ECONOMIA
Dramático panorama que Caputo le pintó a Bessent: sin dólares, colapsaba el plan

Scott Bessent entendió la situación: ya no alcanzaba con tuits en los que elogiara el plan económico de Javier Milei, ni que contara que había tenido una buena charla con Toto Caputo ni con subir a las redes fotos en las que le estrecha la mano al ministro de Economía. Mientras el Tesoro argentino agravaba su hemorragia de dólares, el mensaje que el mercado le enviaba al secretario del Tesoro estadounidense era simple y contundente: «¡Show me the money!».
Y, finalmente, cuando el tanque de dólares del Tesoro argentino estaba marcando que apenas quedaba combustible para un día -con una liquidez de apenas u$s350 millones-, Bessent cumplió su palabra.
Aun en contra de una fuerte presión política interna, no solamente anunció un swap de monedas sino que directamente intervino en el mercado «comprando pesos». En otras palabras, tomó a su cargo la tarea que en las últimas semanas vino realizando Caputo, lo cual generó un drástico cambio de expectativas en el mercado.
Así, el dólar, después de haber subido hasta $1.468, se desplomó sobre el cierre de la rueda a $1.420. Es decir, diez pesos debajo del precio al que había vendido Caputo durante las últimas jornadas. Es una situación que generó confusión en el mercado, donde muchos analistas se quejaban de que el ministro había vendido «dólares subsidiados».
Como siempre, el tuit de Bessent tuvo un perfecto «timing» de mercado. Los anteriores anuncios ocurrían siempre a las 9.45 hora argentina, para influir en la apertura de las operaciones financieras. Esta vez, el tuit apareció a las 15:45, a tiempo de soltar la «bomba» en las vísperas de un fin de semana largo, y generando un cambio de clima para la cumbre Javier Milei- Donald Trump del martes.
Bessent compró pesos, Caputo compró tiempo
¿Cómo fue la operación? Todavía no están claros los detalles, pero el banco Santander anunció que había hecho una operación en el mercado de divisas por cuenta del Tesoro estadounidense. Es decir, no se trata, todavía, de una línea directa con el Banco Central que le permita a Santiago Bausili tomar dólares, sino de operaciones del Tesoro, a través de agentes.
En síntesis, el Santander interviene en el mercado argentino vendiendo dólares, lo cual exime a Caputo de tener que intervenir. Los pesos que recibe el Santander son luego depositados en una cuenta a nombre del Tesoro estadounidense, que a su vez devuelve los dólares al banco, que cobra su comisión por intermediación.
No es, por cierto, una operatoria que sea vea todos los días en el mercado de capitales. Pero Bessent lo explicó con claridad: sólo de esta manera se podía intervenir en una crisis de iliquidez aguda, como definió lo que está ocurriendo en el país. Otro tipo de asistencias, como por ejemplo un desembolso del Fondo Monetario Internacional, implicaría un trámite burocrático extenso, que no corresponde las urgencias de la economía -y el calendario electoral- de Argentina.
En todo caso, lo que quedó en claro es que Caputo compró una estabilidad que, al menos, le permite llegar a las elecciones legislativas sin turbulencias. Y suma un nuevo hito a su inusual carrera: ya en 2018 había logrado la rareza de vender bonos en pesos a fondos de Wall Street que compraron con dólares -y que salieron muy mal parados de esa operación-. Y ahora consigue que sea el mismísimo Tesoro estadounidense el que compre pesos.
El elogio del presidente Milei -que lo califica como «el mejor ministro de economía de toda la historia argentina», es elocuente sobre las opiniones divididas que genera Caputo. Para el oficialismo, un maestro de las finanzas, para la oposición, un habilísimo jugador de poker con una compulsión a tomar deuda.
La otra oposición interna
Esta intervención de Bessent en el mercado cambiario local es una excepción, y es posible que no se repita por muchas jornadas, dado que implica un costo político elevado para la administración Trump. No por casualidad, el secretario envió un mensaje hacia la interna de su país, instando al partido Demócrata a entender que el apoyo a Argentina no debería ser materia de debate, sino más bien una causa nacional, porque va en línea con el interés geopolítico estadounidense.
En los últimos días, al tiempo que Trump era criticado por su propio ajuste fiscal, que implicó el recorte de subsidios y planes de asistencia social, hubo una masiva queja por el hecho de que, al mismo tiempo, se usara dinero de los contribuyentes estadounidenses en un «salvataje» al gobierno argentino y a los inversores de Wall Street que habían apostado a acciones y títulos de deuda soberana.
Las quejas tuvieron un tono duro, con comparaciones entre esta ayuda a Argentina y el salvataje a los bancos insolventes en la crisis hipotecaria de 2008. Muchos de quienes recriminaron a Trump utilizaron las imágenes del show de Milei en el Movistar Arena, como argumento para reforzar oposición.
Pero el gobierno de Trump dejó en claro que considera a Argentina un aliado estratégico de primer orden en una región donde hay predominancia de gobiernos de izquierda, y donde, además, China tomó la delantera en materia de explotación de recursos naturales.
Por qué se eligió un swap
Aun así, Bessent entendió que el argumento geopolítico no era suficiente, y por eso dijo en ante la prensa estadounidense que Estados Unidos no inyectaría dinero en Argentina, sino que se limitaría a un swap de monedas.
¿Qué implica esto en la práctica? Que el Banco Central podrá anotar u$s20.000 millones en sus reservas brutas, lo cual llevaría el nivel general a u$s60.000 millones. En un escenario ideal, Bausili se limitará a mostrar que tiene «poder de fuego» para desincentivar a quienes quieran correr contra el peso o duden sobre la capacidad de pago de la deuda.
Mientras esa sea la situación, no habrá costo financiero para el BCRA. Pero si no resultara suficiente, entonces Bausili podrá «activar el swap». Esto implica tomar efectivamente parte de los u$s20.000 millones disponibles y usarlos en el mercado.
No está claro todavía qué tan amplio será el margen de maniobra con esos dólares. Es decir, si se podrán usar para vender en el mercado spot y defender la cotización del techo de la banda -hoy en $1.485,14- o si únicamente se utilizarán para cancelar los vencimientos de deuda.
El calendario marca, para el año próximo, pagos por u$s17.000 millones, con dos meses abultados, enero y julio, en los que vencen más de u$s4.000 millones.
Está, también, la posibilidad de que el BCRA le dé parte de esos dólares al Tesoro -que, en compensación, debería darle una letra instransferible- y que Caputo aproveche para recomprar deuda a bajo precio -hoy cotiza en torno de 60% de su valor nominal-. El plan original del ministro era la emisión de bonos del Tesoro para hacer frente a esos vencimientos, pero la suba del riesgo país le cerró el mercado externo. Por eso, se plantea la posibilidad de que EE.UU. garantice con fondos propios, y que Argentina pueda hacer uso del crédito externo a tasas pagables.
En cualquier caso, al tratarse de un swap, técnicamente no califica como una deuda, lo cual supone un alivio político tanto para Trump como para Milei. De hecho, ya hay vigente un swap con el Banco Popular de China -del cual se activaron u$s5.000 millones- que fue negociado y firmado durante el gobierno de Cristina Kirchner.
Por este motivo, puede ser aplicado rápidamente sin necesidad de que haya una aprobación del Congreso.
Pero claro, el hecho de que formalmente no sea un préstamo no implica que Argentina no deba devolver, y con intereses, los dólares que efectivamente utilice. En la «letra chica» del acuerdo figurará la tasa de interés que, desde ya, se estima será inferior a la de 14% que debería pagar hoy Caputo si tomase crédito en el mercado global.
Un tuit al pedir de Caputo
Lo cierto es que, salvo por el párrafo dedicado a los críticos del Partido Demócrata, el resto del mensaje de Bessent resulta tan conveniente políticamente al gobierno argentino que parecería dictado por Caputo.
Sobre todo, por el apoyo explícito al régimen de banda de flotación cambiaria, un punto sobre el que el propio gobierno estadounidense había sido ambiguo. Al recomendar la acumulación de reservas, el mercado argentino interpretó que se estaba instando a Caputo a pasar a un sistema de flotación. Es algo que, aunque se sigue considerando muy probable en el mediano plazo, era difícil de imaginar en la previa de una elección.
Ahora, el gobierno argentino compró oxígeno para volver a tener algunas semanas de calma y mejorar las posibilidades electorales.
El resto del acuerdo, que se conocerá el día de la cumbre presidencial, estará vinculado a las inversiones directas, en el marco de un acuerdo comercial bilateral. Eso también contribuirá a la expectativa de ingreso de divisas genuinas para el BCRA y, además, para una mejora en la percepción de la solidez de la economía, justo cuando aparecían señales de recesión en el horizonte.
iprofesional, diario, noticias, periodismo, argentina, buenos aires, economía, finanzas,
impuestos, legales, negocios, tecnología, comex, management, marketing, empleos, autos, vinos, life and style,
campus, real estate, newspaper, news, breaking, argentine, politics, economy, finance, taxation, legal, business,
technology, ads, media,dólar,estados unidos,donald trump,scott bessent,toto caputo,swap,tasas,tesoro,deuda,bonos,banco central
ECONOMIA
Cencosud cerró 13 supermercados Vea, un Disco y un Easy en tres meses: qué motivos dio la empresa

A pesar de haber cerrado 2025 con márgenes positivos, el grupo chileno Cencosud profundizó en el último trimestre un proceso de reorganización comercial en los distintos países donde opera, incluida la Argentina, donde cerró varias de sus sucursales y se sumó a una tendencia que impacta en otras cadenas.
Lo concreto es que la compañía avanzó con un ajuste de su red de tiendas en busca de mayor eficiencia operativa y rentabilidad, en un contexto regional todavía desafiante para el consumo. De acuerdo con el reporte de resultados difundido por el holding, entre octubre y diciembre bajó la persiana a 55 locales: 18 en Argentina, 35 en Brasil y dos en Estados Unidos.
Según explicó, los cierres fueron «en línea con la estrategia de asegurar un crecimiento sostenible y rentabilidad de largo plazo».
En paralelo, inauguró ocho nuevas sucursales, dos de ellas en el mercado argentino, que se mantiene como el segundo más relevante para el grupo después de Chile. Cencosud también tiene presencia en Colombia y Perú.
El movimiento no pasó inadvertido entre los analistas del sector retail y fue uno de los ejes de la conference call posterior a la presentación de balances. El dato más llamativo fue que los cierres del cuarto trimestre crecieron 150% interanual, al pasar de 22 locales clausurados en el mismo período de 2024 a 55 en el tramo final de 2025. En el acumulado anual, la compañía cerró 77 tiendas de distintas marcas.
Cencosud explicó los motivos de los cierres de 18 supermercados en Argentina
El gerente Corporativo de Administración y Finanzas, Andrés Neely, explicó que la decisión respondió a un análisis interno que detectó sucursales con desempeño insatisfactorio desde hacía tiempo, según publicó el Diario Financiero de Chile
En la Argentina, detalló, existía cierta superposición geográfica entre tiendas, lo que llevó a discontinuar operaciones en un escenario de consumo retraído y con foco reforzado en la rentabilidad.
En el país quedaron afectados 13 locales Vea (ubicados en Buenos Aires, Tucumán, Catamarca, San Juan y Mendoza), un supermercado Disco en Buenos Aires, tres sucursales de Blaisten y un Easy también en la provincia de Buenos Aires. En su momento, fuentes gremiales advirtieron sobre la pérdida de puestos de trabajo y señalaron que la decisión se dio en un contexto de caída de ventas y suba de alquileres en algunas plazas comerciales.
Las aperturas, en tanto, incluyeron un nuevo Vea en formato express y una tienda Easy. Actualmente, Cencosud opera más de 350 locales de retail en Argentina, entre supermercados, mejoramiento del hogar y otros formatos.
En Brasil, Neely explicó que parte de los cierres obedeció a la existencia de tiendas «muy alejadas» de los centros logísticos del grupo, con altos costos operativos y resultados negativos. En Estados Unidos, la medida impactó en dos sucursales de The Fresh Market.
«Esto es dinámico (…) seguiremos buscando el mejor rendimiento. Por supuesto, cerrar tiendas es el último recurso que utilizamos. Pero es parte de las herramientas que tenemos para mejorar nuestra asignación de capital y nuestra rentabilidad en general», afirmó el ejecutivo.
Foco en marcas propias e inversiones por u$s600 millones
Pese al ajuste, el desempeño del negocio en Argentina mostró números destacados. El informe consolidado indica que los ingresos en el país crecieron 48,6%, frente a una inflación interanual de 31,5%, impulsados principalmente por supermercados y por la incorporación de Makro a la operación local.
El gerente general, Rodrigo Larrain, destacó además un récord en la penetración de marcas propias a nivel consolidado. En particular, subrayó el caso argentino, donde la participación avanzó cerca de 400 puntos básicos, favorecida -según señaló- por la reciente apertura del mercado importador.
En línea con esa estrategia, el mes pasado el grupo anunció un plan de inversiones por u$s600 millones para 2026 en los distintos países donde opera. La compañía proyecta la apertura de 20 nuevas tiendas en diversos formatos y la expansión de su negocio de centros comerciales.
Si bien no hay confirmación oficial, en el mercado trascendió que la filial argentina analizaría el desarrollo de un nuevo centro comercial en Córdoba, lindero a la tienda Easy ubicada sobre la avenida Cárcano. Parte de los fondos también se destinará a renovaciones, mantenimiento y transformación digital, ejes que la compañía considera clave para sostener competitividad en un escenario de consumo más selectivo.
La Anónima, otro supermercado que sintió el impacto de la caída del consumo
La caída en el consumo golpéo a distintas cadenas de supermercados, muchos de los cuales justamente debieron bajar sus persianas o reconvertirse.
A ese pelotón ahora se sumó el nombre de La Anónima, que acaba de reconocer un salto multimillonario en la incobrabilidad, además de señalar una baja importante en sus niveles de venta.
Según el balance presentado por la compañía ante la Comisión Nacional de Valores (CNV), La Anónima registró cargos por incobrabilidad del orden de los $19.255 millones versus los $2.830 millones constatados en 2024. La cadena, entonces, aparece como otras de las firmas del supermercadismo que atraviesa un presente de turbulencia financiera.
Al mismo tiempo, La Anónima indicó que la facturación de su estructura de supermercados cayó 4,2% también durante el último año, lo cual pega de lleno en su caja dado que esa área de negocios representa casi el 90% de la facturación del grupo.
Un aspecto particular, y que también viene a reconfirmar el mal momento que atraviesa el consumo, está en que la firma señala que la baja en las ventas tuvo lugar incluso en un contexto de nuevas aperturas de sucursales. En los últimos meses, La Anónima activó puntos de venta en Reconquista, Resistencia, Fernández Oro y San Patricio del Chañar.
Aún así, la comercialización en las bocas de expendio se vio impactada de la peor forma a lo largo de 2025. «El resultado operativo descendió un 46%, de $22.246 millones a $12.001 millones, debido al aumento de los costos operativos y salarios (9,77% interanual) y a la caída en la rentabilidad de los supermercados. La ganancia neta fue de $9.709 millones, apenas el 0,65% de los ingresos, frente al 1,71% del año anterior», detallaron al respecto medios patagónicos.
En contrapartida, La Anónima encontró un respiro económico en la exportación de carne, que también en 2025 mostró un incremento superior al 57,7% en comparación con el período anterior.
Hacia adelante, la preocupación en la cadena pasa por encontrar la fórmula para recuperar los volúmenes de comercialización en su estructura de supermercados. Y, en simultáneo, dar con la clave para recomponer la ruptura que comienza a evidenciar su cadena de pagos.
Lo concreto es que la caída del consumo impactó en las grandes cadenas de supermercados a lo largo del 2025. Las distintas marcas de Cencosud, La Anónima e incluso Coto, entre otras, debieron reajustar sus modelos de negocios ante este escenario.
iprofesional, diario, noticias, periodismo, argentina, buenos aires, economía, finanzas,
impuestos, legales, negocios, tecnología, comex, management, marketing, empleos, autos, vinos, life and style,
campus, real estate, newspaper, news, breaking, argentine, politics, economy, finance, taxation, legal, business,
technology, ads, media,supermercado,consumo
ECONOMIA
Semana financiera: el dólar cayó 2% y el Banco Central compró más de USD 600 millones en el mercado

La semana financiera pasó con resultados satisfactorios en el plano cambiario y ciertas turbulencias en cuanto a la evolución de acciones y bonos.
En el primer caso, abundantes compras del Banco Central en el mercado y un volumen de operaciones relevante para esta época del año abonaron la expectativa de una débil devaluación del peso para los próximos meses, factor que pesa en el objetivo de reducir la inflación.
El alza de los precios -el martes 10 se conoció una alta inflación de 2,9% ene enero- impulsó un rollover de 123% en la licitación de bonos del Tesoro para retirar liquidez de la plaza, otro fundamento para la reciente baja del dólar.
El dólar mayorista finalizó a $1.399,50, para redondear una semana con baja de 32,50 pesos o 2,3%, que coincidió con fuertes posturas compradores del Banco Central en el mercado. El jueves 12 el tipo de cambio oficial alcanzó los 1.395 pesos, un precio mínimo en cuatro meses.
La entidad monetaria fijó una banda superior de su régimen cambiario en los $1.584,95, que dejó al tipo de cambio mayorista a una distancia de 185,45 pesos o 13,3% de ese límite de libre flotación. El jueves la brecha con la banda superior había alcanzado el 13,6%, un máximo desde julio de 2025.
Detrás del movimiento interbancario, el dólar al público, a $1.420 para la venta en el Banco Nación, bajó 30 pesos o 2,1% a lo largo de la semana. El blue quedó ofrecido a $1.440 para la venta: en la última semana esta cotización informal avanzó cinco pesos o 0,3 por ciento.
El Banco Central hilvanó 30 rondas cambiarias con compras en la plaza de contado, por un total de USD 2.089 millones, mientras que en la última semana anotó un saldo a favor de USD 615 millones por su intervención. En cuanto a las reservas internacionales brutas, crecieron en USD 218 millones, a 45.158 millones de dólares.
“El rebrote inflacionario tomó por sorpresa al mercado, que interpretamos subestimó la inercia inflacionaria. Esto queda en evidencia al observar la inflación proyectada a 12 meses y para 2026: mientras la primera se mantiene constante en la zona del 20–21%, la inflación esperada para 2026 fue corrigiéndose al alza, reflejando una revisión en la velocidad del proceso de desinflación», evaluó IEB en un informe.
El economista Gustavo Ber destacó la “positiva expectativa que despiertan los avances parlamentarios y las fuertes compras de dólares que viene llevando adelante el BCRA. Ello aún cuando hasta el momento dichas adquisiciones vienen siendo esterilizadas, dado que se preserva una política monetaria restrictiva en busca de que la inflación vuelva a aflojar. Atentos a la respuesta que vaya evidenciando la demanda de dinero, es que la remonetización vigente esperando su turno, lo cual podría contribuir positivamente sobre la actividad económica”.
“Mirando la variación de reservas desde el punto de vista de los flujos de balanza de pagos, seguimos destacando que en lo que va de 2026 las compras del Central están muy vinculadas al crecimiento de los préstamos en dólares, excluyendo el saldo de tarjetas”, señaló la Consultora 1816.
“Durante la semana se consolidó un escenario favorable para el Gobierno en los frentes financiero y político. El Tesoro logró renovar vencimientos y captar fondos adicionales en su licitación, sin convalidar tasas por encima del mercado. En paralelo, el Banco Central continuó con la compra de divisas, acumulando más de USD 2.000 millones en el año, en un contexto de dólar global más débil. En el plano legislativo, el Senado avanzó con la reforma laboral y Diputados dio media sanción al régimen penal juvenil y al acuerdo Mercosur–Unión Europea», describió el equipo de Research de Puente.
Las acciones y los bonos argentinos estuvieron condicionados por la volatilidad de Wall Street, donde se acentuó la corrección de precios desde máximos y la rotación de carteras desde compañías de títulos tecnológicos a sectores considerados más defensivos.
El índice S&P Merval de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires cayó 4,4% en pesos, en los 2.816.128 puntos, mientras que medido en dólares perdió 3,4% según la paridad del “contado con liquidación”.

En febrero se observan caídas muy pronunciadas para algunos títulos privados como Comercial del Plata (-21,5%), Banco Francés (-21,1%), Grupo Galicia (-19,2%) y Banco Supervielle (-18,8%). En Wall Street las acciones de Globant se hundieron 16% en dólares en la última semana; 24% negativa en lo que va de febrero y 78% abajo en los últimos doce meses.
Los bonos soberanos en dólares -Bonares y Globales- exhibieron una mejora próxima al 1% en promedio, aunque la caída de las tasas de los bonos del Tesoro de los EEUU -de unos 17 puntos básicos en la semana- provocó una leve suba en el riesgo país de Argentina de siete unidades, en los 519 puntos básicos.
Con la mirada puesta en Wall Street, desde Balanz enfatizaron que “el mercado sigue esperando el próximo recorte de 25 puntos básicos en la tasa de política monetaria de la Reserva Federal para julio y otro en diciembre, aunque está aumentando la probabilidad de tres recortes de 25 puntos básicos en 2026. El reporte de inflación (2,4% anual en enero) es ciertamente positivo porque, después del sólido reporte de empleo del miércoles para enero -y en medio de datos económicos que vienen sorprendiendo al alza-, señala que la inflación está bajando a pesar del crecimiento económico acelerándose”.
ECONOMIA
El BCRA encadenó 30 jornadas seguidas comprando dólares y esta semana sumó u$s600 millones

En un contexto de estabilidad cambiaria, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) logró encadenar 30 jornadas consecutivas con saldo comprador, tanto dentro como fuera del mercado oficial, tras adquirir u$s42 millones este viernes. Desde el inicio de 2026, la autoridad monetaria ya acumuló más de u$s2.000 millones, superando el 20% de la meta anual de reservas fijada para el año.
Así, el BCRA terminó con un saldo comprador de u$s615 millones en la semana, el más elevado desde enero de 2025.
Durante este período de 30 ruedas, las compras totalizaron u$s2.089 millones, en el marco de la denominada «fase 4» del programa económico vigente. Para concretar estas intervenciones, el BCRA emite pesos no esterilizados, lo que le permite sostener la liquidez del sistema y evitar presiones adicionales sobre las tasas de interés. Luego, el Tesoro absorbe parte de esos pesos mediante licitaciones de deuda en moneda local.
En cuanto al nivel de activos, las reservas internacionales se ubican actualmente en u$s45.158 millones, tras una suba diaria de u$s102 millones. En el último mes, el stock alcanzó un máximo desde agosto de 2021 al tocar los u$s46.240 millones, impulsado en parte por la evolución del oro en los mercados internacionales.
El metal precioso, que ascendió a u$s5.058 por onza, actúa como refugio de valor en períodos de incertidumbre y tiene un impacto directo sobre el balance del Central. La entidad posee cerca de 1,98 millones de onzas troy, equivalentes a 61,5 millones de toneladas, un componente clave dentro de su estructura de reservas.
La batalla por las reservas: el objetivo que condiciona al dólar
Desde Mega QM señalaron que el equilibrio cambiario de 2026 es clave porque es el año en el que el BCRA debe acumular la mayor cantidad de reservas posible. En su visión, ese objetivo tiene un doble propósito: colaborar con la señal de solvencia que permitiría al Tesoro volver al mercado de capitales y, además, construir un respaldo pensando en 2027, un año que vuelve a estar atravesado por el desafío electoral.
Los expertos de la sociedad de bolsa explicaron que la compra de reservas no es solo una cuestión financiera: también aparece como uno de los caminos para atender una demanda real de pesos que se espera creciente. En ese marco, el rol del Banco Central comprando dólares pasa a ser una variable crítica, pero su margen concreto depende de cómo se ordenen los flujos de oferta y demanda de divisas.
Para Mega QM, los últimos meses dejaron en claro dos elementos: sigue existiendo un nivel razonable de superávit comercial medido en base caja, y la capacidad del BCRA de comprar dólares queda vinculada al nivel de atesoramiento de los individuos y a los ingresos que se logren por la cuenta capital. En otras palabras, el comercio exterior ayuda, pero no explica por sí solo la película completa.
Ese diagnóstico coloca al dólar en una tensión permanente: si el superávit comercial se mantiene, pero el atesoramiento sube y el financiamiento no alcanza, el equilibrio se vuelve más fino. Y cuando el equilibrio se afina, el tipo de cambio suele ser el precio que primero refleja el cambio de clima.
Atesoramiento: la variable inestable que marca el margen del Banco Central
El atesoramiento aparece como el termómetro más inestable dentro de la ecuación cambiaria. Desde Mega QM destacaron que este factor es el que define el margen efectivo que puede tener el BCRA para acumular o no reservas. En un mercado donde cada flujo cuenta, el ahorro en dólares del público puede funcionar como una aspiradora que reduce el excedente disponible.
Los especialistas del bróker detallaron que las referencias históricas en años sin limitaciones sobre los flujos minoristas muestran volúmenes del orden de USD 17.800 millones anuales, lo que equivale a casi USD 1.500 millones por mes. Esas cifras, remarcaron, no fueron lineales: hubo pisos cercanos a USD 10.000 millones y techos que alcanzaron USD 27.000 millones durante la crisis cambiaria de 2018.
Desde Mega QM señalaron que las cifras de los dos últimos meses de 2025 estuvieron en línea con esos promedios, aunque incluyeron meses de estacionalidad alta, como diciembre por el aguinaldo. Si el escenario se consolida, evaluaron, el promedio podría ubicarse algo por debajo de esa referencia histórica, pero seguiría siendo suficiente para fijar una exigencia relevante de generación de divisas.
Ese punto es el que empuja el foco hacia los flujos financieros: cuanto más alto sea el atesoramiento, mayor será la necesidad de compensación por el lado del crédito y la deuda. Ahí se define una parte central de la pregunta sobre qué pasará con el dólar: si el financiamiento neto acompaña, el equilibrio se sostiene; si se corta, la presión aparece rápido.
Crédito en dólares: la promesa de tasas bajas y el riesgo detrás del regreso
Desde Epyca señalaron que en los últimos días se intensificó el rumor en torno a una posible aprobación por parte del Directorio del BCRA de un nuevo esquema regulatorio que ampliaría fuertemente el acceso al crédito en dólares para residentes y empresas no exportadoras. El objetivo oficial sería aprovechar el nivel récord que generarían los depósitos en moneda extranjera y orientar esos recursos hacia préstamos productivos, con tasas competitivas y fondeo más barato que en pesos.
Los expertos de la consultora explicaron que, bajo ese enfoque, las tasas se ubicarían en rangos de 2% a 4% para depósitos y de 5% a 7% para créditos prendarios e hipotecarios. En un contexto de tasas en pesos altas y escasez de crédito local, el atractivo del esquema es evidente: abaratar el financiamiento y mover sectores sin presionar de inmediato sobre precios.
Sin embargo, desde Epyca también cuestionaron el supuesto «combustible» disponible para ese plan. Según señalaron, el Gobierno sostiene que los dólares fuera del sistema equivaldrían a un PBI: entre USD 170.000 y 200.000 millones dentro del país y otros USD 400.000 millones en cuentas offshore difíciles de repatriar. Para Epyca, esas cifras estarían sobreestimadas, ya que se repiten desde hace décadas y probablemente una parte de esos ahorros se haya gastado.
En el marco del régimen actual, Epyca planteó además que el control de agregados monetarios, con tasas y encajes en niveles récord, se utiliza como ancla de precios mientras la inflación sigue un sendero ascendente: enero marcó 2,9% mensual y 32,4% interanual, por encima de diciembre de 2025 (31,5%). Bajo una lógica comparable a la que se usó como guía durante la Convertibilidad, se espera que una mayor dolarización contribuya a reactivar sin generar inflación, pero la consultora recordó que hubo inflación tanto en pesos como en dólares.
iprofesional, diario, noticias, periodismo, argentina, buenos aires, economía, finanzas,
impuestos, legales, negocios, tecnología, comex, management, marketing, empleos, autos, vinos, life and style,
campus, real estate, newspaper, news, breaking, argentine, politics, economy, finance, taxation, legal, business,
technology, ads, media,banco central,dolar,reservas
POLITICA1 día agoA quién afecta la Reforma laboral: estos son los puntos clave del proyecto de Milei
ECONOMIA2 días agoCayeron 20% las ventas de automóviles en China y el régimen impone medidas para regular el mercado
POLITICA1 día agoReforma laboral: la modificación sobre accidentes o enfermedades ajenas al trabajo
















