ECONOMIA
Caputo elogió a una heladería argentina que conquista mercados globales: cuál es el producto que arrasa en ventas

Uno de los snacks congelados más conocidos de la Argentina vendió 100 millones de potes el año pasado en el mundo. Se trata de Franuí, la marca detrás de la reconocida frambuesa bañada en chocolate que nació en la Patagonia en la chocolatería Rapanui en 2013 pero que, en poco tiempo, ganó presencia en más de 50 mercados alrededor del mundo.
Este crecimiento récord, que cuadruplicó los 25 millones comercializados en 2024, fue destacado por el ministro de Economía, Luis Caputo, quien elogió a Diego Fenoglio como un ejemplo de los empresarios que ganan mercados internacionales. “Felicitaciones Diego Fenoglio. Otro empresario que aprovecha la estabilidad económica para mejorar su empresa y ganar mercados”, reaccionó el funcionario en su cuenta de X.

La expansión fue posible a partir de una estrategia de “plantas espejo”, con polos productivos en Argentina y España que garantizan estándares de calidad y aseguran el abastecimiento global. Mientras desde la planta de Franuí en Pilar se abastecen los mercados de Cono Sur, México y Estados Unidos, el centro industrial de Alcàsser, en Valencia, es el eje logístico que permite enviar productos a Europa, África, Asia, Medio Oriente y Oceanía.
Recientemente, la CEO de la compañía, Leticia Fenoglio -hija de Diego, el fundador de la empresa- comunicó la adquisición de un terreno lindante a la planta de Alcàsser, en Valencia, con una inversión de un millón de euros para ampliar la infraestructura logística. La ampliación permitirá incrementar el número de muelles de carga, agilizando los despachos a los más de 40 destinos internacionales coordinados desde la filial española.
Además, según había advertido la empresaria a fines del año pasado en diversas apariciones mediáticas, la compañía ya prevé una próxima inversión de 16 millones de euros para 2026 destinados a nuevas líneas productivas y a la construcción de un centro logístico de escala europea.

Hoy Rapanui emplea a más de 1.500 personas y opera en 57 países, con exportaciones tanto a mercados tradicionales como a destinos emergentes. Entre los destinos de las tradicionales frambuesas cubiertas de chocolate, se encuentran Francia, Italia, Países Bajos, Luxemburgo, Estados Unidos, Emiratos Árabes, Israel, Marruecos, China, Australia, Grecia y Suiza, así como en países menos tradicionales para exportaciones argentinas, entre ellos Moldavia y Rumania. Actualmente, a nivel mundial, se consumen unas 39 toneladas de Franuí por día.
La historia de Rapanui tiene sus raíces en la inmigración italiana de la posguerra. Aldo Fenoglio, quien durante gran parte de su vida se dedicó a la producción de trufas y bombones siguiendo una tradición ancestral transmitida de generación en generación, debió abandonar Turín ante el estallido de la Segunda Guerra Mundial. Tras desembarcar en la Argentina junto a su mujer, Inés, el europeo fundó en 1948 Tronador, la primera chocolatería y heladería artesanal de Bariloche, establecimiento que más tarde pasaría a llamarse Chocolates Fenoglio.

En 1996, su hijo Diego impulsó un cambio de concepto y creó Rapanui. Si bien el negocio continuó con el legado familiar, lo hizo bajo una visión innovadora que permitió transformar un producto perecedero como la frambuesa de la Patagonia en un snack masivo y fácil de exportar, gracias al uso del congelado y a la cobertura de doble chocolate. Esta evolución llevó a la firma a consolidar una fuerte presencia local, con locales emblemáticos en la calle Mitre, la base del Cerro Catedral y el aeropuerto de Bariloche, además de sus sucursales en Buenos Aires.
Desde el nacimiento del Franuí en 2013, la empresa no solo introdujo un producto, sino que inventó una nueva subcategoría de “snacks de fruta congelada” que estaba ausente hasta entonces en las góndolas internacionales. Lo que comenzó como una tradición de exquisiteces finas en el Piamonte italiano se convirtió, décadas más tarde, en un modelo de exportación de valor agregado que hoy compite en los principales mercados del mundo.
franui
ECONOMIA
El economista Gustavo Reija impulsa extender trayectorias laborales: “En sociedades que envejecen, prolongar la vida laboral no es una carga sino una oportunidad”

La decisión de Ford de volver a contratar a 300 ingenieros veteranos después de comprobar que sus herramientas de inteligencia artificial no corregían por sí solas fallas de producción reabrió una discusión que excede a la industria automotriz: el valor económico de la experiencia acumulada. Para el economista Gustavo Rodolfo Reija, el caso mostró que la empresa “sobrestimó a la inteligencia artificial” y terminó tomando “una decisión económica”, con un resultado medible: el primer puesto en calidad inicial de JD Power en Estados Unidos por primera vez desde 2010 y una baja en el gasto por garantías y retiradas.
El cambio no quedó limitado a un ajuste interno. Siete de los diez modelos más vendidos de la marca se ubicaron entre los tres mejores de sus segmentos en el estudio IQS 2026 de JD Power, y entre ellos la Ford F-150, la Ford Mustang y la Ford Super Duty lideraron sus categorías por segundo año consecutivo.
Según informó FOX Business, la automotriz retomó la contratación de ingenieros con amplia experiencia para orientar sistemas de IA que no habían alcanzado por sí solos para elevar la calidad en producción. Reija sostuvo en diálogo con Infobae que esa secuencia dejó al descubierto un punto: la tecnología no reemplazó al saber experto, sino que expuso su ausencia.
“Durante años se instaló la idea de que la inteligencia artificial sustituiría buena parte del trabajo humano. El tropiezo de Ford sugiere un matiz: los sistemas fallaron porque los especialistas capaces de entrenarlos ya no estaban en la empresa”, afirmó. A partir de esa lectura, agregó que la experiencia del trabajador maduro “no compite con la IA sino que la complementa”.
Reija señaló que la corrección de rumbo de Ford no fue “un gesto nostálgico”, sino la validación de que el conocimiento tácito conserva retorno económico. Según planteó, el desempeño de la compañía confirmó que la experiencia “volvió a comportarse como lo que siempre fue: un activo estratégico con retorno medible”.
El economista ligó esa conclusión a una idea más amplia sobre el funcionamiento de la IA dentro de las empresas. “La tecnología vale lo que vale la información con que se la alimenta, y esa información —el conocimiento tácito de quien atravesó múltiples ciclos productivos— no figura en ningún manual”, dijo.
Ese razonamiento, a su juicio, cambia la forma de mirar a los trabajadores de mayor edad en los sectores intensivos en conocimiento. Mencionó entre ellos a la manufactura avanzada, la energía, la salud, los servicios financieros y la tecnología aplicada.
Reija cuestionó la definición restringida de la llamada economía silver como un mercado de bienes y servicios para mayores de cincuenta años. “Suele reducirse la economía plateada a los bienes y servicios que consumen los mayores de cincuenta. Es una definición”, afirmó.
Para sostener esa idea, citó datos de escala internacional. Según recordó, la Comisión Europea considera a ese universo como toda la actividad económica ligada a ese segmento; en la Unión Europea, las personas de más de cincuenta años ya generaban una actividad equivalente a la tercera economía del mundo, mientras que en Japón el sector superó los USD 1.000 millones.
También mencionó una proyección del Banco Interamericano de Desarrollo sobre América Latina. Según ese cálculo, cerca del 30% del crecimiento del consumo regional entre 2015 y 2030 provendrá de los mayores de sesenta. Para Reija, el punto menos atendido no es ese mercado de consumo, sino “el capital humano de esa generación”.

El economista describió a la Argentina como un caso donde la demografía y el mercado de trabajo marchan en direcciones opuestas. “Diversas estimaciones ubican el peso directo e indirecto de la economía plateada en torno al 40% del PBI”, indicó, y añadió que hacia 2043 el segmento representará cerca del 35% de la población y el 37% del gasto de los hogares.
Frente a ese cuadro, dijo, el mercado laboral “hace exactamente lo contrario de lo que aconseja esa demografía”. Citó el Informe Generación Silver para señalar que las personas de entre 50 y 65 años representan apenas el 7,4% de la dotación de las organizaciones, que el 54% de los postulantes de esa franja fue rechazado por su edad y que el 68% de los responsables de recursos humanos no contrató a ninguna persona mayor de 55 años en el último año.

“El país invierte décadas en formar capital humano y luego lo amortiza a pérdida”, sostuvo. Para Reija, esa dinámica no solo desaprovecha conocimiento, sino que reduce capacidad productiva en un contexto de envejecimiento.
Reija vinculó la discusión sobre talento senior con un fenómeno demográfico de largo plazo. “En sociedades que envejecen, prolongar la vida laboral no es una carga sino una oportunidad”, afirmó.
En ese punto citó una estimación de la OCDE según la cual extender trayectorias laborales productivas puede sumar hasta 0,4 puntos de PBI por año. Al mismo tiempo, recordó que la razón de dependencia de la vejez en ese ámbito trepará del 31% actual al 52% hacia 2060.
El economista sostuvo que esa evidencia desmiente la idea de que la contratación de personas mayores desplaza a los jóvenes. “La inserción laboral de los mayores no desplaza el empleo juvenil, lo complementa en equipos intergeneracionales más productivos”, dijo.

El diagnóstico, planteó, exige medir el conocimiento acumulado con el mismo rigor que la innovación tecnológica. “Ford lo tradujo en calidad y en menor gasto en garantías; en cualquier organización, la experiencia senior se expresa en menos errores de proceso, menor rotación, mejor transferencia de saber y sistemas de IA mejor entrenados”, señaló.
A partir de esa lógica, propuso medidas para la Argentina: incentivos fiscales para la contratación de mayores de cincuenta, esquemas de mentoría cofinanciados, certificación de competencias y eliminación de la edad como filtro de reclutamiento. “No son gasto: son inversión en un activo que ya existe y que hoy se malgasta”, dijo.
inteligencia artificial,robot,avatar,industria automotriz,SUV,fabricación,tecnología,automatización,ingeniero,planta
ECONOMIA
Nafta más barata: el plan del Gobierno para reducir hasta 17% el precio de los combustibles

El Gobierno evalúa reducir hasta un 17% el precio de los combustibles en septiembre para reforzar la baja de la inflación y aliviar los costos
07/07/2026 – 10:07hs
El Gobierno nacional trabaja en una estrategia que combina política energética y objetivos macroeconómicos. Entre las medidas que analiza figura una reducción de hasta el 17% en el precio de los combustibles hacia comienzos de septiembre, una decisión que busca reforzar el proceso de desaceleración inflacionaria.
La expectativa oficial es que una eventual baja en los surtidores contribuya a moderar el Índice de Precios al Consumidor (IPC) y ayude a que la inflación mensual continúe descendiendo durante el segundo semestre del año.
Combustibles: cuándo podría aplicarse la baja que analiza el Gobierno
Según trascendió desde fuentes oficiales, el plan no contempla una reducción inmediata en los precios. Por el contrario, la intención es mantener estables los valores actuales de las naftas durante los próximos 45 a 60 días.
El objetivo de este período es que las petroleras, con YPF a la cabeza, recuperen parte del margen de rentabilidad que resignaron meses atrás, cuando optaron por no trasladar completamente a los surtidores el aumento internacional del petróleo provocado por el conflicto entre Estados Unidos e Irán.
Con el precio del crudo Brent nuevamente en niveles similares a los registrados a comienzos de año, el Ejecutivo considera que existe espacio para avanzar con una corrección a la baja una vez finalizada esa recomposición.
Si finalmente se concreta la reducción proyectada, los precios de referencia en la Ciudad de Buenos Aires quedarían aproximadamente de la siguiente manera:
- Nafta súper: pasaría de $2.047 a alrededor de $1.699 por litro
- Nafta premium: descendería desde $2.244 hasta unos $1.863 por litro
Aunque esos valores no implicarían regresar a los precios de principios de año, sí absorberían buena parte de los incrementos aplicados durante marzo.
Qué impacto tendría la baja de los combustibles sobre la inflación
Desde el Gobierno consideran que una reducción de esta magnitud podría convertirse en uno de los factores que ayuden a seguir desacelerando la inflación.
La apuesta oficial llega después de que el IPC registrara un incremento del 2,1% en mayo y con expectativas de que los próximos índices continúen mostrando una tendencia descendente.
Sin embargo, el éxito de esta estrategia dependerá de varios factores que aún permanecen abiertos. Entre ellos aparecen la evolución del tipo de cambio, el comportamiento del precio internacional del petróleo y la actualización de otros precios regulados.
Uno de los puntos más sensibles es el impuesto a los combustibles. Desde 2024 el Gobierno viene postergando parte de esos aumentos para evitar un mayor impacto sobre la inflación.
Si finalmente el Ministerio de Economía decidiera aplicar de manera plena los incrementos impositivos pendientes durante agosto, el margen para reducir los precios en los surtidores podría disminuir considerablemente o incluso desaparecer.
Por el momento, la estrategia oficial apunta a administrar esos ajustes de manera gradual para sostener el objetivo de consolidar el proceso de desinflación durante los próximos meses.
iprofesional, diario, noticias, periodismo, argentina, buenos aires, economía, finanzas,
impuestos, legales, negocios, tecnología, comex, management, marketing, empleos, autos, vinos, life and style,
campus, real estate, newspaper, news, breaking, argentine, politics, economy, finance, taxation, legal, business,
technology, ads, media,combustibles,inflación
ECONOMIA
El riesgo país volvió a marcar un mínimo en más de ocho años y quedó al borde de perforar los 400 puntos

La respuesta de los operadores bursátiles a los detalles del programa financiero informado el lunes por el equipo económico se mantuvo favorable este martes, al menos para la renta fija, en un marco de negocios negativo para las bolsas internacionales.
En Nueva York, los títulos públicos operaron con volatilidad, con bajas durante la mañana y un rebote por la tarde, para acomodarse sobre el cierre con cifras mixtas, pese al contexto global adverso, y mejoras en el tramo corto de la curva.
Los bonos soberanos en dólares -Bonares y Globales- pasaron de caer por la mañana un 0,3% a subir un 0,3% una hora antes del cierre, para terminar con cifras mixtas aún en sus cotizaciones más altas del año, mientras que el riesgo país de JP Morgan cayó cuatro enteros a 405 puntos básicos, dada además la relación con la tasa de los bonos del Tesoro de los EEUU, cuya rentabilidad asciende unos tres puntos básicos.
El riesgo país tocó un mínimo intradiario en los 404 puntos y revalidó un mínimo desde el 24 de abril de 2018 (403 puntos).
Los mercados internacionales operaron con cifras negativas este martes y las acciones argentinas se acoplaron a la tendencia, pero los bonos soberanos reaccionaron con su propia inercia finalizaron con cifras mixtas, junto con una nueva caída para el riesgo país.
El índice S&P Merval de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires perdió 1,2% en pesos, en los 3.227.206 puntos, detrás de la corrección bajista que experimentaron los principales índices de Nueva York.
Los ADR y acciones de compañías argentinas que son negociados en dólares en Wall Street ofrececieron mayoría de bajas. Destacaron en esta tendencia Bioceres (-8,4%) y Satellogic (-7%) y Cresud (-4,5%).
“Considerando que economías como Brasil, México y Colombia tienen riesgo país en torno a los 200 puntos, digamos que es un valor ‘razonable’ de riesgo país para Argentina una vez despejadas las dudas estructurales respecto de la sostenibilidad de su deuda o estabilidad macroeconómica, lo cual resulta un punto clave y nos permite pensar cuánto más puedo tener para ganar con un bono argentino desde una perspectiva de precio”, definió Brian Torchia, gerente de Finanzas Corporativas de Pgk Consultores.
“El Gobierno señaló que el programa de financiamiento en dólares para 2026 cuenta con un exceso de financiamiento de USD 3.700 millones, lo que permitiría cubrir parte de las necesidades de refinanciamiento de 2027, año en el que, en principio, no sería necesario acceder a los mercados internacionales de deuda, aunque esa posibilidad permanecería abierta”, destacaron desde Max Capital.
Mientras tanto, los precios del petróleo subieron 5,5% tras los informes de ataques iraníes contra buques mercantes en el Estrecho de Ormuz. El tráfico a través de esta vía marítima crucial se había ido recuperando gradualmente, aunque los mercados siguieron atentos al riesgo de que se rompa el frágil acuerdo de paz entre Estados Unidos e Irán. Los futuros del crudo Brent del Mar del Norte para septiembre alcanzaron los USD 75,88 por barril, mientras que los del crudo WTI en los EEUU cerró en los USD 72,15 en la posición a agosto.
El dólar mayorista ganó 5,50 pesos o 0,4% en el día, a $1492, un récord nominal para el tipo de cambio que iguala el anterior máximo de $1.492 al cierre de la operatoria el pasado 24 de octubre, en el final de la corrida durante las elecciones de medio término de 2025, que exigió la intervención directa del Tesoro de los EEUU con venta de divisas en el segmento de contado.
De todos modos, dada la inflación acumulada en casi nueve meses desde entonces, del orden del 25%, el dólar hoy está más barato que entonces en la misma proporción.
El monto operado en el mercado de cambios spot fue de USD 432,7 millones, un volumen que luce escaso si se tiene en cuenta que en lo que va de julio el promedio de oferta superó el promedio de USD 700 millones diarios.
En cuanto a las proyecciones para el tipo de cambio, el Relevamiento de Expectativas del Mercado (REM) del BCRA dio proyecciones revisadas al alza. El tipo de cambio se proyecta en $1.673 para fines de 2026, frente a $1.658 en la encuesta previa. Para julio, el REM proyecta un tipo de cambio de $1.482, por encima de la estimación anterior de 1.447 pesos.
El BCRA estableció un techo para su régimen de bandas cambiarias en los $1.815,42, que dejó al dólar mayorista a 323,42 pesos o 21,7% de ese límite de flotación.
El dólar anota en julio un incremento de diez pesos o 0,7%, mientras que en el transcurso de 2026 suma 37 pesos o 2,5 por ciento.
El billete al público subió cinco pesos o 0,3%, a $1.515 para la venta en el Banco Nación, para refrendar un precio máximo desde el 24 de octubre.
La divisa minorista rompe así cuatro días consecutivos de cierre en los $1.510 para la venta. El blue también se operó a 1.515 pesos.
Las reservas internacionales brutas del BCRA avanzaron en USD 1.264 millones, a USD 49.536 millones, en un nuevo máximo de la gestión actual y el monto más alto desde el 20 de septiembre de 2019. Además de la compra oficial de contado de USD 25 millones en el mercado, impulsó a los activos de la entidad el ingreso de los créditos garantizados del BID.
Business,Corporate Events,North America
ECONOMIA2 días agoLa producción textil aceleró su caída y la capacidad instalada siguió entre las más bajas de la industria
DEPORTE2 días agoPortugal vs España: formaciones, hora y dónde ver por tv
POLITICA3 días agoFin al presidente antisistema: Milei ya tiene su “casta” y se aferra al dogma económico










