DEPORTE
Rosario Central vs. Independiente Rivadavia: formaciones, hora y dónde ver por tv

Rosario Central vs. Independiente Rivadavia. Foto: Twitter @CSIRoficial
Este domingo 11 de octubre, desde las 17.00 horas, por la décimo segunda fecha de la Zona B del Torneo Clausura de la Liga Profesional, en el Estadio Gigante de Arroyito, Rosario Central de Jorge Almirón recibirá a Independiente Rivadavia de Alfredo Berti.
Este encuentro entre el Canalla y la Lepra será dirigido por el árbitro Facundo Tello. Por otra parte, la transmisión será por medio de la señal de TNT Sports, además podrás seguir el minuto a minuto en
Cómo llegan Rosario Central e Independiente Rivadavia al cruce por el Torneo Clausura
Rosario Central llega a este encuentro con tres partidos sin conocer derrotas tras empatar 1-1 con Banfield, vencer 1-0 a Argentinos Juniors y por el mismo resultado a Tigre, además semanas atrás logró levantar un nuevo título para su historia al vencer 3-1 a Estudiantes en la Supercopa Internacional, por lo que el equipo liderado por Ángel Di María llega con el envión anímico al mango, además una victoria podría casi asegurarle la clasificación a los Playoff, puesto que alcanzaría a Argentinos Juniors en la punta.
Por su parte, Independiente Rivadavia viene de empatar 1-1 con Gimnasia y Esgrima de La Plata en Mendoza, cortando una racha de dos victorias consecutivas y comprometiendo su liderato en la tabla anual, puesto que tanto Boca Juniors como Argentinos se le acercaron, por lo que necesita la victoria sí o sí para no quedar atrás de ellos en esta fecha.
Probable formación de Rosario Central vs. Independiente Rivadavia, por el Torneo Clausura
Aún el entrenador no comunicó la posible formación que jugará el partido, se espera que en las próximas horas confirme el armado. DT: Jorge Almirón.
Probable formación de Independiente Rivadavia vs. Rosario Central, por el Torneo Clausura
Aún el entrenador no comunicó el probable once que jugará el partido, se prevé que en las próximas horas confirme el armado. DT: Alfredo Berti.
Probable formación Rosario Central vs. Independiente Rivadavia, por el Torneo Clausura
- Hora: 17.00
- TV: TNT Sports
- Árbitro: Facundo Tello
- VAR: José Carreras
- Estadio: Gigante de Arroyito
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DEPORTE
Romario sale en defensa de Cristiano: ‘Su error fue no mandar a Jorge Jesus a tomar por c***’

El culebrón entre Cristiano y Jorge Jesus sigue generando opiniones en el mundo del fútbol. Romario ha sido la última personalidad que ha querido compartir qué hubiera hecho en la posición del jugador portugués.
En su entrevista en «Charla Podcast«, ha comentado que entiende la decisión de abandonar la concentración y que él hubiera hecho lo mismo. El astro brasileño cree que Cristiano es «una persona muy objetiva» y que, sin embargo, las veces que coincidió con Jesus, «siempre fue una gran persona«.
Cristiano Ronaldo, decepcionado / EFE
Al hablar sobre el conflicto, Romario piensa que «cuando alguien no cumple su palabra contigo, actúa de mala fe. Si pasó lo que dijo Ronaldo, entonces tiene razón«. El exjugador brasileño justifica que Cristiano abandonó la concentración porque «ya pasó una humillación una vez. ¿Para qué iba a pasar por una segunda?«.
La leyenda brasileña defiende al delantero portugués diciendo que «seguro se sintió una persona desprestigiada, como alguien que ya no tenía ninguna relevancia, y por eso se fue. Yo habría hecho exactamente lo mismo«. De hecho, él opina que hubiera sido más directo: «Antes que nada, habría dado un portazo y me habría marchado. Su error no fue irse. Su error fue no mandar antes a ese tipo a tomar por culo«, concluyó.
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Es argentino, tiene 11 años y fue captado por la academia de Fernando Alonso: “Mi sueño es llegar a la Fórmula 1”

Hace 20 años, cuando Daniel Cottini partió desde Junín y llegó a España buscando un futuro mejor, ni se imaginó los idas y vueltas de la vida. En ese recorrido volvió a Argentina y en 2015 fue padre de Uriel. Más tarde regresó a Málaga y buscó una actividad recreativa para su hijo. El pequeño se subió por primera vez a un karting con nueve años y el hobby se convirtió en una competencia oficial. Fue con mucho esfuerzo debido a la falta de presupuesto. Uriel se lució en esta temporada y fue captado por la academia de Fernando Alonso. Ya tuvo sus primeros tests y el año próximo correrá bajo el ala de la estructura del bicampeón de Fórmula 1. Además, tramitará la licencia para representar a nuestro país.
“Vine solo a España y empecé a trabajar en una pizzería. Las primeras dos semanas vivía atrás de un contenedor de basura, porque en ese entonces era difícil”, recuerda Daniel en diálogo con Infobae. Luego conoció a la madre de Uriel, también argentina. Logró consolidarse y en un regreso al país vino al mundo Uriel, también en Junín. “Hicimos un parate y nos fuimos dos años a Argentina y en ese ínterin Uriel nació allá. No nos pudimos acostumbrar a Argentina, entonces nos pegamos la vuelta”, agrega.
Uriel creció y encontró la robótica como una actividad para aprender y practicar, pero el lugar al que asistía cerró. “Es hiperactivo y un día me lo apunto a un taller de mecánica. A la semana el profesor me dice: ‘¿Por qué no lo subís arriba de un karting? Porque yo creo que al chico le gusta’. A la semana lo subimos a un karting, al mes él hizo la primera carrera sin entrenar y salió segundo, en la segunda carrera, salió tercero y en la cuarta ya nos dijeron: ‘Mirá, yo creo que al nene le gusta y va bien. ¿Por qué no compran el kárting?’. Costaba 1.500 euros. Pusimos un poquito de dinero. Lo compramos, pero nadie nos explicó el gasto que era eso”.
Ante las limitaciones económicas, su familia se convirtió en su sponsor y escudería, ya que su madre aprendió por tutoriales de You Tube cómo atender un karting y se convirtió en su mecánica. Su hermana de 17 años se sumó y también asiste al karting. “Estuvimos semanas mirando You Tube para saber qué hacer con una bujía”, explica ya que no podían pagar el servicio de un equipo. “Cuando nos quisimos acordar, Uriel ya tenía cuatro carreras y acá ese presupuesto es de 2.500 euros”, añade Daniel. Todo en un marco de complicación horaria ya que “soy sommelier y trabajo de noche la mayoría de las veces”.
La continuidad en las pistas estuvo en jaque por el presupuesto y adoptaron una estrategia de marketing que les rindió: “Analizamos el tema y teníamos dos opciones: o comprar un juego nuevo de gomas que salía 350 euros o pagar la producción de un buen un video para conseguir un sponsor. Todas las personas que les decíamos esto nos decían que era una locura porque un patrocinante no se consigue de la noche a la mañana. A los dos días teníamos dos sponsors. A la semana y media teníamos el tercer sponsor. Y a los cuatro meses lo invitaron a Uri a participar a Valencia, al Campeonato Nacional”.
“Si bien creció acá (España), tiene un arraigo muy fuerte por Argentina”, explica Daniel. Este medio también habló con Uriel y cuenta que “si bien viví más tiempo en España, me gustaría representar a Argentina porque yo pienso que donde naces es de donde eres, no de donde más vives”. Gesticula para contar sus anécdotas y se lo nota emocionado cada vez que habla de lo que siente arriba de un karting. Su impronta se completa con su sobrada empatía.
Sobre su primera vez arriba de un karting relata que “ni siquiera sabía que existía y solo sabía que estaba la F1. Un día probé y me dio esa sensación como que estás en tu zona de confort, en un lugar seguro”. De su debut en competencia que fue en Villafranca, Córdoba, evoca una anécdota especial: “Era un día lluvioso en el que hice catorce trompos, pero pude terminar segundo. Me marcó que eran dos categorías con 30 pilotos en cada una”.
En mayo de 2027 viajará con su familia a Argentina y tramitará la licencia en el Automóvil Club Argentino (ACA). Del apoyo que recibirá de los fanáticos argentinos cuenta que “estaría bien representar a Argentina”, aunque pese a su corta edad es mesurado y aclara que “para ganar cosas hay que esforzarse, así que para ganar fanáticos hay que ir bien”.
Ya realizó sus primeros entrenamientos con el equipo KRS que es el que trabaja con la academia de Alonso. De esa experiencia afirma que “me gusta bastante cómo enseñan a cómo tomar las curvas y demás. Como te hablan dentro de pista y porque muchas veces entran a la pista y te indican dónde hay que frenar, pero sobre todo fuera. Luego entras a un camión y miras la telemetría y te lo explican y solo te queda un minuto para cambiarte y volver a entrar. Se aprende mucho”.
Ante la consulta de su máximo sueño responde tajante: “Llegar a la Fórmula 1 top, top. Pero para eso hay que entrenar mucho y yo creo que avanzando poco a poco se puede”. Acerca de su llegada a las huestes de Fernando Alonso, Daniel revela que “nosotros corríamos con un karting Energy que era de segunda mano. Hace ocho meses nuestro primer sponsor nos planteó comprar un karting de la escudería de Alonso. Empezamos con ese karting, el contacto siguió y justo se dio la casualidad que la última carrera que hizo Uri, el campeonato madrileño, hace tres semanas, venía peleando la quinta posición con un chico de esta escuela. Ahí el sponsor me llama y me dice que hay una posibilidad y había que hablar con la gente de KRS, que es la cantera de Alonso acá en Andalucía”.
Uriel fue reclutado y sus objetivos apuntan en 2027 al Campeonato Español y algunas carreras internacionales, como en Italia, una meca del karting a nivel mundial. El otro fin de semana ya tendrá su estreno con KRS en competencia y será en Villafranca, aquel circuito de su primera carrera. Para poder seguir su desarrollo a los sponsors locales espera sumar apoyo de Argentina.
El pequeño piloto cuenta que “en ocasiones debo faltar a la escuela por sus actividades en el karting”, aunque no está complicado porque asevera que tiene “buenas notas”. Define a su estilo de manejo como el de “un corredor que maneja una manera agresiva, pero no tipo de que, si alguien me va a pasar lo choco, sino como que no quiero tocar el freno”. Tiene como referentes a “Fernando Alonso, Franco Colapinto y Lando Norris”.
De la experiencia de correr contra tantos chicos indica que “es un poco estresante porque tenés que andar con demasiado cuidado, porque pongamos el ejemplo de Campillos, que eran sesenta en total. Tenés que estar mirando para todos lados porque te chocas con alguien, te salís y ya no puedes correr la carrera. Por ejemplo, en una curva muy cerrada se hizo un atasco y estuvimos frenados como tres segundos todos. Yo me choqué a uno adelante porque no podía mirar a tantos lados. Tenés que estar tan atento que molesta estar tan atento”.
Le gustan el asado y el mate, aunque es más amante del tereré. Daniel, el responsable de la parrilla, sostiene que “hay varios lugares acá que venden carne argentina ya que luego de la pandemia muchos se vinieron. Yo tengo a mi hermano y otros amigos cerca”.
Uriel Cottini vino al mundo en Argentina, pero estuvo poco tiempo. Su acento español y la crianza en tierras ibéricas no pudieron con sus raíces. En su buzo antiflama y en su casco lleva las dos banderas, pero en unos meses su licencia será albiceleste. Será la formalidad para que pueda representar al país donde nació. La formación que inició en la academia de Fernando Alonso es un primer paso clave de cara al sueño llamado Fórmula 1. Pero aún falta mucho, por ahora debe divertirse y aprender en la pista.
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Es ídolo de San Lorenzo, pasó por Boca y jugó en la Selección: “Cuando dejé el fútbol me agarró una depresión muy grande”

Héctor Scotta fue uno de los grandes goleadores que tuvo el fútbol argentino. En 1975, marcó 60 goles en una temporada con la camiseta de San Lorenzo de Almagro, una cifra que permanece como récord y que, casi medio siglo después, nadie pudo igualar. Sin embargo, detrás de aquella marca extraordinaria aparece hoy una realidad mucho más terrenal. “Vivo con lo justo. El fútbol me dio mi casa, que tengo en Martínez, y tengo dos departamentos alquilados. Vivo con esos dos alquileres y con lo que me da San Lorenzo. No tengo de qué quejarme con el club, porque me ayuda mucho”, cuenta el Gringo en diálogo con Infobae.
El exdelantero trabaja en Ciudad Deportiva desde hace varios años y todos los sábados se acerca a Bajo Flores para cumplir con su tarea en el Recreativo. No es una colaboración simbólica ni un cargo honorífico: “Es un laburo, me paga San Lorenzo porque me ayuda mucho igual. De qué me voy a quejar. La verdad que no”, reconoce.
A pesar de las dificultades económicas, Scotta mantiene intacto su vínculo con el club que marcó su vida. El Santo no fue solamente el lugar donde construyó su leyenda: fue la institución que lo llevó a la Selección y también la que le abrió la puerta de Europa. Por eso le duele el presente futbolístico. “En lo futbolístico, mal. El equipo anda mal, lamentablemente San Lorenzo está mal”, sostiene.

Hace tiempo que Scotta no mira los partidos, no solamente los de San Lorenzo: directamente dejó de mirar fútbol argentino. “Mi señora me dice que ponga fútbol, que mire esto o aquello, pero no se me da. A San Lorenzo lo quiero y lo amo, pero no miro fútbol”, asegura.
El oriundo de San Justo, Buenos Aires, incluso reconoce que no puede opinar demasiado sobre el trabajo de un entrenador porque no va a la cancha y tampoco sigue los encuentros por televisión. Pero su preocupación existe y está vinculada con algo que conoce como pocos: el gol. Para Scotta, al equipo le faltan delanteros y también situaciones de ataque. “Faltan goleadores, delanteros, muchas cosas. Tampoco se patea de media distancia”, analiza.
Su mirada sobre el fútbol actual está inevitablemente atravesada por el fútbol que él vivió. Recuerda entrenamientos que no terminaban cuando el técnico daba la orden de retirarse. Después de las prácticas, se quedaban una hora más con compañeros como Sergio Villar y el Lobo Rodolfo Fischer, entre otros integrantes de aquel San Lorenzo para tirar centros, ejecutar tiros libres y practicar penales. “Nos quedábamos una hora más después del entrenamiento”, recuerda el goleador.

En su época, cuenta, había varios jugadores dentro del área esperando un centro. Hoy observa menos desbordes, menos centros y presencia ofensiva. “Ningún marcador de punta desborda. Ningún marcador de punta tira centro, y si tira centro, hay un solo delantero”, señala. Y cuando se refiere a si existe hoy un goleador de su talla, no duda: “No hay. De nuestra época, no sólo yo, sino como Mario Kempes y Gabriel Batistuta hoy no existe un goleador de nuestra talla”, asegura.
Scotta habla de San Lorenzo con el dolor de quien siente que la historia se repite. Recuerda que durante su época también hubo problemas económicos, meses en los que los jugadores cobraban y otros en los que no. Pero, según su mirada, el equipo respondía dentro de la cancha. “Nosotros jugábamos igual, metíamos y corríamos. Ganábamos campeonatos y ganábamos todo eso, y a veces cobrábamos, y en otras no había plata”, recuerda. Por eso, el Gringo cree que la crisis que atraviesa el club no comenzó ahora. También sostiene que alguna vez los distintos sectores políticos de Boedo deberían dejar las diferencias de lado para intentar encontrar una salida. “Sería lindo que todos los partidos políticos de San Lorenzo se junten y que traten de sacar a la institución adelante”, plantea. No sabe cómo terminará la situación, pero conserva una mínima esperanza: “La gente va a sacar a San Lorenzo adelante”.
Su historia personal con el Ciclón también tiene una página dolorosa: el descenso de 1981. Después de su experiencia en Europa, regresó a Boedo y terminó viviendo uno de los golpes más duros de su carrera. “Venir de exterior, llegar a San Lorenzo e irme al descenso con mi club, fue lo peor que me pasó en mi carrera, y me quería matar”, recuerda.
Sin embargo, el hombre de 76 años marca una diferencia con la actualidad. Para él, aquel descenso fue una circunstancia puntual dentro de un equipo que luego logró recuperarse. Recuerda incluso que gran parte de aquel plantel que descendió fue el mismo que después consiguió volver a Primera. Su relación con el equipo de sus amores, de todos modos, nunca se quebró. “San Lorenzo fue mi vida. Me hizo, me llevó a la Selección Argentina, me vendieron a España, es todo para mí”, resume.

Antes de convertirse en una figura histórica azulgrana, Scotta pasó por Boca Juniors y luego tuvo la oportunidad de dar el salto al fútbol europeo para hacer una diferencia económica. La transferencia a Sevilla llegó después de una gira de la Selección por Rusia, Polonia y Alemania. Cuenta que primero habían hablado con René Houseman, este se negó y entonces finalmente la posibilidad apareció para él. “Vine a hablar con Martín Benito Noel (ex presidente de Boca) y me fui”, sentencia.
El Gringo jugó una temporada en España y luego regresó a su país para jugar en Ferro Carril Oeste. Europa representaba para aquellos futbolistas una manera de hacer la diferencia económica que la liga local de entonces no podía ofrecer. “Todos los jugadores de fútbol nos tratábamos de ir a Europa”, explica. Y ahí aparece otra diferencia con el presente: “Hoy en día, acá se cobra en dólares, pero antes no pasaba porque cobrábamos en pesos”, compara.
Luego de su paso por el Xeneize, el delantero jugó en el ascenso. Pasó por Deportivo Armenio, All Boys, Nueva Chicago, Villa Dálmine, San Miguel y Estudiantes de Caseros hasta que decidió retirarse con 38 años. “Me operaron de apendicitis y cuando salí de eso, no me dieron ganas de seguir jugando al fútbol. Así que me retiré”, revela.
El retiro, sin embargo, no fue sencillo. Alejarse del fútbol significó extrañar el vestuario, los entrenamientos y, sobre todo, esa sensación de entrar a una cancha. Con el tiempo encontró una forma de recuperar parte de aquello. Padeció un cuadro depresivo severo que lo llevó a estar alejado de las canchas. “La pasé muy mal. Me agarró una depresión muy grande porque desde que era chico jugaba a la pelota. Entonces, nunca estudie ni nada. No me gustaba ir al colegio. No tuve nada y solo pensaba en el fútbol. Me la pasaba jugando en el campito de mi pueblo. Y cuando dejé el fútbol, dije ´ahora que hago´. Me agarró una depresión muy grande”, afirma.
Para combatir el cuadro depresivo empezó a moverse para no estar tirado en su casa. “Empecé a ir a correr al Hipódromo de San Isidro y luego iba al club 25 de Mayo a jugar a la paleta. Hacía cosas, pero extraña mucho el fútbol”, reconoce el exatacante.
Con el tiempo, Scotta junto a José Yudica comenzó a trabajar en una escuelita de fútbol vinculada a chicos de distintas categorías. Los sábados había partidos durante varias horas y volvió a sentir algo que conocía demasiado bien: el olor del césped. “No era lo mismo, se extrañaba el olor a pasto, se extrañaba todo”, cuenta. Ese regreso desde otro lugar le permitió seguir cerca de los chicos y de la pelota, aunque ya no como protagonista.

Hoy, en el Recreativo de San Lorenzo, vuelve a encontrarse con nuevas generaciones. Los padres y abuelos que llevan a sus hijos, muchas veces lo reconocen y les cuentan quién es. “¿Sabes quién es este?”, recuerda que les dicen a los niños. Ese reconocimiento, más allá de los números, parece funcionar como un puente entre distintas épocas del club. Scotta comparte allí sus días con otras glorias, entre ellas el Sapito Villar, que actualmente atraviesa problemas de salud y ya no puede concurrir con la misma frecuencia.
Y entonces aparece el récord. Los 60 goles de 1975 siguen ahí, intactos. Scotta cree que la marca continuará vigente porque el fútbol argentino cambió y, según su percepción, ya no aparecen goleadores como los de aquella generación. “Se va a mantener el récord en Argentina, porque goleadores como antes no los hay”, asegura. Cuando se le menciona a Lionel Messi como el único argentino que superó aquella cifra en la temporada 2011 con 91 tantos, entre Barcelona y Selección, acepta la posibilidad con una sonrisa futbolera: “Es el único que pudo romper mi récord”.
A los 60 goles en una temporada, a los títulos, a la Selección, a Sevilla y a toda una carrera que quedó grabada en la historia del fútbol argentino se suma ahora una postal diferente: la de un ídolo que todos los sábados vuelve a San Lorenzo para trabajar. Scotta ya no necesita demostrar quién fue. Su récord habla por él. Pero el Gringo sigue mirando al club desde cerca, preocupado por su presente y aferrado a la esperanza de que algún día vuelva a estar a la altura de la historia que él ayudó a construir. Porque podrá haber dejado el fútbol profesional hace décadas, pero hay algo que nunca dejó: su amor por los colores azulgranas.
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