POLITICA
Un túnel de 135 metros, meses de trabajo y una ayuda inesperada: el plan para escapar del Muro de Berlín

Un túnel construido con paciencia, temor e incertidumbre. Había que atravesar el Muro de Berlín, uno de los lugares más custodiados de Europa. Cada fuga, cada traspaso clandestino era visto como una derrota para unos y como un triunfo enorme para los otros. En cada intento, los protagonistas se jugaban la vida.
Ya había transcurrido más de un año desde que Berlín había amanecido dividida en dos.
Del lado oriental, los guardias patrullaban las 24 horas. La piedra sólida del muro, los fardos de alambres de púa, las torres de vigilancia, los focos con luz muy potente, las sirenas, los puestos de control, las armas siempre listas para disparar.
Un grupo de jóvenes no se resignó. Algunos habían quedado del lado occidental el día de la división, otros habían logrado fugarse durante las primeras confusas horas, cuando la gran pared estaba todavía construyéndose y existían algunos mínimos puntos de fuga.
Eran estudiantes de ingeniería y urdieron un túnel para engañar al régimen. Después tuvieron que trabajar. Mucho. Más de 8 meses cavando, ensuciándose, arriesgándose. Cuando muchos querían escapar, ellos que lo habían logrado, hicieron el camino inverso; volvieron a la parte oriental para rescatar a novias, amigos, familiares, hasta desconocidos. Una historia de ingenio, peligro, coraje y libertad. 29 personas que lograron burlar el Muro de Berlín cuando parecía inexpugnable. Pero con un condimento especial, único: todo quedó filmado. Una especie de video pionero de los reality shows.
Los intentos de fuga
Hacía poco más de un mes que Berlín había quedado dividida en dos. Joachim Rudolph decidió que ya no se quedaría en la parte controlada por los soviéticos. Valía la pena intentar pasar al otro lado para disfrutar de una vida mejor, más libre. Tenía 22 años y era audaz. También era alguien cerebral. Durante varios días se dedicó a tratar de descubrir cuáles eran los puntos en los que la seguridad de esa frontera en la que se estaba levantando el Muro de Berlín era menos rígida, cuál era el lugar más vulnerable. Eligió un río al que debía vadear. Allí solo había una torre de vigilancia aislada con guardias que solían distraerse, que se dejaban vencer por el aburrimiento. Sabía que si era descubierto, lo matarían. Se arriesgó. Sigiloso, se arrastró por la ribera del río, se mojó en sus aguas y logró pasar. En la parte oriental dejaba amigos y familiares.
A los pocos días se convenció de que debía intentar algo para que varios de sus afectos y los de sus amigos lograran atravesar el Muro, que cada día se mostraba más robusto, más infranqueable.
La noche del 12 al 13 de agosto de 1961 se había dividido la ciudad en dos. Muchas familias quedaron separadas sin previo aviso, muchas parejas alejadas por la mole de piedra. Hasta bebés separados de sus madres.
Pasar de Berlín Oriental a Berlín Occidental parecía imposible. Hubo muchos que, como Joachim Rudolph, intentaron sacar partido de la confusión y la precariedad de los primeros días para atravesar la prohibición y abandonar el lado bajo el dominio soviético. Hubo quienes aprovecharon una zona despoblada y, por ende, con menos concentración de guardias; otros se arrastraron por el cauce de un río a medio secar.
El caso de una mujer de 58 años fue uno de los más conocidos; su edificio había quedado justo en la zona de la división, a tan sólo tres metros de la línea que separaba Berlín, mientras el muro se levantaba. Ida Siekmann, una de las primeras mañanas, saltó desde su ventana a la libertad: fue la primera víctima fatal del Muro. Después, otros quisieron imitarla, pero las autoridades de Alemania Democrática (sin duda un raro eufemismo) pusieron vigilancia extrema en esos edificios linderos al Muro y luego terminaron clausurándolos, expropiándolos o, directamente, demoliéndolos. Tal vez la fuga más arquetípica, la que más espacio ocupó en los medios, fue la de Conrad Schumann, un soldado que debía custodiar que los del Este no pasaran al Oeste y que en un impulso giró y pegó un gran salto para pasar por encima de unos alambres de púa. Ese salto quedó registrado en una foto histórica. El paso hacia la libertad del joven de uniforme, arma en mano y un casco metálico que tenía la forma de un wok.
Otra vía de escape que se intentó fue la subterránea. A lo largo de más de tres décadas se excavaron alrededor de 75 túneles. Sólo 19 consiguieron el objetivo de lograr que 450 personas pasaran hacia el sector occidental.
Los intentos de fuga, en su mayoría, fracasaban. La seguridad se fue haciendo cada vez más extrema. Hubo miles de detenidos por tratar de traspasar el Muro y alrededor de 200 que fueron asesinados por disparos de los guardias mientras intentaban llegar al sector occidental.
El túnel
Volvamos a Joachim Rudolph. Mientras rehacía su vida en Berlín Occidental, dos amigos le pidieron ayuda. Querían construir un túnel para que sus familiares y novias pudieran escapar. Joachim aceptó de inmediato, aunque sabía que era una tarea riesgosa.
Estudiaron el terreno, robaron picos, palas y alguna carretilla de un cementerio, convencieron al dueño de una fábrica lindera al Muro de que les dejara hacer la excavación desde su sótano y reclutaron más colaboradores. Empezaron a sacar tierra en mayo de 1962. Sabían que sería un trabajo arduo y largo. Entraban con los pies para adelante y sacaban toda la tierra que podían en una carretilla. Con un teléfono que habían encontrado del tiempo de la Segunda Guerra Mundial daban aviso a sus compañeros en la superficie, que tiraban de una soga para sacar la carretilla llena. Trabajaban más de ocho horas por día. El peligro de que todo se desmoronara y que quedaran sepultados por la tierra era real.
Joachim utilizó sus conocimientos de ingeniería para poner soportes, dar ventilación y hasta iluminar el camino. Pero el trabajo avanzaba demasiado lento y se habían quedado sin fondos.
Mientras tanto, en las oficinas de la NBC en Estados Unidos estaban buscando una buena historia sobre Berlín y el Muro. La Guerra Fría estaba en su punto más tenso y la posibilidad de un enfrentamiento nuclear entre las dos potencias era una amenaza que sobrevolaba cada conversación cotidiana y cada movimiento político. Kennedy y Kruschev parecían jugar al ajedrez sobre una soga a 100 metros de altura. Y sin red. El corresponsal de la NBC en Alemania comenzó a buscar historias de fugas hasta que alguien le dio el dato de este grupo de jóvenes que intentaban construir un túnel para reencontrarse con sus afectos. Con cautela logró contactarlos. Se enteró de que necesitaban fondos para proseguir con su tarea. Hubo una discusión ética en la NBC. Iba contra los estatutos de la empresa pagar para obtener una noticia. Los directivos consideraron que se trataba de una excepción válida. Les dieron 15.000 dólares a cambio del permiso y los derechos para filmar la construcción del túnel y la fuga.
A partir de ese momento, los trabajos avanzaron. Más herramientas y más colaboradores. Pero de pronto surgió un inconveniente grave. Un tubo de agua de la ciudad sufrió una rotura e inundó buena parte del túnel. Intentaron continuar con agua por las rodillas, pero les resultó imposible. No era el único en construcción en Berlín en ese momento. Joachim y sus amigos se ofrecieron a continuar otro que estaba mucho menos avanzado que el de ellos. Al llegar descubrieron que era mucho más precario, angosto y frágil que el suyo. Pero decidieron continuar, era lo único que tenían. En un momento trabajaban tan cerca de la superficie que escuchaban los pasos de los guardias custodiando el muro y las conversaciones que se daban en las calles. Debían tener cuidado porque desde arriba también podían oír los ruidos que ellos ocasionaban abajo.
Del otro lado, en la Alemania Democrática, se enteraban de las noticias y de los avances gracias a los residentes de la parte occidental que tenían permiso para atravesar el Muro por la jornada. Un amigo del grupo se ofreció como contacto. Avisó a la gente, les anunció la fecha y el lugar en el que tenían que estar para escapar. Pero el grupo estaba infiltrado por la temible Stasi.
La Stasi era la policía secreta de la Alemania Oriental. Su red estaba tan extendida que se cree que uno de cada seis habitantes la integraban. En este caso, el espía y delator fue un peluquero que había intentado cruzar el Muro y había sido descubierto. Para no ir preso (lo amenazaron con agravar su pena por su licenciosa vida privada ya que en ese tiempo la homosexualidad era sinónimo de vida licenciosa) debió pasarse a las filas de la Stasi. Los métodos de interrogación y tortura se hicieron célebres por su crueldad.

Joachim y otros dos cruzaron el túnel y abrieron la brecha final para salir a la superficie en la planta baja de una casa cercana al Muro. En ese momento le avisaron por la radio que el grupo había sido infiltrado y que los que se iban a escapar habían sido apresados y que la Stasi los detendría -con consecuencias impensables- también a ellos. Reemprendieron, como pudieron, el camino de regreso arrastrándose por el túnel polvoriento y angosto. El enlace pasó varios años en prisión. Todo el trabajo de meses había sido en vano.
No les importó haber tenido la confirmación de que su vida había estado en juego y lo volvieron a intentar. Regresaron al túnel original. Había barro por todas partes pero el agua había bajado. Consiguieron que la empresa de aguas de Berlín Occidental controlara los caños para que no hubiera otra inundación súbita.
En esta ocasión debieron hacer el túnel más largo (130 metros) y la salida era en un lugar que quedaba más pegado al muro pero alejado del anterior para no levantar sospechas. Otros meses de trabajo infernal hasta que llegaron a la superficie. El contacto, esta vez, sería la novia de uno de los excavadores que debía dar señales en tres pubs diferentes de que la fuga había comenzado. La gente fue llegando y allí la recibieron Joaquim y dos de sus compañeros que sabían que si eran descubiertos los esperarían largas torturas y reclusión perpetua. Bebés, adolescentes, madres, padres, esposas, novias, hermanos y mejores amigos lograron salir de allí gracias a la construcción subterránea. Pasó a llamarse Túnel 29 por la cantidad de gente que logró pasar al otro lado.
Su historia la reconstruyó la periodista británica Helena Merriman en un podcast que tuvo millones de oyentes que luego fue trasladado a un libro El Túnel 29, editado en castellano por Salamandra. Sus fuentes fueron la memoria extraordinaria de Joachim, testimonios de otros participantes, diarios de la época y los profusos archivos de la Stasi.
Hay un documento más que certifica la verosimilitud de la historia. El documental que la NBC grabó. En él se ve a las personas asomar por la salida del túnel, cubiertas de lodo, pero con la sonrisa de la ilusión de un futuro y la emoción del reencuentro con sus seres queridos.
El documental tuvo récords de rating y ganó tres Emmys. Pero tardó varios meses en ser emitido. El presidente Kennedy dudaba en autorizar su emisión para no generar más problemas con la Unión Soviética y Kruschev después de la Crisis de los Misiles. Sin embargo, Kennedy finalmente dio el permiso. Y millones de televidentes pudieron conocer esta historia extraordinaria.
Muro de Berlín, Guerra Fría, John Fitzgerald Kennedy, Unión Soviética
POLITICA
A qué hora es la cadena nacional de Milei el jueves

El presidente Javier Milei volverá a utilizar la cadena nacional para anunciar una de las iniciativas más relevantes de su gestión. Este jueves 30 de julio, a las 20 horas, el mandatario presentará oficialmente la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central de la República Argentina (BCRA), un proyecto que el Gobierno considera clave para consolidar su programa económico.
La confirmación fue realizada por el vocero presidencial, Adrián Ravier, quien explicó que el mensaje será grabado previamente y estará destinado a detallar los principales cambios que impulsa el Poder Ejecutivo antes de enviar la iniciativa al Congreso.
“Comienzo anunciando que el presidente Javier Milei realizará una cadena nacional el próximo jueves a las 20 horas para explicar los ejes de la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central. Como saben, es un tema fundamental para este gobierno porque el principal mandato que nos han mandado tiene que ver con bajar la inflación. Y estos cambios en la Carta Orgánica atacan este flagelo que ha condenado a la Argentina y a los argentinos durante demasiado tiempo”, informó Ravier.
Según adelantó el Gobierno, la reforma buscará redefinir el rol del Banco Central y restablecer como objetivo prioritario la preservación del valor de la moneda. Entre los principales cambios previstos también se encuentra la prohibición expresa de financiar al Tesoro mediante emisión monetaria y un fortalecimiento de la independencia de la autoridad monetaria.
En los últimos días, el propio Presidente anticipó que la iniciativa incluirá sanciones para quienes vulneren ese principio. “Se va a prohibir explícitamente, y con sanciones penales, violentar la independencia del Banco Central en términos de que se financie al fisco”, sostuvo Milei al referirse al proyecto. Además, el oficialismo analiza endurecer los requisitos para modificar la conducción del organismo, con el objetivo de darle mayor estabilidad institucional al Banco Central.
Una vez realizado el anuncio, el Gobierno prevé enviar el proyecto al Congreso durante los primeros días de agosto. Hasta el momento no fue confirmado por cuál de las dos cámaras comenzará su tratamiento legislativo.
Desde la Casa Rosada consideran que se trata de una de las reformas económicas más importantes del semestre y esperan avanzar con su discusión parlamentaria en las próximas semanas.
La decisión de presentar un proyecto de ley mediante cadena nacional representa un hecho poco frecuente. Ni siquiera la denominada Ley Bases, una de las iniciativas más ambiciosas impulsadas por el Gobierno, fue anunciada a través de este mecanismo.
Durante su gestión, Milei recurrió a la cadena nacional en contadas ocasiones para comunicar decisiones consideradas de alta trascendencia institucional. La primera fue en diciembre de 2023, cuando anunció el Decreto de Necesidad y Urgencia 70/2023. Posteriormente la utilizó para informar el superávit fiscal del primer trimestre de 2024 y, más adelante, para realizar el balance de su primer año de gobierno y presentar el proyecto de Presupuesto.
El uso de esta herramienta está contemplado en el artículo 75 de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, que establece que el Poder Ejecutivo puede disponer de la cadena nacional en “situaciones graves, excepcionales o de trascendencia institucional”.
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POLITICA
Un grupo de intendentes lanza un operativo para sumar nombres y tener peso en la discusión electoral

Once intendentes del peronismo se reunieron esta semana con Axel Kicillof. El encuentro fue solicitado por lo que inicialmente se conoció como el Grupo AFA, un espacio que forjaron Federico Achával (Pilar), Nicolás Mantegazza (San Vicente), Gastón Granados (Ezeiza) y Federico Otermín (Lomas de Zamora). Ahora, con siete integrantes más, el sector pasó a llamarse “Liga de Intendentes Peronistas”. El once inicial lo completan Mariel Fernández (Moreno), Gustavo Menéndez (Merlo), Hernán Arranz (Monte Hermoso), Juan de Jesús (La Costa), Marisa Fassi (Cañuelas), Federico Susbielles (Bahía Blanca) y Juan Pablo García (Dolores). Como contó Infobae, los intendentes buscan proponer un candidato o candidata a la gobernación provincial, ya que Kicillof no podrá reelegirse. Además, buscan sentarse en igualdad de condiciones con el kirchnerismo y el Frente Renovador de Sergio Massa. A la par, intentarán incorporar nuevos dirigentes.
“Estamos hablando con todos los intendentes peronistas de la Provincia”, dijo uno de los dirigente que forman parte de este naciente espacio. A priori, rescatan haberse reunido con el mandatario provincial de forma autónoma y por fuera de un acto de gestión. Habían sido Federico Achával y Gastón Granados quienes le habían dicho a Kicillof que se juntaran por fuera de una actividad en particular. Fue en la primera semana de julio, tras un acto de firmas de leasing del Banco Provincia. 20 días después, se sentaron en el Salón de los Acuerdos del primer piso de la gobernación bonaerense en La Plata.

Ahora, los impulsores del espacio trabajan en sumar nuevos nombres. Hay intendentes, enrolados en el Movimiento Derecho al Futuro o en el kirchnerismo, que están entre los borradores: en principio quieren incorporar a Lucas Ghi, de Morón —hoy en el esquema del MDF— y a Julián Álvarez, de Lanús —una de las referencias de La Cámpora— en la provincia de Buenos Aires. Por el momento son conversaciones. El jefe comunal de Esteban Echeverría, Fernando Gray, también anda cerca. Semanas atrás, se reunió con Gastón Granados. Gray mantiene distancia prudente del kirchnerismo desde hace tiempo. También está lejos del MDF de Kicillof, aunque mantiene diálogo con todos los sectores.
Este martes, con foto de por medio, hubo otro gesto que sugiere un acercamiento. Fue la presencia del intendente en uso de licencia de Avellaneda, Jorge Ferraresi, en Lomas de Zamora. Se juntó con Otermín. Ferraresi trabaja en su propia construcción hacia las elecciones bonaerenses del 2027. Pidió licencia en su distrito para iniciar una serie de recorridas por la provincia. Esta semana estará en el distrito de Chivilcoy. Por estos días, además de juntarse con Otermín, también recibió al diputado provincial del bloque Nuevos Aires, Fabián Luayza.

Uno de los objetivos es la candidatura del peronismo para la gobernación bonaerense. Aún no está claro el escenario. La discusión está atravesada por varios factores. Si habrá elecciones Primarias o no. Si el gobernador decide hacer una elección en conjunto o, como sucedió en 2025, desdoblará nuevamente los comicios y finalmente si aquellos intendentes que llegarán al 2027 con dos mandatos consecutivos podrán ir por un nuevo período al frente de sus municipios gracias a una modificación a la ley que actualmente limita las reelecciones indefinidas.
“Entendemos que el proceso que viene por delante en la provincia de Buenos Aires tiene que ser con un gobernador que haya sido intendente y con un gobierno que esté rodeado y que esté con varios intendentes al frente de los distintos lugares de toma de decisión, entendiendo que nosotros tenemos todos los días que tomar decisiones. Por una cuestión, o por la otra, le haría muy bien a la provincia de Buenos Aires. Obviamente que Axel lo vio bien”, dijo Granados en declaraciones a Eco Medios tras la reunión de los intendentes con Kicillof.
Entre los nombres que aporta La Liga para disputar una candidatura provincial están Mariel Fernández, Federico Achával, Gustavo Menéndez y Federico Otermín. La mayoría ya activó distintas recorridas por municipios bonaerenses o señales de querer estar en la discusión. Fernández encabezó un gran acto en su distrito en el que homenajeó a Eva Duarte al cumplirse 74 años de su fallecimiento. Fueron distintas figuras cercanas a Cristina Kirichner como la senadora nacional Juliana Di Tullio, la intendenta interina de Quilmes, Eva Mieri, la diputada nacional y secretaria general de La Cámpora, Lucía Cámpora; la presidenta del Instituto Cultural bonaerense, Florencia Saintout, entre otras presencias.
Otro ítem es tener mayor representatividad en la Legislatura bonaerense. Actualmente, de los once intendentes, cuatro tienen vinculación directa con la Cámara de Diputados bonaerense: Arranz con el presidente de la Cámara baja, Alejandro Dichiara; Mariel Fernández con la diputada Noelia Saavedra; Juan de Jesús con su hijo, el diputado Juan Pablo de Jesús; y Federico Otermín con la diputada Eva Limone y el senador Adrián Santarelli.
Tras la reunión con Kicillof, ahora el grupo de la Liga prepara un encuentro más formal con Massa, con quien también mantienen diálogo habitual. Esquivar la interna del peronismo forma parte de la estrategia que buscarán desplegar.
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Javier Milei y sus medidas, en vivo: tensión diplomática y los preparativos de la cadena nacional

Nada podría ser como parece. Un alto funcionario del Gobierno aseguraba ayer que el alboroto de Javier Milei en Brasil, durante el furioso fin de semana último, fue una sobreactuación del presidente argentino por una sugerencia de Donald Trump para que ayude a la familia Bolsonaro en el país vecino y perjudique al actual mandatario brasileño Lula da Silva. Lula buscará la reelección frente a Flávio Bolsonaro el próximo 4 de octubre; este Bolsonaro es hijo del expresidente de ese país, Jair Bolsonaro, condenado por el Tribunal Supremo de Justicia a 27 años de cárcel por el delito de liderar una organización criminal que intentó un golpe de Estado en 2023 para impedir que Lula asumiera la presidencia. Pero ningún funcionario del Gobierno dice saber si Trump le pidió tanto a Milei o si este decidió por su cuenta llegar hasta donde ningún otro presidente argentino había llegado en sus controversias internacionales.
En ese mismo fin de semana, Milei vio desde un stand de la Exposición Rural a José Ignacio de Mendiguren y le gritó, desaforado, “ladrón”. De Mendiguren fue un mal ministro de Duhalde y, más tarde, se camufló como presidente de la Unión Industrial cuando ya tenía el corazón cooptado por el peronismo massista. Con todo, un presidente de la Nación que se precie no puede imitar los modos del escrache que inauguraron aquí Quebracho y La Cámpora.
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