ECONOMIA
Uno por uno: cuáles son los RIGI aprobados y cuáles en revisión que ya rozan los u$s100.000 millones

El Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) consolidó una masa de capitales clave para el mediano y largo plazo en la Argentina, y así lo refleja un relevamiento de la consultora Paspartú que determinó que el esquema oficial computa un total global de u$s94.922 millones entre las iniciativas que ya obtuvieron el visto bueno gubernamental y aquellas que aguardan en los despachos bajo análisis técnico.
El reporte sectorial identificó que del universo que superó los filtros regulatorios, la minería acapara el 51% de las asignaciones, seguida de cerca por el segmento del petróleo y el gas con un 42%. El margen restante se distribuye de manera decreciente entre proyectos de energía con el 3%, siderurgia con el 2% e infraestructura con idéntica proporción.
A la fecha, el Ministerio de Economía dictó la aprobación de 15 proyectos de Vehículos de Proyecto Único (VPU), mientras que desestimó una sola postulación. El bloque de inversiones autorizadas contempla un desembolso inicial de u$s6.860 millones para los primeros dos años, una obligación mínima en activos computables de u$s13.970 millones con plazo extendido hasta 2035 y un volumen total proyectado que escala a los u$s19.557 millones.
El escenario inversor proyecta un dinamismo adicional a partir de la reciente instrumentación del denominado Súper RIGI. Con una exigencia de inversión mínima de u$s1.000 millones en activos computables y la obligación de desembolsar el 20% de ese monto durante los primeros dos años, el esquema apunta a viabilizar proyectos de vanguardia global que van desde la industrialización del litio y la producción de hidrógeno verde, hasta la instalación de reactores nucleares modulares (SMR) y plantas petroquímicas.
RIGI: para el Gobierno lo mejor está por venir
Los RIGI aprobados en los distintos sectores
En una instancia posterior de evaluación técnica se localizan 21 proyectos en trámite, cuyas inversiones anunciadas trepan a u$s75.365 millones. La geografía de estos capitales en espera exhibe una fuerte impronta federal con epicentro en la provincia de Neuquén, que concentra el 41,6% de las intenciones de desembolso, traccionada por el yacimiento Vaca Muerta, secundada por San Juan con el 28,5% mediante megaemprendimientos de cobre.
El mapa de los fondos bajo análisis oficial se complementa con la participación de Salta, que absorbe el 10,8% del dinero en trámite, Río Negro con el 10,4% y Catamarca con el 6,4%. En escalones inferiores aparecen Jujuy con el 1,6%, Buenos Aires con el 0,4% y La Pampa con el 0,1%, lo cual evidencia el sesgo netamente cordillerano y extractivo del interés corporativo internacional.
La procedencia del capital para los desarrollos vigentes demuestra un fuerte protagonismo de firmas originarias de Europa, Canadá, Australia y China. En contrapartida, el informe de la consultora Paspartú remarcó que las corporaciones de Estados Unidos poseen apenas una participación marginal en el entramado vigente, al figurar como accionistas minoritarios en solamente dos de los Vehículos de Proyecto Único que consiguieron luz verde institucional.
Entre los planes de inversión más significativos que se encuentran en el listado de aprobados destaca el tramo rionegrino del Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), que prevé un desembolso total de u$s2.720 millones. En la misma provincia, el proyecto de licuefacción de gas natural flotante (FLNG) registra un presupuesto global de u$s6.878 millones, lo que convierte a esa zona costera en un nodo exportador estratégico para el mercado de hidrocarburos.
Megadesarrollos bajo la lupa oficial

Los proyectos con RIGI en trámite
Algunos proyectos presentados llaman la atención por la magnitud de las inversiones previstas, de los cuales el más emblemático de este grupo es el megadesarrollo de upstream «LLL OIL» presentado por YPF para la formación Vaca Muerta, una ambiciosa apuesta de desarrollo masivo que contempla desembolsos por u$s25.000 millones que permitirá dar el impulso a las metas exportadoras de crudo.
En sintonía con la reconversión de los bloques productivos, Pan American Energy (PAE) sacudió el tablero con una primera postulación para el segmento convencional. La operadora busca estructurar un programa de inversiones de más de u$s680 millones orientado a la optimización de recursos maduros a través de técnicas de recuperación terciaria que apuntan a extender la vida útil y revertir el declive técnico de sus principales activos en Chubut.
La capilaridad del RIGI también alcanza a jugadores independientes enfocados en consolidar su posicionamiento estratégico en la ventana del shale. La colombiana GeoPark mantiene bajo revisión una propuesta para los bloques Loma Jarillosa Este y Puesto Silva Oeste que asciende a los u$s1.000 millones, mediante un esquema de inversión que busca acelerar la delimitación y el desarrollo de infraestructura de evacuación temprana.
Por su parte, Pampa Energía tracciona un ambicioso pipeline corporativo que acumula compromisos globales por aproximadamente u$s10.000 millones entre sus diferentes unidades de negocio. Este portafolio diversificado incluye una planta de separación de líquidos del gas natural, la producción masiva de petróleo a través del área Rincón de Aranda y la construcción de una planta de producción de urea granulada en Bahía Blanca.
La minería metalifera también asoma
Por el lado de la minería metalífera con aval formal, la provincia de San Juan encabeza la nómina mediante el Proyecto Los Azules, orientado a la extracción de cobre, con una inversión total calculada en u$s2.672 millones. En paralelo, Salta se posiciona firmemente en la carrera del litio con el Proyecto Rincón, una iniciativa que compromete fondos por u$s2.744 millones para la construcción de su planta de procesamiento.
El análisis crítico de la consultora Paspartú advirtió sobre ciertos márgenes de opacidad regulatoria en la implementación cotidiana del régimen, debido a que el Estado no dispone de un repositorio centralizado que unifique, ordene y publicite los datos consolidados. Esta falencia técnica debilita los estándares de acceso a la información pública, un aspecto sensible considerando que se otorgan amplias exenciones fiscales por un período de 30 años.
Asimismo, el informe técnico planteó reparos respecto de la ampliación del RIGI al upstream petrolero en la cuenca neuquina. Los analistas sectoriales advirtieron sobre el riesgo fiscal de otorgar beneficios extraordinarios a proyectos de producción en Vaca Muerta que poseían rentabilidad garantizada antes de la ley, puesto que la vaguedad en los límites para áreas con desarrollo previo deja un margen de discrecionalidad en la autoridad de aplicación.
El horizonte de los próximos catorce meses estará marcado por una aceleración en las presentaciones corporativas debido a la prórroga anual del plazo de adhesión extendido hasta el 8 de julio de 2027. Las compañías buscarán adecuar sus estructuras jurídicas para capturar la estabilidad fiscal, mientras la petrolera estatal YPF lidera la tracción de los planes de mayor envergadura como el megaproyecto de shale oil denominado LLL OIL por u$s25.000 millones.
iprofesional, diario, noticias, periodismo, argentina, buenos aires, economía, finanzas,
impuestos, legales, negocios, tecnología, comex, management, marketing, empleos, autos, vinos, life and style,
campus, real estate, newspaper, news, breaking, argentine, politics, economy, finance, taxation, legal, business,
technology, ads, media,rigi,energía,minería
ECONOMIA
Wall Street pide soltar más plata para llegar a las elecciones con más consumo pero Milei dice no

«Desde Wall Street nos dicen: ‘¿Por qué no hacen algo para ganar las elecciones de 2027? ¿Por qué no dan un poco de plata? ¿Por qué no sueltan más pesos?’ Y nosotros les decimos con toda claridad: Lo único que no vamos a hacer es una política monetaria o fiscal populista mirando una elección«.
José Luis Daza, el viceministro de Economía lo cuenta con total franqueza y con énfasis. Para que no quede ninguna duda al respecto.
En este terreno, y a pesar de que los principales bancos de Wall Street lo estén reclamando, con el objetivo de que la actividad económica levante y Javier Milei tenga mayores chances de ser reelecto, el Gobierno no piensa dar el brazo a torcer. No es no.
La pulseada con Wall Street
La discusión ya no pasa por el dólar, ni por el equilibrio fiscal, ni siquiera por la continuidad del programa económico.
El nuevo debate que se instaló entre los grandes bancos de inversión de Wall Street y el Gobierno tiene un eje mucho más específico: si llegó el momento de aflojar la política monetaria para darle oxígeno a la economía.
La respuesta de Javier Milei, como relató el viceministro de Luis Caputo, fue un «no» rotundo.
Y no fue una respuesta implícita. La expuso Daza, uno de los hombres más influyentes del equipo económico.
El secretario de Política Económica reveló que los principales bancos de inversión vienen reclamando alguna forma de flexibilización monetaria para acelerar la recuperación de la actividad.
«Me dicen que hagamos algo. No va a haber un plan platita», resumió Daza durante una entrevista televisiva. Y enseguida dejó en claro que el Gobierno no piensa modificar el rumbo. «Nuestro programa está muy claro», insistió.
Mensaje de Gobierno a los inversores
La definición no es menor. Refleja que la Casa Rosada decidió privilegiar un objetivo por encima de cualquier otro: terminar de derrotar la inflación.
Milei cree que es la mejor jugada para ganar la reelección.
No es casualidad. iProfesional publicó que un relevamiento entre 45 analistas e inversores realizado por una importante entidad financiera internacional mostraba que el mercado coincide en un punto central: la prioridad absoluta del Gobierno sigue siendo consolidar el proceso de desinflación.
Los inversores consideran que Milei tiene margen político para sostener el actual programa económico hasta las elecciones legislativas y que cualquier cambio relevante recién podría discutirse después de ese turno electoral.
En otras palabras, el mercado percibe que la baja de la inflación es hoy el principal activo político del Presidente.
Y justamente por eso el Gobierno no está dispuesto a correr riesgos.
El pedido de Wall Street
Desde hace varias semanas, bancos internacionales vienen transmitiendo una inquietud similar.
El diagnóstico es conocido. La inflación se desacelera, el equilibrio fiscal luce consolidado, el Banco Central dejó atrás la emisión para financiar al Tesoro y el riesgo país inició una tendencia descendente.
El riesgo país ya ronda los 400 puntos.
Pero, al mismo tiempo, la economía real todavía muestra sectores con recuperación muy desigual y el crédito continúa creciendo dentro de un esquema monetario extremadamente restrictivo.
En ese contexto, algunos bancos consideran que llegó el momento de introducir algún grado de flexibilización monetaria que permita acelerar la actividad sin poner en riesgo la estabilidad. Es precisamente ese planteo el que Daza confirmó haber escuchado durante sus reuniones con inversores.
Y fue también lo que descartó de plano.
La apuesta de Milei
La decisión responde a una lógica muy clara.
En la Casa Rosada consideran que la Argentina todavía no ganó la batalla contra la inflación.
Por el contrario, creen que el proceso recién estará consolidado cuando la suba mensual de precios consiga perforar el piso del 1%.
Ese umbral aparece hoy como la verdadera obsesión del Presidente.
Milei ya había anticipado que una inflación inferior al 1% mensual marcaría el ingreso a una nueva etapa de su programa económico, habilitando reformas de mayor profundidad.
Hasta entonces, no habrá concesiones. Tampoco una expansión monetaria.
Ni medidas que puedan interpretarse como un regreso a las recetas que el propio Presidente responsabiliza por décadas de inflación.
En todo caso, la apuesta refiere a una recuperación del crédito bancario, que los últimos meses vino planchado.
Sin embargo, acá tampoco se observa una jugada audaz del Gobierno: los encajes se mantienen en valores históricamente elevados, a pesar de que no se vislumbra una corrida cambiaria en el corto plazo.
La señal hacia el mercado
El mensaje tiene además una lectura política.
Cada vez que desde el exterior aparecen sugerencias para acelerar la recuperación mediante una mayor expansión monetaria, el Gobierno responde exactamente igual: el equilibrio fiscal y la disciplina monetaria no están en discusión.
En otras palabras, Milei eligió sacrificar velocidad de crecimiento antes que poner en riesgo el principal logro que exhibe desde su llegada al poder.
La apuesta puede resultar incómoda para algunos inversores, que preferirían una economía creciendo más rápido. Pero en la visión oficial, la secuencia es inalterable.
Primero, acá vale la consolidación definitiva de la desinflación.
Por eso, mientras una parte de Wall Street reclama aflojar el torniquete monetario, el Gobierno responde exactamente lo contrario. No habrá cambios de rumbo antes de las elecciones.
¿Le servirá a Milei para ganar la presidencia hacia el año 2031?
iprofesional, diario, noticias, periodismo, argentina, buenos aires, economía, finanzas,
impuestos, legales, negocios, tecnología, comex, management, marketing, empleos, autos, vinos, life and style,
campus, real estate, newspaper, news, breaking, argentine, politics, economy, finance, taxation, legal, business,
technology, ads, media,javier milei,política monetaria,inflación
ECONOMIA
Harinas, pan y ultraprocesados: los productos que los argentinos buscan sacar del changuito

El presupuesto familiar y la búsqueda de bienestar dejaron de ser dos objetivos que compiten entre sí para convertirse en dos caras de una misma decisión de compra. Los hogares argentinos ajustan qué comprar, en qué cantidad y en qué momento, sin resignar aquello que consideran importante para su calidad de vida. Ese equilibrio, que combina cuidado del gasto con apuestas puntuales al bienestar, empieza a consolidarse como un rasgo distintivo del consumo masivo en el país.
El fenómeno no es exclusivo de Argentina. Según el estudio Consumer Insights Latam 2026 de Worldpanel by Numerator, el consumo de productos de consumo masivo en la región creció 6,6% interanual en términos de gasto y 1,4% en volumen. La diferencia entre ambos porcentajes confirma que los consumidores no están comprando menos, sino redistribuyendo sus recursos: moderan el gasto en determinadas categorías mientras destinan más dinero a productos vinculados al bienestar y al cuidado personal.
En el mercado argentino, esa lógica se traduce en una selección cada vez más fina de qué reducir, qué sostener y en qué conviene invertir. La alimentación saludable no se plantea como una renuncia total a los productos que generan disfrute, sino como una reorganización de prioridades dentro del changuito.
Las harinas encabezan la lista de categorías que los hogares argentinos buscan reducir, con el 54% de las menciones. Le sigue el pan, señalado por el 46% de los hogares, y los alimentos ultraprocesados, con el 38%. Los snacks salados completan el grupo de categorías con mayor intención de reducción, con el 32%.

Ese comportamiento conecta directamente con el crecimiento del segmento de snacks salados considerados más saludables. Dentro de esa categoría, opciones como los frutos secos y las semillas aumentan su participación a un ritmo mayor que los productos tradicionales, aunque todavía no logran una presencia mayoritaria: representan menos de una quinta parte del total del mercado de snacks salados.
No todas las categorías siguen la misma tendencia a la baja. El café se mantiene como uno de los consumos con mayor estabilidad dentro de los hogares argentinos, sin señales de retracción relevante. El chocolate, en cambio, muestra un comportamiento dividido: el 46% de los hogares sostiene su nivel de consumo, mientras que el 35% busca reducirlo. En el caso del alcohol, la proporción que mantiene su consumo asciende al 37%, frente a un 13% que declara haberlo disminuido.
Estos números reflejan que la revisión de hábitos no avanza de manera uniforme sobre todas las categorías, sino que responde a una evaluación particular en cada caso, donde entran en juego el vínculo emocional con el producto y el lugar que ocupa en la rutina diaria.
En tanto, el azúcar aparece como uno de los principales focos de atención para los consumidores argentinos. Nueve de cada diez hogares del país buscan alternativas para reducir su consumo. A la hora de elegir productos sin azúcar, los atributos que más pesan en la decisión de compra son el sabor, la presencia de ingredientes naturales y una relación equilibrada entre calidad y precio.
El comportamiento de los consumidores argentinos se inscribe dentro de una tendencia que atraviesa a toda Latinoamérica. El segmento de autocuidado y bienestar creció 12% en valor a nivel regional, más del triple que el 4% registrado por los productos esenciales. Ese contraste describe un movimiento de fondo: los consumidores no sólo incorporan el bienestar a su presupuesto, sino que recortan gasto en categorías esenciales, migrando hacia marcas más económicas, para volcar esos recursos hacia opciones premium en salud, cuidado personal y calidad de vida.

Ese desplazamiento explica por qué las marcas premium y las marcas propias concentraron en conjunto cerca del 85% del crecimiento en volumen del consumo masivo regional. Dentro de ese proceso, el 45% del crecimiento en valor de las marcas propias provino de categorías esenciales, mientras que el cuidado personal y los productos funcionales ya representan el 39% del crecimiento en valor dentro de las marcas premium. La ecuación de valor que manejan los consumidores dejó de basarse exclusivamente en el precio más bajo para incorporar variables como la calidad percibida y el beneficio funcional del producto.
La forma en que los hogares administran su presupuesto también modificó los canales por los que circulan sus compras. Los formatos orientados al ahorro, como los discounters, ganaron 1,6 puntos de penetración y concentran su crecimiento en categorías básicas. En paralelo, el comercio electrónico sumó 15 puntos y las tiendas de conveniencia crecieron 4,5 puntos, ambos impulsados por la búsqueda de practicidad, especialmente en categorías como belleza y cuidado de mascotas.
Este mapa de canales confirma que los consumidores no eligen entre precio y conveniencia como opciones excluyentes, sino que combinan distintos formatos de compra según la necesidad puntual de cada categoría, reforzando un esquema de consumo cada vez más segmentado y estratégico.
frutos secos,alimentación saludable,nutrición,snacks,nueces,almendras,anacardos,pistachos,salud,estilo de vida
ECONOMIA
Buena noticia para el agro: Europa rechazó una norma que hubiera cerrado un negocio de USD 350 millones para la Argentina

El Parlamento Europeo le dio una buena noticia al agro argentino: finalmente rechazó los cambios que la Comisión Europea había propuesto para el Reglamento 807 y frenó, al menos por ahora, una norma que hubiera impedido al biodiésel de soja argentino ingresar al mercado europeo como energía renovable. De hecho, la decisión preserva un negocio de alrededor de USD 350 millones anuales para el país.
Se trata de una regulación que el agro local seguía intensamente desde principios de año, justo cuando se concretó la firma del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea. Ahora, luego de esta novedad, la Argentina podrá seguir exportando al principal —y prácticamente único— mercado de ese producto.
“Ahora la CE deberá reescribir el reglamento y seguir los lineamientos del Parlamento que coinciden con la postura de Ciara. Es una gran noticia. Una exitosa gestión público privada de Argentina“, resaltó en un comunicado el presidente de la cámara que engloba a aceiteras y grandes agroexportadores (Ciara-CEC), Gustavo Idigoras. Así, señaló: “La Argentina podrá seguir exportando biodiésel de soja a la UE y se trabajará con la CE en una redacción del reglamento que reconozca la situación del área sembrada de soja y sus criterios de sustentabilidad”.
La relevancia de esa definición se explica por la dependencia casi total del mercado europeo. Según un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), entre 2018 y 2025 la Unión Europea (UE) absorbió en promedio el 97% de las exportaciones argentinas de biodiésel, y el año pasado concentró el 100% de esos envíos, con ingresos por USD 322 millones. A su vez, en sus mejores registros, durante 2022 y 2023, aportó unos USD 1500 millones y USD 1800 millones, respectivamente.
La norma cuestionada había sido puesta en consulta pública por la Comisión Europea y proponía revisar qué materias primas debían ser consideradas de alto riesgo por el llamado cambio indirecto en el uso del suelo, conocido como iLUC. Ese criterio parte de la idea de que una mayor demanda global de cultivos para producir energía puede empujar de manera indirecta la expansión de la frontera agrícola en otras regiones, con efectos sobre bosques y ecosistemas naturales, lo que derivaría en deforestación.
Dentro de ese esquema, la soja había quedado incluida entre los cultivos de “alto riesgo”. Si esa regla avanzaba en los términos del borrador, hacia 2030 el biodiésel argentino, elaborado mayormente a partir de soja, no habría podido ingresar al mercado europeo dentro de los objetivos de energías renovables del bloque.
La consecuencia práctica era directa: el producto local quedaba fuera del sistema. Para la agroindustria argentina, la votación del Parlamento despejó ese escenario y permitió que la oleaginosa local quede excluida de esa categorización como materia prima para biocombustibles, lo que preserva la continuidad de las exportaciones mientras se trabaja con la Comisión en una nueva redacción que reconozca el área sembrada de soja y sus criterios de sustentabilidad.
El biodiésel es un negocio de fuerte dependencia externa. Entre 2008 y 2022, cerca del 65% de la producción argentina se destinó a exportaciones, aunque esa participación fue retrocediendo a medida que distintos mercados cerraron o limitaron el acceso al producto local y otros países desarrollaron producción propia.
Esa proporción cayó a alrededor del 33% de la producción total en 2023 y 2024, y en 2025 bajó al 28%, el nivel más bajo desde la creación de la industria.
La exposición al mercado europeo también se agrava por otras barreras. La UE aplica aranceles de entre 25% y 33% al biodiésel importado, mientras impulsa subsidios e incentivos fiscales para sus propios productores en el marco de la transición energética. Ese esquema, aun cuando no funciona como un impuesto directo adicional, obliga a los exportadores a vender con fuertes descuentos o a buscar compradores fuera del sistema de créditos regulatorios europeo. En los hechos, eso reduce todavía más la competitividad del biodiésel argentino frente al producido dentro del bloque.

La mayor parte de la producción nacional se concentra en el polo agroindustrial del Gran Rosario. Solo Santa Fe explicó el 58% del total nacional en 2025, con una infraestructura de procesamiento y exportación muy ligada al complejo sojero. En este sentido, muchas plantas surgieron alrededor de 2010 para abastecer a Estados Unidos, Europa y países de la región como Perú.
La legislación argentina, en cambio, reservó el abastecimiento del corte obligatorio a pequeñas y medianas empresas, mientras que las grandes agroexportadoras orientaron su producción al exterior, una estructura que dejó al sector especialmente vulnerable a cambios regulatorios en otros mercados.
Ese patrón se repitió a lo largo de los años: primero se restringió el acceso al biodiésel argentino en Estados Unidos, después en Perú y más tarde en la UE, que fue sumando limitaciones progresivas. El rechazo del Parlamento Europeo al cambio propuesto para el Reglamento 807 evitó que esa secuencia terminara por cerrar el último destino central para las exportaciones argentinas de biodiésel.
Agricultural Markets,Corporate Events,South America / Central America,Tourism / Travel
DEPORTE16 horas ago“Hablame bien”: el tenso cruce de Lionel Messi con el árbitro en la victoria de Argentina ante Suiza en el Mundial
POLITICA2 días agoHackearon a la AFA y enviaron correos con falsas denuncias sobre el arbitraje ante Egipto
ECONOMIA3 días agoShutdown en Argentina: la razón detrás de la idea de Milei de avanzar con un «apagón» del Estado
















