterson y Nancy Dupláa se sube a una tendencia que Netflix viene empujando fuerte: historias breves que se consumen en modo maratón. Y en ese formato, la serie pisa fuerte. En redes sociales ya circulan escenas, opiniones y debates que la posicionan entre lo más visto del momento.
Basada en novelas de Claudia Piñeiro, la producción no juega a lo seguro. No es un policial clásico ni un drama puro. Lo que propone es una mezcla incómoda pero efectiva: suspenso, humor negro y vínculos humanos cargados de tensión. Esa combinación, lejos de confundir, termina siendo su mayor virtud.
La historia sigue a dos mujeres atravesadas por experiencias límite que vuelven a encontrarse cuando menos lo esperan. Desde ahí, todo se mueve en un terreno inestable: secretos, desconfianza y una relación que oscila entre la alianza y el conflicto. Nada es lineal, y justamente ahí está el gancho.
CARLA PETERSON BRILLA EN UNA SERIE DE NETFLIX
Según la sinopsis oficial de la plataforma: «Recién salidas de prisión y sin opciones, dos mujeres manejan un negocio de fumigación, hasta que una clienta turbia las arrastra de vuelta a la vida que lucharon por dejar».
Otro punto clave es el trabajo actoral. Peterson y Dupláa construyen personajes lejos de lo obvio, con contradicciones y zonas grises que las vuelven más reales. No buscan caer bien todo el tiempo, y esa decisión suma capas a la historia.
Además, la serie se mete con temas sensibles como la violencia, la desigualdad y las segundas oportunidades, pero sin bajar línea ni simplificar. Todo se cuenta desde el clima, desde lo que incomoda, desde lo que no cierra del todo.
Netflix, Carla Peterson
CHIMENTOS
De los escenarios de Nueva York al corazón de Franco Colapinto: el presente soñado de Maia Reficco

Brilla en Broadway, deslumbra en Hollywood y ahora también conquista corazones: Maia Reficco es, a sus 25 años, una de las artistas argentinas con mayor proyección internacional, y su presente no deja de sorprender. Cantante, actriz y dueña de un carisma magnético, Maia logró lo que para muchos parecía imposible: saltar de la escena local al centro del mundo del espectáculo, y hacerlo con una naturalidad y frescura que la convierten en referente de una nueva generación. Hoy, además de una carrera en ascenso, la joven suma un costado romántico que la vincula nada menos que con Franco Colapinto, el piloto argentino sensación de la Fórmula 1.
La vida de Maia, hija de la reconocida cantante de tango y coach vocal Katie Viqueira, estuvo marcada desde el principio por la mezcla de culturas y la búsqueda de oportunidades. Si bien su nacimiento en Boston le otorgó ciudadanía estadounidense, su infancia y adolescencia transcurrieron en Buenos Aires. Allí, alternó entre clases de canto, instrumentos y teatro, y se forjó en un ambiente donde la creatividad era parte de la vida cotidiana. Desde muy chica, aprendió que el trabajo y el esfuerzo son la base de cualquier proyecto artístico, y que la exposición mediática, inevitable para quienes crecen en familias del ambiente, debe ser acompañada por una vocación genuina. Esto la llevó a, desde los primeros pasos de su carrera, formar parte de proyectos juveniles, tales como Kelly’s Mashup que le ayudaron a quedar ante el ojo público.
Con la mirada siempre puesta en nuevos horizontes, Maia decidió apostar fuerte: a los 19 años se mudó a Estados Unidos para perfeccionarse en el terreno que más la apasiona. En Los Ángeles y Nueva York, alternó entre audiciones, clases y pequeños papeles hasta que llegó su gran oportunidad: el teatro musical de Broadway. En 2024, fue elegida para encarnar a Eva Perón en la producción de Evita, un verdadero hito para una actriz argentina de su edad. La crítica celebró su interpretación, el público la ovacionó de pie y la prensa internacional se rindió ante el fenómeno de una latina que hacía historia en Nueva York. Evita no solo fue un papel: fue la consagración de Maia en la meca del musical.

Pero su carrera no se detuvo ahí. Maia fue fichada por Hollywood y sumó participaciones en producciones de alto perfil, como el reboot de Pretty Little Liars: Original Sin y en la exitosa Do Revenge. Allí mostró una faceta distinta, combinando actuación y música, y demostró que su versatilidad puede adaptarse tanto al drama como a la comedia o el thriller juvenil. Este cruce de géneros le permitió sumar seguidores de todo el mundo, y su presencia en plataformas de streaming la catapultó como una de las figuras jóvenes más solicitadas por los estudios estadounidenses.
Aquel mismo año, Maia alcanzó otro de sus grandes sueños: fue seleccionada para formar parte del elenco de Hadestown en Broadway, uno de los musicales más prestigiosos y premiados de los últimos años. Interpretó a Eurídice, la joven heroína de esta obra inspirada en el mito de Orfeo y su amada, que fusiona folk, jazz y poesía en una puesta aclamada por la crítica y el público. Su debut en Broadway no solo fue un hito personal, sino también un orgullo nacional: es la primera argentina en tener un papel protagónico en la versión neoyorquina de Hadestown, compartiendo escenario con figuras de renombre y recibiendo ovaciones de pie cada noche.
El salto internacional de Maia no es casualidad: es fruto de años de entrenamiento, pasión y una disciplina que heredó de su madre y de su propia experiencia. Además de la actuación, la música es un pilar en su vida. Toca la guitarra, compone y ha participado en bandas sonoras y conciertos que la llevaron a recorrer escenarios tanto en América Latina como en Estados Unidos. Su canal de YouTube y sus redes sociales la muestran componiendo, versionando clásicos y compartiendo el detrás de escena de cada proyecto. Esa autenticidad la acercó a miles de fans que la siguen por su voz, pero también por su honestidad y su mensaje de empoderamiento.
Uno de los sellos de Maia es su capacidad para fusionar mundos y estilos. Así como deslumbra en musicales y series, también lo hace con su música: ha lanzado sencillos, colaborado con colegas y presentado shows en vivo donde mezcla pop, soul, baladas y guiños a la música latina. En cada aparición pública, demuestra que la autenticidad y el trabajo constante son sus mejores aliados.


Pero el talento no es patrimonio exclusivo de Maia y su madre: Joaquín, el hermano menor, también sigue el mismo camino artístico. Su vínculo con el mundo del espectáculo empezó desde chico, prestando su voz para doblajes en reconocidas producciones de Disney como Liv y Maddie y Princesa Sofía, además de sumar experiencia en distintas publicidades. Con el tiempo, profundizó su formación en actuación, teatro y danza, construyendo un perfil integral que hoy lo destaca en la nueva camada de jóvenes artistas. Actualmente, Joaquín se gana el reconocimiento del público por su papel de Zeki en la serie Margarita, la última apuesta de Cris Morena.
En medio de este presente soñado, la actriz también se animó a abrir las puertas de su vida personal: en las últimas semanas, se la vio cada vez más cerca de Franco Colapinto, el piloto argentino que es sensación en la Fórmula 1 y que se perfila como una de las grandes promesas del automovilismo mundial. Los rumores de romance se intensificaron luego de que ambos compartieran salidas al aire libre previo a la exhibición en el barrio porteño de Palermo, y también imágenes juntos en redes sociales, donde los mensajes cómplices no pasaron inadvertidos para sus fans. Maia y Franco, cada uno desde su disciplina, representan el nuevo talento argentino que pisa fuerte y se anima a conquistar el mundo.
En la actualidad, Maia es referente de una generación que se anima a soñar en grande, a romper moldes y a conquistar escenarios sin perder la esencia. Con Broadway y Hollywood a sus pies, con una comunidad de fans que crece día a día y un presente sentimental que suma emoción a su recorrido, la joven artista sigue apostando a nuevos desafíos. En el escenario, en el set, en la vida real y ahora también en el amor, la joven argentina demuestra que el talento, la disciplina y la pasión no tienen fronteras. Y que, cuando los sueños se viven con autenticidad, la historia solo puede seguir creciendo.


En la recta final de la década, Reficco es mucho más que una artista argentina en el exterior: es la voz de una generación que apuesta a lo grande, que no teme a los cambios y que busca dejar huella en cada paso. El futuro la espera con nuevos desafíos, pero el presente la encuentra en el lugar que soñó y por el que tanto trabajó: el centro de la escena, con los pies en la tierra y el corazón abierto a todo lo que viene.
Maia Reficco,actores,elenco,juventud,grupo,retrato,sonrisas,sesión de fotos,celebridades,amistad
POLITICA3 días agoMilei cruzó a una diputada de la izquierda que interrumpía a Adorni: “¡Ustedes son los asesinos!”
CHIMENTOS2 días agoLa escandalosa separación de Diego Maradona Jr. y su esposa: “Ella estaría de novia con el mejor amigo de él”
POLITICA2 días agoA la salida del Congreso, Javier Milei evitó las preguntas de los periodistas y los calificó de “chorros”










