ECONOMIA
YPF vs. Vista: precios objetivos, y la recomendación para ganar con Vaca Muerta

En la City porteña y los escritorios de inversión en Nueva York, el debate sobre el sector energético argentino ha dejado de ser una especulación para transformarse en una estrategia de asset allocation definida. Con los balances del primer trimestre de 2026 sobre la mesa y novedades regulatorias de peso, la divergencia entre YPF y Vista Energy se ha cristalizado: no solo en sus modelos de negocio, sino en cómo el mercado valora su exposición al shale.
Mientras YPF atraviesa una metamorfosis estructural bajo su «Plan 4×4», Vista Energy, la «joya pura» de Miguel Galuccio, se consolida como un «pure player» de altísima eficiencia. Pero este mayo de 2026 suma condimentos que cambian la dinámica bursátil: el inminente split de acciones de la petrolera estatal y un alivio judicial contra Burford Capital que redefine los techos de valuación.
El factor YPF: Split de acciones y «democratización» del capital
A finales de abril, el directorio y la asamblea de accionistas de YPF dieron luz verde a una medida largamente esperada: un stock split de sus acciones en la bolsa local (BYMA). La relación aprobada es de 10 a 1, lo que significa que por cada ADR que cotiza en Wall Street, ahora habrá 10 acciones en el mercado doméstico.
Esta movida, impulsada por la gestión de Horacio Marín, tiene un objetivo táctico: mejorar la liquidez y «popularizar» el papel. Al reducir el precio unitario de la acción de $10 a $1 de valor nominal, la compañía busca que cualquier inversor minorista pueda ingresar con montos mínimos, eliminando las barreras de entrada que genera la nominalidad alta en contextos inflacionarios. Para el mercado, esto no cambia los fundamentos de la empresa, pero sí amplía la base de demanda y reduce la volatilidad por falta de profundidad en la plaza local.
El giro en Nueva York: El «respiro» contra Burford
El otro gran catalizador para YPF ha sido el histórico fallo de la Cámara de Apelaciones del Segundo Circuito de Nueva York, que recientemente anuló la condena de u$s16.100 millones contra la República Argentina.
• El impacto: La Cámara revocó la sentencia de primera instancia alegando errores en la interpretación del derecho argentino. Aunque Burford y las sociedades Petersen pueden solicitar una revisión en banc (por el tribunal completo), el fallo fue un golpe demoledor para los demandantes.
• La reacción: Las acciones de Burford sufrieron un desplome cercano al 40%, mientras que los ADR de YPF saltaron sobre los u$s46, eliminando gran parte del «descuento por contingencia» que castigaba su valuación desde hace años.
Desde Portfolio Personal Inversiones sostienen que «Al despejarse el horizonte judicial y avanzar el Plan 4×4, vemos que YPF está dejando de ser una apuesta puramente política para ser evaluada por sus métricas de producción. El split de 10 a 1 no solo es cosmético; es una señal de que la empresa quiere profundidad y liquidez en su plaza doméstica».
La mirada del consenso: Precios objetivos según Investing
Para el inversor local que invierte en la Bolsa porteña los datos que debe tener en cuenta para asociarlos a los precios objetivos que se barajan en Wall Street son los siguientes: YPF cotiza en torno de los $66.300 que equivalen a los u$s44.50 de su ADR en Wall Street, teniendo como punto de contacto el contado con liquidación.
En igual dirección, los analistas de Adcap Grupo Financiero han mantenido su recomendación de «Compra», destacando que la liberalización de tarifas y el marco del RIGI (al que ambas empresas planean aplicar) restauran flujos de caja predecibles para el periodo 2026-2027.
Por su parte, en el caso de Vista, esta opera en el mercado local bajo la forma de CEDEAR, con un precio de $36.800 . Por su parte, el ADR de esta compañía cotiza a u$s73,80, pero hay que tener en cuenta que este se negocia tomando como referencia un ratio de 3 a 1, por lo que el precio de cada acción es de unos u$s25.80.
Al analizar el sentimiento de los analistas que siguen ambos papeles en Wall Street, las proyecciones reflejan una oportunidad de upside marcada por la cautela y el optimismo selectivo. Según los datos de consenso recopilados por Investing.com, el precio objetivo para el ADR de YPF se sitúa en los u$s53,94, lo que representa un recorrido alcista significativo desde sus valores actuales, impulsado por la limpieza del balance y el avance del proyecto Vaca Muerta Sur.
Por el lado de Vista Energy, el consenso es aún más ambicioso pero disperso debido a su vertiginoso crecimiento. La plataforma registra un precio objetivo para su ADR que oscila entre los u$s75,00 y los u$s81,33, reflejando que los analistas aún ven margen para capturar valor a medida que la compañía aumenta su producción (que creció un 68% interanual) y mantiene su envidiable lifting cost de u$s4,30 por barril.
Fortalezas y debilidades frente al inversor
YPF se presenta hoy como una apuesta de valor (value investing). Su fortaleza reside en la escala masiva y su rol como dueño de la infraestructura exportadora. Sin embargo, su debilidad sigue siendo la integración con el downstream, que la hace más sensible a la política interna de precios de combustibles, aunque la paridad de exportación parece ser el nuevo norte.
Vista Energy, por el contrario, es una historia de crecimiento puro (growth). Su agilidad operativa y su perfil exportador la blindan contra el riesgo doméstico, aunque su principal riesgo es la concentración geográfica en bloques específicos de Vaca Muerta y el eventual techo que la infraestructura de terceros pueda imponer a su producción.
Conclusión
Con el split en camino para junio y el alivio judicial en Nueva York, YPF ha ganado un atractivo renovado para el inversor retail que busca subirse a la ola energética con un papel más accesible y menos cargado de nubarrones legales. Vista, mientras tanto, sigue siendo la favorita de los fondos institucionales que premian la eficiencia técnica. En Vaca Muerta ya no se discute el potencial, sino quién ejecuta más rápido la captura de renta en un mercado que empieza a mirar los balances con lupa técnica.
Finalmente, para el analista Agustin Cramo, «para el inversor institucional que busca eficiencia pura y descalce del riesgo soberano, Vista sigue siendo el ‘darling’ del mercado. Su capacidad de generar caja con un Brent sostenido arriba de los u$s80 es imbatible. En cambio, para el minorista que entra vía CEDEAR o acción local, YPF tras el split se vuelve la puerta de entrada natural, especialmente ahora que el ‘fantasma Burford’ dejó de asustar en el corto plazo».
iprofesional, diario, noticias, periodismo, argentina, buenos aires, economía, finanzas,
impuestos, legales, negocios, tecnología, comex, management, marketing, empleos, autos, vinos, life and style,
campus, real estate, newspaper, news, breaking, argentine, politics, economy, finance, taxation, legal, business,
technology, ads, media,vista energy,ypf,petroleo,wall street
ECONOMIA
El Gobierno pagó USD 4.200 millones y la semana que viene sale a captar nuevos fondos a través de un nuevo bono

Los inversores extranjeros cobraron ayer parte de los USD 4.200 millones correspondiente al vencimiento de capital e intereses de los bonos en dólares. Los locales, en cambio, cobrarán el próximo lunes debido a los feriados. La semana próxima el Gobierno buscará captar parte de esos dólares pagados en el mercado local a través de la emisión de un nuevo bono, el Bonar 2029.
Este título de deuda, al igual que lo sucedido con las series 27 y 28, pagarán intereses mensuales. De esta forma, se busca atraer a inversores minoristas que buscan equiparar este ingreso a los de un alquiler, que también se cobra mes a mes.
En total será una emisión de USD 2.000 millones y hay una posibilidad de colocarlo todo en la licitación prevista para el 15 de julio. En caso contrario, se irá colocado en otras licitaciones hasta completar el cupo.
Considerando que el Bonar 2028 se fue colocando en sucesivas licitaciones a una tasa de 8,5% anual en dólares, es posible que el nuevo título salga a un rendimiento similar o incluso ligeramente menor. El motivo es que el riesgo país viene comprimiendo: ayer luego de los pagos de vencimientos en dólares el riesgo país quedó a un paso de perforar los 400 puntos básicos.
Esta emisión de Bonares sería la última prevista hasta fines del año que viene, al menos según los detalles del programa financiero presentado a principios de esta semana por el equipo económico.
Allí se detalla que el Gobierno buscará otras fuentes para financiar los USD 25.000 millones que vencen el año que viene. Aparecen compras de dólares del Tesoro al Central por casi USD 5.000 millones, unos USD 1.500 millones por futuras privatizaciones y refinanciaciones de organismos multilaterales.

La gran incógnita es si Argentina podrá recuperar acceso a los mercados internacionales de crédito. En los supuestos para cumplir con las obligaciones financieras en 2027 el propio Gobierno se ocupó de no incluir esta posibilidad. Luis Caputo aseguró que la colocación de bonos en el exterior ”no es un objetivo, es una opción”.
Claramente la gradual pero continua disminución del riesgo país hace que esta posibilidad se acerque cada vez más. Todavía falta una reducción adicional del riesgo país (idealmente a zona de 350 puntos básicos) y también que baje un escalón la tasa de bonos norteamericanos a diez años, que sigue por encima del 4,50% anual. Combinadas, implican que Argentina todavía debería pagar un rendimiento superior al 8% anual en dólares para financiarse en el exterior.
Si bien ayer los mercados festejaron el pago de capital e intereses por parte del Gobierno, no pasó lo mismo con los ADR de compañías argentinas que cotizan en Wall Street, aunque se registraron algunas subas puntuales
Globant subió 4,58%, Tenaris avanzó 1,32% y Telecom Argentina mejoró 0,73%. El resto de las empresas argentinas que cotizan en Nueva York terminó el día con descensos. Mercado Libre perdió 0,09%, Ternium retrocedió 0,36%, Banco BBVA Argentina cayó 0,41%, Transportadora de Gas del Sur bajó 0,46%, Banco Macro cedió 0,61% y Corporación América Airports perdió 0,81%.
Los descensos también alcanzaron a IRSA (-1,11%), Cresud (-1,23%), Loma Negra (-1,40%), Central Puerto (-1,50%), Pampa Energía (-1,61%), Edenor (-1,64%), Grupo Financiero Galicia (-1,71%), YPF (-1,82%), Adecoagro (-2,16%), Vista Energy (-2,28%) y Grupo Supervielle (-2,82%). El comportamiento negativo fue predominante, reflejando la cautela de los inversores extranjeros frente a los activos argentinos en un día sin referencia local.
Los analistas remarcaron que, si bien el ajuste del riesgo país mantiene a la Argentina en niveles relativamente bajos respecto de semanas anteriores, la volatilidad internacional y los desafíos internos siguen condicionando el panorama de los activos domésticos.
ECONOMIA
“Efecto sandwich” sobre la industria: con mayores costos y menor consumo, este año perdería más de 100.000 empleos

En un marco de crisis, con sectores que no logra recuperar el terreno perdido y altos costos, el empleo en la industria empieza a mostrar nuevas señales de deterioro. Si bien la apertura de importaciones afectó al sector, la falta de demanda es lo que más preocupa.
La consultora Industria y Desarrollo (I+D), dirigida por el ex director ejecutivo de la UIA Diego Coatz, proyecta que a lo largo de 2026 se perderán 105.000 puestos de trabajo, de los cuales 60.000 serán empleos directos y 45.000, indirectos.
Mayo volvió a registrar una caída interanual de la actividad industrial y los primeros datos de junio indican que la tendencia se mantiene. Las fábricas continúan operando con una elevada capacidad ociosa, cercana al 40%, lo que las obliga a vender para cubrir sus costos fijos, incluso con márgenes de rentabilidad cada vez más estrechos.
De este modo, la actividad industrial acumula una contracción del 3,1% en lo que va de 2026 y se ubica un 14,5% por debajo del máximo alcanzado en la última década, registrado en noviembre de 2017.

En la comparación desestacionalizada, mayo mostró una leve mejora mensual del 0,4%, impulsada principalmente por una mayor producción de insumos, especialmente del sector siderúrgico y de los productos metálicos.
“Sin embargo, se trata de una mejora puntual en un escenario de estancamiento. El panorama para los próximos meses no muestra un cambio de tendencia. Para junio, se estima una caída en la producción industrial en torno al 2% interanual y sin variaciones respecto a mayo”, consideró I+D.
“Se consolidan dos Argentinas económicas, y la industria vuelve a formar parte de la economía que se contrae. No solo retrocede la industria tradicional: también cae la metalmecánica vinculada a recursos naturales. Proveedores de minería (-5,6%), petróleo y gas (-3,5%) y agro (-9,5%), con una baja promedio de 5,1% en mayo según datos de ADIMRA. La industria y las pymes requieren un RIGI propio que permita revertir esta dinámica”, agregó.
El deterioro ya comenzó a reflejarse en el mercado laboral. Solo en marzo se perdieron 5.000 puestos de trabajo en el sector y, en los últimos doce meses, la destrucción de empleo alcanzó los 46.500 puestos directos. Si se incluyen los empleos indirectos, la cifra asciende a 81.550.
En contraste, las exportaciones industriales muestran un desempeño positivo. Descontando los rubros vinculados a la minería dentro de las Manufacturas de Origen Industrial (MOI), los envíos al exterior acumulan un crecimiento del 13% hasta mayo. La mejora responde, en parte, a un esquema comercial más ágil y al avance en la reducción de las retenciones.

Pero al mismo tiempo, también refleja la necesidad de las empresas de colocar su producción en mercados externos para compensar la caída de la demanda interna y el elevado nivel de capacidad ociosa, con el objetivo de cubrir sus costos fijos.
Según el Observatorio PyME, la baja de las ventas se consolidó como el principal problema para el 83% de las firmas relevadas. A su vez, crecieron las demoras en los pagos de los clientes, una preocupación que pasó del 35% al 60% de las empresas, mientras que el impacto de la competencia de productos importados alcanzó al 46% de las pymes, con especial incidencia de las importaciones provenientes de China.
Otra problemática se vincula con el incremento de costos: de acuerdo a I+D, el precio de la energía eléctrica para grandes usuarios aumentó 79%, mientras que el precio del gas subió entre 30-50% según el tipo de usuario.
En mayo, los precios industriales aumentaron 25,6% interanual, mientras que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) avanzó 33,2%. Dentro de ese índice, los servicios registraron un alza aún mayor, del 42,8% interanual.
El titular de la UIA, Martín Rappallini, había dicho al respecto: “Cuando se observan los niveles de inflación de los últimos 2 años, la inflación general estuvo en torno al 180% o 190% y la industria en 120%. Nosotros hemos sido un gran ancla para la inflación”.
La debilidad de la demanda no solo golpea las ventas, sino que también deteriora la situación financiera de las pymes. La menor actividad presiona la caja de las empresas, tensiona la cadena de pagos y se refleja en un aumento de la mora bancaria. Entre abril de 2025 y abril de 2026, la morosidad en las empresas subió del 0,9% al 3,3%.
“Esto genera un efecto sándwich que tensiona a la actividad industrial: costos que presionan por abajo e importaciones y menor consumo por arriba”, apuntó I+D.
Las importaciones muestran un comportamiento desigual. Aunque en mayo se desaceleraron 7% interanual, la evolución varía según el tipo de bienes. Mientras que las compras de bienes de consumo retrocedieron 3,1% en el mes, acumulan un crecimiento de 7,3% en los primeros cinco meses del año.
En cambio, las importaciones vinculadas a la producción y la inversión son las principales responsables de la caída general: descendieron 5,9% interanual en mayo y acumulan un retroceso de 9,1% frente al mismo período de 2025.
La diferencia es aún más marcada al comparar con 2022: las importaciones de bienes de consumo aumentaron 29%, mientras que las destinadas a la producción se ubican 12% por debajo de aquel nivel.
Hacia adelante, I+D proyectó: “El panorama para los próximos meses no muestra un cambio de tendencia. En junio, la producción de autos se contrajo 13,6% interanual, mientras que los despachos de cemento cayeron 1,4%, incluso partiendo desde niveles muy bajos. Para junio, se estima una caída en la producción industrial en torno al 2%”.
fábrica,industria,trabajadores,empleo,recuperación económica,dinamismo,manufactura,producción,progreso,gráfico
ECONOMIA
La devaluación del bolívar venezolano se aceleró en el mercado oficial tras los terremotos

La devaluación del bolívar, la moneda de Venezuela, se intensificó en el mercado oficial tras el doble terremoto del pasado 24 de junio. En esa fecha, el dólar se cotizaba a 617,63 bolívares, cifra que dos semanas después alcanzó los 700,22, según la tasa vigente este jueves.
Durante este período, el bolívar perdió un 11,7% de su valor frente a la moneda estadounidense, que sigue siendo la principal referencia para establecer precios en el país, donde también se utiliza el euro.
El precio del dólar en el mercado oficial registró un incremento del 13,3%.
Entre miércoles y jueves, el dólar subió un 2%, es decir, 14,28 bolívares, hasta situarse en 700,22, de acuerdo con las cotizaciones publicadas por el Banco Central de Venezuela (BCV).
El organismo emisor anunció que el viernes la tasa vigente será de 709,69 bolívares.
El economista Asdrúbal Oliveros declaró a la agencia de noticias EFE que, en las dos semanas posteriores a los terremotos, “se ha observado una aceleración de la depreciación del bolívar, principalmente en el mercado oficial”.

Además, indicó que la emergencia provocó “presiones adicionales sobre el gasto público y las expectativas, lo que también incide en el mercado cambiario”.
A pesar de que el BCV ha aumentado sus intervenciones cambiarias, estas “han sido insuficientes para contener completamente esas presiones”, añadió Oliveros.
La cotización del dólar lleva más de 20 meses en aumento sostenido, desde octubre de 2024, en detrimento del bolívar, con el que todavía se pagan servicios básicos y salarios, que han perdido poder adquisitivo debido a la devaluación.
Especialistas advierten que el alza del dólar también repercute en los precios, por la relación directa entre estos y la moneda estadounidense, cuya adopción no oficial en Venezuela comenzó durante el período de hiperinflación entre 2017 y 2021.
El país petrolero, impactado este año por la captura de Nicolás Maduro en enero por parte de Estados Unidos, acumuló una inflación del 102% en los primeros cinco meses.
Venezuela enfrenta una emergencia por los terremotos que dejaron al menos 3.899 muertos, 16.740 heridos y más de 17.900 personas sin vivienda.
billetes,bolívar venezolano,dinero,dólares,manos
DEPORTE3 días agoContundente respaldo de la FIFA tras las críticas a los árbitros de Argentina-Egipto: “Las acusaciones infundadas no tienen cabida”
POLITICA3 días agoEscándalo en un acto por el 9 de Julio en una escuela de Tres de Febrero: una inspectora criticó a Milei y defendió las políticas de Kicillof
POLITICA1 día agoHackearon a la AFA y enviaron correos con falsas denuncias sobre el arbitraje ante Egipto



















